3 de marzo de 2013

ENTREVISTA A AMADO BOUDOU y HERNÁN LORENZINO.

03.03.2013
Entrevista a Amado Boudou y Hernán Lorenzino
"El problema de la deuda es que el país debe lidiar con los que no tienen reglas"
 El vicepresidente y el ministro de Economía respaldaron la política del canje de deuda y la estrategia judicial frente a los buitres. Se mostraron confiados en la decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York, pero "sin actitud triunfalista". 







Por: Mariano Beristain

Anoche, el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, le concedieron a Tiempo Argentino una entrevista que finalizó a las 20:20 para analizar la política de reestructuración de deuda y la batalla judicial que la Argentina mantiene contra los fondos buitre en Nueva York. Los dos llegaron juntos a un Palacio de Hacienda desierto y se fueron en sus respectivas motos. Vestidos informalmente, Boudou y Lorenzino aseguraron, entre otras cosas, que si la Cámara de Apelaciones de Nueva York admite y valida la propuesta de pago que el país deberá presentar en estos tribunales antes del 29 de marzo, "los buitres tendrán que reconocer que la Argentina tenía razón". De cualquier manera, ambos se esforzaron en mostrar que esperan con confianza pero sin "actitud triunfalista" la resolución de la justicia estadounidense, que no tiene plazos para expedirse. También subrayaron que el escrito argentino comprenderá el mismo planteo económico que aceptó el 93% de los acreedores que ingresaron al canje de deuda.

–¿Cuál es el análisis que hacen de la acción judicial que surgió a partir del reclamo de los fondos buitre en los Estados Unidos?
AB: –En el año 2005 y 2010 nosotros hicimos una reestructuración a la que adhirieron el 93% de los acreedores. Esta situación de hoy es distinta porque nosotros ahora estamos defendiendo los intereses de la Argentina frente a los buitres en una Corte o en un juzgado. Es muy distinto cuando uno se sienta a discutir condiciones, que cuando defiende una postura que está en sintonía con un proceso político que lleva el país hace años. Así lo hicimos en cada una de las instancias en las que nos ha tocado defender a la Argentina. Y sabemos que esta política es para los 40 millones de los argentinos, distinto de otra época en la que cada acuerdo que cerraba el gobierno de turno sabía que el acuerdo era incumplible. Recordemos el megacanje, el blindaje y los bonos Brady, entre otros. Nosotros dormimos con la conciencia tranquila porque las decisiones son buenas para el país y para la política económica.
HL: –Creo que hay diferencias desde el punto de vista de la reestructuración para la salida del default, porque la Argentina lo hizo de forma extremadamente exitosa, como demostración de una salida ordenada de un estado de incumplimiento financiero como el que heredó este proyecto político en el 2003. Lo que hacemos ahora es lidiar con una disfuncionalidad del sistema. Está claro que hoy nadie defiende el papel de los fondos buitre, que son un aspecto negativo del sistema. Cualquier deudor que obtenga una aceptación del 93% de los acreedores, como ocurrió con la Argentina, debería en cualquier circunstancia poder salir del default. El problema de la reestucturación de la deuda se presenta no porque la Argentina haya hecho algo mal o haya dejado de hacer algo, el problema es que tiene que lidiar con aquellos que no siguen ninguna lógica del sistema, pues su única razón es la especulación.

–¿Ustedes consideran que tanto la reestructuración como la defensa del juicio en los tribunales de EE UU han sido correctas?
HL: –Sí, porque hay muchos deudores que optaron por hacer lo que quería el mercado. Otra cosa es la lógica judicial, porque lo que hicimos es darles a los jueces los argumentos de índole política, económica y jurídica que defienden la posición argentina. Creo que las presentaciones que ha venido haciendo la Argentina, tanto en el fallo del juez Griesa como en la audiencia del miércoles último en la Cámara de Apelaciones de Nueva York, han sido correctas, y tanto es así que menos de 48 horas después, la misma cámara solicita a la Argentina información respecto de los argumentos centrales del país, que fueron que la Argentina no puede pagar algo distinto a lo que les ofreció a los que ingresaron al canje.

–Pero en varias ocasiones la Argentina dijo que no pagaría a los buitre.
AB: –No, porque de hecho cuando la Argentina presenta el canje, se lo ofrece al 100% de los acreedores. Los fondos buitre se autoexcluyeron del canje y recurrieron a los tribunales. Entonces, el planteo es lo contrario: si avanza con nuestra propuesta, los fondos buitre estarían validando que siempre tuvimos la razón. En sus escritos anteriores la Argentina había dicho que nosotros podemos ofrecerle lo mismo que al resto de los acreedores. El criterio del juez Thomas Griesa es que aplicó la claúsula del pari passu contraria, porque la lógica indica que se otorgue tomando en consideración lo que acordó el 93% de los acreedores y no lo que reclama el 7% restante.
HL: –Una aclaración: Argentina siempre dijo que una propuesta compatible con nuestras políticas públicas sería darles a los buitres lo mismo que a los que entraron. Eso sería pasible de ser sometido al Congreso, y el argumento fundamental nuestro –pero no del gobierno como gobierno, sino de la Argentina– es el respeto a la ley. En la medida en que la fórmula de pago que se les dé a los buitres esté en línea con lo que Argentina dio en 2010, será sometida eventualmente al Congreso.

–Desde la oposición pueden plantear lo contrario: vamos a tener que reabrir el canje cuando no estaba previsto...
HL: –A mí me gustaría desde la oposición escuchar una alternativa. Porque cuando digo que política, jurídica y económicamente esta es la única alternativa que Argentina tiene, si alguien tiene algo distinto, que me lo diga. Cualquier alternativa distinta al canje del 2010 implicaría que habría que pagarles no sólo a los que hoy están litigando contra Argentina, sino a todos aquellos que tampoco entraron y no están litigando, y el 93% de los que entraron al Canje podrían reclamar más de lo que Argentina ofreció en el 2010.
AB: –Esta postura se parece mucho al planteo de la fragata. Los fondos buitre consiguieron el embargo de la fragata, y escuchamos decir no sólo de la oposición, sino del coro de opinólogos de la economía, que había que pagar, que había que dejar una fianza, o que directamente había que allanarse a la Corte. A mí lo que más me asombra es la gente que ha tenido responsabilidad... porque Mauricio Macri se endeuda a cualquier tasa, paga cualquier comisión, y parece que la prensa no lo ve y los analistas tampoco. Decía que hay gente que ha tenido responsabilidad en la conducción económica del país y opina con total liviandad, y cuando a ellos les tocó resolver los problemas, lo que hicieron fue agravarlos. El ex presidente Néstor Kirchner y la presidenta tenían razón, porque los canjes son operaciones económicas que se pudieron sostener en el tiempo, lo que permitió derivar más dinero a la educación y menos al pago de la deuda. Entonces es increíble que sean tan obcecados de no querer reconocer lo que está bien.
AB: –Sin embargo, creo que si nosotros lográramos imponer nuestra posición en las cortes habría un dejo de racionalidad en las fuerzas que tienen representación parlamentaria y acompañarían la iniciativa, porque en otra instancia ya lo han hecho. Ahora, en la discusión pública, realmente nos sentimos que no estamos acompañados.
HL: –Y en el exterior es importante el apoyo de la oposición.

–¿El problema de los buitres es económico o político?
AB: –Es político. Cuando el sistema financiero es el que se pone en el centro de la discusión social, terminan tomándose decisiones que son muy dolorosas para los pueblos, pero a la vez insostenibles en el mediano y largo plazo. Si no, miremos la Argentina de la década del '90. Hoy también tenemos la experiencia de Italia. Allí se impuso un gobierno de tecnócratas que gobernaba para cumplir con los dictados del FMI y el sistema financiero, y no para las necesidades de su pueblo, y eso termina mal. O lamentablemente lo hemos visto en España, donde el socialismo bajó las banderas y puso las banderas del mercado, y también terminó mal.

–¿Cuáles son los pasos a seguir ahora? ¿Cómo va a ser la propuesta?
HL: –Argentina tiene que presentar antes del 29 de marzo un escrito ante la Cámara explicitando lo que incluyó en las dos últimas presentaciones. Creo que desde este punto de vista, lo del viernes último es positivo, más allá de cuál va a terminar siendo el resultado o la sentencia de la cámara. Insisto, no somos triunfalistas. Lo que digo es, cuando todos dijeron –cinco minutos después de terminada la audiencia, y al otro día se escribieron ríos de tinta– que la estrategia argentina había sido la equivocada; mientras eso ocurrió, menos de 48 horas después, para demostrar cómo se habla sin conocimiento, o mejor dicho con mala intención, la cámara pide precisiones respecto de los argumentos de Argentina. Entonces creo que desde ese punto de vista, es positivo. Y Argentina va a presentar antes del 29 de marzo un escrito donde va a explicitar las características del Canje 2010. Y después, la Cámara fallará cuando tenga que fallar, no tiene un plazo. Veamos los dos escenarios: por parte de la cámara hay una respuesta positiva a la propuesta Argentina.

–¿En ese caso cuáles serían los pasos a seguir?
HL: –Depende mucho de cómo termine siendo la sentencia. Hay miles de escenarios posibles.

–¿Cuáles son?
AB: –Desde que te digan que es inaceptable, que lo de Griesa está bien. Algo en el medio de eso; o que lo del Canje 2010 está bien. Y en el medio todo lo que se te ocurra. Es interesante ver cómo se presentó Argentina y cómo se presentaron las terceras partes. Argentina no fue a quedar bien con nadie, fue a defender los intereses de los 40 millones de argentinos. Generalmente, cuando en otras épocas iban negociadores, las propuestas que uno escuchaba eran "no sean animales, ustedes tienen que quedar bien con el mercado, o con la Corte de Nueva York". Y no es así, nosotros tenemos que quedar bien con los argentinos. Eso me parece de una amplia comprensión de los que opinan y escriben sobre estos temas. A esos les encanta decirle faraón a uno que viene del Fondo Monetario, y nosotros somos unos cromagnones cuando no defendemos al país. Al lado de este punto, y no menos importante, se presentaron ante la Corte terceras partes, el Bank of New York, como agente pagador, y los bonistas que entraron en el Canje, con argumentos distintos a los de Argentina, pero que van en el mismo sentido. Creo que una de las cosas que sobrevuela a toda esta audiencia es: ¿no será que lo que hizo Argentina es una solución de mercado y hay alguien que viene a interferir en esa solución de mercado? Porque acá no sólo están involucrados acreedores y deudores, sino mecanismos de pago, bancos, agentes. Lo curioso es que algunos también menearon el tema de la seguridad jurídica que tienen los bonistas cuando van a reclamar en cuanta corte se le antoje, incluida la de Nueva York. Pero cuando a nuestros jubilados les sacaron el 13%, ahí no se habló nunca de seguridad jurídica, no había ningún interés jurídico a tutelar. Ahí también hay un desbalance filosófico, político y de intereses. El tercer caso es el que estamos viendo ahora: los mercados son perfectos y funcionan cuando es para cobrarte intereses, pero cuando es para una reestructuración, fue una solución de mercado, y sin embargo la están bombardeando y peloteando desde distintos lugares para que no pase esto con otros países. Vos fijate que todo lo que se plantea, como el deber ser y las cosas correctas, son en realidad imposiciones de las clases dominantes a través de los organismos multilaterales de crédito.

–¿Qué repercusiones tendría para otros países si esto no sale bien para Argentina?
HL: –Este caso testigo tiene dos implicancias: primero para la plaza de Nueva York; y después, si es copiado y ejecutado en otras jurisdicciones, no habría más reestructuraciones de deuda soberana. ¿Quién entraría en un proceso de reestructuración, si la mejor opción es buscar una justicia de otro país y presionar al país deudor para cobrar todo? Te digo más, todos los procesos de reestructuración vigentes corren el riesgo de reabrirse, de la misma manera que para el caso de Argentina esto puede tener un efecto cascada. Creo que el efecto podría ser devastador para reestructuraciones de deuda soberana, y en particular teniendo en consideración lo que hay en el tablero. Por ejemplo, lo que pasa particularmente en Europa. Los países con exceso de deuda son la mayoría.
AB: –En términos de la teoría del juego, en cualquier reestructuración los jugadores tienen incentivos para tomar posiciones recalcitrantes. Entonces, esto genera un efecto manada en el cual el que no entra a la reestructuración es el que más se va a llevar.

–Revierto la pregunta. ¿Qué ocurriría en el caso de que la Cámara de Apelaciones acepte la propuesta de Argentina?
AB: –Exactamente lo que dijo la presidenta: se le pagará a los buitres bajó las mismas condiciones que obtuvieron el resto de los acreedores que ingresaron al canje. «
"No vamos a tener crisis"

–¿Cómo ven a la economía argentina este año? Porque creció poco el año pasado.
HL: –No vamos a tener ninguna crisis, eso está claro. A mí lo que más me preocupa es que de afuera no va a llegar nada positivo. Europa no arranca y no va a arrancar. Estados Unidos viene a los tumbos y Brasil no ha crecido en la medida de las expectativas que teníamos. Ahora, en la Argentina la base económica está. Durante la crisis internacional no se han perdido empleos, la cosecha es buena (según el Ministerio de Agricultura va a rondar las 50 millones de toneladas), no tenemos el problema de divisas –que es de donde podrían venir las crisis–, el déficit energético es el previsto y los pagos de deuda son bajos.
AB: –Lo que está a la vista es que todo el trabajo de estos diez años está dando sus frutos. En medio de una crisis mundial fenomenal donde nadie crece, la Argentina está preservando sus fuentes de trabajo, que en definitiva es lo más importante para un país.

–¿Qué opinan del congelamiento de precios que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acordó con los supermercados?
AB: –Es muy importante que la gente pueda acceder a los productos de primera necesidad a un precio estable. En la Argentina hay muchos actores intentando que se desalineen las expectativas de precios, y el gobierno está trabajando para que se alineen.

Hoja de ruta
En 2005 y 2010, la Argentina reestructuró el 93% de su deuda a través del canje con una quita de hasta el 70% y plazos razonables de pago. Los especuladores, conocidos como "buitres", no aceptaron y reclamaron en distintos fueros judiciales la totalidad de la deuda. La causa de Nueva York es clave porque el país y el mundo se juegan la validación de los procesos de reestructuración de deuda. 
Fuente:TiempoArgentino


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