Gobierno pretende erradicar el analfabetismo en los centros penales
Por Geovani Montalvo (COLATINO)
“De los años que tengo hasta ahora, es la primera vez que recibo un certificado”, manifestó el recluso Martín Barahona, de 40 años de edad, uno de los 95 reos que se graduaron, recientemente, en el Centro Penal La Esperanza, ubicado en Mariona, Mejicanos.
Al igual que sus compañeros, agradeció la oportunidad de salir del analfabetismo y avanzar en su rehabilitación. Los privados de libertad obtuvieron el martes un certificado de primer nivel, graduándose de primer y segundo grado de educación básica.
En la carrera que ha emprendido el Gobierno contra el analfabetismo en los centros penales del país, este es el primer triunfo. De los más de tres mil 500 reos, entre hombres y mujeres, que no saben leer ni escribir, la administración actual se ha proyectado atender a más de dos mil.
“Mi interés es aprender para cambiar, estoy poniendo de mi parte, necesito cambiar mucho porque mi familia me necesita”, comentó a Diario Co Latino, el reo Rodrigo Alvarado, de 47 años de edad.
José Adrián Abarca, Director de la Penitenciaria Central de Mariona, reconoció la dedicación demostrada por alumnos y tutores durante el año y saludó el nuevo proceso de enseñanza que inicia inmediatamente con otro grupo de internos, que también han decidido incorporarse.
La metodología de alfabetización usada es una adaptación en El Salvador del exitoso método cubano «Yo si puedo», empleado en casi 30 países del mundo. La cifra de alfabetizados con este método es superior a los 3,5 millones de personas.
“Vamos a hacer uso de una metodología que se ha implementado en otros países, la metodología Alfa-radial, en nuestro programa se llama «Yo si puedo» pero adecuado a las condiciones de El Salvador”, aseguró María Angélica Paniagua, Coordinadora Nacional del Programa de Alfabetización.
Entre los países que lo utilizan se encuentran Argentina, Venezuela, México, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Colombia.
“Lo único que hemos usado de la metodología es el método Alfa-radial que permite que las personas puedan ir escuchando la clase, al mismo tiempo que la van desarrollando en sus cartillas”, insistió.
Paniagua agradeció al gobierno de Cuba por todo el apoyo que está brindando en la asesoría y por el material proporcionado en este proyecto, coordinado entre el Ministerio de Educación y la Dirección General de Centros Penales.
Aída de Terrero, doctora en ciencias pedagógicas y coordinadora de la misión educativa cubana en El Salvador, afirmó a Diario Co Latino que uno de las metas de su país es apoyar los esfuerzos del Gobierno salvadoreño en la erradicación del analfabetismo, lograr que El Salvador sea declarado como «territorio libre de analfabetismo».
Además, enfatizó que entre otros propósitos fundamentales del proceso de cooperación, incluye promover “la participación de la juventud, la participación de la población civil y la sensibilización del pueblo salvadoreño con este programa (de alfabetización)”.
«Yo si puedo », recibió el Premio Alfabetización 2006 Rey Sejong de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO), otorgado al Instituto Pedagógico Latinoamericano y del Caribe de Cuba (IPLAC) por la promoción del sistema de alfabetización tan exitosamente aplicado en varios países del mundo.
“(Con este programa) vamos a poder tener un cambio, eso es lo que queremos, para que cuando podamos salir nos incorporemos a la sociedad y a nuestros empleos”, reiteró el privado de libertad y graduado, Martín Barahona.
Conteniendo inútilmente las lágrimas, con la mirada clavada en su diploma, Juan José Rodríguez, de 45 años de edad, mostró su felicidad con el programa porque es “una ayuda más para mi rehabilitación y crecimiento humano”.
Lilian de Benavides, Directora Departamental de Educación de San Salvador, invitó a los facilitadores a seguir en este proceso y a los estudiantes, a continuar el segundo nivel. “No hay edad para aprender, siempre podemos mejorar y podemos avanzar”, subrayó.
Los ocho facilitadores recibieron un diploma de reconocimiento durante la graduación. Manuel Rolando Segura declaró que la misión que tuvieron fue “tratar de sacar de la ignorancia a una persona y poderle abrir el camino al futuro”. Asimismo, admitió que fue una satisfacción haberles enseñado a leer, “es para mi un triunfo y un gusto”.
El Director General de Centros Penales, Douglas Mauricio Morenos Recinos, subrayó que “hay una determinación de este Gobierno de convertir el sistema carcelario… en un sistema moderno y seguro, eso significa una situación de control en las cárceles”.
Advirtió que para obtener los resultados habrá que trabajar duro en la construcción de un proceso de rehabilitación coherente, “esto comienza en un fundamento y es el hecho de luchar contra el analfabetismo en el país, y especialmente dentro del sistema carcelario”. Indicó que las herramientas de saber leer y escribir son de primera base para enfrentar los retos que les esperan a los reclusos.
“Pienso continuar”, aseguró el interno Manuel de Jesús López, de 31 años de edad. Su anhelo es tener una vida mejor. “Tengo deseo de aprender otro poquito”, insistió Andrés Ramos Martínez, de 63 años.
Fuente:Argenpress
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