28 de diciembre de 2012

LOS JUZGA UN TRIBUNAL LOS CONDENAMOS TODOS.

Y EL DIA LLEGó
Por Sonia Tessa
El Tribunal Federal Nº 2 de Rosario condenó a prisión perpetua de cumplimiento efectivo a tres represores de San Nicolás: Manuel Fernando Saint Amant, ex jefe del Area Militar 132, el ex militar Federico Bossie y el ex policía Federal Jorge Muñoz.


CONDENAN A REPRESORES POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN SAN NICOLAS
"La justicia llega tarde pero repara"
El fallo incluyó el robo agravado de bienes y la sustracción, retención y ocultamiento de los niños Fernando Alvira, Víctor y Martín Almada. El Tribunal también ordenó que se investiguen las responsabilidades de otros uniformados en los hechos.
Por Sonia Tessa
"Llegar a este día y tener este resultado es maravilloso y vale la pena", dijo Oberlin.Imagen: Alberto Gentilcore
María Eugenia y Fernando Amestoy tendrían hoy 39 y 41 años. Los asesinaron cuando tenían tres y cinco, el 19 de noviembre de 1976, junto a sus padres, en San Nicolás. Sus miradas infantiles en la foto apoyada en el blíndex de la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal número 2 de Rosario se proyectaron sobre las cabezas del ex jefe del Area Militar 132, Manuel Fernando Saint Amant, del ex militar Federico Bossie y del ex policía Federal Jorge Muñoz, condenados ayer a prisión perpetua de cumplimiento efectivo en cárcel común. Las víctimas fueron el estandarte que los familiares sostuvieron durante la lectura de una sentencia impecable. El Tribunal también hizo lugar a los pedidos de la fiscalía para que se investiguen las responsabilidades de otros uniformados en los hechos. Bastó que el presidente del TOF, Omar Digerónimo, empezara a leer para que los presentes dejaran salir la catarata de lágrimas contenidas por años. El único sobreviviente de la masacre, Manuel Gonçalves Granada, lloraba sin parar. Sólo llanto se escuchó entre el público hasta el final de la lectura. Ahí sí, estallaron los aplausos y los abrazos.

"Ahora descansan en paz" fue la frase más repetida por los familiares.
En el cantero central de Oroño, la gente se abrazaba a lo largo de la calle, alrededor del escenario armado por el Espacio Juicio y Castigo. "No vamos a recuperar lo que nos quitó la dictadura, pero sí vamos a recuperar, en días como hoy, la alegría y la esperanza de tener un día mucho mejor", dijo Manuel desde el escenario. La fiesta siguió toda la tarde. "La justicia a veces llega tarde, pero repara. No las ausencias, pero sí el alma maltrecha", sintetizó Florencia Amestoy, prima de los niños asesinados.

Saint Amant, Bossié y Muñoz fueron condenados por los los cinco homicidios agravados de Omar Amestoy, Ana María "Pochi" Fettolini, sus hijos María Eugenia y Fernando y de Ana María Granada, la mamá de Manuel, que tenía cinco meses y se salvó porque ella lo envolvió en un colchón antes de esconderlo en un placard. Saint Amant recibió sentencia además por las desapariciones de Regina Spotti, María Cristina y Raquel Alvira, Horacio Martínez, Rosa Baronio y Eduardo Reale. El fallo incluyó el robo agravado de bienes y la sustracción, retención y ocultamiento de los niños Fernando Alvira, Víctor y Martín Almada, de entre 8 meses y dos años. También la privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia de José Emilio Mastroberardino. José María Budassi, de la Mesa de la Memoria de San Nicolás, sobreviviente y testigo de esta causa, consideró que el trabajo pendiente es difundir la dimensión histórica de esta sentencia en su ciudad.

"Es muy importante que el Tribunal haya hecho lugar a todos los pedidos para que continúe la investigación sobre otros posibles imputados en relación a hechos que surgieron en este debate oral y público", indicó el fiscal coadyuvante Juan Murray, que trabajó junto a la fiscal Adriana Saccone llevaron adelante el juicio oral. Ayer recibieron aplausos por su "convicción y seriedad".

Como la fiscalía había pedido, el Tribunal integrado por Digerónimo, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe remitió a la fiscalía federal de San Nicolás copia del expediente para determinar si los agentes Farías, Berutti, Gandulfo, Massoni, Cáceres y el subcomisario Ponce participaron de la masacre. También remitieron la declaración de Bossié para que se investigue la participación del oficial del Ejército, Salice, en ese operativo. Los magistrados también decidieron que se investigue al ex comisario Acosta por falso testimonio, ya que negó haber firmado un acta, pero luego se comprobó que sí lo había hecho. También será investigado el testigo Claudio Pereira, quien negó que los gases lacrimógenos hubieran causado la muerte de los niños.

La sentencia no tuvo desperdicio: el audio de la declaración de María Inés Alvuerne, vecina de Baronio y Reale, se utilizará para investigar la participación del agente del Ejército Luis Héctor Ponzi en el secuestro. Más causas se abrirán: el supuesto suicidio de Lagrutta, días después del secuestro de Baronio y Reale, fue desmentido por el testigo Carlos Fernández. El tribunal también remitió la testimonial de Marta Trepat de Giménez sobre los tormentos a los que fueron sometidos junto a su marido, Alfredo Giménez, en 1976, para ser incriminados por lo ocurrido en la masacre, ya que habían sido garantes del contrato de alquiler de la casa atacada.

Los magistrados revocaron las excarcelaciones de los represores, pero mantuvieron la prisión domiciliaria en sus domicilios reales (todos en Buenos Aires) hasta que la condena esté firme. Entonces, "y acorde a su estado de salud", deberán cumplirla en un instituto penitenciario.

Entre los presentes ayer, el diputado nacional del Frente para la Victoria Horacio Pietragalla resaltaba por su altura. Otra nieta recuperada, Victoria Montenegro, llegó hasta Rosario. En la primera fila de la sala de audiencias, las Madres de Plaza de Mayo Chiche Massa y Herminia Severini, junto a Celina Keka Koffman, de Santa Fe, escucharon la lectura. Gastón Gonçalves, el bajista de Los Pericos, acompañó a su hermano Manuel. "La sentencia fue la ideal, que esperamos en realidad en todos los juicios de este tipo", dijo Gastón.

Sentada en la primera fila del público estuvo Adriana Alvira. Su testimonio en el juicio fue demoledor. Después de la sentencia, sobre el escenario, recordó a su padre, Vicente Marcial Alvira. "Es una emoción enorme haber llegado a este día así, acompañados en esta lucha", dijo Adrianag. "Esto debió suceder mucho tiempo antes. Mis padres también debieron llegar a este día", dijo. Adriana, como todos, les agradeció a los querellantes Ana Oberlin, Lucas Ciarniello, Alvaro Baella y Carolina Ibáñez por el trabajo realizado.

"Esperábamos esto porque sabíamos que había mucha prueba, pero igual siempre surgen una serie de temores, y de expectativas previas que, bueno, la verdad que se vieron mucho más que satisfechas. Llegar a este día y tener este resultado es maravilloso y vale la pena", dijo Oberlin, entre saludos.

La causa que terminó ayer se inició en octubre de 2004. Entonces, Manuel Gonçalves aún no había podido cambiar su nombre impuesto de Claudio Novoa, con el que creció hasta los 19 años. Aquel bebé que fue dado en adopción irregularmente por el juez Juan Carlos Marchetti ayer tuvo su segundo día de justicia. En abril del año pasado, los responsables de la desaparición de su padre, Gastón Gonçalves, fueron condenados. Ayer, le tocó a algunos de los asesinos de su mamá. Había pedido tres deseos antes de la sentencia. "Todos creímos en Papá Noel este año", dijo ayer, para contar: "Esperamos mucho tiempo para que llegue un día como éste. Lo mejor que supimos hacer en todos estos años fue la lucha colectiva, este triunfo es de todos". El abrazo de su hija, Martina, de 11 años, los dos emocionadísimos, fue el corolario de tantos años de búsqueda para terminar con la impunidad.
Fuente:Rosario12


Dictaron sentencia por la Masacre de calle Juan B. Justo
Perpetua para Saint Amant, Bossié y Muñoz
27/12/2012 
Foto: Manuel Costa. 
El Tribunal Oral Federal 2 de Rosario condenó este jueves a prisión perpetua al ex jefe del Área Militar 212, Manuel Saint Amant; su segundo, Antonio Federico Bossié, y al ex oficial de la Policía Federal Jorge Muñoz, todos imputados en la causa por crímenes de lesa humanidad cometidos en San Nicolás durante la dictadura.

El juicio oral, que se desarrolló a lo largo de seis meses y se concretó en sedes judiciales de Rosario y la ciudad de San Nicolás, juzgó la denominada “Masacre de la calle Juan B. Justo”, la desaparición de seis militantes de la JP-Montoneros y el secuestro y tormentos a una persona que había alquilado una casa a una pareja de militantes que fueron desaparecidos.

Saint Amant fue señalado como autor mediato de los delitos de homicidio agravado; privación ilegítima de la libertad; sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años y robo agravado.

En tanto, Bossie y Muñoz fueron condenados como coautores del delito de homicidio agravado.

Asimismo, los jueces dispusieron que los condenados cumplan la pena impuesta en dependencias del Servicio Penitenciario Federal. Los fundamentos se darán a conocer el 1° de marzo próximo, a las 20.
Fuente:RedaccionRosario

Sentencia en la causa de San Nicolás

Tres deseos cumplidos
Foto: María Virginia Bertetti
Hoy se celebró en Rosario la sentencia del Tribunal Federal Oral Nº 2 que condenó a cadena perpetua y cárcel común a los genocidas militares Manuel Saint Amant, Antonio Federico Bossié, y el ex oficial de la Policía Federal Jorge Muñoz imputados en la causa por crímenes de lesa humanidad cometidos en San Nicolás durante la última dictadura militar. El festejo fue masivo frente a los Tribunales Federales, donde el único sobreviviente de la Masacre Juan B. Justo, Manuel Gonçálvez Granada expresó: "No vamos a recuperar lo que hemos perdido durante la dictadura pero sí vamos a recuperar con días como hoy la alegría y la esperanza de tener un país mucho mejor". Una condena ejemplar que nos emociona a muchos y avanza en el proceso de juicio y castigo en todos el país que ya lleva 378 genocidas condenados.

1.
Era un bebé cuando su mamá lo resguardó, envuelto en un colchón, en el placard, cuando las fuerzas conjuntas de seguridad atacaron a balazos, en un operativo planificado y programado, la casa en la que se encontraba en San Nicolás, el 19 de noviembre de 1976. Ana María Granada, militante de la JP Montoneros, salvó la vida de su hijo Manuel quien 36 años después logró condenar a cadena perpetua a los genocidas que la asesinaron de la misma manera que al matrimonio Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini y a sus dos pequeños hijos de 5 y 3 años.

La masacre de la calle Juan B. Justo es uno de los hechos que más conmocionó a la ciudad de San Nicolás. Es también uno de los más recordados. El único sobreviviente fue Manuel Gonçálvez Granada, el hijo que hoy celebró con una sonrisa plena de emoción, la sentencia ejemplar que dictó el Tribunal Federal Nº 2 de Rosario para los militares Manuel Fernando Saint Amant, Antonio Bossie, y al jefe de la Delegación de la Policía Federal de San Nicolás, Jorge Muñoz.

2.
Los otros dos hechos por los cuales se festejó la cadena perpetua para los tres genocidas tuvieron que ver con la desaparición y asesinato de seis militantes de la JP, entre abril y mayo de 1977. Ellos fueron María Regina Spotti, María Rosa Baronio, Eduardo Luis Reale, Horacio Arístides Martínez, María Cristina Alvira y Rosa Raquel Alvira, víctimas de privación ilegítima de la libertad, agravada por violencia, sustracción de bienes y homicidio agravado. Además, se juzgó el secuestro y vejámenes sufridos por el propietario de la vivienda del matrimonio Almada- Spotti, José Mastroberardino.


3.
Palabras. Abrazos multiplicadores. Puños cerrados y los ojos estallados en lágrimas. Una sonrisa inabarcable, tan brillante como el cielo, como el sol o como los globos que adornaban el escenario, cada uno con un color diferente. Otra vez el mismo lugar, como si esa franja del boulevar Oroño estuviera reservada para las víctimas y los familiares que hacen el aguante en cada juicio, o para la militancia que la llena de vida cuando las sentencias dictan justicia.

A un costado, las hamburguesas asándose, el sol calentado y traspirando la camiseta del Juicio y Castigo. Una batucada abraza el día de fiesta. Lo que empezó siendo una espera con nervios y ansiedad se transformó en una eterna celebración. En una garganta poderosa multiplicando la palabra justicia. “La justicia no repara las ausencias pero sí cura un poco el alma maltrecha”, dijo Florencia Amestoy frente a todos y todas.

El Cholo Jose Maria Budassi, ampliamente querido por toda la militancia en San Nicolás y Rosario, testigo en la causa por la desaparición de los militantes de la JP y querellante en la causa por su propio secuestro, expresó la mezcla de emociones de este día y recordó las palabras del ex presidente Néstor Kirchner cuando asumió en el 2003. “llegamos sin rencores pero con memoria” y al referirse a este día, el Cholo remató: “Y hoy llegamos sin rencores y con justicia.”

4.
“Estamos felices que estos hijos de mil puta estén en la cárcel, como deberían haber estado toda la vida. Hoy mi familia vuelve a Nogoyá con una tremenda alegría”. No hubo más lugar que para la voz quebrada de uno de los hermanos Amestoy y unas gracias infinitas retumbando por todas partes. “Manu tiró la idea de que pidamos tres deseos a Papá Noel. Y todos pedimos lo mismo. Me parece que cuando todos pedimos el mismo deseo se cumple, ¿no? dijo emocionado Juane Basso, militante de Hijos Rosario.

5.
Manuel le respondió a Juane: "Pedimos tres deseos y esperamos que el 27 se hicieran realidad. Y asi fue. Y ademas, este año, todos creímos en Papa Noel. Y finalmente pasó. Esperamos mucho tiempo para que llegue este día, desde octubre de 2004, en San Nicolás, en la fiscalía de Juan Murray, desde ese día empezamos a soñar con un día como este. Lo mejor que pudimos hacer en todos estos años es tener una lucha colectiva y que este juicio sea un triunfo de todos. No vamos a recuperar lo que hemos perdido durante al dictadura pero si vamos a recuperar con dias como hoy la alegria y la esperanza de tener un país mucho mejor. Por eso, lo mejor que nos podía pasar que en todos estos años se vayan sumando tantos compañeros”.

Manuel mencionó en ese profundo reconocimiento a la Mesa por la Memoria de San Nicolás, a los otros nietos recuperados que son sus hermanos, a los compañeros de Hijos, a las madres y abuelas que marcaron el camino de lucha. “No hicimos más que seguir el camino que ellas trazaron. Mi abuela Matilde no alcanzó a ver este día de justicia, pero están sus compañeras que son mis abuelas. Si nosotros no hubiésemos sabido la verdad hoy no estaríamos acá. Este es un doble triunfo. Nos queda recuperar a muchos todavía que merecen vivir estos días. No tenemos que perder un segundo más, tenemos que seguir buscándolos.”.

Y después, el único sobreviviente de la Masacre de Juan B. Justo que logró condenar a los asesinos de su mamá y de sus compañeros de militancia, destacó la presencia de su familia, y la de Martina, su hija. "Ella también pudo cerrar una parte de esa historia porque los asesinos de su abuela y de sus compañeros van a dormir en cárcel común, como les corresponde".

6.
Adriana Alvira recordó la soledad con la que se inició esta lucha. Recordó también a su papá cuando se encontró con una solicitada de Madres de Plaza de Mayo. “Desde entonces ya no caminó solo. Empezó una lucha colectiva para todos nosotros. Y cuando al fin conseguimos que se anularan las nefastas leyes del perdón y nos presentamos a la Secretaría de Derechos Humanos de la pcia. de Buenos Aires, a pedir justicia, a pedir que se reabriera la causa, lo primero que hicimos con Sara Dorotier de Cobach quien ya no está, fue buscar quiénes más fueron víctimas de estos genocidas, y empezamos a contactarnos y a conocer con los familiares. Así logramos que se reabriera la causa en San Nicolás. Y estuvieron siempre las voces de los que ya no están y de los testigos. Hoy estamos acompañados por los viejos y por las nuevas generaciones. Los hijos, los nietos, los amigos y eso es lo que hoy nos dá esperanza.”.

7.
Son los abogados y los fiscales los que emprenden la titánica lucha de dar pelea en el recinto de los Tribunales. Porque si la condena social se teje en la calle, codo a codo, la jurídica se construye palmo a palmo, envuelta entre expedientes, escuchando a las víctimas, alegando y enfrentando al mismísimo terror disfrazado de caras avejentadas, en el compromiso asumido durante todo el tiempo que transcurre antes de llegar a un juicio oral, en las horas sin descanso, está la lucha de jóvenes abogados, muchos de ellos, militantes de hijos. Ana Oberlín, Lucas Ciarniello, Carolina Ibañez y Álvaro Baella fueron los abogados querellantes en este juicio. Junto a ellos, los fiscales Juan Murray y Adriana Saccone también demostraron el compromiso asumido en esta causa. Para ellos fue el reconocimiento de la Pipi, la Dra. Oberlín: “Realmente demostraron que no solamente tienen una convicción, sino que además tienen una seriedad y una altura jurídica que realmente me parece que hay que destacar. Sin ellos no hubiésemos llegado hasta acá”.

Y luego, el agradecimiento fueron para sus compañeros, Baella, Ciarniello e Ibañez. "Muy pocas veces he visto abogados comprometidos con tantas ganas y con tanta seriedad. La disputa es sin duda en la calle, pero también es ahí dentro, en los Tribunales.”

8.
Finalizó el juicio de San Nicolás, las causas que unieron a dos ciudades, a la militancia de allá y de acá. Los aguantes fuera de los Tribunales recomenzarán su lucha en los próximos juicios que se avecinan. Ya son 374 los genocidas condenados en todo el país.

Estas palabras son personales: cuando le avisé a mi vieja de la condena perpetua, sabía que ella, del otro lado del teléfono, festejaba por sus hijos, por su compañero desaparecido. Por todos los que no tuvieron juicio pero que en ésta y en tantas otras condenas, encontraron Justicia. Por eso gritamos y lloramos todos.
Sépanlo: la lucha es colectiva.
Publicado el: 27/12/2012

Crónica de un día de justicia

Prisión perpetua y cárcel común
Foto: María Virginia Bertetti
Era frío aquel día de julio en el que un interesante número de personas se acercó a los Tribunales de calle Oroño para presenciar el inicio del primer juicio por delitos de Lesa Humanidad cometidos en San Nicolás. La última dictadura cívico militar dejó severas consecuencias sobre el suelo argentino, así como también parió una lucha interminable por parte de los que perdieron su vida, o bien parte de ella. Esa lucha se vio reflejada esta vez en el transcurso de un crudo invierno y una primavera interrumpida por lluvias torrenciales que no sirvieron de obstáculos para llegar al día definitivo. Pasada la navidad, el 27 de diciembre el Tribunal Federal Número 2 de Rosario dictó la sentencia a los tres represores acusados, Manuel Fernando Saint Amant, Antonio Federico Bossié y Jorge Muñoz.

El día comenzó temprano con una caravana de colectivos y autos que partió desde San Nicolás, para encontrarse en la entrada a Rosario por el Boulevard Oroño con el resto de quienes acompañarían la jornada, y así llegar al edificio de Tribunales. Allí, varias banderas y un imponente escenario dejaban en claro cuál era el sentido de semejante movilización. Las caras, siempre jóvenes, de aquellas víctimas que definitivamente iban a tener justicia, se comenzaron a ver por todo el lugar. A pesar de los nervios que más de uno manifestaba, el clima de fiesta ya se estaba viviendo.

“Claro que las expectativas son las que nuestros fiscales y querellantes han pedido, que son la Prisión Perpetua para estos tres genocidas”, soltó sobre el escenario José María Budassi de la Mesa de la Memoria de San Nicolás, minutos antes de que comenzara la audiencia. Fueron pocas sus palabras en esta oportunidad. Las ansias del Cholo se reflejaban en su mirada, y se volvían una sensación en común con cada uno de los presentes.

A punto de comenzar la audiencia la sala se colmó de familiares de las víctimas, Madres de la plaza 25 de Mayo y de la ciudad de Santa Fe, y demás acompañantes de la causa. También se encontró en el lugar el secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, Guido Carlotto. Del otro lado de la sala, siempre de espaldas, estaban los tres imputados esperando el fallo del Tribunal, presidido esta vez por el juez Omar Digerónimo. En caso de haber volteado sus miradas, los acusados hubieran visto a los familiares sosteniendo los afiches con los rostros de las víctimas de los delitos que alguna vez cometieron. Mientras, los minutos corrieron lentamente hasta que comenzó la lectura.

“Condenar… a la pena de Prisión Perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua, accesorias legales y costas, calificándolos como crímenes de Lesa Humanidad…”, dictó el Tribunal para cada uno de los acusados, desarrollando individualmente los delitos que cargarán en sus espaldas.

Manuel Fernando Saint Amant, jefe del Área Militar 212 durante la fecha de los hechos, fue condenado por los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas; por privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia; por sustracción, retención y ocultamiento de un menor de diez años, y por robo agravado por haber sido cometido con armas. Saint Amant es el único de los imputados acusados tanto por la Masacre de la Calle Juan B. Justo, como por el secuestro y asesinato de los seis militantes de la JP Montoneros desaparecidos en los barrios Don Bosco, Trípoli y Santa Rosa entre abril y mayo de 1977, además del secuestro del propietario de una de las viviendas intervenidas.

Por su parte, Antonio Federico Bossié y Jorge Muñoz, fueron condenados de la misma forma. El fallo comprendió el carácter de coautor de los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, en relación a la Masacre de la calle Juan B. Justo, llevada a cabo el 19 de noviembre de 1976.

Además, sobre el final de la audiencia el Tribunal solicitó que se investigue por la presunta participación de delitos de acción pública a una serie de integrantes del Ejército, de la Policía Federal Argentina y al Personal del Destacamento de Inteligencia 101 de San Nicolás. De esta manera, queda abierta la posibilidad de que se encuentren a nuevos culpables de delitos perpetuados en los hechos que ya se trataron en este juicio.

Afuera, entre abrazos y alegrías.

Sobre la plazoleta que atraviesa al Boulevard Oroño en la puerta de los Tribunales, una multitud había presenciado la sentencia a través de una transmisión televisiva. La alegría para ese entonces ya era una realidad, acompañada de cantos e interminables abrazos. Las banderas de organizaciones sociales y políticas crecían por lo alto de un cielo cada vez más radiante. Sobre el escenario, Juane Basso, de la agrupación H.I.J.O.S, llamaba a testigos y familiares para que dieran su palabra.

El Cholo Budassi se acercó al escenario para desprender algunas declaraciones, más allá de las dificultades por la gran emoción. “Nunca más acertadas las palabras que dijo Néstor Kirchner cuando asumió el 25 de mayo de 2003 y dijo que llegamos sin rencores pero con memoria. Creo que hoy llegamos sin rencores y con justicia”, sostuvo.

La otra cara principal de este juicio, Manuel Gonçalves Granada, sobreviviente con tan sólo cinco meses en la Masacre de calle Juan B. Justo, habló ante la prensa y manifestó que a partir de este momento comenzará a sentir un gran peso menos. “Convivir con los procesos judiciales es muy difícil, y la cabeza casi que no puede estar en otro lado que no sea la causa”, dijo, para luego explicar que haber cerrado este juicio de esta forma va a permitir “no sólo a nosotros como familiares directos, sino a todos la posibilidad de vivir en un país mejor”.

Por otro lado, Manuel valoró la participación de la multitud y definió a los juicios como “una construcción colectiva”. “Yo no lo tomo como una situación personal, veo que la dictadura nos pasó a todos y todos fuimos afectado de alguna manera”, afirmó para dejar en claro qué tipo de persona es.

Victor Almada, compañero de la víctima Regina Spotti, también brindó declaraciones, e inundado de emociones fue contundente en afirmar que no había otro resultado posible. De todas maneras, dejó en claro que la total conformidad es difícil que llegue en un solo día: “Acá hay tres de una larga lista que ahora continúa, este es el cimiento de una larga historia y nosotros estaremos allí para contarla”. Víctor, siempre firme, sabe que esta victoria es la primera de muchas más por venir.

Que la lucha continúa y que hay más culpables por juzgar, es de conocimiento público entre los que vienen trabajando desde allá por el 2004. De todas maneras, la alegría de haber condenado a los tres principales responsables de aberrantes delitos es un hecho que se manifestó a lo largo de esta intensa jornada. Ya terminado el día de la sentencia, algunas copas chocaron al brindar por este fin de año que se aleja de la mano con la justicia, y que seguramente le dará la posta al que está por llegar.

Aquellos que ya no están y hoy tuvieron justicia:

* María del Carmen Fettolini de Amestoy

* Omar Darío Amestoy

* Fernando Amestoy

* María Eugenia Amestoy

* Ana María Granada

* María Regina Spotti

* María Rosa Baronio

* Eduardo Luis Reale

* Horacio Arístides Martínez

* María Cristina Alvira

* Rosa Raquel Alvira.
Publicado el: 28/12/2012 
Por Martín Stoianovich.
Fuente:enREDando


Perpetua para tres represores
El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario condenó a los ex militares Manuel Saint Amant y Antonio Bossié, y al ex policía Jorge Muñoz, por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ciudad de San Nicolás durante la última dictadura cívico-militar.

28 dic, 2012tof
El Tribunal Oral Federal Nº2 de Rosario condenó ayer a prisión perpetua a los tres imputados en la causa por crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura en la ciudad bonaerense de San Nicolás, entre ellos el ex jefe del Área Militar 212 en la última dictadura, coronel Manuel Fernando Saint Amant, y pidió que se investigue a otras personas como presuntos partícipes de los crímenes ventilados en el proceso oral.

El tribunal, integrado por los jueces Omar Digerónimo, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe, dictó prisión perpetua de cumplimiento en cárcel común al ex jefe del Área Militar 212, Manuel Saint Amant; su segundo, Antonio Federico Bossié, y al ex oficial de la Policía Federal Jorge Muñoz, todos imputados en la causa por crímenes de lesa humanidad cometidos en San Nicolás durante la dictadura.

La sentencia se conoció pasado el mediodía. Organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y partidos políticos acompañaron la lectura en las puertas del tribunal, sobre bulevar Oroño al 900.

La convocatoria había sido realizada conjuntamente por el espacio Juicio y Castigo de Rosario, y la Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás, con la consigna “el 24 pedimos tres deseos y el 27 los hacemos realidad”, en referencia al pedido de prisión perpetua para los imputados, finalmente consumado por el dictamen.

El juicio oral, que se desarrolló a lo largo de seis meses y se concretó en sedes judiciales de Rosario y la ciudad de San Nicolás, juzgó tres causas tramitadas en primera instancia por el juez federal nicoleño Carlos Villafuerte Ruzo, que luego fueron unificadas: la denominada “masacre de la calle Juan B. Justo”, la desaparición de seis militantes de la JP-Montoneros y el secuestro y tormentos a una persona que había alquilado una casa a una pareja de militantes que fueron desaparecidos.

El expediente conocido como Masacre de Juan B. Justo fue un operativo conjunto del Ejército y las policías Federal y Bonaerense ocurrido en la madrugada del 19 noviembre de 1976 en el que fueron asesinados el matrimonio de Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini, junto con sus dos hijos de cinco y tres años. También murió en ese episodio represivo Ana María Granada, quien alcanzó a resguardar con un colchón dentro de un placard a su bebé de apenas cinco meses, quien fue adoptado ilegalmente y luego recuperado por Abuelas para recuperar su identidad como Manuel Gonçalvez.

En la segunda causa se ventilaron los casos de ocho militantes de la Juventud Peronista desaparecidos en los barrios Trípoli, Don Bosco y Santa Rosa entre abril y mayo de 1978. A ese expediente se añadió una tercera causa por la privación ilegítima de la libertad de José Mastroberardino, dueño de la casa donde vivían el matrimonio de los militantes Almada-Spotti y sus hijos.

Saint Amant fue señalado como autor mediato de los delitos de homicidio agravado; privación ilegítima de la libertad; sustracción, retención y ocultamiento de un menor de diez años y robo agravado. En tanto, Bossié y Muñoz fueron condenados como coautores del delito de homicidio agravado.

Además, los jueces dispusieron que los condenados cumplan la pena impuesta en dependencias del Servicio Penitenciario Federal. Los fundamentos se darán a conocer el 1° de marzo próximo, a las 20.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente


Viernes, 28 de diciembre de 2012
Condenan a perpetua a los imputados en el juicio de la masacre de San Nicolás 
El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) de Rosario condenó ayer a prisión perpetua de cumplimiento en cárcel común a los tres imputados en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos... 
Vigilia. Militantes y familiares celebraron el fallo afuera del tribunal.  
El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) de Rosario condenó ayer a prisión perpetua de cumplimiento en cárcel común a los tres imputados en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en San Nicolás y pidió que se investigue a otras personas como presuntos partícipes de los crímenes ventilados en el proceso oral.

El tribunal condenó a prisión perpetua e inhabilitación absoluta a los ex coroneles Fernando Manuel Saint Amant y Antonio Federico Bossie —jefe y número dos del Area Militar 2012 con asiento en San Nicolás durante el terrorismo de Estado— y aplicó la misma pena al entonces jefe de la Policía Federal de esa ciudad Jorge Muñoz por la causa conocida como la masacre de Juan B. Justo.

En el juicio se ventilaron los pormenores de un operativo realizado en la madrugada del 19 de noviembre de 1976 en una vivienda de calle Juan B. Justo al 600 de San Nicolás por el Ejército y la policía, en el que fueron asesinados el matrimonio conformado por Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini y sus hijos María Eugenia y Fernando, de tres y cinco años.

También murió en ese episodio represivo Ana María Granada, quien alcanzó a resguardar con un colchón dentro de un placard a su bebé de apenas 5 meses, quien fue adoptado ilegalmente y luego recuperado por Abuelas para recuperar su identidad como Manuel Gonçalvez.

El tribunal también condenó a Saint Amant por la privación ilegítima de la libertad y los homicidios de seis militantes de la JP-Montoneros entre abril y mayo de 1977, y por el secuestro de José Emilio Mastroberardino, quien alquiló su vivienda a uno de los matrimonios desaparecidos.

En esa causa se investigaron las desapariciones y muertes de María Regina Spotti, María Rosa Baronio, Eduardo Luis Reale, Horacio Arístides Martínez, María Cristina Alvira y Raquel Rosa Alvira.

Por último, la sentencia contra el ex jefe militar contempló la sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años y el robo agravado por haber sido cometido con armas contra los militantes de la JP-Montoneros.

La lectura de la sentencia fue seguida por cientos de militantes, familiares y ex detenidos durante la dictadura que se movilizaron hasta los tribunales federales, como viene ocurriendo cada vez que hay un juicio por delitos de lesa humanidad.

Tras conocerse la sentencia, Florencia Amestoy, familiar del matrimonio asesinado en la Masacre de Juan B. Justo, sostuvo que "la Justicia no repara las ausencias pero sí cura un poco el alma maltrecha".

"Llegamos a fin de año con mucha justicia en este país, un país más justo, más libre y más seguro porque los genocidas están donde tendrían que haber estado hace más de 30 años: tras las rejas", señaló visiblemente emocinada Amestoy.

En tanto, Víctor Almada, compañero de la desaparecida Regina Spotti, señaló que las condenas conocidas ayer "son el cimiento de una larga historia, porque hoy sólo había tres acusados y son muchos más".

"No tengo mucha paz pero sí una gran alegría, porque nuestro compromiso con la historia es largo", señaló el hombre que llevaba colgado de su cuello una fotografía de su mujer asesinada por la dictadura.

Por su parte, José María Cholo Budassi, representante de la Mesa de la Memoria de San Nicolás y testigo en el juicio, recordó que "nunca fueron tan acertadas las palabras de Néstor Kirchner cuando asumió y dijo: «Llegamos sin rencores pero con memoria»".

Y agregó el militante de los derechos humanos: "Hoy llegamos con rencores pero con justicia".

La lectura de la sentencia del tribunal integrado por los jueces Jorge Venegas Echagüe, Omar Digerónimo y Beatriz Caballero de Barabani, fue acompañada por medio millar de militantes de las agrupaciones juveniles La Cámpora, Martín Fierro y JP-Evita, además de por las Madres y Abuelas de Plaza 25 de Mayo de Rosario y la agrupación Hijos. También acompañaron a las víctimas y los familiares los nietos recuperados Horacio Pietragalla (diputado nacional del Frente para la Victoria) y Victoria Montenegro, así como autoridades del gobierno de Santa Fe y legisladores y concejales de Rosario y otras localidades.
Fuente:LaCapital


IMÁGENES DE LA JORNADA
Fotos: JORGE CONTRERA "CHANGO"


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