2 de agosto de 2011

CAUSA PAPEL PRENSA: PIDEN LA CINTA QUE PRUEBA EL ACUEDO CON LOS MILITARES.

Tras las revelaciones contenidas en el libro Pecado original: Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder
Papel Prensa: piden la cinta que prueba el acuerdo con los militares
Publicado el 2 de Agosto de 2011
Por Néstor Espósito
La Secretaría de Derechos Humanos reclamó al juez Rafecas que obtenga las grabaciones en las que un testigo le dice a la periodista Graciela Mochkofsky que la Junta decidió entregarles la empresa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón.
Las sorpresivas revelaciones del libro Pecado Original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder, de la periodista Graciela Mochkofsky, sacudieron cierta modorra que atravesaba la causa penal por el traspaso de las acciones de Papel Prensa a los accionistas privados Clarín, La Nación y La Razón en los albores de la dictadura. Un dictamen de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violación a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado había considerado que la transacción que llevó la empresa de manos de la familia Graiver a la de los principales diarios en sociedad minoritaria con el Estado fue un delito de lesa humanidad. Ahora, la aparición del libro de Mochkofsky disparó una presentación de la Secretaría de Derechos Humanos reclamando al juez federal Daniel Rafecas que vaya en busca del soporte magnetofónico de esas revelaciones. El secretario Eduardo Luis Duhalde, en su rol de querellante, pidió a Rafecas que “con carácter de urgente cite a la periodista Graciela Mochkofsky y le solicite las cintas grabadas de sus entrevistas con el ex secretario general de la Presidencia durante la dictadura, José Rogelio Villarreal, y con Patricio Peralta Ramos, ex director de La Razón”. El libro de la periodista asegura que fue Villarreal quien le confirmó que la Junta Militar decidió que Papel Prensa pasara al dominio de los diarios. Según el libro, Villarreal formuló tales afirmaciones en dos entrevistas que habrían quedado grabadas en cintas de casete, una en abril de 1998 y otra en mayo de 2002. Siempre de acuerdo con lo publicado en la obra, la información fue confirmada en 2002 por Peralta Ramos. Ambos, Villarreal y Peralta Ramos, están muertos, pero esas grabaciones podrían aportar un dato central a la investigación.
Rafecas se reincorporará hoy a su despacho tras la feria judicial que concluyó el viernes pasado. Si bien formalmente la causa penal por Papel Prensa está en su juzgado, hay una cuestión de competencia pendiente con el Juzgado Federal de La Plata, a cargo del magistrado Arnaldo Coraza. Rafecas le envió las actuaciones a Coraza cuando el expediente promovido en la Capital Federal por denuncia de un juez en lo Comercial tenía unas 40 páginas. El juez platense se declaró incompetente cuando la causa acumulaba ya 70 cuerpos, es decir unas 14 mil fojas. Todo parece indicar que tratándose de jueces de igual jerarquía y sin un tribunal de alzada común, la que deberá resolver la cuestión será la Corte Suprema.
Papel Prensa es una causa sensible, en la que aparece representada a gran escala lo que en tribunales se denomina, sin eufemismos aunque probablemente con terminología poco rigurosa, “la pelea entre el gobierno y Clarín”. Rafecas podría ordenar medidas urgentes para preservar la prueba, por ejemplo llamar a prestar declaración testimonial a la periodista y pedirle que aporte las supuestas grabaciones, para ponerlas a resguardo de cualquier riesgo de pérdida. Pero difícilmente pueda ordenar pericias sobre esos elementos y asignarles validez como prueba antes de saber si se quedará definitivamente con el expediente.
El escrito de la Secretaría de DD.HH. pide la declaración indagatoria de los principales referentes del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto, y del ex secretario de redacción Reinaldo Gregorio Bandini; del hombre fuerte de La Nación, Bartolomé Mitre, así como de los herederos de Peralta Ramos. El pedido incluye también a la otra pata de la negociación: Jorge Rafael Videla, su ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, y el ex secretario de Desarrollo Industrial del régimen, Raimundo Podestá.
Fuente:TiempoArgentino


Opinión
La confesión
Publicado el 2 de Agosto de 2011
Por Luis Alén Subsecretario de Derechos Humanos.
La publicación del libro de la periodista Graciela Mochkofsky viene a confirmar lo que la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación afirmó desde el principio: que la Junta Militar decidió que fueran Clarín, La Nación y La Razón quienes se apoderaran de la empresa Papel Prensa. Hasta ahora, y pese al cúmulo de pruebas que se fueron aportando desde que Rafael Ianover se presentó en la Secretaría a contar lo que sucedió en 1976, Magnetto, Mitre y compañía se mantuvieron en sus trece, afirmando que los diarios decidieron aceptar la oferta formulada por el Grupo Graiver, y que su participación terminó con la firma del convenio del 2 de noviembre de 1976 en las oficinas de La Nación. A lo sumo, en la audiencia celebrada ante la Sala III de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, los abogados de Clarín y La Nación llegaron a admitir que, de haber algún delito en la compra de Papel Prensa, hubiera sido una extorsión y que, por ser este un delito común, la causa estaba prescripta.
Pero ahora, en las páginas 73 a 75 del libro de Mochkofsky, aparecen las confesiones de dos de los protagonistas principales del hecho. José Rogelio Villarreal, quien fuera secretario general de la Presidencia durante la dictadura de Videla, reconoció, en dos entrevistas realizadas en abril de 1998 y en mayo de 2002 –y de las cuales la autora conserva las cintas–, que fue la Junta Militar la que decidió que Clarín, La Nación y La Razón se apoderaran de Papel Prensa, sin que existiera la oferta de los Graiver. El militar dijo que fue él, personalmente, quien se ocupó de hablar con Magnetto, “Bartolito” Mitre y Patricio Peralta Ramos, para que se hicieran cargo de la empresa, ofreciéndoles créditos oficiales, participación y avales del Estado. Esta confesión, lisa y llana, fue avalada por el propio Patricio Peralta Ramos, en otra entrevista de 2002.
Estos datos, que revelan el acuerdo delictivo de la Junta genocida con los diarios, fueron presentados al juez federal Daniel Rafecas, quien tiene a su cargo la causa desde la incompetencia decretada por la justicia de La Plata. Será este magistrado el que ahora deba convocar a prestar declaración indagatoria a Magnetto, Mitre y sus cómplices, para que la trama de amenazas, secuestros, tortura y muerte reciba la sanción correspondiente. Será justicia.
Fuente:TiempoArgentino


Entrevista a graciela mochkofsky
“La iniciativa de la operación fue de José Martínez de Hoz”
Publicado el 2 de Agosto de 2011
Por Rodolfo González Arzac
La autora de Pecado Original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder cuenta el vínculo de la Junta Militar con la venta de Papel Prensa a Clarín, La Nación y La Razón.

Graciela Mochkofsky lleva 20 años como periodista. Escribió una biografía muy elogiada de Jacobo Timerman, un libro mágico pero cierto llamado La Revelación, otro sobre la increíble historia de su tío abuelo Benigno, a quien todos le decían Boris. Y a los 41 años, mientras cuida a su bebé Ismael, acaba de publicar Pecado Original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder. Y otra vez, hay muchos hablando sobre su trabajo. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque reveló que los hermanos Felipe y Marcela Noble ya conocían, antes de acceder a dar sus muestras de sangre, que su perfil genético no coincidía con los del Banco Nacional de Datos Genéticos. Y porque su investigación de Papel Prensa incluye dos entrevistas que terminan por cerrar el círculo de la historia de apropiación de la empresa por parte de la dictadura, en combinación con Clarín, La Nación y La Razón. En esos dos reportajes Patricio Peralta Ramos, dueño de La Razón, y el general José Rogelio Villarreal, mano derecha de Jorge Rafael Videla y el hombre encargado de cerrar la operación de traspaso accionario de la compañía, confirman que todo fue una iniciativa de la dictadura y no –como aseguraron en los últimos meses Clarín y La Nación– una iniciativa de la familia Graiver. Peralta Ramos y Villarreal, por si fuera poco, murieron sin poder dar su testimonio en el transcurso del debate que sacudió a la opinión pública en el último año. Un debate que, ahora, está en manos de la justicia.

–Usted se plantea en el libro responder a unos cuantos interrogantes. Uno de ellos es cómo lograron Clarín y otros diarios quedarse con la empresa Papel Prensa de la familia Graiver.
–Sí, el libro describe la relación de Clarín con el gobierno militar, que era una relación de no oposición, una posición no crítica, salvo en la política económica. Es sabido que ni Clarín, ni La Nación, ni La Razón eran diarios críticos del gobierno militar, para nada. Lo que cuento de Papel Prensa es que, luego de la muerte de David Graiver en 1976, la Junta llegó a la decisión de que tenían que hacer algo con los bienes del grupo. Porque era un escándalo internacional y porque ellos sabían –según me confirmó a mí el general José Rogelio Villarreal, el hombre de confianza de Jorge Rafael Videla– que había una relación entre Graiver y Montoneros, en la que Graiver manejaba, entre otros fondos, unos 7 millones de dólares que venían del secuestro de los Born. Y, entonces, decidieron, por iniciativa de José Martínez de Hoz, ofrecerle Papel Prensa a los tres diarios (que ya tenían el proyecto propio de Fapel). Era parte de la liquidación de las empresas del grupo Graiver.

–¿Cómo se toma la decisión?
–Lo deciden en varias reuniones de la Junta, en las que Martínez de Hoz le propone a Videla, y Videla defiende esa posición, que los diarios se queden con Papel Prensa. Hay una pelea con Emilio Eduardo Massera, que quiere poner un hombre suyo y quedarse él con la empresa. En el libro cuento cómo gana Videla esa discusión. Y cómo, luego, le ofrecen, mediante Patricio Peralta Ramos, el dueño de La Razón, para que deshagan el proyecto de Fapel y en su lugar se queden con Papel Prensa, que tenía la planta en construcción y créditos otorgados.

–¿Qué es lo que agrega el libro a lo que se sabía hasta ahora?
–Los testimonios del general Villarreal y de Patricio Peralta Ramos, a quienes había entrevistado para otro libro, mi biografía sobre Jacobo Timerman. Es información que tenía hace años, pero que no había usado del todo porque para el libro de Timerman no era relevante. Cuando me puse a hacer Pecado Original, recuperé las entrevistas y encontré en esas grabaciones la información que terciaba en la discusión pública del último año y pico acerca de quién había traído la propuesta sobre Papel Prensa.

–¿Cuándo y cómo fueron las entrevistas? ¿Qué recuerda de ellas?
–Tuve dos largas entrevistas con Villarreal en su departamento de la Avenida Santa Fe, en 1998 y 2002. En general, recibía a los periodistas que querían entrevistarlo y siempre hablaba on the record. Grabé las conversaciones. Hablamos sobre todo de la relación de los diarios de Timerman con la dictadura y de las internas en la Junta. A Patricio Peralta Ramos lo entrevisté en su casa, en la zona norte del Gran Buenos Aires, y también fue muy generoso con su tiempo. Cuando hablé con ellos el tema de Papel Prensa no era una cuestión de gran interés público, como había sido a principio de los años ochenta, y como volvió a hacer desde el año pasado. Y para mí tampoco era un tema central.

–El secretario de Derechos Humanos de la Nación le pidió al juez Daniel Rafecas que la cite a declarar y le pida las cintas de las entrevistas.
–Es la primera noticia que tengo. Todavía nadie se comunicó conmigo.

–En su libro también cuenta por qué, finalmente, los hermanos Noble se animaron a dar muestras de sangre.
–Yo entregué el libro el 22 de mayo. Y terminaba revelando que Felipe y Marcela sabían que sus perfiles genéticos no coincidían con los de las familias de chicos desaparecidos que estaban en el Banco Genético. Me lo había contado una fuente de Clarín, cuando creo que todavía no estaba decidido lo que harían luego. Mi perspectiva era que iba a llegar a la Corte. Pero cuando mi editora estaba leyendo el manuscrito, me avisaron del lado de Clarín que iba a pasar algo importante. Y a los pocos días se presentaron para dar la sangre sin condicionamientos. En suma, yo sabía que ellos se enteraron de esto por una fuente del Banco de Datos.

–¿Hay algún otro dato que usted considera de peso en el libro?
–Me parece que algo novedoso y muy interesante es cómo Ernestina Herrera conoció a Noble y cómo hizo para quedarse como la única dueña de Clarín, desplazando a la heredera natural que era la hija de Noble. Encontré expedientes y documentos con varias cosas nuevas e interesantes. Y creo que aporta elementos sobre la razón por la cual ella adoptó a esos dos bebés.
Fuente:TiempoArgentino

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