4 de abril de 2012

Falleció el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.

03 de abril
Falleció el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde
Eduardo Luis Duhalde fue abogado, historiador y periodista. Tenía 72 años y falleció ejerciendo el cargo de secretario de Derechos Humanos de la Nación, que también desempeñó durante el mandato del presidente Néstor Kirchner.

Sus restos serán velados en 25 de Mayo 548, desde las 18 horas.

Antes se había desempeñado como Juez de Cámara de los Tribunales Orales en lo Criminal de la Capital Federal.

Fue consultor de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y profesor Consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Tuvo una larga trayectoria como defensor de presos políticos y permaneció vinculado desde hace varias décadas al movimiento de derechos humanos.

Ha sido profesor titular de materias de derecho, historia y política en diversas universidades argentinas y extranjeras. También miembro de instituciones académicas argentinas y de América Latina y Europa, como de organismos de derechos humanos del país e internacionales.

En 1976, al comienzo de la dictadura militar, por un acta institucional la Junta le privó de sus derechos civiles y políticos y dispuso la incautación de sus bienes y su captura. Exiliado a fines de 1976 en España, fue uno de los organizadores de la denuncia internacional contra el terrorismo de Estado en la Argentina.

Fue autor de 24 libros y más de 200 trabajos y comunicaciones, siendo el más notorio de sus libros, "El Estado terrorista argentino".

En el plano internacional ha integrado diversas misiones de paz al África, y en América Latina a El Salvador, Chiapas (México), Nicaragua, Perú y Colombia, en sus zonas de conflicto.

Sumó diversas distinciones, entre ellas el Premio Internacional al Periodismo otorgado por la Asociación Pro-Derechos Humanos de España en 1990, por su lucha en defensa de los derechos fundamentales del ser humano.

03 de abril
Funcionarios expresaron su pesar por la muerte de Eduardo Luis Duhalde
Funcionarios del Gobierno Nacional expresaron hoy sus condolencias por el fallecimiento del secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien murió hoy a los 72 años, después de haber atravesado, en febrero pasado, una intervención quirúrgica por un "aneurisma de aorta abdominal".

“Quiero enviar mis condolencias a la familia y los allegados de un hombre que nos deja una historia llena de compromiso y coherencia que, seguramente, no quedará en el olvido. Eduardo Luis Duhalde fue un emblema de la defensa de los derechos humanos”, manifestó el titular de la cartera sanitaria, Juan Manzur.

Según Manzur, “muchas de las conquistas logradas durante la gestión de Néstor Kirchner y las que hoy forman parte de este presente transformador liderado por Cristina Fernández de Kirchner, tienen que ver con la incansable tarea del secretario de Derechos Humanos en pos de construir una sociedad más justa y con igualdad de oportunidades para todos”.

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, también manifestó hoy su "profundo pesar" por el fallecimiento del funcionario Duhalde, en nombre del personal civil y militar de la cartera a su cargo. A través de un comunicado, desde el Ministerio recordaron la "trayectoria y compromiso de Duhalde",

En tanto, la titular de la cartera de Desarrollo Social, Alicia Kirchner la destacó la figura del funcionario fallecido, a quien calificó “un eterno defensor de los derechos humanos".

"Se va con él un eterno defensor de los derechos humanos, pero sobre todo un gran compañero y militante de la causa nacional y popular", indicó la ministra a través de un comunicado.

Manifestó que "el dolor es grande, pero alivia saber que está consolidado el camino de memoria, verdad y justicia por el que peleó durante décadas".

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, también destacó su labor "en pos del ejercicio permanente de la memoria y la defensa absoluta de los Derechos Humanos". También el ministro del Interior, Florencio Randazzo, destacó la notable y amplia trayectoria del Duhalde.
Fuente:SaladePrensa




EL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS, EDUARDO LUIS DUHALDE, MURIO AYER, A LOS 72 AñOS
Militante de la teoría y de la acción
Abogado, periodista, historiador, ensayista, Duhalde fue un incansable defensor de presos políticos durante las sucesivas dictaduras. En el exilio aglutinó las denuncias contra la dictadura.
Por Laura Vales

“Estoy ligado a los derechos humanos desde que me recibí de abogado, en el ’61”, dijo Eduardo Luis Duhalde.Imagen: Rolando Andrade

A los 72 años, en una clínica porteña donde estaba internado desde el mes de febrero, murió Eduardo Luis Duhalde. Hace un mes y medio había tenido que ser operado de urgencia por un aneurisma en la aorta abdominal, en el Sanatorio de la Providencia, donde ayer falleció por una complicación sufrida tras la intervención quirúrgica. Está siendo velado en la sede de la Secretaría de Derechos Humanos, ubicada en 25 de Mayo 544, y será inhumado a las 12 horas de hoy en el cementerio de la Chacarita.

Duhalde fue abogado, periodista e historiador; también, por un período relativamente corto, ocupó el cargo de juez, y desde mayo de 2003 había pasado a ocupar, en el Poder Ejecutivo, el timón de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. “Estoy ligado a los derechos humanos desde que me recibí de abogado, en el ’61”, definió en una de las entrevistas que le hicieron en el 2003, al asumir.

Su biografía tuvo que ver con la historia de la militancia de los últimos 50 años, desde la resistencia de fines de los ’60 a las luchas por el juicio y castigo por los crímenes de la última dictadura.

Duhalde había entrado con sólo 16 años a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Su militancia más temprana estuvo vinculada con el peronismo de base. En los ’70, a medida que la represión de los gobiernos militares avanzaba hacia lo que sería el terrorismo de Estado, se convirtió en uno de los pocos abogados que se animaban a defender presos políticos.

Con su socio Rodolfo Ortega Peña estaban a cargo de la defensa de cerca de trescientos presos políticos cuando, en agosto de 1972, ocurrió la fuga de Trelew y el posterior fusilamiento de dieciséis prisioneros. Duhalde y Ortega Peña, junto con otros abogados, hicieron infructuosas gestiones contra reloj para salvarles la vida, por las que ellos mismos fueron detenidos y amenazados con ser fusilados. Aun así, lograron denunciar la masacre y aportar al proceso por el cual en mayo de 1973 el régimen de Lanusse debió entregar el gobierno.

Ortega Peña sería asesinado en 1974 en Buenos Aires por la Triple A y para Duhalde vendría el tiempo del exilio. La dictadura le incautó sus bienes. En España, Duhalde participó de la Comisión Argentina de Derechos Humanos (Cadhu), que recibía en el exterior denuncias sobre los secuestros y las desapariciones que ocurrían en el país. La Cadhu se ocupó de hacer conocer la situación argentina en los foros internacionales, difundiendo los testimonios de los sobrevivientes que habían conseguido escapar de los centros clandestinos de detención. En 1983, cuando la dictadura terminó, Duhalde publicó El Estado terrorista, un libro que fue el primero en analizar y sistematizar el funcionamiento del terrorismo de Estado, antes de la formación de la Conadep y la redacción del Nunca Más.

De regreso a Buenos Aires dirigió el diario Sur. Duhalde siempre habló bien de aquella experiencia y les decía a los periodistas que lo entrevistaban que alguna vez iba a volver a dirigir un diario.

Como juez, a finales de los ’90, estuvo al frente del primer juicio oral contra un funcionario acusado de corrupción, el caso del ex titular del Concejo Deliberante porteño José Manuel Pico. El ex concejal había armado una red de tráfico de influencias por la cual habilitaban la construcción de edificios en zonas sin autorización, con lo que habían perjudicado a cientos de personas que se quedaron sin casa ni ahorros. Duhalde era camarista de los Tribunales Orales en lo Criminal de la Capital Federal, tribunal que dictó la primera condena de su tipo.

En el 2003 renunció a su cargo en la Justicia para dedicarse a acompañar la candidatura de Néstor Kirchner, que tras asumir la presidencia lo designó secretario de Derechos Humanos. Desde allí, Duhalde trabajaría por la inconstitucionalidad de las leyes de punto final y obediencia debida, y más tarde sería uno de los impulsores de los juicios contra los represores. La secretaría actúa como querellante en muchas de las causas abiertas y el propio Duhalde fue personalmente testigo en el primer juicio a Luciano Benjamín Menéndez, jefe del Primer Cuerpo de Ejército durante la dictadura. Antes de que se abriera la posibilidad de los juicios en el país, había testificado en el juicio de Roma, convencido de la necesidad de una Justicia universal.

Ayer, cuando se conoció la noticia de su muerte, figuras de los organismos de derechos humanos y del ámbito político hablaron de su pérdida y, por sobre todo, reconocieron su aporte a la construcción del Estado de Derecho. Desde Abuelas de Plaza de Mayo despidieron “con mucha tristeza” a Duhalde y recordaron que él “siempre contribuyó solidariamente a la búsqueda de nuestros nietos”. También en la Asociación Madres de Plaza de Mayo, que preside Hebe de Bonafini, hablaron de un profundo dolor: “El compañero peleó por su vida durante muchos días, como él sabía hacerlo desde que decidió ser abogado de los presos políticos en los momentos más difíciles de la vida política argentina”.

EL RECUERDO DE LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
Como amigo, compañero y militante
Eduardo Duhalde con las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.
Un hombre que nunca dejó de lado sus convicciones.” “Un amigo.” “Una persona señera en la espera de la justicia.” “Un militante.” “Un defensor de los derechos humanos.” Referentes y organizaciones de derechos humanos, en diálogo con Página/12, definieron con esas palabras al fallecido secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.

“Las Madres salíamos para saber sobre nuestros hijos y él nos cuidaba mucho. Nos esperaba, nos organizaba las salidas y nos conseguía las entrevistas con mucho respeto y discreción. El no entraba a esas entrevistas para que no nos vincularan con ningún grupo guerrillero. En esos tiempos había que hacer todo con mucho cuidado.” La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, evocó esa escena para recordar a Duhalde. “Nunca dejó de lado sus convicciones”, agregó.

La referente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, también apeló a una imagen de los viajes que las madres de desaparecidos hicieron durante la última dictadura para investigar sobre el paradero de sus hijos. En uno de esos viajes, en 1981, las Madres recorrieron once países. Uno de los destinos fue Madrid, donde estaba exiliado Duhalde. “En ese momento, todavía estábamos muy fresquitas, sin mucho conocimiento de nada ni nadie. Una noche en la que estábamos parando en un hogar de unas religiosas, nos vinieron a buscar en un auto para ir a una entrevista. Nos metieron en un coche y nosotras nos subimos sin preguntar. Después de un rato de viaje, le digo a la madre que viajaba conmigo: ‘Me parece que nos están secuestrando’. Por suerte, eran los de la CADU (Comisión Argentina de Derechos Humanos)”, rememoró Carlotto. “Sabíamos que eran muy luchadores, pero todavía no nos conocíamos”, explicó, y agregó que las Abuelas lo consideraban “un amigo”. También lo recordó María Isabel “Chicha” Mariani. “Eduardo Luis fue para mí una de las personas señeras dentro de la espera de la justicia. Lo conocí hace muchos años en España, cuando él estaba exiliado y trabajaba recogiendo testimonios. Lo valoré en su silencioso trabajo. Supe de su lucha casi silenciosa y me gustaba mucho porque coincidía con la mía, de trabajar y no esperar recompensa ni reconocimiento. Uno hace las cosas que tiene que hacer porque las siente, las lleva adentro”, dijo.

Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, manifestó su “gran recogimiento”. “Además de que fue militante en épocas duras y se tuvo que ir al exilio, después tuvimos en él a una persona que nos acompañó en todos estos años de lucha”, explicó. Su compañera, Taty Almeida, consideró que Duhalde formó parte de “una generación estupenda que se comprometió siempre y nunca dejó de luchar por los demás”.

La agrupación HIJOS despidió a Duhalde destacando “su militancia, siempre junto a todos los compañeros y compañeras que lo necesitaron, incluso en los momentos más difíciles”. “Dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos, desde antes de la dictadura cívico-militar, en ese período, y hasta la actualidad”, aseguraron.
Informe: Sol Prieto.


OPINION
El bronce que sonreía
Por Mario Wainfeld
Cuando alboreaban los ’70, Eduardo Luis Duhalde era un “bronce”. Defensor de presos políticos, docente, historiador revisionista. Para los abogados jóvenes, era una referencia, un modelo a imitar. Los libros que escribía junto a Rodolfo Ortega Peña eran material de consulta y debate entre la ávida militancia de la época. Ya que de “Militancia” hablamos, tal fue el nombre de la revista política que, en tiempos del tercer gobierno peronista, lo fustigaba y también marcaba distancia con “la gloriosa JP” y a todos los “corría por izquierda”. Era una publicación radicalizada, bien escrita, pletórica de sarcasmos, potente, adictiva aun para quienes discrepaban con su línea editorial.

En aquel entonces debía tener un motorcito propio para atender el estudio junto al Pelado Ortega Peña, mantener a pulmón una revista semanal, rolar dando charlas por donde se le requiriera, seguir “en la profesión” y jamás dejar de estudiar o de escribir.

Lo reconocían propios y extraños. Tan era así que la dictadura lo privó de sus derechos ciudadanos e “incautó” su patrimonio. Una suerte de “muerte civil”.
- - -
Fue al exilio, luchó siempre por los derechos humanos. Se constituyó en una referencia, un anfitrión y un cicerone para Madres y Abuelas que salían de la Argentina, por primera vez casi todas, para hacer conocer las tropelías del terrorismo de Estado.

Fue también juez, periodista. En 2003 Néstor Kirchner lo designó secretario de Derechos Humanos, cargo que ejerció hasta ayer. El ex presidente lo eligió con la perspicacia simbólica que lo movió a proponer a Eugenio Raúl Zaffaroni como integrante de la Corte Suprema, en reemplazo de Julio Nazareno. Trayectorias de enorme coherencia, representatividad ganada como defensores de valores innegociables. Iconos, sin quererlo acaso. Y ¿por qué no decirlo?, al nombrarlos Kirchner añadía un bonus: el desafío a la cerril derecha argentina que sólo les reservaba la excomunión.

Terminó su carrera como funcionario. Seguramente no lo hubiera imaginado años antes. Agradecía a la vida haberle dado la posibilidad de llegar a ese cargo y de vivir las circunstancias que transcurrieron desde 2003. Secretario de Derechos Humanos en la etapa en que puso fin a las leyes de la impunidad, casi nada.

Fue un intelectual voraz y polígrafo. Un historiador con las antenas siempre alertas. Hasta en los años más recientes le robaba horas al sueño para seguir escribiendo.
- - -
Hombre de convicciones firmes, tenía dotes de componedor. Debió ponerlas a prueba cotidianamente en la Secretaría. Es que los objetivos comunes y formidables de los organismos de derechos humanos no son un obstáculo para la existencia de internas y resquemores. Sabía conciliar, se hacía querer.

Era un buen conversador. Lo adornaban una sonrisa amplia, el sentido del humor que suele embellecer la inteligencia, condimentado con una socarronería digna de mención.

En los ’70 resultaba el Eduardo Duhalde más conocido. Con el regreso de la democracia, “tomó estado público” un tocayo muy conocido: Eduardo Alberto Duhalde, quien fuera gobernador bonaerense, vicepresidente y presidente. En los círculos de iniciados cundió la costumbre, tan burlona como certera, de motejar “Duhalde, el bueno” a Eduardo Luis. Lo era, aunque tenía espolones.
- - -
El cronista lo miraba de “abajo” en los primeros ’70, apenas recibido de abogado. Subrayaba los libros, lo escuchó “n” veces. Después pudo conocerlo personalmente, más de cerca. El bronce sonreía, era el mismo tipo. Siempre fue el mismo, comentaron ayer Estela Carlotto y Esteban Righi, que lo conocieron mucho.

Cuando se recorren tantos espineles, durante décadas, se acumulan polémicas, cuestionamientos. La gestión pública es fértil en ese sentido. Nadie escapa a eso, nadie está de acuerdo permanente con nadie durante, digamos, medio siglo. Pero el promedio, la trayectoria lo colocan siempre de un mismo lado: batallando, dispuesto a propagar sus ideas.

En tiempos encalmados (los actuales lo son aunque usted no lo crea) cualquier cacatúa hace alarde de coraje o de pertenencia. Muchos se colocan en el primer lugar de la fila, pese a haber llegado un ratito antes. Eduardo Luis Duhalde era un ejemplo polarmente distinto. Luchador, militante popular, perseguido y odiado por dos dictaduras, consecuente del principio al fin. Lo suyo se edificó en décadas, con variantes porque la historia nacional las tuvo, pero sin claudicaciones.

Se fue respetado y querido. Se lo ganó palmo a palmo. Difícil reemplazar personajes así, imposible olvidarlos o dejar de agradecerles, así sea en unas pocas líneas.
mwainfeld@pagina12.com.ar

DIRIGENTES POLITICOS Y SOCIALES RECORDARON AL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS
La despedida unió a distintos sectores
El vicepresidente Amado Boudou, la ministra Alicia Kirchner, el radical Ricardo Gil Lavedra y el líder de Proyecto Sur, Fernando Solanas.
Su compromiso con los derechos humanos y su trabajo como historiador fueron algunas de las facetas del funcionario que resaltaron quienes lo evocaron. “Fue parte y artífice de las cosas que soñaba: memoria, verdad y justicia”, dijo el vicepresidente.

- Amado Boudou (vicepresidente): “Fue un gran luchador por los derechos humanos. Seguramente debe haber sentido que fue parte y artífice de las cosas que soñaba: memoria, verdad y justicia”.

- Juan Manuel Abal Medina (jefe de Gabinete): “Lo más importante es que pudo morir viendo los juicios, los genocidas presos y un proceso de justicia tan claro como el de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner”.

- Julio Alak (ministro de Justicia): “Es una pérdida irreparable porque puso su extraordinaria lucidez, su compromiso inquebrantable y su espíritu militante al servicio del histórico proceso institucional que reconstruyó la memoria, la verdad y la justicia en el país”.

- Alicia Kirchner (ministra de Desarrollo Social): “Se va un eterno defensor de los derechos humanos, pero sobre todo un gran compañero y militante de la causa nacional y popular. El dolor es grande, pero alivia saber que está consolidado el camino de memoria, verdad y justicia por el que peleó durante décadas”.

- Alberto Sileoni (ministro de Educación): “Un orgullo haber trabajado junto a él desde la cartera educativa en tantas estrategias orientadas a la educación en valores y a la construcción de la identidad nacional, en el abordaje de temas como el terrorismo de Estado, Holocausto y Malvinas”.

- Oscar González (secretario de Relaciones Parlamentarias de la Nación): “Historiador comprometido, patriota consecuente y combatiente de los derechos humanos”. Recordó su “amistad y compañerismo desde las épocas en que había que resistir los embates de la Triple A, así como del tiempo en que había que organizar la solidaridad internacional, tarea en la que brilló la inteligencia y dedicación apasionada de Duhalde”.

- Jorge Rivas (diputado y referente de Socialistas por la Victoria): “Una enorme pérdida para la causa de la Justicia. Duhalde fue secretario de Derechos Humanos durante los nueve años en que más se avanzó en esa materia en la historia de nuestro país. Sólo eso bastaría para que todos los militantes populares sintiéramos su muerte como una enorme pérdida”.

- Eduardo Jozami (director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti): “Sentimos consternación por la noticia. Fue un muy importante historiador, que rescató las expresiones nacionales y populares. Su vida se coronó con estos últimos años de gestión”.

- Ricardo Gil Lavedra (jefe del bloque de diputados de la UCR): “Aun en el disenso con muchas de sus posturas, en las que se advertía por el enfoque de los derechos humanos un particular sesgo ideológico, la UCR siempre respetó en Eduardo Luis Duhalde la coherencia de sus principios y su calidad humana. Pagó con la persecución y el exilio su compromiso con los derechos humanos y la defensa de presos políticos”.

- Martín Sabbatella (diputado de Nuevo Encuentro): “Nos llena de dolor la muerte de Eduardo Luis Duhalde. Fue un luchador incansable, un gran compañero y un militante de las causas populares. Nos deja una historia llena de compromiso y de coherencia”.

- Fernando “Pino” Solanas (diputado de Proyecto Sur): “Lamento la muerte. A Eduardo lo conocí durante mi juventud, cuando era compañero de Rodolfo Ortega Peña. No sólo hay que reconocer su labor como abogado y defensor de derechos humanos, sino también su aporte como historiador, que ha sido invalorable”.

- Luis D’Elía (Federación Tierra y Vivienda): “Falleció Eduardo Luis Duhalde, un gran compañero, luchador por los derechos humanos, amigo entrañable de la vida y la militancia de Rodolfo Ortega Peña”.


- Victoria Donda Pérez (diputada por el FAP y dirigente de Libres del Sur): “Gran perdida la de Eduardo Luis Duhalde, incasable defensor de los derechos humanos, excelente profesor universitario e increíble persona. Condolencias a sus seres amados”.

- Comisión Provincial por la Memoria: “Su defensa de presos políticos lo convirtió en un compañero de todos los perseguidos. Decimos adiós a un amigo, compañero de tantas batallas en los tiempos crueles y en estos donde se abre paso la justicia”.

- Comunidad Homosexual Argentina (CHA): “Fue de los primeros abogados que reivindicó la necesidad de la ley de identidad de género. Siempre contamos con su ayuda y compañía. También acompañó hace cuatro años en la campaña por la derogación de los códigos de faltas y contravencionales que nos criminalizaban en diez provincias de nuestro país”.
Fuente:Pagina12


Nota enviada en el día de ayer por Colectivo
Condolencias

Al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Secretaría de Derechos Humanos de la Nación
Dr. Julio César Alak
S / D.

Mediante la presente queremos presentar nuestras condolencias por la pérdida del Dr. Eduardo Luis Duhalde, a sus familiares, compañeros y a todo su equipo.

Hemos perdido un hombre irreemplazable, que en los momentos mas difíciles para nosotros como ex presos políticos y sobrevivientes, siempre estuvo a nuestro lado.

Sin más que decir, embargados ante el dolor que su muerte nos provoca.

Saludamos a Ud. con nuestro mayor respeto.

Colectivo ex Presos Políticos y Sobrevivientes-Rosario
Mónica Garbuglia.

No hay comentarios: