Con dos nuevos fiscales en acción
Lo decidió la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, por las “especiales características y la amplia trascendencia del proceso”. Asignó al caso a Carlos Gamallo y Mariano Domínguez, quienes reforzarán la tarea de María Luz Jalbert y Hugo Bogetti.
Por Irina Hauser
El líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, junto a otros acusados en el juicio.
Imagen: Rafael Yohai.
Los nuevos fiscales que se sentarán a partir del martes en el juicio contra José Pedraza y la patota de la Unión Ferroviaria (UF) son Carlos Gamallo y como fiscal “ad hoc” Mariano Domínguez, secretario de la fiscalía de Cristina Caamaño, que llevó adelante la instrucción de la causa por el homicidio de Ferreyra. Gamallo fue secretario del Juzgado Federal 2, también lo fue en la fiscalía correccional que comandaba Alejandro Alagia (ahora fiscal general), a quien reemplazó después allí, y desde hace tres años en la fiscalía de juicio. Es nieto, por parte de madre, de Niní Marshall, y además es actor. Trabajó, por ejemplo, en la película Cabeza de Tigre, sobre el fusilamiento del virrey Santiago de Liniers. También tuvo sus días de radio, incluso con otros hombres del Poder Judicial: hacía voces de personajes en el programa Blues etílico, que conducían el fiscal Félix Crous y el juez Ricardo Rojas.
Jalbert fue nombrada fiscal durante el menemismo. La relación tirante con el TOC21 se advierte desde el inicio del juicio por el homicidio de Ferreyra, hace casi dos meses. También fue cuestionada por las querellas, que se han quejado por sus preguntas reiterativas, imprecisas o indicativas que, dicen, prolongan sin necesidad los interrogatorios. Esto, combinado a veces con la estrategia dilatoria y chicanera de las defensas, que tratan todo el tiempo de llevar el juicio al plano político, empantana las audiencias.
Esta semana, la fiscal tuvo un encontronazo que terminó a los gritos con Dias, quien preside el tribunal. Jalbert había llegado tarde. Ya iban por el tercer testigo. Pidió preguntar. El juez la dejó, pero a la quinta pregunta se cansó y le dijo que ya las había hecho su fiscal coadyuvante. Ella se enojó y elevó el tono para decir que no había tenido tiempo de informarse. “No me grite y ubíquese”, le dijo el juez. “Estoy bien ubicada”, replicó la fiscal. “Ubíquese y reflexione porque veníamos muy bien hasta que usted llegó”, la reprendió Dias, quien al final le advirtió: “Doctora, reflexione, el juicio puede continuar sin usted”.
Aunque es evidente que aquel episodio fue la gota que colmó el vaso, desde la Procuración señalan la preocupación por fortalecer el papel de la fiscalía, como parte acusadora, en un juicio que consideran de gran envergadura e importancia, por los hechos en juego y los personajes en el banquillo. De ahí, explican, la necesidad de ofrecer un refuerzo. Nada indica, por el momento, que la fiscal se vaya a retirar del caso. Una de las defensas sugirió a este diario que algún cuestionamiento a las nuevas designaciones plantearán, ya sea porque les parecen innecesarias o porque el fiscal ad hoc trabajó en la instrucción (que los abogados de los acusados cuestionan cada vez que pueden). Por lo pronto, esta semana ya no serán dos sino cuatro los fiscales sentados en el juicio. Gamallo ya se comunicó con Jalbert quien, al menos por ahora, le dio señales de buena predisposición.
Fuente:Pagina12

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