8 de abril de 2012

COLECTIVO CULTURAL.

LIBROS, ESCRITORES y POETAS
06 de Abril 
Lanzamiento
Una nueva editorial de libros ligados a la cultura popular
La flamante Editorial Pueblo Heredero, lanzada por el Instituto Nacional Juan Domingo Perón -que depende de la Secretaría de Cultura- fue fundada con la intención de publicar libros ligados a la cultura popular, y a temas de orden político, social, económico, así como de integración regional y americana.

La idea es dar a conocer escritos que tengan la virtud de traducir en comunicación colectiva los pensamientos, las ideas y todo aquello que hace al desarrollo cultural de la sociedad, a través de tesis doctorales, libros de arte y política y de educación y trabajo.

"El objetivo es crear un ámbito al servicio de aquellos pensadores, historiadores, escritores y todos los hombres y mujeres comprometidos con el pensamiento nacional y popular", señaló a Télam Lorenzo Pepe, secretario general del Instituto Nacional Juan Domingo Perón.

El proyecto de crear una editorial nació durante el 2011 de la inquietud de un grupo de compañeros de la Asociación de Amigos del Instituto Nacional Juan Domingo Perón preocupados por las dificultades para publicar ciertos materiales académicos, educativos y artísticos.

"De esta reflexión surgió la idea de conformar un fondo cooperativo para realizar la edición de las obras novedosas y comprometidas con la realidad de nuestro país. El proyecto se realiza sin ningún fin de lucro y de forma participativa por las instituciones que lo acompañan”, señalaron desde la dirección de la editorial.

El lanzamiento formal se realizó días atrás en el Instituto Perón, oportunidad en la que se presentó el libro "Sindicatos y Política en la Argentina del Cordobazo. El Peronismo entre la CGT de los Argentinos y la reorganización sindical" del doctor Darío Dawyd.

La obra se enmarca en colección “Estudios e Investigaciones Históricas, Sociales y Política”, donde también publicaron "Ideología y Democracia. Intelectuales, partidos políticos y representación partidaria en Argentina y Brasil desde 1980 al 2003" de Amilcar Salas Oroño.

Este último es una investigación realizada por Salas Oroño para su tesis doctoral en la cual compara la trayectoria de la representación partidaria en Argentina y Brasil entre 1980 y 2003, y analiza el papel jugado en ese proceso por ciertos intelectuales.

Además, la colección Arte y Política editó la obra de la artista plástica Nora Patrich, autora de un extenso trabajo como muralista, escultora y autora del monumento "Desde el cielo los vieron llegar" en homenaje a los muertos durante el bombardeo a la Plaza de Mayo en 1955.

Los ejemplares de Pueblo Heredero se consiguen en el "Café con Perón", bar temático del Instituto Nacional Juan Domingo Perón en Austria 2601 (en las inmediaciones de la Biblioteca Nacional) y en librerías de todo el país.

En pocos días, la editorial planea más lanzamientos: "Lo que el viento (no) se llevó. Volantes y afiches peronistas 1943-1983 del sociólogo, historiador y archivista Roberto Baschetti, que recupera la historia del peronismo a través de las producciones militantes de todas sus corrientes y orientaciones (en la colección de Arte y Política).

Además, la colección de tesis doctorales presentará un plan de intercambio de trabajos con centros universitarios de toda América Latina con el objetivo de hacer llegar al público, textos inéditos de autores latinoamericanos.
Fuente:Telam

04 de Abril 
Literatura
Gusmán: "nunca renuncié al estilo, a la manera de disponer las palabras"
Por Pablo E. Chacón
El escritor y psicoanalista Luis Gusmán, en "La casa del Dios oculto", se interna en un territorio ignoto, incluso dentro de sí mismo, donde ciertos objetos o personas toman un valor incalculable -que podría identificarse con ciertas figuras del misterio- que trascienden las fronteras geográficas, existenciales y espirituales.

El libro, publicado por el sello Edhasa, se sostiene en una trama que reúne una serie de cuentos y una novela nunca terminada (que puede leerse como otra serie de cuentos), provocando una extrañeza quizá a causa de que en ninguna de las series se dibuja un final nítido, claro, “transparente”.

Gusmán nació en Buenos Aires en 1944; novelista, cuentista, psicoanalista, publicó, entre otros libros, “El frasquito”, “Brillos”, “En el corazón de junio”, “La muerte prometida, “Villa”, “El peletero”, “Hotel Edén”, “La rueda de Virgilio”, “Epitafios” y “La pregunta freudiana”.

Co-dirige, junto a Jorge Jinkis, la revista Conjetural; ahora, la misma casa editorial reeditó “Ni muerto has perdido tu nombre”.

- Ese “dios oculto” del título, ¿remite al dios absconditus de la teología?
- Existe en Amsterdam una iglesia con ese nombre, como se la describe en el libro. Una iglesia clandestina donde se refugiaban los católicos y practicaban sus misas en la clandestinidad. Es posible que remita al dios absconditus que creo, si no me equivoco, ya es de Pascal.

En este libro (ese dios) siempre está a punto de revelarse y hasta se podría decir que las coincidencias son su obra o su cara visible: el demonio. Aunque pensándolo bien, tantas coincidencias son sólo producto de una lógica, de una trama con que el hombre se dispone a enfrentar el misterio.

- La estructura de cajas chinas, ¿fue deliberada, es así, se trató de llamar la atención sobre ciertos procedimientos narrativos o nada de eso?
-Las dos cosas. El proyecto de una novela fallida, quizá por lo barroca. “Desierta”, así se llamaba el engendro, pertenecía al registro de escritura de otra época. Creo que 1990. Por esa imposibilidad, personal, y de esta época, de dejar algo inédito, también porque me parece un poco sano, la fui despedazando. Y con sus pedazos armando un Frankenstein.

Más que los procedimientos fue un agregado de coincidencias. Si es posible decirlo así, sin que suene a novela de tesis: una comprobación in situ de aquel proyecto en que una mano de madera manejada por un espíritu decide escribir una novela.

- El supuesto “giro” de su escritura, desde el universo “experimental” a la narrativa más clásica, ¿es tan así? Y si lo fuera, ¿cuáles son las razones que lo llevaron a dar ese giro, que no parece que afectara a los “contenidos”?
-En ese giro nunca renuncié a la escritura, al estilo, a la manera de elegir las palabras y disponerlas. La preocupación por la trama fue el pasaje de una cuestión más delirante; pero no de un registro fantástico a uno más realista sino a una administración de la imaginación, no del lenguaje. Una necesidad de la historia y los personajes.

El problema es la verosimilitud; algo puede ser absurdo, fantástico o delirante, el problema es que sea verosímil en el registro de la historia que se está contando. Coincido que los contenidos son los mismos: pesistas, espiritistas, cantantes, difuntos, deudos. Historias que suceden en el margen y en los intersticios: cementerios, o burdeles.
- Leía que después del inesperado éxito de “El frasquito”, no quería obligarse a una continuación de aquello. ¿Eso hubiera sido posible? ¿Piensa que ese texto, hoy día, si fueras un inédito, tendría semejante aceptación?
- No hubiera sido posible. No fue posible. Y no olvidemos que lo prohibió Tradición, Familia y Propiedad. Creo que aun hoy el texto conserva ese valor subversivo que incluso no estaba en la mirada del `pibe Barulo` de Osvaldo Lamborghini. En "El frasquito", el niño no es paródico: es lírico. (Oscar) Masotta decía que la diferencia entre "El fiord" y "El frasquito" es que el texto de Osvaldo era vindicativo y el mío no. No es una cuestión de valores sino de diferencia.

- Quien hoy elija parodiar o imitar “El frasquito” está condenado por el libro y las interpretaciones que se hicieron de él. Sin embargo, hay una cierta narrativa que intenta y no puede hacer lo que hicieron Lamborghini, García, Puig, incluso Saer. ¿Cómo piensa este fenómeno?
- Fui leyendo las preguntas en orden, pero siempre hay un lector retroactivo que se adelanta, porque esa temporalidad es una manera de leer cierta lógica. Por supuesto "El frasquito" u otros textos ya son la interpretación de esos textos. La serie que enumera es posible.

Más allá de la motivación conocida o desconocida de cada uno, creo que se escribía a favor y en contra de algo: el mensaje, el referente, el realismo socialista. Hoy desconozco dónde se sitúa esa cuestión. Tengo la impresión de que existe una adecuación de la literatura como práctica a no importa qué cosa: el mercado, la realidad, el mensaje, lo literariamente correcto e incorrecto.

- El espiritismo, el evangelismo, retornan fuera de los ambientes habituales (en un hotel, en la historia, en Sicilia). ¿Un escritor puede “liberarse” de su carga biográfica cuando escribe?
- Yo avanzo enmascarado, es el título de una novela que Georges Perec nunca llegó a escribir pero que sí bocetó. Creo que es una trilogía enmascarada. Trato de contar mi biografía a través de los libros que escribí.

En ese sentido las novelas con personajes, decididamente censuraron lo biográfico. Al respecto, me oriento en una frase de Graham Greene en `El revés de la trama`: `No pensaba como pensaba Scobie, mi personaje`.

- Esta idea de final abierto, ¿tiene alguna relación con ese dios escondido que escapa a la racionalidad instrumental? La palabra misterio ¿podría intercambiarse por finitud, por el “después” de la finitud, curiosidad clausurada hoy día por la “normalización” biopolítica?
-Creo que en la contratapa, el editor Fernando Fagnani define bien el misterio. Cito una frase de Jean Paulhan: `Hablamos con gusto del misterio de la poesía, y de las letras. Hablamos de él, hasta la nausea…`. Y refiriéndose al escritor: `No es asunto suyo explicar el misterio, mientras lo experimente y lo difunda. Y quizá lo entregue tanto mejor al negarse.
Fuente:Telam


"Lecciones para un niño que llega tarde"
Cuentos de Yushimito oscilan entre lo fantástico y el realismo
por Juan Rapacioli
En "Lecciones para un niño que llega tarde" el escritor peruano Carlos Yushimito configura un volumen de cuentos que roza lo fantástico y lo realista con una misma prosa precisa, centrándose en la construcción de climas atravesados por personajes tan crueles como inocentes.
"Por la dinámica que tengo al escribir, no soy un autor que se dedica tanto a los argumentos —explica Yushimito a Télam—: centro la atención en la creación de atmósferas". Y en los personajes, "porque son cosas indesligables, sobre todo en la narrativa en primera persona, que es lo que exploro aquí", indica sobre el libro publicado por editorial Duomo.
Esta dinámica consiste en "no tener un argumento definido en el comienzo, ya que voy persiguiendo, de igual manera, anécdotas, características de personas, situaciones particulares, imágenes varias, algún recuerdo vago: a partir de eso, comienzo a escribir".
"Creo que el mayor desafío es que el lector vaya envolviéndose en un clima a partir de determinadas percepciones. Me gusta la idea de la percepción del mundo", señala.
Carlos Yushimito del Valle nació en Lima en 1977. Actualmente vive en Pensilvania y cursa un doctorado en la Universidad de Brown. Además, forma parte de "los mejores narradores jóvenes en español" de la revista inglesa Granta. Tiene dos selecciones de cuentos anteriores: El mago (2004) y Las islas (2006).

El tiempo, la memoria y la identidad giran en el libro, sobre todo en el cuento "Oz", ¿Son referencias a Borges?
Me di cuenta de que Borges había aflorado, algo que considero positivo y negativo. Por un lado, Borges enriquece, amplía, estimula la sensibilidad, abarca temas; y por otro, tiene un estilo tan peculiar que es muy fácil caer en la mala imitación. Lo leí muchísimo en la universidad, a los 20 años, y evidentemente ha quedado un remanente fuerte que se refleja en mi obra, sobre todo en los diálogos generacionales. En ese cuento, donde una criatura artificial interpela a su inventor, hay un diálogo simbólico alrededor del otro: el diálogo con el padre".


¿Hubo una estrategia en el ordenamiento de los cuentos?
El libro es, básicamente, la combinación de dos obras: Las islas, del 2006, un conjunto de relatos bastante orgánicos: todos suceden en una misma favela de Brasil y hay una suerte de épica de los líderes del narcotráfico. Y la otra es una selección de cuentos, posteriores, que fui integrando: hablan de otros temas y buscan otra voz, como el cuento que le da nombre al libro.

En ese relato se configura la voz de un niño distanciada de la inmadurez, ¿se presiente, tal vez, a Cortázar y su cuento "Los venenos", donde también un niño relata su experiencia con los insectos del patio de su casa y los primeros encuentros con el sexo opuesto?
Si, en efecto, también me hace acordar a un cuento de Ana María Matute, pero Cortázar, sin dudas, es de esos escritores que uno redescubre y que se enriquecen con el tiempo; y es real que tiene algo tierno y perverso —esto me interesa— en la construcción de personajes.
Hay una ambigüedad entre lo que es bueno y lo que es malo, lo violento y lo pacífico: es interesante tomar esas oposiciones y ponerlas en crisis, y me gusta expresarlo a través del oxímoron, una figura en la que reincido.
Llegué a la convicción, luego de hacer varias relecturas, que busco cuestionar un poco los cuentos populares, infantiles, clásicos, porque creo que es interesante darles un giro perverso a todas las utopías que están encerradas en las historias.

¿En su novela, también hay cuestionamientos al tiempo que nos toca vivir?
Sí, un tiempo que ya tiene sus propias grietas, las utopías liberales no son tan sólidas. Y en estos relatos, además, se mete la voz de alguien que va despertando, madurando, es un aspecto existencialista.
Como lector —volviendo a Cortázar— busco ese sonido personal: la experiencia musical; ese tono que va más allá de la historia. Pero es difícil encontrar la propia voz, lleva años y libros.
Creo que hay que afianzar un aprendizaje estilístico, porque, finalmente, el lenguaje es la herramienta principal de un escritor; uno se transforma, y en esto recuerdo a Borges: hay como una necesidad de atravesar un barroquismo inicial, para ir generando un proceso de destilación hasta llegar a la síntesis.
Fuente:Telam


06/04/12
Eduardo Galeano: “Somos las historias que vivimos”
Acaba de publicar “Los hijos de los días”, un libro-calendario con 366 historias que conforman un caleidoscopio histórico que va desde Adán y Eva a las islas Malvinas, pasando por las pesadillas de Macarena Gelman. A pocos días de su visita a la Feria del Libro de Buenos Aires, el escritor uruguayo recuerda a Soriano y habla de sus obsesiones: el racismo y el militarismo.
POR Daniel Viglione
“Uno siempre tiene orgullo de sus hijos pero a veces los querés agarrar del cuello”, dice Galeano sobre un libro como “Las venas abiertas de América Latina”.

Sentado en su mesa de siempre del Café Brasilero, un boliche que desde 1877 tiene en cada uno de sus rincones el murmullo poético de los hombres que creen en quimeras, el escritor uruguayo Eduardo Galeano conversó con Ñ de su trabajo más reciente: Los hijos de los días, un libro-calendario con 366 historias que se escapan de las convenciones literarias y componen un caleidoscopio histórico que va desde Adán y Eva a las islas Malvinas, pasando por las pesadillas de Macarena Gelman a los sueños de Rita Levi Montalcini.

Entre uno y otro café, el autor de Las venas abiertas de América Latina dejó que sus palabras se confundieran con el silencio y buscó que fueran los gestos los que encontraban una respuesta para hablar de esos amigos entrañables que ya no están pero que todavía gambetean en su memoria como si fuesen derecho al arco: algunos metiendo un gol en el ángulo y otros mordiendo el polvo de un penal que nunca le cobraron.

Así, de a ratos, Galeano fue recordando a Osvaldo Soriano y Haroldo Conti; fue hablando de la revista Crisis y de sus largos años en el exilio, en el que parió su trilogía Memoria del fuego. Juntando las puntas de sus dedos una y otra vez, como si estuviera subrayando sobre la mesa cada una de sus ideas, este hombre de 71 años de edad fue remarcando sin vacilaciones sus obsesiones, poniéndole nombre propio a esos personajes que la historia oficial ha olvidado sistemáticamente pero que para él son los verdaderos e imprescindibles protagonistas de la historia.

Con una sonrisa que en su rostro no hace más que dibujar el goce que siente por la vida, el autor de El libro de los abrazos se mostró tal como es y abrazó con su mirada todo lo que le rodeaba, entrecerrando sus ojos intensamente celestes apenas una o dos veces, como si de lejos le llegara la música que un viejo organillero toca desde alguna plaza de Ciudad Vieja y que a él le traen historias para contar y ser contadas.

-Si bien viaja seguido a Buenos Aires, la Feria del Libro no es un lugar que lo tenga como habitué. ¿Qué lo tentó a viajar ahora?
-Es verdad, hace mucho tiempo que no voy a la Feria y no recuerdo cuánto hace de eso. ¿Qué me tentó? No lo sé. Creo que esto mismo, esto de no ir hace mucho tiempo porque, por lo demás, es decir por mi contacto o comunicación con los argentinos, con los lectores argentinos y con toda la gente, eso que llaman público, que es una palabra complicada de usar porque parece que uno estuviera vendiendo un espectáculo y no es así, siempre ha sido excelente y muy intensa, muy verdadera. El año pasado, por ejemplo, estuve en Tucumán, Jujuy y otros lugares y fue realmente increíble, porque tuve la sensación, y además sentí, que las palabras pueden tener dedos, es decir, que tocan a quien las lee y que esa relación casi física de la palabra con el lector vibra con mucha intensidad. Esto lo siento cada vez que cruzo el charco y me reencuentro con ese país que también siento que es mío.


-¿Por qué?
-Por muchas cosas, pero al fin y al cabo por una experiencia que para mí fue formidable: la revista Crisis, que fundé y dirigí casi hasta el final. Con Crisis queríamos demostrar que la cultura popular existía, que la cultura no era la que las voces del poder señalaban como tal sino que era otra cosa con fuerza propia y que lograba expresar una memoria colectiva.


-Crisis no fue sólo una revista cultural emblemática sino también una revista cultural que se vendía y mucho.
-Algo que era raro, sí. Es cierto, Crisis se vendía muchísimo y no te miento si te digo que llegamos a vender más de 35 mil ejemplares. Eso fue antes de que la crisis económica se llevara por delante a la revista Crisis. En un punto se hizo insostenible seguir adelante porque el precio del papel impreso no compensaba el costo del papel desnudo. Parece mentira que una revista que daba superávit y que pagaba sueldos decorosos a un equipo muy mínimo de gente no se pudiera bancar más. Pero así fue y así se fue una de las más lindas funciones que tuve y que muchos teníamos: reivindicar una manera de promover la cultura, una manera que no era la tradicional. Como dije recién, en Crisis creíamos que la cultura era una forma de comunicación o no era nada, por lo tanto, de lo que se trataba era de comunicarse.


-Pero comunicarse implica un ida y vuelta. ¿Eso lo logró?
-Sí, porque nosotros no sólo escribíamos para ser leídos, también tratábamos de recoger las voces de la calle y de la realidad y en eso sí que hubo idas y vueltas. Mientras la revista duró sus 40 números, que por cierto dejaron una huella dentro y fuera del país, lo logramos. Fue una experiencia exitosa, porque pudimos darle su espacio a las voces jamás escuchadas o rara vez escuchadas. Por eso siempre digo que discrepo con mis buenos amigos de la Teología de la Liberación cuando dicen que quieren ser la voz de los que no tienen voz. Eso no es así. Todos tenemos voz y algo que decir, algo que merece ser escuchado, celebrado o perdonado por los demás.


-¿Qué compañero de aquel equipo recuerda ahora?
-Haroldo Conti, mi hermano del alma, con quien compartí un barquito en el Tigre. De hecho tenía la llave de su casa en la isla. A Conti que, como se sabe ahora, fue secuestrado, torturado y asesinado por la dictadura. Lo deshicieron en la tortura y después lo arrojaron al agua. Conti, que había sido el gran escritor del río, terminó comido por los tiburones.

-¿Y Osvaldo Soriano? Se lo pregunto porque hace muy poco se cumplieron los 15 años de su muerte y sé que fueron amigos.
-Sí, un amigo entrañable. El Gordo era una maravilla. Nos entendíamos riendo. Soriano, además de ser un espléndido escritor dotado con una gran capacidad de comunicación, algo que para algunos académicos resultaba pecaminoso, era un tipo muy querido y querible. No había quien no lo adorara al Gordo.

-¿Pero, en cierto modo, esa popularidad no lo lastimó un poco a Soriano? No él a sí mismo, pero el marketing que las editoriales montaron sobre su figura.
-Sí, lo lastimó, pero no un poco sino mucho. El éxito le hizo daño al Gordo. Pero no porque él escribiera para vender o para ser exitoso sino porque empezó a firmar contratos esclavistas que lo obligaban a entregar un libro nuevo en una fecha determinada y con determinadas páginas. Eso que para él había sido un placer, me refiero al hecho de escribir, se fue convirtiendo en un deber. Eso le minó la salud. Pero bueno, para mí será siempre aquel amigo con el que nos quitábamos la palabra para ver quién mentía mejor y con más ganas.


-Y para ver quién sabía más de fútbol, ¿no? ¿Es cierto que nunca lo pudo llevar a los partidos que Crisis hacía contra otros escritores?
-Es cierto. Nunca pude convencerlo de ir, sobre todo por el horario, porque el Gordo vivía de noche y escribía de noche. A las diez de la mañana, que era cuando nos juntábamos, todos los miércoles, en una canchas de Palermo, el Gordo se iba a dormir. Para él esa era una hora pornográfica. Fue una pena que el Gordo no pudiera integrarse a esas parrandas. Pero vivir de noche le servía de coartada para que nunca nadie lo viera jugar, por más que él contaba sus hazañas, que eran como las de Messi hoy.

-Nadie lo vio jugar, pero cómo le gustaba y escribía sobre fútbol.
-Fue una pasión que compartimos mucho, a tal punto que una vez me hizo una trampa. Cuando escribí El fútbol a sol y sombra él quería que pusiera que el mayor goleador de toda la historia del fútbol argentino había sido José Sanfilippo, jugador de San Lorenzo, el equipo del Gordo, y también de Nacional, que era mi equipo. Soriano decía que aquello era un justo homenaje. Pero el tema es que no era verdad. El mayor goleador había sido, en aquella fecha cuando se publicó el libro, el paraguayo Arsenio Erico, que metía más de cuarenta goles por temporada. El punto es que el Gordo me tendió esa trampa para ver si yo caía y por suerte no caí. Después se mataba de la risa.


-Pero en ese libro hay un texto de Soriano, ¿no?
-Sí, y creo que es la mejor página del libro. Se trata de una carta que él me escribe contándome, justamente, un gol de Sanfilippo, un gol imaginario, porque se trata de un gol en medio de un supermercado, que es en lo que se transformó la cancha de San Lorenzo. En la carta, el Gordo cuenta cómo Sanfilippo elude góndolas y termina haciendo un gol donde están las cajas. Es un texto lindísimo y para mí es lindísimo que ese libro haya querido también ser suyo.

-¿Por qué “Los hijos de los días”, su libro más reciente, tiene la forma de un calendario? ¿Esta estructura no lo condicionaba un poco?
-El título tiene que ver con El Génesis según los mayas, quienes dicen que el tiempo funda el espacio. “Y los días se echaron a caminar. Y ellos, los días, nos hicieron. Y así fuimos nacidos nosotros, los hijos de los días, los averiguadores, los buscadores de la vida”. Eso es lo que escribí a modo de introducción. En este sentido los mayas no se equivocaron. Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos, las que imaginamos, las que nos esperan. A partir de creer en esto surge luego el formato, la estructura libro-calendario, que en parte sí me encadenó a una forma pero no al ángulo que podía darle a cada historia. Siempre digo como ejemplo que, visto desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía. En Los hijos de los días hay una estructura fija pero que varía según el foco de cada historia. Cuando tuve claro que era una idea que servía y que podía convertirse en un libro, las historias empezaron a llegar solas, tocándome la espalda para que las contara.


-¿Pero la historia del 29 de febrero le tocó la espalda o la tuvo que buscar a sol y sombra?
-Eso está bien, porque todavía no dijimos que el libro tiene 366 historias y no 365. Esto fue más por cábala que por otra cosa, porque sentí que me iba a dar más suerte si lo hacía bisiesto, como el año en el que estamos.

-Pero insisto, el 29 de febrero es un día raro y rara debe haber sido la búsqueda de esa historia...
-Es un día raro porque tiene la manía de fugarse del almanaque cada cuatro años. Pero sí, lo confieso, no fue fácil encontrar una historia que ocurriera un 29 de febrero. Ahora, mirá cómo son las cosas que la encontré de pura casualidad leyendo un libro de la historia del cine. Releyendo algo del año en el que yo nací, 1940, que también era bisiesto, encontré que Hollywood había otorgado ese día casi todos los premios Oscar, ocho en total, a la película Lo que el viento se llevó , que es claramente una película racista o al menos un himno de nostalgia por la esclavitud perdida. Para mí, en ese día raro, no fue raro que Hollywood continuara con su tradición racista en el cine, ya que el primer gran éxito del cine mudo estadounidense fue la película El nacimiento de una nación , realizada por David Griffith, quien cuenta el nacimiento de Estados Unidos, claro está, pero que en el fondo se trata de un himno al Ku Klux Klan. Fijate que en la misma época en que colgaban a los negros de los árboles por el delito de haber mirado a una mujer blanca, Griffith estrena en la Casa Blanca The Birth of a Nation , una película cuyos textos de subtítulos fueron escritos por el mismísimo presidente de los Estados Unidos, el señor Woodrow Wilson, un tipo al que se veneraba como un campeón de la libertad, un tipo que decía que Dios había enviado al Ku Klux Klan para salvar a la civilización occidental y cristiana que estaba siendo amenazada por la libertad de los negros.


-El racismo, el machismo, el militarismo... hace tiempo que estos temas se han vuelto obsesivos en su obra y en “Los hijos de los días” no se quedan atrás.
-Sí, son mis obsesiones, porque el machismo, el racismo, el elitismo, el militarismo y otros ismos nos han ido dejando ciegos de nosotros mismos. Ignoramos la plenitud de la belleza que nos rodea. Siempre digo lo mismo: tenemos que recuperar el arco iris terrestre, que para mí es lo más importante de todo, porque tiene muchos más fulgores y colores que el arco iris celeste. El arco iris terrestre somos tú y yo, somos todos nosotros, los humanitos, un arco iris mutilado por todo esto que hablamos, el machismo, el elitismo o el militarismo, que hoy por hoy se refleja en un hecho muy concreto: el mundo está destinando tres millones de dólares, por minuto, a la industria militar, que es el nombre artístico de la industria de la muerte, mientras que al mismo tiempo, por minuto, mueren de hambre o de alguna enfermedad curable quince niños.

-¿Pero no siente que recuperar ese arco iris es como ir a una pelea condenada o pautada de antemano al knock out?
-No, porque creo en la fe de la condición humana y en esa fiesta que puede ser la vida, arruinada por los amos del mundo, pero que sigue siendo una fiesta posible. Por eso todo lo que escribo está impregnado en esa fe en el otro, de lo contrario sería lúgubre, sería pura denuncia. Si uno ama de veras la vida es lógico que combata a lo que se opone a que la vida florezca. Sería muy hipócrita que yo propusiera la vida como una fiesta sin oponerme a los enemigos de esa fiesta.

-El año pasado se cumplieron cuarenta años de la edición de “Las venas abiertas de América Latina” y en éste se cumplen los treinta de “Memoria del fuego”, dos de sus títulos más emblemáticos. Sin embargo, hace poco usted dijo que con “Las venas...” le pasa lo mismo que a Quino con Mafalda...
-Es que uno siempre tiene orgullo de sus hijos pero a veces los querés agarrar del cuello. Es decir, para mí es una satisfacción enorme haber escrito un libro que sobrevivió a más de una generación y que sigue estando vigente, pero a la vez me genera una enorme tristeza porque el mundo no ha cambiado en nada. Para mí sería mejor que ese libro estuviera en un museo de arqueología junto a las momias egipcias, pero no es así. La gente, no toda pero mucha, me identifica con ese libro y eso es como si me invitaran a morir. Es como si no hubiese escrito nada más desde la década de 1970. Y no es así, después de eso escribí mucho y cambié mucho. Pero bueno, es un libro que corrió con distintas suertes: perdió el concurso de Casa de las Américas, la primera edición nadie la compraba y así anduvo más de un año. Todo hasta que la dictadura militar me hizo el inmenso favor de prohibirlo, y no hay mejor publicidad que la prohibición. Otra de las paradojas que tuvo Las venas... fue que en Uruguay entró libremente en las prisiones militares durante los primeros seis meses de la dictadura. Los censores no entendían un pito y creyeron que era un tratado de anatomía, y como los libros de medicina no estaban prohibidos, Las venas... entró. Eso fue hasta que alguno se despabiló y dijo que había que quemarlo.


-Y “Memoria del fuego” es, por lejos…
-El esfuerzo mayor.

-Y una obra…
-Muy ambiciosa.

-Y bien lograda.
-Bueno, creo que al menos no fue un fracaso, que valió la pena. Me llevó diez años de trabajo y en total mil páginas que abarcan toda la historia de América vista desde el ojo de la cerradura. Mejor dicho, la historia grande vista desde las historias chiquitas. Ese libro fue el que me abrió el camino que después desarrollé en Patas arriba , Bocas del tiempo , Espejos . Un camino en el que tengo la certeza de que el internacionalismo vale la pena. No la globalización, porque se confunde cada vez más con la dictadura universal del dinero, pero sí el internacionalismo en el sentido de que puedo ser compatriota de otra gente nacida en otro suelo muy distante del mío y de que puedo ser contemporáneo de gente nacida en tiempos remotos.

-Diez años y mil páginas. Eso hace 30 años. Imagino que debe haber implicado un esfuerzo enorme, al menos en lo que se refiere a documentación e investigación.
-Sí, porque fue escrito en una época en la que no existía Internet. Es decir, yo estaba condenado a vagar de biblioteca en biblioteca, tomando apuntes. En eso el exilio me ayudó, porque a pesar de que la dictadura uruguaya me negaba el pasaporte, viajaba con uno que había conseguido de Naciones Unidas, que era un pasaporte con dos rayitas negras, que era el que se usaba para los terroristas. Imaginate, siempre me sacaban de la fila, pero peor era nada. Con eso conseguí viajar mucho y participar en actos solidarios a beneficio de las familias de los prisioneros políticos latinoamericanos. Eso me obligaba a andar mucho y en cada destino encontraba justamente lo que no había buscado.


-A propósito de este periplo junto a familiares de desaparecidos y detenidos políticos, ¿cómo ve la paradoja de que haya sido el presidente José Mujica quien haya tenido que asumir la responsabilidad del Estado por la desaparición de María Claudia García de Gelman?
-Me pareció un buen discurso y además, lo que hizo el gobierno de Uruguay fue cumplir con una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Pero eso es una cosa y otra es confundir las barbaridades que pudieron haber cometido o no grupos guerrilleros. Para mí no se puede confundir esto con el aparato feroz que montó el terrorismo de Estado en nuestros países al servicio del mercado común de la muerte. Dicho sea de paso, en Los hijos de los días hay una historia que me contó Macarena Gelman y que yo la escribí con su permiso, que es la historia de sus pesadillas. Una historia muy terrible pero de una rara hermosura, porque se trata de una continuidad entre una madre y su niña que sueña las pesadillas que su madre había vivido mientras la estaba modelando en su vientre.


-Antes de comenzar la entrevista dijo que “Los hijos de los días” tuvo once versiones y que fue Helena Villagra, su mujer, la lectora más cariñosa e implacable del libro. ¿Qué lectura hace usted de sí mismo?
-La de mi vida, porque mi vida está en los libros que escribí.


-Pero antes dijo que si lo recuerdan sólo por “Las venas...” es como si lo invitaran a morir. En este sentido, dado su trayectoria y reconocimiento internacional, ¿ha tenido muchas propuestas de contar su vida?
-Sí, muchas, pero vuelvo a decir lo mismo: mi vida está en los libros que escribí y en los que voy escribiendo. Para mí una biografía o autobiografía sería redundante. Me aburriría. Yo, como tema central, me aburriría. A mí me gusta más sentir que formo parte de algo más tentador, más confuso, más amplio, hondo y contradictorio que yo mismo.

-¿Qué cosa que sabe que hizo mal o que fue mal vista por los demás volvería a repetir?
-No, eso no te lo podría decir, sobre todo porque no me he puesto a hacer ese tipo de balances. Viví la vida que viví y la sigo viviendo con sus luces y sus sombras. Sinceramente no puedo distinguir una frontera nítida en la que haya guardias aduaneros que controlen el paso de lo que estuvo bien o mal, ni cuál es la zona de los errores y cuál la de los aciertos. No sé cuál es mi cielo ni mi infierno porque esas discusiones no coinciden con la realidad que conozco. El cielo y el infierno están dentro de nosotros mismos y cada uno sabe cómo manejar cuando uno u otro se desata.


-Según “Los hijos de los días” el tiempo funda el espacio, somos hijos de los días pero sobre todo del tiempo. Luego de tantos cielos e infiernos, ¿qué le pediría al tiempo?
-No te podría contestar eso... Nada. No sé. Quizá me suscribiría a una frase de Rita Levi Montalcini, esa mujer que en los tiempos duros de la dictadura de Mussolini estudió las fibras nerviosas y lo hizo escondida en el baño de su casa. Años más tarde, en 1986, recibió el Premio Nobel de Medicina y dijo: “El cuerpo se me arruga, pero el cerebro no. Cuando sea incapaz de pensar, sólo quiero que me ayuden a morir con dignidad”. ¿Qué es lo que yo le pediría al tiempo? Eso, que me permita morir con dignidad.
Fuente:RevistaÑ

06/04/12
Así escribe: Los hijos de los días
Los hijos de los días
7 de Abril
La cuenta del doctor 
Hace tres mil setecientos años, el rey de Babilonia, Hammurabi, estableció por ley las tarifas médicas, dictada por los dioses: Si el médico ha curado con su lanceta de bronce una herida grave o el absceso en un ojo de un hombre libre, recibirá diez shekels de plata.

Si el paciente es de familia pobre, el médico recibirá cinco shekels de plata.

Si el paciente es esclavo de un hombre libre, su señor pagará al médico dos shekels de plata.

Serán cortadas las manos del médico si su tratamiento ha causado la muerte de un hombre libre, o le ha provocado la pérdida de un ojo.

Si el tratamiento ha causado la muerte del esclavo de un hombre pobre, el médico le entregará un esclavo suyo. Si el tratamiento ha causado la pérdida de un ojo del esclavo, el médico pagará la mitad del precio del esclavo.
***
29 de Mayo
Vampiros
En el verano de 1725, Petar Blagojevic se levantó de su ataúd, en la aldea de Kisiljevo, mordió a nueve vecinos y les bebió la sangre. Por orden del gobierno de Austria, que por entonces mandaba en aquellos pagos, las fuerzas del orden lo mataron definitivamente clavándole una estaca en el corazón.

Petar fue el primer vampiro oficialmente reconocido, y el menos célebre.

El más exitoso, el conde Drácula, nació de la pluma de Bram Stoker, en 1897.

Más de un siglo después, Drácula se jubiló. No le preocupaba para nada la competencia de los vampiritos y vampiritas cursilones que Hollywood estaba fabricando; pero en cambio sí que lo angustiaban otras hazañas insuperables.

No tuvo más remedio que retirarse. Sentía un incurable complejo de inferioridad ante los poderosos glotones que fundan y funden bancos y chupan la sangre del mundo como si fuera pescuezo.
***
29 de Julio
Queremos otro tiempo
A lo largo de tres días, en 1830, seis mil barricadas convirtieron la ciudad de París en campo de batalla, y derrotaron a los soldados del rey.

Y cuando este día fue noche, la multitud acribilló, a pedradas y a balazos, los relojes: los grandes relojes de las iglesias y otros templos del poder.
***
31 de Diciembre
El viaje de la palabra
En el año 208, Serenus Sammonicus escribió en Roma un libro, Asuntos secretos , donde revelaba sus descubrimientos en el arte de la sanación.

Este médico de dos emperadores, poeta, dueño de la mejor biblioteca de su tiempo, proponía, entre otros remedios, un infalible método para evitar la fiebre terciana y espantar la muerte: había que colgarse al pecho una palabra y protegerse con ella noche y día.

Era la palabra Abracadabra, que en hebreo antiguo quería decir, y sigue diciendo: Envía tu fuego hasta el final.
Fuente:RevistaÑ

06/04/12 
Galeano básico
Montevideo, 1940.
Escritor
Narración y ensayo, poesía y crónica son los géneros que confluyen en la obra del autor de “Las venas abiertas de América Latina”. Nacido en Uruguay, desde principios de 1973 vivió exiliado en la Argentina y en España. Regresó a Montevideo en 1985, ciudad en la que reside, y donde escribió gran parte de sus libros, entre los que pueden destacarse la trilogía “Memoria del fuego”, “El libro de los abrazos”, “Vagabundo y otros relatos”, “La canción de nosotros”, “Las palabras andantes” y, entre otros, “Espejos”. Ha sido traducido a diversas lenguas y ha recibido numerosos premios.
Fuente:RevistaÑ


05/04/12
Laura Alcoba, la clandestina platense
Su nueva novela, Los pasajeros del Anna C., está situada en Argentina de los años setenta: Manuel y Soledad, una pareja joven, se embarca a Cuba. Son parte de un grupo denominado "Los cinco de La Plata" y van a formarse política y militarmente. La autora vive en París desde 1979 y escribe en francés, pero sus temas son siempre argentinos.
POR ALEJANDRO DE NÚÑEZ
LOS PASAJEROS DEL ANNA C. "Es una novela sobre la confrontación entre el ideal y la realidad", dice Laura Alcoba.
De algo no hay dudas: Laura Alcoba es una escritora. Por el resto, todo se complica. Después de haber publicado dos novelas, las ediciones Edhasa preparan hoy la salida de una tercera, Los pasajeros del Anna C., catalogada en literatura hispánica: ironía de la actualidad, Leopoldo Brizuela, su traductor, acaba de ganar el premio Alfaguara.

Poco importa si en Francia la autora argentina es considerada como "escritora francesa", publicando en la prestigiosa colección Blanche de las ediciones Gallimard (dedicada a las letras francesas). Su última novela –que la autora presentará próximamente en la Feria del libro de Buenos Aires– sale en Argentina solamente tres meses después de la publicación francesa. .

En las cortas biografías de sus editores, Laura Alcoba nace en 1968 y vive hasta sus diez años en Argentina. También de eso estamos seguros. Se suele destacar además su formación académica: Alcoba es normalienne, es decir, alumna de la École normale supérieure, la aristocracia de la élite republicana francesa. No se cuentan más los ministros, presidentes o escritores egresados de la famosa institución fundada en el año III del calendario revolucionario francés (1794-1795). El mismo Jean-Paul Sartre rechazó toda su vida las insignias honoríficas –incluso la del Premio Nobel– salvo su título de normalien.

De lo académico Laura Alcoba conservó el uniforme, pero el de profesora de literatura hispánica especialista del Siglo de Oro español en la universidad de Nanterre. Hasta ahora la biografía anunciada de una escritora "Nacida tal año, en tal lugar…" Y si, ¿en qué lugar ? En La Plata, la ciudad donde transcurre la acción de la primera novela La casa de los conejos, en la que la autora reconstruye su infancia clandestina en la tristemente conocida Casa Mariani-Teruggi: "Voy a evocar al fin toda aquella locura argentina, todos aquellos seres arrebatados por la violencia. Me he decidido, porque muy a menudo pienso en los muertos, pero también porque ahora sé que no hay que olvidarse de los vivos. Más aún: estoy convencida de que es imprescindible pensar en ellos. Esforzarse por hacerles, también a ellos un lugar". La escritura tenía que empezar por ahí, como una promesa hecha al fantasma de Diana Teruggi.

Hoy en París, con su tercera novela Laura Alcoba nos cita en un barrio que de popular se transformó en uno de moda de la capital, cerca de su casa, en el histórico Marché des enfants rouges (ver vIdeo).

Si bien precisa que "mi nacimiento no es el objeto del libro", se trata de la historia de una cierta juventud de izquierda en aquellos años 70, guiada por el "seamos realistas y hagamos lo imposible", con el único deseo de integrar la columna del Che. Soledad y Manuel son los falsos nombres de los protagonistas de la novela y verdaderos padres de la autora. Con ellos, dos testimonios y la voz del filósofo pero también actor y teórico de la guerrilla cubana, Régis Debray, se teje un viaje intimista e histórico.

A pesar del escepticismo de Debray, autor de las páginas más sinceras que se escribieron sobre las esperanzas perdidas, Laura Alcoba decide explorar la selva cubana porque son demasiadas las preguntas sin respuesta, demasiado grande el culto del secreto. Alcoba quiere romper el principio de silencio fundamental para la sobrevida de las fuerzas revolucionarias y desafiar el misterio de su nacimiento en la Habana. La mentira administrativa que la hizo nacer en La Plata queda sin embargo como única verdad: "La pregunta sobre mi identidad al nacer que sigo sin conocer…ahí se gesta lo que se va a vivir posteriormente, que empecé a contar en la Casa de los conejos. En estos cambios de identidad múltiples, a veces es como si la memoria de unos y otros se hubiese perdido, y yo trato de encontrar un camino y trazar una historia con muchas dudas. Las dudas tienen un lugar en el libro, para mí son importantes, dicen mucho de esa generación, de esa época… Finalmente no tenía ninguna fotografía, ningún documento impreso, sólo tenía relatos, hay algo también ahí de cuento, de cuentos contradictorios".

Para Laura Alcoba la diferencia entre las dos grandes familias de armas no tienen secreto: por un lado las americanas, por el otro las soviéticas, siempre más pesadas. Kalachnikov con la celebre AK-47, AK-59 y la ametralladora liviana RPD, ideal para la guerrilla dice el oficial cubano. Esa fue la primera lección que aprendieron sus padres, en el coqueto barrio de Miramar en La Habana, vestigio de un pasado reciente… Los adolescentes sueñan de Revolución con una R mayuscula.

Con la certeza que la literatura de Laura Alcoba es más fuerte y seguramente más liviana que un AK-47 partimos con la última generación lírica, en un viaje iniciático de La Plata a Cuba, pasando por París y Praga. Sin juzgar, sin buscar heroes, revivimos gran parte de una reciente y dolorosa historia latinoamericana donde el diálogo entre los vivos y los muertos todavía no terminó.
Fuente:RevistaÑ



TELEVISIÓN
Entrevista. Jorge Coscia y Mario Oporto
Año 5. Edición número 203. Domingo 8 de abril de 2012
Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com
Un anticipo de lo que se podrá ver hoy a las 23 horas por CN23: los vínculos entre política e historia, la formación de los intelectuales, las diversas interpretaciones sobre del pasado nacional y la integración latinoamericana.

El libro Historia de la Nación Latinoamericana tiene muchos años, pero dijo su autor, Jorge Abelardo Ramos, que cuando empezó a escribirlo quería hablar de la historia de un gran naufragio. Con los años, podemos decir que allí se habla de una tragedia, de algo que en algún momento de la historia argentina podría pensarse: Latinoamérica como una especie de sueño, como una misión, como una utopía, como una visión melancólica. Hoy, por suerte, estamos en una Latinoamérica que se está pensando a sí misma como una identidad. Para Jorge Coscia, haber prologado este libro tiene una enorme importancia. Tal, que incluso trasciende mucho de los grandes trabajos que él hizo tanto en el cine como en sus textos narrativos.
Jorge Coscia: –Sí, yo tuve la suerte de que me invitara Víctor Ramos a prologarlo y prueba de lo que valoro de ese prólogo es que estuve en Venezuela, el sábado de la semana pasada presenté el libro en la Feria de Venezuela. Y, en realidad, la presentación era de dos títulos. Uno mío y éste de Jorge Abelardo Ramos. Al final de la charla me preguntaron sobre mi libro porque quedó como una gran incógnita, pero creo que este libro está en los fundamentos mismos de gran parte del pensamiento político que tengo. Y también tiene mucho que ver el primer ejemplar que llegó a mis manos de parte de Mario.
Mario Oporto: –El primer ejemplar de aquella edición. Con Jorge somos amigos desde que nacimos y nos formamos políticamente juntos. Por eso puedo afirmar que es un libro, por lo menos en nuestro pensamiento, estructural. Yo, lo que he escrito en mi vida, todo el material de las clases que di y lo que he pensado, lo hice a partir de ir desarrollando y de ir ampliando esta inmensa idea de Jorge Abelardo Ramos. Porque el libro es una inmensa idea, mirar América latina desde otro lado y completar su obra ha sido una tarea mía, una tarea nuestra, durante mucho tiempo. Aun con las discusiones que tuvimos.
–Ustedes conocieron a Jorge Abelardo Ramos. Militaron en el Frente Izquierda Popular (FIP) que es la organización anterior...
J.C.: –El FIP fue una estructura electoral del ’73; el origen era el Partido Socialista de la Izquierda Nacional y la Agrupación Universitaria Nacional que llegó a conducir la FUA nacional.
–Además, ustedes son de Flores y el Colorado Ramos también nació allí. Me dijo su hijo, Víctor Ramos, el otro día, que nació en alguna de esas calles de Parque Chacabuco que tienen nombres de luchadores socialistas o anarquistas.
M.O.: –Entonces es el barrio donde yo viví, en la calle Espartaco. Nosotros nacimos con Jorge ahí cerquita, en una calle que se llama Francisco Bilbao, que también es el precursor del socialismo chileno. Recuerdo otros nombres, está Bialet Massé. Y hay nombres ingleses, como Cromwell.
–Cromwell, un hombre interesante, un inglés que jugaba en este equipo...
J.C.: –Perón vivió también por ahí, vivió en lo que es hoy el barrio de Laferrere, creo que en la calle que se llamaba Lobos, muy cerca de donde nosotros nacimos. Y allí murió su padre, allí se casó por primera vez. Se fue de ahí con su primera mujer.
–Este texto, mirándolo literariamente más que históricamente, tiene un período de tiempo y una extensión territorial que es de una ambición incalculable. Es decir, es América latina desde los inicios de la conquista.
M.O.: –Por eso es una gran idea, porque hacer esta historia desde una visión de la narración histórica más clásica hubiese llevado diez tomos. Esta es una gran idea porque sintetiza en un texto grande, pero no exagerado, una visión de esta unidad. Dentro de esa unidad hay espacios prehispánicos, hay espacios hispánicos, hay espacios iberoamericanos y, además, contiene una reflexión política final, teórica, interesante.
–Es apasionante encontrar algunas frases que alguno pensaría que las dijo Gramsci y, en realidad, fueron enunciadas por un inca: que ningún pueblo que sea opresor puede ser libre.
M.O.: –Exacto. Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre.
J.C.: –El Inca Yupanqui era un delegado de las Cortes de Cádiz, un delegado americano que, por supuesto, descubrió que los diputados españoles republicanos querían seguir siendo colonialistas. Yo creo que no en vano la utopía neoliberal planteó el fin de la historia y Ramos, precisamente, mucho antes de esa utopía del fin de la historia, reconstruye una historia que estaba ausente. Y esa recomposición de la historia yo creo que es un cimiento poderosísimo para esta reconstitución material de la integración que expresan uniones como Celac, Unasur y el Mercosur. Tenemos una historia común que de hecho existe pero si no se relata, estamos permitiendo que triunfe la realidad de la utopía neoliberal: anular el relato, anular la memoria, deconstruirla para justificar una construcción diferente que es la construcción hegemónica, el Consenso de Washington y todas sus variantes. Por eso este libro nació dos veces, una vez cuando lo escribió Ramos y la segunda cuando lo redescubrió el presidente Chávez. Yo lo comprobé en Venezuela, donde hoy Historia de la Nación Latinoamericana es un libro imprescindible, que se busca. Editaron 100.000 ejemplares porque es un libro que allá, por ejemplo, lo compran los soldados. En la feria del libro uno ve a los oficiales leyendo a Fidel, leyendo este tipo de libros. Ojalá que nuestros oficiales en el Ejército Argentino lean este libro para comprender también ellos que son, además de argentinos, latinoamericanos.
–Jorge Abelardo Ramos era un gran político, un gran militante. Hoy, pensar en el marxismo de Indias es una frase de chicana de asamblea de trabajadores, de asamblea universitaria, pero, al mismo tiempo, si uno la resignifica, verá de manera indudable los carteles en los cuarteles de Venezuela que hablan del socialismo del siglo XXI. Todos estos cambios que está viviendo Latinoamérica con un consejo de defensa sudamericano están más cerca de pensar que aquel naufragio que mencionaba Ramos no fue en vano. Que el aporte suyo fue indispensable para entender la historia como un hecho real.
M.O.: –Además, está ese rescate de la historia en donde uno pone los énfasis. Nosotros hemos sido formados, durante mucho tiempo, en poner los énfasis en la fragmentación y en la diferenciación y hasta en la enemistad. Si uno pone los énfasis en la historia común, en la unidad, en lo que yo llamaría hoy la re-unión es otra visión. Y digo re-unión porque estuvimos unidos, y nos desunieron. Porque, además, como decía Jorge Coscia en esto del neoliberalismo y el fin de la historia, el individualismo exacerba dos cosas: exagera, primero, el egoísmo. Y luego exagera el presente. Porque el egoísmo exacerba el presente, lo inmediato, y una visión colectivista lo que hace es poner el énfasis en el pasado y en las continuidades para pensar el futuro. Entonces, volver a ubicarnos en nuestro territorio, en este espacio en el que hemos nacido juntos, en donde nos unen un idioma y las luchas comunes. Con esas unidades, que no son una sola sino varias, se logra encaminarse hacia una síntesis. Cuando digo “varias unidades” digo que el mundo indoamericano eran unidades, estaba el espacio azteca, el espacio maya, el espacio inca. Eran unidades. Más allá de lo que somos hoy los Estados nacionales y los virreinatos, eran unidades hispanoamericanas. Y luego de la revolución, y aquí Ramos hace un inmenso aporte, hay muchos intentos de unidad. Él rescata a Morazán, que para nosotros tal vez sea un poquito más lejano que San Martín o Bolívar o Artigas, gente que pensaba espacios que estaban mucho más allá de lo que es hoy el Estado nacional creado después de la derrota del siglo XIX.
–Me contaba Pacho O’Donnell que estuvo el otro día en Entre Ríos donde se hizo un homenaje a Artigas porque se cumplían doscientos años del campamento de Ayuí. Cuántas veces, los que estamos de este lado, del Este, Entre Ríos, los porteños, nos hemos perdido la figura de Artigas, creyendo, como cree muchísima gente, que Artigas es uruguayo. Y el decía “yo soy argentino de la banda oriental”.
M.O.: –Como lo definía Ramos, lo definimos nosotros: el más grande caudillo de los argentinos. O ese gran argentino-oriental, como lo definía el uruguayo argentino-oriental Methol Ferré.
–Methol Ferré, otro personaje que tuvo que ver, y mucho, en la vida de ustedes. Me gustaría ir un poquito a lo anecdótico. Coscia, vos decías que el primer ejemplar del libro de Ramos te lo trajo Mario Oporto. ¿De qué año era esa edición, en qué época era, qué pasaba en la vida de ustedes para que de jóvenes, además de decir “che, hay un simple de los Beatles...”, se interesaran por este tipo de materiales?
M.O.:J.C.: –Teníamos, básicamente, muchas preguntas. Y encontramos muchas de las respuestas en ese libro.
M.O.: –El ejemplar sería del año ’68, ’69 o ’70.
J.C.: –Más bien ’70, creo.
M.O.: –Por supuesto que nos deslumbraba el socialismo y la Revolución Cubana. Y, por lo tanto, el materialismo histórico en sus manuales más ortodoxos, más estalinistas. Pero, por otro lado, éramos populares, porque éramos intuitivamente federales. No nos gustaban los héroes de la izquierda argentina, que eran parte de la ilustración unitaria. Nos gustaban los caudillos federales. Y estábamos en esa mezcolanza. Yo no sabía que Manzi alguna vez había escrito un poema sobre los estudiantes de la universidad de Derecho y decía que buscan esa simbiosis pampeanamente rara de Yrigoyen y Marx. Nosotros estábamos buscando esa simbiosis pampeanamente rara entre Perón y el socialismo. Y aquí nació esto. Un día Jorge conoció a un compañero que militaba con Abelardo Ramos y fue como una ráfaga imparable. En quince días conocimos el libro y conocimos al socialismo.
J.C.: –Estaba hablando con un profesor mío del secundario que era sobrino de Dellepiane, y le conté de este intríngulis entre Yrigoyen, Perón, Marx, Guevara. Y el tipo me dijo: “Pero usted lo que tiene que leer es a Abelardo Ramos”. Hasta hace poco me preguntaban muchos compañeros, militantes, jóvenes, qué se puede leer, como diciendo qué se podía leer para tener esa cosmovisión que nosotros tenemos. Y yo siempre dije que hay que leer Revolución y contrarrevolución en la Argentina e Historia de la Nación Latinoamericana. Y anunciaba que si bien los libros de Rodolfo Puiggrós se conseguían, los de Abelardo Ramos no estaban. El hijo de Abelardo había logrado sacar una edición en el Senado que, según el dato que él mismo me dio, lo editó la Cámara con la participación del senador Pichetto. Y la privada que más libros pidió fue la de la senadora Cristina Fernández de Kirchner. Pidió muchos ejemplares. No es casualidad que uno encuentre en ella esa concepción tan clara de la historia que se expresa, en primer lugar, en las políticas. Néstor Kirchner también, pero en ella está en lo simbólico de una manera muy clara. Cuando diseñó el Salón de los Patriotas, por ejemplo, no se colgó a Santander.
–Hay que recordar que el colorado Ramos le dedicó a Santander todo lo que le tiene que dedicar para no pensar que Bernardino Rivadavia era una causa exclusivamente nacional.
J.C.: –Habló de él como del Rivadavia colombiano, de la Gran Colón.
M.O.: –Y este libro, más Revolución y contrarrevolución en la Argentina y la Historia crítica de los partidos políticos argentinos, de Rodolfo Puiggrós. Los tres en un momento en que, paralelamente, empezaba a salir en fascículos esa gran revista que fue Polémica. Uno de sus primeros fascículos lo escribía Rodolfo Puiggrós. Así que descubrimos todo junto y los libros los encontramos en la biblioteca de un tío abuelo mío que era del Partido Comunista. Me regalaba los libros de José Ingenieros y se guardaba éstos, pero lo superamos y pudimos leerlos.
–La obra monumental que hizo Puiggrós destruyó la visión estalinista tradicional. Otro que estaba en el mismo camino era Mariátegui, un marxista peruano brillante. Jorge, hace poco, en tu novela Juan y Eva, evocaste algunas escenas que tenían que ver con la visión estalinista en el país del ’44 y ’45 que son tremendas...
J.C.: –Uno de los asesores de Braden era, por ejemplo, un comandante de la Guerra Civil Española. Se discute si era del PC o no, pero había sido formado allí, amigo de Rafael Alberti, y toda esa visión relativamente correcta.
–Mario, ¿qué importancia tiene la política en la historia? Sos un historiador formado, estudioso, que diste clases. ¿Cuándo la formación científica del historiador llega a un límite donde el debate de la política ocupa el primer lugar?
M.O.: –Siempre pensé que la historia es una disciplina con su metodología, con su profesionalismo. Admiro mucho a amigos míos que se dedicaron a hacer historia como profesionales y los leo con mucha atención. Pero no me siento a la par porque ellos dedicaron una carrera profesional muy importante y están haciendo grandes contribuciones a la historiografía argentina, trabajan en universidades y en el Conicet e investigan; pero finalmente hay una interpretación de la historia. La historia no existe, existen los historiadores. Existe esa primera lectura del hecho objetivo, no existe el hecho objetivo, existe la interpretación del hecho objetivo. De lo contrario, no estaríamos discutiendo hoy si fue o no gol el de Colón contra San Lorenzo. Hay interpretación. Somos de Flores y de San Lorenzo. Entonces, cuando hay interpretación hay discusión política, por supuesto. Y la historia es un arma cargada de política. Eso es cierto. Y de acuerdo a lo que uno interprete va a tener diferentes conclusiones. No hay que tener miedo a eso porque forma parte de la interpretación del pasado. Lo que no me gusta es denostar; admiro a gente que no piensa como yo, a muchos que tienen posiciones antagónicas a las mías en política o en historia contemporánea. Los pensadores nacionales podemos leer a Borges y los anti-nacionales no pueden leer a Jauretche. Esa es nuestra gran diferencia.
J.C.: –Por ejemplo, Félix Luna ha hecho aportes al libro de Ramos, Revolución y contrarrevolución. Para escribir Juan y Eva yo trabajé mucho con el libro de Félix Luna, El 45, una gran obra. Su libro Soy Roca también es interesante, aunque grita y molesta. Pero es un viaje en el tiempo lleno de originalidad. Félix Luna fue un gran escritor. El problema con otro gran historiador, Tulio Halperin Donghi, es que cuando habla del bombardeo a Plaza de Mayo se acuerda de las quemas de las iglesias y mete al bombardeo bajo la alfombra.
M.O.: –A su manera, es como José Luis Romero.
J.C.: –Esconden 400 muertos debajo de la alfombra como si fueran nada y, de ese modo, sientan las bases para la construcción del olvido. En Política nacional y revisionismo histórico Jauretche dice que, más que haber una historia de la política, hay una política de la historia. El más grande instrumentador de una política de la historia fue Bartolomé Mitre.
M.O.: –Alberdi lo señala. Hablábamos antes de Methol Ferré. Él decía que "si a los argentinos no les interesa la unión de Hispanoamérica, no se ocupen, pero a nosotros, a los pequeños países, la vida se nos va en eso". Methol tiene un artículo extraordinario de relación entre Alberdi y Perón lleno de originalidad. Allí dice que Alejandro Korn planteaba que había que continuar el trabajo de Alberdi. Que después de sus Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina se necesitaban otros lineamientos. Y que eso es lo que escribió Juan Domingo Perón. Ese es el esfuerzo que hay que hacer para repensar desde acá. La originalidad es repensar desde este continente.
J.C.: –La otra cuestión es que todos estos libros, los de Puiggrós, los de Manuel Ugarte, los de Methol, se escribieron en derrota, mientras que el de Jorge Abelardo Ramos, el de Mario Oporto y algunos otros que están circulando se escriben en un momento que no es de derrota, sino de auge, donde gran parte de América latina está siendo gobernada por mandatarios populares nacionales, democráticos, plebiscitarios, con procesos de integración. Hoy tenemos la obligación de sentar bases ideológicas y no dormirnos en lo realizado hasta ahora. Es muy bueno que los jóvenes no sólo sepan cantar la Marcha Peronista y sus canciones. Cantar está muy bien, ya que la alegría es importante, pero además hay que leer, hay que escribir, hay que pensar y debatir. Y lo vienen haciendo muy bien. Los jóvenes fueron una parte fundamental de la resistencia bloguera en el año 2008. No les voy a dar cátedra a estos jóvenes y a su metodología de lucha, pero sí es bueno entender que hay una historia y que no es necesario escribir de nuevo ciertos libros que ya están escritos.
Fuente:MiradasalSur


Un nuevo impulso a la producción audiovisual
Año 5. Edición número 203. Domingo 8 de abril de 2012
Se lanza Fábrica de TV, una iniciativa que apuesta al desarrollo de contenidos televisivos en todo el país. Las experiencias de los nuevos realizadores que se suman a un mercado históricamente concentrado en Buenos Aires.

Desde sus inicios, el mercado televisivo argentino funciona a partir de la repetición de los contenidos que generan los canales de Buenos Aires. El informe anual de la TV abierta realizado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) demuestra que, en 2011, el 60% de los contenidos televisados en las provincias se originó en la región metropolitana, principalmente por las emisoras del Grupo Clarín y Telefónica.
Tras la sanción de la ley de medios, se puso en marcha un conjunto de programas e iniciativas con el propósito de poner límite al centralismo porteño y promover el desarrollo de espacios de producción audiovisual en otras regiones el país. El Plan Operativo de Fomento y Promoción de Contenidos Audiovisuales, el Programa Polos Audiovisuales Tecnológicos, el Banco Audiovisual de Contenidos Universales (Bacua), el Árbol de Contenidos Universales Argentinos (Acua), además de ser nombres ostentosos, tienen la virtud de conformar un entramado de políticas públicas complementarias que fomentan la reactivación de un mercado altamente concentrado. Cada una de estas iniciativas, autónomas pero estratégicamente vinculadas entre sí, promueven la producción y difusión de contenidos para el Sistema Argentino de TV Digital Terrestre (Satdt).
Para continuar con ese impulso, el ministerio de Planificación Federal, a través del Consejo Asesor del Satdt, acaba de presentar Fábrica de TV, un espacio que incorpora el desafío de pensar esa producción en términos de industria (cultural). “La fábrica elabora, produce, desarrolla, en este caso, contenidos televisivos. Es una industria que debe ser sustentable en cada polo regional y redituable económicamente”, explica Osvaldo Nemirovsci, coordinador general del Consejo Asesor. “La idea es que los nuevos actores que se incorporan a la producción no vean al Estado como una ventanilla donde ir a cobrar subsidios, sino que se brinden condiciones para crear empleo genuino, jerarquizar el trabajo profesional, dinamizar el mercado de la televisión y, por supuesto, tratar de modificar el consumo cultural de los argentinos a través de nuevas alternativas de contenidos basados en lo regional, en lo local, en otras historias y otros aspectos culturales”.
La iniciativa forma parte de la segunda etapa del Plan Piloto desarrollado por el Programa Polos, en el cual 45 universidades nacionales nuclearon e impulsaron a los actores del sector audiovisual de cada comunidad para conformar pequeños sistemas productivos locales –llamados nodos– integrados por cooperativas, productores independientes, organizaciones sociales, pymes, sindicatos, televisoras y organismos públicos locales.
La propuesta de Fábrica de TV es que los nodos desarrollen programas televisivos que deben ser coproducidos con las pantallas existentes en cada región para garantizar la emisión posterior del producto. Se incorporan además líneas de producción con requerimientos concretos. Una de ellas está destinada a producciones periodísticas para abastecer de contenidos informativos al programa Panorama Argentino; la segunda propone la realización de micros para la señal de contenidos universales Acua, y, por último, se busca el desarrollo de nuevos formatos para la TV abierta, principalmente programas de piso en tres géneros: periodístico, entretenimiento y ficción.
En esta etapa, la sustentatibilidad económica de los productores y las oportunidades para generar nuevos contenidos dependerá exclusivamente de su capacidad de negociación. “Desde el ministerio generamos una primera instancia de fomento para que se pueda desarrollar el proyecto, pero cada uno de estos productos tendrá que ser autosustentable, por eso la exigencia de asociarse con otras pantallas que lo emitan o comercialicen”, dice Nemirovsci. “Durante 30 o 40 años la televisión obtuvo rentabilidad en función de una mirada estrictamente comercial y generó contenidos en ese sentido: a más rating, más pauta. Nosotros tratamos de construir una nueva televisión que no corra detrás del rating ni de la publicidad, pero sin descuidar el modelo de negocio. La TV digital abre un nuevo mercado publicitario, nuevas rentabilidades, nuevas prácticas de consumo, genera demanda laboral en todo el país. Es una política que aborda lo comunicacional desde una mirada integral con un sustento filosófico: vincula innovación tecnológica con aplicabilidad social y con inclusión”, asegura.

Las otras voces. La reconfiguración cultural, social, económica y geográfica de la producción televisiva argentina llevará su tiempo. Aunque las políticas que buscan democratizar la realización de contenidos están en una etapa temprana de ejecución, los primeros resultados de su implementación dejaron satisfechos tanto a sus organizadores como a los nuevos actores involucrados. Evidenciaron la capacidad de producción de las distintas regiones del país, mostraron la satisfacción de los productores que se incorporaron al mercado audiovisual y lograron la creación de contenidos diversos, originales y de calidad.
Nicolás Batlle es uno de los fundadores de Magoya Films, una productora cinematográfica que tiene entre sus trabajos más celebrados la road movie Mundo Alas, con León Gieco y un grupo de artistas discapacitados. En 2010, la productora participó en los concursos del Plan de Fomento y Promoción de Contenidos Audiovisuales del Satdt con dos proyectos propios (Espacios de memoria y Entre horas) y como productora ejecutiva de la serie El Paraíso, de Sabrina Farji (estrenada por Canal 7). Las tres propuestas resultaron ganadoras y la experiencia en la pantalla chica le dio gran repercusión a su trabajo. “Producir El Paraíso fue una oportunidad fantástica. Soy un productor muy pequeño, no soy Adrián Suar, trabajo hace muchos años, hago cine. Nunca me imaginé que iba a tener una serie al aire en Canal 7 y que podía tener semejante repercusión”, cuenta Batlle. “Estas iniciativas dan la posibilidad de que aparezcan miradas diferentes, son una oportunidad laboral para los productores independientes y también una posibilidad de concretar proyectos. Creo que va a ser muy difícil competir en términos de audiencia con los canales comerciales de la Capital, pero no se apunta a eso sino a abrir espacios de expresión, a que haya un ámbito para crear ficción y documental diferente, y también a introducir contenidos de distintas regiones del país, con otras visiones a las que acostumbramos en la ciudad”, asegura el productor.
Alejandra García Vargas es la responsable de coordinar el nodo Jujuy y el polo audiovisual del NOA. Para esta docente e investigadora de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Jujuy, los polos apuestan a destrabar cierta “tensión espacial” propia de la producción televisiva nacional. La multiplicación de los contenidos en las pantallas significa “la posibilidad de sumar nuestras voces e imágenes a un relato que se encamina a representar al país en toda su complejidad y su riqueza. Ya no sólo habrá imágenes del NOA, habrá imágenes desde el NOA. Es decir, múltiples puntos de vista en lugar de gran cantidad de vistas desde un solo punto. Estas iniciativas también implican mejorar las condiciones de producción a lo largo y lo ancho del país, por lo que se invita a la mesa a trabajadores y trabajadoras del audiovisual que antes quedaban afuera”, afirma.
El choque de intereses, experiencias, ideologías y propósitos disímiles entre los variados sectores que participan de estas iniciativas no son ajenos a este proceso. García Vargas explica que la experiencia en su provincia fue “hermosa, compleja y difícil”. Y que la implementación involucra “una serie de articulaciones que revelan una historia de asimetrías y diferencias: la dinámica capital/provincias, la vinculación de actores históricos con otros nuevos (todos de diferente peso, legitimidad, experiencia y modalidades de organización) y la percepción diferencial de las consecuencias de esta transformación. E implica también, la interrelación de diferentes temporalidades para la acción: el anuncio de la política, que antecede bastante tiempo a la efectiva implementación; la de las universidades nacionales, que tienden a llegar al terreno de la coyuntura con cierto decalaje propio de las lógicas académicas o de la investigación; y la de los productores audiovisuales independientes, que ejercen el oficio que les permite ganarse la vida en el día a día”, reconoce la docente.
Los cambios generados a partir de la reactivación laboral y el desarrollo de mercados profesionales a nivel local es una constante en las voces de los nuevos actores. Sólo el Programa Polos tiene hoy más de 650 organizaciones afines al sector audiovisual que participan de los proyectos emprendidos en las distintas regiones del país, y se crearon más de 5.000 puestos de trabajo directo. “Cuando el Estado interviene con tanta contundencia, se nota. Hubo meses del año pasado en los que era muy difícil conseguir cámaras, los técnicos estaban todos a full, fue un momento de plena ocupación laboral en lo que se refiere a equipo técnico, elencos, músicos y equipamiento de cámaras, luces y sonido. Se nota mucho que hay movimiento a nivel empleo”, cuenta Batlle.
“Lo interesante es el fomento a la producción federal realmente concebida desde las provincias. No es un equipo de la Capital el que se traslada a las regiones para filmar sus historias, sino que son los camarógrafos, editores, directores, productores y técnicos locales los que participan del proyecto”, dice Rodrigo Caprotti, un joven cineasta bahiense que estuvo a cargo de la producción de los dos proyectos realizados en la ciudad del sur bonaerense. “La premisa del programa era no bajar fondos sin conocer la realidad local. Y que el paso inicial haya sido testear las capacidades de producción de la ciudad da cuenta de una seriedad y una planificación inéditas. La lucha ahora es por la generación de empleo sustentable. La torta publicitaria de la televisión está concentrada en dos o tres manos desde hace más de 30 años y el único modo de pelearla es a través de los nodos. Nos organizamos, conseguimos este espacio desde el cual generar proyectos propios, la gente se está sumando y ahora hay que fortalecerlo. Es la única manera de que perdure más allá de los cambios de gobierno”, afirma Caprotti. “Estamos creando algo que antes no existía y que esperamos sostener largamente en el tiempo –coincide García Vargas desde Jujuy–. Se trata, nada más y nada menos, que de asociar actores para producir, juntos, en la cantidad y calidad necesarias para las nuevas pantallas.”.
Fuente:MiradasalSur


EL CASO MELINCUÉ
Estreno Lunes 9 de abril 20:30 horas por Canal Encuentro.
Programación: Lunes a las 20:30hs.
Repeticiones: Martes 12.30hs, Miércoles 07.00hs,
Sábados 14.30hs y Domingos 08.00hs.
La realización de esta serie documental surge a raíz de la investigación que hacen los
estudiantes de la escuela Nro 425 “Pablo Pizzurno” junto con la docente Juliana Cagrandi, en el
pueblo de Melincué, a partir del hallazgo de dos cuerpos acribillados -Yves Domergue y su
pareja Cristina Cialceta- encontrados en el año 1976 en un campo vecino. Eric Domergue,
hermano de Yves, recorre los lugares y entrevista a las personas involucradas en el caso.
Dirección General - Lorena Muñoz
Producido por - Benjamin Avila, Maximiliano Dubois, Lorena Muñoz
Producción Ejecutiva - Mariana Garrote
Coordinación de Producción - Carina Carbone
Realización - Andrés Habegger
Producción Periodística - Graciela Dobal
Guión - Tamara Viñes
Dirección de Fotografía - Ivan Gierasinchuk
Música Original - Pedro Onetto
Interpretada por - Pedro Onetto, Alejandro Terán
Montajista - Darío Fernandez
Asistente de Producción Periodística - Eladia Grosso
Coordinación de Postproducción y Online - Paula Ceballos
Asistencia de Postproducción - Josefina Castillo, Vanina Maslowski
Asistencia de Edición - Valentín Gurrieri
Digitalizador - Simón Pereyra
Gráfica - Siksi/ Oficina de diseño
Postproducción de Sonido - Sonomondo - Luciano Fusetti
Asesoramiento Legal - Mariana Paula Volpi
Administración - Mariana Massa, Jonathan Byrne, Norma Rodriguez
Contador - Ernesto Tirapegui
Nuevos capítulos del Caso Melincué

Son 4 capítulos distintos y nuevos, los lunes 9 - 16 - 23 y 30 de abril a las 20.30 horas por el Canal Encuentro (Ver repeticiones más abajo).
Cap. 1. Yves
Cap. 2. Cristina
Cap. 3. Melincué y Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe
Cap. 4. Juicio a Díaz Bessone en Rosario, Equipo Argentino de Antropología Forense y ceremonia del árbol en Rosario.

NUEVA SERIE DE "HABITACIÓN 15/20" EN CANAL ENCUENTRO
El Lunes 9 de abril se estrena la nueva serie de cuatro capítulos El Caso Melincué. Se emitirá por Canal Encuentro los días

lunes a las 20:30hs. Repeticiones: Martes 12.30hs, Miércoles 07.00hs, Sábados 14.30hs y Domingos 08.00hs.

La realización de esta serie documental surge a raíz de la investigación que hacen los estudiantes de la escuela Nro 425 “Pablo

Pizzurno” junto con la docente Juliana Cagrandi, en el pueblo de Melincué, a partir del hallazgo de dos cuerpos acribillados

-Yves Domergue y su pareja Cristina Cialceta- encontrados en el año 1976 en un campo vecino.

Eric Domergue, hermano de Yves, recorre los lugares y entrevista a las personas involucradas en el caso.
Envío:Eric Domergue


MÚSICA
ROSARIO
ENTREVISTA A DERNA ISLA, PRESIDENTE DE LA FUNDACION ALLEGRO ARGENTINA, RED DE ESCUELAS ORQUESTAS.
"Sembremos Argentina de orquestas"
El fin de la fundación es formar una Red de Orquestas Sinfónicas Infanto Juveniles como herramienta de inclusión y transformación socio educativa fundamentalmente en Santa Fe. La "Escuela Orquesta del Barrio Ludueña", por ejemplo, cuenta hoy con 220 alumnos.
"A mí me gustaba la música pero no le encontraba una finalidad útil. Ahora tengo una respuesta", dice Derna.
En estos tiempos que vivimos en donde el materialismo, la intolerancia y el egocentrismo se erigen como lamentables pilares en la sociedad, resulta difícil creer que existan personas dedicadas a ayudar al prójimo a intentar mejorar su calidad de vida. Este es el caso de Derna Isla, una profesora de música rosarina que viene desde hace años llevando adelante un proyecto extraordinario: Fundar y llevar adelante orquestas infantiles en escuelas de barrios carenciados, para así lograr que los niños se integren en un organismo orquestal, alejándolos de la realidad sórdida a la que pertenecen, con los fantasmas de la violencia, el delito, la droga y la deserción escolar.

Derna es presidente de la Fundación Allegro Argentina, creada por ella con el fin de formar una Red de Orquestas Sinfónicas Infanto Juveniles como herramienta de inclusión y transformación socio educativa en distintos puntos del país, y fundamentalmente en Santa Fe. La Fundación posee un Banco Solidario de instrumentos desde el cual abastece a las Orquestas de la Red que lo necesitan, junto con un archivo de partituras y videoteca con material de apoyo. Además, posibilita capacitación pedagógica y musical a los maestros de la Red, para potenciar la labor y convertirlos en multiplicadores de la metodología.


-¿Cómo surge este ayudar al prójimo a través de la música?- le preguntó Rosario/12 a Derna Isla.
-A mí me gustaba la música pero no le encontraba una finalidad útil. Viendo que mi padre era médico, veía con admiración que el médico en una guerra o en una catástrofe podía ayudar, pero, ¿qué podía hacer un músico? Esa pregunta siguió latente mucho tiempo y sin querer se fue respondiendo tiempo después. En 1998, dando clases en escuelas primarias públicas, soñaba con crear una orquesta, pero un conjunto de factores no fueron propicios. Más tarde, en el año 2001, trabajando en escuelas cuyos chicos permanecían mucho tiempo expuestos a los peligros que conlleva la calle (trabajo infantil, violencia, abusos, drogas), pudimos hacer realidad ese sueño. Ello fue posible gracias al abnegado acompañamiento de profesores que trabajaron ad honorem y llevaron sus propios instrumentos, contando luego con el apoyo de instituciones, particulares y la primera empresa madrina DAAL Alimentaria.

-¿Cuándo y cómo surge la Fundación Allegro?
-Cuando comencé con esto no sabía del proyecto venezolano. En el año 2003, una cellista amiga radicada en Francia (Laura Caronni) me dice "Derna, lo que vos querés hacer ya lo están haciendo en Venezuela. Tendrías que ir allá". Y así fue, gracias a la providencia. Porque dos días después, abro el diario y había un concurso de una beca para realizar estudios en Europa y toda América. Hubo tres ganadores. Uno eligió ir a Suiza, otro a Canadá y yo a Venezuela. Esa beca posibilitó mi primera capacitación en Caracas, en la "Fundación del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela" creada en 1975 por el maestro José Antonio Abreu.

Derna sostiene que el Sistema de Orquestas Venezolano es reconocido mundialmente como un organismo de excelencia musical, que está transformando en la actualidad la vida de 350.000 niños, adolescentes y jóvenes de toda Venezuela. Y agrega que por su impacto, la obra se ha replicado en toda Latinoamérica, Corea del Sur, Australia, Suecia, Italia, Estados Unidos y otros países. Y es considerada como una de las herramientas más eficaces para contrarrestrar los efectos que genera la exclusión social en niños, adolescentes y jóvenes.

"El Sistema de Orquestas creado por Abreu fue producto de una mente brillante y visionaria, que en sus orígenes fue resistido por la chatura de los funcionarios, pero que progresivamente tuvo avales políticos y respaldos de las batutas más reconocidas del mundo, como Abbado y Rattle. Maravillada, conmovida y transformada por lo que ví, a mi regreso en marzo del 2004, tenía la convicción que para replicar esa obra era necesario crear una herramienta jurídica que nos permitiera poner en acción nuestro sueño de manera sistematizada, y así nace Allegro Argentina", cuenta Derna.

Consultada por los mejores momentos que recuerda en estos ocho años de actividad, Derna los resume en la simple emoción cotidiana. "Los avances de cada uno de los chicos, el empeño y profesionalismo de cada uno de los docentes por desarrollar las potencialidades de cada alumno, el esfuerzo de una mamá por acompañar y alentar a su hijo. La llegada a Barrio Ludueña fue muy fuerte para todos, reunidos en la Escuela 1027 y en el Comedor del Padre Edgardo. También es para destacar la gente maravillosa que se congregó a raíz de la orquesta de la Esperanza, con su coordinadora Lorena Mendieta", dice.

El proyecto es sin dudas gigantesco e impactante: la "Escuela Orquesta del Barrio Ludueña", por ejemplo, cuenta hoy con 220 alumnos de 3 a 18 años edad. Por su parte, la "Escuela Orquesta de la Esperanza", emplazada en la Escuela Ntra. Sra. de la Esperanza, tiene en contraturno escolar a chicos de los Barrios Esperanza, FONAVI, Rucci, Casiano Casas, Cristalería y Parque Field.

La continuidad de este sueño es posible gracias al apoyo de empresas de la ciudad, la Municipalidad de Rosario, donaciones de particulares (en cuenta bancaria) y el fundamental acompañamiento de padres y vecinos.

Con la meta de realizar a fines de este año un Festival de Orquestas Infanto Juveniles que pretende contar con la presencia de una misión de maestros venezolanos, Derna señala que "lo único que deseo es que nuestras vidas sean lo más útil posible y sirvan a los demás para cambiar positivamente algo. La orquesta es una pequeña sociedad modelo, donde los chicos aprenden orden, organización, disciplina, interpretación, creatividad y versatilidad". Y agrega que es "una convencida de que tiene más posibilidad de cambiar algo una gestión sin recursos pero con visión, iniciativa y entusiasmo; que la administración más rica del mundo, pero con una escasa apertura mental. Por algo el lema de los venezolanos es `Tocar y Luchar'". Para contactarse con Allegro Argentina: fundación@allegroargentina.com.ar. Cómo Colaborar: Banco MACRO. Fundación Allegro Argentina. N° de Cuenta Corriente: 3 335 09 405 956 334. CBU: 2850 335 ? 4 3009 405 956334-1.
Número de CUIT: 30 - 71117803 - 8.
Fuente:Rosario12

Discoteca del sur
Año 5. Edición número 203. Domingo 8 de abril de 2012

Radio CAFF: Tango siglo XXI
Intérpretes Varios
Ultrapop

En el 2012 también
La Orquesta Típica Fernández Fierro es mucho más que actitud y gestos. Creó un estilo propio y al mismo tiempo funciona como una usina de agitación cultural. Su nueva aventura es un compilado de amplio espectro. En ese marco se destacan el fervor de la Otff con “Despedida”, las guitarras y el tono provocador del Tape Rubín en “Bluses de Boedo”, la elegancia de El Arranque con “Nuevo”, la cancionística de La Chicana en “Una iguana y tres monedas” y el vuelo instrumental del Ramiro Gallo Quinteto –“El último kurdo”– y la pianista Sonia Possetti con el violinista Damián Bolotín en “Ida y vuelta”, entre otros. Un trabajo que amenaza con transformarse en un testimonio histórico.

Poquitas cosas
Lo Péz
BAU Records

Nuevas voces de la tierra
Julio Orieta (bajo y voz), Federico Nicolao (guitarra y voz), Mariano Prosdocimo (bombo y voz), Ignacio Romero (guitarra y charango) y Román Giudice (guitarra y voz) conforman una de las agrupaciones de folklore más auspiciosas surgidas en los últimos años. Poquitas cosas, segundo trabajo de Lo Péz, constituye una profundización de su mirada musical: amplia desde los géneros, muy cuidada desde lo instrumental, rica en lo armónico y con voces esmeradas. Gemas como “Caride”, “Poquitas cosas” y “La manzana” se destacan en un trabajo sin baches, al que acaso sólo pueda achacársele su excesiva pulcritud.

The Malkin Jewel
The Mars Volta
Warner

Convite desafiante
Hay gestos que valen más que mil palabras. “The Whip Hand”, primer track del sexto disco de estudio de The Mars Volta, resuena tan poderoso como para reconciliarnos con el mundo. Desde la percusión irregular, pasando por las guitarras angulares, los teclados chirriantes y las melodías vocales fantasmagóricas. Es una gran canción, pero también una declaración de principios. Cedric Bixler-Zavala (voz) y Omar Rodríguez-López (guitarra) no están dispuestos a renunciar ni un centímetro a su agitadora psicodelia progresiva. Quizás no todas las composiciones brillen tan exactas, pero el disco es un convite de libertad desafiante al alcance de un solo play.
Fuente:MiradasalSur



TEATRO
ROSARIO
"MALDITA SEA (LA HORA)", TODOS LOS SABADOS A LAS 22 EN EL TEATRO LA MORADA.
Sobre el maltrato que supimos conseguir
Es la historia de cinco personas que viven en el sótano de una casa gracias a la caridad de la madre que los sostiene. La única condición es cuidar a un integrante con problemas mentales al que todos los domingos deben 'subir' a tomar el té.
Es una nueva propuesta del Departamento de producción de la Escuela Provincial de teatro.
Anoche en el Teatro La Morada (San Martín 771) se produjo el estreno de "Maldita sea (la hora), obra de Julio Chávez dirigida por Gustavo Di Pinto y Jorge Ferrucci. Una nueva propuesta del Departamento de producción de la Escuela Provincial de teatro Nº 3013 "Ambrosio Morante". La obra que podrá verse todos los sábados de abril, mayo y junio, en el horario de las 22, cuenta con las actuaciones de Cecilia Lacorte, María Laura Silva, Fernando Sierra, Damián Sanabria y Aimé Fehleisen.

El director Gustavo Di Pinto comentó a Rosario/12 el proceso de trabajo de esta nueva puesta en escena que recibió una mención especial en el concurso de Coproducciones 2010 organizado por la Secretaria de cultura de la Municipalidad de Rosario.

"El departamento de Producción de la Escuela brinda a sus egresados la posibilidad de una primera experiencia teatral tutelada, esto implica poner a disposición del elenco un director y un equipo técnico artístico que cubra los roles de iluminador, vestuarista y escenógrafo", dice Di Pinto.

Para los docentes y responsables de este trabajo que acaba de estrenarse, la intención de la escuela es que los egresados se inserten en el medio teatral con un producto que esté a la altura de una de las plazas teatrales más importantes del país, para lo cual es indispensable delegar tares específicas a especialistas.

"Maldita sea (la hora)", cuenta la historia de cinco personas, que viven en el sótano de una casa gracias a la caridad de la madre que los sostiene, con la única condición de cuidar a un integrante con problemas mentales al que todos los domingos deben 'subir' a tomar el té con ella a la planta alta.

-¿Cuáles son los objetivos que se plantean con la elección de esta obra?- preguntó este diario.

-"Maldita sea (la hora)" aparece luego de varias lecturas una vez conformado ya el equipo de trabajo, la temática de la violencia doméstica, la familia disfuncional y el paralelo que sobre esto establece el autor con la sociedad argentina inclinaron la balanza, nuestra puesta se centró en lo disfuncional de los vínculos familiares? comenta el docente y director.

El departamento de Producción de la Escuela Provincial de Teatro, se caracteriza por esta posibilidad que ofrece a sus alumnos de elegir los materiales y los docentes que van a coordinar sus puestas finales. "Los alumnos no propusieron un texto sino una modalidad de trabajo, una estética y una dupla de profesores que a su entender eran los indicados para llevarla a cabo, de alguna manera, se plantearon una propuesta de cruce entre las poéticas propias de cada director", agrega Di Pinto.

"Si bien es una obra profunda, en algún punto agobiante, no es para nada hermética. Tiene pinceladas de humor que distienden, por lo que apuntamos a un público general, que dada la popularidad adquirida por Julio Chávez a través de sus últimas participaciones televisivas, creemos que se acercará a una sala para ver teatro independiente quizás por primera vez", auguran con optimismo los responsables de la puesta.

En la parte técnica, la Escuela volvió a contar con los aportes calificados de Ramiro Sorrequieta en diseño de vestuario, Rodrigo Frías en el diseño espacial y de objetos, Gabriel Romanelli en Iluminación, Diego Actis en diseño sonoro y Guido Fontanarrosa en la parte gráfica, mientras que Cristian Stamponi se encargó de la asistencia técnica.
Fuente:Rosario12


Match de improvisación teatral
The Jumping Frijoles
03/04/2012
Cada función de The Jumping Frijoles es una competencia creativa y humorística entre actores en la que los espectadores intervienen con sus propuestas y eligen sus escenas favoritas agitando unas porras de colores.

Dirección: Cristian Marchesi. Dramaturgia: The Jumping Frijoles. Actúan: Alejandro García, Camila Olive, Camila Perochena, Celeste Cena, Daniela Martinangeli, Facundo Roldán, Franco Pugnaloni, Germán Basta, Homero Chiavarino, Juan Pablo Biselli, Juan Pablo Yevoli, Leila Esquivel, Luciana Tamburello, Lucila Valfosca, Lucrecia Panzia, María Eugenia De Rosa, Marcela Ruiz Alvarez, Mariano Barabani, Natalia Mejía Saldaña, Nicolás Cefarelli, Romina Tamburello.

Funciones
•Jueves 5, 12, 19 y 26 de abril a las 23 en Berlín (Pje. Zabala 1128).
•Sábados 7, 14, 21 y 28 de abril a las 22.30 en Café de la Flor (Mendoza 862).
Fuente:RedaccionRosario

El Espejo Teatro presenta
El fantasma de la vergüenza
03/04/2012
Inspirada en el cuento El patio del fondo de Sebastián Ocampo. Viernes a las 21 en Centro Cultural La Nave (San Lorenzo 1383).
La obra hace referencia a la gloria y a la vergüenza de tres mujeres que viven de las apariencias: Luisa, Angélica y Perla. Los chicos de la casa: Gerónimo y Melinda completan el cuadro de esta familia. Ellos harán lo imposible por averiguar qué se esconde detrás de esa puerta que los lleva al cuartito del fondo del patio y cuya entrada está vedada por Luisa (dueña de la casa). Ante la prohibición, armarán un plan en complicidad con la tía Perla, para entrar y descubrir aquello que tan celosamente Luisa esconde y que puede cambiar el destino de todos.

Dirección y dramaturgia: Gloria Piñero. Actúan: María Victoria Vitta, Lisandro Ramos Calandri, Silvana Franchini, Leonor Olano y Gloria Piñero. Producción general: El Espejo Teatro
Fuente:RedaccionRosario


MUESTRAS
ROSARIO
Muestra de fotografía en Zona Roja
Trazos y Tensiones
03/04/2012
Desde las 19.30 en Zona Roja (Mendoza 927, 2º piso). Entrada libre y gratuita. Muestra de fotos de 7 fotógrafos de Rosario, la muestra ya fue expuesta en Buenos Aires. Hasta el 20 de abril.

El trazo es el paso de la luz por el encuadre fotográfico, que se hace registro sobre el papel. La técnica es casi un territorio anecdótico, poco importa si el método elegido es digital o analógico.

La tensión es el instante previo a la toma, momento crucial que encuentra al fotógrafo en soledad con “su tema”. La tensión es el dedo índice apenas posado sobre el botón disparador de la cámara, en alerta, esperando la secreta voz que grite: “ahora” ni antes ni después, en ese juego de espejos instantáneo entre el artista y el mundo. La tensión es la que posibilita el trazo único del artista.

Siete fotógrafos rosarinos nos muestran sus trazos, nosotros, adivinamos sus tensiones.
Fuente:RedaccionRosario

04/04/12
Una belleza sin razón
Una muestra reúne a 35 artistas de procedencias diversas y obras que cuestionan desde lo estético la confianza ilimitada en la racionalidad.
POR Ana Maria Battistozzi
HOMBRE-SEMILLA, 2011. De Marina De Caro.
Desde un rincón, apoyada sobre la pared, una escoba se estira y crece. Crece tanto que llega a ocupar todo el espacio de exhibición, avanza sobre la librería de la sala contigua y se extiende en ella también. La escoba no es de paja sino de lana; sus hilos negros lo invaden todo como un aluvión mórbido que es posible pisar pero a riesgo de quedar atrapado en él. Así se muestra “La bruja” del brasileño Cildo Meireles, una obra que el artista concibió en 1979 y presentó en la Bienal de San Pablo en 1981. El año pasado Victoria Noorthorn la incluyó entre las piezas que integraron su propuesta curatorial para la Bienal de Lyon y ahora la acerca a Proa como uno de los tantos ecos de esa exhibición que adquieren aquí nueva fisonomía para expresar un espíritu similar.

Sobre esa maraña de hilos se asienta también “El hombre semilla” de Marina de Caro. Una suerte de títere de gran cabeza con flecos acomodado en el piso, no muy lejos del rincón en que se despatarra el payaso triste que la brasileña Laura Lima dispuso rotar por distintos espacios. En diálogo con todo esto la serie de grandes dibujos a color de la propia De Caro se enfrentan a las carbonillas fantasmales del francés Christian Lhopital y sus dibujos de línea quebrada que recuerdan a los de Tim Burton. Junto a ellos, los expresivos dibujos de muñecas de la artista de Zimbabwe Virginia Chihota y “Los rechazados”, de la sudafricana Marlene Dumas, completan la escena. Estos últimos, una serie de retratos en tinta sobre papel que con exquisita sensibilidad representan rostros que se modifican con la superposición de planos. Y hay más en la vecindad: una videoperformance de Tracey Rose en la que la artista sudafricana encarna a Lucy, el primer antepasado femenino de la especie humana. Caracterizada como una mezcla de personaje de Alicia que emerge del inframundo y Ubu Rey, su creación cuestiona dogmas occidentales desde una disparatada recorrida a lomo de burro por el paraíso. Todo esto configura un clima fantástico. Un clima que pareciera evocar aquel pleasing horror que los ingleses acuñaron en el siglo XVIII para aludir a la sugestiva sensibilidad ante lo que produce temor, que aparece en los relatos para niños y en gran parte de la estética romántica. Algo de esto pareciera subyacer también en la elección del verso “Una terrible belleza ha nacido”, extraído del poema “Pascua”, que William Butler Yeats escribió en 1916, que inspiró la bienal de Lyon y mantiene su sentido aquí también. Sentido que, llevado a la exhibición, no pareciera demasiado distante de aquella belleza convulsa que reclamaba Breton; libertaria, pulsional, abierta al azar, a lo desconocido, desafiante del orden de la razón y capaz de salir al rescate de lo maravilloso.

Muchas que se exhiben aquí comulgan con esos principios. Por caso, el “Jardín Secreto”, de Michel Huisman, que obliga al espectador a tirarse al piso para descubrir la maravilla y construir él mismo con su cuerpo una escena que recuerda una pintura de Magritte. También la reelaboración poética de objetos que lleva a cabo Diego Bianchi a partir de múltiples combinaciones, o la inquietud que provoca la presencia palpitante, desconocida, humana o animal, oculta en la obra de Eduardo Basualdo. Mucho de aquella belleza convulsa, retorna aggiornada en los lenguajes contemporáneos y en cómo éstos interpelan e incluyen al espectador. Pero también en cómo los artistas se incluyen a sí mismos en el mar de dudas que invade la condición del ser en el presente. Cómo manifiestan sus inquietudes acerca del destino de su obra y la vida propia que ésta asume. Una preocupación que en la obra “Cuadrado”, de Luciana Lamothe, adquiere desarrollo en el espacio en una suerte de construcción de andamios que escapa a las intenciones de la artista pero convive de manera muy sobria con el enigma de un tiempo detenido que anida en la obra de Jorge Macchi.

Una común percepción de la condición humana transitando entre lo terrible y lo maravilloso ha sido rescatada en este recorte curatorial que integra 35 artistas de diversas procedencias. En él lo sensible se erige en principio y fundamento de toda experiencia estética transformadora, capaz de poner en tensión la confianza ilimitada en la razón. Justamente, la razón instrumental es puesta en juicio en la obra que montó el polaco Robert Kusmirowski. En ella, una parafernalia de dispositivos electromecánicos, distintivos de la modernidad industrial, construyen una vetusta escena de control que paso a paso lleva a la silla eléctrica. El espectador asiste a ella, preservando su distancia, como en una cámara Gesell.

La didáctica está deliberadamente ausente en esta muestra. “La pedagogía mata”, decía el profesor en La lección de Ionesco. Noorthoorn parece acordar con él, invitando al espectador a desembarazarse de preconceptos y embarcarse en un viaje imaginario. Quizá esa intención llevó a la curadora a dar tan importante lugar a la “Máquina de re-educación”, de la polaca Eva Kotatkova que trata esta cuestión con agudeza crítica pero sensible en extremo.

FICHA
Aire de Lyon
Lugar: Proa (Avenida Pedro de Mendoza 1929).
Fecha: hasta fin de junio.
Horario: martes a domingos de 11 a 19, lunes cerrado.
Entrada: $ 12, jubilados $ 4, estudiantes $ 8.
Fuente:RevistaÑ



POESÍA
RETROSPECTIVA DE PAISAJES[1]
Al Comandante Álvaro Baltodano,
en recuerdo de LCBS.

De verdad que no hay pulgada que no sea un

pedazo de vida

yo nací en Santiago de Chile

hijo de un estudiante de ingeniería en la Universidad

Técnica del Estado

y una oficinista de la CASA SALVO.

Nací cerca de los puentes peatonales del Mapocho[2]

que ensoñadamente evoco.

La infancia ocurrió en Managua, Calle Momotombo

casa de mi abuelo

no fui nunca boy-scout.

pero si explorador de las cloacas de Managua desde los

rieles hasta el Luciérnaga.

Adicto al béisbol del callejón y del INCEI.

No conocí penurias, sólo algunos fajazos de mi padre

por mis escapadas, por mis tardes en la cuartería.

Me creí hijo de mi abuelo

y cuando murió me quedé a puertas cerradas con todos

sus recuerdos

me agarré a su memoria…

Tuve una tía preferida.

Mi tía Auxilio que se fue a Norteamérica

cuando yo sin querer me iba quedando solo

en los rincones de las tardes.

Un terremoto

me batió los cimientos y Managua fue baldíos, escombros:

un pozo sobrevive, en pie aún su brocal

y estoy seguro que el día que me aproxime

desde el fondo responderá el eco de mi voz

con el olor rezagado de los perdidos jardines.

Crecí en Estelí

donde limitaba al Oeste con montañas verdes hasta en el verano

al Sur y al Este con una planicie

que llega hasta Moropotente

donde otras cordilleras y serranías se bifurcan

hacia el Norte y Nordeste.

(Conozco esos lugares: Trapiches olorosos a miel, a dulce,

a caña mojada y quemada

inmensos plantíos de tabaco,

una torre o antena de radioaficionados en la colina

del camino a Villa Vieja).

Allí olvidé los escombros, las ruinas

Los cadáveres envueltos en sábanas blancas apilados

sobre la acera.

Después con la malicia de la primera vez

me bañé en La Estanzuela con la desnude adolescencia.

Jugué béisbol en La Tunosa con campesinos hechos al

hacha y al machete.

Fumé mariguana con los muchachos del barrio.

usé chaqueta negra de cuello – alto (a lo Nicky

el de Broadway)

imité a Travolta en vueltas contorsionadas.

Me enamoré de una muchacha

que me sacó ileso de esta parte de mi vida

porque fue por su amor, porque me enamoré de ella

que participé en huelgas y tomas de colegios.

Por estar junto a ella

y seguir junto a ella

EX PROFESO asalté una gasolinera.

Mi hermana Mónica murió en noviembre un 9 anochecido

en circunstancias que no se me aclaran,

pero dejó la puerta por donde ha entrado esta luz

y por donde hemos salido mi papá, sus amigos, mi novia

aquella, yo

hacia las plazas donde se reinventa como un mar la

muchedumbre.

En los primeros meses de la guerra

recorrí Pantasma, El Cuá y Abisinia

hacia el sur una carretera atraviesa el Macizo de Peñas

Blancas (allí emboscaron a Denis Espinoza)

Por Jalapa en Fila La Yegua donde cayó Tomás Castillo

Contemplé a los muchachos apuntalando las piezas de

Artillería

y sentí cómo los morteros hacían retumbar aquel suelo.

En Quilalí las casas tienen un zócalo de lama y las tejas

se llenan de líquenes,

desde el campanario de la iglesia divisé sus alrededores

y pensaba en mi hijo recién nacido: Cerro Blanco

a 1600 metros sobre el nivel del mar

y Wiwilí hacia el este con sus campos verdes que el sol

vuelve luz

atravesado por las aguas translúcidas del Coco.

Mulukukú se ahoga de calor e insectos en la soledad

de la selva

---confluencia del Iyas y el Tuma---,

desde allí se ha soñado con futuros y mejores días.

En Teotecacinte fui testigo de hombres que pelearon

por cada centímetro de “El PORVENIR”

(cuatro niños corrían en medio de las balas).

A las 5 de la mañana una vez vi en Chontales

Cómo el sol descobijaba de nubes la llanería

Mientras chillaban los congos.

En la bahía de Bluefields aspiré un olor

Mezclado de mariscos

lodo marítimo y zinc oxidado

al compás de las historias piratas de Milton Wilson.

Remonté el Río San Juan entre pájaros y nenúfares

Con un viento que estremecía los árboles en la ribera.

En Jinotega he conocido Siste, Mancotal, Dantanlí, Vilán

Sunis…

He permanecido al pie del Yucapuca

y fui al Naranjo

por la trocha donde mataron a Miguel Ángel,

a Nicolás Palacios (ingeniero que abandonó la profesión

por ingresar al EPS)

a Julio Gutiérrez (empleado de banco y reservista), Martín

y Sergio.

No hay una pulgada de tierra que no sea un pedazo de mi

vida.

El zacate alto, la yerba verde, las flores crecen, brotan

del pecho de los caídos.

Los ríos, las quebradas corren a las bocas sedientas de

los compas.

Cuevas y peñascos guardan el eco de las voces de los

Soldados.

La savia de los árboles ayer era un joven en las calles

de alguna ciudad.

Las esporas llevan el beso de los amantes muertos.

Las noches de Santiago propician el 90% de capturas

y secuestros.

¿Cuántos desaparecidos han aparecido en las aguas del

Mapocho?

¿Cuántas parejas se buscan los labios sentados en el pretil

de sus puentes?

¡Escuchen, oigan el paisaje de estas tierras!

¿Quién nos llama desde las montañas? ¿De quién son

esas voces al viento?

---Por ahora, la muerte es nuestro más vivo paisaje.
JOSÉ MENDOZA
Aclaración:Las fotos que acompañan las notas que no son de origen, han sido bajadas de la Web.      

No hay comentarios: