MEGACAUSA
"El monstruo mayor es Musa", tiró el hijo de letrado desaparecido
“Esta gente va a ir con la condena, pero sin haber dicho nada de lo que pasó con los desaparecidos”, dijo Blanca Silvia, hija del abogado.
MEMORIA. "No se olviden quién es Musa" pidieron los hijos de Lescano, quienes también sufrieron persecución.
FAMILIAR. Blanca Isabel Lescano dialogó con EL LIBERAL.
Santucho dijo que los grupos actuaban con impunidadTestigos revelaron un amplia red de espionaje que operó en los 70, integrada por policías y militares
Publicado el 23/05/2012
Familiares de Luis Alejandro Lescano, secuestrado el 13 de marzo de 1976, pidieron a los acusados, a quienes tildaron de “monstruos”, que digan qué pasó con el abogado y el destino de sus restos. En el séptimo día del juicio de la Megacausa, dieron sus testimonios Blanca Silvia y Carlos Alberto, hijos del letrado.
Relataron que antes del hecho, el abogado había recibido amenazas de la Triple A por su condición de defensor de presos políticos, lo que generó preocupación en la familia.
Los hermanos destacaron la calidad de persona, las convicciones y la profesionalidad del letrado desaparecido.
"Estaba comprometido en la defensa de los presos políticos y tenía el mayor respeto por la dignidad profesional”, expresaron.
Revelaron que ya en el año 52, existía un legajo sobre Lescano confeccionado por inteligencia del Estado, porque el abogado había participado de la Cumbre Mundial de la Paz, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.
Rememoraron también, que su desaparición provocó una conmoción social con protestas del Colegio de Abogados y de la UCR, ya que el abogado era también apoderado del partido.
Además, contaron que mientras recogían testimonios sobre el episodio en el que el abogado fue secuestrado, les generó sospechas la mujer que había contactado a Lescano para pedirle sus servicios y que lo convocó a una reunión en la plaza Independencia (hoy Sarmiento) donde estaba el grupo de tareas que detuvo al profesional.
Por eso, no descartaron que pudiera haber obrado como entregadora.
Carlos relató que un militar de apellido Pithod le informó a los pocos días del secuestro, que su padre estaba en la Policía Montada, pero que los familiares no obtuvieron información en esa dependencia policial.
Durante los testimonios, la familia Lescano reflejó que también sufrió la desaparición en diciembre del 75, de Ana María, hija del abogado, quien militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y que era miembro del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP); también mencionaron el secuestro de una prima, María de las Mercedes Argañarás de Fresneda, en Mar del Plata.
Blanca Silvia Lescano habló con EL LIBERAL y rescató que el juicio a los miembros sindicados como parte del aparato represivo local era “una gran conquista de la militancia de los organismos de derechos humanos” locales.
También dijo que era importante que además de ser condenados, los imputados sean confinados a “cárcel común, no que a los meses tengan prisión domiciliaria o indulto”.
Santucho dijo que los grupos actuaban con impunidad
Publicado el 23/05/2012
El querellante Luis Santucho dijo que el secuestro de Lescano evidencia la “impunidad” con que actuaba Musa Azar Curi y sus colaboradores, ya que el abogado era una personalidad.
Afirmó que con la desaparición querían eliminar toda forma de defensa a los presos políticos.
“Eligieron a un abogado que estaba en la defensa de las personas privadas de la libertad, también era un dirigente radical muy conocido, esto demuestra un caso de impunidad”, dijo y remarcó que a los represores no les interesaba la bandería política a la hora de actuar: “Estaban los radicales, peronistas, socialistas, todos los que estaban vinculados a la política estaban amenazados y perseguidos y con posibilidades ciertas de ser secuestrados”.
Testigos revelaron un amplia red de espionaje que operó en los 70, integrada por policías y militares
Publicado el 23/05/2012
Durante la séptima audiencia del juicio de la Megacausa, en la que se ventilan 44 casos de secuestros, torturas y asesinatos con la desaparición de cuerpos, los testimonios brindados por sobrevivientes y familiares de víctimas, sacaron a la luz una amplia red de espionaje que funcionó durante los 70 y primeros años de la década del 80, que persiguió a todos aquellos considerados sospechosos.
Ramón Horacio Aguilar, detenido mientras hacía el servicio militar en 1975, develó esta situación. Contó que tras ser dado de baja, no pudo estudiar ni trabajar porque se había echado a correr el rumor de que era subversivo.
Dijo que entonces su único sustento era el dinero que ganaba como músico, fue entonces que descubrió que era seguido por gente del Departamento de Informaciones Policiales (DIP) -mencionó al policía Noli García- y que por el hostigamiento se fue a Buenos Aires.
La persecución siguió en la metrópoli, ya que cuando Aguilar consiguió trabajo en un banco, vio merodeando a un militar de apellido Pithod, que sabía que era el chofer de uno de los jefes del Regimiento de Batallón de Ingenieros de Combate.
Dijo que el colmo fue cuando un representante del mundo artístico en Buenos Aires, le confesó luego de un tiempo, que él lo había seguido.
Otro hecho que mencionó Aguilar y que desnudó la red de espionaje, fue que estando detenido en el DIP, un policía Cabrera le preguntaba por un músico de rock, que también hacía el servicio militar ese año, y que luego ese músico le contó a Aguilar que Cabrera era asistente de su grupo musical.
Fuente:ElLiberal
ALUMBRAMIENTO
Estremecedor relato de víctima que crió a su hijo en cautiverio en sus primeros meses de vida
“No tengo nada de rencor, a pesar de que esto fue un sistema de aniquilamiento a la humanidad”, expresó la víctima.
IMPUTADOS. "Tienen que tener el juicio que se merece cualquier ser humano, no hay nada personal", expresó la víctima a la prensa.
Publicado el 23/05/2012
La ex presa política Gladys Lois de Gallardo brindó un estremecedor relato en el que contó los padecimientos que sufrió durante su detención, 18 días antes de dar a luz, y la vida de su primer hijo, que fue criado en cautiverio durante sus primeros meses.
En ese marco calificó de “duradera y definitiva” la tortura que sufrió por parte del grupo de tareas que lideraba Musa Azar, antes del golpe militar de 1976.
“La tortura recibida es duradera y definitiva. Me detuvieron 18 días antes de nacer en cautiverio mi hijo, Gustavo, que hoy es un excelente abogado y persona”, dijo Lois de Gallardo al declarar en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Santiago.
Lois de Gallardo recordó que su primera detención fue el 24 de enero de 1975, exactamente un año después de la publicación de una solicitada reclamando mayor atención para las víctimas de la inundación del año 1974.
Narró que fue llevada desde su domicilio hasta un galpón de Lavalle y Colón “que estaba lleno de chicos, arrodillados y parados mirando a la pared, sin que nos dejaran que hablemos entre nosotros; después me llevaron al DIP y ahí me pidieron que desmienta la solicitada y aunque me negué, me liberaron”.
La docente universitaria recordó que fue apresada por Musa Azar Curi, dos militares de apellido Carrasco y Badessich y que durante su detención fue visitada por funcionarios judiciales.
La segunda detención fue el 2 de febrero de 1975. Sobre los tormentos sufridos, la víctima explicó que “la tortura busca silenciar y hacernos callar”.
El 20 de febrero nació su hijo en el Hospital Regional y contó que durante varios días permaneció con su hijo “en una pequeña celda que se cerraba a las 7 de la mañana y se abría a la 7 de la tarde”.
La víctima estuvo con su hijo durante nueve meses y después continuó la crianza con sus abuelos. “Recuerdo la inseguridad, la precariedad de sostenes afectivos concretos, porque adentro mío estaba toda mi familia; tenía temor por cómo sería atendido el parto, pero yo digo que siempre de toda la inhumanidad siempre hay lucecitas, alguien se acercó a la mesa del quirófano y me dio la mano”, indicó.
Respecto de los imputados, dijo que “tienen que tener el juicio que se merece cualquier ser humano, no hay nada personal, no fue contra mi persona, esto era contra la gente que no estaba de acuerdo con el régimen dictatorial; no tengo nada de rencor, esto fue un sistema de aniquilamiento a la humanidad”.
Por último recordó: “En la calle soy maltratada por familiares de los detenidos, sin embargo ni yo ni mi hijo tenemos ningún tipo de rencor porque somos buenas personas”.
Revelan que familiares eran extorsionados para recibir información
SARA MRAD, hermana de Ana, secuestrada en Santiago.
Publicado el 23/05/2012
En la audiencia también prestaron declaración Alba y Rosa Mrad, hermanas de Ana Mrad de Medina, que desapareció el 21 de noviembre de 1975, quienes revelaron que fueron extorsionadas por funcionarios judiciales para recibir información.
En diálogo con EL LIBERAL, Sara, hermana mayor que no prestó declaración, confirmó los dichos de Alba y Rosa al sostener que su padre “tuvo que pagar a funcionarios de la Justicia federal de Tucumán montos similares a 10.000 pesos para tener información de nuestra hermana”.
“La abogada Lescano nos contó que fue trasladada al Batallón 141 y de ahí a Santo Domingo, donde fue torturada. Después la llevaron al Hospital Regional y estimamos que allí murió por las torturas”, contó sobre Ana, quien actualmente se encuentra desaparecida.
TESTIMONIO
Ex detenido reconoció a los policías que lo detuvieron
Publicado el 23/05/2012
Un ex detenido reconoció a Musa Azar Curi, Miguel Tomás Garbi y Juan Bustamante como los policías que lo detuvieron y torturaron durante el tiempo que permaneció privado de libertad en la sede del Departamento de Informaciones Policiales (DIP).
Guido Barrionuevo fue una de las víctimas que en la jornada de ayer prestó declaración en la que contó detalles de los tormentos a los que fue sometido.
En ese marco y a pedido del fiscal y uno de los abogados querellantes, el testigo se levantó y se paró al frente a los imputados para reconocerlos, ante la provocativa mirada de los acusados.
TRIBUNAL
Reforzaron la seguridad personal para los testigos del proceso judicial
JUEZ. Reynaga indicó que se controla la salud de los acusados.
Publicado el 23/05/2012
El vocal del Tribunal Oral Federal, Juan Carlos Reynaga, informó que “las audiencias se están llevando adelante con normalidad, cumpliendo el cronograma de testigos propuesto por las partes.
Esperamos que siga de este modo”.
El magistrado que integra el cuerpo junto con Graciela Fernández Vecino (presidenta) y José Fabián Asís (vocal), también remarcó que hay un control estricto sobre la salud de los imputados.
En la tercera semana de audiencias del juicio de la Megacausa de Derechos Humanos que se desarrolla en el Palacio de Tribunales, la Justicia recibió las declaraciones de nuevos testigos que procuran ventilar lo sucedido en la provincia tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
“Muchas son ratificaciones de declaraciones ya prestadas en el Juzgado Federal. Cuando aparecen hechos nuevos o se mencionan a nuevas personas se pone en conocimiento del fiscal”, explicó el juez de Cámara de la provincia de Catamarca.
Por otra parte, Reynaga comentó que la semana pasada, el tribunal tuvo la “noticia de que testigos requerían mayor protección”, y remarcó que esta situación ya ha sido puesta en conocimiento al Programa Nacional de Protección de Testigos para reforzar la seguridad de las personas.
FuentedeOrigen:ElLiberal
Fuente:Agndh
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