15 de julio de 2011

SIETE CONDENAS POR CRÍMENES EN EL VESUBIO.







"El Vesubio"

Perpetua para dos exmilitares por crímenes de lesa humanidad
El general retirado Héctor Gamen y ex coronel Hugo Idelbrando Pascarelli, quedaron detenidos luego de que el Tribunal Oral Federal 4 los condenara a prisión perpetua por 156 crímenes de lesa humanidad, incluidos 22 homicidios.
14.07.2011
Ambos militares, que fueron jefes del centro clandestino y llegaron en libertad hasta el fin del juicio, fueron condenados junto a cinco ex agentes penitenciarios que estaban detenidos y cuyas penas oscilaron entre 18 y 22 años de prisión.

Un octavo imputado, el coronel Pedro Alberto Durán Sáenz -alias “Delta”, que también fue jefe del centro, murió el pasado 6 de junio impune y en libertad pese a comprobarse que había torturado incluso a embarazadas.

El fallo fue ovacionado por el público que colmó el auditorio de los tribunales federales de Retiro, entre los que se encontraban sobrevivientes y familiares de las victimas, Madres de la Plaza de Mayo-Línea Fundadora, y militantes de la agrupación HIJOS, que organizaron un festival artístico fuera del edificio durante la lectura.

Los penitenciarios condenados, que ingresaron esposados y fueron desengrillados por jóvenes agentes de esa fuerza, son Ramón Antonio Erlán, condenado a 20 años y 6 mses de prisión; José Néstor Maidana, a 22 años y seis meses; Roberto Carlos Zeolitti, a 18 años; Diego Salvador Chemes, a 21 años y seis meses; y Ricardo Néstor Martínez, alias “Pájaro”, a 20 años y seis meses.

Ademas de las privaciones ilegales de libertad y tormentos, los jueces del TOF4 encontraron a los dos militares responsables de 22 homicidios agravados de presos fusilados en Monte Grande en mayo de 1977, algunos de cuyos cuerpos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense durante los debates.

El veredicto del TOF 4, que integraron los jueces Leopoldo Oscar Bruglia, Jorge Luciano Gorini y Pablo Bertuzzi, fue leído esta tarde tras 17 meses de audiencias en la que testimoniaron medio centenar de sobrevivientes, algunos de ellos presentes en la sala y visiblemente emocionados -algunos con lágrimas en los ojos- al escuchar el fallo.

Se calcula que por el Vesubio, ubicado en Camino de Cintura y Ricchieri bajo dependencia operacional de la Brigada de Infantería Mecanizada X con asiento en Palermo, pasaron 1.500 detenidos-desaparecidos, entre ellos el cineasta Raymundo Gleyzer y el escritor Haroldo Conti.

Según un testimonio brindado en el juicio, el fallecido coronel Durán Saenz encargó a otro desaparecido en este campo de detención y exterminio, el guionista Héctor Oesterheld, una historieta sobre la vida del general José de San Martin en la que el creador de El Eternauta trabajaba al momento de ser “trasladado”, como denominaban los represores a la eliminación física de los detenidos.

En su mayoría eran militantes de las organizaciones Montoneros y Vanguardia Comunista -entre ellos sus dirigentes Elías Semán y Roberto Cristina-, y al menos 16 eran embarazadas que dieron a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo, cinco de las cuales sobrevivieron con sus hijos aunque la mayoría continúan desaparecidas.

En este juicio también fue querellante el Estado alemán, dado que una de las asesinadas era Elizabeth Kasseman, una estudiante de sociología alemana hija del famoso teólogo, cuyo cuerpo fue entregado poco después de su ejecución a la familia por medio de la embajada.
Fuente:TiempoArgentino



SIETE CONDENAS POR CRIMENES EN EL VESUBIO
El general y el coronel, de la casa a la cárcel
Hubo dos prisiones perpetuas y penas de entre 18 y 22 años y medio. Se ordenó investigar las violaciones y los delitos de índole sexual. El principal acusado murió en junio.
Por Victoria Ginzberg


Los siete represores condenados –dos militares y cinco penitenciarios– por los crímenes cometidos en el centro El Vesubio.Imagen: Leandro Teysseire

El general Héctor Humberto Gamen y el coronel Hugo Idelbrando Pascarelli llegaron al tribunal desde sus casas, caminando como cualquier vecino. Estaban acusados de más de veinte homicidios y cerca de un centenar de secuestros y torturas. Se sentaron en dos sillas de la sala de audiencias y vieron entrar a los cinco ex miembros del Servicio Penitenciario que también estaban siendo juzgados por los crímenes cometidos en el centro clandestino El Vesubio. Ellos fueron traídos esposados desde la cárcel de Villa Devoto, donde están presos. Al finalizar la audiencia, la situación se emparejó, todos fueron condenados y todos quedaron detenidos. Los dos militares recibieron perpetua. Los otros cinco represores, penas de entre 18 y 22 años y seis meses.

Los siete represores fueron condenados por unanimidad por el Tribunal Oral Federal 4, integrado por Leopoldo Bruglia, José Gorini y Pablo Bertuzzi. Durante un año y medio los magistrados escucharon a los testigos relatar cómo los mantuvieron encapuchados y esposados, cómo los ataban a una camilla y les aplicaban picana en todo el cuerpo, cómo el resto de los secuestrados escuchaba las quejas de los que estaban siendo torturados, cómo violaban a las mujeres, cómo se llevaban a las embarazadas y se quedaban con sus hijos. “Creo que durante todo este tiempo los jueces se fueron convenciendo, se fueron conectando con lo que había pasado, quedó claro que esto no es un discurso político”, dijo Alejandra Naftal, sobreviviente de El Vesubio, cuando terminó la audiencia.

La mayoría de los condenados siguieron la lectura del fallo sin inmutarse, apenas una subida de cejas o un rascarse la cara demostraban que no eran estatuas. Un par, más movedizo, sacó una birome del bolsillo del saco para tomar nota cuando le llegó el turno. El tribunal cuidó que todas las víctimas fueran mencionadas. Así, se escucharon los nombres del dibujante Héctor Oesterheld, el cineasta Raymundo Gleyzer, la joven alemana Elizabeth Kasseman, el niño Pablo Miguez (tenía 14 años) y la enfermera Generosa Fratassi, que fue secuestrada por ayudar a la familia de una desaparecida que dio a luz en el Hospital de Quilmes. Y de Laura Feldman, Ana María Di Salvo, Luis Gemetro, Diego Guagnini, Elena Alfaro, Susana Reyes, Rosa Taranto, Teresa Trotta, Roberto Castelli, Jorge Watts, Elías Semán y otro centenar de personas. En total, en el juicio se juzgaron 156 hechos de secuestros y tormentos cometidos entre abril de 1976 y septiembre de 1978 (75 personas siguen desaparecidas) y 22 homicidios, entre los que están las víctimas de un fusilamiento ocurrido en Monte Grande en mayo de 1977. Se estima que por El Vesubio pasaron más de 1500 detenidos desaparecidos, en su mayoría militantes de Montoneros y Vanguardia Comunista. Al menos 16 secuestradas estaban embarazadas.

El Vesubio, donde también fue visto el escritor Haroldo Conti, funcionó en un predio del Servicio Penitenciario Federal en la intersección de Camino de Cintura y la Autopista Riccheri. Se sospecha que empezó a ser demolido a fines de 1978, a causa de la visita que haría poco después al país la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Estaba bajo dependencia operacional de la Brigada de Infantería Mecanizada X, de Palermo, que estaba subordinada al Primer Cuerpo del Ejército que encabezaba Carlos Guillermo Suárez Mason.

El jefe máximo del centro clandestino fue el represor Pedro Alberto Durán Sáenz. Apodado “Delta”, el coronel murió el 6 de junio pasado, mientras se realizaba el juicio. Su fallecimiento fue lamentado ayer por varios familiares de las víctimas que hubiesen deseado que pasara al menos algunos días preso, ya que gozaba del beneficio de esperar la sentencia en libertad. Durán Sáenz participó personalmente de los tormentos a los detenidos y especialmente de las violaciones. Elena Alfaro declaró que lo sufrió en carne propia, cuando estaba embarazada de cuatro meses y medio. “Que se lo coman los gusanos”, dijo María, de HIJOS, en el escenario montado sobre la avenida Comodoro Py para festejar las condenas. Desde allí, Jorge Watts recordó otra muerte, en los antípodas, que también se produjo durante el transcurso del juicio: la de la sobreviviente de El Vesubio Ana María Di Salvo.

El fiscal Félix Crous y el abogado del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) Rodrigo Borda salieron satisfechos de la sala. Coincidieron en resaltar la condena a perpetua de Pascarelli, que fue jefe de área, el hecho de que el tribunal ordenara que se investigue a los guardias del Servicio Penitenciario por los homicidios por los que fueron condenados los militares y que también dispusiera la apertura de una pesquisa por las violaciones y otros delitos de índole sexual que fueron denunciados durante las audiencias, pero por los que no habían sido específicamente acusados estos siete represores. Además, como los familiares de las víctimas y sobrevivientes presentes en la sala y el subsecretario de Derechos Humanos, Luis Alén, destacaron el hecho de que se dispusiera la “inmediata detención” de Gamen y Pascarelli, que a pesar de que eran los que más graves acusaciones cargaban, estaban libres. “Fueron 35 años de espera. Hubo épocas en las que no se podía hablar. Nosotros esperamos, soñamos y sobre todo recordamos, tratamos de no olvidarnos ningún detalle, porque sabíamos que el juicio iba a llegar. Hoy están presentes todos nuestros compañeros. Eso es lo que le da sentido a la justicia”, dijo Susana Reyes, otra sobreviviente y testigo.

Durante la audiencia, en el primer piso, junto con los periodistas, se ubicaron los familiares de los acusados. Un grupo bastante homogéneo de “gente bien”, como salido de un cacerolazo recoleto a favor de “el campo”. Luego de que terminara la lectura del fallo, mientras en la planta baja había abrazos y caras de satisfacción, se escuchó desde la bandeja superior un “viva la patria”, con voz marcial. Abajo se entonó el “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar” y se gritó “30 mil compañeros detenidos desaparecidos presentes”. Y hubo aplausos. Después, sobre el escenario, Verónica Castelli, cuyos padres desaparecidos fueron vistos en El Vesubio, le contestó a aquel vozarrón. “Hablo con el corazón en la mano y a carne viva. Es difícil decir que uno está contento. Pero estamos conformes y de pie para seguir. Nos les regalemos la palabra. Hoy mi madre cumpliría 61 años, sólo la dejaron vivir 27. Ella, mi papá y sus compañeros dejaron todo para construir una patria para todos, una patria por la que tenemos que seguir luchando. Esa es la patria.”
Fuente:Pagina12


Los condenados
1
Héctor Humberto Gamen: apodado “Toto” o Beta”, general retirado del Ejército. Fue segundo comandante de la Brigada de Infantería X, entre 1976 y 1977. Estuvo excarcelado durante el juicio. Fue condenado a prisión perpetua y el tribunal dispuso su inmediata detención.

2
Hugo Idelbrando Pascarelli: ex coronel del Ejército. Se desempeñó como jefe del Area 114, donde se ubicaba El Vesubio. Estuvo excarcelado durante el juicio. Fue condenado a prisión perpetua y el tribunal dispuso su inmediata detención.

3
Ramón Antonio Erlán: conocido por los sobrevivientes como “Pancho” o “Don Pancho”. Suboficial del Servicio Penitenciario Federal. Se desempeñó como guardia en El Vesubio. Está detenido en Villa Devoto. Fue condenado a 20 años y seis meses de prisión.

4
José Néstor Maidana: conocido en El Vesubio como “Paraguayo” o “Matos”. Al igual que el represor Erlán, fue suboficial del Servicio Penitenciario Federal y se desempeñó como guardia. Está detenido en Villa Devoto. Fue condenado a 22 años y seis meses de prisión.

5
Roberto Carlos Zeolitti: recordado por su apodo “Sapo” o “Saporiti”. Fue agente del Servicio Penitenciario Federal y también se desempeñó como guardia en el centro clandestino. Está detenido en Villa Devoto. Fue condenado a 18 años de prisión.

6
Diego Salvador Chemes: conocido como “el Polaco”. Fue alcaide mayor del Servicio Penitenciario Federal y se desempeñó como guardia de El Vesubio.

Está detenido en Villa Devoto. Fue condenado a 21 años y seis meses de prisión.

7
Ricardo Néstor Martínez: apodado “Pájaro” o “Pajarito”. También fue integrante del Servicio Penitenciario Federal y guardia del centro clandestino. Está detenido en Villa Devoto. Fue condenado a 20 años de prisión.

Pedro Alberto Durán Sáenz: apodado “Delta”, ex coronel. Fue jefe del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio El Vesubio. Cumplió destino en la Brigada de Infantería X en el año 1977, específicamente en la Central de Reunión de Información del Regimiento de Infantería 3 de La Tablada. Estuvo excarcelado durante el juicio. Murió el 6 de junio de este año. Los sobrevivientes lo denunciaron por violaciones sistemáticas a las detenidas-desaparecidas, incluso a embarazadas.
Fuente:Pagina12



Por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura
Perpetua para los jefes del Vesubio
Publicado el 15 de Julio de 2011


El Tribunal Oral Federal Nº 4 condenó al ex coronel Hugo Pascarelli y al ex general Héctor Gamen. Se investigaron 156 casos de secuestros y torturas. Cinco ex agentes penitenciarios también recibieron penas de entre 18 y 22 años.

Dos ex jefes del centro clandestino de detención El Vesubio fueron condenados ayer a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura. Se trata del ex coronel Hugo Pascarelli y del ex general Héctor Humberto Gamen, a quienes el Tribunal Oral Federal Nº 4 encontró culpables de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, y les revocó su excarcelación luego de pasar todo el juicio oral en libertad.
Además de los ex militares, fueron condenados los otros cinco acusados, todos ex agentes penitenciarios: Ricardo Néstor Martínez recibió 20 años y seis meses, Diego Chemes 21 años y seis meses, Ramón Erlán 20 años y seis meses, José Néstor Maidana 22 años y seis meses, y Roberto “El Sapo” Zeolitti, 18 años. El coronel Pedro Alberto Durán Sáenz, alias “Delta”, quien también estaba imputado como jefe del CCD, murió impune el pasado 6 de junio.
Además de las condenas, el TOF 4 ordenó que se investiguen seis casos de violencia sexual denunciados durante los 17 meses de audiencias del juicio oral. Para eso, dispuso la utilización de los testimonios que lo probaron, como lo había solicitado la querella del CELS.
El Tribunal, integrado por los jueces Leopoldo Bruglia, Jorge Gorini y Pablo Bertuzzi, comenzó la lectura del veredicto minutos antes de las 18. El fallo condenatorio fue ovacionado por el público que colmó la planta baja de la sala de audiencia de los Tribunales de Comodoro Py con fotos en alto de algunas de las 156 víctimas.
Entre los asistentes se encontraban sobrevivientes y familiares de las víctimas de ese centro clandestino de detención; también integrantes de Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora y la agrupación HIJOS. “Nunca pensamos que íbamos a vivir para compartir juntas esta justicia legal”, dijo Taty Almeida antes de ingresar a la audiencia final. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, destacó por su parte “un nuevo avance en el camino por la verdad, memoria y justicia”.
La abogada del CELS, Carolina Varsky, aseguró que “estas condenas constituyen un nuevo avance en el juzgamiento de los responsables de crímenes de lesa humanidad”. Sin embargo, sostuvo que la muerte sin condena de Durán Saénz, uno de los imputados, “pone en evidencia una vez más la necesidad de agilizar los procesos”. Entre el público se encontraban además funcionarios de la Embajada de Alemania, ya que el Estado europeo fue querellante por el caso de Elizabeth Kasseman, una estudiante de sociología de ese país cuyo cuerpo fue entregado a la familia poco después de su asesinato.
Se estima que por El Vesubio, ubicado en Camino de Cintura y Ricchieri, pasaron 1500 detenidos. En el juicio se investigaron 156 secuestros, entre ellos el del creador de El Eternauta, Héctor Oesterheld; el cineasta Raimundo Gleyzer y el escritor Haroldo Conti.
Al menos 16 de las detenidas-desaparecidas estaban embarazadas y dieron a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo. Cinco de ellas lograron sobrevivir junto a sus hijos.
Fuente:TiempoArgentino


No hay comentarios: