13 de septiembre de 2012

LOS JUZGA UN TRIBUNAL LOS CONDENAMOS TODOS.


JUICIO POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN SAN NICOLAS
El testimonio de los peritos
Por Sonia Tessa
El juicio por delitos de lesa humanidad en San Nicolás continuó ayer en el Tribunal Federal de Rosario con peritos de la Gendarmería Nacional que realizaron peritajes en 2006 en la causa que investiga la masacre de la calle Juan B. Justo, ocurrida el 19 de noviembre de 1976, cuando fuerzas conjuntas de la policía provincial, federal y el Ejército masacraron a Ana María Fettolini, Omar Amestoy, Ana María del Carmen Granada y los niños Fernando y María Eugenia Amestoy, de tres y cinco años. El comandante de Gendarmería, y Jefe de la División Balística, Hugo Ariel Iseas, ratificó que una saturación de gases lacrimógenos puede provocar la muerte de una persona "si el lugar es pequeño". Por asfixia murieron los dos niños, ya que una granada de ese químico fue arrojada por la claraboya de un baño de 3 metros de alto, por 1,70 de ancho y 2,45 de largo. Allí habían refugiado a los niños, para resguardo de la lluvia de disparos sobre la casa.

Por otra parte, dos testigos ofrecidos por la defensa del ex jefe de la policía Federal, Jorge Muñoz y del ex jefe del Area 132 de Inteligencia, Manuel Fernando Saint Amant descartaron que hubiera impactos de bala en la vivienda ubicada enfrente de aquella en la que ocurrió la masacre. La licenciada en Criminalística de Gendarmería Nacional, María Silvina Lastreti, afirmó que al hacer el peritaje en junio de 2010, la casa estaba recién remodelada. En ese momento no observó ningún impacto de bala. Cuando le preguntaron si podría observar impactos de bala en una fotografía, la profesional lo descartó.

Cuando la abogada de la querella Ana Oberlin, le preguntó al perito de Gendarmería Martín Javier Moreno si, de haber podido constatar impactos --algo que no hicieron--, se podría determinar la fecha de esos impactos, el testigo respondió: "No, no hay forma". El 22 de agosto pasado el propietario de esa vivienda, Luis Broda, afirmó que su casa no había sufrido daño alguno.


Una defensa muy endeble
El juicio por delitos de lesa humanidad de San Nicolás continuó ayer en el Tribunal Oral Federal número 2, con dos testigos ofrecidos por la defensa del ex jefe del Area 132 de Inteligencia, Manuel Fernando Saint Amant, imputado en las tres causas acumuladas. Por un lado, el militar retirado Jorge Luis Cabrera negó haber visto a quien entonces era su superior en Buenos Aires el 19 de noviembre de 1976, cuando se produjo la masacre de la calle Juan B. Justo, donde asesinaron a Omar Amestoy, Ana María Fettolini, Ana María del Carmen Granada y los niños Fernando y María Eugenia Amestoy, de tres y cinco años. Cabrera dijo que Saint Amant padecía una afección respiratoria, pero como él era su subalterno, no tenía detalles de sus traslados para realizar tratamientos. Por otro lado, negó haber visto a Saint Amant en el Hospital Militar de Capital Federal en esa fecha, uno de los argumentos de la defensa. De hecho, el mismo día de la masacre, el jefe del Area 132 le impuso a Cabrera tres días de arresto. El otro testigo fue el periodista de Paraná, Daniel Enz, quien fue convocado como autor del libro Rebeldes y ejecutores, que no está incorporado como prueba documental en la causa. Algunos datos de ese libro fueron utilizados por Juan Bautista Yofre en Nadie fue, pero Enz no pudo responder nada al respecto. "No lo leí", dijo sobre la publicación de Yofre. Sobre Omar Amestoy, Enz --que lo mentó en su libro-- contó que "en un corto lapso, Amestoy quedó como responsable de Montoneros en Paraná, porque la conducción había sido detenida en 1975. Era un dirigente considerado más desde lo ideológico, era un hombre de mucho debate, de mucho aporte en su tarea social".
Fuente:Rosario12

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