6 de septiembre de 2012

COLOMBIA.

MIÉRCOLES, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2012
ANNCOL y el proceso de paz 
La redacción de ANNCOL reproduce abajo tanto el video del discurso de Timoleón Jiménez, máximo comandante de la guerrilla de las FARC-EP, como varios artículos publicados hoy que resumen lo más importante de la noticia oficial el día de hoy; el inicio de un proceso de paz entre las FARC-EP y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos. .

También anunciamos que la Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL) abre sus columnas para que el sector popular pueda expresarse en forma libre y soberana y así ser partícipes en un proceso de paz que debe abarcar a todo el Pueblo de Colombia.

No nos engañemos; la paz ha tenido, tiene y tendrá enemigos en los sectores guerreristas tradicionales en Colombia. Todos sabemos donde se encuentran y qué clases sociales representan.
Pero ahí están también el Departamento de Estado, el Pentágono y el Comando Sur organismos al servicio del Imperio que han sostenido esta guerra desde hace medio siglo. Bien resumen los carteles en todo el territorio colombiano; “Plan Colombia pone las armas y Colombia los muertos”.

Si hay una verdadera voluntad de paz en los sectores de la oligarquía y el Poder Fáctico, lo veremos cuando comienza el proceso en el mes de octubre. ANNCOL por su parte, hará todo para aportar con su única arma; el periodismo con ética y principios, dando espacio para el debate y la “Batalla de las Ideas”.
Redacción ANNCOL
Video: http://youtu.be/Jh8ePSvli4s
Audio: https://www.box.com/s/apoblsm2g3aiu5hp7kpq
Video: El Comandante Timochenko (FARC) afirma que otra Colombia es posible Video y trascripción parcial: Timoleón Jiménez; “pese a tales señales las FARC-EP guardamos la aspiración de que el régimen no intenta repetir la misma trama del pasado”

Por Movimiento Bolivariano Suroccidente de Colombia http://www.mbsuroccidentedecolombia.org/

“La paz es una noble y legítima aspiración que la insurgencia colombiana defiende desde hace ya medio siglo (...)
Han transcurrido 10 años desde cuando Pastrana decidió echar en saco roto sus propósitos de paz (...) es claro que todo fue un ardid oficial para ganar tiempo, cuanta muerte y destrucción, cuanto dolor y lágrimas, cuanto luto y despojo inútiles, cuantas vidas y sonrisas cercenadas, para finalmente concluir que la salida no es la guerra sino el diálogo civilizado. Pueda ser que Colombia entera debe ponerse en pie para impedir que no suceda lo mismo esta vez, nuestra patria no merece esta guerra que declararon contra ella. Pero una década atrás no solo se vino sobre Colombia y su pueblo una espantosa embestida militar, paramilitar, judicial, económica, política y social, también cayeron sobre nosotros como aves de presa los propagandistas del régimen con su discurso difamatorio y venenoso (...) de qué estigma infamante no fuimos cubiertos quiénes hicimos frente a la guerra y la violencia desatada con frenesí desde el poder”

“El gobierno ha reiterado una y mil veces su inamovible decisión de no permitir ninguna de las que califica como 'concesiones en el terreno de la guerra', en su extraño parecer cualquier posibilidad de cese al fuego, tregua, armisticio o despeje, únicamente contribuye a la creación de incentivos perversos (...) pese a tales señales las FARC-EP guardamos la sincera aspiración de que el régimen no intenta repetir la misma trama del pasado (...)”

“La realidad nacional impondrá la voluntad de las grandes mayorías que necesitan la paz con justicia social. A un lado del camino deben quedar los firmantes de fabulosos contratos derivados de la guerra, los que encuentran en los grandes presupuestos de defensa un rápido camino al enriquecimiento, los que acrecientan velozmente sus propiedades e inversiones con base en el pillaje contra los indefensos. A la obsesiva e indolente posición de identificar la paz exclusivamente con la victoria, de alcanzarla mediante brutales operaciones militares y policiales de aniquilamiento, de conquistarla con base en devastadores bombardeos y ametrallamientos, de identificarla con la consagración de la impunidad para la arbitrariedad de sus agentes, de tejerla con millares de capturas masivas, allanamientos, persecuciones, desplazamientos, y toda clase de represiones contra la población colombiana que reclama sus derechos, de asimilarla a la aceleración las locomotoras de la infamia, resulta urgente enfrentar una concepción distinta, justa, realista y constructiva: una paz fundada en las transformaciones económicas, políticas y sociales necesarias para alcanzar el punto de equilibrio aceptable para todos, en la extirpación definitiva de las razones que alimentan la confrontación armada.”

“Aún se escuchan con fuerza voces oficiales que abiertamente persisten en la salida militar (...)”

“Es a los millones de víctimas de este régimen elitista y violento, a los afectados por sus políticas neoliberales de desangre, a los que sueñan con una democracia real en una patria amable en desarrollo y en paz, a quiénes corresponde jugar en adelante su rol protagónico por una nueva Colombia. A ellos estamos dirigiéndonos las FARC con nuestro corazón en la mano. (...) Se trata de luchar por profundas modificaciones del orden vigente.”

Timoleón Jiménez llama a la participación popular: “(...) la participación general del pueblo colombiano en las discusiones de paz, llamamos a Colombia entera a pronunciarse, a exigir su participación o a asumirla en las calles y carreteras (...)”

Timoleón Jiménez acerca de los militares: “Saben bien que la necesidad los ha impelido a jugarse la vida, que alimentan a sus familias con el miedo permanente a la muerte o a la invalidez, son colombianos del pueblo que aman la vida y sueñan con prolongarla, que sufren necesidades y ven a sus hijos crecer en medio de tan aciago panorama de incertidumbre social y violencia, no pueden querer esta guerra... habrá en su cúpula elementos guerreristas y ambiciosos, que se prestan a los más sucios propósitos, gentes como Rito Alejo del Río o Santoyo: penetrados hasta los tuétanos por las doctrinas imperiales de la 'seguridad nacional' que convierten en hongos a los hombres; pero también debe haber patriotas, militares honestos que se preguntan por qué razón las fuerzas armadas colombianas se encuentran al servicio de poderosas multinacionales que saquean las riquezas del país, por qué su papel se reduce a la intimidación, al aplastamiento de la población inconforme con las políticas antipatrióticas de gobiernos corruptos, que se cuestionan por su papel de garantes de un injusto orden de las cosas, que se indignan al ver comos sus altos mandos dan sumisos partes a generales extranjeros (...)”

“Haber llegado a la Habana es el resultado de (...) cada consigna pintada en una pared, de cada acto de masas (...) de la movilización campesina, de las arrolladoras marchas, de la protesta social, de la lucha contra las fumigaciones, de los paros y huelgas contra el gran capital transnacional, de todos esos encuentros de mujeres, de artistas, de estudiantes y jóvenes(...) Semejante torrente ya no podrá detenerse, estamos seguros de que seguirá creciendo y se llevará por delante los planes imperiales, los aviones cazas, los tanques de guerra, los infernales desembarcos, los batallones de combate terrestre, los brutales escuadrones anti motines, los 'falsos positivos, las amenazas y los emplazamientos, el paramilitarismo, los pedantes jurisconsultos, la falsedad mediática, la politiquería rastrera, las políticas neoliberales.”

Chávez hace un llamado para acompañar proceso de paz que inicia en Colombia
Foto: Iván Márquez, del Secretariado de las FARC-EP, en su reunión en noviembre de 2007 con el presidente Hugo Chávez en Caracas. Fue un otro intento para crear puentes por la paz. Pero Uribe cerró todas las puertas.

El presidente de Venezuela escribió a través de su cuenta en Twitter, un mensaje en el que insta a apoyar a a Colombia durante el inicio del diálogo de paz con las FARC.

El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hizo este martes un llamado a acompañar el proceso de diálogo que inició el Gobierno colombiano con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para acabar con el conflicto armado.

“Acompañemos a la hermana Colombia en sus esfuerzos por lograr la Paz! Ya lo dijo Simón Bolívar: “La Paz es mi puerto, la Paz es mi todo”, escribió el mandatario a través de su cuenta en Twiiter @chavezcandanga.

El mensaje lo envía luego que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunciara la firma del “Acuerdo General para la Terminación del Conflicto”, entre el Gobierno y las FARC.

Santos agradeció a Venezuela por acompañarlos en este proceso, y a Cuba y a Noruega, “pues este acuerdo no hubiese sido posible sin ellos. Ellos actuarán como anfitriones y garantes”.

También agregó que las negociaciones de paz son una oportunidad porque Colombia y el mundo han cambiado. ”Hoy podemos hablar de paz porque estamos avanzando y porque el uso de la violencia es cosa del pasado y ningún país de la región lo tolera”, añadió.

Cuba expresa que tiene un compromiso histórico con la paz en Colombia http://www.telesurtv.net/articulos/2012/09/04/cuba-expresa-que-tiene-un-compromiso-historico-con-la-paz-en-colombia-5368.html

A través de un comunicado de la cancillería, la nación caribeña confirmó este martes el inicio del diálogo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC para acabar con 50 años de conflicto armado en esa nación suramericana, y se ofreció para continuar prestando su ayuda solidaria a favor de este esfuerzo. 

Cuba confirmó este martes el inicio del diálogo de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para acabar con los más de 50 años de conflicto armado, y expresó que frente a esto tiene un compromiso histórico con la paz de la nación suramericana.

“La Revolución cubana tiene un compromiso histórico con la paz en Colombia y con los esfuerzos encaminados a poner fin al conflicto político, social y militar de ese país hermano de América Latina y el Caribe”, reza un comunicado divulgado por la cancillería de la isla caribeña.

El Ministerio explicó que las conversaciones exploratorias para llegar a lo que se celebrará a mediados de octubre, iniciaron este año en La Habana desde el 23 de febrero y que en esos encuentros ambas partes declararon que “se ha abierto un proceso de diálogo comprometido con la paz y con la solución del conflicto histórico en Colombia”.

De acuerdo con el texto, Cuba respalda la iniciativa, “consciente de la importancia que tiene para el pueblo colombiano y de su trascendencia para América Latina y el Caribe”.

“El Gobierno cubano ha brindado su colaboración y apoyo para celebrar conversaciones exploratorias conducentes a un proceso de paz, a la vez que ha participado como garante en las deliberaciones”, expresa el comunicado Informó que se respetó celosamente el compromiso de confidencialidad acordado por las partes y que ha servido de garante, junto a los “Gobiernos de Noruega y de Venezuela, para el traslado a Cuba de representantes de las FARC-EP”.

En el documento se asegura que el Gobierno de Cuba ha hecho “esfuerzos discretos y constructivos para ayudar a la búsqueda de una solución negociada, respondiendo siempre a una solicitud de las partes involucradas y sin influir en lo más mínimo en sus respectivas posiciones”.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó este martes la firma de un acuerdo marco llamado Acuerdo General para la Terminación del Conflicto ”que establece una hoja de ruta para llegar a un acuerdo final que termine de una vez por todas esta violencia entre hijos de una misma nación”. En el documento no se prevé despeje alguno de territorio ni cese de operaciones militares.

En cadena nacional el mandatario afirmó que este acuerdo es diferente a otros a los que se ha llegado en el pasado y destacó que el Gobierno no hará concesiones de ningún tipo en el terreno militar, pues no se ha establecido despeje de territorio y afirmó que las operaciones militares continuarán con la misma o mayor efectividad.

Santos agregó que las negociaciones “se llevaron a cabo en La Habana con el acompañamiento de Cuba y Noruega después de año y medio de trabajos preparatorios. Se acordó la agenda del juego de un proceso que debe ser digno y debe ser eficaz”.

El proceso establece un acuerdo dividido en tres fases: la exploratoria, que estará enmarcada en sesiones de trabajo directas sin intermediarios y sin interrupciones y será la implementación de todo lo acordado con las correspondientes garantías.

En segundo término se establece proveer garantías para la oposición política del país y que se garantice la participación ciudadana y en tercer lugar la finalización del conflicto como tal, que se depongan las armas, y se permita la reintegración de las FARC a la vida civil.

Santos confirma acuerdo marco de paz sin cese de operaciones militares.
El presidente colombiano destacó que hoy Colombia puede hablar de paz porque las políticas de su Gobierno ha creado condiciones para la reconciliación nacional.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó este martes la firma de un acuerdo marco llamado Acuerdo General para la Terminación del Conflicto “que establece una hoja de ruta para llegar a un acuerdo final que termine de una vez por todas esta violencia entre hijos de una misma nación”.
En el documento no se prevé despeje alguno de territorio ni cese de operaciones militares.

En cadena nacional el mandatario afirmó que este acuerdo es diferente a otros a los que se ha llegado en el pasado. Destacó que el Gobierno no hará concesiones de ningún tipo en el terreno militar, pues no se ha establecido despeje de territorio y afirmó que las operaciones militares continuarán con la misma o mayor efectividad.

Indicó que la solución del conflicto armado solo será posible si se siguen tres principios: Aprender de los errores del pasado para no repetirlos, cualquier proceso tiene que llevar al fin del conflicto y no a su prolongación y no ceder ni un milímetro del territorio nacional.

Santos agregó que las negociaciones “se llevaron a cabo en La Habana con el acompañamiento de Cuba y Noruega después de año y medio de trabajos preparatorios. Se acordó la agenda del juego de un proceso que debe ser digno y debe ser eficaz”.

Colombia ha cambiado

El Presidente expresó que las negociaciones de paz son una oportunidad porque Colombia y el mundo han cambiado. ”Hoy podemos hablar de paz porque estamos avanzando y porque el uso de la violencia es cosa del pasado y ningún país de la región lo tolera”, añadió.

Resaltó que “este acuerdo no es ya la paz, ni se trata de un acuerdo final, es una hoja de ruta que define los términos para llegar al final”.

Manifestó tener la convicción de que se está ante la oportunidad de terminar el conflicto y afirmó que “será un camino difícil, pero un camino que debe ser aprovechado por cualquier gobernante responsable, porque cientos de colombianos tienen un familiar que ha sido víctima de la violencia”.

Proceso comienza en octubre

Santos informó que el proceso de negociaciones comenzará en Oslo (capital de Noruega) el 15 de octubre próximo y luego continuarán en La Habana.

El mandatario colombiano agradeció a Noruega y Cuba, países donde se llevarán acabo las conversaciones. De igual manera, agradeció a Venezuela y Chile quienes serán acompañantes en los diálogos de paz.

Resaltó que el proceso establece un acuerdo dividido en tres fases: la exploratoria, estará enmarcada en sesiones de trabajo directas sin intermediarios y sin interrupciones y será la implementación de todo lo acordado con las correspondientes garantías.

El segundo punto de este plan de Paz “es proveer garantías para la oposición política del país y que se garantice la participación ciudadana, no solo normas, sino que sea una realidad, que quienes disientan lo hagan sin temor”.

El tercer punto “es la finalización del conflicto como tal, que se depongan las armas, y se permita la reintegración de las FARC a la vida civil junto a medidas del gobierno para el proceso de terminación del conflicto”.

“Gracias especiales a Cuba y a Noruega, pues este acuerdo no hubiese sido posible sin ellos. Ellos actuarán como anfitriones y garantes. Asimismo, agradecemos a las naciones de Venezuela y de Chile por su disposición permanente y apoyar este Plan de Paz. Venezuela y Chile serán acompañantes”.

El mandatario aseguró que “vamos a seguir comunicando los avances de este plan de Paz, manteniendo el carácter serio y discreto de las conversaciones”.

MIÉRCOLES, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2012 
Un día histórico 
Por Roberto Romero Ospina 
No hay duda. Hoy 4 de septiembre fue un día histórico. Primero, la alocución presidencial a las doce y treinta que reconocía lo que ya se había filtrado a la prensa: el Gobierno y las FARC habían llegado a un acuerdo para comenzar negociaciones y así poner punto final al largo conflicto armado. Santos se dirigió al país rodeado de todos sus ministros y la cúpula militar en pleno, con toda la solemnidad del caso, para que no quedara duda de su compromiso con el país.

Y luego, una hora exacta después de esos 18 minutos en la Casa de Nariño, el jefe de la insurgencia, Timoleón Jiménez, en las montañas y a través de un video transmitido desde La Habana, saludó este arreglo sin precedentes en el país.
Jiménez apareció sin mandos a su alrededor, sólo un inmenso telón con la imagen de Marulanda y su compañera.

La paz en todos los canales

Entonces todo el país entró en la dinámica de la paz. Ni un solo medio regateó un minuto para transmitir en directo la ceremonia. Casi tres horas de televisión continúa para que ningún colombiano se quedara por fuera de esta cita con la historia.

Con dos frases capitales de Santos y Jiménez; uno, subrayando “que la historia sería mucho más severa con todos nosotros si no aprovechamos la oportunidad que hoy se nos presenta”, y el otro, comprometiéndose a “no levantarse de la mesa hasta no conseguir la paz”.

La confianza, suprema consejera en cualquier negociación, se abría de nuevo paso entre las partes tras una larga década de horror que ha dejado más de diez mil combatientes, de ambos lados, tendidos en esta guerra fratricida.

Y decenas de miles de víctimas civiles, daños a la infraestructura y varios puntos del PIB en pérdidas que bien podrían haber ido a resolver agudos problemas sociales y dejar de ocupar el tercer lugar entre los países más desiguales del mundo.

Generando confianzas

“Hemos trabajado con seriedad, y debo reconocer que las FARC también. Todo lo que hasta ahora se ha acordado, se ha respetado. Si las FARC abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas”, agregó el presidente.

Terminada esta primera fase, la exploratoria, que se inició en La Habana el 23 de febrero de 2012, en las siguientes dos semanas comenzará la segunda fase de trabajo reservado y directo. Será una discusión, sin interrupciones y sin intermediarios, sobre los puntos acordados para llegar al Acuerdo Final. Y con ese acuerdo final se terminaría formalmente el conflicto.

La agenda, para que se termine el conflicto, contempla solo cinco puntos, todos cruciales: primero, desarrollo rural; segundo, garantías para el ejercicio de la oposición política y de la participación ciudadana; tercero, el fin mismo del conflicto armado que incluye la dejación de las armas y la reintegración de las FARC la vida civil, junto con todas las medidas del Gobierno para dar garantías al proceso de terminación; cuatro, el narcotráfico y quinto, los derechos de las víctimas.

La tercera fase es la implementación simultánea de todo lo acordado, con las correspondientes garantías y mecanismos de verificación y participación ciudadana.

Y vendría el espaldarazo de la Casa Blanca. Obama se despachó en elogios a las tratativas de Santos en búsqueda de la paz, que los necesita en su justo afán de aislar a la ultraderecha y aquellos jerarcas militares, todos bien amigos de EE.UU., que sueñan que todo esto fracase.

Los peligros de negociar en medio del fuego

Un punto crítico de las negociaciones, que se instalan formalmente en Oslo en la primera quincena de octubre, es que se darán en medio de las hostilidades.

Por eso el presidente le pidió al pueblo colombiano templanza, paciencia y fortaleza ante eventuales nuevos ataques de las FARC o un incremento de la violencia. "Esos ataques serán respondidos con toda la contundencia por parte de la fuerza pública y de la justicia”.

Jiménez, quien no pudo conocer el discurso de Santos, no se refirió al tema del cese al fuego. Pero seguramente las FARC no fijarán una tregua unilateral de sus acciones de guerra sin acuerdos previos.

Por desgracia, entonces, asistiremos a un teatro de operaciones permanente donde las dos partes arreciarán para demostrar su contundencia y favorecerse en la mesa, pero siempre en perjuicio de los derechos humanos. En medio de las conversaciones de La Habana, se corre el peligro de un escalonamiento de los enfrentamientos y lo que es peor, a cualquier grave provocación de los enemigos de la paz que a través de un atentado o una operación encubierta dé al traste con el gigantesco esfuerzo de poner fin a este conflicto de medio siglo.

La prudencia y la fina ingeniería que seguramente demandará el proceso de pláticas, más temprano que tarde pondrá en la mesa la urgente necesidad de un cese al fuego antes de que un bombazo haga trizas la agenda. 

Acordémonos del secuestro y posterior muerte del ex ministro conservador Angelino Durán Quintero a manos del EPL en enero de 1992o el ataque al senador Aurelio Irragori, este sin consecuencias, en plenas conversaciones entre la Coordinadora Guerrillera Simón y el gobierno de Gaviria, que paralizaron el curso de las conversaciones de paz.

Para no hablar del plagio del senador Gechen y el avión donde iba que puso fin a las negociaciones del Caguán en 2001.

El frustrado proceso de paz de las FARC con el gobierno de Betancur, en 1983, estableció de entrada que los acuerdos, los únicos firmados entre esa guerrilla y el Estado, serían precisamente de “cese al fuego, tregua y paz”. Y así operaron un trecho. Incluso, desde ese año hasta 1989, varias veces las FARC decretaron ceses unilaterales de fuego como voluntad de concordia.

¿Acuerdos de paz para enviar guerrilleros a la cárcel?

Llama la atención que el presidente Santos no se refirió al tema de la penalización en el posconflicto. Es sabido que en ninguna parte del mundo un proceso de paz que haya culminado con éxito contempló un solo día de cárcel para los reinsertados a la vida civil.

Como se sabe, algunos sectores, en especial de la ultraderecha, encabezados por Uribe y hoy lo manifestó sin ambages, exigen llevar a prisión a los ex combatientes en una ingenua visión de lo que debe ser el curso final de esta guerra civil larvada de años.

Y la ex ministra de Defensa de Uribe Vélez, Martha Lucía Ramírez, planteó hoy en panel de Cable Noticias, al lado del ex general Néstor Ramírez, una prisión especial para los guerrilleros, con mando o sin mando.

Martha Lucía Ramírez, en el 2006, aseguró que en seis meses acabaría con las guerrillas. Algo similar había dicho en 1991, el hoy ministro de Trabajo Rafael Pardo, siendo ministro de Defensa del presidente Barco.

ACORE, la asociación de militares en retiro, que acaba de sacar un manifiesto de doce puntos y su exigencia de entrar en la mesa, es de la misma idea y otras peores, como poner como punto inicial un cese del fuego unilateral de la guerrilla antes de entrar a negociar y la disolución inmediata de Marcha Patriótica por considerarla el brazo político de las FARC. Remember Unión Patriótica.

Y a propósito, llamó la atención que el jefe de las FARC saludara varias expresiones sociales como el Congreso de los Pueblos, la Minga, el movimiento indígena, entre otros, como garantes populares del proceso y no a la Marcha Patriótica. Quizá para que no le vayan a poner el sambenito de siempre.

Seguramente el primer mandatario espera que su ley marco para la paz, aprobada en el Congreso, que contempla penas a los desmovilizados será de fácil acogida por los negociadores de las FARC. Una vana ilusión y como dijo Camilo Gonzáles Posso, director del Centro de Memoria, en un panel hoy en Canal Capital, con toda seguridad nuevos acuerdos en este sentido llevará la mesa de La Habana al Congreso, incluidos los derechos políticos de los ex guerrilleros a participar en las contiendas electorales.

Si algo fundamental anuncia este proceso que hoy se presenta al país, es que sí es posible una salida política al conflicto colombiano, que solo a través de las conversaciones civilizadas se puede alcanzar la paz. En eso estriba este día histórico.

Tomado del Centro de Memoria, http://www.centromemoria.gov.co/noticias/913-un-dia-historico.

MIÉRCOLES, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2012 
¿Van a negociar las FARC con asesinos? ¿Cómo garantizar que el gobierno respetará lo que acuerda? 
Por Pedro Echeverría 
1. Se ha señalado que Cuba, Chile, Noruega, Venezuela, apoyarán la ronda de negociaciones de paz que se harían en La Habana, entre las FARC y el Gobierno de Bogotá en las próximas semanas, según se ha publicado. El presidente Santos y el máximo comandante de la guerrilla colombiana de las FARC Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez o "Timochenko", dijeron que se llega "a la mesa de diálogos sin rencores ni arrogancia". No se olvida que las anteriores negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC se registraron durante el gobierno de Andrés Pastrana y se extendieron entre 1999 y el 2002; sin embargo fracasaron por la intensidad de la ofensiva militar y las acciones de la FARC como respuesta. Así que las “negociaciones” no son nuevas ni se sabe a qué resultados se llegará. Todavía hay mucha incertidumbre. 

2. En varias ocasiones se ha publicado que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fundadas en las selvas colombianas en 1964, están dispuestas a negociar con el gobierno de Colombia encabezado por Manuel Santos. Que se busca un país o espacios con neutralidad para que se inicien conversaciones y se lleguen a acuerdos. Pero hay que subrayar que los guerrilleros han estado siempre por la paz, porque los pueblos puedan producir para comer con libertad y gozar su vida viviendo en democracia. La guerrilla colombiana surgió por la propia voluntad de los campesinos y demás trabajadores que ante la explotación y represiones del gobierno no encontró más salida que la guerrilla. Hoy, después de 48 años, los explotados no han encontrado políticas positivas a favor del pueblo. 

3. Las FARC durante casi cinco décadas han sido respetadas, aunque también perseguidas y asesinadas por los diferentes gobiernos de Colombia con el apoyo total del imperio de los EEUU. Por su presencia y presión esos gobiernos se han visto obligados a realizar reformas en beneficio del pueblo, pero también –por ello mismo- han convertido a Colombia en una gran base militar de los EEUU. Podría demostrarse que Colombia se convirtió –junto con México, Perú y Panamá- en los países ejes de propagación de la política yanqui en América Latina. Sin embargo las FARC, ese magnífico núcleo de rebeldes que durante casi cinco décadas –según se ha publicado- parece que buscará acuerdos con el gobierno de Manuel Santos. ¿Los venció el cansancio o las esperanzas?

4. No se puede criticar con autoridad desde la cómoda casita a un gran grupo que durante casi medio siglo se ha jugado la vida combatiendo a los asesinos. No sólo ha batallado contra las inclemencias del tiempo, las enfermedades y por la búsqueda de comida, sino bajo la constante amenaza de los aviones, helicópteros y las traiciones. Ser guerrillero no es solamente acosar a los enemigos de clase, sino también caminar cientos de kilómetros, arrastrarse en el piso y esconderse. Por eso en México no puede dejar de reconocerse el gran valor de los que lucharon encabezados por Gámiz y fueron asesinados en Chihuahua en 1965; de los guerrerenses que estuvieron luchando con las armas, junto a Genaro Vázquez y Lucio Cabañas; tampoco dejar de reconocer a los integrantes y dirigentes del EZLN y del EPR.

5. El EZLN lleva en las selvas de Chiapas, México, 18 años de haberse levantado en armas, aunque 10 años antes ya venía construyéndose el grupo rebelde. Al parecer es el más antiguo grupo rebelde en las selvas mexicanas. Y aunque es un grupo que sólo hizo uso de las armas 12 días y, aunque ha continuado armado, en la selva y se ha declarado pacífico, los dos gobiernos del PRI y dos del PAN no han dejado de perseguirlo, agredirlo, calumniarlo, robarles productos y quitarles tierras. El EZLN sólo ha exigido al gobierno respeto a los zapatistas que han implantado gobiernos autónomos, así como a los miles de simpatizantes dispersos en el país. En Colombia la guerrilla ha estado activa porque de manera permanente el gobierno y los EEUU han querido destruirla enviando aviones, helicópteros, soldados y policías. 

6. En América Latina se han registrado acuerdos de “pacificación” entre guerrillas y gobierno que no han traído resultados positivos para el pueblo. Por ejemplo en El Salvador en 1993 se firmaron acuerdos de desmilitarización del Estado y cese a la represión, de protección de los derechos humanos, reforma electoral, que convirtieron al frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de guerrilla armada en partido político legal. Han pasado ya 19 años y El Salvador –a pesar de saltos electorales adelante y de saltos para atrás- sigue siendo uno de los países con más delincuencia y asesinatos y donde –con el gobierno de Mauricio Funes- todavía se sigue pensando en que “El Salvador atraviesa un momento particular de su historia, en el cual "lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer". ¿Cómo garantizar que los gobiernos cumplan su palabra? 

7. La realidad es que en política no hay nada fijo ni definitivo, a pesar de que los llamados “poderes fácticos” son cada vez más fuertes por la enorme acumulación de riquezas en sus manos. No puede haber alguien que conozca más la realidad de las FARC que sus mismos integrantes, pero quienes desde fuera la admiramos tenemos la obligación de recordarles las experiencias de otros “procesos de paz” que han fracasado por las traiciones de la clase poderosa, e inclusive de fuerzas amigas que cuando deben apoyar no lo hacen. ¿Puede olvidarse las terribles campañas de desprestigio que realizan los medios de información contra cualquier lucha social, particularmente contra la luchas armadas que –según ellos- amenaza sus intereses y los de la sociedad? No puede olvidarse que negociar con el gobierno colombiano es negociar también con los poderosos yanquis que buscan mantener sus siete u ocho bases militares en ese país.
Fuente:Argenpress

No hay comentarios: