13 de junio de 2011

URUGUAY: MUJICA y ROSADILLA ANALIZAN HOY INFRACCIÓN COMETIDA POR GENERALES.

DESAIRE AL JEFE DEL EJÉRCITO. VISITA COLECTIVA A CORONEL PRESO VIOLO REGLAMENTO INTERNO
Mujica y Rosadilla analizan hoy infracción cometida por generales
Una flagrante violación a los reglamentos militares cometieron el jueves último los ocho generales en actividad que visitaron al coronel ® Tranquilino Machado procesado en tribunales civiles por el juez penal de tercer Turno, doctor Ruben Saravia, afirmaron a LA REPÚBLICA altas fuentes gubernamentales.
Delicada situación. El mando superior estudia las medidas a tomar.
El presidente de la República, José Mujica Cordano y el ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla, decidieron analizar durante toda la jornada de hoy domingo, la delicada situación planteada, para adoptar decisiones al día siguiente, lunes, cuando se reúna el Consejo de Ministros. Por su parte el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, el gran desairado de esta actitud colectiva de los ocho generales que se oponen a las decisiones del Poder Judicial uruguayo, está estudiando las medidas a tomar y las propondrá al ministro, hoy domingo o a más tardar el lunes.

El Comandante en jefe explicó al ministro de Defensa, según trascendió, que él se había enterado por una llamada telefónica de uno de dichos generales infractores, en el momento mismo en que se reunieron todos en la puerta de acceso de la Guardia de Coraceros donde se encontraba detenido el coronel procesado.

La violación de los reglamentos militares y el desaire al propio comandante en jefe del Ejército, anunciándole una medida ilegítima minutos antes de cometerla, sin autorización previa, elevó la tensión en la fuerza de tierra a niveles inusuales.

Todo indica, según los detalles en poder de LA REPÚBLICA, que el general Rosales no habría acompañado este acto colectivo violatorio de la reglamentación interna, aunque su conducta quedará dilucidada cuando se expida formalmente en las próximas horas sobre las sanciones a adoptar ante la grave infracción de una parte del generalato de tierra.

De los 16 generales en actividad, la mitad violó las reglamentaciones vigentes y la otra mitad no se plegó a la violación de los estatutos militares por distintas razones.

Los que no acudieron a la ilícita visita colectiva al coronel procesado, fueron además del comandante en jefe del arma, Jorge Rosales, los jefes de las Divisiones II y IV del Ejército, los generales Wile Purtsher y Pedro Aguerre que discreparon con la decisión colectiva. Tampoco concurrió el jefe del Estado Mayor, general José Burone y los tres generales que se encuentran cumpliendo misiones en el exterior del país. Son ellos el agregado militar en nuestra embajada en Washington, general Milton Ituarte, el segundo jefe de la Misión militar de la ONU en Haití, general Felicio de los Santos y el observador de Naciones Unidas en la frontera indo paquistaní, general Raúl Gloodtdofsky.

El general número 16 es el general Miguel Dalmao que se encuentra preso en cumplimiento de la orden de prisión dictada por la Justicia Penal. Los desacatados fueron el jefe de la poderosa división de Ejército I, general Daniel Castellá, el jefe de la División de Ejército III, general Juan Villagrán, el jefe de la Casa Militar de la Presidencia de la República, general Domingo Montaldo, el director del Instituto Militar de Estudios Superiores, general Sergio D`Oliveira, el director de la Escuela Militar y director del Instituto Militar de las Armas y Especialidades, general Juan J. Saavedra, el director de Sanidad Militar, general Neris Corbo, el comandante de Logística, general Nelson Pintos y el general Luis Pérez, actualmente sin destino.


Intranquilos en la Guardia de Coraceros
Los generales que acudieron el viernes a la Guardia de Coraceros a visitar al coronel ( r ) Tranquilino Machado ­procesado por el homicidio muy especialmente agravado del estudiante comunista Ramón Peré en 1973- se sorprendieron al ver en construcción en el lugar algunas habitaciones contiguas a la que ocupa el oficial preso. Uno de los militares consultados por LA REPÚBLICA dijo que también se ven obras de ampliación en la cárcel de Domingo Arena. Uno de los temas de la conversación giró en torno a "la sensación de inseguridad jurídica" en la que, a juicio de ese grupo, se encuentran los uniformados ante el accionar de la Justicia. "Nos están pasando por el tacho judicial", comentó. El procesamiento del coronel (r) Machado elevó a 17 el número de militares y policías procesados o condenados por crímenes de la dictadura (1973-1985). Asimismo, un militar y dos policías fueron enjuiciados por delitos antes del golpe.



HISTORIA RECIENTE. ESTALLO LA CRISIS AL CONFRONTARSE DOS FORMAS DE SALIDA AL RÉGIMEN AUTORITARIO
Hace 35 años los militares destituían a Bordaberry
En la noche del 12 de junio de 1976 los uruguayos se enteraron que Juan María Bordaberry dejaba de encabezar el régimen cívico-militar. Las FFAA le habían perdido la confianza. Lo sucedió Alberto Demichelli.
Por Luis Casal Beck
El debate estaba instalado desde hacia meses en la cima dictatorial. La Comisión de Asuntos Políticos de las Fuerzas Armadas (Comaspo) había aprobado el 4 de febrero de 1975 un documento fijando las condiciones mínimas de una salida controlada a la dictadura, que reconocía la vigencia de los partidos políticos tradicionales (blancos y colorados), en una transición a desarrollarse en varios años.

El 9 de diciembre de aquel año, Bordaberry que encabezó el golpe del 27 de junio de 1973, hizo conocer entre los principales referentes del régimen, su primer memorándum, discrepando con esta salida. Para él, era necesario diseñar una "nueva institucionalidad", sin democracia, sin partidos (sustituidos por "corrientes de opinión"), blindada a lo que designaba como "la ofensiva marxista", que campeaba por el mundo.

Los militares no concebían un futuro sin partidos tradicionales, aunque depurados de sus cuadros dirigentes (lo que plasmaron en una de las primeras actas institucionales), dentro de un nuevo estado autocrático (cuya propuesta, sometida a plebiscito en 1980, fue rechazada por la mayoría del pueblo), y en una sucesión de etapas: en la primera, el presidente debía surgir del consenso entre los militares y los partidos reconocidos por la dictadura.

Todo este debate se desarrolló en forma reservada, y en él participaron civiles como Alejandro Végh Villegas, ministro de Economía y Finanzas en 1974, cercano a la Lista 15 de Jorge Batlle, eminencia gris para la embajada norteamericana, que hizo una encendida defensa de los partidos. Bordaberry se mostró inflexible, y los generales decidieron purgarlo.

Un 12 de junio de 1976, las FFAA emitieron un documento que fue leído por cadena de radio y televisión (ver recuadro), y a las 20.00 horas, asumió como nuevo presidente de facto, Alberto Demichelli (de origen colorado), que presidía en ese momento el Consejo de Estado (una suerte de parlamento creado por la dictadura en 1973), firmó las actas institucionales 1 y 2 (postergando las elecciones previstas para noviembre; y creando un Consejo de la Nación, con civiles y militares, que entre otros cometidos, debía elegir a los futuros titulares del gobierno). El 13 de julio el flamante Consejo de la Nación eligió a Aparicio Méndez, primer mandatario para el período 1976-1981, quien firmó el acto institucional cuatro (Demichelli se negó a suscribir), que proscribió a unos 15 mil políticos. Méndez, ministro de Salud Pública durante los dos primeros gobiernos blancos del siglo (1961-1964) impulsó el primer plan político de las FFAA (cónclave de Santa Teresa, de agosto de 1977), cuyo primer punto era reformar la Constitución en 1980.


PROTAGONISTAS
ALBERTO DEMICHELLI Presidente del Consejo de Estado
Asumió en lugar del destituido Juan María Bordaberry.Sucedió a Demichelli y gobernó el país entre 1976 y 1981.
APARICIO MÉNDEZ Fue designado presidente


EL COMUNICADO. NO SUPRIMIR LOS PARTIDOS
Las razones esgrimidas por los militares
En el comunicado 1325 las Fuerzas Armadas señalaron que "(Juan María Bordaberry) no acepta el pronunciamiento popular a través del voto, porque considera que esa práctica de las democracias actuales, es algo superado".

En otro pasaje, sostuvieron que el gobernante desplazado "quiere imponer la inmediata promulgación de una Constitución de la República que recogería conceptos estructurales que disienten profundamente con nuestras más caras tradiciones democráticas".

Los militares subrayaron asimismo que "(Bordaberry) no acepta el futuro funcionamiento de los partidos políticos tradicionales. Entiende que estos no tienen cabida en el Uruguay del futuro(..) las Fuerzas Armadas no quieren compartir el compromiso, la responsabilidad histórica, de suprimir a los partidos políticos tradicionales".
FuentedeOrigen:LaRepublica
Fuente:Agndh                                          

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