02/03/13
Cómo retratar la ausencia de los desaparecidos
En 1969, Gustavo Germano (a la izquierda) y sus tres hermanos (Guillermo, Diego y Eduardo) posaron para un retrato familiar en Argentina. Varios años después quedaron en medio de la llamada "Guerra sucia". Durante el régimen militar, a partir del golpe de 1976, se estima que 30.000 personas murieron, fueron secuestradas o torturadas por los militares. A muchos de ellos, cuyos restos nunca fueron hallados, se los conoce como desaparecidos.
El hermano mayor de Eduardo, por ese entonces de 18 años, fue secuestrado en 1976 y se convirtió en uno de los desaparecidos. La historia inspiró el proyecto fotográfico de su hermano, el fotógrafo Gustavo Germano, en el que documenta el dolor de las familias que perdieron seres queridos durante los regímenes militares sudamericanos entre las décadas del sesenta y el ochenta. Por el momento, Germano se centró en casos en Argentina y Brasil. "A través de los casos que se ven en las fotografías quiero que se tome conciencia de las víctimas", explica.
Ana Rosa Kucinski y su esposo Wilson Silva eran activistas políticos que pelearon contra el gobierno militar que mantuvo el poder en Brasil entre 1964 y 1985. Ambos tenían 32 años, y llevaban cuatro años de casados, cuando desaparecieron en 1974. Sus cuerpos nunca fueron encontrados.
Un exfuncionario policial dijo que Ana fue asesinada en un centro de tortura en las afueras de Río de Janeiro conocido como "la casa de la muerte". Desde 2012, la Comisión de la Verdad de Brasil ha estado utilizando la Ley de Acceso a la Información para revelar documentos históricos relacionados con violaciones de derechos humanos. Sin embargo, la prensa brasileña ha informado que algunos no aparecen y que probablemente hayan sido destruidos.
El brasileño Luiz Almeida Araujo, en la imagen junto a su hermana y su madre, fue arrestado y torturado en 1966 tras involucrarse en un movimiento estudiantil. Fue liberado posteriormente.
Cinco años después, el 24 de junio de 1971, Luiz fue secuestrado en Sao Paulo. De acuerdo al proyecto Tortura Nunca Más, que documentó casos de tortura y de desaparecidos, se encontraba en un automóvil con otro colega de un grupo clandestino cuando fue detenido. Su familia lanzó en vano una búsqueda. Reportes oficiales indican que falleció en agosto de 1971. Tenía 28 años.
Luiz Eurico Tejera Lisboa pertenecía a un grupo de resistencia conocido como Alianza de Liberación Nacional. Se casó con Suzana Keniger Lisboa en 1960 y comenzó a trabajar en el Servicio Nacional de Industrias, una institución que impartía enseñanza de actividades como construcción.
De acuerdo con reportes, fue arrestado en circunstancias que no están claras en Sao Paulo, en la primera semana de septiembre de 1972 y desapareció. Sus restos fueron hallados el 28 de agosto de 1979 en el cementerio Don Bosco, enterrados bajo el nombre de Nelson Bueno. Todavía hay discrepancias acerca de cómo murió. Recientemente su viuda pidió que se cambiara su certificado de muerte, que dice que "se suicidó".
Joao Carlos Haas Sobrinho (el segundo desde la izquierda) sonríe con sus amigos de la infancia en Brasil en 1947. Estudió medicina en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, pero le revocaron su licencia por involucrarse con grupos de izquierda tras la toma del poder por parte de militares.
Joao Carlos ofreció sus servicios a la resistencia y se unió a un movimiento guerrillero. Desapareció en 1972, cerca de Xambioa, en el medio de la Amazonía brasileña.
Omar Darío Amestoy, en la imagen con su hermano Alfredo en 1975, estudió Derecho y combinaba su trabajo con el activismo social en los barrios pobres de Nogoyá, Entre Ríos.
Miembros del ejército y la policía mataron a Omar, a su esposa, María, y a sus dos hijos (María Eugenia, 5, y Fernando, 3). El juicio por este caso finalizó en diciembre de 2012. Tres personas fueron sentenciadas a cadena perpetua.
Treinta y dos años después de que un fotógrafo tomó esta imagen de una madre brasileña y su hijo, Gustavo Germano retornó al mismo lugar. Clara Atelman mira a su hijo, Marcelo Fink, quien estudiaba ingeniería electromecánica en la Universidad Tecnológica Nacional de Paraná.
Claudio era activo políticamente. En agosto de 1976 fue secuestrado por un grupo paramilitar. En los meses siguientes su padres no recibieron ninguna información sobre el paradero de su hijo.
Orlando René Méndez, trabajador en una fábrica y miembro del la guerrilla izquierdista urbana Montoneros (Movimiento Peronista Montonero-MPM), fue secuestrado en 1976 junto a su hija de 11 meses, Laura. La niña fue devuelta a su familia. Cuando Laura tenía tres años, su madre, Leticia Margarita Oliva, fue secuestrada. Nunca más se la vio.
Muchos niños cuyos padres fallecieron durante el régimen militar recibieron nuevas identidades y fueron puestos en adopción en familias de militares o policías. No fue el caso de Laura, y se considera afortunada por ello. Trabaja en la Secretaría de Derechos Humanos en la provincia argentina de Entre Ríos. La muestra "Ausencia" se encuentra en exhibición en Sao Paulo hasta abril.
Fuente:SitioAndino
















No hay comentarios:
Publicar un comentario