Nuevo papa, economía y pobreza
Por Julio C. Gambina
Nadie duda sobre la importancia y el impacto generado en el mundo y en la propia Argentina por la designación de Jorge Bergoglio, desde ahora el papa Francisco.
La elección del nombre evoca a la pobreza, sin duda el principal efecto de la explotación capitalista, una cuestión exacerbada con la crisis mundial en curso. Parte del fenómeno es el desempleo, la precariedad y flexibilidad laboral, algo por lo cual las calles se llenan de protestas, ayer nomás en Argentina con la CTA y la CGT.
El tema de la pobreza viene de larga data, y es preocupación en variadas instituciones y discursos. La ONU tiene entre sus principales objetivos del milenio el combate a la pobreza, y entre sus principales indicadores se mide el desarrollo humano, precisamente para señalar cuanto se alejan las personas y los países del flagelo de la pobreza. El Banco Mundial ha dedicado programas durante años a la preocupación sobre la pobreza, la desigualdad y la cohesión social. Es cierto que desde muchos ángulos se acusa al Banco y a otros organismos financieros internacionales de corresponsables en la gestación y extensión del fenómeno relativo a la pobreza. La FAO, organización sobre alimentos de la ONU acusa la existencia de 1.000 millones de hambrientos en nuestro tiempo, un 15% de la población mundial, pese a la gran expansión de la producción agrícola, ahora compartida en su uso como alimento y para la energía.
La pobreza convive con la opulencia, por lo que los gestos de austeridad de la jerarquía eclesial impactan. El interrogante es si la Iglesia, como institución milenaria asume el desafío más allá de lo gestual.
Asuntos económicos en la Iglesia
Mucho se habla de la riqueza de la Iglesia, de sus cuantiosos ingresos y gastos para sostener un gigantesco patrimonio inmobiliario construido en largo trayecto.
La Revista The Economist, en agosto del 2010 señaló que la Iglesia católica de Estados Unidos empleaba a 1 millón de trabajadores en entidades de salud, educación y en las propias diócesis eclesiales. El artículo destaca una capacidad de empleo equivalente al gigante Walt Mart y superior a la cadena Mc Donalds, la empresa General Electric, o la automotriz General Motors. Puede inferirse así una cifra millonaria de trabajadores en todo el mundo. La iglesia como un gran empleador global.
Las sospechas de corrupción y negociados se asocian a la actividad financiera del Instituto para la Obra Religiosa, el IOR, conocido como el Banco del Vaticano, donde se administran los bienes que la Iglesia tiene en todo el mundo. Muy difícil es separar esa actividad del fraude asociado a la quiebra del Banco Ambrosiano de Milán en 1982. Del IOR surgen las inversiones de la Iglesia en títulos públicos, especialmente del tesoro de los Estados Unidos, igual que hacen otros Estados nacionales, y no solo el Vaticano. Las inversiones en empresas solo tienen límites en aquellas que son productoras de bienes que afectan convicciones morales y religiosas, por ejemplo, la producción de anticonceptivos. En el Banco del Vaticano se administran, entre otras, las donaciones y las rentas financieras o productivas generadas por las actividades de la Iglesia global. Para el caso argentino pueden citarse el negocio inmobiliario e incluso la producción agraria en propiedades de las congregaciones religiosas.
Un interrogante será si las primeras señales de austeridad del papa, relativas a su nombre, su vestimenta y modo de transporte se generalizan respecto de la institución, y especialmente en el debate sobre el orden mundial capitalista en crisis. Remito a la discusión relativa al modelo productivo hegemónico de sobre explotación de la fuerza de trabajo y la depredación de los recursos naturales. Es que el hambre y la pobreza se explican por la riqueza surgida de la explotación de los seres humanos, con lo cual, la prédica contra la pobreza requiere de acciones terrenales que modifiquen la forma de producir, distribuir, intercambiar y consumir en la sociedad contemporánea. Es probable que sea mucho pedir al papado de Francisco, ya que ese cambio de paradigma productivo, o de orden socioeconómico, es más producto de cuestiones terrenales, de acciones sociales colectivas, muchas de las cuales se discuten y practican en este tiempo en Nuestramérica.
Iglesia y cambio político
Algunas hipótesis apuntan a una posible intervención de la Iglesia sobre el “espíritu de cambio” en la región, y por ello un papa extranjero, “americano”, como reclamó con énfasis y expectativa Barack Obama, “latinoamericano” destacan y festejan muchos, argentino dicen por acá, memorando aquello de la territorialidad argentina de Dios
¿Con qué orientación intervendrá la Iglesia sobre estos temas? ¿Apoyar o frenar el cambio político asumido en el comienzo de este siglo?
Alguien puede mencionar que lo político cae afuera del accionar pastoral de la Iglesia, lo que puede entenderse, aún cuando cuesta no asociar el papel institucional asociado a las políticas de Estado en la contemporaneidad.
El vivir bien, recientemente incorporado a la constitución boliviana, o el buen vivir incluido en la magna carta ecuatoriana, constituye una concepción de los pueblos indígenas originarios previa a la llegada de los misioneros evangelizadores que acompañaron la conquista y colonización de Nuestramérica. Esas concepciones fueron modificadas por el “vivir mejor” que alude al consumismo y al tener, máximas de la sociedad capitalista construida desde la acumulación originaria del capitalismo desde hace cinco siglos.
¿La prédica por la pobreza se asociará al vivir bien o al vivir mejor? La primera supone un cambio de modelo productivo. La segunda puede resolverse con acercar ingresos a los más pobres para mejorar su consumo bajo las reglas de la producción capitalista, o sea, la explotación de millones de trabajadores y la depredación de la naturaleza. El asistencialismo, aún generalizado y “universal” mejora el acceso a cierto consumo, sin modificar sustancialmente el orden social.
Son todos interrogantes a develar en la práctica que genere un nuevo papado que abre expectativas en millones de personas, más allá de sus creencias religiosas o incluso de no tenerlas.
Julio C. Gambina es Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.
VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013
Juan José Rossi: "Hoy Bergoglio es un papa romano"
Por Andres Sarlengo (CONTRAPUNTOS)
Con Juan José Rossi, profesor de Historia y autor de Mito y Religión, el fraude del catolicismo, conversamos sobre ciertos trazos del devenir de la Iglesia Católica Apostólica Romana poco conocidos. De ahí- indefectiblemente- que Francisco no pareciera venir a transformar el "fraude" en un credo de liberación y solidaridad.
VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013
Declaraciones de la abogada que interrogó al papa por el destino de los desaparecidos: “Bergoglio fue parte del silencio cómplice de la Iglesia con la dictadura genocida”
PTS
Myriam Bregman, abogada del CeProDH (Centro de Profesionales por los Derechos Humanos), del PTS y de la querella en el juicio de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), se refirió a Jorge Mario Bergoglio, recientemente elegido por el Vaticano como Papa Francisco I. Durante uno de los juicios a los militares genocidas de la ESMA (desarrollado entre los años 2010 y 2011), Bregman representó a Patricia Walsh, hija del periodista y escritor desaparecido Rodolfo Walsh, y tuvo la oportunidad de interrogar al entonces arzobispo primado de Buenos Aires Jorge Bergoglio. Fue una de las abogadas que exigió al Tribunal que lo cite a declarar en calidad de testigo a partir de la denuncia hecha por la catequista María Elena Funes, quien lo acusó de facilitar el secuestro de los curas jesuitas Francisco Jalics y Orlando Yorio, que integraban la misma orden que Bergoglio.
Sobre aquel suceso, la abogada relató: “Contrariamente a la imagen que hoy se da de él como una persona humilde, Bergoglio no tuvo empacho en utilizar todos los privilegios que le daba su investidura, negándose a ir a declarar como cualquier persona a los Tribunales, por lo que se hizo trasladar todo el juicio a la sede de la Curia en Buenos Aires y tuvimos que hacer el interrogatorio allí mismo. Durante su declaración, el hoy Papa contestó con evasivas y contradijo lo que había dicho la testigo anterior. Trató de hacer una defensa formal de su accionar durante el período que duró el secuestro de los curas jesuitas por parte de los militares, afirmando que al enterarse que habían sido secuestrados se lo informó a sus superiores. Hizo también algunas afirmaciones muy graves, como que dos o tres días después de haberse perpetrado este secuestro él ya sabía que estaban en la ESMA. Algo que hasta el día de hoy ni muchas Madres de Plaza de Mayo saben respecto de sus hijos, a pesar de su intensa búsqueda. ¿Cómo se enteró? Relató que se entrevistó con Videla y Massera, pero bastante tiempo después. También reconoció que cuando Jalics y Yorio fueron liberados le contaron que quedaba gente secuestrada en la ESMA, y aun así hizo nada”.
Pero lo que recuerda con mayor detalles la abogada Myriam Bregman de aquel interrogatorio es cuando le preguntó sobre la apropiación bebés durante la dictadura: “Jamás olvidaré la cara que puso Bergoglio cuando le preguntamos por los niños apropiados [...]. contestó que se había enterado hace poco, hace unos diez años, o sea, en el 2000, cuando toda la sociedad sabía de la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo al menos desde el año 1983, y algunos familiares de La Plata afirman que conoce el caso de Ana Libertad Baratti de La Cuadra desde 1977”.
Por último, Bregman señaló: “La actitud reticente de Bergoglio a contestar y lo acotado de sus respuestas en aquel entonces tuvo coherencia con la línea de silencio y ocultamiento adoptada por la jerarquía eclesiástica durante todos los años posteriores a la dictadura, negándose sistemáticamente a aportar archivos y documentos con que cuentan. Es parte de la política de la cúpula de la Iglesia Católica, que bendijo y colaboró directamente con la dictadura iniciada en Argentina en 1976. No me extraña que a sacerdotes como Christian Von Wernich, que están condenados por ser autores del genocidio, del plan de tortura y exterminio de la dictadura, no se los haya excomulgado y puedan seguir dando misa como cualquier otro cura. Lo mismo sucedió con el cura Grassi, condenado por abusar de niños, y por cuya expulsión la Iglesia que Bergoglio comandaba hasta ayer no movió un dedo. Nadie puede negar que el hoy Papa Francisco I encubrió a genocidas y pederastras en las filas de la Iglesia”.
VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013
Un papa argentino
LA ARENA
La designación de Jorge Bergoglio como nuevo papa significó ayer una mayúscula sorpresa para los argentinos y una indudable alegría para la grey católica del país.
Si bien es prematuro abrir juicios contundentes sobre las implicancias de este suceso, sí es lícito presuponer que no pasará desapercibido para la sociedad y la política argentinas. Sin ir más lejos, un conocido periodista porteño se preguntaba, a pocas horas de conocida la noticia, si hubiera sido posible la ley de matrimonio igualitario en Argentina con Bergoglio instalado en el sillón de Pedro.
Otra pregunta que no pocos se hacen: ¿será Bergoglio para Argentina y América Latina lo que fue Karol Wojtyla para Polonia y Europa del Este? El papa polaco embistió con éxito contra el entonces bloque socialista y contribuyó como pocos a derrumbar el Muro de Berlín. El argentino no tiene esa ideología enfrente, sino el denominado "populismo", que igual aversión provoca en los centros del poder económico global y, también, en la cúpula católica vaticana ganada por el conservadurismo postconciliar. Lo cierto es que no pasa desapercibido el hecho de que, justo en este momento político tan particular que vive el continente, Roma elige, por primera vez, un papa latinoamericano.
El nuevo pontífice es definido por los que conocen de cerca a la Iglesia como un "conservador" de vida austera. No posee automóvil y viaja en transporte público; suele visitar con asiduidad las parroquias, los enfermos en los hospitales y clínicas privadas, y se esmera por mencionar siempre en sus discursos a los humildes y marginados. Se destaca también por su sólida preparación teológica y sus condiciones intelectuales.
En cuanto a su trayectoria, si bien no se lo menciona como uno los hombres de la Iglesia más cercano a la última dictadura militar, ha concentrado sobre sí no pocas críticas. Como superior de la Compañía de Jesús fue acusado de no haber hecho demasiado para evitar el secuestro de dos curas de su propia orden que trabajaban en una villa porteña de Flores. Los dos religiosos fueron detenidos en mayo de 1976, interrogados bajo tortura en la ESMA y liberados seis meses después. Bergoglio siempre negó esos cargos pero los curas se fueron del país convencidos de que pudo haberlos protegido, al igual que sus familiares.
Adolfo Pérez Esquivel dijo ayer que nunca se comprobó su vinculación con los militares, pero Estela de Carlotto recordó que nunca recibió a las Abuelas ni a las Madres de Plaza de Mayo.
En cuanto a sus vínculos políticos, es sabido que nunca logró entablar diálogo con Néstor Kirchner ni con Cristina Fernández. Quienes conocen de cerca su trayectoria señalan que las condiciones que siempre trató de imponer al encuentro con el kirchnerismo tornaron imposible un acercamiento. Pero ese obstáculo nunca lo levantó con la oposición política, con la que tuvo diálogo fluído y coincidencias.
Sus críticas al gobierno, al que supo acusar de "crispado", fueron frecuentes. La sanción de la ley de matrimonio igualitario también lo encontró en la vereda de enfrente del gobierno, alineado con los sectores más conservadores de la sociedad que se opusieron a esa norma. Por eso las organizaciones que representan a la diversidad sexual no se mostraron muy contentas con su designación como nuevo papa.
No haber excomulgado al cura Julio César Grassi -pese a su condena a 15 años de prisión por pedofilia- y haber sido su confesor, es otro antecedente que hoy vuelve a tener alta significación. Especialmente porque ahora se habla de la ardua tarea que le aguarda al nuevo pontífice ante una curia romana cuyos niveles de corrupción ya no son secretos, y los numerosos casos de pedofilia que salpican a tantos altos dignatarios eclesiásticos en todo el mundo.
¿Por qué ahora un papa latinoamericano? ¿Por qué ahora un papa jesuita? Estas y tantas otras preguntas que surgen luego de conocida su consagración por el Colegio Cardenalicio solo podrán ser develadas en los tiempos por venir. Parafraseando al Evangelio: por sus frutos lo conoceréis.
Fuente:Argenpress
LA VATIDESMENTIDA
Por Eduardo Febbro
El primer comunicado del Vaticano tras la asunción de Bergoglio como el papa Francisco estuvo dedicado a desmentir la información publicada por este diario sobre la responsabilidad de la Iglesia durante la dictadura, y lo actuado por el propio Bergoglio, con un insólito argumento: “Una campaña difamatoria y calumniosa de una publicación de la izquierda anticlerical”.
UN COMUNICADO DEL VATICANO RECHAZO LAS ACUSACIONES CONTRA BERGOGLIO POR SU PAPEL DURANTE LA DICTADURA
Una desmentida que no alcanza a desmentir
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, leyó un comunicado en el que se señala que las acusaciones de familiares de dos curas secuestrados eran difundidas por “una publicación que lanza campañas calumniosas y a veces difamatorias”.
Por Eduardo Febbro
Desde Ciudad del Vaticano
Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, lanzó fuertes críticas por las publicaciones sobre la actuación de Jorge Bergoglio en la dictadura.Imagen: EFELa Santa Sede salió a la ofensiva y, por primera vez desde que Jorge Bergoglio fue designado Papa por los cardenales, salió al paso de la polémica sobre la actitud de Jorge Bergoglio durante los años de la dictadura. El afable portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, barrió con un revés de la mano los indicios y sospechas que pesan sobre la Iglesia y el papa Francisco, a propósito de su actuación blanda durante la última dictadura argentina. Lombardi dijo en conferencia de prensa que esas acusaciones contra Bergoglio provienen de “una izquierda anticlerical” cuya meta consiste en “atacar a la Iglesia”. Defendiendo al Papa, Lombardi extendió su argumento al resto de la Iglesia como si ya no estuviese más que probada la implicación de la jerarquía católica argentina y vaticana en el ocultamiento de las violaciones a los derechos humanos y la colusión con los crímenes de la dictadura. El portavoz de la Santa Sede dijo en Roma que esas acusaciones derivadas de las investigaciones de Horacio Verbitsky eran llevadas “a cabo por una publicación que lanza, a veces, noticias calumniosas y difamatorias. El cariz anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones en contra de Bergoglio es notorio y evidente”. Se trata, desde luego, de Página/12. El vocero del Vaticano aclaró que las sospechas que recaen sobre el hoy papa Francisco datan de la época en que era superior de la Compañía de Jesús en la Argentina, en 1976. En ese período fueron secuestrados dos misioneros jesuitas, Orlando Yorio y Francisco Jalics. Ambos trabajaban en la villa porteña del Bajo Flores y fueron torturados y liberados cinco meses más tarde. Horacio Verbitsky llevó a cabo varias investigaciones a partir de las cuales estableció un lazo entre Bergoglio y la desaparición de los dos curas jesuitas: Yorio, ya fallecido, y Jalics, que reside en Alemania desde 1978. Varios testimonios recogidos por Verbitsky dieron cuenta de que Yorio nunca perdonó el papel que habría jugado Bergoglio, sobre quien tenía sospechas de que los había delatado. Federico Lombardi dijo que “jamás hubo una acusación verosímil contra el Papa. La Justicia argentina lo interrogó pero como persona informada de hechos y jamás fue imputado por algo. El negó de forma documentada las acusaciones”. El vocero se refirió luego al texto que publicó ayer uno de los interesados, Francisco Jalics, quien rompió el silencio por medio de la pagina web de los jesuitas alemanes (http://www.jesuitas.org/aktue lles/details/article/erklarung-von-pater-franz-jalics-sj.HTML).
En una declaración personal aparecida en dicha página, Jalics escribe: “No puedo pronunciarme sobre el papel del padre Bergoglio en aquellos hechos”. Jalics cuenta luego que, tal como lo mencionó el vocero del Vaticano en su declaración, tuvo “la ocasión de hablar sobre ese tema con el padre Bergoglio. (...) Estoy reconciliado con los acontecimientos y considero que ha llegado la hora de dar el caso por terminado”, escribe el jesuita. La edición digital del semanario Der Spiegel difundió a su vez una declaración del portavoz jesuita, Thomas Busch, quien cuenta que, invitado por el Arzobispado de Buenos Aires, Jalics viajó a la Argentina hace varios años (2000) y que, luego de hablar con él, “está en paz con Bergoglio”. Federico Lombardi argumentó que el Papa “hizo mucho para proteger a las personas durante la dictadura”. También puntualizó que una vez que fue nombrado arzobispo de Buenos Aires “pidió perdón en nombre de la Iglesia por no haber hecho lo suficiente durante el período de la dictadura”. Sin embargo, el testimonio que aporta Francisco Jalics esclarece un poco más el doble juego de la Iglesia en aquellos años. Jalics anota que “la Junta Militar mató a unas 30.000 personas en uno o dos años, tanto guerrilleros de izquierda como civiles inocentes”. En esa mezcla cayeron también ellos dos: ni él ni Yorio tenían contactos “ni con la Junta ni con los guerrilleros”. Sin embargo, Jalics deja claro en su relato que “informaciones deliberadamente falsas”, surgidas incluso “dentro de la Iglesia”, indujeron a que se sospechara sobre las supuestas relaciones que Yorio y Jalics mantenían con los grupos armados. Eso les costó el secuestro. En realidad, el testimonio de Jalics no dice gran cosa sobre la actitud de Bergoglio. Ni lo disculpa, ni tampoco lo acusa: solo alega que se reconcilió con él y que no puede pronunciarse sobre el papel que desempeñó.
Página/12 no es el único que se interesó en lo que Jorge Bergoglio podía o no saber de lo ocurrido a partir de 1976. La Justicia francesa también puso sus ojos en él. En 2011, la magistrada francesa del Tribunal de Gran Instancia de París, Sylvia Caillard, remitió a Buenos Aires una comisión rogatoria internacional para que el entonces cardenal Bergoglio prestase declaración en calidad de “testigo” en torno del asesinato del padre francés Gabriel Longueville. La abogada francesa Sophie Thonon confirmó en París que las “autoridades argentinas nunca respondieron positivamente a la comisión rogatoria correspondiente a Bergoglio”. El sacerdote francés trabajaba en la Argentina para la Orden de las Misiones de Francia. En la noche del 18 de julio de 1976, los padres Gabriel Longueville y Carlos Dios Murias fueron secuestrados en la localidad de Chamical, provincia de La Rioja, por civiles armados que se identificaron como miembros de la Policía Federal. Al día siguiente, sus cuerpos, con evidentes signos de tortura, fueron encontrados a 5 kilómetros de Chamical, tirados al lado de la vía. Las condiciones del secuestro y el asesinato de Murias y Longueville llevaron a otro religioso a investigar y pagar con su vida esa intervención. Se trata del arzobispo de La Rioja, monseñor Angelelli, quien llevó a cabo una investigación para esclarecer el crimen. Su trabajo le fue fatal: el 4 de agosto de 1976, 17 días después del asesinato de Murias y Longueville, monseñor Enrique Angelelli murió en circunstancias dudosas. La primera versión oficial estableció que Angelelli falleció en un accidente automovilístico. Sin embargo, las pruebas aportadas más tarde confirmaron que se trató de un atentado. El día de su muerte, el obispo de La Rioja regresaba de Chamical, donde había celebrado una misa y pronunciado la homilía en la cual denunció el asesinato de los dos padres. En la camioneta que conducía Angelelli había un testigo, el padre Arturo Pinto, y un elemento central: un portafolio que contenía las pruebas recabadas por Angelelli sobre el asesinato de Murias y Longueville. Pinto contó que apenas dejaron Chamical, otro auto comenzó a seguirlos. El obispo se dio cuenta, aceleró, pero a la altura de Punta de los Llanos surgió otro coche que lo encerró hasta hacer volcar la camioneta. El cuerpo de Angelelli fue encontrado con la nuca destrozada a golpes.
En 2011, fecha en que se remitió la comisión rogatoria, la abogada Sophie Thonon juzgó que la audiencia de Bergoglio como “testigo” era necesaria para que el entonces arzobispo de Buenos Aires aportara información sobre la posible existencia de archivos ligados con este caso. Sophie Thonon dijo que “seguramente este Papa no es una gran figura de la defensa de los derechos humanos. Al contrario, está bajo sospecha de no haber denunciado los crímenes de la dictadura, de no haber pedido cuentas y, por consiguiente, de haber cubierto esos actos con su silencio”. La instrucción del caso del padre Longueville sigue siempre activa en Francia, pero podría quedar en la nada debido a las condenas que ya se pronunciaron en la Argentina contra los implicados en el asesinato del padre Longueville. En este contexto, Sophie Thonon consideró que “la Justicia argentina está haciendo un trabajo excepcional sobre los crímenes cometidos en la Argentina durante la dictadura”. Federico Lombardi evacuó el viernes la cuestión del papa Francisco sin hacer la más mínima mención a lo ya probado: la trama montada por la Iglesia para sustentar la dictadura argentina. Una mención, aunque fuese de disculpas o reconocimiento, o el anuncio de alguna futura audiencia con las Madres de la Plaza de Mayo o los defensores de los derechos humanos, hubiese sido sin dudas más noble y acertado: habría probado que el cambio en las esferas vaticanas empezaba al menos por ese camino. Pero la Iglesia es tan hermética a la hora de admitir sus pecados como lo es para administrar los fondos a través del Banco del Vaticano.
El texto del comunicado del Vaticano
“La campaña contra Bergoglio es bien conocida y data de hace varios años. Es llevada adelante por una publicación que realiza campañas calumniosas y a veces difamatorias. El carácter anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones contra Bergoglio es bien conocido y obvio.
”Los cargos se refieren a la época anterior a que Jorge Mario Bergoglio fuera obispo, cuando era Superior Provincial de los Jesuitas en Argentina, y lo acusan de no haber protegido a dos sacerdotes que fueron secuestrados.
”Esta acusación nunca fue concreta o creíble. El fue interrogado por una Corte argentina como alguien al tanto de la situación, pero nunca como un acusado. El ha negado por escrito cualquier acusación.
”Al contrario, hubo muchos testimonios que demuestran cuánto hizo Bergoglio para proteger a varias personas en tiempos de la dictadura militar. El rol de Bergoglio, al llegar al obispado, en promover un pedido de perdón para la Iglesia por no haber hecho lo suficiente durante la dictadura es también bien conocido.
”Las acusaciones hacen al uso de un análisis histórico-sociológico de la dictadura hecho hace años por elementos anticlericales para atacar a la Iglesia. Esto debe ser firmemente rechazado.
Verbitsky
La edición de mañana de Página/12 incluirá la columna que todos los domingos publica el periodista Horacio Verbitsky, en la que se referirá al papel de Jorge Bergoglio y la Iglesia durante los años de la dictadura militar, que trató de desmentir ayer el vocero del Vaticano.
Papas
En realidad, no se trata de una izquierda anticlerical –seguramente en el diario habrá más de uno–, sino de dos sacerdotes jesuitas que fueron secuestrados y torturados durante la dictadura, y ya en democracia hicieron esas denuncias, a las que se sumaron los familiares de otros laicos, militantes cristianos, que fueron secuestrados en esa oportunidad, la mayoría de los cuales continúan desaparecidos.
En un sentido riguroso, más que de complicidad, los testimonios hablan de omisión, de cerrar los ojos, o de retirar la protección de la Iglesia a los secuestrados en esa oportunidad, acusados de integrar las organizaciones guerrilleras. En contrapartida, hay otras declaraciones que reivindican la actitud de Bergoglio durante la dictadura, protegiendo a fugitivos y ayudando a escapar a otros. Estos testimonios tienen la misma veracidad que los otros y no son contradictorios entre sí.
Claro que el fiel de esa balanza termina por inclinarse durante los años en que fue arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, cuando prefirió no reunirse ni convocar a los organismos de derechos humanos y, por el contrario, abrir uno de los conflictos más duros del gobierno kirchnerista con el obispo castrense Antonio Baseotto, defensor de secuestradores y represores de la dictadura. Los derechos humanos se convirtieron en una temática central en la transición hacia una democracia plena y, bajo su báculo, la Iglesia argentina no tuvo ningún gesto importante en ese sentido.
En todo caso, la actuación del entonces jefe de los jesuitas, Jorge Bergoglio, se encuadró en la actitud de toda la cúpula de la Iglesia, en este caso sí de complicidad con los jefes militares, al aceptar calladamente la práctica de horror y exterminio que estaban llevando a cabo. Esa política los llevó incluso a aceptar el asesinato de uno de sus hermanos, el obispo Enrique Angelelli, y presumiblemente también del entonces obispo de San Nicolás, Carlos Ponce de León.
Todas estas situaciones fueron publicadas por Página/12 y afirmar que se trata de una “campaña de desprestigio” orquestada por “una izquierda anticlerical” constituye una pobre defensa. No se trata de un argumento sostenido con pruebas que puedan demostrar que no ocurrieron los hechos cuyo relato les ofende. Después de la dictadura, la Iglesia argentina quedó “en capilla”, como se suele decir.
Cualquier hecho relacionado con la Argentina de los últimos cuarenta años está indefectiblemente atravesado por los derechos humanos. No era tan fácil advertirlo a la salida de la dictadura. Es probable que los que asumieron esa importancia, lo hicieron más por sensibilidad que por una visión a largo plazo. La Iglesia como estructura no tuvo esa sensibilidad y reaccionó más con cola de paja que como Iglesia. Ese lugar, desde los católicos fue entonces ocupado en parte por laicos como Augusto Conte y Emilio Mignone entre otros, e incluso por algunos obispos como Jorge Novak, Jaime de Nevares y Esteban Hessayne, que eran permanentemente hostigados por las altas jerarquías. Estos obispos ya fallecidos no fueron reemplazados por otros altos prelados en su importante lugar en los derechos humanos. Ese espacio tampoco lo ocupó Bergoglio ni alentó a ningún otro obispo a que lo hiciera durante todos los años que estuvo al frente de la Iglesia argentina.
Los organismos defensores de los derechos humanos en Argentina, que han sido tan importantes desde el punto de vista espiritual y simbólico para la construcción democrática, apenas han tenido relación con Bergoglio. Esa relación era prácticamente imposible en la medida en que no hubiera una visión autocrítica de lo actuado en la dictadura y se mantuviera la protección sobre curas como Christian Von Wernich, que participó en interrogatorios a prisioneros que después fueron exterminados. Von Wernich fue condenado por la Justicia, pero la Iglesia encabezada por Bergoglio nunca tomó una medida de castigo.
En ese sentido no ha sido la decisión más feliz del nuevo papa Francisco encarar su relación con los derechos humanos como jefe de la Iglesia con esta desmentida pobre, que además no desmiente nada sino que agrede al mensajero, al medio que publicó una información que no estaba oculta, sino que ningún otro quiso publicar. Estaríamos fritos si hablar de los derechos humanos fuera solamente una prerrogativa de sectores de izquierda anticlerical. Desde el punto de vista del desarrollo histórico de este país, los derechos humanos pasaron a tener una importancia fundamental y les fue mal a los que intentaron negar esta realidad, en especial a la Iglesia argentina, que tendría que haber ocupado el mismo lugar que ocupó la Iglesia de Chile en este aspecto. Si fue un error, nunca es tarde para subsanarlo.
La conferencia de prensa del sacerdote Federico Lombardi descalificando a este medio pareció desmesurada y hasta poco meditada. Aquí en Argentina, otros periodistas y medios más poderosos que Página/12 se han victimizado y rasgado las vestiduras por el supuesto atentado a la libertad de prensa cuando la presidenta Cristina Fernández criticó alguna de sus publicaciones. Página/12 ha polemizado con otros presidentes, como lo puede hacer ahora sin necesidad de victimizarse. Solamente hizo una denuncia de ese tipo cuando se amenazó o se tomaron medidas concretas contra el diario.
Un papa argentino tiene una proyección insondable para Argentina. Es muy difícil predecir cualquier consecuencia, porque la escala está sobredimensionada. Y mucho tendrá que ver la forma en que el papa Francisco encare el mundo desde ese lugar tan difícil de líder espiritual de 1200 millones de personas. Siempre fue vertical, de absoluta disciplina hacia la jerarquía en una organización que viene de dos reinados muy conservadores y derechistas, como los de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que representaron la globalización y la hegemonía del neoliberalismo en el planeta. Su lealtad a esa estructura de poder definió su cuestionada actitud con la dictadura. Pero la herencia que recibe ahora de los dos papas anteriores es un Vaticano envuelto en escándalos financieros y de corrupción, y con innumerables denuncias por hechos de pedofilia. Mientras Juan Pablo II y Benedicto XVI se encargaban de perseguir y desplazar a los obispos progresistas, se fueron creando esos nichos de corrupción que impregnan a la curia vaticana. Esto no lo dice la izquierda anticlerical sino que se comenta en todos los corrillos de Roma. Se dice incluso que el Vaticano necesitaba un hombre con la austeridad, la astucia y el carácter de Bergoglio para limpiar estas vergüenzas.
A Francisco le toca un mundo diferente del que vivieron Juan Pablo II y Benedicto XVI. El cardenal Bergoglio fue parte de la visión del mundo que expresaron esos dos papas. Francisco tiene la posibilidad, y hasta se diría que la obligación, de dar su propia versión si quiere rescatar al Vaticano de su crisis. Pero la desmentida de ayer lo pone más en el camino agotado de sus antecesores.
Por Luis Bruschtein
Hay algo desproporcionado en tener un papa argentino, es algo que impresiona y no deja de sorprender. Y también es desproporcionada la conferencia de prensa del Vaticano contra Página/12. Todo parece llevado a una escala casi galáctica. Federico Lombardi, el portavoz papal, apuntó contra una “izquierda anticlerical” por las acusaciones contra el papa Francisco por su actuación durante la dictadura, que se publicaron en Página/12 a partir de una investigación de Horacio Verbitsky y agregó algunos comentarios más sobre “medios especializados en campañas difamatorias” o en “acusaciones poco creíbles”.
En realidad, no se trata de una izquierda anticlerical –seguramente en el diario habrá más de uno–, sino de dos sacerdotes jesuitas que fueron secuestrados y torturados durante la dictadura, y ya en democracia hicieron esas denuncias, a las que se sumaron los familiares de otros laicos, militantes cristianos, que fueron secuestrados en esa oportunidad, la mayoría de los cuales continúan desaparecidos.
En un sentido riguroso, más que de complicidad, los testimonios hablan de omisión, de cerrar los ojos, o de retirar la protección de la Iglesia a los secuestrados en esa oportunidad, acusados de integrar las organizaciones guerrilleras. En contrapartida, hay otras declaraciones que reivindican la actitud de Bergoglio durante la dictadura, protegiendo a fugitivos y ayudando a escapar a otros. Estos testimonios tienen la misma veracidad que los otros y no son contradictorios entre sí.
Claro que el fiel de esa balanza termina por inclinarse durante los años en que fue arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, cuando prefirió no reunirse ni convocar a los organismos de derechos humanos y, por el contrario, abrir uno de los conflictos más duros del gobierno kirchnerista con el obispo castrense Antonio Baseotto, defensor de secuestradores y represores de la dictadura. Los derechos humanos se convirtieron en una temática central en la transición hacia una democracia plena y, bajo su báculo, la Iglesia argentina no tuvo ningún gesto importante en ese sentido.
En todo caso, la actuación del entonces jefe de los jesuitas, Jorge Bergoglio, se encuadró en la actitud de toda la cúpula de la Iglesia, en este caso sí de complicidad con los jefes militares, al aceptar calladamente la práctica de horror y exterminio que estaban llevando a cabo. Esa política los llevó incluso a aceptar el asesinato de uno de sus hermanos, el obispo Enrique Angelelli, y presumiblemente también del entonces obispo de San Nicolás, Carlos Ponce de León.
Todas estas situaciones fueron publicadas por Página/12 y afirmar que se trata de una “campaña de desprestigio” orquestada por “una izquierda anticlerical” constituye una pobre defensa. No se trata de un argumento sostenido con pruebas que puedan demostrar que no ocurrieron los hechos cuyo relato les ofende. Después de la dictadura, la Iglesia argentina quedó “en capilla”, como se suele decir.
Cualquier hecho relacionado con la Argentina de los últimos cuarenta años está indefectiblemente atravesado por los derechos humanos. No era tan fácil advertirlo a la salida de la dictadura. Es probable que los que asumieron esa importancia, lo hicieron más por sensibilidad que por una visión a largo plazo. La Iglesia como estructura no tuvo esa sensibilidad y reaccionó más con cola de paja que como Iglesia. Ese lugar, desde los católicos fue entonces ocupado en parte por laicos como Augusto Conte y Emilio Mignone entre otros, e incluso por algunos obispos como Jorge Novak, Jaime de Nevares y Esteban Hessayne, que eran permanentemente hostigados por las altas jerarquías. Estos obispos ya fallecidos no fueron reemplazados por otros altos prelados en su importante lugar en los derechos humanos. Ese espacio tampoco lo ocupó Bergoglio ni alentó a ningún otro obispo a que lo hiciera durante todos los años que estuvo al frente de la Iglesia argentina.
Los organismos defensores de los derechos humanos en Argentina, que han sido tan importantes desde el punto de vista espiritual y simbólico para la construcción democrática, apenas han tenido relación con Bergoglio. Esa relación era prácticamente imposible en la medida en que no hubiera una visión autocrítica de lo actuado en la dictadura y se mantuviera la protección sobre curas como Christian Von Wernich, que participó en interrogatorios a prisioneros que después fueron exterminados. Von Wernich fue condenado por la Justicia, pero la Iglesia encabezada por Bergoglio nunca tomó una medida de castigo.
En ese sentido no ha sido la decisión más feliz del nuevo papa Francisco encarar su relación con los derechos humanos como jefe de la Iglesia con esta desmentida pobre, que además no desmiente nada sino que agrede al mensajero, al medio que publicó una información que no estaba oculta, sino que ningún otro quiso publicar. Estaríamos fritos si hablar de los derechos humanos fuera solamente una prerrogativa de sectores de izquierda anticlerical. Desde el punto de vista del desarrollo histórico de este país, los derechos humanos pasaron a tener una importancia fundamental y les fue mal a los que intentaron negar esta realidad, en especial a la Iglesia argentina, que tendría que haber ocupado el mismo lugar que ocupó la Iglesia de Chile en este aspecto. Si fue un error, nunca es tarde para subsanarlo.
La conferencia de prensa del sacerdote Federico Lombardi descalificando a este medio pareció desmesurada y hasta poco meditada. Aquí en Argentina, otros periodistas y medios más poderosos que Página/12 se han victimizado y rasgado las vestiduras por el supuesto atentado a la libertad de prensa cuando la presidenta Cristina Fernández criticó alguna de sus publicaciones. Página/12 ha polemizado con otros presidentes, como lo puede hacer ahora sin necesidad de victimizarse. Solamente hizo una denuncia de ese tipo cuando se amenazó o se tomaron medidas concretas contra el diario.
Un papa argentino tiene una proyección insondable para Argentina. Es muy difícil predecir cualquier consecuencia, porque la escala está sobredimensionada. Y mucho tendrá que ver la forma en que el papa Francisco encare el mundo desde ese lugar tan difícil de líder espiritual de 1200 millones de personas. Siempre fue vertical, de absoluta disciplina hacia la jerarquía en una organización que viene de dos reinados muy conservadores y derechistas, como los de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que representaron la globalización y la hegemonía del neoliberalismo en el planeta. Su lealtad a esa estructura de poder definió su cuestionada actitud con la dictadura. Pero la herencia que recibe ahora de los dos papas anteriores es un Vaticano envuelto en escándalos financieros y de corrupción, y con innumerables denuncias por hechos de pedofilia. Mientras Juan Pablo II y Benedicto XVI se encargaban de perseguir y desplazar a los obispos progresistas, se fueron creando esos nichos de corrupción que impregnan a la curia vaticana. Esto no lo dice la izquierda anticlerical sino que se comenta en todos los corrillos de Roma. Se dice incluso que el Vaticano necesitaba un hombre con la austeridad, la astucia y el carácter de Bergoglio para limpiar estas vergüenzas.
A Francisco le toca un mundo diferente del que vivieron Juan Pablo II y Benedicto XVI. El cardenal Bergoglio fue parte de la visión del mundo que expresaron esos dos papas. Francisco tiene la posibilidad, y hasta se diría que la obligación, de dar su propia versión si quiere rescatar al Vaticano de su crisis. Pero la desmentida de ayer lo pone más en el camino agotado de sus antecesores.
CAMERON SALIO A RESPONDER DICHOS DE BERGOGLIO DE 2012, CUANDO ASEGURO QUE LAS MALVINAS ERAN ARGENTINAS
Un nuevo desacuerdo sobre una vieja declaración
Diarios británicos recordaron una frase de Bergoglio en una misa con ex combatientes por los 30 años de la guerra de Malvinas. Lo consultaron a Cameron, quien recordó el referéndum kelper de la semana pasada.
El primer ministro británico, David Cameron, fue consultado durante la cumbre europea, en Bruselas.Imagen: AFP
Cameron dijo expresar “respetuosamente” su desacuerdo con el papa Francisco frente a la postura que manifestó cuando era arzobispo de Buenos Aires sobre la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur. “Hubo un referéndum extraordinariamente claro en las Falklands (islas Malvinas) y creo que es un mensaje para todos en el mundo que la gente de estas islas ha elegido claramente el futuro que quiere”, agregó el premier británico en Bruselas, donde participó de una cumbre de la Unión Europea, sobre la votación que su gobierno organizó el pasado fin de semana entre los habitantes británicos de las islas. La votación tampoco cambió la postura de la propia UE, que esta semana minimizó la consulta señalando que fue “una cuestión interna” del Reino Unido.
Los diarios ingleses The Times y The Sun publicaron el jueves que el entonces cardenal primado de la Argentina dijo que las islas “son nuestras”. “Venimos a rezar por aquellos que han caído, hijos de la Patria que salieron a defender a su madre, la Patria, a reclamar lo que es suyo de la Patria y les fue usurpado”, dijo Bergoglio durante la homilía que pronunció en la Catedral Metropolitana en 2012.
“Esperamos que sus sermones anteriores en los que simpatizaba con la posición argentina no se repitan”, expresó el diario sensacionalista The Sun, sobre la postura del Papa. “El (Francisco) podría apoyar a Gran Bretaña, haciendo claridad en los líderes argentinos, que se agitan acerca de las Falklands (Malvinas)”, sugirió en su editorial, siguiendo su tradicional línea nacionalista.
El Congreso argentino rechazó por unanimidad en su última sesión la consulta kelper en Malvinas, el mismo día que Bergoglio fue elegido Papa. “Es una acción unilateral ilegítima”, “contraria a lo establecido por Naciones Unidas” y “sin consecuencias jurídicas internacionales”, señalaron las dos cámaras legislativas.
Una postura en la que coincidieron todas las bancadas políticas del Parlamento, que se encargaron de remarcar el respaldo que el reclamo argentino recogió de todos los países latinoamericanos y del Caribe, de todos los Estados africanos, así como del G-7 más China. Allí también se denunció la militarización del Atlántico Sur y el riesgo ecológico que significa la explotación ilegal de sus recursos naturales. Además de reclamar el cumplimiento la Resolución 2065 de la ONU, que establece la necesidad de una negociación bilateral entre el Reino Unido y la Argentina para solucionar el problema de la soberanía sobre las islas Malvinas.
Una resolución que Inglaterra siempre se negó a cumplir. Insiste en que se trata de un territorio propio de “ultramar” y quiere imponer en las negociaciones a la población británica trasplantada a las islas como parte de una discusión tripartita, para inclinar la balanza a su favor.
Desde la Argentina, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez –que integrará la comitiva oficial argentina en la misa inaugural del pontificado de Francisco–, expresó ayer que “hay que pedirle a Dios que el Papa sea el instrumento para que se pueda construir diálogo” por la soberanía de Malvinas.
“Yo, como ex combatiente de Malvinas, porque estuve en el teatro de operaciones, la primera imagen que se me vino es la imagen de la bandera argentina en las islas Malvinas. Hay que pedirle a Dios que el Papa sea un instrumento para que se pueda construir el diálogo. Esa es mi aspiración”, dijo Domínguez, que fue uno de los conscriptos del Batallón de Artillería 601 de Junín movilizados hasta Río Gallegos sobre el final de la guerra con la intención de trasladarlos a las islas. “Voy a ir a rezar por las islas Malvinas y por los argentinos”, aseveró Domínguez.
La elección de un cardenal argentino como papa de la Iglesia Católica volvió a agitar la discusión sobre la soberanía de las islas Malvinas, en que el Reino Unido no logra sumar adhesiones a su postura colonialista.
CRISTINA KIRCHNER Y DEMAS AUTORIDADES RUMBO AL VATICANO
Preparan la agenda para el viaje
Comienzan a conocerse los detalles del viaje presidencial con destino al Vaticano para asistir a la ceremonia inaugural del papado del pontífice Francisco, que se llevará a cabo el martes por la mañana en la Basílica de San Pedro. Está previsto que la mandataria argentina llegue a Roma el lunes por la tarde y tenga una cargada agenda de actividades previas a la misa que tendrá lugar al día siguiente. Aunque en el gobierno nacional no lo confirman de forma oficial, existen tratativas para que pueda tener una breve audiencia con el religioso que exceda el saludo protocolar que les dará a otros mandatarios asistentes.
Por otra parte, terminó de delinearse la comitiva oficial que acompañará en la Basílica a CFK, quien tiene reservado un asiento de privilegio en la primera fila. El resto de los asistentes deberá seguir los pormenores de la celebración desde la Plaza, que estará especialmente acondicionada para la ocasión. Algunos políticos argentinos que tenían pensado volar a Italia para estar presentes cambiaron de opinión luego de recibir un mensaje del Papa pidiéndoles que no asistan y donen el dinero del viaje a obras de caridad.
Según confirmaron fuentes oficiales, la comitiva argentina que podrá ingresar a la Basílica el martes será de doce miembros, el triple de lo estipulado para el resto de los países invitados. Además de la Presidenta, tienen sus lugares el canciller Héctor Timerman; el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el diputado radical Ricardo Alfonsín; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, y el de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Carlos Alberto Acaputo; los dirigentes de la CGT Antonio Caló, Omar Viviani y Omar Suárez; el secretario de Comunicación Pública y vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro; el titular de la Unión Industrial Argentina, Ignacio de Mendiguren; y el presidente de la Federación Argentina de Municipios e intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra.
Otros dirigentes, legisladores y figuras destacadas de la política que asistirán a la ceremonia deberán conformarse con seguirla desde la Plaza San Pedro. Es el caso del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; de un puñado de senadores y diputados; funcionarios del gabinete nacional y acaso también algún gobernador. En tanto, otros que planeaban viajar cambiaron de idea luego de que Acaputo les transmitiera un mensaje de Francisco. En ese grupo están los senadores puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso (Peronismo Federal) y las diputadas Gabriela Michetti (PRO) y Elisa Carrió.
OPINION
La Santa Alianza
Por Eduardo Febbro
Desde Ciudad del VaticanoEl Vaticano es una caja fuerte que contiene secretos planetarios, entre ellos muchos archivos con documentos clave sobre los episodios más cruentos de la dictadura argentina de 1976. La controversia entre el papa argentino, ampliada por la intervención del portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, tiene casi la misma raíz que llevó el año pasado a la explosión del escándalo de los Vatileaks y a la posterior renuncia de Benedicto XVI: la santa alianza sellada en los años ’70 y ’80 entre el Vaticano y el ex presidente norteamericano Ronald Reagan. Esa colusión entre los intereses de la primera potencia mundial y los de la Santa Sede inauguró un período de casi cuatro décadas de corrupción, apoyo a dictaduras militares, financiamiento secreto de movimientos anticomunistas –Polonia con Solidaridad– y sostén ideológico de regímenes sucios. Uno de los operadores iniciales de esa “santa alianza” no es otro que el arzobispo, cardenal y diplomático Pio Laghi. Hombre de siniestras referencias, Laghi fue nuncio apostólico en la Argentina entre 1974 y 1980, o sea, en plena dictadura. Sus actividades en el país están marcadas por el sello de la acusación de haber colaborado a sabiendas con la dictadura de Videla y compañía. En 1997, Pio Laghi fue denunciado ante la Justicia italiana por las Madres de Plaza de Mayo en su calidad de cómplice en la desaparición de opositores durante la dictadura.
Sobre el papel de Laghi hay muchas versiones, pruebas y contrapruebas, personas decentes que lo defienden y otras que lo incriminan. El 27 de abril de 1995 Laghi declaró: “¿Cómo podía saber que estaba tratando con monstruos capaces de arrojar personas desde un avión y otras atrocidades similares? Se me acusa del espantoso delito de omisión, miedo o denuncia cuando mi único pecado era la ignorancia de lo que verdaderamente estaba pasando”. Sin embargo, no es únicamente su paso por la Argentina y lo que hizo o no hizo para ayudar a los perseguidos Pio Laghi sino, también, lo que construyó después: Pio Laghi es el arquitecto del acercamiento entre Washington y el Vaticano con el único propósito de combatir un enemigo común: la Teología de la Liberación. En 1980, Juan Pablo II nombró a Pio Laghi delegado apostólico en los Estados Unidos y luego pro nuncio. Laghi se encargó de remodelar el Episcopado apoyándose en los obispos fieles a al línea del papa polaco y también de iniciar la purga de los partidarios de la Teología de la Liberación.
Es un rompecabezas encontrar en Roma un religioso con nombre y apellido que hable sobre lo que subyace en los actos de Pio Laghi. Bajo el anonimato, algunos, ya muy ancianos, describen a Laghi como “el hombre orquesta del silencio”. Silencio quiere decir concretamente el hombre que organizó la protección global de los actos de la Iglesia durante la dictadura mediante la confiscación de documentos, es decir, archivos. Es la existencia de esos archivos la que le valió a Jorge Bergoglio ser citado a declarar como “testigo” por la magistrada francesa Sylvia Caillard. Esta abogada del Tribunal de Gran Instancia de París envió en 2011 una Comisión Rogatoria a Buenos Aires para que Bergoglio declarara sobre la posible existencia de archivos capaces de elucidar el asesinato del sacerdote francés Gabriel Longueville. Para muchos especialistas de la diplomacia vaticana, la Nunciatura de Buenos Aires jugó un papel central en el ocultamiento de los documentos relativos a la desaparición de personas. Horacio Verbitsky ya reveló cómo la Conferencia Episcopal de Argentina había informado al Vaticano que los desaparecidos eran exterminados por la Junta Militar. El documento secreto que la Conferencia Episcopal Argentina envió al papa Pablo VI da cuenta de un encuentro entre los obispos Raúl Primatesta, Juan Carlos Aramburu y Vicente Zazpe y el general Videla. La conversación tuvo lugar en abril de 1978. Videla fue claro al decir que los “desaparecidos ya están muertos”. El obispo Primatesta le dijo al dictador: “La Iglesia quiere comprender, cooperar, es consciente del estado caótico en que estaba el país” y también es consciente “del daño que se le puede hacer al gobierno con referencia al bien común si no se guarda la debida altura”. El Vaticano tiene en su poder documentos con infinitas memorias del horror. No sería inoportuno que abriera esas arcas para que no haya tantos asesinos impunes y tantas dudas sobre lo que hicieron o no los representantes de la Santa Sede en los países sometidos a la represión.
Por Washington Uranga
Comenzando por la agenda del Papa. Parte de la tarea habitual de los pontífices es recibir, en audiencias privadas y en audiencias colectivas, a fieles que llegan de todo el mundo. Pero no todas estas audiencias tienen el mismo valor ni la misma importancia. Pocos acceden a las audiencias privadas. ¿Puede preguntarse el lector cómo se cotizará de aquí en más una audiencia privada con Francisco para un dirigente político o social de la Argentina? Aclaremos: la audiencia privada incluye una foto con el Papa. ¡Con el valor político que se les otorga a las fotos en este país! Pero si alguien no puede acceder al “top” de una audiencia privada con foto incluida, puede optar por una segunda opción (menos relevante pero no desestimable) que es la de buscar la participación en una audiencia pública (la que se hace generalmente los miércoles). Esta posibilidad admite también dos variantes diferentes. Unos pocos de los que acceden a la audiencia general son saludados e intercambian algunas palabras con el Papa. No tienen una audiencia privada pero tienen foto. Muchos políticos en la Argentina han engañado con estas fotos “vendiendo” que tuvieron largos diálogos con diferentes pontífices, cuando en realidad sólo hubo un apretón de manos y, en el mejor de los casos, un rosario como obsequioso presente. Pero si figurar en la agenda de Francisco y acceder a una entrevista puede convertirse en un propósito (¿de campaña?), también se puede transformar en un grave riesgo solicitar una audiencia y que ésta no sea concedida. Una filtración acerca de un rechazo o la postergación de un encuentro largamente solicitado es potencial titular de tapa de un diario intentando impacto político y dañar al involucrado.
¿Cuánto se “cotizará” un lugar en la agenda de audiencias del papa Francisco en los próximos meses de campaña electoral? Hay quienes ya están haciendo cola para viajar a Roma en cuanto tengan un guiño. También están dispuestos a instalarse allá por días y sin fecha cierta de audiencia, sin importar si sus gastos se pagan con tarjeta de crédito o con “dólares blue”, con tal de que alguien les garantice que encontrarán el modo de acceder al Papa y que, al menos, habrá una foto fugaz. Y seguramente no será lo mismo un apretón de manos, un abrazo o una bendición. ¿Y cuánto utilizará Bergoglio, el hábil político eclesiástico llegado hoy a Papa, la potestad de decir éste sí o éste no? ¿Y cómo usará también ese Papa que todo transforma en signos la diferencia entre saludo, abrazo y bendición? Casi que será necesario elaborar un código que permita hacer exégesis política de los gestos papales. Algo similar puede llegar a ocurrir con los discursos papales que suelen ser frecuentes. Cuando Bergoglio hablaba en la Argentina de tal o cual tema, así fuese en términos generales, se desataba la batalla interpretativa para establecer a quién apuntó, a favor o en contra de quién, si oficialista u opositor, si en respuesta o respaldo de alguien. Pero Bergoglio ahora es el Papa. Y hablará para el mundo... y sus alrededores. ¿Alguien puede descartar totalmente que cuando el papa Francisco subraye la preocupación de la Iglesia por los pobres algún medio local se prive de titular “dura advertencia papal al gobierno” indicando que en realidad Bergoglio dijo lo que dijo porque en nuestro país aumentaron los índices de inflación y desempleo según estadísticas extraoficiales? Todo lo que diga y haga Francisco como papa será leído en clave de política local así no haya (o sí) intencionalidad alguna del propio Bergoglio. Más allá de la ironía (que siempre incentiva el pensamiento), la elección de Bergoglio como papa resignifica a la institución eclesiástica católica como actor e interlocutor político en el país y rescata para la Iglesia parte del prestigio perdido y de la imagen desgastada. La dirigencia política –carente de ideas pero también de imaginación– hará todo lo posible para que la cercanía –real, virtual ... y/o hasta potencial– a Francisco aporte a su causa. ¡Ah! A propósito del tema, se supo que el creativo que trabaja para un conocido dirigente político que ya ha lanzado su campaña para las elecciones intermedias está pensando seriamente en cambiar el lema que ya no sería “ella o vos, y nosotros estamos con vos”, sino “ella o él... y (obviamente) nosotros estamos con él, que también es peronista”. El siguiente paso de la estrategia sería hacer circular el rumor de que la elección de Bergoglio por el nombre Francisco... no fue ni por Francisco de Asís, ni por Francisco Javier... ¿Será creíble? Cambios que se producen desde que hay un papa argentino.
Al argumentar contra el pedido del empresario, el fiscal Pablo Pelazzo señaló las dificultades que tiene el sistema penal para controlar eficazmente las prisiones domiciliarias de los acusados de crímenes de lesa humanidad. Y dijo que aunque en este caso hay “exención de prisión”, eso “no difiere respecto del peligro de fuga (...) habida cuenta de los delitos por los que está procesado” y la expectativa de condena. Recordó que hay 71 prófugos de esos delitos e indicó que es contradictorio que Blaquier haya dicho que no podía desplazarse a Jujuy para las indagatorias por razones de salud pero pueda viajar a Italia. Finalmente, señaló que de todos modos podría seguir la transmisión por televisión. “En efecto, el evento será transmitido en directo por la mayoría de los medios de comunicación, radio, televisión, Internet, pudiendo incluso con los avances tecnológicos actuales disfrutar en Alta Definición del trascendente evento.”
“En este momento de alegría para toda la Iglesia y en particular la Argentina, te quiero informar de cuanto sigue”, comienza en tono afectuoso el cardenal Sánchez Sorondo. “Sé que con todos los compromisos importantes que tienes en la Patria no te será fácil decidirte a venir, pero siendo tú un doctor del Laterano, me parece que tu presencia en Roma constituye una obligación moral ineludible”, aclara. “Además, hay otro motivo para que participes en la ceremonia, representas uno de los sectores más pujantes del país que ha hecho esta revolución agrícola e industrial, modelo internacional y granero para el mundo.” El cardenal se despide “con admiración y estima”.
Blaquier está procesado desde noviembre del año pasado en dos causas por delitos de lesa humanidad que con muchas dificultades se abrieron paso en una Justicia reticente más de treinta años después de las denuncias de las víctimas. La primera causa es por el secuestro el 24 de marzo de 1976 de tres dirigentes del Sindicato de Obreros de Ledesma, entre ellos el médico Luis Arédez, intendente del pueblo de Ledesma en 1973 y asesor del sindicato. La segunda es por 26 secuestros de obreros, familiares y militantes cercanos al sindicato, secuestrados entre el 20 y el 27 de julio de 1976 durante las Noches del Apagón, en las tres localidades que rodean la planta principal del ingenio, ubicada en el pueblo de Libertador General San Martín de Jujuy. Los secuestros se hicieron con grupos operativos integrados por las fuerzas de seguridad y se usaron vehículos y choferes del Ingenio Ledesma, según las denuncias y tal como lo da por probado el auto de procesamiento. Blaquier está considerado cómplice en primer grado del aún presunto delito de privación ilegal de la libertad. También lo está el ex administrador de la planta, Alberto Lemos. Los abogados de Blaquier apelaron el procesamiento y la causa aguarda una definición de la Cámara de Casación de Salta. El no está detenido, sino con “exención de prisión”, pero tiene prohibido salir del país. En ese contexto, sus abogados pidieron una autorización al juzgado para viajar a Roma mañana domingo.
El fiscal Pelazzo rechazó el pedido y luego lo hizo el juez Fernando Poviña. En su resolución, el magistrado tomó en cuenta entre otros datos dos circunstancias. Por un lado, la entidad de la invitación. “No sólo no está certificada por la autoridad papal, sino que no reviste el carácter de invitación oficial realizada por el Estado del Vaticano, ni contiene membretes o apostillados de donde pueda desprenderse la oficialidad del convite.” El punto principal del análisis, sin embargo, es por la entidad del juicio que enfrenta Blaquier y la salida del país. Poviña recordó que la restricción es la única que pesa sobre el empresario y no debe verse como un “castigo anticipado” como argumenta la defensa: “Muestra un equilibrio y justo balance entre la presunción de inocencia de la que gozan los encartados y la obligación estatal de asegurar cautelarmente su comparecencia al proceso de aquellas personas que –como en este caso– se encuentran sospechadas de haber tenido presuntamente algún tipo o grado de participación en los crímenes de derecho penal internacional, por los cuales la República Argentina asumió su compromiso internacional de investigar”. Para el juez la “medida de resguardo” no “desvirtúa” el principio de inocencia y aclara que “si bien los imputados no han demostrado voluntad de sustraerse al proceso”, el “procesamiento no firme” “modificó sustancialmente su situación jurídica delimitándose con mayor precisión la presunción de culpabilidad que obra en su contra”.
”Le damos un voto de confianza pero no olvidamos esa nube negra que todavía está sobre Bergoglio.” Lo dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, al referirse a la relación del ahora Papa con la dictadura cívico-militar. Según Carlotto, Jorge Bergoglio, ahora Francisco, pertenece a “una Iglesia que oscureció al país” porque “su jerarquía fue partícipe, cómplice y ocultadora, directa o indirectamente”. La titular de Abuelas habló con representantes de medios extranjeros en la sede del organismo de derechos humanos acompañada por Estela de la Cuadra, cuya familia hizo gestiones infructuosas ante el ahora Papa para conocer el destino de la niña que su hermana Elena parió en cautiverio.
“Es una historia muy triste, que entinta a toda la Iglesia Católica argentina, que no ha dado ni un paso para colaborar con la verdad, la memoria y la justicia. Bergoglio pertenece, y hoy representa, a esa institución”, dijo Carlotto. Al tiempo que agregó que “ahora es Papa y hay una especie de satisfacción porque la Argentina figura como país civilizado, conocido y reconocido”. Carlotto enfatizó que “esa satisfacción nacional confunde un poco, una razona que Bergoglio nunca habló ni se nos acercó a las Abuelas para ayudarnos, ha ayudado en otros temas, muy lacerantes, pero no en el nuestro”.
Respecto de la actitud de la Iglesia en los primeros años de la búsqueda de su hija Laura, recordó que cuando su marido acudió a monseñor Antonio Plaza, “uno de sus secretarios le pidió una fortuna”. También mencionó que en las visitas del Papa a la Argentina “las Abuelas fuimos a las avenidas por donde iba a circular el papamóvil, esperando su bendición y que nos viera, el pañuelo blanco era el símbolo, y el Papa miraba para otro lado. Y les daba la comunión y la confesión a los genocidas. Recién el papa Juan Pablo II nos recibió en 1998 a las Abuelas. No fue fácil pero hubo un grupo de la Iglesia que posibilitó ese encuentro, monseñor Estanislao Karlic, José María Arancedo, Jorge Casaretto, Justo Laguna, ellos nos llevaron para dejarle al Papa la carpeta, darle la mano y pedirle por los niños. La respuesta fue que sabía de este drama y que ‘todos oramos por ellos’”.
Carlotto dijo que “con esa oración volvimos para ver qué oración hacía la Iglesia, si la Iglesia de acá hablaba de una vez de estos chicos, y no escuchamos nada. Entonces llegamos al día de hoy, que tenemos el papa argentino, que es miembro de esa Iglesia que nunca habló, nunca nos convocó. A esa satisfacción de que sea un argentino, por el optimismo y el respeto que tenemos las Abuelas, le deseamos que sea un buen Papa, que cumpla con el apostolado y que no se olvide que es argentino y latinoamericano, que no se olvide de dónde viene, él viene de una familia humilde y no puede haber ignorado lo que pasó en nuestro país”.
En relación con las denuncias puntuales que implican al ahora papa Francisco, Carlotto dijo que “hay sombras sobre Bergoglio, que están en dos libros, uno del fundador del CELS Emilio Mignone sobre la Iglesia y la dictadura, y otro del periodista Horacio Verbitsky. Se lo acusa de haber entregado a dos sacerdotes, también dicen que los salvó, dado que sobrevivieron, pero Bergoglio los habría entregado”.
Agregó que en el caso de la desaparecida Elena de la Cuadra, se lo acusa de haber dicho a sus familiares que “no busquen más a aquella niña (el bebé que tuvo en cautiverio) porque está en buenas manos, que dejen a esos niños porque se pagó mucho por ellos”, recordó Carlotto. Destacó que “en el testimonio que tuvo que dar hace muy poco tiempo niega esa conversación. Y dice que hasta el año ’90 no sabía lo que pasaba en el país, lo cual nos resulta un poco increíble siendo que en 1985 hubo un juicio fenomenal en Argentina donde se juzgó y condenó a las juntas de la dictadura cívico-militar. Esto fue más que público, entonces cómo puede decir que ignoraba lo que pasaba”.
Pero Carlotto manifestó que espera que “ahora que es Papa haga honor al lugar que ocupa y haga cosas que debe y tiene que hacer. Quienes lo eligieron evidentemente hacen abstracción de que acá, si bien no lo vamos a comparar con otros obispos, como (el secretario del vicariato castrense Emilio) Graselli, que convivían con la dictadura, a él se lo acusa de decir que ignoró, que no sabía, y de que habría entregado a algunos sacerdotes. Pero no está condenado”. Y destacó que “la sociedad argentina registra méritos de humildad, de solidaridad con las víctimas de Cromañón y de la trata de personas, que compra el diario, que toma el subte, que es un ciudadano sin protocolo y simple, además del predicamento que tiene entre los católicos argentinos”.
El encuentro entre el Papa y el colegio cardenalicio transcurrió en la sala Clementina del Vaticano, que estalló en aplausos cuando ingresó Francisco, vestido de sotana blanca y munido de una cruz de hierro, en lugar de una de oro. El cardenal Angelo Sodano le dio la bienvenida y se puso a su “total disposición”. Se trataba no de una misa sino de una audiencia a lo largo de la cual se esperaba que el pontífice comunicara algunos lineamientos a seguir durante su ejercicio. Antes, rindió homenaje a Joseph Ratzinger, el papa emérito Benedicto XVI, por su “gesto valiente y humilde” de renunciar a los honores. “Dedico un pensamiento lleno de afecto y profunda gratitud” a Benedicto XVI, quien fue un intérprete “humilde y paciente” de su ministerio, “un patrimonio espiritual para todos”, dijo.
En lo referente al futuro, señaló a los cardenales que el optimismo es lo último que deben perder. Por eso instó a los clérigos a no ceder “nunca al pesimismo” y, en cambio, buscar “nuevos métodos de evangelización” para llevar los Evangelios a “todos los extremos de la Tierra”. “No cedamos nunca al pesimismo ni a la amargura que el diablo nos ofrece cada día”, advirtió al leer el discurso que había preparado y que, de tanto en tanto, cortó con reflexiones del momento. El papa argentino dijo a los cardenales: “La mitad de nosotros estamos en la vejez”, y entonces propuso que todos ellos donaran “la sabiduría a los jóvenes, para que como el buen vino con los años mejore”.
Francisco también señaló que el clero debe recuperar la “comunión eclesial” y aseguró que la institución precisa que sus integrantes se conozcan mutuamente, porque “somos hermanos, una comunidad de amigos”. Sin embargo, reconoció la existencia de “diferencias” entre miembros del colegio cardenalicio, y los invitó a no temer por ellas, siempre y cuando se mantenga “la armonía”. Bergoglio procuró tranquilizar a los cardenales señalando que el Espíritu Santo vela sobre la Iglesia como “un apóstol de Babel”.
En el pasaje del discurso que dedicó a los agradecimientos, el Papa también reservó un momento a los cardenales que aseguraron la sede vacante desde el 28 de febrero, el decano del colegio cardenalicio Angelo Sodano, el camarlengo Tarcisio Bertone y el decano del cónclave Giovanni Battista Re. Al levantarse para abrazar a Sodano, Bergoglio tropezó con los escalones sobre los cuales se erigía su trono, pero no perdió el equilibrio. Por su edad, Sodano no pudo participar del cónclave en el que resultó electo Francisco.
Sobre el final, el pontífice también informó las novedades sobre el estado de salud del cardenal argentino Jorge Mejía, de 90 años, que el miércoles sufrió un infarto. “Su salud está estable y nos manda saludos”, señaló Bergoglio, que agregó que la evolución de su cuadro es positiva y Mejía “se recupera”.
Luego del encuentro con los cardenales, el Papa se dirigió por sorpresa a la clínica Pío XII, donde está internado Mejía, que tiene 90 años y es bibliotecario y archivero emérito del Vaticano desde 1998. Mejía nació en Buenos Aires en 1923 y fue ordenado sacerdote en septiembre de 1945; dio clases sobre la Biblia en varias universidades y participó del Concilio Vaticano II como perito. En la clínica, Bergoglio bendijo las manos del cardiólogo Marco Miglionico, a cargo de Mejía.
Ayer, en medio de la ajetreada agenda papal, trascendió una infidencia del primer día de Bergoglio como Francisco. En la basílica Santa María Maggiore, adonde había ido a rezar, saludó al cardenal norteamericano Bernard Law, que tiene 82 años, es arcipreste emérito de ese templo y reside allí. Law es el ex arzobispo de Boston que encubrió a 250 curas pederastas entre 1984 y 2002. Tras saludarlo y confirmar quién era, contó el vocero vaticano Federico Lombardi, Bergoglio dijo: “No quiero que frecuente esta basílica”. Por ser emérito, Law reside allí.
“No son actos de difusión, ni de proselitismo sino que surgen casi del pedido espontáneo de la gente que quiere expresar el amor al santo padre”, aclaró ayer Russo en la conferencia, en la que estuvo acompañado por Alfredo Abriani, director de Culto del Gobierno de la Ciudad, y Marcelo Figueroa, responsable de relaciones institucionales del canal 21 del Arzobispado de Buenos Aires.
Luego de la Santa Misa por las Intenciones del Papa, el lunes a las 22.30, también en la Catedral Metropolitana, se realizará una “vigilia de oración durante toda la noche, de los jóvenes para todo el pueblo de Dios”. El programa de actividades –definidas por Russo como “distintos momentos para acompañar la expectativa del pueblo de Dios y del pueblo argentino”– continúa el martes 19 de marzo con la transmisión en pantalla gigante en Plaza de Mayo y en directo desde Roma desde las 5.30, de la “celebración de la Santa Misa de inicio solemne del Pontificado de su Santidad Francisco”.
“Habíamos pensado hacerlo en principio en la Avenida 9 de Julio pero por una cuestión logística y de las obras del metrobús definimos que sería mejor en la Plaza de Mayo”, aclaró el funcionario del Gobierno de la Ciudad Alfredo Abriani. Luego, a las 12, sonará el repique durante 10 minutos, “de todas las campanas de las iglesias de la arquidiócesis y edificios con las campanas de la ciudad de Buenos Aires saludando al nuevo y querido Santo Padre”, dice el programa.
Finalmente, por la tarde habrá misas de San José en todas las iglesias de la ciudad. Todas las actividades se transmitirán en vivo en las pantallas frente a la Catedral. A partir del lunes por la mañana, el Obelisco de la ciudad amanecerá vestido con la bandera papal.
Russo comentó que mantuvo una conversación telefónica el jueves pasado con Francisco, quien le dijo que su elección por ese nombre responde a dos cosas: “En principio, a la humildad y en segundo lugar a la paz”.
Fuente:Pagina12
Sobre el papel de Laghi hay muchas versiones, pruebas y contrapruebas, personas decentes que lo defienden y otras que lo incriminan. El 27 de abril de 1995 Laghi declaró: “¿Cómo podía saber que estaba tratando con monstruos capaces de arrojar personas desde un avión y otras atrocidades similares? Se me acusa del espantoso delito de omisión, miedo o denuncia cuando mi único pecado era la ignorancia de lo que verdaderamente estaba pasando”. Sin embargo, no es únicamente su paso por la Argentina y lo que hizo o no hizo para ayudar a los perseguidos Pio Laghi sino, también, lo que construyó después: Pio Laghi es el arquitecto del acercamiento entre Washington y el Vaticano con el único propósito de combatir un enemigo común: la Teología de la Liberación. En 1980, Juan Pablo II nombró a Pio Laghi delegado apostólico en los Estados Unidos y luego pro nuncio. Laghi se encargó de remodelar el Episcopado apoyándose en los obispos fieles a al línea del papa polaco y también de iniciar la purga de los partidarios de la Teología de la Liberación.
Es un rompecabezas encontrar en Roma un religioso con nombre y apellido que hable sobre lo que subyace en los actos de Pio Laghi. Bajo el anonimato, algunos, ya muy ancianos, describen a Laghi como “el hombre orquesta del silencio”. Silencio quiere decir concretamente el hombre que organizó la protección global de los actos de la Iglesia durante la dictadura mediante la confiscación de documentos, es decir, archivos. Es la existencia de esos archivos la que le valió a Jorge Bergoglio ser citado a declarar como “testigo” por la magistrada francesa Sylvia Caillard. Esta abogada del Tribunal de Gran Instancia de París envió en 2011 una Comisión Rogatoria a Buenos Aires para que Bergoglio declarara sobre la posible existencia de archivos capaces de elucidar el asesinato del sacerdote francés Gabriel Longueville. Para muchos especialistas de la diplomacia vaticana, la Nunciatura de Buenos Aires jugó un papel central en el ocultamiento de los documentos relativos a la desaparición de personas. Horacio Verbitsky ya reveló cómo la Conferencia Episcopal de Argentina había informado al Vaticano que los desaparecidos eran exterminados por la Junta Militar. El documento secreto que la Conferencia Episcopal Argentina envió al papa Pablo VI da cuenta de un encuentro entre los obispos Raúl Primatesta, Juan Carlos Aramburu y Vicente Zazpe y el general Videla. La conversación tuvo lugar en abril de 1978. Videla fue claro al decir que los “desaparecidos ya están muertos”. El obispo Primatesta le dijo al dictador: “La Iglesia quiere comprender, cooperar, es consciente del estado caótico en que estaba el país” y también es consciente “del daño que se le puede hacer al gobierno con referencia al bien común si no se guarda la debida altura”. El Vaticano tiene en su poder documentos con infinitas memorias del horror. No sería inoportuno que abriera esas arcas para que no haya tantos asesinos impunes y tantas dudas sobre lo que hicieron o no los representantes de la Santa Sede en los países sometidos a la represión.
OPINION
Ella o élPor Washington Uranga
Imagen: EFE
La política argentina está sembrada de sobresaltos a raíz de hechos inesperados que cambian el rumbo, instalan otras condiciones, imponen nuevas miradas. Pero ni el más prospectivo de los analistas habría previsto un escenario en el cual la designación de un papa de la Iglesia Católica Romana se convirtiera en un factor de incidencia en el escenario político nacional. También esto ocurrió. El nombramiento de Jorge Bergoglio como máxima autoridad del catolicismo en el mundo introduce un nuevo factor a tener en cuenta en la vida política argentina. Si bien lo que Bergoglio decía en la Argentina, tanto en su función de presidente de la Conferencia Episcopal cuando le tocó ocupar ese cargo por dos períodos, como en su rol –no menos importante– de arzobispo y cardenal de Buenos Aires, siempre fue un dato político en el escenario nacional, ahora todo lo que diga y haga Francisco será leído, interpretado y analizado para determinar apoyos, llamadas de atención, consideraciones, respaldos. Basta leer lo que se ha dicho y escrito en los últimos días respecto del mensaje de la presidenta Cristina Fernández felicitando a Bergoglio por su designación. Ha dado lugar para interpretaciones de todo tipo y especulaciones al por mayor. Otros están llamando la atención porque la Presidenta no habla del Papa en cada una de sus intervenciones públicas... y éstos son, no casualmente, los mismos que estarían acusando a Cristina de “utilizar” la figura papal si, en cambio, ella hubiese decidido hacer menciones más seguidas a Francisco. Imaginemos algunas situaciones.
Comenzando por la agenda del Papa. Parte de la tarea habitual de los pontífices es recibir, en audiencias privadas y en audiencias colectivas, a fieles que llegan de todo el mundo. Pero no todas estas audiencias tienen el mismo valor ni la misma importancia. Pocos acceden a las audiencias privadas. ¿Puede preguntarse el lector cómo se cotizará de aquí en más una audiencia privada con Francisco para un dirigente político o social de la Argentina? Aclaremos: la audiencia privada incluye una foto con el Papa. ¡Con el valor político que se les otorga a las fotos en este país! Pero si alguien no puede acceder al “top” de una audiencia privada con foto incluida, puede optar por una segunda opción (menos relevante pero no desestimable) que es la de buscar la participación en una audiencia pública (la que se hace generalmente los miércoles). Esta posibilidad admite también dos variantes diferentes. Unos pocos de los que acceden a la audiencia general son saludados e intercambian algunas palabras con el Papa. No tienen una audiencia privada pero tienen foto. Muchos políticos en la Argentina han engañado con estas fotos “vendiendo” que tuvieron largos diálogos con diferentes pontífices, cuando en realidad sólo hubo un apretón de manos y, en el mejor de los casos, un rosario como obsequioso presente. Pero si figurar en la agenda de Francisco y acceder a una entrevista puede convertirse en un propósito (¿de campaña?), también se puede transformar en un grave riesgo solicitar una audiencia y que ésta no sea concedida. Una filtración acerca de un rechazo o la postergación de un encuentro largamente solicitado es potencial titular de tapa de un diario intentando impacto político y dañar al involucrado.
¿Cuánto se “cotizará” un lugar en la agenda de audiencias del papa Francisco en los próximos meses de campaña electoral? Hay quienes ya están haciendo cola para viajar a Roma en cuanto tengan un guiño. También están dispuestos a instalarse allá por días y sin fecha cierta de audiencia, sin importar si sus gastos se pagan con tarjeta de crédito o con “dólares blue”, con tal de que alguien les garantice que encontrarán el modo de acceder al Papa y que, al menos, habrá una foto fugaz. Y seguramente no será lo mismo un apretón de manos, un abrazo o una bendición. ¿Y cuánto utilizará Bergoglio, el hábil político eclesiástico llegado hoy a Papa, la potestad de decir éste sí o éste no? ¿Y cómo usará también ese Papa que todo transforma en signos la diferencia entre saludo, abrazo y bendición? Casi que será necesario elaborar un código que permita hacer exégesis política de los gestos papales. Algo similar puede llegar a ocurrir con los discursos papales que suelen ser frecuentes. Cuando Bergoglio hablaba en la Argentina de tal o cual tema, así fuese en términos generales, se desataba la batalla interpretativa para establecer a quién apuntó, a favor o en contra de quién, si oficialista u opositor, si en respuesta o respaldo de alguien. Pero Bergoglio ahora es el Papa. Y hablará para el mundo... y sus alrededores. ¿Alguien puede descartar totalmente que cuando el papa Francisco subraye la preocupación de la Iglesia por los pobres algún medio local se prive de titular “dura advertencia papal al gobierno” indicando que en realidad Bergoglio dijo lo que dijo porque en nuestro país aumentaron los índices de inflación y desempleo según estadísticas extraoficiales? Todo lo que diga y haga Francisco como papa será leído en clave de política local así no haya (o sí) intencionalidad alguna del propio Bergoglio. Más allá de la ironía (que siempre incentiva el pensamiento), la elección de Bergoglio como papa resignifica a la institución eclesiástica católica como actor e interlocutor político en el país y rescata para la Iglesia parte del prestigio perdido y de la imagen desgastada. La dirigencia política –carente de ideas pero también de imaginación– hará todo lo posible para que la cercanía –real, virtual ... y/o hasta potencial– a Francisco aporte a su causa. ¡Ah! A propósito del tema, se supo que el creativo que trabaja para un conocido dirigente político que ya ha lanzado su campaña para las elecciones intermedias está pensando seriamente en cambiar el lema que ya no sería “ella o vos, y nosotros estamos con vos”, sino “ella o él... y (obviamente) nosotros estamos con él, que también es peronista”. El siguiente paso de la estrategia sería hacer circular el rumor de que la elección de Bergoglio por el nombre Francisco... no fue ni por Francisco de Asís, ni por Francisco Javier... ¿Será creíble? Cambios que se producen desde que hay un papa argentino.
LE NEGARON AL DUEÑO DE LEDESMA AUTORIZACION PARA VIAJAR AL VATICANO
Para Blaquier que lo ve en HD
Por Alejandra Dandan
Carlos Blaquier puede “disfrutar en Alta Definición del evento”, dijo el fiscal.
El cardenal argentino Marcelo Sánchez Sorondo, que vive en Ciudad del Vaticano, le mandó el jueves una invitación al empresario Carlos Pedro Blaquier para participar de la ceremonia de coronación del nuevo papa argentino. El cardenal, que es canciller de las Academias de las Ciencias Sociales, fue designado en 2011 por Benedicto XVI consejero de la Comisión para América Latina. En 2005, a través de un telegrama, respaldó al obispo castrense Antonio Baseotto en su lucha contra los preservativos cuando indicó que el entonces ministro de Salud Ginés González García merecía que lo “tiren al mar”. En este caso, Sánchez Sorondo envió una carta de invitación al dueño del ingenio azucarero Ledesma, procesado en noviembre por el secuestro de 29 dirigentes gremiales y trabajadores de su empresa durante la última dictadura. Blaquier aceptó el convite, pero como no puede salir del país por disposición de la Justicia, pidió autorización “urgente” al Juzgado Federal de Jujuy. Ayer, la fiscalía y el juez rechazaron el pedido. Los abogados de Blaquier apelaron “urgente” a la Cámara de Alzada de Salta.
Al argumentar contra el pedido del empresario, el fiscal Pablo Pelazzo señaló las dificultades que tiene el sistema penal para controlar eficazmente las prisiones domiciliarias de los acusados de crímenes de lesa humanidad. Y dijo que aunque en este caso hay “exención de prisión”, eso “no difiere respecto del peligro de fuga (...) habida cuenta de los delitos por los que está procesado” y la expectativa de condena. Recordó que hay 71 prófugos de esos delitos e indicó que es contradictorio que Blaquier haya dicho que no podía desplazarse a Jujuy para las indagatorias por razones de salud pero pueda viajar a Italia. Finalmente, señaló que de todos modos podría seguir la transmisión por televisión. “En efecto, el evento será transmitido en directo por la mayoría de los medios de comunicación, radio, televisión, Internet, pudiendo incluso con los avances tecnológicos actuales disfrutar en Alta Definición del trascendente evento.”
“En este momento de alegría para toda la Iglesia y en particular la Argentina, te quiero informar de cuanto sigue”, comienza en tono afectuoso el cardenal Sánchez Sorondo. “Sé que con todos los compromisos importantes que tienes en la Patria no te será fácil decidirte a venir, pero siendo tú un doctor del Laterano, me parece que tu presencia en Roma constituye una obligación moral ineludible”, aclara. “Además, hay otro motivo para que participes en la ceremonia, representas uno de los sectores más pujantes del país que ha hecho esta revolución agrícola e industrial, modelo internacional y granero para el mundo.” El cardenal se despide “con admiración y estima”.
Blaquier está procesado desde noviembre del año pasado en dos causas por delitos de lesa humanidad que con muchas dificultades se abrieron paso en una Justicia reticente más de treinta años después de las denuncias de las víctimas. La primera causa es por el secuestro el 24 de marzo de 1976 de tres dirigentes del Sindicato de Obreros de Ledesma, entre ellos el médico Luis Arédez, intendente del pueblo de Ledesma en 1973 y asesor del sindicato. La segunda es por 26 secuestros de obreros, familiares y militantes cercanos al sindicato, secuestrados entre el 20 y el 27 de julio de 1976 durante las Noches del Apagón, en las tres localidades que rodean la planta principal del ingenio, ubicada en el pueblo de Libertador General San Martín de Jujuy. Los secuestros se hicieron con grupos operativos integrados por las fuerzas de seguridad y se usaron vehículos y choferes del Ingenio Ledesma, según las denuncias y tal como lo da por probado el auto de procesamiento. Blaquier está considerado cómplice en primer grado del aún presunto delito de privación ilegal de la libertad. También lo está el ex administrador de la planta, Alberto Lemos. Los abogados de Blaquier apelaron el procesamiento y la causa aguarda una definición de la Cámara de Casación de Salta. El no está detenido, sino con “exención de prisión”, pero tiene prohibido salir del país. En ese contexto, sus abogados pidieron una autorización al juzgado para viajar a Roma mañana domingo.
El fiscal Pelazzo rechazó el pedido y luego lo hizo el juez Fernando Poviña. En su resolución, el magistrado tomó en cuenta entre otros datos dos circunstancias. Por un lado, la entidad de la invitación. “No sólo no está certificada por la autoridad papal, sino que no reviste el carácter de invitación oficial realizada por el Estado del Vaticano, ni contiene membretes o apostillados de donde pueda desprenderse la oficialidad del convite.” El punto principal del análisis, sin embargo, es por la entidad del juicio que enfrenta Blaquier y la salida del país. Poviña recordó que la restricción es la única que pesa sobre el empresario y no debe verse como un “castigo anticipado” como argumenta la defensa: “Muestra un equilibrio y justo balance entre la presunción de inocencia de la que gozan los encartados y la obligación estatal de asegurar cautelarmente su comparecencia al proceso de aquellas personas que –como en este caso– se encuentran sospechadas de haber tenido presuntamente algún tipo o grado de participación en los crímenes de derecho penal internacional, por los cuales la República Argentina asumió su compromiso internacional de investigar”. Para el juez la “medida de resguardo” no “desvirtúa” el principio de inocencia y aclara que “si bien los imputados no han demostrado voluntad de sustraerse al proceso”, el “procesamiento no firme” “modificó sustancialmente su situación jurídica delimitándose con mayor precisión la presunción de culpabilidad que obra en su contra”.
ESTELA DE CARLOTTO, PRESIDENTA DE ABUELAS DE PLAZA DE MAYO, HABLO SOBRE EL PAPA
“Hay una nube negra sobre él”
“La Iglesia Católica argentina no ha dado ni un paso para colaborar con la verdad, la memoria y la justicia”, dijo Carlotto. Habló de las dificultades de las Abuelas para acercarse a la jerarquía eclesiástica y del caso De la Cuadra.
Estela de Carlotto dijo que espera que “ahora que (Bergoglio) es Papa haga honor al lugar que ocupa.”Imagen: Leonardo Teysseire
“Es una historia muy triste, que entinta a toda la Iglesia Católica argentina, que no ha dado ni un paso para colaborar con la verdad, la memoria y la justicia. Bergoglio pertenece, y hoy representa, a esa institución”, dijo Carlotto. Al tiempo que agregó que “ahora es Papa y hay una especie de satisfacción porque la Argentina figura como país civilizado, conocido y reconocido”. Carlotto enfatizó que “esa satisfacción nacional confunde un poco, una razona que Bergoglio nunca habló ni se nos acercó a las Abuelas para ayudarnos, ha ayudado en otros temas, muy lacerantes, pero no en el nuestro”.
Respecto de la actitud de la Iglesia en los primeros años de la búsqueda de su hija Laura, recordó que cuando su marido acudió a monseñor Antonio Plaza, “uno de sus secretarios le pidió una fortuna”. También mencionó que en las visitas del Papa a la Argentina “las Abuelas fuimos a las avenidas por donde iba a circular el papamóvil, esperando su bendición y que nos viera, el pañuelo blanco era el símbolo, y el Papa miraba para otro lado. Y les daba la comunión y la confesión a los genocidas. Recién el papa Juan Pablo II nos recibió en 1998 a las Abuelas. No fue fácil pero hubo un grupo de la Iglesia que posibilitó ese encuentro, monseñor Estanislao Karlic, José María Arancedo, Jorge Casaretto, Justo Laguna, ellos nos llevaron para dejarle al Papa la carpeta, darle la mano y pedirle por los niños. La respuesta fue que sabía de este drama y que ‘todos oramos por ellos’”.
Carlotto dijo que “con esa oración volvimos para ver qué oración hacía la Iglesia, si la Iglesia de acá hablaba de una vez de estos chicos, y no escuchamos nada. Entonces llegamos al día de hoy, que tenemos el papa argentino, que es miembro de esa Iglesia que nunca habló, nunca nos convocó. A esa satisfacción de que sea un argentino, por el optimismo y el respeto que tenemos las Abuelas, le deseamos que sea un buen Papa, que cumpla con el apostolado y que no se olvide que es argentino y latinoamericano, que no se olvide de dónde viene, él viene de una familia humilde y no puede haber ignorado lo que pasó en nuestro país”.
En relación con las denuncias puntuales que implican al ahora papa Francisco, Carlotto dijo que “hay sombras sobre Bergoglio, que están en dos libros, uno del fundador del CELS Emilio Mignone sobre la Iglesia y la dictadura, y otro del periodista Horacio Verbitsky. Se lo acusa de haber entregado a dos sacerdotes, también dicen que los salvó, dado que sobrevivieron, pero Bergoglio los habría entregado”.
Agregó que en el caso de la desaparecida Elena de la Cuadra, se lo acusa de haber dicho a sus familiares que “no busquen más a aquella niña (el bebé que tuvo en cautiverio) porque está en buenas manos, que dejen a esos niños porque se pagó mucho por ellos”, recordó Carlotto. Destacó que “en el testimonio que tuvo que dar hace muy poco tiempo niega esa conversación. Y dice que hasta el año ’90 no sabía lo que pasaba en el país, lo cual nos resulta un poco increíble siendo que en 1985 hubo un juicio fenomenal en Argentina donde se juzgó y condenó a las juntas de la dictadura cívico-militar. Esto fue más que público, entonces cómo puede decir que ignoraba lo que pasaba”.
Pero Carlotto manifestó que espera que “ahora que es Papa haga honor al lugar que ocupa y haga cosas que debe y tiene que hacer. Quienes lo eligieron evidentemente hacen abstracción de que acá, si bien no lo vamos a comparar con otros obispos, como (el secretario del vicariato castrense Emilio) Graselli, que convivían con la dictadura, a él se lo acusa de decir que ignoró, que no sabía, y de que habría entregado a algunos sacerdotes. Pero no está condenado”. Y destacó que “la sociedad argentina registra méritos de humildad, de solidaridad con las víctimas de Cromañón y de la trata de personas, que compra el diario, que toma el subte, que es un ciudadano sin protocolo y simple, además del predicamento que tiene entre los católicos argentinos”.
FRANCISCO SE REUNIO CON LOS CARDENALES, RECORDO A BENEDICTO Y CASI SE CAE
La agenda cargada que tuvo un tropiezo
El Papa visitó en un hospital y sin aviso previo al cardenal argentino Jorge Mejía, internado tras un infarto. Ayer se supo que el jueves se incomodó al cruzarse con un cardenal estadounidense acusado de proteger sacerdotes pedófilos.
En su tercera jornada como Papa, el ex cardenal Jorge Bergoglio recordó a su antecesor alemán durante un encuentro con los cardenales en el que, además, los instó a abandonar el pesimismo y “donar” su “sabiduría de la vida” a los jóvenes. Luego, visitó sin avisar la clínica donde está internado un cardenal argentino que días atrás, en la jornada del cónclave que eligió papa al actual Francisco, sufrió un infarto. El asombro del personal regó su paso de aplausos, y el pontífice aprovechó la ocasión para bendecir las manos del médico que vela por la salud del religioso. Al tercer día, además, trascendió una infidencia del día siguiente a su elección. Durante su visita por la basílica Santa María Maggiore, cerca de la estación Termini, el papa Francisco divisó al cardenal Bernard Law, ex arzobispo de Boston acusado de haber encubierto a más de 200 sacerdotes pederastas. Luego de saludarlo, indicó que no quería verlo más por allí.El encuentro entre el Papa y el colegio cardenalicio transcurrió en la sala Clementina del Vaticano, que estalló en aplausos cuando ingresó Francisco, vestido de sotana blanca y munido de una cruz de hierro, en lugar de una de oro. El cardenal Angelo Sodano le dio la bienvenida y se puso a su “total disposición”. Se trataba no de una misa sino de una audiencia a lo largo de la cual se esperaba que el pontífice comunicara algunos lineamientos a seguir durante su ejercicio. Antes, rindió homenaje a Joseph Ratzinger, el papa emérito Benedicto XVI, por su “gesto valiente y humilde” de renunciar a los honores. “Dedico un pensamiento lleno de afecto y profunda gratitud” a Benedicto XVI, quien fue un intérprete “humilde y paciente” de su ministerio, “un patrimonio espiritual para todos”, dijo.
En lo referente al futuro, señaló a los cardenales que el optimismo es lo último que deben perder. Por eso instó a los clérigos a no ceder “nunca al pesimismo” y, en cambio, buscar “nuevos métodos de evangelización” para llevar los Evangelios a “todos los extremos de la Tierra”. “No cedamos nunca al pesimismo ni a la amargura que el diablo nos ofrece cada día”, advirtió al leer el discurso que había preparado y que, de tanto en tanto, cortó con reflexiones del momento. El papa argentino dijo a los cardenales: “La mitad de nosotros estamos en la vejez”, y entonces propuso que todos ellos donaran “la sabiduría a los jóvenes, para que como el buen vino con los años mejore”.
Francisco también señaló que el clero debe recuperar la “comunión eclesial” y aseguró que la institución precisa que sus integrantes se conozcan mutuamente, porque “somos hermanos, una comunidad de amigos”. Sin embargo, reconoció la existencia de “diferencias” entre miembros del colegio cardenalicio, y los invitó a no temer por ellas, siempre y cuando se mantenga “la armonía”. Bergoglio procuró tranquilizar a los cardenales señalando que el Espíritu Santo vela sobre la Iglesia como “un apóstol de Babel”.
En el pasaje del discurso que dedicó a los agradecimientos, el Papa también reservó un momento a los cardenales que aseguraron la sede vacante desde el 28 de febrero, el decano del colegio cardenalicio Angelo Sodano, el camarlengo Tarcisio Bertone y el decano del cónclave Giovanni Battista Re. Al levantarse para abrazar a Sodano, Bergoglio tropezó con los escalones sobre los cuales se erigía su trono, pero no perdió el equilibrio. Por su edad, Sodano no pudo participar del cónclave en el que resultó electo Francisco.
Sobre el final, el pontífice también informó las novedades sobre el estado de salud del cardenal argentino Jorge Mejía, de 90 años, que el miércoles sufrió un infarto. “Su salud está estable y nos manda saludos”, señaló Bergoglio, que agregó que la evolución de su cuadro es positiva y Mejía “se recupera”.
Luego del encuentro con los cardenales, el Papa se dirigió por sorpresa a la clínica Pío XII, donde está internado Mejía, que tiene 90 años y es bibliotecario y archivero emérito del Vaticano desde 1998. Mejía nació en Buenos Aires en 1923 y fue ordenado sacerdote en septiembre de 1945; dio clases sobre la Biblia en varias universidades y participó del Concilio Vaticano II como perito. En la clínica, Bergoglio bendijo las manos del cardiólogo Marco Miglionico, a cargo de Mejía.
Ayer, en medio de la ajetreada agenda papal, trascendió una infidencia del primer día de Bergoglio como Francisco. En la basílica Santa María Maggiore, adonde había ido a rezar, saludó al cardenal norteamericano Bernard Law, que tiene 82 años, es arcipreste emérito de ese templo y reside allí. Law es el ex arzobispo de Boston que encubrió a 250 curas pederastas entre 1984 y 2002. Tras saludarlo y confirmar quién era, contó el vocero vaticano Federico Lombardi, Bergoglio dijo: “No quiero que frecuente esta basílica”. Por ser emérito, Law reside allí.
LOS ACTOS EN BUENOS AIRES POR LA CEREMONIA INICIAL
Tres días para celebrar al Papa
El padre Alejandro Russo, rector de la Catedral Metropolitana, junto a autoridades del gobierno porteño y la curia de Buenos Aires detallaron ayer la serie de actividades y actos para celebrar el inicio del pontificado del papa Francisco. “Tres días de oración y acción de gracias a Dios por el don del Santo Padre Francisco”, es el título elegido para englobar las actividades, que comenzarán mañana a las 11.30 en la Catedral de Buenos Aires con una misa celebrada por el nuncio apostólico, Emil Paul Tscherriger. Cambió el lugar de emisión de la asunción el martes: no será el Obelisco, sino la Plaza de Mayo.
“No son actos de difusión, ni de proselitismo sino que surgen casi del pedido espontáneo de la gente que quiere expresar el amor al santo padre”, aclaró ayer Russo en la conferencia, en la que estuvo acompañado por Alfredo Abriani, director de Culto del Gobierno de la Ciudad, y Marcelo Figueroa, responsable de relaciones institucionales del canal 21 del Arzobispado de Buenos Aires.
Luego de la Santa Misa por las Intenciones del Papa, el lunes a las 22.30, también en la Catedral Metropolitana, se realizará una “vigilia de oración durante toda la noche, de los jóvenes para todo el pueblo de Dios”. El programa de actividades –definidas por Russo como “distintos momentos para acompañar la expectativa del pueblo de Dios y del pueblo argentino”– continúa el martes 19 de marzo con la transmisión en pantalla gigante en Plaza de Mayo y en directo desde Roma desde las 5.30, de la “celebración de la Santa Misa de inicio solemne del Pontificado de su Santidad Francisco”.
“Habíamos pensado hacerlo en principio en la Avenida 9 de Julio pero por una cuestión logística y de las obras del metrobús definimos que sería mejor en la Plaza de Mayo”, aclaró el funcionario del Gobierno de la Ciudad Alfredo Abriani. Luego, a las 12, sonará el repique durante 10 minutos, “de todas las campanas de las iglesias de la arquidiócesis y edificios con las campanas de la ciudad de Buenos Aires saludando al nuevo y querido Santo Padre”, dice el programa.
Finalmente, por la tarde habrá misas de San José en todas las iglesias de la ciudad. Todas las actividades se transmitirán en vivo en las pantallas frente a la Catedral. A partir del lunes por la mañana, el Obelisco de la ciudad amanecerá vestido con la bandera papal.
Russo comentó que mantuvo una conversación telefónica el jueves pasado con Francisco, quien le dijo que su elección por ese nombre responde a dos cosas: “En principio, a la humildad y en segundo lugar a la paz”.
Fuente:Pagina12
El ex arzobispo de Boston, Bernard Law, está acusado de haber tapado delitos cometidos por unos 250 curas
Signos de cambio: el Papa prefiere lejos a un encubridor de pederastas


Un diario italiano reveló que Francisco se lo cruzó el jueves durante su visita a la Basílica romana Santa María la Mayor y que luego comentó a quienes lo acompañaban que no quería que frecuente nunca más esa iglesia.
El Papa Francisco tuvo un embarazoso encuentro en la Basílica Santa María la Mayor con el cardenal Bernard Law, acusado de haber encubierto a unos 250 curas pederastas entre 1984 y 2002, cuando era arzobispo de la diócesis de Boston, en EE UU. Francisco visitó el jueves Santa María la Mayor, donde reside el cardenal retirado, de 82 años, quien en ese momento se encontraba presente, según reconoció después el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.
El diario italiano Il Fatto Quotidiano aseguró en una reconstrucción de los hechos que Francisco comentó a los que le acompañaban: "No quiero que (el cardenal) frecuente esta Basílica." El cardenal Law es arcipreste emérito de la Basílica Santa María la Mayor donde llegó luego de renunciar al cargo de arzobispo de Boston. "El cardenal Law vio al Papa, lo saludó y continuó su camino", afirmó Lombardi.
Law había dimitido a su cargo en Boston en diciembre de 2002, luego de que un juez de Massachusetts abriera los archivos de un sacerdote abusivo a quien funcionarios eclesiásticos mantuvieron en la parroquia sin advertir a los padres ni a la policía. Las revelaciones provocaron una crisis que se extendió a todas las diócesis de los Estados Unidos.
Luego de la renuncia de Law, el Papa Juan Pablo II envió en su lugar a un tal Sean O'Malley, un cura franciscano cuya labor sería reconocida con el tiempo por la forma en que manejó una crisis que todavía no se había extendido tanto (ver aparte). O'Malley pasó sus primeras seis semanas desde que fue asignado a Boston para llegar a acuerdos en cientos de demandas por abuso sexual.
El día después de hacerse cargo, renovó al equipo legal que representaba a la arquidiócesis y contrató a un abogado que lo había ayudado a resolver demandas por abusos cuando dirigió la diócesis de Fall River, Massachusetts, una década atrás.
O'Malley se involucró personalmente en las negociaciones, pasó horas con los abogados de las víctimas hasta pactar un acuerdo de 85 millones de dólares para 552 denunciantes. Los abogados le dieron crédito por mostrar la compasión que otros en la Iglesia no habían mostrado.
El cardenal O'Malley, que era uno de los candidatos a ser elegido en lugar de Bergoglio para ocupar el máximo cargo de la Santa Sede, acrecentó su popularidad gracias a la decisión de vender la mansión de estilo renacentista italiano que había alojado a los cuatro arzobispos que lo precedieron en Boston. Los millones de dólares obtenidos con esa venta ayudaron a pagar las indemnizaciones a las víctimas.
O'Mailley había acumulado experiencia resolviendo casos de pederastía a principios de los noventa en la diócesis de Fall River, una ciudad pesquera del sur de Nueva Inglaterra. Allí, O'Malley también había heredado el daño de uno de los pedófilos más conspicuos de la crisis por abusos sexuales en Estados Unidos: el ex sacerdote James Porter, quien fue acusado de violar niños en cinco estados en las décadas de 1960 y 1970. En 1993 se declaró culpable de 41 cargos de abuso sexual y O'Malley tuvo que hacerse cargo en nombre de la institución eclesiástica.
Era una época en la que la Conferencia del Episcopado de Estados Unidos apenas comenzaba a afrontar el alcance nacional de los abusos y O'Malley recibió el crédito por instituir una política que casi ninguna diócesis tenía en esos momentos. Las acusaciones de abuso sexual serían referidas a un trabajador social ajeno a la Iglesia. Un equipo de profesionales legales y en salud mental revisaría el manejo de cada caso y se requirió que los trabajadores eclesiásticos avisaran a las autoridades civiles de cualquier acusación de abuso a niños.
Esa política y su condición de franciscano le granjearon a O'Malley una gran fama entre los sectores más progresistas de la Iglesia Católica. Por eso muchos se entusiasmaron en que fuera ungido como el nuevo Papa en el cónclave. El teólogo brasileño Leonardo Boff incluso le había augurado públicamente que sería consagrado Papa y elegiría el nombre Francisco. Finalmente, fue Bergoglio quien asumió, escogió el nombre y se hizo cargo de resolver en su lugar los problemas que generaba Law.
16.03.2013
Carlotto diferenció el rol de las bases y el de la jerarquía
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo ayer que Jorge Bergoglio "pertenece a la Iglesia que oscureció la historia en nuestro país, algo diferente a lo que sucedió en Chile y en Brasil", al opinar sobre la designación del ex arzobispo porteño como Papa. La titular del organismo diferenció el rol de la jerarquía eclesiástica y el que cumplieron las bases religiosas durante la dictadura. A los primeros los consideró "artífices, cómplices y ocultadores", mientras que los otros, señaló, fueron "secuestrados y torturados".
Carlotto recordó que en el caso puntual de Abuelas, hay una historia que compromete al flamante Santo Padre, referida a una familia platense cuya hija embarazada desapareció y dio a luz a una niña en la Comisaría 5ª de La Plata. "Sus parientes fueron a ver a Bergoglio y él consultó con un tercero. La respuesta fue: 'No busquen más que la niña está en buenas manos.' La tía de la niña está declarando y relató esta historia. Él tuvo que ir a declarar y dijo desconocer la charla. Además, aseguró que desconocía el tema de los desaparecidos. Y yo creo que ni siquiera la gente que vivía en pleno campo podía desconocerlo en los años '90", relató la presidenta de Abuelas.
Con respecto a la participación del religioso en el secuestro de los sacerdotes Francisco Jalics y Orlando Yorio, Carlotto dijo que Bergoglio ha sido llamado como testigo, no como imputado "No somos quienes para aventurar una condena. Hay que ser muy cautelosos. Por naturaleza, nos inclinamos a dar un voto de confianza en esta nueva misión que Bergoglio ha empezado con mucha humildad", opinó Carlotto, y agregó: "Estas cosas entintan su situación y echan una sombra sobre sus condiciones."
16.03.2013
Las víctimas de abusos sexuales en EE UU depositan sus esperanzas en el Vaticano
La elección de un nuevo Pontífice podría ayudar a sanar las heridas dejadas por la crisis de abuso sexual en la Iglesia Católica, pero las víctimas consideran que eso sólo se logrará si el Papa Francisco castiga a los sacerdotes responsables y a la jerarquía que los protegió.
Algunos esperan que la conocida humildad y la benevolencia social del Pontífice jesuita lleven a una era de mayor transparencia y renovada fe. Sin embargo, un número mayor están exhortando al nuevo líder de la Iglesia a que expulse a cardenales estadounidenses que encubrieron a sacerdotes pederastas, se disculpe formalmente y ordene la publicación de los archivos confidenciales de todas las diócesis.
La desconfianza también ha sido azuzada por varios acuerdos multimillonarios pagados por los jesuitas en años recientes, entre ellos 166 millones de dólares en el 2011 a más de 450 aborígenes americanos y de Alaska que fueron víctimas de abusos en escuelas jesuitas en la región del Pacífico Noroccidental. Ese acuerdo causó la bancarrota de la Compañía de Jesús en el estado de Oregon.
No está claro cuánta experiencia directa ha tenido el Papa Francisco, un cardenal argentino, lidiando con clérigos abusadores en Latinoamérica, donde la magnitud del escándalo ha sido más callada. No obstante, cuando estalló la crisis él hizo más estrictos los requisitos para hacerse sacerdote, y ahora el 60% de los que presentan su solicitud son rechazados, le dijo a la AP su biógrafo autorizado, Sergio Rubin.
Su predecesor Benedicto XVI estaba a cargo, antes de ser elegido Papa, de la oficina del Vaticano que lidiaba con los casos de abuso sexual por el clero y fue la fuerza motriz de varias políticas al respecto implementadas en el pontificado de Juan Pablo II. Esas políticas han sido insuficientes para la mayoría de las víctimas, que dicen que van a monitorear al nuevo Papa y sus acciones.
Elsie Boudreau, una esquimal que fue víctima de abusos sexuales durante nueve años por un sacerdote jesuita en una diminuta aldea en el norte de Alaska, llegó a un arreglo en 2005 y ahora es una trabajadora social que ayuda a otras 300 víctimas de abusos sexuales. Ella se enteró de que funcionarios del Vaticano sabían que ese jesuita era un abusador desde antes que ella naciese, dijo.
"Si el Papa Francisco lo expulsase y expulsase a todos los otros sacerdotes perpetradores, y a aquellos que encubrieron los delitos, y enviase un mensaje claro a todo el mundo en la Iglesia, entonces yo pensaría que quizás habrá cambios", dijo Boudreau, de 45 años, que ahora vive en Anchorage. "Pero no pienso que vaya a suceder jamás. No hay un registro de historiales."
"El Papa tiene la oportunidad de implementar justicia verdadera, cambios y transformación a una Iglesia desgarrada por el escándalo y la violación de niños", dijo Billy Kirchen, uno de 550 demandantes que buscan acceso a los archivos de la archidiócesis de Milwaukee. "El cambio real tiene que provenir del Papa."
Fuente:TiempoArgentino
16.03.2013
VATICANO
Francisco recibe en audiencia a 6 mil periodistas de todo el mundo
VATICANO
Francisco recibe en audiencia a 6 mil periodistas de todo el mundo
El papa se presentó hoy en la Sala Paulo VI del Vaticano, ante seis mil periodistas acreditados, a las 10.58 hora italiana (6.58 hora argentina). “El rol de los medios fue en aumento y se convirtió en indispensable para el mundo” , dijo.

Fuente:Telam
YO TE CONTESTO BERGOGLIO Profesora María Cristina Saborido
¡DIOS MIO!Los genocidas de La Perla exhibieron los colores del Vaticano en sus solapas

Página 12
sitio web: https://sites.google.com/site/expresospoliticoscordoba/home
YO TE CONTESTO BERGOGLIO Profesora María Cristina Saborido
Tal vez porque después de tanto tiempo puedo tomar distancia.
Tal vez porque después de tanto tiempo ya no siento que se subleva mi corazón y se enloquece la vena de mi garganta ante tanta desfachatez de parte tuya y de los curas que te acompañan.
Tal vez porque los años pasaron para vos y para mí y al pasar me dejaron esa desolada sensación que es extrañar.
Yo te contesto.
Y le contesto a ese solapado intento de trazar los caminos que al parecer debemos caminar para salvar el alma y vivir en un País en el que reine la concordia a partir de perdonarnos o tal vez reconciliarnos.
Despojado de la humildad que debieras mostrar por tener el culo sucio de reconciliació n has hablado
Y te planteo ¿Reconciliarnos? ¿ con quién o con quiénes?
¿Con los que comulgaban de día y asesinaban de noche?
¿Con los que nos pasaban sus sucias manos por los pechos y pezones mientras con sus lenguas nos baboseaban estando atadas y sin poder defendernos?
¿Con los que se robaban los hijos de las que parían para entregarlos a familias de milicos?
¿Con los que se burlaban de nuestras madres y las llamaban locas?
¿Con los que nos estrellaban las cabezas contra las rejas de las celdas para gozar sádicamente con los lamentos y los gritos de dolor que el hierro rompiéndonos la carne producía en nuestros cuerpos?
Te has atrevido a sermonear teniendo el alma negra y el culo sucio.
Y al hacerlo lo has hecho desde la impudicia de la inmoralidad que debiera hacerte guardar un silencio recoleto.
Porque debieras responder con el silencio al silencio que producen en mi alma la muerte de tantos compañeros que no aparecen.
30.000 compañeros no volvieron, 30.000 silencios en el silencio de ese horror que fue que la Iglesia delatara y entregara a los corderos a la muerte.
¿Por qué hablas ahora y no lo hiciste entonces?
Pudiste hacerlo... otros lo hicieron.
Vestían la sotana y andaban por las villas, fueron mis compañeros.
No regresaron.. ...
Desde este extrañar que se hizo costumbre en cada día de mis días.
Desde este llorar por las noches a escondidas.
Desde este sentir que algún día volveré a abrazarme en un abrazo con tantos compañeros que se fueron.
Desde esta convicción de saber que la Iglesia fue una mierda delatora que entregaba y señalaba.
Desde este sentimiento de resistir a tanto inmoral vestido con sotana que cree que el discurso y las palabras han de acallar los gritos que duermen en mi alma.
YO TE CONTESTO BERGOGLIO.
Y lo hago convencida que hay otros como yo que sienten lo que siento.
Teniendo el culo sucio, teniendo el alma negra y habiendo pactado con el diablo no podés venir a hablar cuando callaste.
Silencio recoleto, mea culpa y muchas oraciones que tal vez perdonen tus pecados
Porque yo que soy sobreviviente, no te perdono.
Tampoco olvido
Y menos aún me reconcilio.
Profesora María Cristina Saborido
Ex - detenida - desaparecida Pozo de Banfield/Quilmes en Julio/ 77
Algún día empezarán a respetarnos.
¡DIOS MIO!Los genocidas de La Perla exhibieron los colores del Vaticano en sus solapasPágina 12
Astelarra identificó como habituales responsables de esas "aberrantes" prácticas a los represores Ernesto Barreiro, Hugo Herrera, José “Chubi” López, Jorge Exequiel “Rulo” Acosta, Héctor “Palito” Romero y el ya fallecido Roberto Nicanor “Cura Magalí” Mañay `. También mencionó el nombre de varias secuestradas "vejadas y violadas", muchas de ellas asesinadas, pero prefirió no extenderse sobre el tema al considerar que se tratan de situaciones "muy delicadas".
Mientras en la audiencia de la jornada, una de las víctimas del centro clandestino de detención y exterminio de Córdoba, María Patricia Astelerra, secuestrada el 1 de julio de 1976 junto con su pareja, Gustavo Adolfo Contemponi, denunciaba que “la condición de mujer significaba, además de las torturas habituales, el plus de la violencia sexual" y que su embarazo de cinco meses no impidió que sus captores la manosearan, los imputados, entre ellos el exjfe del III Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, con fluidos contactos con el entonces cardenal Raúl Primatesta, exhibieron una escarapela amarilla y blanca.
Durante su testimonio Astelarra advirtió también que los represores "sentían placer con lo sádico y lo morboso" y muchas veces "éramos víctimas de esos juegos". “Ser mujer significaba un plus de vejación y violación", agregó. Luego de denunciar que “los episodios de abusos sexuales siempre fueron episodios tortuosos y degenerados, en los que participaban oficiales y suboficiales del Ejército", Astelarra le solicitó al Tribunal Oral Federal 1 que dichos delitos “deberían considerarse de orden público y no solamente de instancia privada, porque fueron cometidos por funcionarios públicos".
Más adelante, la sobreviviente identificó como habituales responsables de esas "aberrantes" prácticas a los represores Ernesto Barreiro, Hugo Herrera, José “Chubi” López, Jorge Exequiel “Rulo” Acosta, Héctor “Palito” Romero y el ya fallecido Roberto Nicanor “Cura Magalí” Mañay `. También mencionó el nombre de varias secuestradas "vejadas y violadas", muchas de ellas asesinadas, pero prefirió no extenderse sobre el tema al considerar que se tratan de situaciones "muy delicadas".
"Las mujeres eran reducidas a la servidumbre. Eran obligadas a trabajar, a ser esclavas sexuales. Hoy quizás muchas no lo puedan contar", manifestó Astelarra, quien, a instancias del fiscal Facundo Trotta aceptó promover una investigación penal independiente a la causa principal, por lo cual el Tribunal deberá girar las actuaciones a la Fiscalía Federal de turno.
Luego de pasar por el Campo de La Ribera, en setiembre de 1976 fue traslada a la cárcel de mujeres del Buen Pastor, a disposición del Comando del III Cuerpo, donde nació su hijo, quien fue entregado a su abuelo materno, José Leandro Astelarra, en enero de 1977, quien consiguió la liberación de su hija dos meses después a cambio de 10.000 dólares.
Durante su testimonio Astelarra advirtió también que los represores "sentían placer con lo sádico y lo morboso" y muchas veces "éramos víctimas de esos juegos". “Ser mujer significaba un plus de vejación y violación", agregó. Luego de denunciar que “los episodios de abusos sexuales siempre fueron episodios tortuosos y degenerados, en los que participaban oficiales y suboficiales del Ejército", Astelarra le solicitó al Tribunal Oral Federal 1 que dichos delitos “deberían considerarse de orden público y no solamente de instancia privada, porque fueron cometidos por funcionarios públicos".
Más adelante, la sobreviviente identificó como habituales responsables de esas "aberrantes" prácticas a los represores Ernesto Barreiro, Hugo Herrera, José “Chubi” López, Jorge Exequiel “Rulo” Acosta, Héctor “Palito” Romero y el ya fallecido Roberto Nicanor “Cura Magalí” Mañay `. También mencionó el nombre de varias secuestradas "vejadas y violadas", muchas de ellas asesinadas, pero prefirió no extenderse sobre el tema al considerar que se tratan de situaciones "muy delicadas".
"Las mujeres eran reducidas a la servidumbre. Eran obligadas a trabajar, a ser esclavas sexuales. Hoy quizás muchas no lo puedan contar", manifestó Astelarra, quien, a instancias del fiscal Facundo Trotta aceptó promover una investigación penal independiente a la causa principal, por lo cual el Tribunal deberá girar las actuaciones a la Fiscalía Federal de turno.
Luego de pasar por el Campo de La Ribera, en setiembre de 1976 fue traslada a la cárcel de mujeres del Buen Pastor, a disposición del Comando del III Cuerpo, donde nació su hijo, quien fue entregado a su abuelo materno, José Leandro Astelarra, en enero de 1977, quien consiguió la liberación de su hija dos meses después a cambio de 10.000 dólares.
QUÉ DIRÁ EL SANTO PADRE
Violeta Parra
Miren cómo nos hablan
de libertad
cuando de ella nos privan
en realidad.
Miren cómo pregonan
tranquilidad
cuando nos atormenta
la autoridad.
de libertad
cuando de ella nos privan
en realidad.
Miren cómo pregonan
tranquilidad
cuando nos atormenta
la autoridad.
¿Qué dirá el Santo Padre
que vive en Roma,
que le están degollando
a su paloma?
que vive en Roma,
que le están degollando
a su paloma?
Miren cómo nos
hablan del paraíso
cuando nos llueven balas
como granizo.
Miren el entusiasmo
con la sentencia
sabiendo que mataban
a la inocencia.
hablan del paraíso
cuando nos llueven balas
como granizo.
Miren el entusiasmo
con la sentencia
sabiendo que mataban
a la inocencia.
El que ofició la muerte
como un verdugo
tranquilo está tomando
su desayuno.
Con esto se pusieron
la soga al cuello,
el quinto mandamiento
no tiene sello.
como un verdugo
tranquilo está tomando
su desayuno.
Con esto se pusieron
la soga al cuello,
el quinto mandamiento
no tiene sello.
Mientras más injusticias,
señor fiscal,
más fuerzas tiene mi alma
para cantar.
Lindo segar el trigo
en el sembrao,
regado con tu sangre
Julián Grimau.
señor fiscal,
más fuerzas tiene mi alma
para cantar.
Lindo segar el trigo
en el sembrao,
regado con tu sangre
Julián Grimau.
(1960-1963)
Quilapayún
Enviado por Xavier Avelar











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