Reflexiones sobre una conferencia magistral.

El Dr. Kenton Stone, durante su conferencia en la Universidad Nacional de Santiago del Estero. Foto: Eduardo Emilio Rapetti Salik.
Por: Julio Carreras
El doctor Kenton Stone * considera que cierta línea separa las literaturas posteriores al boom latinoamericano de los 60-70, convirtiéndolas en parientes, pero tan disímiles, a veces, como las fases de una perinola. Esa línea tan neta fue marcada, en el origen mismo de dichas literaturas, por la condición de exiliados o insiliados de sus escritores.
Exiliados fueron aquellos que tuvieron la precaución, suerte o necesidad de refugiarse en países extranjeros, para eludir la brutal represión política que se desató sobre América del Sur durante los años setenta.
Insiliados, por el contrario, quienes debieron soportar la prisión, la persecución política, el auto silenciamiento de sus ideas, durante largos años, en el interior del propio país o sus crudelísimas prisiones.
"Vi esa trayectoria del Boom al Pos-Boom en mi libro sobre el novelista uruguayo Carlos Martínez Moreno", dice el Dr. Stone en el resumen de su conferencia. "...cuando la democracia de casi un siglo cae y es expulsado de su país al exilio en México donde lo conocí..." (su literatura), "...lejos de ser un vuelo artístico, es una recoplicación de testimonios de un país que, como implica el título dantesco, ha caído en un infierno, un infierno de violencia. En El color que el infierno me escondiera se ve el comienzo del Pos-Boom y cómo encaró su deber para con la hiperviolencia del referente que le tocó enfrentar".
Esto es, los exiliados, desde la distancia reflejan el horror con una objetividad mórbida, sustentando la amargura de quienes no padecen esta crueldad en su cuerpo físico pero son capaces de percibirla, a través de la imaginación. Y de juzgarla, a través de su ideología política.
"La ruptura de Martínez Moreno entre Boom y Pos-Boom se generalizó como era previsto: el abandono de lo opaco a favor de lo trasparente, el reportaje de la realidad en lugar de su cuestionamiento filosófico", afirma pues, Kenton Stone. "Lo que no se previó" -señala el agudo intelectual estadounidense- "fue un contraste entre los autores que volvían del exilio y los que habían pasado por la prisión o el insilio de la dictadura. La expectativa era que los que salían de haber sobrevivido la tortura y la crueldad de manera más directa de parte de la dictadura, adoptarían el tono más cruento y maniqueo. La expectativa sobre el autor exiliado, en cambio, era que, habiendo tenido más distancia de la crisis dictatorial, adoptaría un tono más frío y objetivo, en particular con la violencia".
Sin embargo: "Los autores exiliados e insiliados cumplieron las expectativas al revés. El autor exiliado cultivó un lenguaje de hiperviolencia, mientras el insiliado, el que más violencia vivió en carne propia, es quien, a la vez que inventa un nuevo género de testimonio narrativo, desafía al lector con una objetividad desconcertante".
Insilio, exilio y política
Nuestra reflexión -no enunciada aquí directamente por el Dr. Stone- fue que tal proyección interpretativa podría muy bien extenderse no sólo a la Literatura. Sino a toda la sociedad. Y también a la política.
¿Cómo fue la conducta social y política de quienes padecieron el exilio? ¿Y cómo, la de aquellos miles que debieron soportar la cárcel o las numerosas formas de violencia institucional durante las dictaduras?
Kenton Stone ha tomado como "casos testigo" los textos de Mempo Giardinelli y Eleuterio Fernández Huidobro. El primero, como representación literaria de la hiperviolencia conceptual generada por el dolor psíquico en el exilio. El segundo como sublimación pacifista resultante -paradójicamente- del dolor físico soportado, durante once años, en una despiadada prisión militar.
Por nuestra parte, haciendo un parangón de la muestra stoniana, consideramos posible tomar como "testigos" de los diferentes criterios políticos, llevados a la práctica por los dirigentes insiliados y exiliados, en dos jefes guerrilleros: José "Pepe" Mujica, de Tupamaros y Enrique Gorriarán Merlo, del ERP.
Gorriarán Merlo, exiliado en armas, como anticipo de su regreso, ejecuta al ex dictador Somoza en Paraguay, con una violencia jamás usada por la guerrilla en su gesta de los 70.
Luego diseña y comanda el catastrófico intento de copamiento del cuartel militar argentino de La Tablada. Donde resultan muertos numerosos combatientes de ambos bandos.
José Mujica, en cambio, marca su regreso a la política pública de su país como un dirigente tranquilo y democrático. Capaz de comprender las necesidades, no sólo de los sectores que representa, sino de toda la sociedad uruguaya.
Mujica es elegido por amplia mayoría de votos para presidir la República Uruguaya. Y el movimiento político que lo sustenta, hegemonizado por los Tupamaros, es mayoría absoluta hoy, en las legislaturas.
Uruguay aparece potenciado, por tal política, hacia un desarrollo sostenido y sus niveles de crecimiento son hoy motivo de admiración en todo el mundo. La sociedad de este país experimenta mejoras sociales que parecen definitivas, dentro de un proceso de constantes avances en tal sentido.
La catástrofe de Gorriarán Merlo, en cambio, lo proyectó nuevamente al exilio, de donde volverá preso. Mientras que las consecuencias políticas de su temeraria acción contribuyeron a desbaratar para siempre la única iniciativa popular semejante al Frente Amplio uruguayo. Arrojándonos perniciosamente en el retrógrado esquema Peronismo-Antiperonismo. Facilitando el golpe final a nuestra estructura productiva, que no habían podido concretar los militares, ejecutadas ahora por Carlos Menem y Fernando de la Rúa. Y retrasar, durante al menos diez años, las políticas sociales y de Derechos Humanos en la Argentina.
Esta sintética reflexión sobre literatura y política, sobre arte y vida, debe ejercitarse continuamente según creemos. Para que la intensa Historia de nuestros pueblos pueda germinar en experiencia y sabiduría Política. Que nos permitan alcanzar niveles superiores de evolución. Lo sufientemente anchos como para integrar a todos los habitantes de nuestra nación. Sin excepciones.
* Kenton Stone. Ph. D. Washburn University, USA. "Exilio e insilio en el pos-boom de la narrativa del Río de la Plata: Mempo Giardinelli y Eleuterio Fernandez Huidobro". Curso magistral dictado en la Universidad Nacional de Santiago del Estero, los días 13 y 14 de julio de 2011.
Julio Carreras (h)
Fuente:AexppCdba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario