Por Laura Hintze.
El Mercado Retro cumple diez años y habrá celebraciones especiales que se inician hoy con una muestra de objetos antiguos pertenecientes a los puesteros.
El Mercado Retro cumple diez años y habrá celebraciones especiales que se inician hoy con una muestra de objetos antiguos pertenecientes a los puesteros.
4 may, 2012
“El Mercado Retro es un espacio para recuperar el valor de una sociedad que construía objetos para siempre. Son objetos testigos, que estuvieron cuando sucedieron las cosas”. La descripción pertenece al artista plástico local Dante Taparelli, el mentor de La Huella, la feria de antigüedades que funciona en Pichincha y que este fin de semana cumplirá 10 años de existencia. El Mercado Retro, que nació durante la crisis de 2001-2002, es un ícono de la ciudad, tanto para los rosarinos como para los turistas. En el marco de su aniversario, hoy y el domingo se celebrará la década de existencia con diversas propuestas artísticas.
Todos los domingos y feriados, Pichincha rebalsa de personas. Visitar el corredor de puestos que empieza en Oroño con la feria de artesanías y termina a la altura de Ovidio Lagos en El Roperito es la elección dominguera de muchas familias y amigos. Cochecitos, bicicletas, mates; abrazos de encuentro, saludos a lo lejos. Todo sobre una vereda que tiene, de un lado, la avenida, del otro, las ferias. Entre la de artesanías y El Roperito, está el Mercado Retro: el punto de mayor concentración, donde la mayoría de los objetos a la venta ameritan parar a examinarlos, recordarlos, olerlos, tocarlos. Aunque más de uno va en busca de algo específico, la mayoría siempre va sólo a ver y queda hojeando revistas y libros, viajando un rato y aprovechando el golpe de generaciones que allí se suceden. Radios, teléfonos, aros, collares, fotografías, discos, libros, postales, anteojos, ropa, ameritan, más que una inversión, unos buenos minutos de anécdotas y relatos.
“La función del Retro, que también fue una de las razones de su creación, fue la reactivación del barrio Pichincha. El Mercado es el centro neurálgico de la identidad del barrio y su reactivación mantiene vivo el esplendor original del barrio en medio de su transformación”, explicó Virginia Massau, coordinadora del programa municipal Ferias Muy Rosarinas.
Hay 75 puestos actualmente en la feria de antigüedades. El 70 por ciento de ese total se mantiene desde el inicio, mientras que el otro 30 se renueva cada año. “En el Mercado se concentra un segmento de objetos de la década del 20 a los 70; objetos que estaban desparramados por la ciudad y que ahora vuelven a reunirse y a ponerse en circulación. Es una feria sin competencias: a la vez exquisita y popular, que, a diferencia de un local de antigüedades, se monta en la calle, en lo público”, sostuvo Massau.
El Mercado Retro se inauguró el domingo 7 de abril de 2002 a partir de la iniciativa del artista plástico Dante Taparelli y la Secretaría de Cultura y Educación municipal. “Eso fue cuando la Secretaría recién se había mudado a la estación Rosario Norte. Ése era uno de los únicos edificios recuperados, en medio de un barrio degradado por las políticas neoliberales. Era 2002. Y entonces la idea fue que la gente sin destino, y que seguramente tenía algunas cositas guardadas, restos de una vida pasada, pudiera sacarlas a la calle y despertar algún interés. Lograr los mejores resultados con los menores recursos”, relató Taparelli.
Según el artista, un viernes se lanzó la gacetilla de convocatoria para armar la feria y el lunes siguiente amaneció con una cola de más de 100 personas. “Fue muy interesante porque la onda era rescatar objetos anteriores a la dictadura militar, que era lo que había dado lugar a todas las políticas de depredación que habían vaciado el país y cuyas consecuencias veíamos en 2002”, explicó.
Con la aparición del Mercado, no sólo se repobló el barrio, sino que muchas personas lograron estabilizarse. “Gente quebrada y sin destino aprendió una profesión, y le enseñó a otras personas que lo que uno descarta tiene valor para otros. Todo de manera autogestiva: vinieron con pocas cosas y entre todos construían un espacio común y con futuro. Así se transformó en un ícono de la ciudad”, expresó Taparelli, para quien entre los cambios más importantes que se han visto en el Mercado el más llamativo es el profesional. “Al principio vino un montón de gente a depredar: se llevaron piezas valiosas porque los vendedores no sabían qué estaban vendiendo. Ahora se han educado, han investigado y aprendido. Son profesionales de las antigüedades”, aclaró.
Los objetos que se exhiben en la Feria Retro tienen que tener como mínimo 25 años de antigüedad. “Objetos que quedaron impresos en el recuerdo, que significan el reencuentro con lo mejor de nuestro pasado cotidiano”, destaca la Municipalidad en su página web. Y completa: “Éstos son objetos testigos. Que estuvieron cuando sucedieron las cosas. No es coleccionismo, sino una forma de recuperar valores de una sociedad pasada que construía objetos para siempre. La sociedad contemporánea descarta lo antiguo, y con eso, la memoria, los abuelos, los padres, todo lo que ellos nos enseñaron, a cambio de una sociedad consumista, elitista e individual”.
Dos días de festejo
Las actividades que se llevarán adelante por los diez años de La Huella fueron organizadas por la Secretaría de Cultura y Educación. La primera será hoy, a las 18, en hall de ingreso de la Secretaría de Cultura (avenida del Valle y Callao), con la inauguración de la muestra “Mercado Retro, 10 años para adelante”, que exhibirá una colección de objetos antiguos pertenecientes a los puesteros del Mercado Retro. Además, el domingo 6, a partir de las 15, en el propio Mercado Retro (avenida Rivadavia y Santiago), tendrán lugar diversas actividades artísticas y festivas.
Durante toda la tarde los visitantes de la feria podrán disfrutar de lo mejor de la música retro y la actuación estelar de María Caila y Andrea Bofo, quienes supieron animar los primeros años de la Huella. También actuará la Banda Verde con un repertorio especialmente pensado para la ocasión, y por si fuera poco habrá un sorteo gratis de diversos objetos retro y antigüedades donados por los propios puesteros.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente

“El Mercado Retro es un espacio para recuperar el valor de una sociedad que construía objetos para siempre. Son objetos testigos, que estuvieron cuando sucedieron las cosas”. La descripción pertenece al artista plástico local Dante Taparelli, el mentor de La Huella, la feria de antigüedades que funciona en Pichincha y que este fin de semana cumplirá 10 años de existencia. El Mercado Retro, que nació durante la crisis de 2001-2002, es un ícono de la ciudad, tanto para los rosarinos como para los turistas. En el marco de su aniversario, hoy y el domingo se celebrará la década de existencia con diversas propuestas artísticas.
Todos los domingos y feriados, Pichincha rebalsa de personas. Visitar el corredor de puestos que empieza en Oroño con la feria de artesanías y termina a la altura de Ovidio Lagos en El Roperito es la elección dominguera de muchas familias y amigos. Cochecitos, bicicletas, mates; abrazos de encuentro, saludos a lo lejos. Todo sobre una vereda que tiene, de un lado, la avenida, del otro, las ferias. Entre la de artesanías y El Roperito, está el Mercado Retro: el punto de mayor concentración, donde la mayoría de los objetos a la venta ameritan parar a examinarlos, recordarlos, olerlos, tocarlos. Aunque más de uno va en busca de algo específico, la mayoría siempre va sólo a ver y queda hojeando revistas y libros, viajando un rato y aprovechando el golpe de generaciones que allí se suceden. Radios, teléfonos, aros, collares, fotografías, discos, libros, postales, anteojos, ropa, ameritan, más que una inversión, unos buenos minutos de anécdotas y relatos.
“La función del Retro, que también fue una de las razones de su creación, fue la reactivación del barrio Pichincha. El Mercado es el centro neurálgico de la identidad del barrio y su reactivación mantiene vivo el esplendor original del barrio en medio de su transformación”, explicó Virginia Massau, coordinadora del programa municipal Ferias Muy Rosarinas.
Hay 75 puestos actualmente en la feria de antigüedades. El 70 por ciento de ese total se mantiene desde el inicio, mientras que el otro 30 se renueva cada año. “En el Mercado se concentra un segmento de objetos de la década del 20 a los 70; objetos que estaban desparramados por la ciudad y que ahora vuelven a reunirse y a ponerse en circulación. Es una feria sin competencias: a la vez exquisita y popular, que, a diferencia de un local de antigüedades, se monta en la calle, en lo público”, sostuvo Massau.
El Mercado Retro se inauguró el domingo 7 de abril de 2002 a partir de la iniciativa del artista plástico Dante Taparelli y la Secretaría de Cultura y Educación municipal. “Eso fue cuando la Secretaría recién se había mudado a la estación Rosario Norte. Ése era uno de los únicos edificios recuperados, en medio de un barrio degradado por las políticas neoliberales. Era 2002. Y entonces la idea fue que la gente sin destino, y que seguramente tenía algunas cositas guardadas, restos de una vida pasada, pudiera sacarlas a la calle y despertar algún interés. Lograr los mejores resultados con los menores recursos”, relató Taparelli.
Según el artista, un viernes se lanzó la gacetilla de convocatoria para armar la feria y el lunes siguiente amaneció con una cola de más de 100 personas. “Fue muy interesante porque la onda era rescatar objetos anteriores a la dictadura militar, que era lo que había dado lugar a todas las políticas de depredación que habían vaciado el país y cuyas consecuencias veíamos en 2002”, explicó.
Con la aparición del Mercado, no sólo se repobló el barrio, sino que muchas personas lograron estabilizarse. “Gente quebrada y sin destino aprendió una profesión, y le enseñó a otras personas que lo que uno descarta tiene valor para otros. Todo de manera autogestiva: vinieron con pocas cosas y entre todos construían un espacio común y con futuro. Así se transformó en un ícono de la ciudad”, expresó Taparelli, para quien entre los cambios más importantes que se han visto en el Mercado el más llamativo es el profesional. “Al principio vino un montón de gente a depredar: se llevaron piezas valiosas porque los vendedores no sabían qué estaban vendiendo. Ahora se han educado, han investigado y aprendido. Son profesionales de las antigüedades”, aclaró.
Los objetos que se exhiben en la Feria Retro tienen que tener como mínimo 25 años de antigüedad. “Objetos que quedaron impresos en el recuerdo, que significan el reencuentro con lo mejor de nuestro pasado cotidiano”, destaca la Municipalidad en su página web. Y completa: “Éstos son objetos testigos. Que estuvieron cuando sucedieron las cosas. No es coleccionismo, sino una forma de recuperar valores de una sociedad pasada que construía objetos para siempre. La sociedad contemporánea descarta lo antiguo, y con eso, la memoria, los abuelos, los padres, todo lo que ellos nos enseñaron, a cambio de una sociedad consumista, elitista e individual”.
Dos días de festejo
Las actividades que se llevarán adelante por los diez años de La Huella fueron organizadas por la Secretaría de Cultura y Educación. La primera será hoy, a las 18, en hall de ingreso de la Secretaría de Cultura (avenida del Valle y Callao), con la inauguración de la muestra “Mercado Retro, 10 años para adelante”, que exhibirá una colección de objetos antiguos pertenecientes a los puesteros del Mercado Retro. Además, el domingo 6, a partir de las 15, en el propio Mercado Retro (avenida Rivadavia y Santiago), tendrán lugar diversas actividades artísticas y festivas.
Durante toda la tarde los visitantes de la feria podrán disfrutar de lo mejor de la música retro y la actuación estelar de María Caila y Andrea Bofo, quienes supieron animar los primeros años de la Huella. También actuará la Banda Verde con un repertorio especialmente pensado para la ocasión, y por si fuera poco habrá un sorteo gratis de diversos objetos retro y antigüedades donados por los propios puesteros.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente
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