Quiénes son los candidatos a jueces federales del interior
Publicado el 18 de Julio de 2011
Por Néstor Espósito

De los pliegos enviados por el Ejecutivo al Senado surge una variada oferta para cubrir las vacantes en las provincias. Abundan los secretarios de juzgados con causas relevantes.
Un mix de jóvenes brillantes, veteranos de larga trayectoria y abogados de curioso historial desembarcará en los juzgados federales del interior del país, cuando el Senado preste acuerdo a los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo hace poco más de una semana.
Acaso la postulación más llamativa sea la de Juan Carlos Nacul para el Juzgado Federal Nº2 de Jujuy. En el pasado, fue defensor de Mario “Malevo” Ferreyra, el ex comisario tucumano que, acechado por las imputaciones por violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura, se suicidó frente a las cámaras de Crónica TV. Nacul incluso le dio empleo en su estudio jurídico para completar los requisitos del régimen de salidas laborales del ex policía.
Hoy, cerca de los 60 años de edad, Nacul completa su trayectoria en la justicia desembarcando en un cargo de juez. La perseverancia dio resultados: participó de más de 20 concursos del Consejo de la Magistratura.
Otro “veterano” ocupará un cargo de vocal en la Cámara Federal de San Martín. Se trata del juez de primera instancia Juan Manuel Yalj, de 63 años de edad y de fugaces apariciones mediáticas a finales del año pasado, cuando ordenó excavaciones en Campo de Mayo buscando el cadáver del asesinado ex líder del ERP Mario Roberto Santucho, o más recientemente a principios de este año, cuando investigó un choque de trenes en la localidad bonaerense de San Miguel.
Yalj tiene una larga carrera sobre sus espaldas: fue secretario del Juzgado Penal Nº3 de San Martín entre 1976 y 1980, y del Nº 1 entre 1980 y 1984. Ya en democracia, fue asesor de la Cámara de Diputados de la Nación y también del Parlamento bonaerense. Y en su currículum figura un cargo sorpresivo: “Embajador de buena voluntad del Estado de Arkansas, designado por el gobernador Bill Clinton.”
Yalj compartirá tribunal con Marcelo Darío Fernández, quien saltará desde el Ministerio Público (es fiscal ante los juzgados federales de primera instancia de Morón desde 2004) y profesor adjunto en la Universidad de Lomas de Zamora en una cátedra en la que el titular es el juez federal porteño Sergio Torres.
El Juzgado Federal Nº 1 de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, es clave –o al menos lo fue en el pasado reciente– porque allí se centró toda la actividad judicial vinculada con la pastera UPM ex Botnia, instalada en la localidad uruguaya de Fray Bentos. Contrariamente a las especulaciones, allí no fue confirmado el actual juez subrogante, Gustavo Pimentel, sino Pablo Andrés Seró. Pimentel había resultado tercero en el concurso; Seró, primero.
El tribunal revisor de las decisiones del juzgado de Concepción del Uruguay, la Cámara Federal de Paraná, tendrá entre sus integrantes a Mateo José Busaniche, ex prosecretario Legal del Consejo Nacional de la Magistratura y actualmente secretario del Juzgado Federal Nº 2 de Santa Fe.
Para el Juzgado Federal Nº 2 de Tucumán, la presidenta escogió a Fernando Luis Rodolfo Poviña, un abogado próximo a los 40 años de edad que desde hace 15 trabaja en la Cámara Nacional de Casación Penal, hoy con el cargo de secretario. Desembarcará en un juzgado vacante desde hace cinco años, cuando Felipe Terán fue destituido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados por supuestas anomalías en el trámite de una demanda contra el Estado por el rescate de títulos en default. Desde 2006, el juzgado está a cargo de un subrogante. Entre los trabajos más destacados de Poviña figura La garantía de libertad del imputado durante el proceso penal y la prisión preventiva.
En el Juzgado Federal Nº2 de Neuquén seguirá el secretario letrado Gustavo Eduardo Villanueva, de 44 años de edad, quien hoy ocupa el cargo con carácter de subrogante. Su impecable foja de servicios tiene, no obstante, una investigación por presuntamente haber protegido a un defensor oficial cuya conducta aparecía cuestionada.
Para una vocalía en la Cámara Federal de Bahía Blanca, el Ejecutivo postuló a Pablo Alejandro Candisano Mera. La conjunción cobra relevancia porque se trata de un tribunal sensible por el que suelen pasar causas por violaciones a los Derechos Humanos, en una comunidad con una percepción singular sobre lo ocurrido durante la represión. Candisano Mera era secretario del Juzgado Federal Nº2 cuando su titular, Luis Dardanelli Alsina, se declaró incompetente en una causa contra el ex marino Alfredo Astiz. Y también estuvo cuando su remplazante interino resolvió rechazar un pedido de excarcelación en el marco de un expediente en el que Francia reclamaba por el “Ángel rubio”. Finalmente, con la nulidad de las leyes de impunidad, no fue necesario extraditarlo y Astiz fue juzgado por tribunales argentinos.
FuentedeOrigen:TiempoArgentino
Fuente:Agndh
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