Viernes, 04 Mayo 2012
Carta a mis compañer@s y a tod@s l@s argentin@s
La jornada histórica que vivimos el último jueves, luego de que la Cámara de Diputados de la Nación aprobara por abrumadora mayoría la expropiación de YPF y determinase que dicha empresa, que había sido privatizada por el menemismo en 1992, volviera a ser controlada por el Estado, no es producto de la casualidad ni mucho menos. Es la consecuencia lógica de un proceso político que inauguró el compañero Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2003 y que continúa –sin desviarse de su rumbo– bajo el liderazgo de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La recuperación de los recursos naturales es un paso más en la profundización de un modelo que sentó sus bases en la transformación definitiva de una sociedad hasta entonces desigual e inequitativa. Es producto de un proyecto que se empecinó en cumplir con las promesas electorales y que le devolvió a millones de argentinos la alegría y el fervor de la militancia. Es una demostración cabal de que las consignas plasmadas en las banderas que flamean en cada acto, marcha o movilización, son compromisos asumidos y objetivos a cumplir. Y es perseguir, incansablemente y sin perder jamás la Memoria, los conceptos de Verdad y Justicia en un país que sufrió demasiados golpes de Estado.
Es un logro más que se suma a la implementación de programas de inclusión social y de reparación del daño que el neoliberalismo infligió a las mayorías populares, como la Asignación Universal por Hijo, los planes de vivienda, la reducción de la pobreza y la estatización de los fondos jubilatorios.
Es un nuevo ítem, pero que de ninguna manera será el último, en la larga lista de beneficios que recibimos los argentinos desde 2003 a esta parte, y que incluye la recuperación de millones de puestos de trabajo, la posibilidad de debatir democrática y abiertamente las cuestiones salariales en miles de Paritarias y el aumento de indemnizaciones laborales.
Es continuar por el camino de la ponderación a los sectores más humildes que se fue desandando con la entrega de cientos de miles de netbooks con acceso a Internet a escuelas públicas primarias y secundarias del país a través del programa Conectar Igualdad, la posibilidad de acceder gratuitamente a las transmisiones del Fútbol (y el deporte en sí) para todos y la instauración de la TV digital.
Es otra piedra en el zapato de los integrantes de la coalición gorila que apostó todo a retrasar el reloj de la Historia y a interrumpir este proceso político, como ya lo fueron la promulgación de una nueva ley de medios audiovisuales, el rescate de Aerolíneas Argentinas, los cambios introducidos en las retenciones a la exportación y el enfrentamiento con la elite del sector agropecuario.
Es un paso más, gigante por cierto, que se da en la única senda que inexorablemente desembocará en la construcción del país que soñamos quienes acompañamos y apoyamos, con nuestro voto y nuestro compromiso militante, a este modelo que empujó a la juventud a las calles y a los barrios. Pero todavía falta mucho por recorrer. Por eso decimos que vamos por más. Porque eso implica alcanzar mayores niveles de inclusión y participación. Eso significa la continuidad de los juicios que se vienen llevando adelante a lo largo y ancho de la Patria contra quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad durante los oscuros años de la última dictadura cívico militar. Por eso gritamos, con orgullo y sin titubear: ¡Vamos por todo!
Gracias compañero Néstor Kirchner por marcarnos el rumbo.
Gracias por todo lo hecho, Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y ¡cuente con nosotros para lo que falta!
Gerardo Rico
Diputado de la Provincia de Santa Fe
Miembro del Ejecutivo Nacional del Movimiento Evita
Carta a mis compañer@s y a tod@s l@s argentin@s
La jornada histórica que vivimos el último jueves, luego de que la Cámara de Diputados de la Nación aprobara por abrumadora mayoría la expropiación de YPF y determinase que dicha empresa, que había sido privatizada por el menemismo en 1992, volviera a ser controlada por el Estado, no es producto de la casualidad ni mucho menos. Es la consecuencia lógica de un proceso político que inauguró el compañero Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2003 y que continúa –sin desviarse de su rumbo– bajo el liderazgo de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La recuperación de los recursos naturales es un paso más en la profundización de un modelo que sentó sus bases en la transformación definitiva de una sociedad hasta entonces desigual e inequitativa. Es producto de un proyecto que se empecinó en cumplir con las promesas electorales y que le devolvió a millones de argentinos la alegría y el fervor de la militancia. Es una demostración cabal de que las consignas plasmadas en las banderas que flamean en cada acto, marcha o movilización, son compromisos asumidos y objetivos a cumplir. Y es perseguir, incansablemente y sin perder jamás la Memoria, los conceptos de Verdad y Justicia en un país que sufrió demasiados golpes de Estado.
Es un logro más que se suma a la implementación de programas de inclusión social y de reparación del daño que el neoliberalismo infligió a las mayorías populares, como la Asignación Universal por Hijo, los planes de vivienda, la reducción de la pobreza y la estatización de los fondos jubilatorios.
Es un nuevo ítem, pero que de ninguna manera será el último, en la larga lista de beneficios que recibimos los argentinos desde 2003 a esta parte, y que incluye la recuperación de millones de puestos de trabajo, la posibilidad de debatir democrática y abiertamente las cuestiones salariales en miles de Paritarias y el aumento de indemnizaciones laborales.
Es continuar por el camino de la ponderación a los sectores más humildes que se fue desandando con la entrega de cientos de miles de netbooks con acceso a Internet a escuelas públicas primarias y secundarias del país a través del programa Conectar Igualdad, la posibilidad de acceder gratuitamente a las transmisiones del Fútbol (y el deporte en sí) para todos y la instauración de la TV digital.
Es otra piedra en el zapato de los integrantes de la coalición gorila que apostó todo a retrasar el reloj de la Historia y a interrumpir este proceso político, como ya lo fueron la promulgación de una nueva ley de medios audiovisuales, el rescate de Aerolíneas Argentinas, los cambios introducidos en las retenciones a la exportación y el enfrentamiento con la elite del sector agropecuario.
Es un paso más, gigante por cierto, que se da en la única senda que inexorablemente desembocará en la construcción del país que soñamos quienes acompañamos y apoyamos, con nuestro voto y nuestro compromiso militante, a este modelo que empujó a la juventud a las calles y a los barrios. Pero todavía falta mucho por recorrer. Por eso decimos que vamos por más. Porque eso implica alcanzar mayores niveles de inclusión y participación. Eso significa la continuidad de los juicios que se vienen llevando adelante a lo largo y ancho de la Patria contra quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad durante los oscuros años de la última dictadura cívico militar. Por eso gritamos, con orgullo y sin titubear: ¡Vamos por todo!
Gracias compañero Néstor Kirchner por marcarnos el rumbo.
Gracias por todo lo hecho, Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y ¡cuente con nosotros para lo que falta!
Gerardo Rico
Diputado de la Provincia de Santa Fe
Miembro del Ejecutivo Nacional del Movimiento Evita


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