7 de julio de 2011

CORRIENTES-CAUSA PANETTA: Bello: Estábamos presos por nuestra ideología, éramos presos políticos.

CAUSA PANETTA
Bello: Estábamos presos por nuestra ideología, éramos presos políticos
El presidente de MEDEHS, Osmar Bello, dio su declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes, por la Causa Panetta que juzga los delitos de lesa humanidad cometidos en la Ciudad de Goya. Luego de dar su testimonio, Bello hizo un resumen y balance para la prensa.

En el cuarto intermedio que se inició pasado el mediodía, y luego de que Osmar Bello terminara de declarar ante el tribunal, hizo su primer declaración para los medios de prensa: ¨Uno se siente aliviado cuando es escuchado. Yo creo que uno tiene que mirar para adelante, a veces nos plantean esto como qué es una sed de venganza. Y lo que se está buscando en realidad, lo que uno mira y dibuja es sed de justicia. Para eso uno durante 35 años, y como con paciencia franciscana, esperó este momento para decir su verdad.¨

En reiteradas oportunidades mientras brindaba su testimonio en el recinto, Osmar Bello se quebró cuando recordaba ciertos momentos puntuales, sobre esto aclaró: ¨Decir esta verdad a veces, a uno le hace sentir dolor porque recuerda cosas que a uno le duele, como por ejemplo la vivencia con sus hijos, la desaparición de algún familiar o de amigos. Porque uno tiene que contar toda su historia y no puede. Porque yo cuando vengo hablar acá en este juicio vengo hablar por los que están, por los que no pueden y por los que no están también. No vengo hablar por mí solo.¨

Además de hacer alusión a su declaración, expresó su visión global del objetivo del juicio que se está llevando a cabo en la ciudad de Goya: ¨Uno tiene que tener presente que esta historia que se está escribiendo en este momento en la ciudad de Goya es para qué se construya una nueva sociedad y que los conflictos sociales y políticos de nuestra patria no se resuelvan más con sangre. Es una necesidad que la política impere sobre la violencia, es una necesidad de que los jóvenes aprendan de que la única forma de unificar nuestras diferencias es discutiendo políticamente. Nosotros cuando éramos jóvenes no lo pudimos resolver de esta forma porque no nos dejaron. La denuncia que uno hacía con respecto a la injusticia no significaba nada para ellos. Para nosotros nos significó cárcel y torturas.¨

Cuando se le preguntó si en ese momento tenían fe de que llegaría este momento: ¨Pensar que iba a llegar, nosotros pensamos que iba a llegar este día por la lucha de los distintos organismos de derechos humanos, nosotros incluidos. Yo creo que la reconstrucción de nuestra patria, para que sea cierta y verdadera, es necesario que se salden todas las deudas sociales y políticas. Esta es una deuda política, nosotros no estábamos presos porque éramos delincuentes comunes o guerrilleros, nosotros éramos presos políticos. Estábamos presos por nuestra ideología, por nuestra forma de ver la vida y eso significaba a veces que entremos en conflicto con sectores de poder muy importante. ¨ respondió Bello.

Haciendo referencia al lugar que ocuparon las víctimas del proceso militar y el que ocuparon los dictadores en esta historia, explicó: ¨Lo triste de esta historia es que sectores que son del mismo estrato social, eran los que nos reprimían, eran los mandaderos de los mercenarios, porque ¿qué diferencia puede tener un suboficial de las fuerzas de seguridad conmigo?, ninguna. Pero la diferencia es que él piensa como la clase social dominante, y yo pienso como un país más igualitario, para todos, no para unos pocos.¨

Volviendo al momento en el que todavía estaba presos y padecían las tortura de los militares para saber sobre la militancia que realizaban y si eran o no miembros o tenían que ver con la organización de montoneros: ¨No creas que nosotros no sabíamos lo que nos iba a pasar, nosotros éramos consciente de ello. Pero nunca pensamos que iba ser con tanta hazaña, con tanta alevosía. Cuándo empesás a cuestionar el poder establecido y empesás a pedir cambios, suele ser doloroso a veces. No han de saber que era necesario pedir esto y que vos me digas cómo se supera la tortura, muchas veces lo haces por convicción. No podés decir algo que no es cierto para salvarte vos y enterrar a otro. Lo máximo que podés decir es reconocer tu militancia social y política. Otra cosa no podes decir. Entonces superar la tortura muchas veces es cuestión de convicción, sabiendo que por lo que uno luchaba era cierto, un cambio social era necesario. Uno trataba de sobrellevar de la mejor manera el momento que estaba viviendo. Yo te digo hasta en la cárcel uno trataba de sobrellevar de la mejor manera posible, de mantenerse con dignidad en los momentos difíciles que les tocaba vivir.¨

Explayándose en detalles sobre la vida en la cárcel y la superación de ese momento tan dramático: ¨Uno a veces no sabía con que se venían al otro día. Después de lo de Margarita Belén nosotros hasta desconfiamos cuando daban libertad. Como que se tenía duda de lo que te venían a decir. Entonces uno vivía un poco sobresaltado en ese momento y eso significó muchas veces un enfrentamiento con los mismos compañeros, como diciéndoles: no!, acá nosotros nos plantamos!. Porque era necesario tener un mínimo de convicciones y de dignidad para pasarla mejor.¨

Se hizo memoria y verdad, y ahora se está construyendo la justicia, así lo enunció Bello en su entrevista: ¨Yo creo que la justicia se va construyendo todos los días, esto es parte de la construcción de la justicia. Yo creo que también construir la justicia significa que tratemos todos los días para que haya menos necesitados en nuestra patria, más igualdad en la repartición de las riquezas. Es necesario repartir la riqueza con más justicia, entonces todo los días construimos justicia, de a poco y por lo menos siendo honesto con uno mismo, y defendiendo sus convicciones desde cualquier punto de vista, pero defendiendo sus convicciones con sinceridad, nada más.¨

El acompañamiento de la sociedad, tanto de los que fueron víctimas de este terrorismo de estado como de quienes no lo vivieron, a veces se nota y a veces brilla por su ausencia. Sobre esto Osmar indicó: ¨Quizás uno no puede ser tan tajante en este planteo, porque serán algunos casos. Yo creo que el interés está en la sociedad, el problema es que no nos olvidemos del compromiso social que significa perder el miedo, eso cuesta mucho también. Yo creo que la necesidad yo palpo en la sociedad, están enterados de todo pero no se animan a dar el paso de decir: es necesario construir un nuevo país!, distinto y sin miedo.

Todavía tenemos una sociedad con miedo, y ese miedo significa ¨no militancia¨, ¨no compromiso¨, ese ¨no te metas¨ está todavía muy metido, que no sólo fue del proceso sino también fue del neoliberalismo que nos decía: otro está para hacer lo que tendrías que hacer vos!. Tenemos que construir una sociedad para todos, porque la construcción de la sociedad no la hace sólo el dirigente político sino que también la hacemos todos los días nosotros.¨
Miércoles, 06 de julio de 2011
Fuente:CorrientesHoy


TESTIMONIO DE CLARISA ELIDA SOBKO
Hija de Elida Olga Goyeneche de Sobko una de las goyanas desaparecidas en la década del ’70, brindó su testimonio al Tribunal Oral Federal constituido en Goya los días miércoles 29 y jueves 30 de junio, en el marco de la Causa Panetta o Causa Goya que investiga delitos aberrantes de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura cívico-militar 1976-1983.

Ella compareció precisamente el jueves y su aporte siguió al de Leonor Gladys Hanke cuyo esposo Eduardo Fernández también figura como desaparecido.

Actualmente Clarisa tiene 34 años y vive en Paraná, Entre Ríos, integra la Agrupación Hijos de Desaparecidos, una institución de Derechos Humanos.

En su declaración tras brindar sus datos filiatorios dijo no conocer a los imputados Silveyra Escamendi, Alcoberro, Lemos, Obregón, Baigorria y Cao. Y sobre su interés expresó “que se conozca la verdad y dónde están los restos de mi vieja”. Relató que desde el año 2005 inició un trabajo más profundo de investigación para saber la suerte corrida por su padre Pedro Miguel Sobko y por su madre Elida Olga Goyeneche. Ocurrido el secuestro y desaparición de su madre quedó a cargo de sus abuelos maternos junto con su hermano. Cuando caen en 2005 las leyes de impunidad se integra a Derechos Humanos de Paraná en la sección Hijos y “se reabre la causa de mi viejo y veo la posibilidad de conocer las verdad y a los responsables de mis dos viejos y de dónde estaban sus restos”, y también la llaman de Goya por la Causa Panetta.

-En 2006 habló con Carlota Favale profesora de la colonia de vacaciones del Club Doña Goya adonde concurrieron el 12 de enero de 1978 su madre, su abuela Pepita, ella y su hermano, día del secuestro y desaparición de Elida Olga Goyeneche. Cuenta que le dijo “bueno, vos estabas ahí”, respondiendo la profesora que no vio nada, y recordó que ese día en ese lugar se acercaron unos autos, la abuela se bajó para hablar con Carlota, fueron dos autos, en uno la levantan a la madre y una persona se introdujo en el auto de ellos, que no pudo identificar a ninguna persona, que era amiga de la abuela, que le hizo declarar ante la justicia militar y que ella en los cuarteles fue muy bien atendida. La testigo dijo que tuvo indignación, que Goya era una sociedad muy conservadora, que como la profesora muchos más tuvieron que haber sabido de su vieja.

-Mi hipótesis: que a mi madre luego de ser secuestrada en Doña Goya en la zona del puerto exterior la entraron en los cuarteles y que se les murió en la tortura, eso decía mi abuela.

-En el 2005 mi tía Betty hermana de Elida me informa de un relato del secuestro por parte del semanario “La Semana” de Goya. Walter Operto escribe la noticia. Se habla de la Negra Pereyra. Wilton Dalinger fue quien llevó a la abuela a la Comisaría. Los niños fueron traídos por la policía. Al respecto de estos datos que brindaba esa información periodística narró que “fui al lugar de la Negra Pereyra en la zona del puerto con Rosario Obregón, hablé con la hija de la Negra porque ésta ya había muerto. Su madre identificó un árbol como señal del camino vecinal de tierra por donde habrían llevado a Elida hacia la ciudad, dicho camino conecta con los fondos del regimiento. La hija de la Negra Pereyra le mostró dicho árbol a Clarisa, le comentó que fue un día de mucho calor, la madre vio que en uno de los autos estaban dos criaturas (“mi hermano de cuatro años y yo de un año y cuatro meses”). Nos devuelven a la policía. La hija de Pereyra no quiso declarar: “como fue la respuesta de muchos goyanos”, expresó la testigo. Recordó que la Negra había comentado que (la secuestrada) fue sacada del auto y ni siquiera gritó. Clarisa dijo que en el reconocimiento estaba ese árbol, que recorrió esa ruta o camino que sale al regimiento, es una zona de ladrillería y es predio del Ejército. La Pereyra vivía en predio del Ejército. Expresó que Walter Operto debía declarar y ayudar a buscar la prueba.

-Mi primera hipótesis –señaló en su testimonio- es la de los cuarteles.

-Mi segunda hipótesis: el soldado Valdés dijo primero que (ella) se murió en la tortura. Dijo que no hizo en esa época el servicio militar declaró luego.

-“No entiendo por qué la secuestraron ocho meses después de dejar la clandestinidad.

-“Mi viejo fue secuestrado en Paraná el 2 de mayo de 1977 y lo matan ese mismo día.

Ambos militaban en el PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo). En Buenos Aires se produjo la gran caída de mayo. Desde mayo a enero de 1978 mi vieja y sus hijos estuvieron con mis abuelos en Goya.

-Quizás su primer paso tras el secuestro haya sido el regimiento y el hípico o que la hayan llevado, es otra hipótesis.

-La abuela de Morel dijo que había una casa a nombre de un Sobko en Claypole.

-La militancia de su padre fue en Formosa, Misiones, Entre Ríos, y tenía amigos en las Ligas Agrarias al norte de Corrientes.

-La jueza Badaró le preguntó a la testigo si su madre estaba amenazada. Respondió que la organización tomó la opción de la clandestinidad. Que el nombre de su mamá en la misma era de “Clara” y que el de su papá era “Adolfo”. Ella al volver a Goya blanqueó su verdadero nombre y trabajó como docente en una escuela, también en la Escuela Normal. Dijo además que ese viaje al club Doña Goya era una rutina. Ese día de enero de 1978 su abuelo no fue con ellas, justo lo llamaron, ahora pienso tal vez en forma premeditada para sacarlo del escenario donde debía darse el secuestro de mi madre.

-Mi tía Betty que vive en Goya tuvo una vez un encontronazo con Córdoba.

-Mi tío Rodolfo Sobko estuvo cinco años preso en Paraná.

-El Fiscal Burella informó que efectuaba el pedido de que se tenga ofrecida como prueba la denuncia realizada por Pepita en la Causa Demarchi en casación, en la Excma. C.N.de Casación Penal Cuerpo 3, Expediente 460, 2007.

-La Fiscalía va a proponer como prueba según lo surgido del debate a dos personas Alfredo Olivo y Rafael Coronel que se los cite a declarar.

-Que se tenga en cuenta el expediente Revidatti de Caballero en la causa Abel Arce s/desaparición. Que se dé lugar a ambas pruebas.

La testigo fue invitada a retirarse luego de su impactante testimonio que reavivó el caso que conmueve a la sociedad 33 años después de los hechos. Clarisa Elida Sobko en varios tramos de su relato se quebró en llanto pero aseguró que seguirá luchando para buscar la verdad.

Recientemente el presidente de MEDEHS Goya señor Osmar Bello durante la Jornada Informativa del 20 de mayo en Plaza Mitre al hacer uso de la Radio Abierta en enlace con LT6 de Goya hizo un dramático llamado a la sociedad para que aporte datos e informaciones por más mínima que sea para llegar a un final feliz para saber la verdad histórica y para satisfacer a sus familiares, comprometiendo todo el esfuerzo de la institución defensora de los derechos humanos para seguir la investigación.

El testimonio de Clarisa Elida Sobko hija de Elida Olga Goyeneche y de Pedro Miguel Sobko sirvió para reabrir una expectativa de continuar el camino en procura del esclarecimiento del secuestro y desaparición de la docente goyana y militante social y política.
GOYA, 4 de julio de 2011. PRENSA MEDEHS


Testimonio de Ignacio Franco
Ignacio Franco es detenido el 19 de mayo de 1977 en el Bo. Estación, Santa Lucía, por personas de civil y del Ejército, y en presencia de su esposa y su bebé. Allanaron su casa y revolvieron todo, hasta la camita del bebé. Dijo Franco: “Me pusieron contra la pared, me preguntaron si tenía armas, me esposaron y me tiraron en la camioneta del Ejército, donde estaban varios”. Lo trajeron a Goya, al Hípico, “en La Pajarera estuvimos 17 o 18 días, con los 3 Coronel y los 3 Riquelme; día por medio me sacaban a declaración, me picanearon, golpearon, me llevaban a otra habitación, encapuchados, me preguntaban qué sabía yo, qué podía declarar, yo andaba con las Ligas Agrarias”. También recuerda que estuvieron en La Pajarera, los Coronel, los Riquelme, Mario Pezzelato, el cura Arroyo, Curimá, y una sola vez lo ve a Morel, muy golpeado.
Los sacaban de a uno a torturar, lo llevaban a una habitación donde había una cama de metal para las torturas con picana eléctrica. “No recuerdo quiénes me torturaron”- expresó Franco, pero en una oportunidad escuchó decir “ahora te toca a vos Obregón”. Los colgaban a un tirante del techo con una soga al cuello y de ahí los largaban al suelo, les daban patadas, trompadas y picana eléctrica, encapuchados, durante los interrogatorios. Ignacio Franco cree que podían ser entre 3 o 4 personas los que se encargaban de esa tarea. “Nos sacaban casi todas las noches a los interrogatorios y torturas, que duraban alrededor de media hora o más” agrega el testigo.
La Presidencia del Tribunal le pregunta si el Ejército hacía operativos en esa zona donde vivían, a lo que responde Franco que no sabía. Por qué estaban esas personas detenidas, le dice el Presidente del Tribunal, el testigo le contesta que era porque pertenecían a las Ligas Agrarias.
Reconoce que vio a Teófilo Olivo y que vio a Abel Arce muy golpeado, “lo levantamos del suelo, en La Pajarera, porque estaba muy mal” dice Franco. Le preguntan dónde detuvieron a Arce y éste le responde que Arce estaba haciendo el servicio en Goya, “lo conocía bien a Arce porque era el primo de mi señora, siempre nos visitaba”.
En la Compañía 121 estuvo 6 o 7 meses, en un calabozo, no lo sacaban al baño, hacían sus necesidades en bolsitas.
Luego lo llevaron a la Unidad 7 de Resistencia, donde permaneció 1 año y 9 meses y allí está con Pezzelato.
Finalmente, lo vuelven a trasladar a Goya, al Regimiento. El Mayor Domínguez le hace firmar la libertad después de 2 días de estar detenido. Ya libre sufre controles periódicos de madrugada de parte del Ejército, controlando su casa, los movimientos de la familia. La libertad vigilada duró 1 año. Debía presentarse una vez al mes a firmar y a avisar dónde estaba. Nadie lo contrata en Lavalle para trabajar, entonces se va a Ituzaingó para trabajar en la represa pero previo a ello debe presentar en la policía del lugar una orden dada por el Regimiento de Goya.
Termina su testimonio diciendo que a Morel lo vio por última vez en La Pajarera y de Arce nunca más supo de él.
ALCOBERRO
BAIGORRIA
CAO
ESCAMENDI
LEMOS
OBREGON
EQUIPO DE PRENSA - MEDEHS
juiciogoya@gmail.com
Fotos: Ramón Alfredo Vallejos
Redacción: Marcos Damián González
Investigación y documentología: José Erasmo Gauto
Producción general: Rosa Alejandra Cañete
Fuente:Agndh

1 comentario:

Anónimo dijo...

Verdaderamente un horror.Hoy fui al juicio y me invadio un angustia inmensa .Es increíble que exista tanto violencia ... Solo se quiere justicia ... de igual modo d ela justicia de Dios nadie se escapa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!