Por José Maggi
El ex jefe de la policía santafesina Hugo Tognoli seguía prófugo de la justicia. Ayer el juez Vera Barros extendió su orden de captura a "nacional e internacional". Complicado por escuchas que lo vinculan al narcotráfico había prometido entregarse. El gobierno anunciará la creación de una Agencia de Seguridad para Delitos Complejos.
TOGNOLI AYER NO SE ENTREGO.
Y el comisario que no aparece
Complicado por las escuchas que lo vinculan al narcotráfico, el ex jefe no se presentó en tribunales. Un nuevo organismo de Seguridad
Por José Maggi
El ex jefe de la policía santafesina Hugo Tognoli seguía -al cierre de esta edición- prófugo de la justicia al no presentarse ante el juez federal Carlos Vera Barros, quien ordenó ahora su captura nacional e internacional, así como la prohibición de salir del país. La primer orden de captura la había librado el magistrado a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, luego a la Policía santafesina, y ahora a Gendarmería y a la Prefectura para completar el abanico. "Cada minuto que pasa es un daño más grande para este gobierno", confió ayer una alta fuente de la administración provincial, que tampoco entendía como la fuerza policial no podía encontrar al ex jefe prófugo. En un alarde de sinceramiento, la misma fuente confió en que "hay temor de que le pase algo a Tognoli". La reacción más fuerte que parece tener la administración de Antonio Bonfatti se dará en los primeros días de la semana:
Anunciará la creación de una dependencia que tomará en sus manos los delitos complejos, para retirarle a la fuerza el manejo de la lucha contra la droga, la trata de personas y el lavado de dinero. Sin embargo habrá que seguir con atención al elegido para ocupar esa nueva agencia, ya que los primeros barajados, causaron más preocupación que calma en quienes los escucharon pronunciarlos.
La especulación sobre Tognoli era que podía llegar a presentarse ayer por la mañana, en el edificio de Oroño 940, a las 9.30 como había trascendido. Es más, hasta circuló el nombre de su abogado defensor: Eduardo Jauchen, quien patrocinara a monseñor Edgardo Gabriel Storni, el ex arzobispo santafesino quien fuera procesado por abuso a un seminarista. El mismo estudio jurídico también asesoró a Mario Cesar Fendrich, el tesorero del Banco Nación, que llevara adelante un golpe legendario contra esa entidad. En su página web el estudio Jauchen, dice tener en su staff a Mario Barletta (hijo del dirigente radical), un joven talentoso que ganó por concurso el cargo de Secretario general del Ministerio Público de la Acusación, es decir la nueva fiscalía. El estudio defendió el buen nombre y honor de la colombiana Fabiola Moreno Rubio, por tráfico internacional de heroína.
Ayer a la mañana desde el juzgado federal de Vera Barros negaron a este cronista que Jauchen se hubiese comunciado para concretar la entrega de su defendido.
Sin embargo la elección de Jauchen fue interpretada de manera distinta por una alta fuente judicial consultada: "Jauchen es un penalista más o menos bien referenciado, pero lo que quiso hace Tognoli al elegirlo, más allá que lo de Storni cause rechazo, es blanquear su posición pública. Jauchen no es una abogado de narcos simplemente. Es otra cosa", sentenció la misma fuente.
En tanto en los tribunales federales, puntualmente en el ingreso por calle Alvear al 900, efectivos de la PSA se apostaron desde las 8 de la mañana a la espera de que arribara el ex jefe de la Policía de Santa Fe. "Si viene lo vamos a detener", dijo un efectivo de la fuerza nacional. Poco antes de las 9.30 ingresó a las oficinas el comisionado general de la PSA Fernando Telpuk, quien manifestó que no habían recibido ningún llamado del abogado Eduardo Jauchen, quien representa a Tognoli. El jefe de la brigada de la PSA que investiga en esta región delitos complejos, dijo que esa fuerza policial había montado un operativo para encontrar al imputado pero que hasta ese momento no había rastros del comisario. De igual modo aclaró que el domicilio de Tognoli no fue allanado si no que se dispuso una guardia para apresarlo en caso de que se presente en su casa.
Luego, el juez Vera Barros detalló que no había recibido en su juzgado
ninguna comunicación ni de Tognoli ni de su abogado, que "aún no sé quién es", admitió el funcionario judicial. De esa manera, el magistrado rechazó algunas versiones que indicaban que el ex titular de la Policía negociaba durante la mañana ciertas condiciones para entregarse.
En la causa hay dos capítulos que comprometen a Tognoli. Uno de los datos surgió a partir de la investigación de una red de trata de mujeres en la provincia de Santa Fe. Los efectivos de la PSA realizaron una escucha telefónica en la que el dueño de un prostíbulo de Villa Cañás le preguntaba a un comisario mayor la forma de "arreglar" para vender cocaína. En un mensaje de texto, el funcionario policial respondió que debía pagar "30.000 (por mes) directo con Tognoli". Y le propuso también que el proveedor de los estupefacientes debía ser "Carlos Andrés Ascaíni". La otra prueba es que Ascaini logró escapar, gracias a los datos aportados por el ex jefe de la policía de Santa Fe.
Prófugo
"La condición de prófugo de (Hugo) Tognoli le agrega gravedad institucional al cuadro de situación. Es inconcebible que la policía provincial no encuentre a las personas que hasta hace pocas horas ejercía su conducción. Cuesta comprender el motivo por el cual Tognoli se encuentra prófugo, cuando el viernes por la mañana dijo que renunciaba para ponerse a disposición de la Justicia". (Declaracines de ayer del presidente del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi).
Pasado el estupor
Por Pablo Feldman
La orden de captura del Jefe de la Policía de Santa Fe no registra precedentes, no ya en la provincia sino en el país. Si a eso se agrega que las sospechas lo involucran con el narcotráfico, resulta más incomprensible que la reacción más notoria del Jefe de Gabinete, Rubén Galassi, haya sido referirse a una "operación política", aún cuando no usó esa figura ante la gravedad institucional del episodio. El Ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, se mostró sorprendido. Se enteró al amanecer del viernes por el relato de un periodista que le leyó la nota de Página/12, "La delgada linea blanca". Pasado el estupor, reaccionó lógicamente adelantando que ordenaría al comisario Hugo Tognoli ponerse a disposición de la justicia y aceptándole la renuncia anticipada telefónicamente.
Tanto Galassi como Lamberto mantuvieron la línea de la necesidad de dilucidar los hechos denunciados para establecer responsabilidades. Pero no vacilaron en desprenderse del jefe cuestionado y reemplazarlo por Cristian Sola, hasta entonces segundo al mando. Los rostros de los tres y del resto de los asistentes a la "jura" del nuevo Jefe fueron elocuentes, basta ver cualquiera de las fotografías publicadas en los diarios de ayer. Al gobernador, el protocolo lo obligó a asistir a la cena de los supermercadistas, donde pudo vérselo igualmente preocupado y marcharse a poco de estar. Bonfatti no habló públicamente del tema, pero ordenó a sus ministros que retuvieran a Sola que había presentado su renuncia como suelen hacer los subjefes a la hora del recambio del numero uno. Sola iba a ser jefe tarde o temprano, los sucesos que conmovieron a la opinión pública en las últimas horas precipitaron los acontecimientos.
La investigación de la PSA lleva tiempo, pero no se realizaron muchos procedimientos en la provincia, solamente un par. Eso y el hecho de que nadie del gobierno nacional le advirtiera sobre lo que estaba pasando y las sospechas sobre Tognoli molestaron en la Casa Gris, y probablemente ese haya sido uno de los motivos para que Galassi -que trabajo más de 20 años como periodista- dijera lo que dijo en cuanto a que un medio nacional revelara lo que figura en un expediente en la justicia federal.
Este es otro punto a tener presente a la hora establecer niveles de responsabilidad. El juez federal Marcelo Bailaque negó insistentemente que hubiera en "su" juzgado ningún pedido de captura ni de allanamientos contra el comisario Tognoli. Lo cual es cierto, pero lo que omitió decir Bailaque es que en el de su colega Carlos Vera Barros estaba ese trámite y pedido de la fiscal, y que era el juez subrogante. Tanto que después de la renuncia de Tognoli y ya en su despacho, Vera Barros lo primero que hizo fue librar una orden de captura que trascendió en horas de la tarde del viernes.
Si bien Tognoli dijo por los medios -en los que destacó su inocencia- que se presentaría ante la jusitica, ayer a mediodía el Juez se ocupó de hacerle saber a los periodistas que hicieron guardia en los tribunales federales de Rosario, desde el amanecer a la espera de la llegada del ex jefe, que en ese momento ampliaba la orden de captura con caracter nacional e internacional. Unas horas antes, el abogado del policía había comunicado a las autoridades del gobierno que su defendido se presentaría sin necesidad de que la PSA lo detuviera y lo llevara esposado. En el gobierno creyeron eso, y al cierre de esta edición esperaban con impaciencia.
La situación de la policía, su desprestigo en la sociedad y la complejidad del tema incluyen valoraciones de diferentes tono y urgencia. La asignación presupuestaria del 2013 hizo que por primera vez Seguridad sea el segundo Ministerio en fondos disponibles. La mayor cantidad no necesariamente redunda en mejor calidad, y ese punto es el de mayor complejidad. Un civil al frente de la fuerza podría ser una alternativa, eso si ese civil conoce el paño.
No parece sencillo encontrarlo, y hay en el gobierno quienes creen que eso tampoco sería solución. El momento es extremadamente delicado, tanto que no debería dejar lugar a especulaciones y cirujeo político como pudo escucharse en estos días por parte de algunos dirigentes de la oposición que no saben o quieren saber que con esto no se puede "hacer política" y que esmerilar al gobierno le podrá sumar chances electorales pero es jugar con fuego. A esta altura -y ya es bastante tarde- es necesario un gran acuerdo suprapartidario que involucre además a los otros poderes del Estado. No podrá el Poder Ejecutivo solamente encaminar la solución del problema del narcotráfico y del accionar policial. La mayor responsabilidad le cabe naturalmente a quien conduce y dicta las políticas, pero el compromiso no debe excluir a ningunos de los actores de la sociedad. Jueces, fiscales, legisladores, organizaciones intermedias, medios de comunicación y ONG.
Para ello es necesario poner en negro sobre blanco una situación terminal que no puede reducirse a una operación de prensa o a intereses mezquinos. Ojalá Galassi tuviera razón.
Fuente:Rosario12
EL EX JEFE DE POLICIA DE SANTA FE NO SE PRESENTO A LA JUSTICIA
Tognoli, renunciado y también prófugo
Después de que Página/12 revelara el viernes las sospechas sobre su participación en el narcotráfico en la provincia, el policía renunció y prometió entregarse ayer. No lo hizo y está siendo buscado.
Por Raúl Kollmann
Imagen: Alberto Gentilcore
El ex jefe de la Policía de Santa Fe Hugo Tognoli seguía prófugo anoche, 24 horas después de librarse una orden de captura sobre la base de una imputación por vínculos con el narcotráfico. La trama fue develada por Página/12 en su edición del viernes y produjo un enorme impacto en esa provincia y también a nivel nacional. La orden del juez federal Carlos Vera Barros motivó que intervinieran las cuentas bancarias del policía y que se librara una prohibición de salida del país que cursan la Gendarmería en las fronteras y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en los aeropuertos.
Por lo que se sabe, en el juzgado se presentó un abogado, Eduardo Jauchen, en representación de Tognoli. Jauchen defendió en su momento al cajero-ladrón del Banco Nación Mario Fendrich y al obispo Edgardo Storni, condenado por abuso sexual y con una condena luego anulada. Jauchen se interiorizó del expediente, pero no sabe si será realmente el abogado de Tognoli. La titular de Madres Solidarias, Norma Castaño, cuyo hijo pasó por una adicción a las drogas, insistió públicamente en que ya había denunciado a Tognoli en 2010.
Lo había ido a ver para denunciar a un proveedor de drogas y esa misma tarde el jefe policial estuvo en ese quiosco, en un Chevrolet Corsa dorado. Tognoli alegó que fue a inspeccionar, pero Castaño sostuvo que los narcos la amenazaron esa misma noche (ver aparte).
La orden de captura fue librada el viernes y la recibieron tanto la PSA como la policía santafesina. La última vez que se lo vio a Tognoli fue en el mediodía de ese viernes cuando, entre otras cosas, dijo que renunciaba para ponerse a disposición de la Justicia. A la noche no lo había hecho y 24 horas más tarde, tampoco. En el juzgado federal de Carlos Vera Barros se decía que Tognoli se iba a presentar este sábado a las nueve de la mañana, pero no apareció por allí. Ahora se rumorea que concurrirá mañana, aunque nadie lo puede asegurar.
La PSA llegó a su domicilio el viernes a la noche. Allí sólo estaba su esposa, que dijo que no sabía dónde encontrar a su marido. En la propiedad se encontraron los dos celulares del ex jefe y su vehículo. La PSA ya detectó otros dos domicilios utilizados por Tognoli, pero el uniformado no pudo ser hallado en ninguno de los dos. Con el correr de las horas, el hecho de que Tognoli esté prófugo pesa sobre la policía provincial, que debería tener capacidad de encontrarlo. Es obvio que también complica al gobierno de Santa Fe: uno de los uniformados de su confianza está prófugo de la Justicia.
Filete de merluza
Tal como reveló este diario el viernes, en las escuchas telefónicas los narcos hablan de filetes de merluza, que es en la jerga como llaman a la cocaína o incluso al paco. En la organización de Ignacio Actis Caporale, alias Ojito, les proveen a quioscos sórdidos de drogas. En una llamada, uno de los distribuidores, Charly, le pide a Ojito: “Necesito filete de merluza a la napolitana especial”. Ojito le contestó que ya no tiene, pero que le va a conseguir de otro lado.
En el expediente se describe con lujo de detalles cómo es la organización de quioscos en los que utilizan chicos de 14 y 15 años. Se trata de cuartitos de un metro por un metro y medio, con una sola puerta que es cerrada con un candado del lado de afuera. De manera que los chicos están encerrados, secuestrados, durante 24 horas. El cuartito tiene un pequeño agujero, con barrotes en cruz que cruzan el orificio, y por allí entregan la cocaína y reciben el dinero. En uno de los informes consta que incluso hay un policía en actividad haciendo la custodia del quiosco y en su vivienda se encontró cocaína con la que se proveía al quiosco cuando se había vendido toda la droga. El informe cita, con nombre y apellido, a tres policías que están vinculados con Ojito.
El Audi
Actis Caporale tiene siete autos de alta gama a su nombre. Una cantidad importante si se piensa que apenas tiene 24 años. Ya se hizo millonario, aunque hoy en día está prófugo.
A raíz de un procedimiento de rutina, un patrullero interceptó el Audi de Ojito. Se produjo un enfrentamiento, pero extrañamente el narco logró huir. La policía se quedó con el vehículo y detuvo a dos personas.
En la escucha archivada con el número 436-2309, el policía conocido como Chino habla con Actis Caporale. Desde la comisaría 18 conversan sobre la forma en que el narco recuperará su vehículo.
Chino: –¡¡Ignacito!! (sic)
Actis: –Chino, ¿cómo andás? Me dijo mi amigo que estuvo por ahí y que lo mandaron a Judiciales.
Chino: –Sí, sí, el sumario lo manejan ellos. ¿Te comentaron cómo lo encaramos?
Actis: –No, no sé nada.
Chino: –Bueno, onda que los tenían secuestrados a ellos (a los dos detenidos) ¿Me entendés?
Actis: –Ah, claro. Sí, como que ellos estaban secuestrados. Sí, está bien. ¿Y los teléfonos también están en Judiciales?
Chino: –No boludo, si los hubiesen tenido ellos están hasta la verga todos, boludo, con todas las anotaciones que hay. No, los tenemos nosotros.
Actis: –Esta noche, cuando nos vemos, me los pasás. Dale, dale, nos vemos más tarde Chino.
En otras escuchas intervienen otros policías, que acuerdan la forma de devolver llaves de departamentos de los narcos, cadenas de oro y, por supuesto, los celulares que contienen información del mundo narco. Un policía, al que le dicen Tío, afirma que las cosas las están arreglando el jefe y el subjefe. Está claro que se refiere a autoridades policiales, pero podrían ser los de la comisaría.
La cueva
Uno de los hechos más sórdidos que surgen de las escuchas es el asalto que protagonizan policías a un departamento de Ojito, al que llaman La Cueva. En lugar de allanar la vivienda, los policías la robaron llevándose dinero y cocaína.
Las escuchas demuestran la violenta represalia de Ojito contra uno de sus lugartenientes, el Pelado, del que sospecha que dio los datos de La Cueva. Después de golpearlo, casi hasta morir, Chicho, lugarteniente de Ojito, pone al Pelado al teléfono para que le pida perdón:
Pelado: –Perdoname.
Ojito: –Gil de mierda, vos nos vas a mandar en cana a todos, gato.
Pelado: –Lo lamento, lo lamento mucho, perdoname.
Ojito: –Puto ¿qué lo lamento? Bobo, bobito, vos terminás mal.
Sus lugartenientes cuentan en la escucha que tienen la camiseta llena de sangre de tanto pegarle a el Pelado. Incluso dicen que lo van a tirar al río. Terminan liberándolo cuando el padre se compromete a entregar un auto como rescate.
Tognoli
En el escrito presentado por la PSA ante la fiscal Liliana Bettiolo, se sostiene como conclusión que “con la información reunida, se reafirma el estrecho vínculo que sostiene (el narco) Carlos Andrés Ascaíni con el jefe de la Policía de Santa Fe, comisario general Hugo Tognoli”. En el texto, entregado el 21 de septiembre, se resumen las pruebas:
- Hay un mensaje de texto de un comisario mayor en el que sostiene que quien arregla el tema de la droga en Villa Cañás, por 30.000 pesos mensuales, es Tognoli.
- El propio Ascaíni, ahora detenido con apenas un kilo de cocaína, relató un episodio que se vincula justamente con Tognoli. La PSA venía vigilando a Ascaíni y, según cuenta el narco, un policía se lo advierte. Y no sólo eso, le informan que las patentes de los vehículos que se usan para vigilarlo pertenecen a la PSA. La averiguación se realizó entrando al Registro de la Propiedad Automotor y se concretó con el código segu210183 y una clave personal de Tognoli. El ahora ex jefe aduce que él le pasó el código y la clave a un subalterno, lo que no cambia su responsabilidad en el vínculo entre policías y narcos.
- En una escucha telefónica, Ascaíni aparece diciéndoles a sus subalternos narcos que “trabajen tranquilos”. “Cualquier problema con la gorra lo arreglo con una llamada.”
Estos elementos dispararon el pedido de detención y las órdenes de allanamiento que provocaron la desaparición del ex jefe. De todas maneras, el problema con los narcos y sus vínculos con la policía son públicos y notorios en Santa Fe. Desde principios de año se registraron 24 muertos, la mayoría de ellos acribillados, por enfrentamientos entre narcos. Dentro de la propia fuerza policial existe una guerra sorda por los territorios, es decir por quién les cobra el peaje a los narcos de cada zona.
LA MADRE QUE DENUNCIO HACE DOS AÑOS AL POLICIA PROFUGO
Tognoli y El Señor de los Anillos
Por Raúl Kollmann
Norma Castaño es la titular de Madres Solidarias. Tuvo un hijo adicto y empezó una lucha contra los narcos acompañada de otras madres. En 2010 presentó una denuncia judicial, con nombre y apellido, contra Hugo Tognoli por complicidad con la venta de estupefacientes. “Su mano derecha era el Señor de los Anillos, como le decían los narcos: el jefe de Inteligencia, Carlos Pagano. Nunca nos había ocurrido que un jefe policial nos usara para llevarle información y enseguida los narcos se enteraban de nuestras denuncias –cuenta Castaño–. Una vez lo fuimos a ver a la mañana para darle detalles de un lugar grande de venta de drogas, y a la tarde el vendedor la encaró a la madre que fue conmigo a entrevistarse con Tognoli y el narco le dijo: ‘Te voy a quemar la casa, buchona’. Pero lo increíble es que el propio Tognoli, en un Corsa dorado, apareció por lo del vendedor y habló con él. Nosotras, indignadas, lo fuimos a ver. Nos reconoció que estuvo, pero dijo que sólo fue a ver el lugar. Mentira. Esto también lo denunciamos en la Justicia.” El lunes a la mañana, Castaño entregará una carta al gobernador Antonio Bonfatti señalándole en detalle cómo se manejan los narcos en Santa Fe y las complicidades policiales.
La historia de Castaño es dura. Su hijo cayó en la adicción y su marido por entonces trabajaba en la Dirección de Drogas Peligrosas. El mismo pidió su pase a otra dependencia. Su primer objetivo fue detectar al dealer que le vendía a su hijo Gabriel. No bien lo logró, llevó las evidencias ante la Justicia y se preparó para las represalias. Gabriel fue secuestrado y ella vivió en peligro permanente, con amenazas y agresiones. En esa lucha, se juntó con otras madres con hijos adictos y fundaron Madres Solidarias. En 2010 denunciaron a Tognoli.
“El tomaba los datos que le pasábamos y no liquidaba los lugares de ventas que le decíamos, sino que les cobraba cuota –insiste Castaño–. Fuimos con otra madre, Patricia, a darle datos exactos sobre un lugar en el que le vendían al hijo de ella. Nos recibió a la mañana. Por la tarde, Patricia me llama y me dice ‘el señor que vimos está acá enfrente, en la cueva de drogas. Y habla con el tipo’. Nosotras le reclamamos por teléfono a Tognoli y él nos mandó a un secretario suyo para pedir disculpas. Reconoció que estuvo, pero dijo que sólo fue a ver. Todo esto hizo que lo denunciáramos ante el juez Néstor Troncoso.”
Castaño cuenta que “también denunciamos a su mano derecha, el jefe de Inteligencia, Carlos Pagano. Los narcos le decían El Señor de los Anillos, porque tiene puestos un montón de anillos de oro. Nos enteramos que cobraba 10.000 pesos a un distribuidor que se llamaba Ramírez de apellido y que este Ramírez no quería pagar. Fuimos a denunciarlo ante Tognoli, que entonces era el director de Drogas Peligrosas. A los dos días, no lo detuvieron a Ramírez, sino a la esposa. Le encontraron 200 gramos de cocaína, un chiste.
Le dieron arresto domiciliario. Era una forma de apretarlo a Ramírez, de obligarlo a que pague. Como nosotros denunciamos al Señor de los Anillos, Tognoli lo tuvo que sacar. Pero todo lo que hizo fue mandarlo a Esperanza, un lugar más tranquilo. Como a los ocho o nueve meses vino Pagano directamente a verme a mí y me dijo: ¿querés ver dónde está Ramírez? Y me indicó una propiedad en Colastiné, un buen barrio de Santa Fe. Ahí estaba el narco. Tenía una cocina, una casa impresionante, cuatro autos. En lugar de estar preso, había agrandado su negocio. También lo denunciamos a la Justicia”.
“No tengo muchas expectativas de que las cosas cambien –redondea Castaño–. Al nuevo jefe, Cristian Sola, también lo conozco. Cuando lo designaron interventor en Drogas Peligrosas sacó a Pagano de Esperanza y lo volvió a poner como jefe de Inteligencia. Pagano tiene una enorme cantidad de propiedades: una playa de estacionamiento, un negocio muy pero muy importante de ropa. Estas cosas no pueden pasar desapercibidas.”
Duras críticas en Santa Fe
“Desde nuestro sector político, que encabeza Agustín Rossi en la provincia, venimos anunciando hace más de cuatro años que en Santa Fe se estaban instalando bandas delictivas que se disputaban el territorio”, afirmó Rubeo. “Desde entonces el ex gobernador Hermes Binner no hizo más que tapar la temática aludiendo a que los enfrentamientos eran ajustes de cuenta entre particulares”, agregó. “No podemos esperar más para aplicar políticas enfocadas a revertir esta situación que se agrava día a día y es por esto que convocamos” a los funcionarios. “Recordemos que este jefe de la Policía fue designado por este gobierno hace muy poco, lo que demuestra una gran impericia y que se encuentran desorientados frente a la necesidad de brindar una solución a la sociedad.”
El secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, dijo que “el socialismo debería dejar de buscar culpables en el gobierno nacional y concretar acciones políticas para garantizar la seguridad en Santa Fe”. Ramos destacó la investigación del Ministerio de Seguridad nacional y solicitó que “todos los funcionarios provinciales se pongan a disposición de la misma para llevar certezas a la ciudadanía sobre la transparencia de la fuerza policial que nos debe proteger”.
“Los santafesinos merecemos conocer todos los pormenores de esta historia, desde que Binner convocó a Tognoli en 2007 para que sea jefe de la ex Drogas Peligrosas de la provincia, hasta esta designación como máxima autoridad policial el año pasado, que termina hoy en una grave acusación”, reflexionó Ramos. “Mientras Binner y Barletta militan las mentiras de los medios monopólicos, mostrándose paladines de la democracia, y juntando firmas contra lo que dicen una rereelección de la Presidenta, en Santa Fe hace cinco años que esta alianza política viene promoviendo el ascenso de un oficial vinculado hoy con el narcotráfico.”
El Foro de Intendentes y Presidentes Comunales Justicialistas de Santa Fe expresó ayer “preocupación” por eventos que “no hacen más que blanquear mediáticamente un secreto a voces que fue denunciado sistemáticamente por los intendentes y presidentes comunales, diputados y senadores, instituciones y comités de seguridad ciudadana ante las autoridades provinciales, no habiendo encontrado eco a los reclamos”.
Rossi y “lo inconcebible”
Un grupo de diputados de Santa Fe pidió a través del presidente de la Cámara provincial Luis Rubeo, que el Ejecutivo dé explicaciones. Los diputados, entre ellos María Eugenia Bielsa, pidieron que el ministro de Seguridad Raúl Lamberto y el secretario de Seguridad Pública, Marcos Escajadillo, expliquen la difícil situación que atraviesa la provincia en materia de seguridad. También quieren saber cómo se va a revertir la situación que llevó a la renuncia del jefe de Policía Hugo Tognoli, acusado de tener vínculos con el narcotráfico.
“Desde nuestro sector político, que encabeza Agustín Rossi en la provincia, venimos anunciando hace más de cuatro años que en Santa Fe se estaban instalando bandas delictivas que se disputaban el territorio”, afirmó Rubeo. “Desde entonces el ex gobernador Hermes Binner no hizo más que tapar la temática aludiendo a que los enfrentamientos eran ajustes de cuenta entre particulares”, agregó. “No podemos esperar más para aplicar políticas enfocadas a revertir esta situación que se agrava día a día y es por esto que convocamos” a los funcionarios. “Recordemos que este jefe de la Policía fue designado por este gobierno hace muy poco, lo que demuestra una gran impericia y que se encuentran desorientados frente a la necesidad de brindar una solución a la sociedad.”
El secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, dijo que “el socialismo debería dejar de buscar culpables en el gobierno nacional y concretar acciones políticas para garantizar la seguridad en Santa Fe”. Ramos destacó la investigación del Ministerio de Seguridad nacional y solicitó que “todos los funcionarios provinciales se pongan a disposición de la misma para llevar certezas a la ciudadanía sobre la transparencia de la fuerza policial que nos debe proteger”.
“Los santafesinos merecemos conocer todos los pormenores de esta historia, desde que Binner convocó a Tognoli en 2007 para que sea jefe de la ex Drogas Peligrosas de la provincia, hasta esta designación como máxima autoridad policial el año pasado, que termina hoy en una grave acusación”, reflexionó Ramos. “Mientras Binner y Barletta militan las mentiras de los medios monopólicos, mostrándose paladines de la democracia, y juntando firmas contra lo que dicen una rereelección de la Presidenta, en Santa Fe hace cinco años que esta alianza política viene promoviendo el ascenso de un oficial vinculado hoy con el narcotráfico.”
El Foro de Intendentes y Presidentes Comunales Justicialistas de Santa Fe expresó ayer “preocupación” por eventos que “no hacen más que blanquear mediáticamente un secreto a voces que fue denunciado sistemáticamente por los intendentes y presidentes comunales, diputados y senadores, instituciones y comités de seguridad ciudadana ante las autoridades provinciales, no habiendo encontrado eco a los reclamos”.
Rossi y “lo inconcebible”
El presidente del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados de la Nación, Agustín Rossi, calificó como “inconcebible” que la policía santafesina “no encuentre a la persona que hasta hace pocas horas ejercía su conducción”, en alusión al renunciado jefe policial Hugo Tognoli. “La condición de prófugo de Tognoli le agrega gravedad institucional al cuadro de situación. Es inconcebible que la policía provincial no encuentre a la persona que hasta hace pocas horas ejercía su conducción.” Para el diputado nacional, “cuesta comprender el motivo por el cual Tognoli se encuentra prófugo, cuando el viernes por la mañana dijo que renunciaba para ponerse a disposición de la Justicia”. Rossi habló ayer en la misma Santa Fe en un acto de entrega de casi cien escrituras a vecinos del Barrio Terraplén, de la ciudad de Pérez, junto al intendente local Alejandro Manizaldi y el concejal Mauro Rojas.
Fuente:Pagina12



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