30 de octubre de 2012

SANTA FE: Los ecos del secuestro de un militante social.

DOS POLICIAS DE LA CAPITAL PROVINCIAL PASARON A DISPONIBILIDAD
Los ecos del secuestro de un militante social
Por Lorena Panzerini
Tras la denuncia de organismos de derechos humanos sobre el "secuestro, tortura y robo" a un militante social por parte de personal de la comisaría 5º de la ciudad de Santa Fe, ayer el Ministerio de Seguridad provincial pasó a disponibilidad a dos oficiales de la Unidad Regional I. Los uniformados, un sargento y un suboficial, están acusados de apremios ilegales y "abuso policial", y la causa ya está en la Justicia Penal santafesina y en el Registro Provincial de Torturas y Tratos Crueles e Inhumanos, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. "La policía sistemáticamente se dedica a perseguir militantes, en lugar de narcotraficantes, algunos de los cuales están dentro de su propia fuerza", disparó Lucila Puyol, abogada de Hijos Santa Fe, durante la conferencia de prensa de ayer. En tanto, Diego Poretti, subsecretario de Seguridad Comunitaria zona norte, sostuvo que se trata de un hecho "grave" y dijo que el pase a disponibilidad de los agentes tiende a que la investigación "sea lo más clara posible".

La víctima, quien denunció apremios de la policía santafesina, es Juan Pablo "Choli" Quinteros: un treintañero que milita en barrio Yapeyú de la ciudad Capital. También es artista, murguero de Príncipes de Momo y miembro de la Mesa por Juicio y Castigo.


Ayer, con la camiseta del espacio Juicio y Castigo, relató el abuso sufrido. Mientras esperaba el colectivo, en la esquina de bulevar Pellegrini y 9 de Julio de la capital provincial, apareció el móvil. "Se bajaron, me revisaron, y me metieron la mano en los bolsillos. Me dijeron que encontraron droga y que los iba a tener que acompañar. Sin resistirme me subí al móvil. Empezaron a hacer un recorrido sin destino, y me dijeron que de alguna manera íbamos a tener que arreglar".


Los representantes de organismos de Derechos Humanos que acompañaron a Choli a hacer la denuncia agregaron que todo ocurrió el jueves pasado, cerca de las 8. "Uno (de los policías) manejaba y el otro iba atrás con Choli. Según justificaron los oficiales, Choli estaba ebrio y acudieron al llamado de un vecino, pero no lo detuvieron, sino que lo subieron al móvil, lo golpearon incluso con un elemento contundente en la cabeza, le robaron dinero, le decían que tenían que arreglar porque tenía droga, pero él les decía que no consume. Después lo bajaron, y en su descargo dijeron que lo habían acercado a tomar el colectivo", señaló Valeria Silva, militante de Hijos y miembro del equipo investigador de causas por terrorismo de estado.


"Tomen la plata, pero déjenme ir", les terminó diciendo el muchacho a los oficiales y les entregó dinero que recién cobraba de un trabajo. "Cuando me bajaron, no sabía ni dónde estaba".


La denuncia pública fue realizada por Madres de Plaza de Mayo, Hijos de Santa Fe y otros organismos de derechos humanos. Tras la presentación, el joven fue revisado por el médico policial quien constató "lesiones leves", aunque Silva aseguró que está "muy" golpeado.


La denuncia administrativa se realizó el viernes pasado en el Registro Provincial de Casos de Tortura, Tratos Crueles e Inhumanos; mientras que el sábado hicieron lo propio ante la fiscalía Nº 5, a cargo de Elena Perticara, quien elevará la acusación a un juzgado en lo penal.


La respuesta estatal llegó por parte de Poretti, quien confirmó a Rosario/12 el pase a disponibilidad de dos agentes de la comisaría 5º. "Nos anoticiamos del hecho el mismo jueves, alrededor de las 10. En ese momento, mediante la tecnología del 911 dimos con la camioneta que había acudido al lugar ante el llamado de un vecino que denunció a un hombre tirado, en supuesto estado de ebriedad. Enseguida se iniciaron los sumarios administrativos por orden del jefe de la URI, Omar Ordiozola", señaló el funcionario, quien lamentó que la denuncia se haya hecho el sábado. "Tuvimos que esperar dos días", dijo Poretti. Los compañeros de Choli puntualizaron que no querían hacer la denuncia en la misma policía.

Fuente:Rosario12


A disponibilidad por apremios
Por Ezequiel Nieva / Corresponsalía Santa Fe.- Son policías acusados de golpear y robar a un joven.

30 oct, 2012

Un sargento y un suboficial de la comisaría 5ª de la capital santafesina fueron puestos en disponibilidad luego de la denuncia realizada el sábado por un militante de la agrupación Hijos y miembro de una murga del noroeste de la ciudad, quien afirmó haber sido golpeado, asaltado y detenido ilegalmente por dos policías en la mañana del último jueves.

El pase a disponibilidad de los dos uniformados fue confirmado ayer por el subsecretario de Seguridad Comunitaria de la provincia, Diego Poretti.
La decisión del funcionario se conoció luego de la conferencia de prensa que brindaron los representantes de organismos de Derechos Humanos de Santa Fe, en la que Juan Pablo Choly Quinteros –miembro de la murga Los Príncipes de Momo, del barrio Yapeyú, ubicado en la zona más pobre de la capital provincial– reconstruyó el mal momento que le tocó vivir el jueves pasado tras su detención.

En ese marco, el militante contó que a las 8 de la mañana del jueves 25 de octubre fue detenido en inmediaciones de la Universidad Nacional del Litoral por dos policías, que lo subieron a una camioneta, lo pasearon durante unos minutos, lo golpearon, le robaron el dinero que llevaba encima –había cobrado una presentación de la murga– y lo dejaron –luego de amenazarlo– en la esquina de bulevar Pellegrini y 9 de Julio, frente a la universidad. Choly Quinteros, de 30 años, llegó a su casa en estado de shock y recién dos días más tarde realizó la denuncia ante la Secretaría de Derechos Humanos y ante la Defensoría.

Tras la presentación, un médico de la seccional 1ª confirmó “lesiones leves en parietal, codo, brazo, antebrazo y rodilla”, según confirmó Poretti.
La víctima agregó que los uniformados que lo golpearon también intentaron plantarle droga y remarcó que actuaron de modo muy violento aún cuando él no se resistió en ningún momento.

Los organismos de derechos humanos desvincularon el hecho del actual contexto por el que atraviesa la Policía a partir de la detención del ex jefe de la fuerza Hugo Tognoli, y dijeron que es una práctica habitual en la capital santafesina. El joven murguero habló de “criminalización de la pobreza” y sostuvo que ese tipo de prácticas son recurrentes cada vez que los habitantes del norte de la ciudad se acercan al centro. “A mí ya me pasó otras veces: ir con otros pibes de la murga y que nos pare la Policía. Te llevan sin ninguna razón”, comentó.

La abogada de la agrupación Hijos, Lucila Puyol, opinó que “la Policía se dedica a perseguir a jóvenes militantes en lugar de perseguir a los narcotraficantes, algunos de los cuales están en la misma fuerza”.
Puyol agregó que a los policías “les enseñan a reprimir a la gente y no a protegerla. Ven un joven parado en una esquina y eso les molesta. Les molestan los jóvenes, la alegría, la murga, los cantos; es una fuerza oscura y represiva. Los policías en vez de salir a proteger salen a reprimir a los jóvenes, fundamentalmente en los barrios”.

Por su parte, el subsecretario Poretti dijo que los uniformados fueron separados de la fuerza “para que la investigación se lleve adelante de la manera más clara posible” y detalló que para decidirla se tuvieron en cuenta “la denuncia del joven, el informe del médico policial y los movimientos del móvil policial involucrado a través de la tecnología del 911”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente

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