viernes 2 de diciembre de 2011
Juez chileno pide extradición de ex jefe de Misión Militar de EEUU en Chile por muerte de periodista Charles Horman, y el estudiante Frank Teruggi
Por Ernesto Carmona
A casi 40 años del asesinato del joven periodista estadounidenses Charles Horman Lazar, ultimado por el ejército chileno el 17 de septiembre de 1973, y su amigo Frank Randall Teruggi Bombatch, estudiante de economía muerto cinco días después, el juez especial Jorge Zepeda Arancibia, ministro fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago, ordenó el procesamiento por homicidio calificado del capitán de navío estadounidense Ray E. David Charles, a la sazón Comandante de Grupo de la Misión Militar de Estados Unidos en Chile. El magistrado pidió a la Corte Suprema que autorice la solicitud de extradición del estadounidense Ray E. David Charles para que sea juzgado en Chile.
También fue procesado el brigadier en retiro del ejército chileno Pedro Espinoza Bravo, implicado en numerosos otros crímenes relevantes, como los asesinatos del ex canciller Orlando Letelier en Washington (1976) y el general Carlos Prats en Buenos Aires (1974), condenado -además- a cadena perpetua en Francia. La decisión del juez Zepeda señaló: “Que, con el mérito de los antecedentes reseñados, más la declaración de Pedro Octavio Espinoza Bravo, de fojas 5.437 y siguientes, aparecen presunciones fundadas para estimar que ha tenido participación en los referidos delitos de homicidio calificado, previstos en el artículo 391 N° 1, circunstancia primera del Código Penal, en las personas de Charles Edmund Horman Lazar y de Frank Randall Teruggi Bombatch, en calidad de autor”.
Foto: Charles Horman
¿Quiénes fueron Horman y Teruggi?
La extensa resolución (1) del ministro Zepeda aborda exhaustivamente la colaboración que existió entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Chile al momento de decidir conjuntamente el asesinato de Horman y Teruggi, quienes formaban parte de un grupo de jóvenes norteamericanos progresistas que vivían en este país, simpatizaban con el gobierno de Salvador Allende y denunciaban sistemáticamente ante la opinión pública local y de Estados Unidos las maniobras desestabilizadoras de Richard Nixon contra el gobierno de la Unidad Popular. El grupo de jóvenes estadounidenses sacó adelante la agencia noticiosa Fuente de Información Norteamericana (FIN), que pretendía mostrar la otra cara y la visión ocultada de Estados Unidos. Aunque sus materiales se distribuían abierta y legalmente en un boletín mimeografiado destinado a los medios de comunicación de ambos países, está actividad periodística pública de lo que hoy llaman contra-información era monitoreada en Chile por los organismos de inteligencia de Estados Unidos, que la consideraban “sensible” y “subversiva”.
Charles Horman trabajó, además, en la empresa cinematográfica Chile Films, que perteneció al Estado y emitía de antaño un noticiario que se difundía en los cines del país. Pese a su juventud, antes de trasladarse a Chile, Horman alcanzó cierta trayectoria profesional en su país como colaborador de la prestigiada revista The Nation, del diario Christian Science Monitor, del magazine Innovation y realizó documentales para la WNetTV de Nueva York y Kmg TV de Seatle y Portland. El libro Morir es la Noticia, publicado en Chile en 1997, ofrece una investigación sobre el caso Horman realizada por el periodista chileno Cristian Opaso (2). Su asesinato alcanzó una gran difusión mundial desde que el cinematografista griego Costa-Gavras llevó su historia a la pantalla grande con la película Missing (Desaparecido), basada en el libro The Execution of Charles Horman, de Thomas Hauser, publicado en 1978 en Nueva York y reproducido en castellano en 1988 por Ediciones Martínez de Roca de Barcelona con el título Desaparecido.
“Ambas obras llevaron a Charles y a los militares norteamericanos involucrados en el golpe a la conciencia de millones de personas, por lo menos de otros países, ya que la película nunca se ha comercializado en la cartelera oficial chilena. Sólo se ha visto en videos que circularon clandestinamente durante la dictadura”, escribió Opaso. Y hasta el día de hoy el film nunca se exhibió en los cines chilenos, ahora por no existir copia alguna en 35 mm con títulos en castellano. Sólo está disponible en DVD.
Mientras trabajó en Chile Films, Horman consiguió imágenes de archivo recientes sobre la realidad local y escribió el guión del film documental de 85 minutos The Avenue of Americas (Avenida de las Américas), su último trabajo profesional, estrenado en 1975 con dirección del peruano Jorge Reyes. La película evoca las palabras de Allende que caracterizaron a Chile como “un Vietnam silencioso” sometido a una guerra económica de baja intensidad emprendida en su contra por Estados Unidos. Según un comentario de Bill Sloan y Amos Vogel, el film del productor Walter Locke, de Pueblo Film Production, Inc., fue “uno de los mejores seis largometrajes documentales independientes del año”.
La descripción de la producción del documental indica que “el 11 de septiembre de 1973 esta guerra culminó con la muerte de Allende y el derrocamiento de la democracia en Chile en el golpe militar más sangriento de la historia latinoamericana. Avenida de las Américas muestra cómo era el gobierno de la Unidad Popular y por qué Allende encontró una oposición profundamente arraigada, de Estados Unidos y de las clases acaudaladas de Chile. Involucra a su audiencia con gente que hoy sufre bajo un brutal régimen represivo al servicio del objetivo de la hegemonía de Estados Unidos a expensas de un orden social justo… y demuestra cómo la CIA y corporaciones transnacionales como la ITT precipitaron la caída de Allende”.
Frank Teruggi, asesinado a los 24 años, el 22 de septiembre de 1973, fue un ex seminarista vinculado a la Teología de la Liberación y fichado temprano por el FBI como miembro del Grupo del Área de Chicago para América Latina (CAGLA), una ONG progresista y anti-imperialista considerada “subversiva” por el gobierno de Washington. También participó en manifestaciones y grupos de activistas contra la prolongada guerra imperial de Estados Unidos en Vietnam, que se extendió a otras naciones del sudeste asiático. Durante toda su permanencia en Chile Teruggi fue monitoreado secretamente por los servicios de inteligencia de Estados Unidos que siempre han operado en este país sudamericano. Entretanto, el joven tomaba clases en el Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN), de la Universidad Católica, para conocer mejor la sociedad chilena, y estudiaba formalmente en el Centro de Estudios Económicos y Sociales de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, mientras aprendía el idioma galo en el Instituto Chileno Francés de Cultura. Convertido por la práctica en un activo redactor y traductor de la agencia noticiosa FIN, fue secuestrado de su domicilio en Ñuñoa junto con otro estadounidense, David Hathaway, quien logró salir con vida del infierno militar chileno digitado por Estados Unidos.
En un episodio desconocido, Teruggi estaba en clases en el Instituto Chileno Francés de Cultura cuando se entero del fallido intento de golpe del 29 de junio de 1973 protagonizado por los ruidosos tanques del Regimiento Blindados 2 de Santiago. Salió a observar que ocurría en el centro de la ciudad, muy cerca de donde perdió la vida el camarógrafo argentino Leonardo Henrichsen, y resultó herido por bala de guerra en una pierna. Trasladado a la Asistencia Pública fue curado de la lesión, pero al poco tiempo fue citado a declarar ante el fiscal militar Francisco Saavedra Moreno, quien investigó el fallido levantamiento contra Allende por cuenta de la justicia castrense, para que explicara por qué fue herido con armamento de guerra. Probablemente, desde entonces este “herido por bala de guerra” resultó más sospechoso para el Servicio de Inteligencia Militar del ejército chileno y sus colegas estadounidenses que seguían sus pisadas e intercambiaban estrechamente con los chilenos la información sobre los norteamericanos residentes en Chile en tiempos de Allende.
La Embajada de Estados Unidos en Santiago no prestó asistencia consular, ni de ninguna naturaleza, a sus conciudadanos indefensos condenados a morir por militares chilenos en connivencia con los servicios de inteligencia estadounidenses. Al contrario, todos los funcionarios requeridos por familiares y amigos de las víctimas actuaron como cómplices y encubridores, incluido el cónsul Frederick Purdy y otros funcionarios como John Anderson, Marian Lipton, John Hall y Dale Shaffer. El caso de ambos ciudadanos estadounidenses asesinados fue llevado a la justicia chilena por los abogados Fabiola Letelier del Solar y Sergio Corvalán Carrasco, en representación de Joyce Horman, viuda de Charles Horman, y Manis Teruggi, hermana de Frank Teruggi.
Foto: Joyce Horman
Pormenores de la resolución del juez
El juez acreditó que el periodista Horman y su colega Terry Simon fueron sorprendidos por el golpe del 11 de septiembre de 1973 cuando se hallaban en Viña del Mar, recién hospedados en el Hotel Miramar, usado entonces como una suerte de cuartel por numerosos estadounidenses encubiertos por la Operación Unitas que se realizaba en Valparaíso. El 15 de septiembre de 1973, Horman y su acompañante salieron de Viña rumbo a Santiago transportados nada menos que por el Oficial Jefe Comandante de la Misión del Grupo Militar de Estados Unidos Chile y Jefe del Grupo Naval de los Estados Unidos de América en Chile, o sea, el mismísimo Ray E. David Charles, quien tenía su oficina en el ministerio de Defensa, muy cerca del jefe del Servicio de Inteligencia Militar, general Augusto Lutz. En esos días inmediatamente posteriores al golpe existían grandes dificultades de transporte y para cualquier destino se requería un salvoconducto de las nuevas autoridades golpistas.
De acuerdo al dictamen de procesamiento del juez, la decisión de transportar a la pareja a Santiago “se produce al informarse el oficial norteamericano que Charles Edmund Horman Lazar y Terry Simon se hospedaban en el Hotel Miramar de Viña del Mar, de lo que da cuenta el antecedente consular desclasificado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, que transmite: “Art Creter -ISND- Los 2 se registraron en el Hotel Miramar, pieza 315, a las 23:00 hrs. el 10 de Spt., dio la dirección Paul Harris 425, dijo “escritor”. Salió 15 de Sept.”. Este dato desclasificado significa que Horman y su acompañante ya estaban sometidos a vigilancia estadounidense.
El documento judicial añade:
“Que el transporte de Charles Edmund Horman Lazar y de Terry Simon, desde la ciudad de Viña del Mar a Santiago, es hecho por el Capitán de Navío norteamericano con el salvoconducto del oficial de inteligencia del Departamento Segundo del Estado Mayor de la Defensa Nacional, el que se desempeñaba en las actividades de oficial de enlace con los militares americanos y la cumple en su labor de Jefe de División de Inteligencia, del Estado Mayor de la Defensa Nacional”.
“Que la acción en contra de la vida de Charles Edmund Horman Lazar -y en contra de la vida de Frank Randall Teruggi Bombatch- se insertó dentro la investigación secreta norteamericana de personas estadounidenses afectadas por la actividad de recolección de datos de lo que ellas hacían políticamente en Estados Unidos y en Chile; actividad calificada por los agentes del Estado de “subversiva” tanto al interior como exterior de los Estados Unidos.
El dictamen judicial observó que la inteligencia estadounidense cuestionaba como “subversiva” la labor de Horman en Chile Films, cuyo material fílmico sensible fue sacado de Chile después de su muerte de la víctima. La resolución del juez hizo notar que en la empresa hubo una investigación de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, antes, durante y después de la muerte de Horman, “registrada en la documentación oficial militar”.
La orden de matar
“La decisión de dar muerte a Charles Horman Lazar, por tratarse de un detenido extranjero, se dispone por el Departamento II del Estado Mayor de la Defensa Nacional, dependiente del General de Ejercito Augusto Lutz Urzúa, y se ejecuta por el Batallón de Inteligencia Militar o Cuartel de Inteligencia del Ejército, a cargo de determinado oficial de esa repartición encargado de súpervigilar la ejecución de detenidos”, reza la resolución del juez Zepeda.
Foto: Ministro Jorge Zepeda
“La detención y muerte de Charles Edmund Horman Lazar se produce durante las antes descritas operaciones secretas en contra de ciudadanos norteamericanos; y formó parte de la actividad de “inteligencia” del sujeto oficial Comandante del Grupo de la Misión Militar de los Estados Unidos de A, pues, hay presunciones que luego de las operaciones encubiertas que cumplía en Chile, diseñadas en contra de Charles Edmund Horman Lazar, decide no anular la voluntad de los autores materiales de la muerte de éste, no obstante tener la posibilidad de hacerlo, atendida su actividad de coordinación con los agentes del Estado de Chile, y con su actuar favorece la muerte de la víctima, atendido que consideraba “subversiva” o “extremista” la actividad de investigación e información política periodística que ésta realizaba, agravada al haber conocido la víctima involuntariamente la actividad norteamericana en la ciudad de Viña del Mar, de colaboración con los acontecimientos militares en desarrollo en Chile;”
El juez determinó que “con anterioridad, según antecedentes desclasificados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, durante julio de 1972, Frank Randall Teruggi Bombatch es afectado por las actuaciones secretas de agentes oficiales de los Estados Unidos de América. Una agencia gubernamental de los Estados Unidos de América, que realizaba investigaciones del tipo seguridad avisa al FBI que estuvo en contacto con un informante y proporcionó para ella la siguiente dirección: Frank Teruggi, Hernán Cortés 2.575, Santiago, Chile”.
“La agencia comunica, además que, de acuerdo a la información recibida por sus fuentes, Teruggi es un americano residente en Chile que está estrechamente vinculado con el Grupo para la Liberación de las Américas Área Chicago”.
El largo brazo del FBI y CIA
“Mediante memorándum, de 28 de noviembre de 1972, al Director Ejecutivo del FBI, desde la legación norteamericana en Bonn, Alemania, califica a Frank Teruggi de “subversivo” y se indica que la información en relación con Teruggi fue proporcionada por el 66° Grupo de Inteligencia Militar (66th MIGp), bajo clasificación confidencial y marcada (con la nota) ‘Alerta - Fuentes y Métodos sensibles involucrados. Originalmente provenía de… desde Heidelberg, Alemania. La naturaleza de esta fuente debiera ser protegida’”.
En esa época, los jóvenes estadounidenses estaban en rebelión contra la guerra en Vietnam, desertaban masivamente del servicio militar o lo eludía trasladándose a Canadá y otros países. Diferentes grupos de activistas contrarios a la guerra también promovían la deserción y exhortaban a abandonar las filas a los soldados reclutados. La resolución judicial chilena dictaminó que “el Grupo de Inteligencia Militar mencionado señala a Teruggi como una persona involucrada en actividades diseñadas para apoyar a hombres en servicio quienes se habían ausentado sin permiso de sus unidades y en actividades de apoyo a inducir el ausentismo sin permiso de hombres en servicio, tanto en actividades de ayuda y desorganización de disidentes del personal del Ejército de los Estados Unidos en Alemania. Se asevera, además, que tiene vastos contactos en Alemania y los Estados Unidos”.
“Al igual que con Charles Edmund Horman Lazar, la acción en contra de Frank Randall Teruggi Bombatch se inserta en las investigaciones secretas ejecutadas en contra de personas norteamericanas, afectadas por la actividad de recolección clandestina de datos de lo que ellas realizaban en el ámbito político; actividad realizada por agentes del Grupo de Inteligencia Militar estadounidense, dirigida por el sujeto oficial Comandante del Grupo de la Misión Militar de los Estados Unidos de A., en relación a extremismo político, tanto al interior como exterior de los Estados Unidos de América. En este caso, se trataba de la producción por parte de Frank Randall Teruggi Bombatch, de material periodístico de izquierda en el denominado Boletín FIN, (Fuente de Información Norteamericana), destinado a ser entregado en los Estados Unidos de América, material sensible por considerarse por los agentes de Estado norteamericanos “subversiva” tal actividad mediática".
Los antecedentes que afectaban a Teruggi fueron entregados al Servicio de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, a cargo del General Augusto Lutz Urzúa, oficial del Estado Mayor del Ejército. Así, el día 20 de septiembre de 1973, tal autoridad militar da orden al personal de Carabineros de la dotación de la Escuela de Suboficiales de Carabineros, de detener a la víctima Frank Randall Teruggi Bombatch y a su compatriota David Hathaway, en la morada de éstos de calle Hernán Cortés N° 2.575, comuna de Ñuñoa, Santiago, la que se cumple alrededor de las 20.15 horas, ante la presencia de la futura cónyuge de David Hathaway, la joven Olga Irene Muñoz Gómez; acción en la que, además, los captores decomisan “literatura sospechosa” y fotografías personales”.
La resolución del juez señala, además:
“Que Frank Randall Teruggi Bombatch y David Hathaway quedaron privados de libertad en el campo del Estadio Nacional y en horas de la madrugada del viernes 21 de septiembre, son interrogados por un oficial del Ejército frente al camarín ocupado por extranjeros; luego, al mediodía, ambos ingresan a un camarín del Estadio Nacional, en el cual se encontraba un grupo indeterminado de extranjeros. Ese mismo día 21, alrededor de las 18 horas, un oficial del Ejército llama a un grupo de detenidos, entre ellos a Frank Teruggi Bombatch, el que es sacado del camarín sin que su compatriota David Hathaway vuelva a verlo; no obstante, éste último se percata que todos los días, después del viernes 21 de septiembre, militares preguntan y simulan buscar a la víctima Charles Horman Lazar, sin mencionar el nombre de Frank Randall Teruggi Bombatch, ambos ya muertos y hechos desaparecer por los hechores”.
“Que, en efecto, entre la noche del 21 y la madrugada del 22 de septiembre de 1973 Frank Randall Teruggi Bombatch, es muerto al margen de todo proceso legal por los agentes del Estado que habían ordenado su privación de libertad en el Estadio Nacional, los que luego abandonan su cuerpo en las calles de Santiago; así Frank Randall Teruggi Bombatch fue muerto por múltiples heridas a bala mientras se hallaba privado de libertad y bajo la custodia de los agentes del Estado".
El Certificado de Defunción del Registro Civil e Identificación de Chile, extendido el 10 de octubre de 1973, indica que Frank Randall Teruggi Bombatch, falleció el 22 de septiembre de l973, a las 21:10 horas, y que la causa de muerte fueron heridas a bala toráxico- abdominales. “Los datos corresponden a los del ingreso a la morgue del cuerpo de la víctima, pues su cadáver había sido abandonado en un lugar indeterminado de la vía pública, ello con la finalidad propiciada por los hechores para impedir que se conociera la acción que determinó su muerte”.
Notas:
1) Texto completo de la resolución del juez Jorge Zepeda:
http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/PROCESAMIENTO%20HORMAN%20Y%20EXTRADICION.pdf?opc_menu=&opc_item=
2) Para mayor información sobre Charles Horman, ver Morir es la Noticia:
http://www.derechos.org/nizkor/chile/libros/reporter/capII15.html
Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno.
Fuente:Argenpress



No hay comentarios:
Publicar un comentario