Hebe acusó a los hermanos Schoklender
En la presentación, sostuvo que Sergio y Pablo no depositaron todos los cheques en las cuentas de la Fundación. También los acusó de haberse llevado documentación. El juez debe decidir si acepta su pedido.
Por Irina Hauser y Raúl Kollmann
Hebe de Bonafini llegó a los Tribunales de Comodoro Py junto a otras Madres y al abogado Eduardo Barcesat.Imagen: Rolando Andrade
Hebe de Bonafini acusó a los ex apoderados de Madres de Plaza de Mayo, Sergio y Pablo Schoklender, de no haber depositado en las cuentas de la Fundación Sueños compartidos todos los cheques destinados a la construcción de viviendas sociales y, en cambio, haberlos cambiado en cuevas financieras. También sostiene que el dinero aparentemente sustraído podría haber producido un endeudamiento de Madres, aunque en la denuncia todavía no se señala a cuánto llegaría el rojo que habrían dejado los hermanos. Al mismo tiempo, Hebe los denunció por llevarse documentación clave de sus dependencias en un camión blindado el 3 de junio, justo cuando se conoció públicamente el conflicto que mantenían. Las Madres están haciendo una auditoría y en el mismo texto de la denuncia revelan que descubrieron que parte de los vehículos que usan para desplazarse están a nombre de Meldorek, la sociedad de la que es dueño el mayor de los Schoklender. Bonafini planteó todo esto en una presentación judicial que le llevó al juez Norberto Oyarbide, a quien le pidió que la aceptara como querellante, al considerarse damnificada. Habrá que ver si el magistrado lo admite, aunque las evidencias que existen hasta ahora apuntan a que los hermanos defraudaron a las Madres, no al Estado.
Envuelta en una bufanda roja, Bonafini se plantó ante el enjambre de micrófonos al salir de tribunales y dijo que no tiene temor de que la imputen a ella. Al contrario, cree que la Justicia “va a llegar a lo que queremos –advirtió–, que es que los responsables vayan a la cárcel para siempre”. La denuncia que le llevó a Oyarbide señala a los hermanos Schoklender como posibles jefes de una “asociación ilícita”, y también les atribuye los delitos de “administración fraudulenta y falsedad documental”. “Estoy segura de que el juez está trabajando muy bien”, comentó, en compañía del abogado Eduardo Barcesat. El letrado resumió que los fondos para la Misión Sueños compartidos de las Madres, que comenzó en 2006, “han sido parcialmente desviados a través de descuentos en entidades financieras para atender a proyectos personales y de enriquecimiento de los hermanos y ese elenco que actuó en función de partícipe”.
En la auditoría que iniciaron las Madres urgieron elementos, explican en la denuncia, que darían cuenta de que habrían sido defraudadas:
Aunque aclaran que no pueden “precisar adecuadamente” todavía “cómo operaba esta banda, a nuestras espaldas y con nuestro total desconocimiento, para sustraer los fondos que debían ingresar a la fundación”, “sí se ha podido determinar que los cheques de pago que contra las certificaciones de avances de obra entregaban las autoridades del Plan Federal de Vivienda, no todos eran depositados en cuentas de la fundación, sino que buena parte de los mismos eran ‘descontados’ en cuevas financieras”. “Esa operatoria”, afirman, era “siempre llevada a cabo por los ex apoderados, los hermanos Schoklender, por lo que era difícil controlar o saber qué correspondencia había entre lo percibido, lo descontado en las cuevas y lo efectivamente depositado en las cuentas de la Fundación”.
Las Madres sostienen que no tienen terminada la auditoría que están realizando pero afirman que “frente a las deudas que prima facie hemos podido determinar que registra la Fundación y los cuantiosos bienes personales y de las empresas que controlan los querellados, media una clara correspondencia, con el dato objetivo de que esos cuantiosos bienes expresan el apoderamiento del que fue víctima la Fundación”. En otras palabras, que los Schoklender se habrían quedado con dinero de las Madres mientras endeudaban a la organización de derechos humanos.
Oyarbide ya está embarcado en reconstruir la ruta del dinero y, de hecho, al secuestrar hace diez días chequeras que estaban en oficinas de la empresa Meldorek, de la que Sergio Schoklender es accionista mayoritario, pudo recoger algunos indicios de que habría recurrido a financieras o cooperativas para cambiar pagos del Plan Federal de Viviendas. Según los dictámenes de los fiscales Raúl Pleé y de Jorge Di Lello que se basaron en un trabajo de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), que conduce José Sbatella, Meldorek habría sido utilizada para realizar operaciones dudosas de distinto tipo, junto con otra red de empresas que se sospecha que funcionaron como pantalla para blanquear dinero. El problema para la Justicia es que debe probar que el dinero fue efectivamente sustraído de Madres, porque la realidad es que buena parte de las empresas privadas cambian cheques. Schoklender afirma que los fondos se usaron para pagar sueldos, pero los fiscales creen que las cifras no se condicen. Ayer la UIF pidió ser tenida también como querellante en la causa.
Schoklender le compró el 90 por ciento de Meldorek al financista José Fernando Caparrós Gómez. Lo que le interesaba y por lo que en teoría pagó algo más de dos millones de pesos eran dos aviones registrados a nombre de ella. Los otros bienes de la firma (dos yates, un Porsche y una Ferrari) habrían quedado vinculados a Caparrós, a través de la firma Gorlac y de un poder irrevocable de venta. O sea que esos bienes, de los que se viene hablando desde el principio, no son de los Schoklender. Sí se quedaron con uno de los aviones y se menciona la existencia de varias propiedades en countries de Pilar. También en este aspecto, el juez y los fiscales deberán encontrar evidencia de que el supuesto enriquecimiento se originó en una defraudación.
El escrito de Bonafini dice que a raíz de la apertura de la investigación judicial, en la Fundación advirtieron que las tres camionetas con el logo de la institución, están inscriptas a nombre de Meldorek SA. “También nos hemos enterado de que en lugar de dos vehículos particulares, que eran los que empleábamos las Madres para nuestros desplazamientos, hay otros vehículos de cuya existencia no teníamos conocimiento y que eran, por lo visto, empleados por la banda para sus desplazamientos y beneficio personal”.
Bonafini revela que en la noche del 3 de junio “se produjo un vaciamiento documental en la sede de la Fundación, para lo que llegó a emplearse un vehículo blindado, propiedad de la fundación”. El episodio, precisa, coincide con el momento en que “estalló el conflicto” entre las Madres y los ex apoderados” y con “su núcleo de allegados que conformaron ciertamente la asociación ilícita”. “Esos movimientos, nocturnos y clandestinos, quedaron registrados en el libro del garage donde se guardan los vehículos de la fundación. La cantidad de movimientos ilustra sobre la función apropiadora y destructiva que se desarrolló por los querellados”, dice en alusión a los hermanos Schoklender.
Desde la semana pasada que se habla de la posibilidad de que los Schoklender queden detenidos, pero la realidad es que la investigación judicial es todavía incipiente y recién se está empezando a reconstruir qué destino tuvieron los 765 millones de pesos que el Ministerio de Planificación les dio a las Madres para construir viviendas. Lo cierto es que la denuncia de robo de documentación agrega un condimento diferente, que puede complicar el escenario de los ex apoderados de la fundación, ya que de corroborarse el juez podría considerarlo un indicio de que quieren entorpecer la investigación, una causal de prisión preventiva.
Fuente:Pagina12
EL JUEZ Y EL FISCAL INTENTAN REUNIR PRUEBAS
La lupa sobre la maniobra
Por Irina Hauser y Raúl Kollmann
El juez Norberto Oyarbide y el fiscal Jorge Di Lello intentarán a partir de hoy reunir pruebas sobre las posibles maniobras de Sergio y Pablo Schoklender en perjuicio de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. El mecanismo básico que se estudia es que los cheques pagados por el Estado fueron cambiados en dos bancos y en mesas de dinero y que parte de esos fondos se derivaron a empresas armadas por los Schoklender y sus allegados.
El problema que tienen los investigadores es que todavía no se pudo determinar el mecanismo de lo que sería una administración fraudulenta.
n Los diputados de la Coalición Cívica Elsa Quiroz, Maricel Moro y Fernando Sánchez ampliaron ayer su denuncia y sostienen que la empresa propiedad de Schoklender, Meldorek, construyó casas y, de alguna manera, fue subcontratista, pese a que Schoklender era al mismo tiempo el apoderado de las Madres y el dueño de la empresa: 330 casas en Chaco, 120 en Bariloche, 50 en Misiones y un número no precisado por los diputados en Santiago del Estero y Tigre. Los voceros de Madres sostienen que todas las casas, salvo seis construidas en el Parque Albariño, fueron edificadas por Sueños Compartidos, no por Meldorek. Según los legisladores, por esta vía los Schoklender se quedaron con fondos de Madres, pero en Madres piensan que no fue ésa la maniobra.
n Una hipótesis –que investiga el juez federal Marcelo Martínez del Giorgi– es que existieron sobreprecios o que no se construyeron la totalidad de las viviendas. Por ahora, no existe evidencia que vaya en ese sentido. Es más, el titular de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, ha sostenido que Madres edificaba a precios inferiores a los de las empresas privadas. El subsecretario de Obras Públicas, Abel Fatala, indicó que siempre la Fundación construyó por debajo de los valores de referencia establecidos por el Comité Federal. Por ejemplo, el metro cuadrado en la Capital rondó los 2300 pesos y en varias construcciones en provincias, menos de 1800.
n La principal hipótesis que hoy existe sobre una eventual defraudación de los Schoklender contra las Madres tiene que ver con que cambiaron cheques en dos bancos y varias mesas de dinero, se quedaron con parte del efectivo y lo derivaron a sus empresas o a su patrimonio privado. Esos fondos deberían haber ido a pagar deudas –las Madres todavía no saben cuáles–, por lo que existiría una situación de endeudamiento de la Fundación. Se supone que Madres terminará el jueves con una auditoría interna.
n Las propias Madres y los legisladores de la CC hablan de un asombroso enriquecimiento de los Schoklender y todo el grupo que los rodeaba. Incluso Bonafini, en su denuncia, revela que parte de los vehículos de Madres resultaron estar a nombre de Meldorek. También se menciona que los hermanos y la ex esposa de Sergio viven en countries de Pilar. Sin embargo, la riqueza no es un delito en sí mismo. Deberá probarse que hubo dinero faltante de Madres y cuál fue el mecanismo de la defraudación.
Fuente:Pagina12
OPINION
Estigmatizando a Hebe
Por Horacio González *
A muchos, los que no necesariamente hablamos el lenguaje de Hebe de Bonafini, siempre nos interesó su forma de pronunciarse. Floración pura del pensamiento popular, Hebe se expresa en la manifestación práctica de un juicio sin mediaciones. No tiene reparos en ejercer la calificación más ruda ni evita el epíteto excesivo, moldeado de primera mano en su significación lacónica, lapidaria. Mucho se ha dicho ya sobre Hebe y lo que haya que decir ahora es de un peso mayor en lo que significa tratar el tema de la estructura moral de la sociedad argentina. Hebe proviene de un habitáculo especial en la lengua, el que se ocupa con las formas desenfadadas y directas del dolor, nombrando sin sordina ni tabiques. La vida popular argentina abriga sus recovecos inimaginables en ese tejido primario donde se juega la relación entre familia biológica e historia colectiva. Sustraída de su vida cotidiana por el secuestro de sus hijos, Hebe improvisó con su ingenio del vivir una ideología urticante, sostenida en fuertes dictámenes de un pensamiento de aristas impensadas que acompañó el complejo ciclo de nuestra democracia. Se arrojó desde el intransigente saber de su vida doméstica al seno mismo de la tragedia nacional. En suma, perdió e inventó familias.
No creo que los filólogos y antropólogos urbanos hayan dado todavía en el clavo sobre una lengua que sabe amasar todos los pliegues empíricos de la tragedia del vivir. Habitualmente, esas tragedias suelen tratarse en términos austeros, con fuertes dosis de silencio y llanto. Hebe, en cambio, exhumó instrumentos de eficacia inmediata, extraídos de ilustres dicotomías sobre el bien y el mal. Los distintos tonos de desprecio que el buen decir desea pulir o retener para no chocar demasiadas veces con el ámbito mundanal que nos movemos, en Hebe siempre contaron con una voluntad de exposición sin cortapisas. Visto el daño y sus comitentes, se los injuria no con el arte oblicuo que recomendaba Borges, sino con la frase que brota drásticamente de la conciencia lacerada. Soterradamente cristiana sin cristianismo, Hebe se movió con impulsos intempestivos, fundando instituciones y a la vez fuera de los quicios consabidos.
Pero si hubiera sido solo eso, es evidente que Hebe no hubiera sido un personaje central de la historia contemporánea del país, esa que una y otra vez seguimos interrogando. También enjuició las formas normales de tratamiento de la identificación de los desaparecidos. En su momento, hace ya muchos años, se opuso a que los osarios declararan sus nombres, y los pañuelos los quiso ver sin mención específica a un desaparecido, sino que debían referirse a la totalidad. Pura radicalidad reivindicativa, piedad bajo la forma de una gran abstracción, como quisieron exigentes teologías –laicas y de las otras–. Sin lápida, indicaciones ni señales. Si no se entiende mal esta cuestión que cuesta debatir plenamente, Hebe se oponía al reclamo individual o a circunscribir la reparación como unidad genealógica que reclama compensaciones al Estado, que ya no es el mismo, pero es sucesor de aquel otro Estado al que se cuestionaba. Así, Hebe aconsejó rechazar las indemnizaciones, es posible que pensando sobre la base de una idea nunca formulada explícitamente, que pertenece al acervo de los grandes movimientos del espíritu –sobre todo de las religiones mundiales– que en la conmemoración de los muertos deciden abandonar la forma “burguesa” proclamando que “un hombre es todos los hombres”. Fórmula que también utilizó Borges –y que sin mal no recuerdo se la comunicó a la propia Hebe– para su postrera condena a las tropelías de las dictaduras militares.
Fruto de un pensamiento que surge de lo concreto –esa señalada voluntad de señalar las cosas tal como se dan en su plena oposición–, Hebe también proponía interpretar la figura del desaparecido como un acontecimiento sin nombre, producto del terror en su procedimiento más abstracto, en su metodología esencial. Las innumerables discusiones que estas posiciones originaban nunca fueron examinadas con detenimiento por quienes estábamos interesados en ellas, pero sentíamos que provocaban divisiones dolorosas, a las que al cabo fuimos acostumbrándonos. La atmósfera de sobredeterminación que fundaba la existencia de los organismos de derechos humanos (esto es, no podían tener la lógica de cualquier agrupamiento político) quedaba agrietada con opiniones dispares sobre estos temas excepcionales. Nunca se había presentado una situación así en las discusiones argentinas, que demostraba una vez más que lo político era finalmente un acto de antagonismo esencial incluso en temas revestidos de sacralidad y duelo, como el de los desaparecidos y el lenguaje que debía instituirlos como columnas devocionales de la sociedad.
Hebe entraba en terrenos trascendentes de los dominios éticos de las naciones con el poderoso estilo del pensar barrial (basamento de metafísicas y moralidades tan vibrantes como ajenas al mundo letrado), y una oratoria de gran versatilidad en su fuerza enjuiciadora de los poderes, desde luego también tamizada por su voluntad de hablar lenguas directas, literales, sin metáforas. Centro subjetivo de una “maternitas” que incluía tácitamente alusiones a una forma de autoridad también enteramente extraída de la napa popular, difícilmente la gesta protagonizada hubiese sido posible sin apelaciones a una reflexión en los límites de la conformación familiar tal como dan en cualquier sociedad realmente existente. Esa forma de autoridad no se había registrado antes de ese modo entre nosotros, y a través de ella, el buscador de Hebe (buscador de situaciones límites en transe de exoneración), iba produciendo las grandes traducciones que su situación personal le inspiraba. Paradójicamente, su lengua directa no empañaba la fuerza de su pensamiento metafórico.
De este modo, el pensamiento desgarrado de Hebe, que da vuelta a las efigies consagradas (con fórmulas de blasfemia, irreverencia o herejía), comienza a actuar a la altura de los grandes epígrafes de las poesías excomulgadas: “Hipócrita lector, mi hermano, mi semejante”. Aparece Sergio Schoklender en el camino, que luchaba en su propio y largo sendero de culpa y reconstrucción. Volvía de lo que no es fácil volver. Muchas veces la atracción sobre familias en donde el vínculo de sangre es tratado en el interior de un oscuro crimen, lleva al máximo empleo de una fuerza de reparación que Hebe consideró tener. El transgresor último, si así fue el caso, exponía además un empeño intelectual notable, con ansias de superación. Como lo dijo con orgullo en los reportajes a los que fue recientemente sometido, había obtenido dos títulos universitarios en su larga prisión y era ingeniero vocacional, poseedor de patentes comerciales que lo llevaban hacia una disposición empresaria. Schoklender, el estigmatizado, seguía su espinoso camino –una gran novela daría cuenta de esos pliegues soterrados de la existencia– y sacaba su fuerza del propio estigma, a la vera de la gran autora de presentimientos –Hebe–, que producía hechos en torno a sus hijos faltantes devorados por maquinarias tortuosas del Estado, y de hijos que a pesar de toda evidencia parecían no ser victimarios si sus actos en algo se dirigían a condenar a sus padres improcedentes. Caminaba por el borde como una forma excepcional de señalar cuánto más comprometida con esos oscuros confines de irracionalidad había estado la propia sociedad argentina.
No es habitual pensar las cosas así. Hebe, que había salido de su barriada modesta sin escalas hacia la lucha por la verdad, preparada por su ausencia de preparación (no la tocaban esas sempiternas clases de mansedumbre que se apoderan de los sectores populares), tomó el estigma en sus manos. En su alquimia moral, todo estigma se da vuelta, como afirmaron los más variados pensamientos proféticos e iluminados. Hebe se lanzó a crear universidades, empresas de construcción de viviendas populares y centros culturales en las demás traducciones de esta meditación asombrosa sobre los escombros de la sociedad. Meditación siempre yacente en el interior de las memorias y cultos populares que repentinamente aparecen con sus épicas y taumaturgias. Extendía su pensamiento hasta estas cuestiones, presentándolos como producto de la transferencia del dolor hacia una realidad revitalizada en donde había habido muerte. Tensa cuerda, increíble en su productiva simpleza. Una vida sin venganzas, habían dicho Hebe y los demás organismos de derechos humanos, que eran a los primeros a los que podría ocurrírsele ese modo de reparación. Todos sabemos apartar episódicas vetas de imaginarias venganzas en nuestro vivir o pensar diario. Otra cosa es quienes lo apartan habiendo sufrido violencias sin normas, suplicios sin límites.
Ahora Hebe es estigmatizada por quienes creen que se aproxima el fin del ciclo de los derechos humanos en la Argentina. Escuchémoslos conjeturar. Ellos no querían que se “manchara el pañuelo blanco”, pero ellos no pueden menos que decir, sostenidos en las discutibles versiones de un psicoanálisis silvestre, que “se completó el parricidio con un matricidio”; ellos no hubieran querido que pasara lo que pasó aunque ellos tanto lo desearan, pero se confirma por fin que los “corruptos lograron tomar a la sacerdotisa del templo”; ellos no hubieran deseado escribir las notas que escribieron, pero se complacen en promulgar ahora que el caso de Hebe es una teoría general de la “cooptación que permite interpretar toda la política de la época”.
En efecto, a pesar de la hipocresía con que hablan, en algo tienen razón. Lo ocurrido no debió ocurrir, pues no se trataba de no construir viviendas con subsidios estatales –el habitar no es sólo cuestión financiera y arquitectónica, sino existencial y reparatoria–, sino de considerar que el movimiento de Madres –en la medida en que también es un movimiento social– debía contar con recursos de reflexión específicos sobre el tipo de relación que se entabla con el Estado. La relación misma es un vínculo que no debe sostenerse en modalidades que sean empresariales, sino de empresas comunitarias autónomas e instituciones no estatales con auxilio estatal. Muchos dirán que todo esto –lo que ocurrió– ya lo sabían. ¿Pero qué es saber? Sabemos bien que este desdichado episodio, que la Justicia investiga, está siendo pasado por el gabinete multiplicador de operaciones de descrédito de una de las vigas maestras de la conciencia colectiva. Nos incumbe entonces desvelarnos para responder al plan general de estigmatización que procura el desmonte de piezas enteras de la conciencia colectiva. Escribimos pues este artículo para aclarar nuestra propia relación con Hebe, con la que no siempre tuvimos acuerdos en sus dichos, pero a la que siempre consideramos –y hoy es fundamental reafirmarlo– la más vigorosa prueba de lo que la recóndita y resistente reflexión popular puede hacer en épocas de escarnio: asumir los hechos, dejar que surjan nuevos vocabularios y conceptos, no temer dar opinión, por difícil que sea.
* Director de la Biblioteca Nacional.
Fuente:Pagina12
OPINION
No se mancha su gloria
Por Teresa Parodi
La conozco desde su fuerza, pero también desde su fragilidad. Es clara y firme. Dulce y enérgica. La vi caminar en todos estos años con su pasión y su lucha. Con su convicción y sus sueños.
La vi soportar y pelear y esperar y empujar y gritar y ayudar y volver a empezar sin pensar en sí misma, sino en los demás, los otros, los compañeros, las compañeras, nosotros, todos, los hijos y los hijos de los hijos.
La vi entregar su corazón sin dobleces. Su mano sin miedo. Su solidaridad con alegría.
La vi construir día tras día sin detenerse, sin preguntarse, sin olvidar ni claudicar.
Se parece a tu madre y a la mía. Su honestidad es única y brutal. Su ética un emblema. Su rebeldía, eterna e intransferible.
Su voz es llama y pájaro. Su puño en pie de guerra, pero guerra de amor que no se rinde y se derrama y multiplica y nos acuna a todos.
¿Quién puede tener el coraje de no respetarla después de lo que, simple y necesaria, le ha entregado a la historia?
¿Quién puede atreverse a ignorar su entereza ante la barbarie del genocidio que nos llenó de sombras?
¿Quién puede olvidar su pañuelo intacto y su marcha sin tregua por la verdad y la memoria?
No imagino esta Patria que ahora nos crece en las manos sin su luz alumbrando como una clara antorcha.
Ella y las otras, nuestras Madres gloriosas, infinitas, hermosas en su dolor y su pura e interminable ternura.
Mírenlas venir, mírenlas seguir más pausadas, más lentas, más pequeñas, más hondas, pero siempre más nuestras, pero siempre más únicas.
Nunca un paso atrás. Madres luminosas.
Nunca un paso atrás. No se mancha su gloria.
Fuente:Pagina12
Aportaron información a la causa que investiga al ex apoderado de la Fundación
Las Madres dicen que Schoklender las estafó y piden ser querellantes
Publicado el 14 de Junio de 2011
Por Néstor Espósito
Tal como lo anticipó Tiempo Argentino, se presentaron ante el juez Oyarbide con un escrito en el que reclamaron ser actores civiles del caso. Con dolor, admitieron que fueron “defraudadas y traicionadas” por una “banda”.
Las Madres de Plaza de Mayo formularon ayer una dolorosa y descarnada presentación ante el juez federal Norberto Oyarbide, en la que reconocieron que fueron estafadas por los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, en quienes ellas confiaban tanto como en otros supuestos empleados infieles que habrían terminado apropiándose del dinero de la misión Sueños Compartidos, una iniciativa que busca la dignidad de los sectores más postergados de la población a partir de viviendas dignas pero también de salud, educación y un horizonte.
“Las Madres nos sentimos defraudadas y traicionadas”, admitió Hebe de Bonafini en el escrito que presentó en la víspera en la causa que lleva adelante Oyarbide. Acompañada por el abogado Eduardo Barcesat (y todo su equipo, que incluye a los letrados Antonio Rojas Salinas, Gabriel Chamorro, Roberto Boico, María Jaume y María Isabel Piastri), la titular de Madres pidió ser tenida como “querellante y actor civil” en la investigación contra los Schoklender, a quienes identificó como cabezas de “la banda” que habría cometido contra las mujeres los delitos de “asociación ilícita, en concurso real con administración fraudulenta, falsedad documental”.
“Resulta doloroso admitir que aquellos a quienes, marginados en prisión, buscaron el cobijo de las Madres, que recibieron ayuda, alimento, empleo e inclusión social, resultaran ser los arquitectos profanos del más doloroso dispositivo de traición a las Madres, abusando de su confianza, del afecto brindado y del cariño que recibieron como hijos; porque así se los acogió”, reconoció Bonafini en carne viva. Pero reivindicó: “No vamos a abandonar este proyecto, esa misión, aunque hayamos sido defraudadas y traicionadas… no vamos a agachar la vista frente al gobierno nacional ni a nuestro pueblo, de los que hemos recibido, aún en estas aciagas circunstancias por las que tenemos que atravesar las Madres, la solidaridad y la confianza en nuestro bien obrar.”
El escrito recuerda que el proyecto Sueños Compartidos nació en 2006 y sus objetivos y el éxito al alcanzarlos favoreció un “crecimiento de los proyectos y de las obras adjudicadas dentro del Plan Federal de Viviendas”, lo que “indujo –muy especialmente a Sergio Schoklender– a generar una visión empresaria de aquello que, para las Madres, era una misión, un emprendimiento de derechos económicos, sociales y culturales; nunca una fuente de lucro o de enriquecimiento, para nadie.” Pero la realidad irrumpió con fuerza arrasadora para mostrar algo muy distinto: La “banda” operó “para sustraer los fondos que debían ingresar a la Fundación”. “A nuestras espaldas y con nuestro total desconocimiento”, añade el escrito.
La Fundación ya ha tomado decisiones: dispuso una auditoría interna, dio asueto a todo el personal y estableció, de hecho, una “fecha de corte con la previa administración comandada por los hermanos Schoklender.” Además, frenó el pago de los cheques extraídos antes del desplazamiento de los hermanos, aunque todo parece indicar que no llegaron a tiempo para evitar que se esfumaran unos 600 mil pesos en tres de ellos. Las Madres, tan poco habituadas a este tipo de trámites, ya dispusieron el cambio de las claves bancarias “para impedir transferencias a otras cuentas del dominio de los querellados”.
El día a día depara más sorpresas desagradables: “El examen de la documentación posibilitó que las Madres nos enterásemos de que las tres camionetas con logos de nuestra institución se encuentran inscriptas en el Registro de la Propiedad Automotor a nombre de Meldorek SA”, la empresa de Sergio Schoklender. “También nos hemos enterado que en lugar de dos vehículos particulares, que eran los que empleábamos las Madres para nuestros desplazamientos, hay otros vehículos de cuya existencia no teníamos conocimiento y que eran, por lo visto, empleados por la banda para sus desplazamientos y beneficio personal.” El escrito certifica la existencia de “rodados lujosos –si no extravagantes–, aviones y yates, empleados y adquiridos por la banda, no por necesidad alguna del proyecto Sueños Compartidos sino por los apetitos propios, e insaciables, de quienes han perpetrado este obrar delictivo”.
“Se ha podido determinar que los cheques de pago que contra las certificaciones de avances de obra entregaban las autoridades del Plan Federal de Viviendas, no todos eran depositados en las cuentas de la Fundación, sino que buena parte de ellos mismos eran ‘descontados’ en cuevas financieras, operatoria siempre llevada a cabo por los ex apoderados.” Eso también está bajo auditoría, pero por lo pronto parece haber una correlación que se insinúa preocupante de cara al futuro: “Frente a las deudas que hemos podido saber que registra la Fundación y los cuantiosos bienes personales o de las empresas que controlan los querellados media una relación de correspondencia, con el dato, claro y objetivo, que esos cuantiosos bienes expresan la dimensión del apoderamiento –de la rapiña– que ha padecido la Fundación.”
La impagable defraudación a la confianza y la buena fe que parecen haber generado los Schoklender tiene, de acuerdo con esos datos, un correlato económico: un agujero negro de dinero que probablemente empiece a caer en forma de reclamos para la Fundación. Mucho les costará a las Madres determinar la totalidad de la supuesta defraudación. “El viernes 3 de junio de 2011 se produjo un vaciamiento documental en la sede de la Fundación, para lo que llegó a emplearse un vehículo blindado, que fue adquirido cuando aún no se había bancarizado a todos aquellos que se desempeñan en las tareas de construcción de viviendas (más de 5000 personas).” En los registros de la institución quedaron asentados la serie de movimientos que “ilustra sobre la función apropiadora y destructiva que se desarrolló por los querellados”, los hermanos Schoklender.
Oyarbide debe resolver si acepta o rechaza a las Madres como querellantes. Por lo pronto, ya le pidió dictamen a la fiscalía al respecto. La decisión no es menor: mostrará si el juez cree que la entidad que preside Hebe de Bonafini fue víctima de los Schoklender o si, por alguna razón, supone que también debe ser investigada.
Fuente:TiempoArgentino
Aportan documentación
Publicado el 14 de Junio de 2011
El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, comenzó a remitir la documentación solicitada por la justicia sobre la ejecución del plan de viviendas de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, al que calificó de “transparente”.
“Nosotros estamos remitiendo toda la documentación respaldatoria correspondiente”, sostuvo sobre el pedido formulado días atrás por el juez federal porteño Marcelo Martínez De Giorgi a los gobiernos de Chaco, Misiones, Santiago del Estero y cinco municipios. Tras reiterar que el sistema de construcción de viviendas está funcionando “de un modo absolutamente transparente”, opinó que “pretender transferir el problema a la Nación o al municipio por falta de control en el funcionamiento de la Fundación Madres de Plaza de Mayo es otro problema”.
Fuente:TiempoArgentino
Declaraciones en los tribunales de comodoro py
Hebe: “Que vayan a la cárcel”
Publicado el 14 de Junio de 2011
Por Gerardo Aranguren
La titular de Madres de Plaza de Mayo aseguró que el juez Oyarbide está trabajando “muy bien”. Renovó sus críticas a los hermanos Schoklender y dijo que no teme quedar imputada.
Estoy segura de que el juez (Norberto) Oyarbide está trabajando muy bien y que vamos a llegar a lo que queremos: que los responsables vayan a la cárcel para siempre”, dijo ayer al mediodía Hebe de Bonafini, titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Bonafini llegó a las 11 a los tribunales federales de Comodoro Py acompañada por una decena de Madres para presentarse como querellante en la causa que investiga al ex apoderado de la Fundación Sueños Compartidos, Sergio Schoklender, por supuesto lavado de dinero y asociación ilícita. “No tengo miedo de que se me impute”, dijo la titular de la Asociación.
Las Madres subieron al tercer piso de los tribunales. Hebe, junto a sus abogados Eduardo Barcesat y Antonio Rojas Salinas, entregó personalmente el escrito de ocho páginas al juez federal Norberto Oyarbide.
Tras la breve reunión, Barcesat y Bonafini improvisaron una conferencia de prensa en el ingreso a Comodoro Py en la que explicaron las razones de la querella. “La causa está bajo secreto de sumario, de manera que lo único que podemos requerir es el texto de esta presentación que alude a la existencia de una asociación ilícita, a una administración fraudulenta que ha perjudicado a la Fundación de las Madres de Plaza Mayo y falsedad documental”, explicó el constitucionalista.
Sobre Sergio y Pablo Schoklender, Barcesat señaló que son “los principales responsables”. Y agregó: “Los podríamos calificar prima facie como los jefes de la asociación ilícita, pero sabemos también que esta asociación ilícita tiene una ramificación más profunda, incluso de la que nosotros podríamos sospechar.”
El abogado también aludió a la intervención del organismo de Derechos Humanos que encabeza Bonafini en las operaciones investigadas por la justicia. “La responsabilidad de Madres es la de haber generado un emprendimiento llamado Sueños Compartidos que era para producir viviendas y un hábitat adecuado para aquellos que eran víctimas de marginación y exclusión social forzada”, aclaró.
Y completó: “No tiene otra responsabilidad que la de haber puesto un magnífico proyecto en marcha y desgraciadamente haber sido defraudadas y traicionadas tal como lo dijo sintética y explícitamente Hebe de Bonafini.”
Barcesat indicó que el juez podría citar a la titular de Madres “a efectos de ratificar la querella y para aportar mayores precisiones sobre la maniobra”. Además, confirmó que tanto Hebe como su hija “recibieron amenazas”, y agregó que “ha habido estos días un clima de violencia que ha rodeado esta tarea y esta función de poder llevar a la justicia lo que se debe conocer”.
Por último, el letrado indicó que todavía se desconoce el monto defraudado a la Asociación. “La preocupación principal de las Madres es que se esclarezca todo y poder proseguir el emprendimiento de Sueños Compartidos, porque de él dependen más de 5000 familias”, aseguró.
Hebe de Bonafini, visiblemente molesta por los empujones y golpes que le propinaron los periodistas que se amontonaron a su alrededor, se retiró tras unas breves palabras con los medios mientras era despedida por un grupo de personas al grito de “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”.
Fuente:TiempoArgentino
“No hay ninguna prueba”
Publicado el 14 de Junio de 2011
El abogado Adrián Tenca consideró que sería “un escándalo” que su cliente Sergio Schoklender quede detenido en la causa por supuesto desvío de fondos de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. “No hay ninguna prueba” en su contra, subrayó el letrado. Además, negó que el acusado tenga una “fortuna” personal, enfatizó que “Sergio Schoklender nunca fue administrador de la Fundación”, y puntualizó que “cuando se hagan todos los arqueos se va a demostrar que no se quedó con un solo peso”.
Tenca admitió que su defendido “hoy indudablemente parece el enemigo público número uno, eso es indudable”. Sin embargo, indicó que Schoklender “nunca va a involucrar a las Madres, ni mucho menos a Hebe de Bonafini”, pese a las duras críticas que la titular del organismo formuló en los últimos días sobre la investigación y las supuestas responsabilidades.
El abogado rechazó que se acuse a su cliente de “asociación ilícita”, como plantea su par Eduardo Barcesat, defensor de las Madres, y señaló que “lo que se está investigando es una supuesta administración fraudulenta”.
Fuente:TiempoArgentino
El arquitecto rodolfo livingston elogió las viviendas
Un especialista defendió el proyecto
Publicado el 14 de Junio de 2011
El arquitecto Rodolfo Livingston, especializado en construcciones familiares, defendió ayer el proyecto de viviendas populares Sueños Compartidos al considerar que “superan lo que se hizo antes en viviendas sociales porque son verdaderamente dignas”.
“Esto lo aprovechan para atacar a Hebe. Lo estaban esperando hace mucho tiempo”, argumentó Livingston.
El arquitecto, desarrolló en Cuba proyectos de vivienda social. “Conozco los resultados, las viviendas en altura superan todo lo que se hizo antes en viviendas sociales, son verdaderamente dignas y los costos que se mencionan son absolutamente razonables”, opinó en declaraciones radiales.
El arquitecto consideró que la información que se difunde suele estar “llena de trampas”. “Esto para atacar a las Madres, lo quieren hacer desde hace mucho tiempo –aseguró–. Yo defiendo a las Madres, estoy seguro que Hebe no agarró un solo peso de esa plata, si uno va a la casa de Hebe en La Plata se da cuenta de la austeridad en la que vive”.
Por otra parte, Livingston sostuvo que “es vergonzoso atacar a una mujer y más a Hebe por lo que pasó”.
Sin embargo, el arquitecto sostuvo que tal vez las Madres no deberían haber intervenido en el proceso de construcción porque “estas cosas en las empresas grandes son inevitables”. De todas maneras, el arquitecto defendió la tarea de la Fundación: “Todo lo que armó Hebe es extraordinario, el programa de TV, la radio y la Universidad.”
Fuente:TiempoArgentino
Prensa Canalla
¿Un periodista de Clarín mancha el pañuelo?
Ya lo habían adelantado el jueves en su programa de TN. Las dos plumas del Instrumento se apuran por ver nuevamente el final del gobierno kirchenrista a partir de sus pretendidas responsabilidades en el escándalo
Por Sergio Villone
14.06.2011
Ya lo habían adelantado el jueves en su programa de TN. Las dos plumas del Instrumento se apuran por ver nuevamente el final del gobierno kirchenrista a partir de sus pretendidas responsabilidades en el escándalo John Lender (Madzelo Bodnelli Dixit), convenientemente azuzado por ellos (decidores desde sus cargos de qué se publica y qué no cada día en el diario de Magnetto y Ernestina).
"El sistema político y de poder kirchnerista deja escapar síntomas claros de agotamiento. De final de ciclo. Los mismos que se advertían en los últimos momentos de Kirchner. Dos cuestiones lograron enmascararlo: la súbita muerte del ex presidente que empinó en imagen y popularidad a Cristina; la economía que, a todo vapor y con riesgos, empuja el consumo. Esa ecuación mutó el escenario político y electoral. Esa mutación podría permitirle al Gobierno incluso otro turno . Pero los términos de la ecuación son vulnerables.
Cristina pareciera saberlo", vaticina por enésima vez el amigo de Alberto F (http://www.clarin.com/opinion/temblor-pies-Cristina_0_497950301.html).
Por su parte, Blanck se mete en una tarea titánica: tratar de demostrar que los periodistas de Clarín también defienden los derechos humanos. Lo hace a partir de un recorrido de lo que él cree han sido y son comportamientos a favor de dicha causa. Lástima que se olvida de los hijos de su jefa y de Papel Prensa. Aún así garabatea: "Que los periodistas de este diario, en su enorme mayoría, han sido capaces de mantener vitales sus convicciones personales y profesionales, sean cuales fueran unas y otras, a pesar de la inédita tensión propuesta desde un sistema de poder que pretende acallar las voces críticas, sean o no opositoras; el mismo poder que financió con generosos fondos públicos la creación de un poderoso multimedio oficialista orientado a la propaganda del Gobierno y a la difamación de todos quienes no se le subordinen.
Que sin hacer una defensa corporativa de la profesión, sino partiendo de la necesidad de diferenciar entre honestos y corruptos que también los hay en el periodismo, es injusto y canalla tildar de “pura basura” a quienes viven de su trabajo. Sin desconocer que el fruto de ese trabajo puede legítimamente disgustar, molestar, ser cuestionado desde la propia profesión o sometido cada día al implacable escrutinio del público.
Que en vista de los chanchullos y corruptelas que son de público conocimiento, habría que preguntarse si en realidad “pura basura” son quienes roban, dejan robar o promueven el robo bajo el escudo protector de los derechos humanos" (http://www.clarin.com/opinion/periodistas-grandes-medios-pura-basura_0_497950387.html).
La Viau no comparte la idea de que el pañuelo no se mancha. ¡¡¡¿Cómo que no?!!! Para eso está un periodista de Clarín: "Estela de Carlotto y el piquetero Luis D’Elía, se alejaron del lodazal y se separaron del Gobierno al sostener que “ella (Hebe de Bonafini) no podía ignorar” lo que se desarrollaba ante sus ojos. Julio de Vido, en cambio, aseguró que se anima a poner “las manos en el fuego” por la líder de la Asociación y, en esa línea, la tribuna periodística oficial corea un estribillo maradoniano: “las madres no se manchan” . Lo primero es de un atrevimiento singular; lo segundo, una equivocación. Todo puede mancharse. Ese es el drama de Hebe de Bonafini y la tragedia de quienes la acompañaron en los años en que los derechos humanos no reportaban dividendos.
La profundidad del daño se lee en los sondeos recientes: el tema está muy presente en la opinión pública y seis de cada diez consultados creen que ni Bonafini ignoraba lo que ocurría ni el gobierno está al margen de las trapisondas de Schoklender .
Nunca antes una denuncia de corrupción había logrado perforar la coraza con que la bonanza económica ha blindado a Cristina Fernández" (http://www.clarin.com/politica/semanas-negras-Gobierno_0_497950271.html).
A Alfie lo mandaron a hacer el 678 de Clarín (¿se acuerdan de las quejas clarinescas acerca de realizar el periodismo de periodistas, no?): "Cuando Jorge Lanata dirigía Página 12 , el diario investigaba casos de corrupción que involucraban a funcionarios gubernamentales. Pero ahora viene informando del caso Schoklender en cuentagotas, con mayoría de notas sin firma que reflejan la línea editorial del medio. Ayer no mencionó el caso en ningún lugar de la tapa, como tampoco lo hizo Crónica , del Grupo Olmos, ligado a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que apenas le dedicó un recuadro.
Ya el 30 de mayo Lanata decía que “para el periodismo militante, la idea de informar es silenciar lo que no conviene.
Página 12 sigue sin publicar una sola línea del escándalo ”. Ese diario había sacado una sola nota sobre Schoklender, el día anterior, sin firma, bajo el título “Renuncia y polémica en la fundación”. Luego, sus principales editorialistas, Mario Wainfeld y Luis Bruchstein, sostuvieron la teoría que los grandes medios van contra las Madres" (http://www.clarin.com/politica/mirada-medios-oficialistas_0_497950272.html).
La Juárez, operadora del Cabezón de los Saqueos y las Muertes, vuelve sobre la imagen de que CFK no se va a presentar porque se lo piden sus hijos y que cada vez está más sola. "La incógnita sobre quién acompañará a la Presidente, si al final anuncia su candidatura, es la muestra cabal de cómo maneja los secretos del poder. Nadie sabe con certeza si llevará a un gobernador del PJ, a un ministro, a un dirigente de La Cámpora o al ministro de la Corte, Eugenio Zaffaroni, como indican algunas fuentes del Gobierno en las últimas horas y no fue desmentido.
El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, se sorprende cuando le mencionan la posibilidad de integrar la fórmula. “No sé por qué me preguntan.
Jamás hable del tema con Cristina ”, dice Capitanich en privado. La única vez que hablaron de elecciones fue en enero durante la visita de la presidente de Brasil, Dilma Rousseff. “Coqui, ¿qué vas a hacer con las elecciones?”, le dijo Cristina Kirchner. “Yo tengo que desdoblar y creo que la fecha es en septiembre”, respondió el gobernador. “Ah ¡antes de las mías!”, siguió ella. Capitanich lanzó una broma: “No te preocupes, si me va mal no vas a tener que mandar a fusilarme, yo me suicido solo”, se rió. La conversación terminó ahí" (http://www.clarin.com/politica/enigmatico-silencio-politico-Cristina_0_497950280.html).
Mientras, Wiñazki se ocupa de seguir atacando la obra social de las Madres a partir de una sola fuente: la CCC de la Naranja (http://www.clarin.com/politica/Denuncian-sobreprecios-planes-viviendas-sociales_0_497950265.html).
¿No es sinónimo de buen periodismo presentar varias fuentes de información en una crónica?
Dejen. No contesten.
Fuente:DiarioRegistrado
CARTA DE VICENTE ZITO LEMA EN FEBRERO DE 2003. (publicada con autorización del autor)
A los compañeros y compañeras de la Universidad Popular;
A la Asociación Madres de Plaza de Mayo;
Para evitar confusiones de buena o mala fe, y para que no se cometan actitudes ilegítimas que dañen a la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, pongo en conocimiento de todos lo siguiente:
No renuncio a la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. No se renuncia a lo que se ama, y yo amo profundamente ésta Universidad que soñé, fundé, puse en marcha, y de la que soy director académico y docente.
He decido alejarme de la universidad para evitar las groseras provocaciones del administrador Sergio Schoklender, incompatibles con el espíritu y prácticas intelectuales que deben regir una institución universitaria.
Son públicas mis profundísimas diferencias con el administrador Sergio Schoklender. Se trata de historias y conductas que remiten a nuestras muy distintas historias personales y que chocan absolutamente en el plano de la ética, la moral, la política y la cultura.
Sólo con perversidad o inocencia desmedida se puede afirmar que me alejo de la universidad porque me deben mis sueldos como trabajador en la misma. Las Madres no pueden mentir. Ellas saben que nunca les reclamé pago alguno. Mi salario fue fijado por ellas y el administrador. Me han pagado siempre con demoras y a la fecha me deben seis sueldos aproximadamente. Insisto que nunca reclamé a las Madres, ni en forma verbal ni por escrito. Eso sí, he disputado con el administrador, por entender que se me ofendía en la medida de ser el único trabador de la universidad a quien no se le pagaba correctamente. Eso lo saben incluso los demás trabajadores de la universidad, docentes amigos y el propio delegado de los trabajadores no docentes de la universidad. El administrador me ha reconocido que las irregularidades en el pago de mis sueldos era practicadas como forma de presionarme políticamente. Aclaro que desde que trabajo en la universidad, he dejado mis otras actividades rentadas, salvo esporádicas conferencias o pagos recibidos por mis libros. Considero de absoluta dignidad que los trabajadores intelectuales seamos reconocidos en nuestros derechos. También pienso que el tema de mis sueldos atrasados es una cuestión menor, pero ha sido usado con el intento de desacreditarme y tapar así las profundas diferencias que tengo con el administrador por su manera de comportarse y por poner en peligro la existencia de la propia universidad con sus actitudes irresponsables.
He sido enterado por docentes de la universidad que desde hace ya meses se ha instalado una suerte de "conspiración" para alejarme de la universidad. Pienso que eso está ligado a mis críticas al administrador sobre su conducta y últimamente, y tal como he puesto en conocimiento de varios docentes, a que tengo fundadas sospechas sobre la manera en que se está gestando nuestra instalación en lo que se pretende sea la nueva sede de la universidad. Hasta ahora desconocemos todo documento que avale la legalidad de nuestro traslado al edificio de Belgrano y Defensa. Y sólo se nos habla de "milagros". No quiero formar parte de algo que en el futuro pueda dar cabida a responsabilidades judiciales y nuestra desacreditación pública.
A esta altura de los acontecimientos es obligación que el administrador rinda cuenta de los numerosos aportes que la universidad ha recibido. Se nos habla de que la universidad está en ruinas, pero nada sabemos de cómo fue administrada y la suerte de las donaciones, de mucho valor, recibidas por la universidad y que sólo son conocidas y utilizadas por el administrador. La universidad debe tener una administración trasparente, de la que participen representantes de todo los que forman parte de nuestra institución.
Recuerdo a todos que es el Consejo Directivo el que debe tomar todas las resoluciones importantes que hacen a la marcha de la universidad. Por eso pido la reunión del Consejo Directivo, porque incluso allí corresponde que se nombre al legítimo director académico que me seguirá en funciones, cargo al que no me presentaré, y pido que también allí se nombre al nuevo administrador. Pido también, en base a mi experiencia como director de la Universidad, que siga en funciones el Consejo Académico Asesor que he designado, y que integran todos los docentes responsables de las áreas y todos los docentes de seminarios permanentes, y que tengan funciones no sólo de asesoramiento sino con igualdad de decisión y voto que el propio Director. A la par pido se instituye un Consejo Asesor Administrativo, con las mismas facultades, para que las resoluciones más importantes que la universidad debe tomar con urgencia, en estos campos, no caigan únicamente sobre una persona, sino en forma colectiva.
Quede claro, como lo dije más de una vez públicamente, que todo lo que mi espíritu y mi intelecto han puesto en esta universidad popular, lo dejo para la Asociación Madres de Plaza de Mayo en tributo a la memoria de nuestros compañeros. A la par también he dicho que son los docentes, los trabajadores de la universidad y los estudiantes, los únicos dueños de la misma. Me alejo de la Universidad, como manera de preservar su continuidad y evitar mayores daños. Estoy conforme con todo lo que ya hice, reconociendo incluso todas las equivocaciones que de buena fe he cometido.
Lo que no permito es que se me acuse de haber "trabajado poco", cuando prácticamente he dejado mi vida aquí, como es de conocimiento de todos los que transitan la universidad, y me resisto a que ningún infausto monje negro, reviva en nuestra institución una suerte de Lopezregismo. Ya he sufrido demasiado, (persecuciones, censuras, atentados, exilio) al igual que muchos compañeros, en manos de esos nefastos mesiánicos. Sean los clásicos represores, o los que impúdicamente, saliendo de la oscuridad, se suben a caballo de experiencias históricas de las que nunca han sido parte.
Con dolor debo advertir públicamente que todo atentado o "extraño accidente" contra mi persona o contra mi familia caerá como responsabilidad sobre el administrador Sergio Schoklender, de quien ya conocemos perversas prácticas.
Finalmente quiero agradecer a todos los que han sido y son parte de la universidad la ayuda que me dieron para cumplir uno de los mejores sueños de mi vida, y desear de toda corazón que mi alejamiento de la institución no impida la continuidad de aquél gran sueño.
Un abrazo fraternal,
Vicente Zito Lema, 22 de febrero de 2003
Envío:CecilioM.Salguero





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