24 de mayo de 2012

MARITA VERÓN: UN TESTIGO CONTO EN EL JUICIO QUE SE HABRIAN PAGADO TRES MIL PESOS POR LA JOVEN RAPTADA.

UN TESTIGO CONTO EN EL JUICIO QUE SE HABRIAN PAGADO TRES MIL PESOS POR LA JOVEN RAPTADA
Marita Verón, un pago y dos secuestros
Un comisario tucumano sostuvo ante el tribunal oral que la chica sufrió un doble secuestro, el segundo de ellos con una posible complicidad policial. Y contó que en una comisaría desapareció el libro donde debía constar la denuncia de la primera desaparición.
Por Carlos Rodríguez
Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, al ingresar en la sala del juicio en Tucumán.Imagen: Télam
Un comisario de la Policía de Tucumán, especializado en casos de trata de personas, ratificó ayer la hipótesis de que María de los Angeles Verón sufrió dos secuestros, uno de ellos con posible complicidad policial. Carlos Garmendia, uno de los abogados querellantes en el juicio por el secuestro y desaparición de Marita Verón que se realiza en Tucumán, le dijo a Página/12 que el dato más importante que aportó el comisario Julio Benjamín Fernández fue el de señalar que, de manera sospechosa, nunca fue encontrado en la comisaría de La Ramada el libro diario donde debía estar asentada la denuncia por el primer secuestro de la joven. Según varios testigos, el segundo secuestro se habría producido en la zona de La Ramada, donde Marita fue levantada en la calle por un patrullero de esa misma seccional. “Si los policías encontraron en la calle a Marita, debían saber que se había denunciado su desaparición”, dado que la comisaría 7a de la capital provincial había distribuido una circular en todas las dependencias para notificar el hecho. Eso no se pudo constatar en la seccional de La Ramada porque el libro desapareció en forma misteriosa.

El primer rapto ocurrió el 3 de abril de 2002, en la zona céntrica de San Miguel de Tucumán, y el segundo se produjo tres días después, en las afueras de la ciudad. El comisario Fernández participó de la investigación del caso Marita Verón cuando era integrante del Departamento 2 (D-2) de Inteligencia. Ahora es el jefe de la División Trata de Personas. “No se sabe qué pasó en esos tres días (los que fueron del primero al segundo secuestro), pero yo tengo la hipótesis de que fue abordada en la terminal de ómnibus”, remarcó el policía.
El comisario Fernández resaltó que “hay testimonios de chicas que se dedicaban a la prostitución en La Rioja que manifestaron que estuvieron junto a Marita” en los prostíbulos regenteados por las personas que están siendo acusadas en el juicio oral. El jefe policial recordó que hasta ahora se sigue buscando a Marita Verón, sin éxito, a pesar de las innumerables versiones acerca de que sus restos estarían sepultados en algún lugar de La Rioja, de Salta o de Tucumán. En la zona de Cafayate se encontró el cuerpo de una mujer que todavía no fue identificada. Al declarar, Fernández ratificó sus denuncias contra el ex policía provincial Pascual Andrada, uno de los imputados. Andrada es señalado como la persona encargada de llevar mujeres a prostíbulos de La Rioja.

Entre esas jóvenes sometidas a trata y prostitución, el policía identificó a las testigos Noemí y Roxana. “En La Rioja hicimos operativos en Chilecito, porque había una información de que una persona llamada Fernando Pierri le compró a Marita a Irma Medina (también imputada) en la suma de tres mil pesos”, dijo. También mencionó a Andrea, otra víctima de las organizaciones dedicadas a la trata de personas, que identificó a Marita Verón como una de las esclavas sexuales que estaban en los prostíbulos riojanos. Los datos aportados por Fernández podrían corroborar los indicios que indican que Marita Verón habría tenido un hijo con José “Chenga” Gómez, otro acusado.

Ayer también prestó declaración testimonial la sargento de la policía tucumana María de los Angeles Albarracín, quien confirmó que había recibido la declaración de una mujer riojana cuyo nombre se mantuvo en reserva por razones de seguridad, quien aseguró en su momento que la imputada Liliana Medina, junto con sus hijos Fernando y Gonzalo Gómez, golpearon a Marita hasta matarla. “Su cuerpo habría sido enterrado en un pozo al fondo del burdel El Desafío”, afirmó. El abogado Garmendia recordó que se hicieron excavaciones en El Desafío, pero “hasta ahora no apareció ningún cuerpo”.
Fuente:Pagina12