2 de mayo de 2012

ROSARIO: Una película de terror, real.

Una película de terror, real 
Por Santiago Baraldi.-
Miguel Soto es rosarino y fue uno de los tripulantes del crucero General Belgrano, hundido durante la guerra de Malvinas.
En esta nota cuenta cómo vivió uno de los momentos más duros y difíciles de la guerra. 2 may, 2012 Miguel Soto había dejado la guardia y se disponía a tomar un mate cocido bien caliente antes del descanso cuando un torpedo impactó contra el Crucero General Belgrano. De inmediato, otro misil dio de lleno en la proa de la nave y de ahí en más todo fue organizarse para subirse a los botes para evacuar. Era la tarde del 2 de mayo de 1982: fue el principio del fin del conflicto bélico en el Atlántico Sur.

Hace hoy exactamente 30 años, el veterano de guerra rosarino recuerda sus días en la división electricidad mientras navegaban al sur de las islas Malvinas fuera del radio de las 200 millas marinas que determinaban la zona de exclusión y retornando hacia el continente. El ARA General Belgrano llevaba 1.093 tripulantes y los certeros torpedos del submarino nuclear inglés Conqueror provocaron la muerte de 323 argentinos, de los cuales 200 tenían apenas entre 19 y 20 años. Lanzados en los botes al mar, con olas de hasta cinco metros y un frío mortal, fueron rescatados finalmente a las 21 del día siguiente los 770 sobrevivientes. De allí a Ushuaia primero, y luego a la Base Naval de Puerto Belgrano, a 30 kilómetros de Bahía Blanca.

Tres décadas después, con 50 años, casado y padre de tres hijos, Miguel Soto admitió que no le gusta hablar del tema. Incluso, el año pasado, cuando por pedido de la Armada se convocó a todos los que tripularon el General Belgrano, Soto comentó que el psicólogo que lo atendió le dijo que si el tema le molestaba no lo hablara más. “No hay que revolver las heridas. Todos tenemos algún grado de locura, a alguno le afectó más que a otros”, destacó en diálogo con El Ciudadano. Mientras la cuestión Malvinas está nuevamente en agenda, Soto subrayó que “todo lo que se pueda hacer por mejorar las relaciones bienvenido sea, pero no hay que olvidarse de que ellos (los ingleses) la usurparon hace 150 años”.

—¿Qué función cumplía en el Crucero General Belgrano? 
—Estaba en la división electricidad. En ese momento estaba en el depósito donde había fusibles, lamparitas, todo lo que tenía que ver con la electricidad. Cuando era crucero de combate cumplía el rol de control de avería. Ante una emergencia o ataque teníamos preparadas las luces de emergencia dentro del buque.

—¿Qué recuerda de aquel día? 
—Es una película que no me deja tranquilo, a veces tengo pesadillas pero tuve la suerte de tener una familia que me contuvo cuando volví y la suerte de encontrar trabajo rápidamente. Cuando se tomaron las islas, el 2 de abril, el buque estaba en reparación y se aceleró el trabajo. A mediados de abril salimos y fuimos con dos escoltas al sur de Malvinas. En el norte había un portaaviones con dos escoltas y por el centro estaba el Hércules con otros dos escoltas, esperando el desembarco inglés. El 2 de mayo nos hunden y el resto de los buques vuelven al continente. La Armada, con el hundimiento, del Belgrano desapareció.

—¿Cómo logró salvarse, conocía a más gente de Rosario? 
—Tenía compañeros que eran de San Jorge, El Trébol, Arocena, San Carlos, Cañada de Gómez, Santa Fe… yo no conocí a nadie de Rosario. Si bien yo nací aquí, cuando me sortearon estaba radicado junto a mi familia en un pequeño pueblo cerca de Barrancas, Casalegno, por eso tuve como destino la Armada, en la Base Naval de Puerto Belgrano, tuvimos dos meses de instrucción y luego me destinaron al ARA Crucero General Belgrano. El día del hundimiento, hacíamos guardias de cuatro horas y ocho de descanso cuando navegábamos. Yo tenía guardia de 12 de la noche a 4 de la mañana. A las 4 suena la alarma de zafarrancho de combate y estuvimos esperando un supuesto ataque inglés hasta las 12 del mediodía. A esa hora se levanta lo que se llama ‘crucero de guerra’ y el buque comienza a tener una navegación normal. Cuando me siento a tomar mate cocido a las cuatro de la tarde, ahí impacta el primer torpedo y a los pocos segundos pega el segundo. Era todo humo, oscuro, no se podía salir, yo tenía que subir dos cubiertas hasta la principal. Se tiraban los buzos tácticos para ver el impacto que era de un metro de diámetro. El segundo pega y explota en la proa, primero perfora y a los segundos explota y en 45 minutos se hundió el Belgrano. La salida fue ordenada, nos subimos a las balsas. De 1.093 tripulantes nos salvamos 770, el salvataje más grande en la historia. Fue rápido porque se practicaba todos los días, zafarrancho de combate y abandono, entonces salió rápido. Las balsas son para 20 personas pero en la mía éramos 25, estuvimos 34 horas a la deriva hasta que nos localizaron cerca de las 21 del día siguiente. Estando a cien metros vimos cómo el crucero se puso de costado y la proa fue lo último que se hundió, hizo una presión hacia abajo que hizo que las balsas se movieran, no teníamos remos pero además se hubiera hecho imposible con olas de cuatro o cinco metros de altura. Si bien eran techadas, entraba mucha agua y había que sacarla. Yo terminé con principio de congelamiento en las dos piernas. En mi balsa había un herido que después murió en el buque que nos rescató y un cabo segundo que estaba a mi lado que murió congelado, no soportó el frío. Incluso le pedí al jefe de la balsa si le podía sacar el gabán para poder abrigarme y no fue posible porque se murió con los brazos cruzados y no pude abrírselos de lo duro que estaba. De ahí fuimos al puerto de Ushuaia y nos metieron en un hangar, nos dieron ropa nueva y comida, luego en avión a Puerto Belgrano donde nos hicieron documentos nuevos y en 48 horas estábamos arriba de un colectivo y volvimos a nuestras casas.

—¿Su familia cuándo se enteró de que estaba con vida? 
—El hundimiento fue un día domingo y recién el miércoles, por televisión, dieron la lista de los sobrevivientes. Cuando llegué a mi casa no lo podía creer. El abrazo con mis padres fue interminable. A la semana nos llegó la citación para volver a incorporarnos, la guerra continuaba. En mi caso me destinaron a un centro de emisión de radio que la Armada tenía frente a lo que era la ciudad deportiva de Boca, en Buenos Aires. La guerra terminó en junio y nos dieron la baja recién en octubre. Nos hacían hacer guardia, no nos tenían ninguna consideración, nos trataron peor que a un colimba nuevo, por el solo hecho de haber estado en la guerra. Cuando nos dieron la baja no teníamos ni para el pasaje, veníamos de civil y en San Nicolás nos bajaron del tren. En diciembre ingresé en el Correo argentino durante seis meses. No nos dejaban ni siquiera ir a los actos, los centros no estaban organizados, había que olvidarse del tema. Después se armó el Centro de Ex Combatientes en el 83 que funcionaba en Alvear y 3 de Febrero y ahí fue la primera vez que me arrimé, se formó una gran familia, donde nos apoyamos mutuamente. En la guerra murieron 649 combatientes argentinos, en el Belgrano murieron 323 y hubo más de 500 suicidios en los primeros 10 años. No hubo ningún tipo de atención, ni obra social. Tuve la suerte de tener una familia que me contuvo de conseguir trabajo. No todos tuvimos la misma suerte, hubo muchachos que la vida se le truncó en el 82 y no pudieron salir de ahí. Por eso los centros son importantes porque hay un amigo que te entiende, hay apoyo entre nosotros y también participamos, devolviéndole a la ciudad ayuda solidaria cundo la situación lo requiere.

—¿Tuvo oportunidad de volver al sur? 
—Me tocó volver al lugar del hundimiento con más de doscientos familiares de todo el país. Fuimos ocho sobrevivientes en el año 2000, cuando se cumplían 18 años. Iban muchos chicos que no habían conocido a su padre, o que la esposa estaba embarazada al momento del hundimiento o los chicos eran muy chicos. Ahora, con 18, 20 o 22 años los chicos querían saber dónde habían quedado. Fue muy fuerte porque los pibes tiraban al agua fotos de ellos para que el padre que estaba bajo el fondo del mar los conozca, o tiraban rosarios, cruces, coronas, se hizo un minuto de silencio, fue algo muy fuerte. Fuimos en el rompehielos Irizar. Los chicos querían saber cómo había sido aquel momento, las madres no tenían consuelo. Nos preguntaron detalles. Conocía al papá de un compañero mío de Sunchales, que había muerto ahí, Jorge Duck. La madre había fallecido a los cinco años de tristeza. Una de las últimas salidas de franco que tuvimos, Jorge vino a mi casa porque no le alcanzaba la plata para llegar a Sunchales y teníamos que volver enseguida, un muchacho excelente que injustamente quedó allí.


—¿Recibió algún tipo de reconocimiento de parte de la Armada? 
—Nos mandaron una medalla y un diploma, después la provincia y el Senado también, pero no recibí de la Armada ningún tipo de apoyo. El año pasado la Armada organizó una junta médica para saber cómo estábamos y ahí fue cuando el psicólogo me dijo que si me hacía mal hablar del tema que no lo hable más, que es como remover una herida. Nos hicieron un examen físico psicológico con preguntas, dibujitos, y todavía estamos esperando los resultados…

—Periodistas e intelectuales realizaron un proyecto al que llamaron “Malvinas, una visión alternativa” que despertó polémica, ¿cómo lo analizaron desde el Centro de Ex Combatientes? 
—Está bien que todo reclamo debe ser por la vía de la paz. Ellos plantean que sean los kelpers quienes decidan la autodeterminación, pero hay un dato que se ignora, que son ellos los que usurparon la isla hace 150 años. Primero hay que remontarse a la historia y las Malvinas fueron usurpadas por los ingleses, es decir que hay que partir de allí, no como si nada hubiera ocurrido. Todo lo que se pueda hacer por mejorar las relaciones bienvenido sea, pero no hay que olvidar que ellos son usurpadores.

—Aprovechando la ocasión del 30 aniversario de la guerra, volvieron a manifestarse los conscriptos movilizados que estuvieron en el continente y no participaron de la contienda, reclamando los mismos derechos que obtuvieron ustedes. ¿Qué postura tienen sobre el tema? 
—Los movilizados sí, estuvieron bajo bandera en el 82, pero para nosotros, la ley del Veterano de Guerra es muy clara, es para los que participaron del Operativo Malvinas, no creemos que sea correcto que se incorporen a la misma ley. Fue una ley que la peleamos durante años y esta gente recién ahora la pide… Nosotros lo hemos hablado mucho con ellos y les dijimos con no los íbamos apoyar por respeto a los que dieron la vida allá. En todo caso tendrán que hacer una nueva ley que los contemple.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente


Recuerdan hoy el 30º Aniversario del hundimiento del Crucero General Belgrano


  • CRUCERO GENERAL BELGRANO, HOY SE CUMPLEN 30 AÑOS DE SU HUNDIMIENTO.
CRUCERO GENERAL BELGRANO, HOY SE CUMPLEN 30 AÑOS DE SU HUNDIMIENTO


Familiares de caídos y ex tripulantes del Crucero General Belgrano recordarán hoy el 30º aniversario de su hundimiento, que se produjo durante la guerra de Malvinas y dejó como saldo de 323 muertos, con un acto que se realizará en Retiro y en el Río de la Plata.

El acto será desde las 13 frente al monumento a los caídos en Malvinas, que se encuentra en la Plaza San Martín, organizado por la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

Luego, los asistentes se trasladarán al apostadero naval Buenos Aires, desde donde abordarán buques para realizar ofrendas florales en el Río de la Plata.
En un comunicado, la comisión de familiares destacó que “por primera vez en tres décadas, se abre la expectativa de poder reclamar memoria, verdad y justicia por el acto criminal perpetrado por la ex primer ministro británica Margaret Thatcher y su gabinete de guerra, al ordenar el hundimiento del buque argentino”.

En ese marco, recordaron que en marzo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner caracterizó al hundimiento del crucero como un “crimen de guerra” y sugirió la posibilidad de que la Cancillería “realice una demanda judicial ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya”.

“Es inevitable que el Estado Nacional se haga cargo de esta demanda, toda vez que reconocer el crimen de guerra obliga a la búsqueda de justicia, en especial si se tiene en cuenta la prioridad establecida por las autoridades nacionales respecto a la defensa de los derechos humanos”, señalaron en un comunicado.

Breve historia de la nave
El crucero General Belgrano pasó a integrar el listado de las tristes historias de nuestro país en la tarde del 2 de mayo de 1982 cuando fue destruido por el submarino británico Cónqueror durante el conflicto bélico del Atlántico Sur, provocando la muerte de 323 argentinos, de los cuales 200 tenían entre 19 y 20 años de edad.

Su historia había comenzado mucho antes, con su viaje inaugural el 3 de octubre de 1938 bajo el nombre de U.S.N. Phoenix. En 1951 fue adquirido al gobierno de los EE.UU luego de haber participado en la segunda guerra mundial saliendo indemne del ataque japonés a Pearl Harbor. A pasar a manos argentinas la nave fue rebautizada como “17 de Octubre” disponiéndose, luego, en 1955 el cambio de nombre por el de General Belgrano.
Fuente:ElTribuno


ALICIA CASTRO SORPRENDIO AL CANCILLER BRITANICO CON UNA PREGUNTA POR MALVINAS
“¿Daremos una oportunidad a la paz?”
La embajadora argentina en Gran Bretaña hizo el planteo a William Hague durante un encuentro con diplomáticos extranjeros. También le preguntó: “¿está usted listo para el diálogo?”, y refutó la defensa del funcionario al derecho de autodeterminación de los kelpers.
La embajadora Alicia Castro y el canciller William Hague tuvieron un cruce en Londres.

“¿Está usted listo para el diálogo? ¿Daremos una oportunidad a la paz?” La embajadora Alicia Castro descolocó al canciller William Hague con ambas preguntas, formuladas durante un encuentro del funcionario británico con diplomáticos extranjeros en la mansión de Lancaster House. “William Hague emboscado por embajadora de Argentina sobre las islas Falklands (Malvinas)”, tituló en su tapa The Daily Telegraph y dejó constancia de la voluntad de la ex dirigente gremial de reiterar su reclamo en actos públicos. “Esperen y van a ver”, advirtió a los periodistas. Adolfo Pérez Esquivel, en tanto, entregó el mismo lunes una carta firmada por siete Premios Nobel de la Paz para que el premier británico David Cameron se siente a negociar una solución pacífica sobre la soberanía de Malvinas (ver recuadro).

“Viendo que Naciones Unidas y la comunidad internacional y un amplio grupo de ganadores del Premio Nobel de la Paz urgieron a ambos países a negociaciones para encontrar una resolución pacífica y permanente, mi pregunta es: ¿Está usted listo para el diálogo? ¿Daremos una oportunidad a la paz?”, lo interrogó Castro luego de que el canciller británico aceptara responder preguntas de los presentes.

“Un nervioso Hague, detectando que Castro iba a hacer una larga declaración, la interrumpió varias veces, presionándola para que haga una pregunta antes de interrumpirla con: ‘Gracias. Es suficiente. Pare’”, relató el diario inglés. El titular del Foreign Office dijo entonces: “La autodeterminación de los pueblos es un derecho básico de la población de Falkland Islands”, respuesta que Castro no dudó en retrucar: “No puede decir que es bueno en derechos humanos y democracia si no está abierto al diálogo. La autodeterminación no es aplicable a los isleños”, le explicó, aprovechando que Hague presentaba un informe anual sobre derechos humanos. “La autodeterminación no es un derecho que cada país o cada población tiene. Una provincia en mi país no puede decidir si quiere pertenecer a China”, graficó la embajadora, que asumió en marzo sus funciones en la sede diplomática en Londres. Cuando los periodistas le preguntaron si repetiría su reclamo en futuros actos públicos, Castro les dijo “esperen y van a ver”.

Las preguntas de la embajadora repitieron el tono que viene llevando adelante la diplomacia argentina en cuanto foro internacional tiene a mano. Incluso, la frase de reminiscencias “lennonianas” de “darle una oportunidad a la paz” ya había sido lanzada por la presidenta Cristina Kirchner a David Cameron semanas atrás. El mes que viene, la presidenta viajará a Nueva York para reiterar el reclamo en la Comisión de Descolonización de las Naciones Unidas.

Con una carta para Cameron
El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel entregó en Londres una carta dirigida al primer ministro británico, David Cameron. La misiva, firmada por siete Premios Nobel de la Paz, le solicita que “atienda las reiteradas resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas y de su Comité Especial de Descolonización para encontrar” con la Argentina “una solución pacífica a la controversia de soberanía” de las islas Malvinas. Pérez Esquivel le entregó la carta al parlamentario del Partido Laborista Jeremy Corbyn, dado que Cameron se negó a recibirla. La carta lleva la firma de Rigoberta Menchú (Guatemala), Desmond Tutu (Sudáfrica), Mairead Corrigan Maguire (Irlanda del Norte), Jody Williams (Estados Unidos), Shirin Ebadi (Irán) y Leymah Gbowee (Liberia). Como adherentes, firmaron el ex juez Baltasar Garzón y el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Fuente:Pagina12

NO CAMBIARA DE POSICION
Gran Bretaña insiste en que no negociará la soberanía de las Islas Malvinas
Enojo del gobierno británico por el pedido de la embajadora Alicia Castro


  • EL REINO UNIDO SEÑALO QUE NO NEGOCIARA CON LA ARGENTINA POR LA SOBERNIA DE LAS ISLAS MALVINAS.
EL REINO UNIDO SEÑALO QUE NO NEGOCIARA CON LA ARGENTINA POR LA SOBERNIA DE LAS ISLAS MALVINAS.
Gran Bretaña ratificó hoy que no negociará la soberanía de las islas Malvinas con la Argentina y calificó de decepcionante el episodio ocurrido ayer en Londres en el que la embajadora argentina, Alicia Castro, increpó al canciller británico, William Hague.

Castro sorprendió al jefe del Ministerio de Exteriores británico en un acto público en el que le preguntó si le daría una oportunidad a la paz y se sentaría a negociar sobre la soberanía de las Malvinas .

La sorpresiva disputa dialéctica se dio en medio de una conferencia pública que daba el canciller inglés con el balance anual del Reino Unido en materia de derechos humanos y democracia.

“En vista de que las Naciones Unidas, la comunidad internacional y un nutrido grupo de premios Nobel instaron a nuestros países a iniciar negociaciones con el fin de encontrar una solución pacífica y permanente, mi pregunta es: ¿está usted listo para el diálogo?”, consultó Castro.

Antes de terminar con su intervención, parafraseó a la presidenta Cristina Kirchner. “¿Le vamos a dar una oportunidad a la paz?”, insistió la embajadora argentina usando el mismo término que eligió la jefa del Estado cuando instó al Reino Unido a negociar, en febrero pasado. Siempre habló en un fluido inglés.

Tras esto, un vocero del Foreign Office calificó de decepcionante la intervención de Castro y reiteró que Gran Bretaña no negociará la soberanía de las islas.

“No tenemos nada nuevo que decir. Los habitantes de las Falklands (Malvinas) tienen el derecho a la autodeterminación y a elegir su propio futuro, no los argentinos”, afirmó el vocero diplomático.

“En este asunto hay tres partes involucradas, pero no vamos a negociar la soberanía de las islas hasta que los isleños así lo deseen”, agregó.
Según la fuente del Foreign Office, el intercambio entre Castro y Hague “no cambia para nada la posición británica por la soberanía de las islas”.
Fuente:ElTribuno




ACTO POR EL ANIVERSARIO DEL BAUTISMO DE FUEGO DE LA FUERZA AEREA
Homenaje a los pilotos en un debido contexto
Por Carlos Rodríguez
Desde Tandil

El ministro Arturo Puricelli y la conducción de la Fuerza Aérea.Imagen: Adrián Pérez

Al presidir aquí un acto en conmemoración del trigésimo aniversario del “bautismo de fuego” de la Fuerza Aérea Argentina en la guerra de las Malvinas, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, consideró que esa contienda con Gran Bretaña que comenzó en abril de 1982 fue producto “de una decisión política y militar improvisada” tomada por la dictadura militar de entonces.

Sostuvo que “la causa Malvinas fue utilizada por la dictadura para salvar un proceso en decadencia” y que por ese camino “se llevó a nuestras Fuerzas Armadas a una segura derrota”. Puricelli, a pesar de tales afirmaciones, expresó su reconocimiento a los 55 hombres de la Fuerza Aérea muertos en combate y rindió homenaje a todos los pilotos que participaron en la contienda “por su entrega y valor que aún en las peores condiciones de inferioridad numérica y tecnológica, los llevó a escribir páginas de gloria para la Fuerza Aérea”. El discurso de Puricelli marcó claras diferencias con el que pronunció antes el jefe de la institución armada, brigadier general Normando Costantino, quien puso el eje en la destreza de los pilotos, sin hacer alusión alguna al contexto en que se decidió la guerra. Costantino aseguró que “el desequilibrio tecnológico y numérico con los ingleses se compensó con el profesionalismo y el coraje del personal” de la aeronáutica militar.

Al hablar en el acto realizado en la Sexta Brigada Aérea de Tandil, Puricelli recordó que las Malvinas son “el único lugar militarizado de América del Sur”, dado que en su territorio “pueden circular armas nucleares”, a la vez que aseguró que “la causa de Malvinas será llevada sin claudicación en el tiempo que la historia demande a la victoria”, por la vía diplomática. El ministro expresó su “profundo respeto a los isleños”, que “siguen siendo rehenes y han sido condenados al aislamiento” por el Reino Unido.

Subrayó que el anhelo argentino es que “el Reino Unido advierta lo arcaico de la usurpación”. Sobre la guerra de 1982 y citando el Informe Rattenbach, Puricelli afirmó que “se comprobó que el instrumento aéreo tenía capacidad de transporte y no fuerza de combate” para enfrentar a los ingleses. Por esas razones insistió en que “la guerra de Malvinas fue un profundo retraso a nuestros derechos de soberanía sobre las islas”.
El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Normando Costantino, reconoció que en 1982 “no estaba prevista la participación en combate de las Fuerzas Aéreas”, pero rindió homenaje a los 55 miembros de la institución que murieron en combate. Como cierre, subrayó que “el Reino Unido no tiene ningún justificativo para usurpar las islas” y que sólo lo mueve “la idea de conservar un colonialismo sin razón”. Al acto asistieron ex combatientes y familiares de caídos en la guerra.

La reseña histórica del “bautismo de fuego” de la Fuerza Aérea en Malvinas comienza el 30 de abril de 1982, cuando el grueso de la fuerza de tareas inglesa, comandada por el vicealmirante Sandy Woodward, recibe la orden de comenzar el ataque a Puerto Argentino. La idea era que, el 1º de Mayo, mediante un ataque masivo, se lograra la inmediata recuperación de las islas. A las 4.40 de ese día comenzó el bombardeo con aviones Vulcan y Sea Harrier a los dos aeródromos militares de Malvinas.

A las 16 de ese 1º de Mayo de 1982, comenzó la batalla aérea. Los aviones argentinos realizaron ese día 15 salidas, en misiones de cobertura y ataque a blancos navales británicos. Se lanzaron 20 toneladas de bombas. En ese primer enfrentamiento aéreo murieron 13 oficiales y suboficiales de la Fuerza Aérea y dos conscriptos, Héctor Bordón y Guillermo García. La Fuerza Aérea Argentina perdió dos Mirage III, un Mirage V, un Camberra Mk-62 y un Pucará IA-58, mientras que los británicos tuvieron una fragata hundida, otras dos averiadas, un buque de asalto afectado, dos aviones Harrier derribados y helicópteros dañados. En total, durante la guerra, la fuerza realizó 450 misiones aéreas. Ayer, como cierre del desfile militar, sobrevolaron la Sexta Brigada flotas de aviones Mirage, Douglas, Pucará, Hércules, Fokker, DHC-6 Twin Otter, Lear Jet y helicópteros Bell-212, similares a los que actuaron en Malvinas.
Fuente:Pagina12

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