4 de mayo de 2012

EL 7 DE MAYO COMIENZA EL JUICIO A LOS FUSILADORES DE TRELEW.

Juicio a los fusiladores de Trelew . 
A 40 años de la Masacre de Trelew, el 7/5 empieza el juicio a los fusiladores de los compañeros en 1972. El 22/8/1972 fueron fusilados 19 presos políticos, militantes de las organizaciones PRT-ERP, FAR y Montoneros.

Los imputados son 6:
1. BAUTISTA, Jorge Enrique
2. DEL REAL, Emilio Jorge
3. MARANDINO, Carlos Amadeo
4. MAYORGA, Horacio Alberto
5. PACCAGNINI, Rubén Norberto
6. SOSA, Luis Emilio

Los juzga un Tribunal. Los condenamos todos.

El juicio comenzará el 7/5 a las 10:00 horas y se desarrollará en Rawson, en el Centro Municipal, calle Galina s/n.

Fueron fusilados en la Masacre de Trelew: Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.

Sobrevivieron a los fusilamientos: María Berger, Ricardo René Haidar y Carlos Alberto Camps. Los 3 fueron víctimas de la última dictadura cívico-militar. Berger y Haidar continúan desaparecidos y Camps fue asesinado.
¡PRESENTES!
H.I.J.O.S.



Se trata del ex teniente de corbeta Bravo, protegido por la justicia de EE.UU. 
El juicio por la “Masacre de Trelew” comenzará sin la presencia de un protagonista 
El 22 de agosto de 1972, 19 jóvenes que se habían fugado de la cárcel de Rawson y recapturados en el aeropuerto de Trelew, fueron ametrallados en Base Aeronaval Almirante Zar de esta ciudad. Tres sobrevivieron y rebatieron la versión oficial, que hablaba de un intento de fuga. E identificaron al teniente Bravo como quien remató a los heridos. Los sobrevivientes, María Antonia Berger, Alberto Camps y René Haidar refutaron desde el hospital donde estaban internados la historia oficial, narrando que los marinos los habían sacado de las celdas, hecho alinearse junto a sus puertas y ametrallado. También señalaron al teniente de corbeta Roberto Guillermo Bravo como quien recorrió los calabozos dándoles a los heridos el tiro de gracia.

Fueron asesinados Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart, pertenecientes a las organizaciones armadas Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros. 

Sobreviveron a sus graves heridas el ingeniero René Haidar (Montoneros), Alberto Camps y María Antonia Berger (ambos de las FAR), a quien "el tiro de gracia" le destrozó la madíbula. Los tres serían secuestrados y desaparecidos por la dictadura instaurada en marzo de 1976.

El 7 de mayo próximo comenzará en Rawson, Chubut, el juicio por la “Masacre de Trelew” originalmente previsto para el 10 de abril. No obstante la postergación, Bravo no estará sentado en el banco de los acusados merced a la intervención de Robert Dube, un juez de Miami que en noviembre de 2010 valoró que Bravo habría actuado en defensa propia.

Bravo fue localizado en Estados Unidos en el 2009 por el diario argentino Página/12 que reveló cómo era titular en Miami del RGB Group Inc., que vende servicios médicos a los departamentos de Defensa y de Seguridad. Fue detenido en febrero de 2010 a solicitud de la justicia argentina, pero también rápidamente liberado bajo fianza.

Desde entonces, el juez Dube ha rechazado el pedido de extradición oportunamente formulado por la justicia argentina con el argumento de que Bravo fue exonerado de responsabilidades por el gobierno de facto en el poder cuando se produjo la matanza, presidido por el teniente general Alejandro Agustín Lanusse.

El magistrado rechazó la solicitud de extradición argumentando que las declaraciones presentadas por el gobierno argentino “no son creíbles”, que las pruebas de la defensa tienen una probable causa y que la extradición está excluida legalmente porque las acusaciones constituyen “delitos políticos”. 

Los testimonios que le entregó el Gobierno al magistrado estadounidense son los de Haidar, Camps y Berger, los sobrevivientes de la masacre que luego fueron desaparecidos durante la última dictadura militar.

Los tres narraron cómo habían sido asesinados sus dieciséis compañeros en un hecho que en la Argentina se juzga como crimen de lesa humanidad. Sin embargo, el juez Dubé dijo creer que la masacre ocurrió tras un intercambio de disparos entre militares y guerrilleros que trataban de escapar.

“Esta solicitud de extradición es denegada y esta Corte no emitirá un certificado de extradición a la Secretaría de Estado recomendando que Roberto Guillermo Bravo sea extraditado a la Argentina”, decidió.

El fallo judicial fue emitido después de que el pasado 29 de septiembre de 2010 la defensa del ex militar presentara una moción en la que alegó que el gobierno argentino carecía de pruebas suficientes para pedir la extradición de su cliente.

Bravo fue señalado por los sobrevivientes como la persona que recorrió los calabozos para darles el tiro de gracia a las víctimas. Fue localizado en Estados Unidos luego de que Página/12 revelara que vivía en Miami, donde presidía el RGB Group Inc, una empresa que hacía grandes negocios al proporcionar servicios médicos a las fuerzas armadas norteamericanas.

En 1987, Bravo se convirtió en ciudadano estadounidense. Fue detenido en febrero de este año y luego liberado a cambio de una fianza.

En la Argentina fueron procesados por este hecho los capitanes Luis Emilio Sosa y Emilio Jorge del Real y el cabo Carlos Amadeo Marandino como autores directos de dieciséis homicidios agravados por alevosía y premeditación más tres en grado de tentativa. Como cómplices necesarios fueron acusados el contraalmirante Horacio Mayorga y el capitán Rubén Paccagnini, jefe de la base Almirante Zar.

El capitán Jorge Bautista, quien hizo el sumario que sostenía el argumento de intento de fuga, está señalado como encubridor. Sin embargo, la justicia norteamericana dio su versión por válida.

Dube le dio crédito a dos testigos de la defensa, el abogado Alfredo Solari y Jon Perdue, director de los programas de Latinoamérica de la Fundación de Estudios Americanos, un "think tank" de la derecha estadounidense.

Así las cosas, en el proceso oral y público en ciernes serán juzgados seis marinos retirados: Mayorga, los capitanes Sosa, Del Real, Paccagnini y Bautista y el cabo Marandino.
FuentedeOrigen:Telam
Fuente:Agndh

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