22 de julio de 2011

LOS JUZGA UN TRIBUNAL LOS CONDENAMOS TODOS.

21/07/2011
Juicio Díaz Bessone
Un genocida que defiende a La Nación... y a Clarín
Por Juane Basso.
Díaz Bessone declaró otra vez en el juicio que lleva su nombre.
El mayor asesino de la dictadura –con vida– de los que actuaron en el II Cuerpo de Ejército, reiteró sus diatribas contra la Justicia y el gobierno nacional. En su declaración testimonial, en el marco del juicio oral y público llevado adelante en los tribunales de bulevar Oroño –en el que se ventilan los delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la policía de Rosario–, el general retirado Ramón Genaro Díaz Bessone, reivindicó a la cuestionada jueza Laura Cosidoy y se alineó con los diarios Clarín y La Nación, y apuntó que la gestión de Cristina Fernández de Kirchner “viola la libertad de expresión”.

El principal acusado del juicio oral y público llevado adelante en el Tribunal Oral federal N° II de Rosario –en el que se ventilan los delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la policía de Rosario–, volvió a pedir la palabra para repetir la perorata que hiciera al inicio del proceso.

“Si una jueza de la Nación, como la doctora (Laura) Cosidoy, defensora de mucho de los testigos, puso en tela de juicio la veracidad de sus testimonios, lo lógico es dudar de la veracidad de sus testimonios en este juicio”, dijo al comienzo de su ampliación de indagatoria, Díaz Bessone.

El general retirado agradeció en la práctica los servicios prestados con el testimonio que ofreció en este mismo juicio la ex abogada de oficio durante la dictadura, Laura Inés Cosidoy, quien atacó los dichos de los testigos y sobrevivientes del SI meses atrás. “La doctora Cosidoy, defensora de los detenidos, reconoce que las Fuerzas Armadas (FFAA), eran autoridad competente”, recordó el militar retirado.

Además de repetir exactamente los mismos ataques contra la Justicia, el gobierno nacional y los organismos de derechos humanos, que hiciera en su primera declaración, Díaz Bessone apuntó sus cañones contra la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, en claro reconocimiento de cuáles son sus aliados en esta nueva guerra que cree estar librando para defender el estado de impunidad en el que vivió por más de treinta años.

Tras citar artículos del diario La Nación, el ex jefe del II Cuerpo de Ejército afirmó, como si estuviera replicando una editorial de Joaquín Morales Solá o Julio Blanck, que “a diario muchos argentinos están reaccionando contra las violaciones a la Constitución Nacional, tal es el caso de la violación de la libertad de prensa”, expresó libremente el ministro de la dictadura.

Amarilla por reiteración de faltas
Desde el tribunal le hicieron un llamado de atención a Díaz Bessone por la reiteración sus dichos. “Las cuestiones que usted plantea –lo retaron los magistrados– ya han sido planteadas en incidentes que ya han sido formulados y resueltos en las distintas instancias. Usted ya ha mencionado muchas de estas cosas en su primera declaración”.

En un acto de honestidad brutal, Díaz Bessone leyó un comunicado publicado durante los años del terrorismo de estado firmado por diferentes “fuerzas vivas”, que deja en evidencia el vínculo de los sectores civiles que apoyaron el golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

El militar retirado leyó el documento intitulado “Los Argentinos queremos decirle al mundo”, en el que firmaron –dijo Días Bessone– “más de cien instituciones, como Rotary Club, la Asociación Industriales Metalúrgicos y otras”. “Los argentinos estuvimos en guerra, queremos que el mundo sepa que la situación la provocaron las organizaciones armadas. Pedimos en su momento a las FFAA que entráramos en guerra, nuestra guerra tuvo su precio, enorme cuota de dolor y sacrificio de argentinos que defendieron nuestro derecho a la paz y nuestra forma de ser”, recordó que decía aquel comunicado, el ex ministro de Videla.

Entre otras de las “fuerzas vivas” que firmaron aquel texto repudiable, figuran la “Asociación de Bancos Argentinos, Asociación de Industriales Metalúrgicos, Asociación Internacional del Club De Leones, Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Bolsa de Comercio De Buenos Aires, Cámara Argentina de Anunciantes, Cámara Argentina de Comercio, Cámara Argentina de Editores de Libros, Cámara Argentina de La Construcción, Cámara de Comercio Industria y Producción de La Republica Argentina, Centro Argentino de Ingenieros, Consejo Empresario Argentino, Consejo Publicitario Argentino, Liga De Madres de Familia, Rotary Club De Buenos Aires, Sociedad Rural Argentina”, y siguen las firmas.

Los años no vienen solos pensó este cronista al repasar el fragmento leído por Días Bessone y el documento mismo, que son más una muestra del rol de los instigadores civiles de la dictadura cívico militar, que una prueba para la propia defensa del general retirado.

El Tiempo, al igual que su socia la Muerte, hace –como corresponde– su trabajo con todos los seres vivos. Sin piedad, ni exclusiones. Incluso con los dinosaurios, que algún bendito día habrán de desaparecer.
Nota relacionada: "Aniquilar significa reducir a la nada, exterminar al oponente”
Fuente:RedaccionRosario

04/10/2010
El represor Díaz Bessone abrió la boca
“Aniquilar significa reducir a la nada, exterminar al oponente”
Por Juane Basso.
Ramón Gennaro Díaz Bessone, ex Comandante del Segundo Cuerpo de Ejército e ideólogo del plan de extermino aplicado en la región durante el terrorismo de estado, declaró este lunes en los Tribunales Federales en el marco de la causa que investiga los delitos de lesa humanidad cometidos en el Servicio de Informaciones (SI). A los gritos y sin filtro, defendió el genocidio perpetrado por los militares en la dictadura. “Yo di la orden de aniquilar al enemigo en ámbito del Segundo Cuerpo de Ejercito en octubre de 1975 y no en marzo de 1976 como declaró alguna vez el Comandante de Gendarmería Agustín Feced”, confesó el represor para refutar una declaración de 1984 de Feced. Además dijo que los 30.000 desaparecidos eran "un invento” del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde. “Los hijos de Hebe de Bonafini viven en París”, remató el general retirado.


“Aniquilar significa, destruir, exterminar, reducir a la nada, matar, asesinar al oponente”, gritó engreído al Tribunal Oral Federal (TOF) N°2 de Rosario, el ex Comandante del Ejército Argentino, Ramón Gennaro Díaz Bessone, imputado de graves delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en Rosario junto a cuatro policías y un civil.

El militar vociferó su "versión de los hechos” con el volumen al máximo, según explicó porque padece “problemas en los oídos”. Entre otras afirmaciones que se volvieron insoportables para las víctimas del juicio allí presentes –junto a sus familiares y compañeros‒, descalificó a los jueces del TOF2 y aseguró que debería ser juzgado “como los nazis, por un tribunal militar”.

El militar es el represor de mayor peso específico entre los acusados de este juicio en el que se investigan los delitos de secuestros, torturas, homicidios y desapariciones cometidos en el Servicio de Informaciones de la Policía de Rosario. Los abogados de las víctimas, lo señalan como “la máxima autoridad de la dictadura en la zona con vida, es responsable directo de todo lo que ocurrió en su jurisdicción mientras ejerció el mando desde el Comando del Segundo Cuerpo”.

“Este juicio es político e inconstitucional”, consideró el represor, que además cuestionó varias veces a los jueces del tribunal. “Voy a tener que explicarles varias cosas que no comprenden, porque ustedes no son mis jueces naturales”, castigó Díaz Bessone.

“Nosotros actuamos conforme a decretos firmados por un gobierno constitucional en 1975 que dictaminó que había que aniquilar a las organizaciones armadas”, afirmó el represor para defender el exterminio del terrorismo de estado. Cabe recordar que ese mismo argumento ya fue rechazado en el juicio Guerrieri-Amelong por estos mismos magistrados.

“Si son ilegales aquellos decretos, también deberían ser juzgados los funcionarios del gobierno constitucional que los dictaron”, cuestionó el represor. “Pero los hechos realizados por un gobierno no son judiciables, por lo tanto no se los podría juzgar”, se respondió el mismo.

El ex general del Ejército no se sonrojó al compararse con Adolf Hitler y demandó “ser juzgado por un tribunal militar como los nazis”. “En una guerra no se secuestra, ni se priva ilegítimamente de la libertad, se captura y apresa”, aclaró en su afán de bancar el terrorismo de Estado.

En una larga alocución que comenzó cerca de las 16.30 y que se suspendió pasadas las 20 ‒como no culminó aun seguirá declarando el martes‒, se despachó sobre todos los temas y personas.

Para justificar el golpe, Díaz Bessone rememoró que dirigentes políticos le fueron “a reclamar acciones contra el gobierno de Isabel Martinez de Perón”, o agradecerle “el haber arreglado el descalabro que estaba produciendo”, y en esa lista mencionó a “Martínez Raimonda de Rosario”, o a “gente del Partido Comunista”.

Además de las barbaridades que dijo sobre la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y pegarle al gobierno nacional en la figura del Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, Díaz Bessone recordó que Ernesto Sábato “se dio vuelta en 1984” ya que “durante el proceso se había reunido con Videla y hablado muy bien de él”, y aseguró que “la cifra de los desparecidos es la que dijo la señora Graciela Fernández Meijide”.

Cuestiones preliminares
En el primer tramo de la audiencia, por la mañana, el tribunal resolvió las cuestiones preliminares que habían sido planteadas quince días atrás, en el debate entre abogados de los imputados y de las querellas, antes de la suspensión realizada por la intervención quirúrgica de otro de los represores, José Scortechini.

Los magistrados resolvieron rechazar la mayoría de los planteos de las defensas, pero hizo lugar a la exclusión del juicio de seis querellantes, quienes estaban como parte acusadora del proceso oral sólo por el delito de asociación ilícita. Desde el tribunal entendieron que había sido un error del juez de la instrucción permitirles acusar como querellantes en el delito de asociación ilícita, sin haber sido parte del proceso de instrucción de la causa. Un tecnicismo jurídico que no tiene ninguna consecuencia práctica sobre el proceso.

La decisión de los jueces ‒hay que destacar que Caballero votó en disidencia y fundamentó a favor de los querellantes‒, cayó mal entre los familiares de desaparecidos. Uno de ellos, Pedro Buovier de H.I.J.O.S Rosario ‒cuyo padre Oscar, es una víctima del SI‒ repudió la resolución y afirmó: “es una cruel manera de manosear las expectativas de los familiares, primero un juez nos dice que somos parte, y luego estos nos dicen que no. Para los jueces será un formalismo, pero no tienen en cuenta lo que pasa con los querellantes”. Otra de los excluidas es Élida Luna, la reconocida militante de Familiares.

La Madre de plaza de Mayo, Herminia Severini, con la pasión que la caracteriza, fuera el tribunal en el corte del mediodía, dio aliento al resto de los militantes y puteó: “Igual, por más tecnicismos que planteen, no se van a salvar de la cadena perpetua estos hijos de puta”.

Sigue el martes la perorata de Díaz Bessone
Pasadas las 20 la presidenta del tribunal Beatríz Caballero anunció que la audiencia seguirá este martes a partir de las 9.30.Los querellantes, testigos, familiares militantes de organismos de derechos humanos deberán tomar coraje y una buena dosis de ranidtidina para la jornada que los espera, ya que Díaz Bessone parece tener bravuconadas como para seguir con la parla un largo e insoportable rato más.
Fuente:RedaccionRosario

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