31 de marzo de 2013

VENEZUELA.

VENEZUELA
Burguesito en Barinas
El presidente encargado de Venezuela y candidato del oficialismo, Nicolás Maduro, denunció ayer que la derecha buscará generar violencia durante la campaña electoral que comenzará el martes y acusó al candidato opositor, Henrique Capriles, de elegir el estado natal del fallecido presidente, Hugo Chávez, Barinas, para su primer acto proselitista. “Tengo las pruebas de lo que ellos están planeando y el primer acto de violencia han decidido hacerlo el martes, aquí en Barinas, por eso el burguesito (por Capriles) decidió venir, para provocar al pueblo de Barinas y empezar la campaña electoral mandando un mensaje de violencia”, advirtió Maduro a través de la televisora estatal. El presidente interino emitió las declaraciones durante el acto de jura de las unidades de batalla de su comando de campaña, en el estado Barinas, situado en la región sudoeste venezolana. Según él, la decisión de Capriles, es una provocación. “Si el burguesito ese sigue con el caprichito de venir a Barinas a iniciar su campaña dejémoslo tranquilo, ni lo ignoremos, porque el 14 de abril le vamos a dar la pelea con 10 millones de votos”, añadió. Por su parte, Capriles contestó a través de Twitter que Maduro está frustrado porque no tiene pueblo que lo siga y su comando de campaña ratificó ayer el inicio de la campaña en Barinas.
Fuente:Pagina12


30.03.2013 
fuerte embate contra quienes critican a cuba y a los artistas que apoyan su candidatura 
Maduro contra la intolerancia 
El candidato oficialista denunció que la oposición prepara una campaña de violencia y que comenzará en el estado natal de Hugo Chávez, donde se presentará Capriles el martes. 
En un mítin político en la ciudad de Barinas, tierra natal del fallecido presidente Hugo Chávez, Maduro fustigó a quienes cuestionan a los artistas de televisión que recientemente se pronunciaron a favor de su candidatura para las elecciones del 14 de abril, en las que se cubrirá el cargo que quedó vacante por la muerte de Chávez.

"La derecha ha decidido hacer una campaña electoral de violencia, yo tengo las pruebas de lo que ellos están planeado y el primer acto de violencia han decidido hacerlo el martes, aquí en Barinas, por eso el burguesito (por el opositor Henrique Capriles) decidió venir, para provocar al pueblo de Barinas y empezar la campaña electoral mandando un mensaje de violencia", afirmó Maduro a través de la televisora estatal. Maduro agregó que la oposición también criticó la permanencia en Venezuela de miles de médicos y maestros cubanos, que apoyan las misiones sociales del gobierno para atender los sectores más pobres.

"Lo denuncio ante el mundo, herederos de Hitler dirigen campaña en Venezuela contra el pueblo de Cuba, igual a la campaña que justificó el Holocausto contra el noble pueblo judío", señaló. Maduro exhortó a la Fiscalía General de Venezuela a investigar la promoción de la intolerancia, especialmente contra los artistas que por pronunciarse políticamente han sido objeto de burlas y críticas en las redes sociales.

"No podemos aceptar como normal la intolerancia de la derecha con los artistas. ¿Es normal que amenacen a un actor porque diga que está con Chávez, que va a votar con Maduro?", preguntó. A la vez, Maduro indicó que la "burguesía aspira a que nuestro pueblo y nosotros con el pasar del tiempo dejemos de nombrar y recordar a Hugo Chávez."

"La burguesía aspira a que nuestro pueblo olvide a Hugo Chávez", dijo y reiteró su juramento de fidelidad "más allá de la vida" a la memoria del fallecido mandatario. Maduro es candidato del oficialismo para las elecciones de abril contra el opositor Henrique Capriles Radonski, quien perdió en octubre pasado ante Chávez.
Fuente:TiempoArgentino


30.03.2013
Venezuela
Maduro denuncia una campaña de violencia de la oposición
El presidente encargado de Venezuela denunció que la derecha buscará generar violencia durante la campaña que comenzará el martes y acusó al candidato opositor, Henrique Capriles, quien eligió el estado natal de Hugo Chávez, Barinas, para su primer acto proselitista.
"La derecha ha decidido hacer una campaña electoral de violencia, yo tengo las pruebas de lo que ellos están planeado y el primer acto de violencia han decidido hacerlo el martes, aquí en Barinas, por eso el burguesito (por Capriles) decidió venir, para provocar al pueblo de Barinas y empezar la campaña electoral mandando un mensaje de violencia", afirmó Nicolás Maduro a través de la televisora estatal, según reprodujeron las agencias de noticias AVN, Ansa, DPA y EFE.

El presidente interino emitió las declaraciones durante el acto de jura de las unidades de batalla de su comando de campaña, en el estado Barinas, tierra natal del fallecido exmandatario, situada en la región sudoeste venezolana.

"Ha tomado el camino equivocado, de ir a la provocación, que tiene que venir ese señor aquí, ¿acaso el nació aquí?", preguntó Maduro a los miles de chavistas que colmaron el complejo deportivo en la entidad llanera.

Según Maduro la decisión de Capriles, es "una provocación, de gente que se caracteriza por actuar con capricho, con inmadurez".

"Si el burguesito ese, sigue con el caprichito de venir a Barinas a iniciar su campaña dejémoslo tranquilo, ni lo ignoremos, porque el 14 de abril le vamos a dar la pelea con 10 millones de votos. Burguesito te espero en la bajadita para derrotarte con este pueblo gloriosos", advirtió.

Maduro también cargó contra la oposición, de quien dijo son los "herederos de Hitler", por la campaña de "odio e intolerancia" desatada contra los médicos cubanos y algunos artistas venezolanos que respaldan la candidatura de Maduro.

En tanto, Capriles contestó a través de twitter que Maduro está "frustrado" porque "no tiene pueblo que lo siga", según reportó Ansa.

El próximo martes, Capriles y Maduro iniciarán en forma oficial la campaña electoral y, ambos anunciaron que lo harán desde el estado Barinas.

Los candidatos se medirán en elecciones el 14 de abril para determinar al sucesor de Chávez, según convocó el Consejo Nacional Electoral el 5 de marzo.
Fuente:Telam


La construcción de la Patria Grande
Año 6. Edición número 254. Domingo 31 de marzo de 2013
Por Modesto E. Guerrero. Sur en América 
latina internacional@miradasalsur.com
Venezuela. Cómo es el programa conocido como Segundo Plan Socialista de la Nación 2013-2019, ideado por el comandante Hugo Chávez y que sirve de plataforma política para el candidato presidencial Nicolás Maduro.

Cuando el 11 de marzo, Nicolás Maduro inscribió su candidatura en el Consejo Nacional Electoral y les habló a las casi 50 mil personas congregadas y cargadas aún por el duelo, declaró que no hablaba en nombre propio sino del líder muerto, y que no estaba allí para otra cosa que no fuera ser el candidato del Programa de la Patria. También conocido como Segundo Plan Socialista de la Nación 2013-2019.

El primer Programa fue propuesto por el extinto presidente en diciembre de 2006, tras ganar por tercera vez seguida las elecciones presidenciales. Aquella vez adoptó un carácter especial en términos de contenido programático y del hombre que lo propuso. Hacía apenas un año atrás, el líder bolivariano había decidido superarse a sí mismo como nacionalista de origen militar y convertirse en el más poderoso propagandista del socialismo de los últimos tiempos.

Con ese ímpetu escribió los trazos gruesos del Programa Nacional de Desarrollo Simón Bolívar-Transición al Socialismo 2006-2013.

Es posible que las palabras de Nicolás Maduro en la explanada del CNE fueran incomprendidas para la mayoría de la prensa comercial del mundo, convocada y acostumbrada a reducir candidaturas y movimientos a la voz y figura de sus líderes o al tono externo de sus proclamas.

Maduro, con su chavismo después de Chávez, sorprendió a más de un enemigo, pero también a muchos amigos prendidos del proceso bolivariano por moda, sensaciones superficiales o amistades pasajeras.

Hablar en nombre de un programa es un compromiso superior a la invocación de un líder o la continuidad de un gobierno.

Una de las extrañezas creativas del movimiento bolivariano, incluido su gobierno de transición, es que se rige por un programa teórico-político de orientación general de su vida militante, social y gubernamental.
Ser el candidato de este programa confiere un grado de compromiso que va más allá de la lealtad necesaria a una memoria personal o una herencia política. E impone una responsabilidad social que deberá ser medida en términos de conductas y políticas públicas.

Allí, exactamente en ese punto, nace la relevancia y el interés particular de este Programa, llamado “De la Patria”.

Fue elaborado entre finales del año 2011 y mediados del año 2012 por el propio Hugo Chávez, y usado como su texto de campaña para las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012.

Para su escritura y desarrollo teórico, Chávez se apoyó en la elaboración programática realizada en 2006, junto con su equipo de asistentes intelectuales.

Pero esta vez, con mayor madurez y fuentes de información, se pudo basar en algunos de los mejores autores de la teoría política mundial. Por su despacho y el de sus asistentes circularon fichas sistematizadas del marxista húngaro Ítzvan Mészáros, del geógrafo norteamericano David Harvey, de varios de los premios Pensamiento Crítico otorgados en Caracas (como el argentino Enrique Düssel), escritos sueltos de Fidel Castro sobre los riesgos mundiales del militarismo y una decena de estudiosos de la economía, la política, el ambientalismo y las relaciones diplomáticas del mundo actual.

Un programa como pocos. Si es cierta la opinión de Lenin, de que la validez científica de un programa se mide por el grado de organicidad y coherencia de sus partes componentes en relación con su objetivo general, este Programa de la Patria, cumple esos requisitos.

Se compone de “Grandes Objetivos Históricos, objetivos nacionales, estratégicos y generales”, que son discriminados en cinco partes:

. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional.

. Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo.

. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América.

. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria

. Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana.

Uno se podría preguntar, para someterlo a la prueba leninista, de qué valdría la pluripolaridad global y la preservación del planeta, o la construcción de Venezuela como potencia intermedia en el juego mundial de poderes, si el Estado-nación no logra blindar su soberanía nacional.

Más aún, ningún proyecto o transición al socialismo guarda sentido sino es sobre ese prerequisito: la soberanía, alfa y omega de todo país atrasado, sometido a las condiciones del mercado mundial y el imperialismo.

Con la patria al hombro. Hugo Chávez realizó once grandes actos de campaña el año pasado, un dato que ya develaba el grado de deterioro de su organismo, incapacitado para recorrer el país de punta a punta, como lo hizo en nueve momentos anteriores, para elegirse y reelegirse presidente, hacer ganar a sus gobernadores y alcaldes y en los tres referendos que pusieron a prueba al movimiento y el gobierno.

En esos once actos del año 2012, el candidato Chávez expuso en nueve oportunidades ese programa, leyó partes centrales de su texto y pidió a sus seguidores y seguidoras que lo leyeran, estudiaran, subrayaran y opinaran sobre él. “Es un programa para el debate”, proclamó cuando inscribió su candidatura el 11 de junio del año pasado.

Esa calurosa jornada caraqueño, con el libraco programático en las manos e inspirado como un solitario profesor de filosofía, se tomó media hora de los casi 90 minutos que habló, para leer a los asistentes, partes completas de cada capítulo y realizar un diálogo casi pedagógico con su gente, repitiendo frases clave y preguntándoles sobre ellas para verificar si habían comprendido.

No se conoce ni desde el gobierno, el PSUV o los movimientos una evaluación de la lectura, el debate y la comprensión del Programa de la Patria. Sería de una gran utilidad política para medir el grado previsible de resistencia del chavismo a las pruebas de que deberá enfrentar en el próximo período presidencial.

Si uno se guía por la suma de aportes recibidos por la página web habilitada para recibir aportes programáticos, debe inferirse que fue un debate de varias decenas de miles, pero si se amplía la medición a los efectos del discurso de Chávez sobre millones de chavistas, el efecto se multiplica, aunque no se haya expresado en mensajes escritos y enviados. Se contabilizaron más de 111 mil aportes recibidos por mensajes electrónicos.

Este alto grado de democratización de un programa de Estado o gobierno, no tiene precedentes en la historia de la izquierda, por lo menos no a esa escala ni de esa manera. Este hecho no habilita conclusiones sobre la calidad de lo discutido y aportado, tampoco se sabe cuánto de lo aportado fue incorporado al texto original por los encargados de hacerlo.

Decenas de artículos de chavistas individuales y de movimientos, publicados por el diario Aporrea entre junio y octubre, criticaron que sus opiniones no eran recibidas, procesadas o incorporadas. Aún siendo cierto este cuestionamiento, la novedad estuvo en que por primera vez un movimiento anti imperialista enarbola un programa socialista de vocación humanista y al mismo tiempo lo somete al debate público.

Uno de los datos más desconocidos del último momento del chavismo es el valor que tuvo el Programa de la Patria en el voto de octubre de 2012.

Este texto, proclamado y profetizado por el comandante durante su campaña con la pasión de un testamento, fue un dispositivo clave en la resolución del voto que lo llevó al triunfo.

Hasta junio de 2012, cualquier observación a la vida real del chavismo, más allá de los hoteles que juntan a los invitados internacionales, permitía saber que la tendencia al voto estaba en caída. Ese fenómeno negativo había comenzado en diciembre de 2007, como lo demostraron estadísticamente los sociólogos chavistas Javier Bardieu y Reinaldo Iturriza, entre otros.

La novedad es que en 2012, había llevado la situación electoral del chavismo a su punto más crítico. En la dirección del PSUV el estimado de punto eran de 2 o 3 sobre el opositor Capriles, en el mes de julio.
El factor dinamizador del voto chavista tuvo varias causas. Una de ellas fue que el presidente, aún enfermo se hubiera puesto la campaña al hombro, aun a sabiendas del riesgo mortal que implicaba.


Lo decisivo de ese Programa. En él vieron los militantes y cuadros chavistas, las respuestas que necesitaban para seguir confiando en el gobierno y el líder que sostienen desde 1992. Sin ese programa de contenidos sociales radicales, es difícil saber cuántos de esos militantes y cuadros habrían realizado la campaña. Lo que sí se podría notar entre junio y julio es que no querían hacerla.

Un caso raro. Son muy pocos los movimientos nacionalistas o antiimperialistas de la historia, con un comportamiento similar de madurez. Una madurez que debe ser medida en dos dimensiones. Por el hecho mismo de tener un programa común del movimiento, y por la calidad taxonómica del mismo. El Movimiento 26 de Julio, en Cuba, es un caso positivo, similar al de Venezuela, con la diferencia de que su líder fundador sigue vivo y coleando, aunque retirado en sus cuarteles de “invierno”.

El 14 de julio. Buena parte de la acción y asambleas de sus movimientos sociales, de los discursos de los jefes del Estado, incluso de las alocuciones de sus jefes militares, conversaciones cuartelarias o de las clases impartidas en la Universidad de las Fuerzas Armadas, se inspiran o abrevan en los textos de este corpus de ideas, propuestas, objetivos y estrategias, llamado Programa de la Patria.

Analizado en su conjunto y sus variados contenidos, este escrito dejado por el comandante Chávez como un legado programático, es mucho más que un programa y sobre todo mucho más que para una patria, o la patria, excepto que sea entendido en el sentido amplio, continental, americanista, que le diera Simón Bolívar a ese término cuando proclamó en 1826, en el Congreso Anfictiónico de Panamá, que “Para nosotros la patria es América”.

Esto lo muestran las dos últimas estrategias, que proponen “Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria”, y, agrega: “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana”.
Fuente:MiradasalSur

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