4 de mayo de 2012

MÉXICO.

jueves 3 de mayo de 2012
Nueva ley obliga al Estado a proteger a periodistas
Por Anayeli García Martínez (CIMAC)

Organizaciones civiles se congratularon por la aprobación de la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y urgieron al Ejecutivo federal a publicarla en el Diario Oficial de la Federación (DOF).


En rueda de prensa, las y los activistas destacaron la importancia de contar con un marco normativo que proteja a defensores y periodistas, y aunque reconocieron que el Estado reaccionó tarde confiaron en que se eviten más agresiones y asesinatos.



El pasado lunes la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad esta ley que crea un mecanismo para proteger de forma inmediata a las personas agredidas por su labor en defensa de los Derechos Humanos (DH) o por ejercer el periodismo.

De acuerdo con Alejandro Cerezo, coordinador de la organización Acción Urgente para Defensores de los Derechos Humanos (Acudeh), las organizaciones que intervinieron en la elaboración de esta ley están satisfechas con el trabajo realizado.

El defensor advirtió que con la nueva legislación el Estado tiene la obligación de brindar medidas de protección.

Brisa Maya, directora del Centro de Comunicación Social (Cencos), lamentó que esta ley llegue tarde al igual que las recomendaciones de organismos de libertad de expresión tras la muerte o la desaparición de una persona.

Precisó que la sociedad civil no se puede quedar sin propuestas ante asesinatos como el de la corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, Regina Martínez, quien fue hallada muerta en su domicilio el pasado 28 de abril.

Cabe recordar que en noviembre de 2010 la Secretaría de Gobernación (Segob) firmó un acuerdo para la creación de un mecanismo de protección para periodistas, y otro en julio de 2011 para resguardar a las y los defensores de DH. Ambos siguen pendientes.

A decir de las y los activistas, una vez que esta ley entre en vigor los anteriores acuerdos se desecharán y sólo quedará el mecanismo de protección de la ley, mismo que contempla a ambos grupos de la población y establece reglas mínimas de operación.

Por separado, la organización internacional Artículo 19 criticó en un comunicado la aprobación de la nueva ley por considerar que duplica los mecanismos de protección ya establecidos por la Segob.

La organización acusó que este marco normativo no ataca la impunidad y es una “idea reduccionista de la protección”.
Fuente:Argenpress


jueves 3 de mayo de 2012
Día del trabajo
Por Gerardo Fernández Casanova 


“Que el fraude electoral jamás se olvide”

Este primero de mayo se registró un sismo en México. El sismológico identificó su epicentro en las costas de Guerrero. El politológico lo ubicó en el Zócalo de la Ciudad de México y en las plazas de las principales ciudades. En el mundo también tembló y su mayor fuerza se registró en Madrid y Barcelona, pero con repercusiones en casi toda Europa. El ya casi anquilosado día en que los trabajadores del mundo recuerdan a los Mártires de Chicago retomó su carácter reivindicador original, en respuesta a la agresión sistemática de los gobiernos neoliberales contra los derechos elementales de quienes con su trabajo generan la riqueza.


Nada es casual, son movimientos mundialmente orquestados; anteriormente la orquestación corría a cargo de las embajadas soviéticas; hoy ya no existen y quienes realizan la tarea de la agitación son esos agentes subversivos llamados “mercados” que, de manera supuestamente invisible, devoran presupuestos públicos y exigen recortes al bienestar; reclaman privilegios y anulan el otrora vigoroso derecho de huelga para implantar el ominoso derecho al paro.

Me explico: el desempleo no es resultante de una falla del modelo sino un producto de diseño perverso: la forma de someter a los pueblos e incapacitarlos para emprender la lucha por la transformación se ha fincado sobre la permanencia de un enorme ejército de desocupados, quienes sólo pueden aspirar a que los despidos de otros les abran un espacio para trabajar, aún sea en condiciones precarias; así, los gobiernos de la derecha ejercen su prerrogativa al paro estructural.

Por cierto, terminó el último periodo de sesiones de la actual legislatura y la temida reforma laboral no pasó; hasta eso que debemos reconocerle a los diputados que, aunque sea por omisión, evitaron la aprobación de una legislación que perpetuaría el daño a la mayoría trabajadora. Algo es algo, aunque, en realidad, tal reforma sólo era necesaria para agregar una estrellita más en la frente del bien portado dizque gobierno mexicano. La verdad es que no les hace mayor falta; en el aberrante desempleo en que vivimos, la mejor ley laboral, la más justiciera, es letra muerta: el que tiene un empleo lo cuida hasta la ignominia y el que no lo tiene se ofrece como esclavo con tal de lograrlo.

Calderón y Rajoy, hermanados en la hijoeputez, contemplan con beneplácito las calles colmadas por quienes protestan; es la expresión que confirma el éxito de sus regímenes. Sí los ven y sí los oyen, pero no los atienden. Las urnas, con su manejo fraudulento y tramposo, les confirieron el derecho a hacer lo que les venga en gana y punto. Esa es la pretensión de la derecha en sus dos versiones: engañar en las urnas para seguir con más de lo mismo; entregar dádivas de un día para perpetuar el medro sexenal. A la protesta de los españoles, además de los motivos de fondo, se agrega el hecho de que en las pocas semanas del nuevo gobierno el tal Rajoy ha hecho todo lo que explícitamente se comprometió a no hacer. Así lo hizo Calderón en todo su desgobierno y así lo harán, sin duda, Peña Nieto o Vázquez Mota si llegaran a ganar. No es de extrañar que la consigna más sonada en las marchas de este martes fue la de negar el voto al PRI o al PAN.

El engaño está en pleno esplendor. Peña Nieto, metido en su burbuja a prueba de errores, procura la menor exposición posible ante escenarios sin libreto, consciente de su propensión al error y al efecto de éste en la votación; aunque las encuestas no los reflejaron ($u razón han de tener) los dislates han mermado su imagen electrónicamente triunfalista. No es una casualidad que un partido de futbol de cuartos de final del campeonato doméstico haya sido programado a la misma hora que el debate pactado para la noche del próximo domingo; que TV Azteca se niegue a transmitir la comparecencia y que Televisa lo refunda en un canal de menor alcance, mientras que mantienen su programación de alto rating en el principal; por su parte el IFE se niega a exigir que el debate se transmita en cadena nacional: “sería una imposición autoritaria” argumentan y los voceros priístas así lo secundan. Para ellos es preferible que nadie vea el famoso debate, de por sí ya castrado mediante esquemas de alta protección a su errático candidato. Tal parece que ni ellos se creen lo de sus encuestas.

En tanto AMLO sigue dando campanazos y convenciendo. Incorporó a Cuauhtémoc Cárdenas a su gabinete como próximo director de Petróleos Mexicanos, ambos aferrados en la defensa de la soberanía nacional y en el carácter estatal de PEMEX. Junto con Bernardo Bátiz, futuro Procurador General de la República, se compromete en Ciudad Juárez a prestar especial atención a la eliminación de la violencia, a base de un manejo transparente y honesto de la institución. En la Universidad Iberoamericana es recibido con entusiasmo y afecto por los jóvenes antes ausentes. Las redes sociales dan cuenta de una juventud rediviva en vigoroso apoyo a AMLO. Los intelectuales y los artistas se movilizan en MORENA Cultura y sueltan el ingenio para combatir la dádiva indignante con la riqueza espiritual del arte. ¡Vamos bien!.
Fuente:Argenpress


jueves 3 de mayo de 2012
Ni un asesinato más
Por Lucía Lagunes Huerta (CIMAC)

Detrás del asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez está la omisión de un Estado en su deber de proteger la vida de su ciudadanía.


Una década de violencia sistemática contra periodistas en México ha colocado a nuestro país en el lugar más peligroso para ejercer esta profesión. Mañana se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Expresión. México está de luto.

Ni una muerte más se ha enfatizado sin que las autoridades escuchen. Tan sólo en este sexenio 104 periodistas han sido violentados por el trabajo que desempeñan: informar a la sociedad. 27 han sido asesinados y dos desaparecidos, de acuerdo con cifras de Cencos y Artículo 19.

En esta numeralia, 13 periodistas mujeres han perdido la vida, 94 han sido violentadas, ninguno de los casos se ha esclarecido y tampoco se ha detenido a los agresores, según el informe sobre violencia contra mujeres periodistas que elabora CIMAC.

Mañana en todo el mundo se conmemorará por 19 años consecutivos la defensa de la libertad de expresión, este año bajo el lema “Nuevas Voces: la libertad de los medios de comunicación ayuda a transformar las sociedades”.

Pero cuando se mata a la mensajera o al mensajero ¿quién entregará el mensaje? ¿Cómo la sociedad estará informada de lo que acontece a su alrededor? ¿Cómo ayudaremos a transformar nuestro entorno si la amenaza nos persigue y la muerte nos acecha?

Regina Martínez no debió de ser asesinada, como ninguno de los periodistas que engrosan la lista de periodistas ultimados.

Se ha deslizado la posibilidad de que el crimen es resultado de un conflicto amoroso, siguiendo una tendencia misógina cuando se trata de periodistas mujeres: descalificar su labor profesional para enclaustrar la razón del homicidio en “violencia familiar”. No les creemos.

La dimensión de la indignación y del medio en el cual trabajaba Regina logró que por primera vez se creara una comisión interinstitucional, en la que el medio para el que laboraba vigile la investigación y esto ocurre porque no hay confianza en la autoridad.

El año pasado tanto la relatoría de Libertad de expresión de la ONU como de la OEA, afirmaban que los obstáculos más preocupantes para las y los periodistas en México son los asesinatos, la impunidad, una legislación que sanciona penalmente la libertad de expresión, las limitaciones a la diversidad y el pluralismo en el debate democrático, y una tendencia a restringir el acceso a la información pública.

La impunidad promueve un clima de incertidumbre y desconfianza y constituye uno de los mayores obstáculos para el ejercicio de la libertad de expresión. Así nos encontramos hoy incrédulos del buen actuar de los gobiernos, porque aquí no hay uno que se salve.

El Estado mexicano ha acumulado 77 recomendaciones sobre libertad de expresión; ninguna ha sido cabalmente cumplida, en tanto que las muertes de periodistas se suman.

El primer paso para la justicia de Regina Martínez es una investigación seria y expedita, protección para su familia y cero impunidad.

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, tiene pendiente el esclarecimiento de cinco periodistas asesinados en lo que va de su sexenio. Ni una muerte más, ni en Veracruz ni en ningún lugar del mundo, porque si se mata a la mensajera nos quedamos en silencio y a oscuras.
Fuente:Argenpress

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