16 de julio de 2011

ESCÁNDALO EN CASACIÓN.

Escándalo en Casación. 
Piedra libre
La Oficina Anticorrupción recusó al juez subrogante, Augusto Diez Ojeda, por no avisar que era “concuñado” de Jorge Neuss, principal acusado en la causa Thales donde se investigaba una defraudación de 600 millones de pesos al Estado argentino.

Al descubierto. En el centro, Augusto Diez Ojeda, el juez recusado. A su izquierda, el juez González Palazzo y colegas.
No siempre la impunidad triunfa. Cuando a principios de junio se conoció el fallo de la Cámara de Casación que sobreseyó a todos los procesados de la causa Thales, en la que se investigaban irregularidades en la privatización del espacio radioeléctrico concedida en la era menemista a favor de la empresa francesa Thales Spectrum, algo olía raro. Finalmente se descubrió: el doctor Augusto Diez Ojeda, el juez subrogante de Casación que inclinó la balanza a favor de los imputados, resultó ser nada más y nada menos que el concuñado de Jorge Neuss, titular de Thales Spectrum International y accionista mayoritario de la filial argentina. Sin el menor pudor, el juez nunca comunicó el parentesco, liberó de culpa y cargo al ex marido de su hermana, Marta María Diez Ojeda, y a casi una docena de imputados más, que habrían ocasionado un perjuicio millonario al Estado argentino. Con todas las pruebas en la mano, la Oficina Anticorrupción pidió su recusación hace pocas horas.

Pero la historia tiene más ribetes escandalosos. Vale recordar que el polémico contrato de Thales firmado en 1997 era por 15 años, hasta el 2012, con una opción de prórroga de 5 años más y significó un negocio de 500 millones de dólares. Esa concesión marcó un hito: la Argentina fue uno de los pocos países del mundo que delegó la fiscalización del uso del espectro radioeléctrico y el cobro de canon a una empresa privada. Enseguida comenzaron a conocerse numerosas irregularidades. La Auditoría General de la Nación (AGN), la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Oficina Anticorrupción alzaron su voz, incluso el ex presidente Néstor Kirchner resolvió anular el contrato. El tema fue a la Justicia y fue dictado el procesamiento, en primera instancia, por el juez federal Sergio Torres, quien estimó que la defraudación era de 671.831.357 millones de pesos. A esto se sumó la confirmación de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.

Sin embargo, la Cámara Nacional de Casación decidió reabrir el tema, que ya estaba listo para ir a juicio. Algo que a todo Comodoro Py le resultó curioso, ya que esta cámara interviene sólo en casos de sentencia definitiva o equiparables donde se ponga en juego la excarcelación. En este caso, Casación intervino en un recurso contra el procesamiento que la Cámara Federal había confirmado, sin tener en cuenta que se trataba de una clase de sentencia no definitiva, que no estaba apelada y no era imprescindible su intervención. Comenzó cuestionando los embargos dictados a los procesados y luego terminó “analizando” peritajes y resolviendo como si fuera una Cámara de Apelaciones. En fallo dividido, aunque el juez titular Gustavo Hornos votó en disidencia, no pudo frenar la decisión de los dos jueces subrogantes, Augusto Diez Ojeda y Mariano González Palazzo. Pese a que ambos magistrados ni siquiera habían logrado aprobar el concurso para quedarse con el cargo. González Palazzo obtuvo la peor calificación del examen, 45 puntos, y su par Diez Ojeda, apenas 60 puntos. Pero las cartas estaban dadas y Hornos no pudo hacer nada.

A la hora de cerrar un caso como el de Thales, tampoco les importó que existieran exhortos pendientes, pedidos por el juez Norberto Oyarbide, aún sin respuesta. La rapidez por abrir el caso, cuestionar todo y exculpar a su “concuñado”, hizo que Diez Ojeda olvidara algo básico, que cualquier principiante sabe: si hay exhortos pendientes, no se puede cerrar una causa. Pero seguramente los lazos sanguíneos pudieron más. Ya que obviamente no era bien visto por la familia que el tío de sus sobrinos, Jorge Neuss, tuviera un embargo de 200 millones de pesos.

Horas después de conocido el polémico fallo, se conoció que el juez Mariano González Palazzo apareció involucrado en las escuchas de la investigación sobre el intento de soborno en la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra, que tienen como protagonistas a José Pedraza, líder de la Unión Ferroviaria, y algunos de sus operadores.

Otro “dato de color”, como si no le faltara suspenso al caso.

El listado de los favorecidos incluye a Germán Kammerath, ex secretario de Comunicaciones y ex intendente de Córdoba, y Alejandro Cima, ex subsecretario de Comunicaciones. Ambos tenían trabado un embargo de 100 millones de pesos. También figuran: Roberto Catalán, ex presidente de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) y sus vicepresidentes Roberto Uanini y Hugo Zothner; Alberto Gabrielli, ex presidente de la Comisión de Seguimiento y Preadjudicación del gobierno menemista; Patricio Feune Colombi, ex miembro del directorio de la CNC; Pablo Arancedo, ex director de Asuntos Jurídicos de la CNC; Matías Bourdieu y Luis Romero, ex miembros de la comisión. Por la parte empresaria, fueron sobreseídos los directivos de la compañía francesa: Jorge Neuss, titular de Thales y compañero de golf de Carlos Menem; el francés Jean Nicolás Rostan D’Ancesune West, integrante de la firma, y Juan Carlos Cassagne, presidente de la filial argentina. Tanto Neuss como Cassagne tenían un embargo de 200 millones de pesos. El único que no pudo festejar es Carlos Menem. El ex presidente fue procesado en una causa conexa por el juez federal Norberto Oyarbide en 2009, y si bien el proceso está archivado, la Cámara Federal ordenó reabrirlo y volver a investigar al ex mandatario por “administración fraudulenta”.

Lo cierto es que hoy los beneficiados por el fallo deben estar maldiciendo el día en que Germán Neuss conoció a Marta María Diez Ojeda. Apenas conocido el fallo, el periodista Juan Gasparini, residente en Suiza, fue uno de los primeros en indagar sobre las relaciones de los involucrados en el caso Thales, desde su blog. La relación entre el juez Augusto Diez Ojeda y el recientemente liberado Jorge Neuss no tardó en aparecer. Una simple página especializada en árboles genealógicos daba cuenta de que: el juez Diez Ojeda tiene una hermana, llamada Marta María de Fátima Diez Ojeda, quien estuvo casada con Germán Ricardo Jorge Neuss, curiosamente, hermano de Jorge Justo Neuss, presidente de Thales Spectrum International. O sea: el juez de Casación es nada más ni nada menos que el concuñado del empresario beneficiado con el sobreseimiento del caso Thales. Podría decirse que, seguramente, hasta deben compartir reuniones familiares, ya que tienen dos sobrinos en común: Rosario María Marta Neuss, de 19 años, a quien sus amigos le dicen “Rochi”, y Jorge Justo Germán Neuss, de 23 años, más conocido como “Georgie”. Si bien la hermana del juez volvió a formar pareja, el lazo de parentesco familiar sigue vigente. Por eso, la Oficina Anticorrupción se encargó de solicitar al Registro Nacional de las Personas las partidas de nacimiento tanto del juez y su hermana, como de su ex marido y hermano, y confirmó este parentesco.

Si bien el artículo 55 del Código Procesal Penal plantea que un juez no debe intervenir en una causa donde cuente con un pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, el vínculo familiar y el escandaloso trato que se le dio a la causa generan múltiples sospechas. Si bien los “concuñados” no están previstos en el Código Procesal, un caso de semejante envergadura, donde se analiza un fraude millonario al Estado, requiere de la más absoluta honestidad de un juez.

La presentación de la recusación pedida por la Oficina Anticorrupción es clara: “Al encontrarnos ante una causa tan delicada como la que fue resuelta por el tribunal, donde debía analizarse el devenir de una concesión pública millonaria que luego fue dejada sin efecto por los graves incumplimientos incurridos por la empresa concesionaria, en la cual existieron reclamos cruzados del Estado y la empresa, donde dicha empresa recurrió – sin éxito– a tribunales extranjeros, en definitiva en un caso donde se discutió la responsabilidad de funcionarios públicos en graves delitos que generaron para el Estado y la sociedad un gran perjuicio económico, cualquier otro juez hubiera dado un paso al costado. O de buena fe, hubiera hecho saber a las partes la existencia de contactos familiares con uno de los imputados a fin de que ellos evalúen si dicha circunstancia podía afectar su ecuanimidad en la decisión del proceso”, dice la presentación de cinco páginas. Y remata: “Como el doctor Diez Ojeda no lo hizo, me veo en la obligación de hacerlo por él y es por ello que esta querella plantea la recusación en el marco de esta causa”.

La presentación se refiere a que Jorge Neuss, el “concuñado”, litigó ante el tribunal arbitral del CIADI en París, reclamando al Estado argentino una indemnización de 600 millones de dólares. Demanda que el CIADI desestimó. Por eso, cuando la Cámara de Casación dejó libres de culpa y cargo a todos los 12 apóstoles de Thales, seguramente en el mismo instante habrán comenzado a idear algún plan para querellar al Estado argentino. No hay que olvidar que el diputado radical Ricardo Gil Lavedra ofició como abogado de Cassagne, el presidente de Thales Argentina, y que Jorge Eduardo Anzorreguy fue el defensor de ex miembro de la CNC Matías Bourdieu, además de ser conocido por haber sido el abogado de Marcela y Felipe Noble Herrera. Ambos letrados, rápidos de reflejos para encontrar vericuetos.

Todavía falta saber si el juez subrogante reconocerá el parentesco o si seguirá mirando para otro lado. En caso contrario deberán decidir González Palazzo y el titular de la Cámara, Gustavo Hornos. Será difícil para González Palazzo resolverlo, por la relación que lo une, que hizo que tomara como su secretaria personal a Delfina Diez Ojeda, la hija del juez en cuestión. Finalmente, en la Cámara Nacional de Casación todo queda en familia.
Informe: Jorge Repiso
FuentedeOrigen:Revista23
Fuente:Agndh

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