Por Lorena Panzerini
Dos muertos, 50 heridos -dos de ellos en grave estado- y 150 detenidos -la mayoría imputados de "robo calificado"-, fue el saldo de los saqueos a supermercados. El ministro de Seguridad habló de "instigadores, que no son políticos, que usaron la situación climática para cometer vandalismo" y apuntó que gente ligada al narcotráfico "no está ajena".
MUERTES, HERIDOS Y NUMEROSOS DETENIDOS POR LOS SAQUEOS
La ciudad del día después
"Hubo instigadores que no tienen nada que ver con problemas sociales o reclamos por las inundaciones", dijo el ministro Lamberto.
Por Lorena Panzerini
La policía realizó numerosas detenciones en las zonas oeste y sur.
Los saqueos a supermercados durante la madrugada de ayer, generaron situaciones trágicas: una mujer murió en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez tras ser apuñalada; y otro muchacho falleció al recibir un disparo en el cráneo y se investiga de dónde provino la bala. En el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) ingresaron 25 heridos - dos permanecían graves- y otros 25, al Roque Sáenz Peña. Los detenidos fueron 100 imputados por "robo calificado". El gobernador Antonio Bonfatti dijo que "la Justicia tiene pruebas y trabaja para resolver". Para el ministro de Seguridad provincial, Raúl Lamberto, hubo "instigadores, que no son políticos, que usaron la situación climática para cometer vandalismo"; y apuntó que gente ligada al narcotráfico "no está ajena" a lo sucedido. La decisión política fue montar "importantes operativos" en distintas zonas de la ciudad.
La primera señal del gobierno, ante la situación de anteanoche, llegó por parte de Lamberto. La madrugada fue complicada en las zonas oeste y sudoeste, y preocupó a las autoridades. El mediodía pintaba un cuadro desolador. Más temprano, el gobierno analizó los hechos cometidos y apuntó a la falta de necesidades de la gente que sacó mercadería de los negocios: "No estaba evacuada, ni inundada", dijo el ministro, y señaló que se trató de "robos y actos de vandalismo, utilizando la situación que generó el temporal" del miércoles. Ello generó que el ex gobernador Hermes Binner twitteara pidiendo "condena unánime".
Luego de trazar el contexto en el que se sucedieron los robos, Lamberto indicó en conferencia de prensa, acompañado por el secretario de Seguridad, Matías Drivet, y los jefes de policía de la provincia, Cristian Sola; y de Rosario, Walter Miranda, que además de los 150 detenidos -que luego bajó a 100-, hubo unos 14 vehículos secuestrados, entre ellos un taxi, vinculado a los robos, que según el gobernador están identificados como los que marcaban los lugares donde actuar.
Para esa hora, Lamberto confirmaba lo que pidió la intendenta Mónica Fein a la ministra de Seguridad Nilda Garré, sobre el apoyo de gendarmes. Desde el municipio indicaron que, Fein envió una carta a la ministra y el secretario de Seguridad Nacional, Sergio Berni, se comunicó con ella "para poner a su disposición a la legación de la fuerza federal que reviste en la ciudad".
Lamberto aseguró que en los hechos de la madrugada de ayer "actuó un grupo reducido de entre mil y dos mil personas, que aprovecharon un hecho meteorológico para cometer actos vandálicos, no por necesidad. Hubo instigadores, actores y autores que no tienen nada que ver con problemas sociales o reclamos por las inundaciones. Relevamos gente muy joven que se movía de un lado para el otro. Los robos fueron vinculados a bebidas alcohólicas. Queremos descartar la existencia de organizaciones detrás de esto", dijo; y pidió intervención a la Corte Suprema provincial y del procurador Jorge Barraguirre.
Consultado sobre las denuncias de connivencia policial que advirtieron vecinos, indicando que en algunos casos "la policía dejaba entrar" a los comercios, Lamberto señaló: "Hay que descartarlo; no se condice con la realidad". Y justificó el pedido de refuerzos: "Este es un hecho que excede a la ciudad de Rosario".
Al reivindicar a la policía, dijo que "se garantizó la seguridad. Fuimos solucionando situaciones junto con los municipios". Y agregó: "Ante el esfuerzo coordinado con organizaciones sociales, partidos políticos y fuerzas policiales, hay una posición de solidaridad". Sin embargo, lamentó: "Vi dos Rosario: una pensando en las fiestas, cenando afuera y paseando; y un grupo reducido generando vandalismo".
Aunque "el 90 por ciento" de la primera veintena de robos se dio en supermercados chinos, pasadas las 13 de ayer, hubo conflictos en otros comercios. La más impactante fue la situación de Empalme Graneros (ver aparte).
Tras la detención de las primeras personas --29 eran menores--, por la mañana se agregaron otras nueve; y más tarde otra docena. Pasadas las 13, desde el Juzgado de Instrucción 5º indicaron que 92 quedaron imputadas por "robo calificado en poblado y en banda", delitos que estipulan entre 5 y 15 años de prisión; mientras que algunos acusados podrían ver agravada su situación ante la participación de menores. Al parecer, todo se aceleró cuando Barraguirre llegó a Rosario, para "dar instrucciones de que se identifiquen la huellas digitales y se encuentre a tres personas con pedido de captura", dijo Bonfatti, quien agregó: "Algunos instigadores están individualizados porque había un par de autos dando vueltas y unas motos marcando dónde tenían que ir a robar, están filmadas las patentes y las personas".
En ese sentido, la Corte Suprema resolvió que el juez Beltramone se sume desde hoy a las investigaciones, que en principio lleva adelante la jueza Pérez Vara. Además de cuatro fiscales. Las declaraciones a los imputados seguirán hoy en Tribunales.
En cuanto a los fallecidos, se trató de dos hechos diferentes, en la zona sur.
En uno de los casos, la víctima fue una mujer de unos 40 años que murió como consecuencia de una herida provocada por un arma blanca -y no por un corte con un vidrio de uno de los locales atacados, como se dijo- en Avellneda y Quintana y aunque fue atendida en el HECA, falleció por la cantidad de sangre perdida.
En tanto, un muchacho, de 25 años, fue baleado en Avellaneda y Quintana y llegó sin vida al hospital Roque Sáenz Peña. Vecinos testimoniaron que la bala partió de uno de los móviles policiales, pero la fuerza asegura que actuó con balas de goma. En el Sáenz Peña hubo un violento enfrentamiento entre familiares de la víctima y el policía que custodiaba.
Entre los heridos hay dos personas graves. Una de ellas es una mujer de 37 años, Carina Paz, que permanecía en terapia intensiva tras recibir un disparo en el cráneo. Un hombre, en tanto, permanece con asistencia respiratoria tras ser operado por una herida que le provocó "estallido hepático". El director del Heca, Héctor Marchetti, enumeró una veintena de heridos, 11 de ellos de origen chino; mientras que el ministro Lamberto aseguró que siete oficiales también debieron ser atendidos.
VANDALISMO
"Si un padre roba comida para su hijo puede tener una mirada benévola de la sociedad, pero cuando el objetivo es el alcohol, electrodomésticos y la destrucción de todo a su paso, tiene la condena unánime de la sociedad y la ley. El vandalismo no es camino para una sociedad mejor. Al contrario, la aleja. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo nos deben convocar a la reflexión, a pensar en lo nuevo, a buscar la solidaridad, la cual debe lograrse con más y mejor democracia".
(Hermes Binner, ex gobernador santafesino y ex candidato presidencial del Frente Amplio Progresista).
Al mediodía hubo intentos de saqueos sobre un supermercado de Ovidio Lagos y Centeno, y sobre otro de Camilo Aldao y 24 de Setiembre. La policía dispersó a la turba con disparos antitumulto, y en el segundo caso algunos alcanzaron a rapiñar mercaderías. Sobre la tarde, replicaron escaramuzas similares en Ayacucho al 6200, en Rouillón al 3300, en Juan José Paso al 5200, y en otros 40 episodios más, casi siempre con supermercados de dueños chinos como blanco preferido.
En el centro comercial de Empalme Graneros sólo unos pocos se animaron a abrir, como el carnicero de Paso al 5800 que atendió igual aunque, dijo, iba por el cuarto día sin electricidad. "No nos dejan laburar: primero fue el agua, siguió la luz, ahora los saqueos, gente armada en los techos, y acá somos cuatro familias que tenemos que seguir trabajando", dijo. Enfrente, dos tenderos no disimulaban sus escopetas, los cartuchos, y la pistola en la cintura de uno de ellos. "Esto no es el 2001. Son ladrones que se nos vienen encima. Así que la realidad nos lleva a esto. No estamos acostumbrados, pero estamos dispuestos a tirar si vienen, porque esos no se asustan más con un tiro al aire", dijo uno. Después del ataque a un super chino de Paso al 5200, y del tiroteo con el que los espantó la policía, ellos cerraron y se pusieron a vigilar en solidaria defensa del supermercado de Paso al 5800. "Hoy le regalamos unos cartuchos 12.70 a unos policías porque tenían 5 cada uno.
¿Qué van a hacer si se les vienen 500 encima?", arguyó. El otro cerraba un encargo de ropa infantil por teléfono mientras se acomodaba la escopeta de doble caño sobre las piernas. "Nos vamos a quedar hasta que sea necesario, total, ya en 2001 estuvimos así tres noches", desafió. Y a continuación concedió: "Tengo miedo a lo imprevisto, a que se metan con mi familia, a la injusticia", marcó, sin dejar de escrutar cada moto, cada auto que pasaban por la avenida. En eso, un camión llegó y descargó un volquete de alquiler lleno de escombros sobre la puerta de una casa de artículos del hogar. Estas empresas tuvieron ayer un insólito repunte de contratos: son varios los comercios que eligieron tabicar sus ingresos con pesados volquetes llenos de arena, tierra o mampostería. Obstáculos más eficaces que las persianas.
Sobre la vereda del club La Gloria, dos parejas de policías conversaban animadas con señoras de la cuadra y hombres torvos ante la curiosidad periodística. Uno de los agentes aceptó que los vecinos sentados a unos metros no deberían estar armados, pero los justificó en honor de la tribulación imperante. Y recomendó no aventurarse hacia la vía, donde a las tres de la tarde hubo piedrazos y disparos policiales en el intento de saqueo a un supermercado chino. Sin embargo, la villa situada detrás de las nuevas viviendas del barrio toba, lucía en paz y vigilada por una patrulla de Gendarmería Nacional.
La postal de negocios cerrados y volquetes bloqueando puertas comerciales se repitió en barrio Ludueña, en avenidas como Avellaneda y Ayacucho, y en otras calles de zonas oeste y sur, como moralejas de una violencia que seguía latente. El patrullaje aquí y allá de la policía y de las primeras camionetas con gendarmes confirmaban que el alerta seguía en pie, a pesar de los chicos jugando a la pelota y de los grandes mateando en las veredas.
Del supermercado chino que se hizo próspero en Avellaneda al 3900, y que fue saqueado el jueves al atardecer, ayer quedaban ruinas. Una docena de jóvenes y niños rebuscaban algún resto de mercaderías en el estropicio del salón y retiraban hasta los últimos muebles chamuscados por el fuego que encendieron los saqueadores. Sobre la vereda quedó el esqueleto calcinado del auto familiar que llegaron a sacar del garaje pero que no pudieron poner en marcha. "Entonces se lo prendieron fuego, pobre Chan", dijo una joven que junto a su familia miraba a distancia las últimas faenas del pillaje. El dueño -lo llaman Chan en el barrio- y su familia huyeron al verse perdidos. Pero antes intentaron resistir. "Desde el techo les tiraban botellas de sidra para que no les abrieran el negocio, pero se lo abrieron igual, entraron y lo fajaron a Chan.
La policía estuvo, pero le dijo que en diez minutos se iban y que iba a quedar él contra todos esos. Fueron las ratas de acá a la vuelta", despreció un muchacho. "Hoy vinieron dos con una maza y un cortafierro y se llevaron el portón sobre el lomo", acotó otro.
"A algunos instigadores los tenemos individualizados, había autos dando
vueltas y motos marcando lugares donde ir a robar. Se robaba
fundamentalmente bebida alcohólica", describió el gobernador.
"Quiero decirle a todos los santafesinos que somos un millón y medio de
habitantes en esta región del gran Rosario, y que unas mil personas no nos pueden tener a mal traer. Tenemos que fortalecer nuestros lazos, tenemos que seguir apostando a una sociedad de la convivencia y no prestarnos a ningún juego de este tipo. Y quiero darles la garantía de que la policía va a actuar con toda firmeza para reprimir este tipo de delitos", aseguró el gobernador.
"Yo lo que le pido a la ciudadanía es cuidarse, pero darle la tranquilidad de que estamos actuando, y que esto no va a pasar a mayores", afirmó Bonfatti.
El mandatario santafesino contó que se comunicó con el jefe de Gabinetes de ministros de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, pidiendo el envío de gendarmes para aliviar la intensa actuación de la policía provincial. "Le trasmití cuál era la situación de Rosario. ╔l me expresó que había situaciones similares en otros puntos del país, en Tigre, Campana, Zárate, Resistencia, Bariloche. Le manifesté la necesidad de reforzar la ciudad de Rosario con presencia de Gendarmería para el patrullaje, porque nuestros policías ya vienen de una sobre carga de varios días con el tema de las inundaciones, han estado en otros lugares de la provincia, la gente tiene que descansar en algún momento. Le dije que aunque sea vengan 100 efectivos a colaborar con la policía de Rosario".
En cuanto la modalidad de los saqueos, Bonfatti evaluó que "tuvieron una actitud los ladrones muy de foquismo, de ir en distintos lugares al mismo tiempo, y a veces no hay posibilidad de desplazarse para todos los lugares en forma inmediata. Pero las filmaciones que tenemos dan cuenta de una participación de la policía importante".
Además, el gobernador recordó los saqueos del año 2001, y sobre ese tema señaló: "Todos tenemos presentes los episodios de hace algunos años y es lógico que la gente se resguarde. Nosotros les decimos que la policía está trabajando, está actuando".
Finalmente, el mandatario provincial valoró la labor de los medios de
prensa y de las diferentes corrientes políticas. "Reitero el agradecimiento a los medios de comunicación porque han jugado un rol de serenidad en el momento pico de la inundación".
"Destaco también -prosiguió?, el papel del Procurador de la Corte Suprema de Justicia", dijo Bonfatti, y añadió: "Los partidos políticos se han puesto a disposición y yo lo rescato. Hemos tenido llamados del diputado provincial, Luis Rubeo, de concejales, para mi esto es una actitud que habla muy bien de la dirigencia política santafesina".
En tanto la intendenta Mónica Fein entendió que "detrás de la ola de robos y delitos hay organizaciones" y repitió que están en contacto permanente con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Xenofobia y el Audi
Al mismo tiempo, indicó que "son pequeños grupos que incitan a este tipo de hechos y después por contagio exacerban a las demás personas. Lamentablemente es una situación que expresa distintos sentimientos entre ellos el antiextranjero o la xenofobia".
En diálogo con Rosario/12, el presidente del Centro Unión de Almaceneros, Juan Milito, aseguró: "Estamos desorientados por no saber de dónde vienen estos actos de vandalismo". Aseguró que muchos comerciantes vieron los mismos vehículos actuando en diferentes robos; "incluso muchos dueños que no se conocen entre sí me hablaron de un Audi A3 deteriorado".
Fuente:Rosario12
21/12/2012
El diputado provincial del Movimiento Evita, Eduardo Toniolli, sostuvo este viernes que hay que “desligar” los ataques a comercios, registrados desde la noche del jueves en Rosario, de la situación de “conflictividad social” que vive la ciudad tras el temporal. El legislador atribuyó los hechos a “sectores ligados al delito”.
“Esta situación se da después de varios días de mucha lluvia y una situación de conflictividad social en los barrios más humildes del sur y del oeste de la ciudad, producto de la falta de obra pública y de la deficiencia en el acceso a los servicios públicos”, explicó Toniolli.
El diputado provincial indicó que “hay sectores de la población que no tienen suministro eléctrico desde hace días, hubo desbordes de los desagües cloacales y pluviales, mucha gente perdió sus casas precarias a partir del desborde de algunos cursos de agua, lo que generó cierto grado de conflictividad social, pero que desligamos de los robos y asaltos a supermercados”.
Toniolli atribuyó estos hechos vandálicos a “sectores seguramente ligados al delito que se aprovechan de esta situación y quieren sacar provecho” e indicó asimismo que “no se han identificado situaciones de participación masiva de los vecinos” en los hechos.
Aclaró que los protagonistas de los incidentes “fueron personas muy jóvenes, identificados en los barrios donde se produjeron los hechos, pero no en el marco de los reclamos comunitarios”, y añadió: “los reclamos van por un lado y los robos por otro”.
“Hay que dejar bien claro y delimitado que una cosa son los reclamos justos de la ciudadanía por la situación de desborde de la ciudad de Rosario, y por otro lado las situaciones protagonizadas no masivamente por algunos en los super chinos enclavados en los barrios más populares de Rosario”, aclaró.
Por último, sobre el pedido del gobierno provincial al nacional para el envío de gendarmes, Toniolli dijo que “hay un mecanismo habitual dentro del Frente Progresista de buscar responsabilidad en otro lado”, que forma parte de “un discurso político para trasladar la responsabilidad en el control de la calle”.
Fuente: Télam
Fuente:RedaccionRosario
En pie de repudio
21/12/2012
“Algunos instigadores ya los tenemos individualizados porque había autos y motos marcando dónde tenían que ir a robar, están filmadas las patentes y las personas, y la Justicia está investigando”, aseguró el gobernador Antonio Bonfatti, quien pidió “tranquilidad a la ciudadanía”. Desde el Ministerio de Seguridad desligaron las muertes del accionar policial.
Bonfatti relató que las personas “se robaban fundamentalmente bebidas alcohólicas, se detuvieron a 138 de los cuales 29 son menores, el resto adultos, y además se ha incautado mercadería”.
El gobernador destacó el papel del Procurador de la Corte Suprema de Justicia. “Se ha apersonado en Rosario, ha dado instrucciones de que se identifiquen la huellas digitales y se encuentren a tres personas con pedido de captura”.
Asimismo, el mandatario informó que esta mañana mantuvo un contacto con el jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina, a quien “le transmití cuál era la situación de Rosario”.
“Le manifesté la necesidad de reforzar la ciudad de Rosario con Gendarmería, nuestros policías vienen con una sobrecarga por el tema de las inundaciones y otras problemáticas, la gente tiene que descansar”, narró Bonfatti.
“(Abal Medina) me planteó que la gente de Rosario que son 500 están en el sur del Gran Buenos Aires desde hace un mes y se van a quedar un mes más ahí en Lanús, Lomas de Zamora y que ahora van a Bariloche. Le pedí que nos manden aunque sea 100 oficiales para patrullar las calles y quedó en contestarme”, dijo.
“Le pido a la ciudadanía tranquilidad. Es bueno mirar, cuidarse, pero que tengan la tranquilidad que estamos actuando”, sostuvo Bonfatti, y defendió el trabajo de las fuerzas de seguridad. “La policía actuó correctamente, hay chicos, hay que tener cuidado con ellos, se han utilizado balas de goma”.
Por último, y en referencia a los instigadores, el gobernador afirmó que “hay muchos pícaros que se abusan de estas cosas. Es tiempo que la Justicia trabaje y los pene como corresponde”, concluyó.
Goma o plomo
El secretario de Seguridad provincial, Matías Drivet, informó que en distintos incidentes ocurridos entre la noche del jueves y esta madrugada, resultaron muertas dos personas y que otras dos permanecen internadas con heridas de distinta gravedad.
Una de las personas fallecidas es una mujer de alrededor de 40 años, quien murió en el hospital de Emergencias Clemente Alvarez al ingresar con una profunda herida cortante, producto de la rotura de una vidriera durante un robo a un local de Arijón y Avellaneda.
Informó además que un joven de 22 años, que ingresó al hospital Roque Sáez Peña, murió como consecuencia de una herida de bala recibida en la zona del tórax.
Al respecto, el funcionario santafesino sostuvo que “se aguardan los peritajes y autopsia correspondiente para determinar si la bala era de plomo”, pero dejó en claro que “la policía utilizó en los operativos balas de goma y proyectiles antidisturbios”.
En conferencia de prensa que brindó esta mañana, junto al ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, el secretario de Seguridad consignó que otras dos personas, una mujer y un hombre, se encuentran internados en distintos centros hospitalarios de Rosario, heridos de bala y que los mismos revisten “distintos grados de gravedad”.
Fuente:RedaccionRosario
VECINOS MONTAN GUARDIA ARMADOS
Calma chicha
Por Luis Bastús
Imagen: Andrés Macera
La profecía maya sobre el fin del mundo pasó de largo, pero en las calles alejadas de un centro copado por el consumo navideño ayer flotaba un aire tenso, con negocios cerrados y resignados a perder días de buena venta, y con vecinos y comerciantes que poblaban las veredas para comentar lo que pasó, lo que pasaba y lo que temían que pasara en la noche. Para ello, en Empalme Graneros hubo quienes se apostaron con escopeta, pistola y reposera, dispuestos a montar guardia y repeler otro avance de los grupos que merodearon desde antenoche y hasta las primeras horas de la tarde de ayer.
En tanto, los evacuados que quedaban retornaron a sus hogares, ya sin agua pero con las secuelas de una inundación que pasó a segundo plano. El otro factor de irritación remanente fue la falta de energía eléctrica en media docena de sectores que ayer seguían en esa situación desde la tormenta y que se expresaron en sendos piquetes de protesta.
Al mediodía hubo intentos de saqueos sobre un supermercado de Ovidio Lagos y Centeno, y sobre otro de Camilo Aldao y 24 de Setiembre. La policía dispersó a la turba con disparos antitumulto, y en el segundo caso algunos alcanzaron a rapiñar mercaderías. Sobre la tarde, replicaron escaramuzas similares en Ayacucho al 6200, en Rouillón al 3300, en Juan José Paso al 5200, y en otros 40 episodios más, casi siempre con supermercados de dueños chinos como blanco preferido.
En el centro comercial de Empalme Graneros sólo unos pocos se animaron a abrir, como el carnicero de Paso al 5800 que atendió igual aunque, dijo, iba por el cuarto día sin electricidad. "No nos dejan laburar: primero fue el agua, siguió la luz, ahora los saqueos, gente armada en los techos, y acá somos cuatro familias que tenemos que seguir trabajando", dijo. Enfrente, dos tenderos no disimulaban sus escopetas, los cartuchos, y la pistola en la cintura de uno de ellos. "Esto no es el 2001. Son ladrones que se nos vienen encima. Así que la realidad nos lleva a esto. No estamos acostumbrados, pero estamos dispuestos a tirar si vienen, porque esos no se asustan más con un tiro al aire", dijo uno. Después del ataque a un super chino de Paso al 5200, y del tiroteo con el que los espantó la policía, ellos cerraron y se pusieron a vigilar en solidaria defensa del supermercado de Paso al 5800. "Hoy le regalamos unos cartuchos 12.70 a unos policías porque tenían 5 cada uno.
¿Qué van a hacer si se les vienen 500 encima?", arguyó. El otro cerraba un encargo de ropa infantil por teléfono mientras se acomodaba la escopeta de doble caño sobre las piernas. "Nos vamos a quedar hasta que sea necesario, total, ya en 2001 estuvimos así tres noches", desafió. Y a continuación concedió: "Tengo miedo a lo imprevisto, a que se metan con mi familia, a la injusticia", marcó, sin dejar de escrutar cada moto, cada auto que pasaban por la avenida. En eso, un camión llegó y descargó un volquete de alquiler lleno de escombros sobre la puerta de una casa de artículos del hogar. Estas empresas tuvieron ayer un insólito repunte de contratos: son varios los comercios que eligieron tabicar sus ingresos con pesados volquetes llenos de arena, tierra o mampostería. Obstáculos más eficaces que las persianas.
Sobre la vereda del club La Gloria, dos parejas de policías conversaban animadas con señoras de la cuadra y hombres torvos ante la curiosidad periodística. Uno de los agentes aceptó que los vecinos sentados a unos metros no deberían estar armados, pero los justificó en honor de la tribulación imperante. Y recomendó no aventurarse hacia la vía, donde a las tres de la tarde hubo piedrazos y disparos policiales en el intento de saqueo a un supermercado chino. Sin embargo, la villa situada detrás de las nuevas viviendas del barrio toba, lucía en paz y vigilada por una patrulla de Gendarmería Nacional.
La postal de negocios cerrados y volquetes bloqueando puertas comerciales se repitió en barrio Ludueña, en avenidas como Avellaneda y Ayacucho, y en otras calles de zonas oeste y sur, como moralejas de una violencia que seguía latente. El patrullaje aquí y allá de la policía y de las primeras camionetas con gendarmes confirmaban que el alerta seguía en pie, a pesar de los chicos jugando a la pelota y de los grandes mateando en las veredas.
Del supermercado chino que se hizo próspero en Avellaneda al 3900, y que fue saqueado el jueves al atardecer, ayer quedaban ruinas. Una docena de jóvenes y niños rebuscaban algún resto de mercaderías en el estropicio del salón y retiraban hasta los últimos muebles chamuscados por el fuego que encendieron los saqueadores. Sobre la vereda quedó el esqueleto calcinado del auto familiar que llegaron a sacar del garaje pero que no pudieron poner en marcha. "Entonces se lo prendieron fuego, pobre Chan", dijo una joven que junto a su familia miraba a distancia las últimas faenas del pillaje. El dueño -lo llaman Chan en el barrio- y su familia huyeron al verse perdidos. Pero antes intentaron resistir. "Desde el techo les tiraban botellas de sidra para que no les abrieran el negocio, pero se lo abrieron igual, entraron y lo fajaron a Chan.
La policía estuvo, pero le dijo que en diez minutos se iban y que iba a quedar él contra todos esos. Fueron las ratas de acá a la vuelta", despreció un muchacho. "Hoy vinieron dos con una maza y un cortafierro y se llevaron el portón sobre el lomo", acotó otro.
GOBERNADOR BONFATTI HABLO SOBRE LOS SAQUEOS
Apostar a la convivencia
"Unas mil personas no nos pueden tener a mal traer", señaló el mandatario. "Estamos actuando, y esto no va a pasar a mayores", afirmó, Bonfatti quien pidió "seguir apostando a una sociedad de la convivencia y no prestarnos a juegos de este tipo".
"La policía va a actuar con toda firmeza para reprimir este tipo de delitos", aseguró el gobernador.Imagen: Alberto Gentilcore
"Tenemos que seguir apostando a una sociedad de la convivencia y no prestarnos a juegos de este tipo", dijo ayer el gobernador Antonio Bonfatti, en alusión a los saqueos y actos de vandalismos ocurridos en la ciudad. "Algunos aprovechadores, algunos vivos, luego de que la ciudad se estaba recuperando del temporal, intentaron abusar de la situación produciendo robos", remarcó.
El gobernador comunicó que solicitó a la Nación la presencia de Gendarmería, pidió "tranquilidad" a la población, y agradeció la colaboración de los medios de comunicación y de las diferentes corrientes políticas.
"A algunos instigadores los tenemos individualizados, había autos dando
vueltas y motos marcando lugares donde ir a robar. Se robaba
fundamentalmente bebida alcohólica", describió el gobernador.
"Quiero decirle a todos los santafesinos que somos un millón y medio de
habitantes en esta región del gran Rosario, y que unas mil personas no nos pueden tener a mal traer. Tenemos que fortalecer nuestros lazos, tenemos que seguir apostando a una sociedad de la convivencia y no prestarnos a ningún juego de este tipo. Y quiero darles la garantía de que la policía va a actuar con toda firmeza para reprimir este tipo de delitos", aseguró el gobernador.
"Yo lo que le pido a la ciudadanía es cuidarse, pero darle la tranquilidad de que estamos actuando, y que esto no va a pasar a mayores", afirmó Bonfatti.
El mandatario santafesino contó que se comunicó con el jefe de Gabinetes de ministros de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, pidiendo el envío de gendarmes para aliviar la intensa actuación de la policía provincial. "Le trasmití cuál era la situación de Rosario. ╔l me expresó que había situaciones similares en otros puntos del país, en Tigre, Campana, Zárate, Resistencia, Bariloche. Le manifesté la necesidad de reforzar la ciudad de Rosario con presencia de Gendarmería para el patrullaje, porque nuestros policías ya vienen de una sobre carga de varios días con el tema de las inundaciones, han estado en otros lugares de la provincia, la gente tiene que descansar en algún momento. Le dije que aunque sea vengan 100 efectivos a colaborar con la policía de Rosario".
En cuanto la modalidad de los saqueos, Bonfatti evaluó que "tuvieron una actitud los ladrones muy de foquismo, de ir en distintos lugares al mismo tiempo, y a veces no hay posibilidad de desplazarse para todos los lugares en forma inmediata. Pero las filmaciones que tenemos dan cuenta de una participación de la policía importante".
Además, el gobernador recordó los saqueos del año 2001, y sobre ese tema señaló: "Todos tenemos presentes los episodios de hace algunos años y es lógico que la gente se resguarde. Nosotros les decimos que la policía está trabajando, está actuando".
Finalmente, el mandatario provincial valoró la labor de los medios de
prensa y de las diferentes corrientes políticas. "Reitero el agradecimiento a los medios de comunicación porque han jugado un rol de serenidad en el momento pico de la inundación".
"Destaco también -prosiguió?, el papel del Procurador de la Corte Suprema de Justicia", dijo Bonfatti, y añadió: "Los partidos políticos se han puesto a disposición y yo lo rescato. Hemos tenido llamados del diputado provincial, Luis Rubeo, de concejales, para mi esto es una actitud que habla muy bien de la dirigencia política santafesina".
En tanto la intendenta Mónica Fein entendió que "detrás de la ola de robos y delitos hay organizaciones" y repitió que están en contacto permanente con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Xenofobia y el Audi
El 90 por ciento de los alrededor de 25 comercios saqueados eran de origen chino. La excepción fue el saqueo a una mueblería de Villa Gobernador Gálvez. El representante de los supermercadistas orientales, Miguel Calvete, habló de "antiextranjero" y también de "xenofobia" ya que la mayoría de los lugares violentados tienen dueños chinos. "El gobierno provincial focaliza toda la seguridad en los grandes hipermercados de la zona y no en los pequeños comercios que son más vulnerables".
Al mismo tiempo, indicó que "son pequeños grupos que incitan a este tipo de hechos y después por contagio exacerban a las demás personas. Lamentablemente es una situación que expresa distintos sentimientos entre ellos el antiextranjero o la xenofobia".
En diálogo con Rosario/12, el presidente del Centro Unión de Almaceneros, Juan Milito, aseguró: "Estamos desorientados por no saber de dónde vienen estos actos de vandalismo". Aseguró que muchos comerciantes vieron los mismos vehículos actuando en diferentes robos; "incluso muchos dueños que no se conocen entre sí me hablaron de un Audi A3 deteriorado".
Fuente:Rosario12
Vendaval de vándalos
Para Toniolli hay que separar los robos de los reclamos21/12/2012

El diputado provincial del Movimiento Evita, Eduardo Toniolli, sostuvo este viernes que hay que “desligar” los ataques a comercios, registrados desde la noche del jueves en Rosario, de la situación de “conflictividad social” que vive la ciudad tras el temporal. El legislador atribuyó los hechos a “sectores ligados al delito”.
“Esta situación se da después de varios días de mucha lluvia y una situación de conflictividad social en los barrios más humildes del sur y del oeste de la ciudad, producto de la falta de obra pública y de la deficiencia en el acceso a los servicios públicos”, explicó Toniolli.
El diputado provincial indicó que “hay sectores de la población que no tienen suministro eléctrico desde hace días, hubo desbordes de los desagües cloacales y pluviales, mucha gente perdió sus casas precarias a partir del desborde de algunos cursos de agua, lo que generó cierto grado de conflictividad social, pero que desligamos de los robos y asaltos a supermercados”.
Toniolli atribuyó estos hechos vandálicos a “sectores seguramente ligados al delito que se aprovechan de esta situación y quieren sacar provecho” e indicó asimismo que “no se han identificado situaciones de participación masiva de los vecinos” en los hechos.
Aclaró que los protagonistas de los incidentes “fueron personas muy jóvenes, identificados en los barrios donde se produjeron los hechos, pero no en el marco de los reclamos comunitarios”, y añadió: “los reclamos van por un lado y los robos por otro”.
“Hay que dejar bien claro y delimitado que una cosa son los reclamos justos de la ciudadanía por la situación de desborde de la ciudad de Rosario, y por otro lado las situaciones protagonizadas no masivamente por algunos en los super chinos enclavados en los barrios más populares de Rosario”, aclaró.
Por último, sobre el pedido del gobierno provincial al nacional para el envío de gendarmes, Toniolli dijo que “hay un mecanismo habitual dentro del Frente Progresista de buscar responsabilidad en otro lado”, que forma parte de “un discurso político para trasladar la responsabilidad en el control de la calle”.
Fuente: Télam
Fuente:RedaccionRosario
En pie de repudio
Referentes locales de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) y Barrios de Pie repudiaron los hechos delictivos ocurridos en Rosario y en algunas ciudades del país.
“Siempre decimos que falta mucho por hacer y cada día redoblamos los esfuerzos para incluir a los muchos que falta incluir, pero los robos, la violencia y el vandalismo sólo le hacen el juego a los que quieren frenar las políticas de inclusión y justicia social”, dijo este viernes Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) de la provincia de Santa Fe, respecto de los incidentes de las últimas horas en Rosario y otros lugares del país.
“Afortunadamente notamos que la enorme mayoría de los habitantes de los barrios más humildes de la ciudad está dando la espalda a los violentos y pensando en reunirse para celebrar las fiestas en paz, con alegría y con la esperanza de que continúe la generación de fuentes de trabajo y las políticas de inclusión social como la asignación universal, el fomento y la organización de emprendimientos productivos, la promoción de la alimentación saludable a costos accesibles, el acceso a mejores condiciones en la educación y la salud”, sostuvo Rodríguez.
“Lo que también notamos es la firme voluntad de defender la democracia y la continuidad de un proyecto que molesta a los sectores de poder económico y a los bolsones de corrupción y delincuencia, que evidentemente agitan situaciones como la de estas horas con el único objetivo de golpear a un gobierno que representa los intereses populares”, dijo también el referente provincial de la organización liderada por Luis D’Elía.
Por su parte, el Movimiento Barrios de Pie planteó mediante un comunicado su preocupación “por los hechos de público conocimiento manifestados en Rosario y Villa Gobernador Gálvez que están lejanos de las prácticas de las organizaciones sociales”, a su vez repudiaron las “expresiones que buscan generar caos y temor en la población y que suelen ser bien aprovechadas por sectores que buscan respuestas de mano dura”.
En el comunicado la organización cuenta que “nació, hace diez años, al calor de los reclamos de los más humildes por una justa distribución de la riqueza, por el derecho al trabajo y a una vida digna” y que el movimiento creció “desde la concepción y la práctica de que organización colectiva es la herramienta que permite abordar diversas problemáticas sociales, acompañar o interpelar al Estado cuando están en juego los derecho de los más débiles”.
Finalmente Barrios de Pie hace saber que se encuentra a “disposición de los espacios de diálogo y acción que se propongan desde el Estado, con la firme convicción de hacer aportes que fortalezcan el ejercicio de los Derechos Humanos, la Paz y la Democracia”.
Fuente:RedaccionRosario“Siempre decimos que falta mucho por hacer y cada día redoblamos los esfuerzos para incluir a los muchos que falta incluir, pero los robos, la violencia y el vandalismo sólo le hacen el juego a los que quieren frenar las políticas de inclusión y justicia social”, dijo este viernes Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) de la provincia de Santa Fe, respecto de los incidentes de las últimas horas en Rosario y otros lugares del país.
“Afortunadamente notamos que la enorme mayoría de los habitantes de los barrios más humildes de la ciudad está dando la espalda a los violentos y pensando en reunirse para celebrar las fiestas en paz, con alegría y con la esperanza de que continúe la generación de fuentes de trabajo y las políticas de inclusión social como la asignación universal, el fomento y la organización de emprendimientos productivos, la promoción de la alimentación saludable a costos accesibles, el acceso a mejores condiciones en la educación y la salud”, sostuvo Rodríguez.
“Lo que también notamos es la firme voluntad de defender la democracia y la continuidad de un proyecto que molesta a los sectores de poder económico y a los bolsones de corrupción y delincuencia, que evidentemente agitan situaciones como la de estas horas con el único objetivo de golpear a un gobierno que representa los intereses populares”, dijo también el referente provincial de la organización liderada por Luis D’Elía.
Por su parte, el Movimiento Barrios de Pie planteó mediante un comunicado su preocupación “por los hechos de público conocimiento manifestados en Rosario y Villa Gobernador Gálvez que están lejanos de las prácticas de las organizaciones sociales”, a su vez repudiaron las “expresiones que buscan generar caos y temor en la población y que suelen ser bien aprovechadas por sectores que buscan respuestas de mano dura”.
En el comunicado la organización cuenta que “nació, hace diez años, al calor de los reclamos de los más humildes por una justa distribución de la riqueza, por el derecho al trabajo y a una vida digna” y que el movimiento creció “desde la concepción y la práctica de que organización colectiva es la herramienta que permite abordar diversas problemáticas sociales, acompañar o interpelar al Estado cuando están en juego los derecho de los más débiles”.
Finalmente Barrios de Pie hace saber que se encuentra a “disposición de los espacios de diálogo y acción que se propongan desde el Estado, con la firme convicción de hacer aportes que fortalezcan el ejercicio de los Derechos Humanos, la Paz y la Democracia”.
Bonfatti se reunió con el Comité de Crisis
“Tenemos identificados a los autos que marcaban dónde robar”21/12/2012
“Algunos instigadores ya los tenemos individualizados porque había autos y motos marcando dónde tenían que ir a robar, están filmadas las patentes y las personas, y la Justicia está investigando”, aseguró el gobernador Antonio Bonfatti, quien pidió “tranquilidad a la ciudadanía”. Desde el Ministerio de Seguridad desligaron las muertes del accionar policial.
Bonfatti relató que las personas “se robaban fundamentalmente bebidas alcohólicas, se detuvieron a 138 de los cuales 29 son menores, el resto adultos, y además se ha incautado mercadería”.
El gobernador destacó el papel del Procurador de la Corte Suprema de Justicia. “Se ha apersonado en Rosario, ha dado instrucciones de que se identifiquen la huellas digitales y se encuentren a tres personas con pedido de captura”.
Asimismo, el mandatario informó que esta mañana mantuvo un contacto con el jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina, a quien “le transmití cuál era la situación de Rosario”.
“Le manifesté la necesidad de reforzar la ciudad de Rosario con Gendarmería, nuestros policías vienen con una sobrecarga por el tema de las inundaciones y otras problemáticas, la gente tiene que descansar”, narró Bonfatti.
“(Abal Medina) me planteó que la gente de Rosario que son 500 están en el sur del Gran Buenos Aires desde hace un mes y se van a quedar un mes más ahí en Lanús, Lomas de Zamora y que ahora van a Bariloche. Le pedí que nos manden aunque sea 100 oficiales para patrullar las calles y quedó en contestarme”, dijo.
“Le pido a la ciudadanía tranquilidad. Es bueno mirar, cuidarse, pero que tengan la tranquilidad que estamos actuando”, sostuvo Bonfatti, y defendió el trabajo de las fuerzas de seguridad. “La policía actuó correctamente, hay chicos, hay que tener cuidado con ellos, se han utilizado balas de goma”.
Por último, y en referencia a los instigadores, el gobernador afirmó que “hay muchos pícaros que se abusan de estas cosas. Es tiempo que la Justicia trabaje y los pene como corresponde”, concluyó.
Goma o plomo
El secretario de Seguridad provincial, Matías Drivet, informó que en distintos incidentes ocurridos entre la noche del jueves y esta madrugada, resultaron muertas dos personas y que otras dos permanecen internadas con heridas de distinta gravedad.
Una de las personas fallecidas es una mujer de alrededor de 40 años, quien murió en el hospital de Emergencias Clemente Alvarez al ingresar con una profunda herida cortante, producto de la rotura de una vidriera durante un robo a un local de Arijón y Avellaneda.
Informó además que un joven de 22 años, que ingresó al hospital Roque Sáez Peña, murió como consecuencia de una herida de bala recibida en la zona del tórax.
Al respecto, el funcionario santafesino sostuvo que “se aguardan los peritajes y autopsia correspondiente para determinar si la bala era de plomo”, pero dejó en claro que “la policía utilizó en los operativos balas de goma y proyectiles antidisturbios”.
En conferencia de prensa que brindó esta mañana, junto al ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, el secretario de Seguridad consignó que otras dos personas, una mujer y un hombre, se encuentran internados en distintos centros hospitalarios de Rosario, heridos de bala y que los mismos revisten “distintos grados de gravedad”.
Fuente:RedaccionRosario
El agua bajó pero los robos “organizados” crecieron
En Rosario todos los actores políticos y sociales abonaron la hipótesis de grupos de instigadores que iniciaron el vandalismo.
22 dic, 2012
El agua descendió pero en Rosario dio paso al fuego: ayer, cuando ya no quedaban evacuados por el temporal del 19 y 20, aunque sí persistían los cortes de energía eléctrica como una de sus graves consecuencias, el protagonismo correspondió a los asaltos masivos a comercios, que en su mayoría tuvieron por blanco a los llamados supermercados chinos.
El saldo provisorio de los incidentes, que se iniciaron en la tarde del jueves, era anoche de dos muertos, numerosos heridos –cuatro de ellos graves– y alrededor de un centenar de detenidos.
La ciudad no tuvo la exclusividad de este escenario, que se repitió con características propias sobre todo en varias localidades de la provincia de Buenos Aires y antes en Río Negro, sin agotar la lista. Sin embargo, a diferencia de lo acontecido a escala nacional, la mayoría de las voces locales político-partidarias y de organizaciones sociales, más las autoridades provinciales, coincidieron –con matices– en asignar el inicio de las violentas irrupciones al accionar de grupos organizados que, incluso, se movilizaban en vehículos dotados de equipos de comunicación, los que fueron vistos e identificados en varios de los episodios. Con todo, se trató de quienes encendieron la mecha: resultó clara la existencia de un grado de fragilidad social que habilitó la escalada. En medio de este panorama, el gobernador reclamó a la Nación la presencia de fuerzas federales para sumarse al despliegue de la Policía santafesina. En respuesta, desde el Ministerio de Seguridad nacional esquivaron el envío de gendarmes desde otros puntos del país, pero pusieron a disposición los que actualmente están asentados en Rosario, que comenzaron a patrullar las calles.
En la tarde de ayer, el gobierno provincial y el rosarino cuantificaban en cerca de 50 los ingresos violentos a comercios desde entrada la tarde del jueves, aunque esa cifra era dinámica. Uno de los asaltos, incluso, fue a una mueblería. La mayoría ocurrió en las zonas oeste, sudoeste, sur y norte, en orden decreciente de casos. El saldo, dos muertos: una mujer de 40 años apuñalada y un joven de 22 víctima de un disparo de arma de fuego. Ambos, fallecidos en hospitales durante la madrugada de ayer. A ellos se sumaban varios heridos, al menos cuatro en estado delicado de salud .
Sobre la mecánica de las irrupciones, desde el gobierno provincial, el Ejecutivo rosarino, los partidos con representación en el Concejo local y hasta los movimientos sociales con despliegue territorial en la ciudad apuntaron a la existencia de “instigadores” o “grupos organizados”, según los enunciadores (ver página 7). No hubo, como a nivel nacional, una voz disonante al estilo de la de Hugo Moyano, el histórico líder camionero que adjudicó al propio kirchnerismo una estrategia de “autovictimización” luego de justificar los saqueos en la existencia de una situación de crisis económica y política comparable con las de 1989 y 2001. Todo, después de que uno de sus lugartenientes, Héctor “Paraguayo” González, secretario adjunto del gremio en Campana y referente barrabrava de Villa Dálmine, fuera identificado como instigador de los incidentes en esa localidad bonaerense.
Grupos organizados
En Rosario, la propia intendenta Mónica Fein, como antes el gobernador Antonio Bonfatti –“había autos dando vueltas y motos marcando lugares”, dijo– y su ministro de Seguridad, Oscar Lamberto, quien mencionó “instigadores”, aludieron a vandalismo organizado. En el medio, tras la reunión de la jefa del Estado local con representantes de todos los bloques del Concejo, partió el mismo diagnóstico desde la presidencia del cuerpo: grupos delictivos organizados, dijeron con la aclaración de que despegaban de ese accionar a los movimientos sociales. Estos últimos, incluso, repudiaron la metodología del vandalismo y el robo. Referentes de uno de ellos, además, identificaron hasta con tomas fotográficas a dos vehículos cuya presencia se repitió en varios de los incidentes: un Peugeot 206 azul y otro 307 color bordó. Y a sus ocupantes, que describieron portadores de armas de fuego y equipos de comunicación sofisticados, como integrantes de bandas “narco”, a quienes conocen de sobra –explicaron– por su trabajo barrial.
Ahora, la Justicia
De los hasta anoche 141 detenidos, una veintena fueron devueltos a sus familias por ser menores y otros liberados. Sobre los restantes 92, a tono con los pedidos políticos de la Casa Gris, la Justicia prometió el máximo rigor investigativo y la imputación de delitos graves como el de “robo calificado en poblado y en banda”, que habilita penas de entre 5 y 15 años de prisión que pueden elevarse en un tercio por la participación de menores. Ayer declararon 30 de los detenidos, y el resto lo hará hoy. Al frente de la causa quedaron el juez Javier Beltramone y la fiscal de Cámaras Cristina Rubiolo. Además, se agregaron cuatro secretarios de instrucción para agilizar las averiguaciones (ver página 8).
Un trasfondo para mirar
Más allá de coberturas periodísticas con diferente grado de responsabilidad, de rumores que amplificaron la realidad por ingenuidad o intencionalidad de sus portadores, y de cierto grado de histeria que envolvió a algunos sectores, los hechos ocurrieron. También, más acá de los “instigadores” y promotores de la violencia, hubo un sustrato de entramado social vulnerable sobre el que las intenciones de generar un clima de caos se materializó. Y como sucede en estas circunstancias, afloraron las miserias: en la zona de Ovidio Lagos al 3600 los comerciantes optaron por colocar volquetes frente a sus negocios para protegerlos, y de inmediato el alquiler de esos contenedores pasó de entre 200 y 250 pesos diarios a, en algunos casos, mil pesos.
Una sospecha roja: “Narcos”
Testimonios que se acumulaban daban cuenta de misteriosos autos de gama media sin patente incitando saqueos que después cometían adolecentes. “Tienen armas y equipos de comunicaciones”, marcó dirigente de una organización social.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente

El agua descendió pero en Rosario dio paso al fuego: ayer, cuando ya no quedaban evacuados por el temporal del 19 y 20, aunque sí persistían los cortes de energía eléctrica como una de sus graves consecuencias, el protagonismo correspondió a los asaltos masivos a comercios, que en su mayoría tuvieron por blanco a los llamados supermercados chinos.
El saldo provisorio de los incidentes, que se iniciaron en la tarde del jueves, era anoche de dos muertos, numerosos heridos –cuatro de ellos graves– y alrededor de un centenar de detenidos.
La ciudad no tuvo la exclusividad de este escenario, que se repitió con características propias sobre todo en varias localidades de la provincia de Buenos Aires y antes en Río Negro, sin agotar la lista. Sin embargo, a diferencia de lo acontecido a escala nacional, la mayoría de las voces locales político-partidarias y de organizaciones sociales, más las autoridades provinciales, coincidieron –con matices– en asignar el inicio de las violentas irrupciones al accionar de grupos organizados que, incluso, se movilizaban en vehículos dotados de equipos de comunicación, los que fueron vistos e identificados en varios de los episodios. Con todo, se trató de quienes encendieron la mecha: resultó clara la existencia de un grado de fragilidad social que habilitó la escalada. En medio de este panorama, el gobernador reclamó a la Nación la presencia de fuerzas federales para sumarse al despliegue de la Policía santafesina. En respuesta, desde el Ministerio de Seguridad nacional esquivaron el envío de gendarmes desde otros puntos del país, pero pusieron a disposición los que actualmente están asentados en Rosario, que comenzaron a patrullar las calles.
En la tarde de ayer, el gobierno provincial y el rosarino cuantificaban en cerca de 50 los ingresos violentos a comercios desde entrada la tarde del jueves, aunque esa cifra era dinámica. Uno de los asaltos, incluso, fue a una mueblería. La mayoría ocurrió en las zonas oeste, sudoeste, sur y norte, en orden decreciente de casos. El saldo, dos muertos: una mujer de 40 años apuñalada y un joven de 22 víctima de un disparo de arma de fuego. Ambos, fallecidos en hospitales durante la madrugada de ayer. A ellos se sumaban varios heridos, al menos cuatro en estado delicado de salud .
Sobre la mecánica de las irrupciones, desde el gobierno provincial, el Ejecutivo rosarino, los partidos con representación en el Concejo local y hasta los movimientos sociales con despliegue territorial en la ciudad apuntaron a la existencia de “instigadores” o “grupos organizados”, según los enunciadores (ver página 7). No hubo, como a nivel nacional, una voz disonante al estilo de la de Hugo Moyano, el histórico líder camionero que adjudicó al propio kirchnerismo una estrategia de “autovictimización” luego de justificar los saqueos en la existencia de una situación de crisis económica y política comparable con las de 1989 y 2001. Todo, después de que uno de sus lugartenientes, Héctor “Paraguayo” González, secretario adjunto del gremio en Campana y referente barrabrava de Villa Dálmine, fuera identificado como instigador de los incidentes en esa localidad bonaerense.
Grupos organizados
En Rosario, la propia intendenta Mónica Fein, como antes el gobernador Antonio Bonfatti –“había autos dando vueltas y motos marcando lugares”, dijo– y su ministro de Seguridad, Oscar Lamberto, quien mencionó “instigadores”, aludieron a vandalismo organizado. En el medio, tras la reunión de la jefa del Estado local con representantes de todos los bloques del Concejo, partió el mismo diagnóstico desde la presidencia del cuerpo: grupos delictivos organizados, dijeron con la aclaración de que despegaban de ese accionar a los movimientos sociales. Estos últimos, incluso, repudiaron la metodología del vandalismo y el robo. Referentes de uno de ellos, además, identificaron hasta con tomas fotográficas a dos vehículos cuya presencia se repitió en varios de los incidentes: un Peugeot 206 azul y otro 307 color bordó. Y a sus ocupantes, que describieron portadores de armas de fuego y equipos de comunicación sofisticados, como integrantes de bandas “narco”, a quienes conocen de sobra –explicaron– por su trabajo barrial.
Ahora, la Justicia
De los hasta anoche 141 detenidos, una veintena fueron devueltos a sus familias por ser menores y otros liberados. Sobre los restantes 92, a tono con los pedidos políticos de la Casa Gris, la Justicia prometió el máximo rigor investigativo y la imputación de delitos graves como el de “robo calificado en poblado y en banda”, que habilita penas de entre 5 y 15 años de prisión que pueden elevarse en un tercio por la participación de menores. Ayer declararon 30 de los detenidos, y el resto lo hará hoy. Al frente de la causa quedaron el juez Javier Beltramone y la fiscal de Cámaras Cristina Rubiolo. Además, se agregaron cuatro secretarios de instrucción para agilizar las averiguaciones (ver página 8).
Un trasfondo para mirar
Más allá de coberturas periodísticas con diferente grado de responsabilidad, de rumores que amplificaron la realidad por ingenuidad o intencionalidad de sus portadores, y de cierto grado de histeria que envolvió a algunos sectores, los hechos ocurrieron. También, más acá de los “instigadores” y promotores de la violencia, hubo un sustrato de entramado social vulnerable sobre el que las intenciones de generar un clima de caos se materializó. Y como sucede en estas circunstancias, afloraron las miserias: en la zona de Ovidio Lagos al 3600 los comerciantes optaron por colocar volquetes frente a sus negocios para protegerlos, y de inmediato el alquiler de esos contenedores pasó de entre 200 y 250 pesos diarios a, en algunos casos, mil pesos.
Una sospecha roja: “Narcos”
22 dic, 2012
“Los compañeros los vieron. Hay un 206 azul, un 307 bordó y más. Llegan, se bajan uno o dos, y rompen los vidrios. Por ahí se llevan algo y a veces no sacan nada, pero después de romper llegan todos los demás”, describió un militante barrial, conocedor del paño en la periferia de la ciudad. No hay que andar mucho para saber a qué y quiénes se refiere. “Narcos”, suelta. “Manejan armas y tienen equipos de comunicaciones. ¿Quién tiene esos recursos?”, completa. En realidad hay otros grupos que se ajustan a la descripción, pero tras él distintos testimonios –montones de testimonios– de diferentes partes de la ciudad iban en el mismo sentido. Todos coincidieron en que había “organización” detrás de los violentos y masivos asaltos a comercios, especialmente de los que se produjeron durante la mañana y ya en la tarde de ayer, cuando ya se había hecho evidente la presencia de fuerzas de seguridad, marcando, ahí también, una diferencia con la jornada anterior.
La jornada se cubrió con un manto de rumores, operaciones y violencia. Mientras bajaba el agua y la bronca de los afectados por el temporal otra cosa iba creciendo. Y para muchos, fue artificial.
Los saqueos, que en especial tuvieron como blanco a pequeños autoservicios de barrio y a los supermercados “chinos”, se volvieron a replicar durante la jornada de ayer. Por la tarde hubo saqueos en Liniers al 4300 Garzón y Biedma, Rouillón y Seguí, y Sanguinetti al 4300; además intentos en varias zonas más, y tensión en toda la ciudad, incluidos súper grandes como el de San Martín y Ayolas y el de 27 de Febrero frente al Clemente Álvarez. El panorama era tal que desde distintas organizaciones sociales consultadas por El Ciuidadano hicieron constar su “preocupación”.
Todas o casi todas las zonas desde donde se dispararon episodios habían padecido la tormenta 48 horas antes y muchas estaban todavía sin luz (ver aparte). En esa línea, hizo notar un alto dirigente de una organización social opositora al gobierno nacional que, el drama social sin resolver persiste, y de inmediato se torna permeable a este tipo de episodios, incluso con efecto contagio. “Los pibes de los barrios se prendieron”, dijo con seguridad. “Ellos no tienen respuestas: nosotros venimos reclamando herramientas para los que tienen entre 14 y 17. Ellos tienen la Asignación Universal por Hijo, pero cuando se las dieron les sacaron las becas nacionales para estudiar”, explicó.
Desde el otro lado de la frontera política, otra organización social desvinculó por completo los episodios de las necesidades populares: “En Barrio Moderno directamente la gente paró la cosa. Los vecinos mayores defendieron ellos mismos un súper chiquito, cuando los pibes se habían empezado a juntar enfrente. Fueron, los hablaron, y todo quedó en nada. Y no fue el único lugar donde pasó eso”, refirió el dirigente.
El mismo panorama pintó un coordinador de Promoción Social municipal. Emprendedores que forman parte de programas Economía Solidaria reflejaron la misma sucesión, salvo en lo que respecta a autos de media gama, que en no pocos puntos del sudoeste se notan como un barco en la Peatonal: allí llegaban en motos los que buscaban primerear en la rotura de vidrios y puertas.
Pero allí los pibes –“ninguno pasaba de 20”, dijo un testigo, se topaban con otros problemas: no sólo los viejos habitantes del barrio –que veían peligrar al mercadito en el que compran todos los días y que cuando no tienen les da a fiado– sino los mismos dueños: el propietario de una carnecería, por caso, esperaba apostado en el techo, escopeta en mano. Y por suerte, no pasó nada.

“Los compañeros los vieron. Hay un 206 azul, un 307 bordó y más. Llegan, se bajan uno o dos, y rompen los vidrios. Por ahí se llevan algo y a veces no sacan nada, pero después de romper llegan todos los demás”, describió un militante barrial, conocedor del paño en la periferia de la ciudad. No hay que andar mucho para saber a qué y quiénes se refiere. “Narcos”, suelta. “Manejan armas y tienen equipos de comunicaciones. ¿Quién tiene esos recursos?”, completa. En realidad hay otros grupos que se ajustan a la descripción, pero tras él distintos testimonios –montones de testimonios– de diferentes partes de la ciudad iban en el mismo sentido. Todos coincidieron en que había “organización” detrás de los violentos y masivos asaltos a comercios, especialmente de los que se produjeron durante la mañana y ya en la tarde de ayer, cuando ya se había hecho evidente la presencia de fuerzas de seguridad, marcando, ahí también, una diferencia con la jornada anterior.
La jornada se cubrió con un manto de rumores, operaciones y violencia. Mientras bajaba el agua y la bronca de los afectados por el temporal otra cosa iba creciendo. Y para muchos, fue artificial.
Los saqueos, que en especial tuvieron como blanco a pequeños autoservicios de barrio y a los supermercados “chinos”, se volvieron a replicar durante la jornada de ayer. Por la tarde hubo saqueos en Liniers al 4300 Garzón y Biedma, Rouillón y Seguí, y Sanguinetti al 4300; además intentos en varias zonas más, y tensión en toda la ciudad, incluidos súper grandes como el de San Martín y Ayolas y el de 27 de Febrero frente al Clemente Álvarez. El panorama era tal que desde distintas organizaciones sociales consultadas por El Ciuidadano hicieron constar su “preocupación”.
Todas o casi todas las zonas desde donde se dispararon episodios habían padecido la tormenta 48 horas antes y muchas estaban todavía sin luz (ver aparte). En esa línea, hizo notar un alto dirigente de una organización social opositora al gobierno nacional que, el drama social sin resolver persiste, y de inmediato se torna permeable a este tipo de episodios, incluso con efecto contagio. “Los pibes de los barrios se prendieron”, dijo con seguridad. “Ellos no tienen respuestas: nosotros venimos reclamando herramientas para los que tienen entre 14 y 17. Ellos tienen la Asignación Universal por Hijo, pero cuando se las dieron les sacaron las becas nacionales para estudiar”, explicó.
Desde el otro lado de la frontera política, otra organización social desvinculó por completo los episodios de las necesidades populares: “En Barrio Moderno directamente la gente paró la cosa. Los vecinos mayores defendieron ellos mismos un súper chiquito, cuando los pibes se habían empezado a juntar enfrente. Fueron, los hablaron, y todo quedó en nada. Y no fue el único lugar donde pasó eso”, refirió el dirigente.
El mismo panorama pintó un coordinador de Promoción Social municipal. Emprendedores que forman parte de programas Economía Solidaria reflejaron la misma sucesión, salvo en lo que respecta a autos de media gama, que en no pocos puntos del sudoeste se notan como un barco en la Peatonal: allí llegaban en motos los que buscaban primerear en la rotura de vidrios y puertas.
Pero allí los pibes –“ninguno pasaba de 20”, dijo un testigo, se topaban con otros problemas: no sólo los viejos habitantes del barrio –que veían peligrar al mercadito en el que compran todos los días y que cuando no tienen les da a fiado– sino los mismos dueños: el propietario de una carnecería, por caso, esperaba apostado en el techo, escopeta en mano. Y por suerte, no pasó nada.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente




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