26 de febrero de 2012

Romano y Demarchi, dos extradiciones pendientes.

Delitos de Lesa Humanidad
Romano y Demarchi, dos extradiciones pendientes
Las extradiciones del ex fiscal de Mar del Plata Gustavo Demarchi desde Colombia; y del ex juez de Mendoza Otilio Romano desde Chile, son dos procesos que están pendientes.

En el caso de Demarchi, acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad cuando comandaba un grupo de Concentración Nacional Universitaria (CNU), una facción de ultraderecha que llegó a ser un apéndice de la Triple A, la Corte Suprema colombiana le negó, a fines de 2011, asilo político.

De esta forma se allanó el camino de la extradición del ex fiscal, quien es esperado en Mar del Plata, para ser juzgado en una causa en la que está imputado junto a otros siete ex miembros de la CNU, detenidos con prisión preventiva.

Los magistrados colombianos rechazaron la solicitud de refugio de Demarchi “por improcedente”, ya que el represor había alegado que está siendo perseguido políticamente en la Argentina.

Los jueces colombianos consideraron que “la discusión promovida ante el juez federal de la causa no es entre delitos políticos y delitos comunes, como lo afirma el defensor en este trámite de extradición, sino entre ‘delitos comunes prescriptibles y delitos de lesa humanidad imprescriptibles’“.

Demarchi fue detenido por Interpol hace un año en Bogotá, luego de permanecer prófugo desde noviembre de 2010.

La captura internacional fue solicitada por el juez federal Rodolfo Pradas en el marco de la investigación de los crímenes cometidos entre 1975 y 1976 por la CNU de Mar del Plata.

Demarchi ingresó a Colombia como turista, se presentó como un “perseguido político” y pidió ser asilado por el gobierno de Juan Manuel Santos, quien finalmente se lo negó y así aceleró el proceso de extradición.

Por otra parte, en el caso de Romano, la justicia chilena ordenó hoy la detención preventiva del destituido juez mendocino, imputado de graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar.

De esta forma, se avanza en el pedido de extradición de Romano solicitado por la justicia argentina por considerarlo partícipe de 103 delitos de lesa humanidad, por no haber denunciado o investigado violaciones a los derechos humanos de las que tomó conocimiento como funcionario judicial durante la última dictadura militar.

Romano fue destituido el 15 de diciembre de 2011 por el Consejo de la Magistratura, que lo consideró "cómplice" de la dictadura militar.

Un día antes de ser suspendido por el Consejo de la Magistratura, Romano escapó a Chile, donde solicitó refugio político y consiguió un visado de permanencia por 8 meses.

En septiembre fue declarado prófugo por la justicia argentina al no presentarse a la citación judicial que terminó en su destitución y, finalmente, el juez federal mendocino Walter Bento pidió su captura internacional.
Envío:Agndh                                      

La orden de captura de Romano: le queda una posibilidad más al ex juez para seguir libre en Chile
Facebook Willy Walter Moreno
Romano chateando. Así se lo captó al ex juez por un mendocino hace una semana.
Qué puede ocurrir si Romano es detenido en Chile. ¿Sería envíado a Argentina inmediatamente? El primer paso judicial se dio pero la estrategia del ex juez es más compleja y todavía hay un camino por recorrer. El pedido de asilo de parte del acusado es una pieza fuerte en este tablero. Veamos.

"El tema es complejo y se mezcla la voluntad política, las razones judiciales y las leyes vigentes que se articulan entre los dos países", remarcó un magistrado federal mendocino conocedor de los detalles del caso Otilio Romano y que fue publicada por MDZ el 9 de febrero donde se consignaba que el ex juez federal siguiera libre dependía de Sebastián Piñera luego de mostrar las fotos del ex camarista caminando por las playas chilenas.

Ahora que partió la orden de captura por parte de un juez de la Corte chilena en cumplimiento del pedido del juez federal Walter Bento es oportuno recordar entonces algunos párrafos de aquel informe de este diario.

Quienes acusan, con sólidos fundamentos, a Romano de haber cometido 103 delitos imprescriptibles sostienen con base jurídica que el problema en realidad lo tiene el Estado chileno y fue el mismo ex camarista que embretó al país trasandino al presentar el pedido de asilo político que a la sazón su última carta para escapar a la justicia argentina.

El foco del problema, de acuerdo a la mirada de los que reclaman por Romano en Mendoza, es que los tratados internacionales que garantizan los derechos ciudadanos no contemplan el pedido de asilo político para quienes están procesados por violaciones a los derechos humanos. Aunque, aclaran, todo depende de lo que decida el Poder Ejecutivo chileno, es decir que esto está en manos de Sebastián Piñera que la semana próxima recibirá a su colega argentina Cristina Fernández.

Pero si luego del pedido y la orden de captura sobreviene la solicitud de extradición por parte de Argentina a Chile entonces este proceso está en manos del Poder Judicial del Estado trasandino. La particularidad es que ambos países se rigen por un tratado de extradición centenario donde no están contemplados ilícitos como los que se invocan para que Chile devuelva a Romano a la Argentina.

Romano, se dijo y hay que tenerlo en cuenta, planificó bien su estrategia ya que si se concreta la detención del ex juez, inmediatamente su abogado presentaría ante la misma justicia chilena el pedido de asilo y de acuerdo al análisis de los mismos juristas argentinos que pugnan por el retorno de Romano, sería cuestión de horas para que el acusado recupere su libertad porque esa presentención de pedido de asilo es preexistente al pedido de captura y es la misma Corte la que debe resolver esa solicitud.
FuentedeOrigen:Mdzol
Fuente:Agndh

Del otro lado de la Cordillera
Los antecedentes de los jueces que definen el futuro de Romano en Chile complican el panorama del mendocino
La Sala Penal del máximo tribunal la componen magistrados que suelen fallar en contra de represores. El único que vota a favor está de licencia.
Por: Erik López
El proceso de extradición contra Otilio Romano podría prolongarse hasta por seís meses, donde su defensa puede pedir la libertad bajo fianza y presentar descargos.

El ministro a cargo del proceso, Adalís Oyarzún, una vez que cierre el sumario, deberá pedir un informe en derecho a la fiscal de la Corte Suprema,Mónica Maldonado, quien revisará si existen los presupuestos legales que ameriten su extradición.

Una vez que reciba este informe, el ministro Oyarzún tendrá que fallar, decisión que automáticamente será revisada después por la Segunda sala de la Corte Suprema, máxima instancia en materia penal de los tribunales chilenos.

Esta sala está integrada por los ministros Milton Juica, Nibaldo Segura, Carlos Künsemüller, Hugo Dolmestch y Haroldo Brito.

Juica dejó el cargo de presidente de la Corte Suprema el seís de enero pasado. Durante su mandato fue el único en este puesto que pidió perdón por la actuación de algunos jueces durante la dictadura del general Augusto Pinochet. Como juez en 1989 estuvo a cargo de la investigación del crimen de tres profesores, perpetrado por agentes de la dictadura, logrando condena contra todos sus responsables. En sus condenas contra violadores de los derechos humanos, siempre rechaza la aplicación de la prescripción y amnistía.

Esta posición también la comparten los ministros Künsmüller, Dolmestch y Brito. Segura, se encuentra con licencia médica por un segundo infarto al corazón y es poco probable que retome pronto sus labores. Es el único integrante de la sala penal que vota a favor de los condenados por delitos de lesa humanidad.

Por lo tanto, en los pasillos de los tribunales chilenos se cree que el futuro de Romano comienza a definirse y que todo indica que será enviado a Argentina para que sea juzgado por los crímenes que la imputan.

El caso de Romano, del otro lado de la Cordillera, recuerda mucho a lo ocurrido con el ex presidente peruano, Alberto Fujimori. Por el momento, el proceso se asemeja muchísimo. Advierten que, tal cual pasó cuando Fujimori estuvo en ese país antes de ser extraditado a Perú, detectives de Inteligencia chilena lo vigilaron de manera permanente. Y por eso aseguran: "Romano estuvo muy controlado. No hay riesgo de fuga".
FuentedeOrigen:ElSol.online
Fuente:Agndh

EL EX JUEZ OTILIO ROMANO FUE INTERROGADO EN CHILE Y LE CONCEDIERON UNA LIBERTAD VIGILADA
Arrestado, pero sólo por unas horas
La Justicia chilena inició el proceso de extradición contra el ex magistrado. Lo llevaron a tribunales y le dieron un “arresto nocturno”. Está acusado por su participación en violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado.

El descanso del ex juez Otilio Romano en las coquetas playas chilenas de Reñaca fue interrumpido por un momento ayer. Al mediodía, efectivos de Interpol le informaron que estaba detenido y lo llevaron a declarar a tribunales, pero luego le concedieron un “arresto domiciliario nocturno”, es decir que el ex magistrado sólo está obligado a quedarse en su casa por la noche. Romano, procesado por su participación en delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, podrá seguir de vacaciones, aunque el trámite realizado ayer dio inicio a su proceso de extradición, que podría demorar unos meses.

“Es una vergüenza que la Justicia chilena no haya tenido en cuenta la conducta anterior de Romano, que ya se fugó, y la gravedad de las acusaciones que se le imputan”, dijo a Página/12 Pablo Salinas, abogado del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y querellante en la causa en la que está implicado el ex camarista mendocino.

Romano fue arrestado ayer al mediodía por orden del juez de la Corte Suprema de Chile Adalís Oyarzún, quien había pedido al gobierno argentino un resumen de los cargos que se le imputaban al ex magistrado y al Ministerio de Interior de su país un informe sobre el estado del trámite de refugio político iniciado por el ex hombre fuerte de la Justicia mendocina. Luego de su detención, Romano fue interrogado por otro magistrado, Sergio Moñoz, quien después de escucharlo le concedió el beneficio de quedar “arrestado” sólo durante la noche.

El ex juez se escapó a Chile a fines de agosto del año pasado, un día antes de que lo suspendiera el Consejo de la Magistratura por haber actuado en complicidad con el terrorismo de Estado. Luego fue destituido. “No le cabe a este cuerpo colegiado un mínimo atisbo de duda para decidir que el doctor Otilio Irineo Roque Romano no merece continuar en el ejercicio de la magistratura por no tener las condiciones morales para ostentar tan alto honor”, fue la conclusión del jury de enjuiciamiento. El cruce de la frontera y el fin de su juicio político hicieron que el juez Walter Bento solicitara su captura internacional, luego de considerarlo prófugo. La foto del ex camarista mendocino figuró en la página de Interpol junto a los criminales más buscados.

En tanto, Romano pidió asilo en Chile y consiguió ocho meses de visa. La decisión de interrogarlo ayer y el hecho de que quedara en estado de semilibertad dio comienzo a su trámite de extradición. Será el presidente chileno, Sebastián Piñera, quien tenga la última palabra para definir si el ex juez vuelve preso a la Argentina para ser juzgado por su rol durante el terrorismo de Estado.

Romano está procesado como partícipe primario en 103 delitos de lesa humanidad, que van desde secuestros, torturas, allanamientos ilegales y robo de bienes hasta el archivo de la causa por la apropiación de una hija de desaparecidos que impulsó invocando las leyes de impunidad (pese a que no eran aplicables a ese delito). Durante la última dictadura fue fiscal y juez subrogante y se le adjudican conductas como no haber denunciado o investigado evidentes violaciones a los derechos humanos de las que habría tenido conocimiento por los detenidos o por visitas a los centros de detención como el D2 –el del Departamento de Policía de Mendoza– y la U9 de La Plata, e incluso haberse basado en testimonios obtenidos bajo tortura para promover causas por la llamada “ley antisubversiva”, de los tiempos de la Triple A. Luz Faingold fue detenida a los 17 años en 1975 y llevada a una cárcel de adultos donde funcionó un centro clandestino y donde fue torturada y atacada sexualmente mientras Romano se negaba a restituirla a sus padres. La mujer relató que el entonces fiscal pasó a verla por el calabozo.

El actual camarista también está procesado por la apropiación de bienes de Alicia Morales de Galamba, a quien le saquearon la casa tras su secuestro. Cuando su abogado defensor pidió un informe a la Octava Brigada sobre dónde se encontraban los bienes, Romano se opuso –cuenta el abogado Salinas– con el argumento de que “si giraban ese informe convertirían al tribunal en una oficina de objetos perdidos”. “Tampoco investigó las torturas a Morales de Galamba”, agregó.

Fidel Bustelo denunció que Romano interrogó a su padre, Angel Bustelo, mientras éste se encontraba detenido en un centro clandestino en La Plata, durante la dictadura. En el marco de ese interrogatorio, Romano mostró su supuesta confusión entre un testamento escrito en ídish por un cliente de Angel Bustelo con una prueba de su supuesta “conexión soviética con la guerrilla”. “De nada sirvió que mi viejo le explicara que se trataba de un testamento en ídish de un cliente del estudio al que le estaba haciendo una sucesión. No había forma de explicarle que no era ruso”, explicó Fidel Bustelo.
FuentedeOrigen:Pagina12
Fuente:Agndh                                        

Arrestan a Romano y ahora está más cerca de ser extraditado
Año 5. Edición número 197. Domingo 26 de febrero de 2012
lesahumanidad@miradasalsur.com
Ex juez. Romano fue destituido por el consejo de la magistratura.
Estaba prófugo en Chile.

El destituido juez argentino Otilio Romano, imputado de graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, fue detenido el viernes por Interpol en el exclusivo balneario chileno de Reñaca. Así lo había solicitado el ministro de la Corte Suprema de Chile, Adalís Oyarzún: ordenó la detención preventiva de Romano tras haber analizado la información entregada por el Ministerio del Interior sobre la petición de refugiado que hizo a Chile el destituido camarista, prófugo de la Justicia argentina desde agosto último. A Romano le concedieron un “arresto domiciliario nocturno”: significa que sólo está obligado a quedarse en su casa por la noche.
Con la detención de Romano se avanza en el pedido de extradición solicitado por la Justicia argentina. El ex juez está acusado de 103 delitos de lesa humanidad. Puntualmente se le achacan delitos de secuestros, torturas y robos de bienes y la decisión de archivar la causa por la apropiación de una menor, Rebeca Celina Manrique, cometidos entre 1975 y 1983, cuando era fiscal federal y juez subrogante de Mendoza. Por eso fue destituido el 15 de diciembre de 2011 por el Consejo de la Magistratura, que lo consideró “cómplice” de la dictadura militar. Romano perdió su condición de juez por “haber omitido en forma reiterada y prolongada en el tiempo la promoción, persecución y represión de delitos de lesa humanidad” durante la dictadura. Esa destitución administrativa se complementa con la causa penal, en la que fue procesado por delitos de similar naturaleza que su ex colega Luis Francisco Miret, también destituido por un jury de enjuiciamiento.
Un día antes de ser suspendido por el Consejo de la Magistratura, Romano escapó a Chile, donde solicitó refugio político y consiguió un visado de permanencia por ocho meses. En septiembre fue declarado prófugo por la Justicia argentina al no presentarse a la citación judicial que terminó en su destitución. Finalmente, el juez federal mendocino Walter Bento pidió su captura internacional. Romano figuraba en la lista entre los más buscados por Interpol Internacional por crímenes de lesa humanidad junto a uno de los hijos de Muammar Khadafi, Said Al Islam, y los ex funcionarios iraníes requeridos por la Justicia argentina por el atentado contra la Amia.
En su sentencia, el Jury de Enjuiciamiento dijo que “no le cabe a este cuerpo colegiado un mínimo atisbo de duda para decidir que el doctor Otilio Ireneo Roque Romano no merece continuar en el ejercicio de la magistratura por no tener las condiciones morales para ostentar tan alto honor”. El jurado lo acusó de haber “omitido en forma sistemática” denunciar e investigar secuestros, desapariciones, torturas, apremios ilegales y violaciones, de los que tenía conocimiento directo por las declaraciones y reclamos de las víctimas que recibió como fiscal desde 1975 –con la Triple A– y durante la última dictadura.
Hace dos semanas, Romano había sido fotografiado cuando caminaba por las calles de Cochoa, una ciudad ubicada cerca de Viña del Mar. En las únicas declaraciones públicas que realizó al diario chileno El Mercurio, Romano rechazó enfáticamente los cargos que se le imputan: “Soy un perseguido político en mi país y no sé de qué carajo se me acusa”, dijo. En diciembre pasado, en un acto realizado en Mendoza, la presidenta Cristina Fernández había asegurado: “El Gobierno, como corresponde, va a pedir la extradición al gobierno de Chile”.
Fuente:MiradasalSur

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