Declararon dos testigos que en su momento habían denunciado amenazas de muerte.
Hermanos ratifican torturas en comisaría cipoleña
11/09/2012
Cuando Julio Pailos brindaba su testimonio, fue interrumpido por el comisario imputado al que estaba involucrando.
Los Pailos acusaron a policías
rionegrinos y a Guglielminetti.
NEUQUÉN (AN) - Los hermanos Juan Domingo y Julio Eduardo Pailos ratificaron ayer su declaración de que en la comisaría de Cipolletti se torturó a detenidos tras el golpe militar del 76 y acusaron a efectivos de esa dependencia como responsables de haber sometido a golpes y "submarino" a las víctimas.
Denunciaron que también operaba en el lugar, con un especial protagonismo dando órdenes y trasladando detenidos, el espía de Inteligencia del Ejército Raúl Guglieminetti.
En medio de la declaración de Julio Pailos, cuando lo involucró fuertemente en su relato, el imputado Antonio Camarelli se levantó de su asiento y lo tildó de "mentiroso".
Aun cuando de inmediato pidió disculpas a los jueces por su exabrupto, posteriormente el fiscal Marcelo Grosso y los querellantes solicitaron al tribunal que evalúen la posibilidad de llamarle la atención o sancionarlo. La defensora Gabriela Labat argumentó en contra de esa petición, que deberán resolver los jueces.
El otro acusado que presenció la audiencia fue Miguel Quiñones, quien se limitó a escuchar y a tomar notas.
A su turno y en situaciones similares, los Pailos acusaron de las detenciones y tormentos a los efectivos policiales imputados en la causa Julio Villalobos, Saturnino Martínez, Miguel Quiñones. También involucraron al militar Gustavo Vitón.
"El que más nos golpeaba era el 'Sato' Martínez. Guglielminetti daba las órdenes nomás", dijo Juan.
Una investigación de "Río Negro" y varios testigos pusieron en duda la veracidad de la acusación formulada por los hermanos Pailos.
Julio sostuvo que "Martínez me detuvo en mi casa. Martínez y Villalobos me interrogaban y pegaban". Agregó que "me torturaban, me metían la cabeza en el agua hasta que no podía respirar.
También me metían algunas piñas".
En líneas generales los hermanos no sólo ratificaron los ejes centrales de sus declaraciones realizadas en 2008 y 2009 ante la fiscalía y el juzgado, sino que involucraron a Guglielminetti cumpliendo un rol central en los operativos que tuvieron como centro la comisaría cipoleña.
Julio dijo que Guglielminetti eran quien se encargaba de trasladarlos desde la comisaría a la delegación de la Policía Federal en Neuquén. Ante la pregunta de un defensor dijo que al acusado lo conocía porque trabajaba en LU5.
El testigo detalló que "Vitón era el que mandaba, el que daba las órdenes a militares y policías".
Preguntado si lo había visto relató que en una ocasión, cuando sus familiares fueron a la comisaría y mantuvieron una reunión en la que reclamaron por qué torturaban, participó él, sus familiares, Vitón y Camarelli.
"Entraban -de la oficina- y salían, entraban y salían", indicó.
Ante esa afirmación Camarelli se puso de pie, mirándolo con resentimiento y sin poder ocultar su malestar, dijo: "Es una falsedad de este mentiroso".
Declaró uno de "los 33 orientales"
11/09/2012
NEUQUÉN (AN).- El militar retirado Ricardo Federico Colombo Roqué describió ayer ante el tribunal cómo los integrantes de los denominados "33 orientales", mantuvieron posturas contrarias al proceso de reorganización nacional, y por eso fueron perseguidos por sus camaradas durante la dictadura militar hasta que les dieron de baja en 1980.
Colombo Roqué dijo ser funcionario del ministerio de Seguridad y declaró abiertamente en el juicio a favor de Gustavo Vitón, el militar que en 1976 tuvo a su cargo la comisaría de Cipolletti y quien también integró el grupo de los 33 orientales.
"Confío en su honestidad, y las acusaciones deberán ser probadas, cada uno estaba obligado a salvar su vida", dijo el militar retirado en tanto describía el continuo hostigamiento del resto de la oficialidad militar al grupo que se mostraba contrario al golpe.
Dijo desconocer qué hacía Vitón después de marzo de 1976 y sostuvo que le debía gratitud porque le dio trabajo -en 1981, cuando Vitón fue funcionario en Buenos Aires- cuando no lograba tener ingresos debido a que en todos los lugares se lo rechazaba en actividades de seguridad por haber integrado los 33 orientales.
Relató largamente que se trataba de "un grupo de oficiales que nos oponíamos al proceso militar" y destacó que en 1973 los militares lo tuvieron detenido porque se le imputaba ser parte de "actividades políticas subversivas". Recalcó que en la década del '90 redactó una solicitada pública a favor de Vitón junto con el resto de los 33 orientales cuando en La Plata el militar fue escrachado por la agrupación Hijos, aunque reconoció que desconocía qué había hecho desde 1972 a 1981.
Ante la pregunta de la querella del Ceprodh si conocía que los militares díscolos hubieran aportado pruebas en los juicios por delitos de lesa humanidad de lo que ocurrió durante la dictadura hasta que les dieron de baja en 1980, o sobre lo que ocurrió con los desaparecidos, el testigo se excusó y dijo que luego de estar detenido en 1972 fue permanentemente rotado en destinos que nunca fueron operativos.
Dijo también haber visitado a Miguel Ángel García Moreno en Marcos Paz (otro de los 33 orientales que en la actualidad sigue prófugo desde que se inició el juicio en Bahía Blanca).
"Me hizo recordar a Sánchez Toranzo"
11/09/2012
NEUQUÉN (AN).- "Yo venía a ver cómo iba el juicio y este hombre me hizo acordar de Sánchez Toranzo, que nos visitó para saber qué íbamos a hacer los presos políticos cuando saliéramos", de la cárcel, dijo Nora Maggi, presente entre el público de ayer.
Sánchez Toranzo fue nombrado por el testigo Colombo Roqué, en su amplia descripción sobre los militares en contra de la dictadura o "33 Orientales", quienes dijo que no tenían contacto entre sí porque hacerlo significaba una "sentencia de muerte".
Maggi fue encarcelada en 1975 por su adhesión al PRT ERP y la visita del excoronel Carlos Sánchez Toranzo ("después de Malvinas", dijo) la encontró en el penal de Devoto, luego de haber pasado por otras cárceles.
"Nos llamaron -a las presas políticas- adelante, con una situación tensa de ir esposadas hasta el lugar donde éramos interrogados y en este caso llamó la atención porque nos sacaron las esposas, no quedó nadie en la sala -generalmente éramos custodiadas por penitenciarias, de pie y con las esposas puestas- y quien se dio a conocer como Sánchez Toranzo dijo que era de los 33 orientales.
Lo que recuerdo es que querían es saber qué era lo que nosotros pensábamos de lo que había sucedido, y cuál era nuestra intención en la libertad".
FuentedeOrigen:RioNegro.com.ar
Fuente:Agnddhh

No hay comentarios:
Publicar un comentario