28 de febrero de 2012

ROSARIO: ACTO POR EL BICENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA BANDERA CON LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN.

Sí, JURO
Por Sonia Tessa
"Juran defender esta bandera celeste y blanca", preguntó el actor que representaba a Belgrano, en el acto de celebración por el Bicentenario. La respuesta de la gente fue unánime. La Presidenta, conmovida, retomó en su discurso el legado político y revolucionario de Belgrano --su "preferido"-- con el proyecto político iniciado por Néstor Kirchner.

LA PRESIDENTA HIZO UN RECONOCIMIENTO DE LA FIGURA DE BELGRANO
"Rosario debe estar orgullosa"
"En sus barrancas se fundó el símbolo que es la decisión de dejar de ser colonia", dijo Cristina Fernández en el acto por los 200 años de la creación de la Bandera. "Lo más importante fue que Belgrano luchó por la patria y la libertad", remarcó.
Por Sonia Tessa
"Defender al Estado es defender la Bandera", dijo la Presidenta.Imagen: Alberto Gentilcore
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner siguió conmovida la arenga de Manuel Belgrano, representado por Matías Martínez, frente al palco, subido a su caballo. "Por eso, argentinos, argentinas, juran por sus hijos, por sus familias, por sus amigos, por las cosas que no quieren, por los que ya no están --en ese momento, el actor se dio vuelta para mirar a la presidenta y los miles de militantes que se habían convocado al Monumento a la Bandera cantaron que Néstor no se murió--. Por la esperanza, por la alegría, por nuestra historia de lucha, por la memoria, por la verdad, por la justicia, por seguir sosteniendo y trabajando por el país que tenemos y por un país cada vez mejor, argentinos y argentinas juran defender esta bandera celeste y blanca", preguntó con la voz quebrada. El grito de "Sí, juro" fue unánime, una energía común que recorrió el Parque Nacional. La mandataria se dirigió al gobernador Antonio Bonfatti y se vio claramente que le decía: "Qué lindo". En su discurso, ella retomó la jura para enhebrar el legado político y revolucionario de Belgrano --al que volvió a calificar como su "preferido" entre "los padres de la patria"-- con el proyecto político iniciado en 2003 por Néstor Kirchner. Rememoró las medidas para recuperar el Estado antes de referirse a la tragedia de Once, donde la semana pasada perdieron la vida 51 personas. "Con la muerte, no", pidió "por favor".

Cuando terminó la jura, Belgrano le acercó la Bandera a la presidenta, que la hizo flamear. Más tarde, el discurso de la mandataria estuvo plagado de definiciones. "Defender al Estado es defender la Bandera. Qué corno es la bandera sino el Estado con 40 millones de argentinos adentro", dijo luego de recordar el dinero que invirtieron desde 2003 (19.591 millones de dólares en ocho cuotas) para pagar los BODEN 2012, los del corralito, que se terminan de cancelar este año. "También tuvimos que hacernos cargo de pagar las deudas que no habíamos generado", enfatizó y recordó la quita obtenida frente a acreedores internacionales como un modelo para otros países.

Todo el repaso del modelo tuvo como marco el reconocimiento de Belgrano. "Rosario debe estar orgullosa de que en sus barrancas se fundó el símbolo que es la decisión de dejar de ser colonia", apuntó y subrayó: "Lo más importante que hizo Belgrano, como lo hicieron millones de argentinos, fue la decisión de luchar por la patria y la libertad". Más tarde, recordó que si hubiera sido por el Triunvirato que gobernaba las provincias unidas del río de la Plata en 1812, "Belgrano no hubiera combatido en Salta y Tucumán", dos triunfos que calificó como esenciales en la guerra por la Independencia. "Fue su coraje, su valentía, su convicción y lo que tiene que tener un hombre para defender sus convicciones y sus valores", lo elogió.

La presidenta hizo alusión a la réplica de la Bandera de Macha recuperada para Rosario, y que quedará en el Monumento a la Bandera, para contar que vio el original. "La tiene Evo (Morales), en Bolivia, donde descansan los restos de Juana Azurduy. La Bandera de Macha manchada de sangre de la batalla", expresó.

El fragmento destinado a la tragedia ferroviaria de Once fue fortísimo. "Y claro que faltan cosas, tenemos que volver a tener un sistema de ferrocarriles en la República Argentina", lanzó para decir que la "tragedia que enlutó hace días al país tiene nombre y apellido". Demostró que no estuvo ausente, al ponerle nombre y apellido a algunas víctimas. "Como el hijo de Jesusa", dijo sobre uno de los muertos, de 15 años, y allí se refirió a la tarjeta Sube. "Esa bendita tarjeta que me ha costado tres años poder montar, para transparentar qué se subsidia y llegar a una nueva etapa donde se subsidie al usuario, no a la empresa. Todos son palos en la rueda por donde vayas. Son muchos los intereses", afirmó antes de seguir enumerando a algunos familiares de víctimas que acompañó el gobierno nacional. "José perdió a su mujer, a su madre y a su hijos de tres años", dijo y también se refirió a "Francisco, ese sereno de Merlo con 10 hijos, que vive de su sueldo y la pensión que cobra la madre por tener siete hijos", y hoy está en terapia intermedia. Por supuesto, habló de Lucas, "que fue encontrado por su padre, un trabajador de la televisión pública que revisó los videos cuando el juez había cerrado la causa porque ya no había nada".

Cristina unió el duelo colectivo con su duelo personal, al decir que "es muy terrible la muerte, crea un vacío y una ausencia irreparable". Por eso, desde esa experiencia, afirmó: "Saben que voy a tomar las decisiones que sean necesarias una vez que la Justicia decida. Pero le pido algo a esta justicia, encarecidamente, que esta pericia para determinar responsables directos e indirectos no pueden demorar más de 15 días. No estoy presionando a nadie, pero los 40 millones de argentinos y las víctimas necesitan saber qué es lo que pasó y quién es el responsable". Fue el punto más alto de un discurso intenso. Allí, refutó de manera indirecta las críticas. "No esperen de mí jamás, ante el dolor de la muerte, ante la tragedia, la especulación de la foto y el discurso fácil. No esperen de mí actos demagógicos o facilistas", siguió.

Varias veces, el palco en pleno se paró a aplaudir. Cuando Cristina rindió homenaje a los ex combatientes de Malvinas fue uno de esos momentos. La presidenta consideró que "recordar a Malvinas aquí es ratificar una vez más esta causa global y regional, que no es sólo territorial, sino también compete a nuestra historia y nuestros recursos naturales". En ese momento, recordó una conversación con el ex gobernador, Hermes Binner, a quien le preguntó por qué estaba enrejada la parte superior del Monumento a la Bandera. "Hubo que enrejarlas porque desde allí se suicidaron muchos veteranos ex combatientes. Les rendimos homenaje a todos y cada uno de ellos que fueron a combatir. A esos pibes que muchas veces sin instrucción, sin ropa y sin comida fueron a dar la vida por la patria", levantó la ovación.

La presidenta hizo un racconto con números y datos del proyecto político desplegado desde 2003. Se refirió a la cuestión energética y si bien no nombró a YPF, subrayó que Argentina destina 10 mil millones de dólares anuales a importar combustible. "Hemos hecho obras, construimos los fierros, las usinas, los generadores, pero no manejamos el combustible, no manejamos la generación", apuntó. En ese tramo se refirió al ferrocarril Belgrano Cargas, que se manifestó "segura de poder construir".

Allí estuvo --durante todo el acto-- el gobernador de Santiago del Estero (una de las provincias que unirá ese trazado), Gerardo Zamora, sentado junto a la presidenta, Bonfatti, el vicepresidente Amado Boudou, Fein y el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina. En una segunda línea del escenario estaban casi todos los ministros del Gabinete nacional, con excepción de Julio De Vido. La gran pregunta de todos los medios nacionales era si estaba el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Tampoco estuvo.

La presidenta recordó las dificultades que plantea la importación de combustible. "Aún así tenemos una balanza comercial superavitaria, porque ha crecido la producción y el mercado interno. Si no hemos hecho más, es porque no nos ha alcanzado la plata. Porque tenemos claro, como lo tienen claro todos los argentinos, que las cosas se hacen con recursos", dijo la presidenta y ratificó: "Por todo lo que hemos logrado estoy decidida a seguir avanzando en el proceso de transformación de la patria". Sus palabras finales llamaron a enarbolar "esta bandera por la equidad y por la igualdad, que es la mejor manera de ser libre todos los argentinos".

Dormite Patria
"Quiero llevarte como cuando era otro y te lucía flamante sobre el guardapolvo todavía no había crecido y estabas prendida a mi solapa blanca como un papelito" "Dormite patria como mi enamorada llevo tu corpiño atado en mi lanza el último aliento la canción que me queda es que seas distinta a la que ví en la escuela" "Quiero llevarte como cuando era otro y te lucía flamante sobre el guardapolvo todavía no había crecido y estabas prendida a mi solapa blanca como un papelito". (Fragmento del tema escrito por Adrián Abonizio)

LOS DISCURSOS DEL GOBERNADOR BONFATTI Y LA INTENDENTA FEIN
Construcción permanente de la Patria
Las intervenciones del gobernador y la intendenta fueron breves. Ambos hicieron referencias al "diálogo" y a la "construcción colectiva". "Es preciso volver a encontrar nuestra bandera en las grandes causas", dijo Bonfatti.
Por Claudio Socolsky
La Presidenta junto a Fein y Bonfatti descubrieron la Bandera de Macha.Imagen: Alberto Gentil
El gobernador Antonio Bonfatti pidió ayer que los valores de Manuel Belgrano "nos integren como sociedad, consoliden una democracia con instituciones fuertes y una ciudadanía activa". La intendenta Mónica Fein, en tanto, dijo que "deberíamos con el ejemplo de Belgrano, apostar a la construcción permanente de la Patria que nos toca protagonizar en el presente". Las intervenciones de los mandatarios santafesinos fueron breves, casi protocolares -y varias veces interrumpidas por silbidos-, pero con sentidas referencias al creador de la Bandera. En ese contexto, el gobernador y la intendenta socialistas hicieron referencias al "diálogo" y a la "construcción colectiva". Mientras Bonfatti dijo que "es preciso volver a encontrar nuestra bandera en las grandes causas", Fein señaló que su deseo es que "la gran celebración que vivimos con tanta pasión, nos aliente a seguir dialogando y trabajando desde mañana mismo por todo lo logrado y tantos desafíos pendientes".

En varias oportunidades, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el vicepresidente Amado Boudou, y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, tuvieron que recurrir a gestos y ademanes a los militantes, que desde temprano habían ocupado los lugares más cercanos al palco, para que no interrumpieran los discursos de Bonfatti y Fein.

A su turno, el gobernador dijo que "en esta época, con un mundo convulsionado, donde surgen disvalores, donde se pretende que consumir desenfrenadamente nos puede hacer felices, es preciso que volvamos a encontrar nuestra bandera en las grandes causas, en esas que nos movilizan como sociedad. Estoy convencido de que cuando mayores son las dificultades, es cuando más fuerte tenemos que sostener a la celeste y blanca".

Bonfatti avanzó varios años en el recorrido histórico para situarse en el 2001, "cuando todo parecía desintegrarse; y sin embargo, miles de manos anónimas se multiplicaron para seguir sumando retazos, y dieron como resultado esta bandera inmensa, este gran sueño colectivo". El gobernador pidió comprometerse "ante nuestra bandera a defender lo que es nuestro, la verdad, la justicia y la memoria".

En ese marco, el mandatario santafesino apuntó: "No claudiquemos en seguir el camino de recuperar nuestras Islas Malvinas, diciéndole al mundo: las Malvinas son argentinas", despertando quizás los únicos aplausos que le tributaron los militantes apostados cerca del palco. Otro de los momentos en los que no hubo diferencias fue cuando la presidenta y Fein descubrieron la Bandera de Macha, la enseña que Manuel Belgrano enarboló por primera vez el 27 de febrero de 1812, cuya réplica autenticada fue enviada por el gobierno de Bolivia hace unos días para ser depositada en el Monumento a la Bandera.

Fein, al darle la bienvenida a las miles de personas que participaron de los actos señaló: "Fue precisamente aquí, señora presidenta, en este mismo lugar, donde hace dos siglos Belgrano imaginó y dio vida a la celeste y blanco; situarnos en este momento histórico, nos invita a echar a volar nuestra propia imaginación para tomar dimensión de la grandeza de aquel acto".

Además recordó que la conmemoración de ayer "no fue una batalla, no fue una declaración formal, pero nadie puede dudar que aquella decisión de dotar a nuestras tropas de colores diferentes al enemigo, fue un contundente acto revolucionario, una clara señal que marcó el camino de la independencia formalizada cuatro años después".

Para Fein, la gran bandera de Alta en el Cielo, "sintetiza parte de ese espíritu; se imaginó y soñó desde aquí, y creció durante más de 10 años, con una pasión que superó todas las distancias y fronteras internas, con retazos de tela que se fueron sumando desde cada rincón de la Argentina; también así, como creación colectiva, y codo a codo entre todos y todas, deberíamos con el ejemplo de Belgrano, apostar a la construcción permanente de la Patria que nos toca protagonizar en el presente".

Seguidamente, la intendenta dijo que "ratificaba la voluntad de aportar esfuerzos, ideas y valores a la construcción de una Nación, que como esta gran bandera nos abrace a todos, de norte a sur y de este a oeste". Fein subrayó: "Estamos convencidos de que el diálogo, la concertación, el escucharnos y entendernos por sobre los enfrentamientos y las oposiciones estériles, está el camino para el crecimiento de la Nación. Porque aquí, como en cada rincón de la Argentina, hay un pueblo que necesita y demanda un país más justo, con más igualdad, más federal y más oportunidades para todos".

En el palco, la mayoría de los ministros provinciales y secretarios del gabinete municipal se mezclaban con los concejales rosarinos. Minutos antes de que llegara la Presidenta ingresó al palco el ex gobernador y precandidato presidencial del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner.

El socialista fue uno de los políticos opositores al gobierno nacional que fue recibido con silbidos se ubicó al lado de la titular de la Corte Suprema de Justicia provincial, María Angélica Gastaldi. También se encontraban Rubén Giustiniani (PS) y Roxana Latorre (PJ), dos de los tres senadores nacionales por Santa Fe que presenciaron el acto, y el diputado nacional Agustín Rossi, entre otros.

EL PUBLICO SIGUIO LAS ALTERNATIVAS DE LA CELEBRACION EN CALMA
Las banderas, la gente, la militancia
De todo hubo ayer a la tarde frente al Monumento a la Bandera, en una convocatoria que hizo convivir a un enjambre de banderas kirchneristas en la primera fila, con vecinos de a pie, turistas, y familias en reposeras que siguieron el acto.
Por Luis Bastús

Mucha gente llegada desde varios puntos del mapa confluyeron para honrar aquella gesta.Imagen: Alberto Gentilcore

Ni los 800 habitantes del Pago de los Arroyos de 200 años atrás, ni el propio General Belgrano aventuraron que aquellas agrestes barrancas donde la Bandera tremoló por primera vez albergarían los picnics rosarinos en el tercer milenio, ni que un aluvión de gentes llegadas desde varios puntos del mapa confluirían para honrar aquella gesta y, además, para ratificar -buena parte de los presentes- su adhesión a la Presidenta Cristina Fernández. De todo eso hubo un poco ayer a la tarde frente al Monumento a la Bandera, en una convocatoria que hizo convivir a un enjambre de banderas kirchneristas en la primera fila, con vecinos de a pie, turistas, y familias en reposeras que siguieron el acto en los bordes del parque.

Hacia las cuatro de la tarde, los alrededores del Monumento lucían casi como cualquier feriado de sol, salpicado por los vendedores de banderas a 10, 20 y 30 pesos, las vallas en torno al escenario de espaldas al río y las primeras chicas de La Cámpora, la Martín Fierro y Kolina que ensayaban cantitos. Pronto, de una treintena de ómnibus empezaron a asomar las múltiples columnas que componen la constelación de agrupaciones kirchneristas, llegadas no sólo desde Rosario sino de Buenos Aires y su conurbano, Córdoba y Entre Ríos. Su entrada en escena tuvo más espectacularidad que la del propio General y sus soldados. Bajaron por calle Córdoba a puro bombo y petardos. Primero, sinfonía albiceleste en las banderas de La Cámpora, que copó la derecha del escenario. Pausa, otro bombazo, y bengalas rojas y negras para anunciar el avance del Movimiento Evita, con el diputado provincial Gerardo Rico señalando el camino y el ex concejal Fernando Rosúa empuñando el estandarte principal (ver página 2). Tomaron el ala izquierda frente al escenario. El diputado Marcos Cleri -en ese momento, enfundado en una remera de La Cámpora que luego trocaría por camisa a la hora de subir al palco-, estimó que la convocatoria total de las organizaciones sumó unas 10.000 almas.

En derredor, algunos visitantes fotografiaban por igual el fervor de la militancia y las dos banderas de cola que flameaban épicas desde la cima del Monumento. La imagen que un helicóptero transmitía en las pantallas mostraba una marea de personas y banderitas, desde el Monumento a los Caídos en Malvinas hasta más allá del Concejo Municipal y las escalinatas del Patio Cívico. En la periferia del mitín, algunas reposeras y conservadoras domésticas retenían pinceladas de aquel pic nic de feriado que campeaba a las cuatro de la tarde. Pero el alerta metereológico ya había pasado y ahora la pasión por Cristina y Néstor Kirchner dominaba la escena en todos los colores posibles.

El locutor arengó las vivas previsibles: que la Bandera, que Belgrano, que Rosario, Santa Fe y Argentina. El público respondió, consecuente y a su turno. Pero la barra siguió el juego y vivó a Néstor Kirchner a bombo batiente, y en las butacas del palco central se apreciaron algunos gestos incómodos entre representantes de las gestiones provincial y municipal. Temían una escena difícil para lo que vendría, y todavía ni Cristina, ni el gobernador Antonio Bonfatti habían arribado.

Antes de retirarse, ajena al panorama que la rodeaba junto a las vallas donde apretujaban camarógrafos y periodistas, Silvia expresó como vecina su sinsabor por los militantes que -según su visión- imponían su fe partidaria por encima del motivo de la celebración patria. Una señora la oyó a su lado y no se contuvo: "Yo creo que está bien expresarse cada uno con su ideología, porque tengo bien presente cuando (en 1955) voltearon a Perón y estaba prohibido nombrarlo", replicó.

Paula, docente, y su amiga Viviana, vinieron desde Carlos Pellegrini a visitar a su amiga María Rosa. Las tres, apretando sus carteras bajo el brazo, comentaban la ausencia de banderas en la mayoría de los cotizados balcones que dan al Monumento. Para entonces, cuatro tramos de Alta en el Cielo habían partido desde Parque de España, Plaza López, Plaza Pringles y otra que remontó el río en manos de pescadores para converger en el acto. Julieta, con su mamá y sus dos hijos, llegaron desde zona sur y se prendieron a un tramo de bandera para llevarla hasta el escenario, en un desordenado avance entre la compacta multitud frente al palco. Rosario/12 las encontró resollando sobre el pasto, a un costado. "Vinimos porque quisimos participar con los chicos, pero ahí adelante no nos dejaban pasar aunque llevábamos la bandera de todos. Eso no está bien, a Belgrano no le habría gustado", lamentó la joven.

Además de las consignas que aportaron el tono político del acto, donde el kirchnerismo se adueñó de la escena, hubo otras causas de coyuntura como la del reclamo por la aparición de la sanlorencina Paula Perassi y la que exige a la Justicia que falle a favor de una madre por la tenencia de su hijo Dante, reclamado por su padre estadounidense.

La gente siguió las alternativas de la celebración en calma, fuera del fragoroso epicentro del acto, y soltó el primer aplauso generalizado cuando la intendenta Mónica Fein mencionó a los ex combatientes y a las Abuelas de Plaza de Mayo. Para entonces, la Presidenta había llegado. La bocina de un barco embanderado por el Sindicato de Dragado y Balizamiento avisó de su arribo. Adelante, la militancia competía en decibeles con el sistema de audio de la organización.

La impecable y correcta versión del Himno Nacional, a cargo de Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, amalgamó por un instante a todos y a todas, y hubo ojos húmedos en el gentío cuando el "Oh juremos con gloria morir" retumbó entre miles de banderitas batientes.

Entonces apareció el General Belgrano, escoltado por Cosme Maciel. Habían marchado desde las quebradas del Saladillo, en la puesta llamada Ruta Apasionada, que recreó el avance del Ejército del Creador de la Bandera, camino al norte. En la piel del actor rosarino Matías Martínez, don Manuel habló en presente: "Cuando llegué a la capilla del Pago de los Arroyos, hace 200 años, con mi ejército de patricios, paisanos e indios, fue para defender nuestro Paraná de los barcos realistas. Luchábamos por los ideales de estas tierras, pero teníamos los colores de nuestros enemigos. Por eso tomé la decisión más importante de mi vida: crear una bandera. Estoy conmovido de que sean ustedes, argentinos y argentinas, quienes la juren hoy. Les pido entonces que si realmente la aman y respetan, por sus hijos, por sus familias, por sus amigos, por lo que no quieren, (aquí volteó y miró a Cristina) por los que ya no están, juntemos nuestras voces en una sola y juremos amarla y defenderla a esta bandera celeste y blanca que nos hermana a todos", convocó Belgrano. Por primera vez en lo que fuera aquella barranca salvaje, devenida en el paseo más conocido de Rosario, un rugido se oyó unánime: "Sí, juro". Y más de uno se le puso la piel de gallina por un instante.

GERARDO RICO, DEL MOVIMIENTO EVITA
"Un día histórico"
"Fue un día histórico, no sólo por la presencia de la compañera Cristina, sino porque el pueblo hizo caso omiso a quienes quieren despegar a la política de la Historia, como si Manuel Belgrano no hubiera izado por primera vez la enseña patria como un enérgico gesto político ante el invasor realista", señaló el diputado provincial Gerardo Rico, principal referente provincial e integrante de la conducción nacional del Movimiento Evita.

Unos 2.500 militantes del Evita llegaron al Monumento para celebrar el Bicentenario de la bandera nacional y para acompañar a Cristina. Rico destacó: "Las banderas del Evita flamearon en el día de recordación del primer izamiento de la enseña patria". Y agregó: "No separamos la Historia grande de nuestra Patria de la política, porque debajo de la bandera nacional decimos que vamos por más, que nunca menos, y que somos el peronismo que viene, respetuosos de los símbolos pero no usándolos para encubrir el saqueo al pueblo sino en el marco de la inclusión y la justicia social que este gobierno garantiza al pueblo argentino".

El legislador provincial, además, sintetizó: "La presencia de la compañera Presidenta debe haber puesto nerviosos a quienes quieren sólo ceremonial y protocolo, nosotros creemos que quienes hablan de la necesidad de no politizar los actos institucionales quieren vaciar de contenido a estos actos y prefieren que el bronce prevalezca a los reclamos populares".

Rico ponderó la actitud de la mandataria nacional al comenzar su discurso: "Por eso Cristina no tuvo temor a acompañar el canto de la militancia, reivindicarse como mujer política, recordar que somos de la Gloriosa Juventud Peronista y, fundamentalmente, que a pesar de las bombas, a pesar de los muertos y los desaparecidos, no nos han vencido".

Desde Buenos Aires arribaron a Rosario los miembros de la conducción nacional del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, Fernando "Chino" Navarro, Ernesto Paillales, Luis Cáceres y Leonardo Grosso, quienes junto a los secretarios general de Santa Fe, José Luis Berra, y de Rosario, Eduardo Toniolli, acompañaron a la Jefa de Estado en la ceremonia.
Fuente:Rosario12

EN EL DISCURSO RECORDO LAS MALVINAS Y HOMENAJEO A LOS EX COMBATIENTES
Contra los “enclaves coloniales”
En un acto con connotaciones patrióticas, Cristina Kirchner sostuvo que hay que ser “inteligentes” en el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas. Destacó a los ex combatientes, que “sin ropa y sin comida” defendieron las islas.

“Recordar a Malvinas es ratificar una vez más esta causa regional y global, no solo de integridad territorial, histórica, también de la defensa de nuestros recursos naturales”, aseguró ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el acto por los doscientos años del primer izamiento de la bandera. La Presidenta realizó un homenaje a los ex combatientes de la guerra de Malvinas “porque sin comida y sin ropa defendieron las islas y entregaron sus vidas”.

“Hoy subsisten para vergüenza del mundo enclaves coloniales en dieciséis países. Uno, en nuestras Malvinas”, afirmó Cristina Kirchner en Rosario, apuntando a la decisión del gobierno inglés de no dialogar sobre la soberanía del archipiélago. En medio de la tensión en la relación entre ambos países por el conflicto de las islas, la Presidenta destacó que “con la causa de las islas Malvinas los argentinos debemos ser más inteligentes, más comprensivos y no volver a equivocarnos en las decisiones que tomamos”.

Al cumplirse treinta años de la guerra entre Argentina e Inglaterra por las islas, el gobierno kirchnerista profundizó su política diplomática en torno del conflicto. Así, logró el apoyo de diversos organismos regionales al reclamo para que los británicos cumplan con las resoluciones emitidas por la asamblea de las Naciones Unidas y el Comité de Descolonización. Logró el apoyo de la Organización de Estados Americanos, el Mercosur, la Unasur, la Celac –que contiene a ex colonias británicas del Commonwealth, que suscribieron el acuerdo–, de manera de darle mayor vigor al reclamo a nivel internacional.

“Si nos equivocamos, los errores serán usados en nuestra contra, como ahí tenemos las consecuencias de lo que pasó a partir del 2 de abril de 1982”, señaló aludiendo a la guerra declarada por la dictadura militar y agregó que “por eso seguiremos a rajatablas respetando el derecho internacional para impulsar la defensa de nuestros derechos soberanos”. En la misma línea, planteó la posibilidad de “llegar a un acuerdo” en el tema, “ejercitando nuestros pensamientos y libertades, y el derecho a disentir y opinar”. En la misma línea se preguntó “¿Qué es el término colonizar, sino dominar? En psicología es subordinación física, intelectual y económica, ésa es la verdadera colonización, y no sólo la dominación militar”, sentenció a modo de reflexión.

La Presidenta homenajeó a los soldados que participaron en la guerra, al recordar “a quienes fueron a las islas a combatir, a los pibes que sin instrucción, sin ropa ni comida, entregaron su vida por la patria”. Rememoró además un diálogo que mantuvo con el ex gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner. “En un aniversario, un 20 de junio, le pregunté por qué hay una reja en el monumento a Belgrano, y me explicó que debió hacerse porque allí se suicidaron ex combatientes, casi como un homenaje póstumo a la bandera y Malvinas”, señaló con emoción en la voz y volvió a pedir “un homenaje justo para los pibes, porque sin comida y sin ropa defendieron las islas y entregaron sus vidas”.

Luego de realizar su reclamo y homenajear a los caídos en la guerra, la Presidenta destacó que “vamos a ir a las Olimpíadas con las banderas levantadas, orgullosos”, aludiendo a los juegos que se desa-rrollarán en Londres en junio.
Fuente:Pagina12

LA PRESIDENTA CRISTINA KIRCHNER HABLO SOBRE LA TRAGEDIA DE ONCE EN EL ACTO POR LA CREACION DE LA BANDERA
“Lo que sí tendrá que haber es justicia”
Ante miles de personas, en Rosario, la Presidenta reclamó a la Justicia que determine rápidamente qué había sucedido en Once. Luego, adelantó, tomará las “decisiones necesarias”. Sostuvo que había que recuperar el sistema de ferrocarriles.
Por Nicolás Lantos

La presidenta, Cristina Kirchner, hizo flamear una bandera argentina que le alcanzó un actor personificado como Manuel Belgrano.Imagen: Télam

“No esperen de mí jamás, ante el dolor de la muerte, ante la tragedia, la especulación de la foto y el discurso fácil, porque sé lo que es la muerte, lo que es el dolor, y no tolero a los que quieren aprovecharse de tanta tragedia, tanto dolor.” La expectativa por escuchar a Cristina Fernández de Kirchner había alcanzado casi el punto de ebullición. Fue una declaración de intenciones sin ambages: “Tenemos que volver a tener un sistema de ferrocarriles en la República Argentina”, aseguró. “Voy a tomar las decisiones necesarias”, insistió. “Todo cuesta, porque todo son trabas, son muchos los palos en la rueda por donde vayas, son muchos los intereses”, denunció. “Lo que sí tendrá que haber –remató– es justicia. De una buena vez y para siempre.”

Con el Paraná a sus espaldas, en el acto por el Bicentenario de la creación de la bandera nacional, el escenario para este discurso no fue el habitual. Antes de que hablara la Presidenta, un actor disfrazado de Belgrano había tomado un juramento simbólico a la insignia nacional. Los anfitriones, la intendenta de Rosario, Mónica Fein, y el gobernador santafesino, Antonio Bonfatti, dieron sus discursos de ocasión. Mientras disertaba la jefa municipal, las cámaras tomaron claramente la imagen de CFK hablándole a la militancia, situada a pocos metros. Una vez en la tarima, la mandataria se sumó a los cantitos que llegaban desde abajo. Con los ojos hinchados y la voz a punto de quebrarse, comenzó con un discurso en el que no sólo habló del tema ferroviario, sino que hizo énfasis en la cuestión energética con una miarada muy crítica sobre las empresas petroleras, una reflexión enérgica sobre el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas, y también se refirió al problema del trabajo en negro como una de las tareas que quedan pendientes, y hasta realizó una tirada de orejas hacia adentro.

Justicia y memoria

“Yo quiero decirles a los 40 millones de argentinos, a los que me quieren y a los que no me quieren, que saben que voy a tomar las decisiones que sean necesarias una vez que la Justicia decida –se plantó Cristina, promediando el discurso–. Pero le pido algo encarecidamente a esta Justicia. La pericia para determinar los responsables directos e indirectos no puede durar más de 15 días. Los 40 millones de argentinos y las víctimas necesitan saber qué pasó y quién es el responsable. Lo que sí tendrá que haber es justicia, de una buena vez y para siempre.” Atrás, en el poblado palco codo a codo se ubicaban autoridades nacionales y provinciales, dirigentes políticos y sociales y militantes por los derechos humanos, legisladores y figuras de la cultura, y había dos ausencias notables. No participaron ni el ministro de Planificación, Julio De Vido, ni el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

También recordó a las víctimas de la tragedia del miércoles, nombrando varios casos como “el del hijo de Jesusa, de Esteban Echeverría”, el de “José, quien perdió a su mujer, madre de una hija de tres años, y quien debió enviar el cuerpo a Paraguay, donde la señora había nacido”, y el de “Francisco, un sereno de Merlo con siete hijos, que estuvo en terapia intensiva y luego en terapia intermedia, y se recupera”. Fue una forma de mostrar que había estado pendiente de la tragedia ferroviaria de Once. Y no dejó de mencionar a Lucas Menghini, cuyo rostro se volvió el más simbólico de los 51 que murieron, “a quien su madre buscó con empecinamiento aun cuando el juez había cerrado la búsqueda, con el empecinamiento de madres y padres que buscamos a nuestros hijos”, recordó la mandataria.

Ir por todo

Un rato antes había dejado caer otra definición: “Tenemos que volver a tener un sistema de ferrocarriles en la República Argentina”, una deuda que el kirchnerismo había intentado saldar en otras ocasiones, sin éxito. “Todo cuesta, porque todo son trabas, todos son palos en la rueda por donde vayas, son muchos los intereses”, consideró. Pero pronto también explicó cómo todos los temas están estrechamente relacionados y era necesario una economía superavitaria para poder enfrentar las inversiones que requieren este tipo de proyectos sin endeudarse: “Toquemos y abordemos cada uno de los temas con seriedad y profundidad, si no hemos hecho más es porque no nos ha alcanzado la plata porque las cosas se hacen con recursos”.

También, aseguró, “faltan cosas en sectores clave de la economía, como la energía, en donde hicimos obras por más de 20 mil millones de dólares” y enumeró la finalización de Itaypú, Atucha 2 y otras ccentrales generadoras de electricidad. Pero, destacó haciendo una referencia crítica a las empresas petroleras: “no manejamos el combustible, no manejamos la generación”, por lo que se hace necesario importar por 10 mil millones de dólares. “El Belgrano Cargas, ese magnífico ferrocarril que vincula 14 provincias, sale 2700 millones de dólares”, graficó. Y destacó que, aun en este escenario, el país logró una balanza comercial en superávit, incrementó la producción de manufacturas con valor agregado y creció el consumo interno. Entre otras deudas pendientes, también mencionó que “todavía hay un tercio de argentinos que no está registrado” en su trabajo.

“Muchas veces para ir por todo es necesario que todos entiendan todo. A mí me pasó que cuando se dieron cuenta los que creyeron que iban a ser perjudicados, ya era demasiado tarde”, dijo, en referencia a lo que sucedió en 2008 cuando intentaron imponerse las retenciones móviles al agro. “Yo les pido a todos los argentinos, desde el lugar en que están, que miren un poco a su alrededor, la presencia del Estado –concluyó–. Defender el Estado es defender la bandera, si no qué corno es la bandera más que el Estado con todos los argentinos adentro.”
Fuente:Pagina12

EN EL MEDIO DE LA PUJA DEL GOBIERNO CON YPF
Una queja por los combustibles
La Asignación Universal por Hijo, la recuperación por parte del Estado de los aportes jubilatorios, las paritarias, el aumento del salario vital y móvil son algunos de los “avances” de la gestión oficial que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner mencionó en el marco del acto por el Bicentenario de la bandera ayer en Rosario. Entre esa lista, destacó la inversión en industria energética y, en el marco del entredicho que el Gobierno mantiene con la empresa YPF, se quejó porque el país deba importar combustibles por 10 mil millones de dólares “a pesar de contar con plataformas y yacimientos de hidrocarburos”, lanzó.

La Presidenta hizo un detalle de las inversiones que se habían realizado durante su gestión, en una defensa de lo realizado desde 2003 a esta parte. “Hemos hecho obras por más de 20 mil millones de dólares”, detalló al mencionar a Yacyretá y Atucha, obras que “nos han permitido generar más de 8 mil megavatios y que nos ha permitido sostener el crecimiento de la producción.” No obstante, remarcó la carencia de combustibles en manos del Estado.

“Tenemos los fierros de las usinas porque hemos invertido. Construimos los fierros, usinas, generadores, transportadores, vías de alta tensión. El NEA y el NEA de punta a punta. Estamos llegando a la punta continental, allá en el Estrecho de Magallanes, para unir a todo el país”, indicó sobre los avances que durante su gestión y la de Néstor Kirchner se lograron en materia energética.

Sin embargo, remarcó, “no manejamos el combustible y no manejamos la generación”. “Cómo puede ser que tengamos que importar por 10 mil millones de dólares a pesar de contar con plataformas y yacimientos de hidrocarburos.” En ese sentido, la Presidenta dijo que “todavía faltan cosas en sectores clave de la economía como la energía”, a pesar de haber “hecho obras clave con una inversión de más de 20.000 millones de dólares, como Yacyretá, como la terminación de Atucha”, entre otros emprendimientos.
Fuente:Pagina12                                                                                    

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