7 de marzo de 2013

VENEZUELA.

MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013
¡Hasta siempre, Comandante! 
Por  Homar Garcés
Es difícil resignarse ante la muerte de un líder que despertó pasiones, emociones y conciencias entre millones de personas como nunca había ocurrido antes, tanto en Venezuela y en nuestra América como en el resto del mundo. Un líder que supo interpretar las necesidades, el sentimiento y las esperanzas de un pueblo que fuera engañado, humillado, marginado y masacrado a lo largo de cuarenta años por las elites gobernantes.

Un líder que reavivó la confianza en el socialismo como alternativa revolucionaria frente a la depredación, el intervencionismo militar, las injusticias y las desigualdades generadas por el capitalismo cuando muchos aceptaron sin chistar el veredicto de sus apologistas al desmoronarse la Unión Soviética. Un líder, en fin, que supo comprender la trascendencia de su papel histórico y lo asumió a plenitud -sin mezquindad y a tiempo completo- en beneficio de aquellos que jamás perdieron la fe respecto a que él sabría y haría mucho por dignificar sus condiciones de vida. Por eso, decir que Hugo Chávez Frías ha muerto es una mala jugada de quienes, de una u otra forma, le acompañamos en este arduo camino de construir la patria nueva y la revolución bolivariana socialista. Sería concederles la razón a aquellos que, enceguecidos por sus apetencias personales de poder, mantuvieron posiciones de evidente lacayismo, subordinados siempre a los intereses del imperialismo gringo, con la vana ilusión de parecerse a sus amos capitalistas.


En retribución a esa dedicación de Chávez en hacer realidad los anhelos republicanos, independentistas, igualitarios, integracionistas, ciudadanos y democráticos de Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, además de otros próceres de la amplia geografía latinoamericana y caribeña, a los cuales se sumaran (sin contradicción) los contenidos en el socialismo revolucionario; los chavistas tienen ante sí el reto de mantener, profundizar y consolidar los cambios necesarios para que la revolución bolivariana socialista no naufrague y no se pierda ese gran esfuerzo hecho por el Presidente. Para ello es fundamental que se alcance la unidad orgánica de los revolucionarios sobre un programa común, sin los sectarismos partidistas que desde siempre han obstaculizado este propósito que -ahora más que nunca- es harto necesario para la continuidad del proceso revolucionario bolivariano. Dicho propósito, sin embargo, no podrá cumplirse sin que exista sinceridad de parte de todas las organizaciones sociales y políticas que respaldaron a Chávez en cuanto a la promoción, activación, formación teórica y organización autónoma del poder popular, con énfasis especial respecto al pleno ejercicio de la democracia participativa y protagónica, en una primera fase, para luego convertirse, en una fase posterior, en democracia directa, transformando radicalmente todas las estructuras de la sociedad existente.


Ahora sólo nos resta exclamar ¡Hasta siempre, Comandante!, reafirmando con ello el compromiso revolucionario que debe caracterizarnos a quienes hemos luchado por forjar una sociedad de nuevo tipo bajo los ideales del socialismo revolucionario, poniendo todo nuestro empeño en que dicha sociedad (incluyente, de unidad en la diversidad e internacionalista) sea algo posible y no simple discurso de demagogos y oportunistas.


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013

Hugo Chávez. El que abrió la cancha 
Juan Francisco Coloane
Los procesos políticos en cualquier nación de América Latina han estado históricamente distorsionados por la intervención extranjera. Es así que uno de los grandes logros de Hugo Chávez como presidente de Venezuela fue haber abierto la cancha en la región del predominio casi absoluto de Estados Unidos. El concepto de que “Chávez abrió la cancha” es del sociólogo y político argentino Eduardo Bustelo Grafigna.

Pocas veces en el contexto de la región, la preocupación de Estados Unidos había estado más centrada en el fenómeno de la revolución bolivariana que encabezó Hugo Chávez. Para Estados Unidos representó el epítome del llamado peligro populista que antecede a la insurgencia. Según el SSI (Strategic Studies Institute. Pentágono), Venezuela es central en el control estratégico de América del Sur y el sur del Caribe. Desde su última reelección, el punto rojo en el mapa insurreccional del Pentágono se puso más reluciente aún y comenzó a titilar como si fuera una alerta roja permanente.


Más allá del petróleo, su ubicación geográfica privilegiada la convierte en enclave estratégico. También es conocida la trayectoria europea para tener influencia en ésta zona. El cruce de intereses europeos se observó nítidamente en las editoriales y columnas de opinión del diario El País de España que estuvo en la vanguardia mediática para contener la llamada influencia chavista en la región.


Consolida su ideario por la revolución bolivariana, cuando vence en la elección presidencial de 2006, con un 63.8 %, contra un 36.9 % del opositor Manuel Rosales. Aún así, los medios de oposición descalificaron la aplastante victoria a que se habrían distribuido listas de personas que perderían sus privilegios si no votaban por Chávez.


Sin embargo, pasó más que eso. Venezuela comienza a crecer económicamente con una tasa bordeando el 10%. El país es reconocido internacionalmente no sólo por su riqueza petrolera, sino por su capacidad de negociar y establecer proyectos de integración.


Hubo costos también. En función de la actividad económica, Venezuela optó por destinar una parte importante de su copiosa liquidez al capital financiero, a la inversión externa y a estimular el consumo suntuario desactivando en parte la manufactura local. Esta política generó desequilibrios que derivaron en disminución de empleos y un mayor gasto social para amortiguar. En todo caso fue la ruta elegida por la mayor parte de las economías que acumulaban volúmenes importantes de liquidez y que por las tendencias del mercado mundial no podían transformarse bruscamente en economías manufactureras. Después vino la crisis de 2008, que también Venezuela la sufrió aunque pudo absorberla por su petróleo.


El país no obstante estuvo siempre en la mira de la seguridad estratégica de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Desde la batalla contra España (1898), para obtener la posesión de Cuba, Estados Unidos ha querido echar mano de Venezuela. Juan Vicente Gómez, comandante general del Ejército permanece en el poder 25 años (1908-1933) es el que coloca a Venezuela finalmente en una posición de dependencia de Estados Unidos.


Aunque nunca ocupada territorialmente por Estados Unidos, como República Dominicana en distintos períodos, o Cuba 1898-1908), Venezuela a partir de la explotación petrolera, comienza a ser invadida en todos los sectores de su economía y tejido social. Recibe una gran cantidad de inmigrantes de Europa, Estados Unidos y América Latina que se integran a la industria petrolera y ramas subsidiarias. Venezuela crece y se hace más cosmopolita convirtiéndose en uno de los países más complejos de la región.


Sobre Hugo Chávez se dijo de todo. Que fue un factor de desestabilización en la región fue lo más suave. Que tenía conexiones con el terrorismo internacional ha sido la más grave, como fueron los argumentos de los políticos de la derecha chilena contra la candidatura de Venezuela para ocupar una posición en el Consejo de Seguridad de la ONU


Internamente los detractores lo acusaron de haber polarizado el país. Teodoro Petkoff, miembro de la ultra izquierda de los años 60, era un furibundo anti Chávez como muchos otros miembros de la ultra izquierda venezolana. Con todo, la “vía de Chávez” nunca fue la “vía de Cuba”. Alberto Garrido un analista político venezolano la descartaba: “Chávez es un pragmático. Si ve que lo de Cuba no funciona para Venezuela, el no lo aplica. No tiene nada que ver con que admire a Fidel Castro”.


El gran legado de Hugo Chávez es como reformador político. Su mayor aporte es haber quebrado el sistema de los dos partidos que marginaba a gran parte de la población y aceleró el proceso de empobrecimiento. En este sentido abre el verdadero proceso democrático quizás como en ningún otro país de la región. Las afirmaciones del encargado regional de la agencia estadounidense Human Rights Watch, José Vivanco, en cuanto a que Venezuela no es democracia se desacreditan por el propio proceso democrático bolivariano abierto y discursivo. Vivanco, un abogado chileno, se resiste a reconocerlo por un subjetivismo propio de un anti reformista (o anticomunista), que distorsiona su racionalidad y no tolera una contestación al modelo existente. Los partidarios señalarán que su mayor contribución fue hacer sentir a la gente más excluida que participaba en las decisiones. Claramente, la mayoría que apoya a Chávez piensan “que es su gobierno”. A pesar de que algunos analistas digan que Chávez polarizó, es claro que el fenómeno se debe más a la frigidez política de la social democracia convencional y la derecha para solucionar problemas políticos y sociales que ellos mismos fabricaron vía corrupción e incapacidad de generar mayor equidad y participación política efectiva, no de papel.


Hugo Chávez desordenó y reordenó “la cancha” de la política internacional en la región como nadie lo había hecho desde la década de 1960. En gravitación quizás solo comparable a Fidel Castro y su equipo con su revolución. Partidario o no de sus políticas, el que analiza debe reconocer esa nueva realidad que dejó Chávez.


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

Por Chávez… por Nuestra América 
Por Alejandro L. Perdomo Aguilera
Chávez, ejemplo de virtud y de entereza, imagen inmortal del sueño bolivariano, de la unión de Nuestra América, de la esperanza y el valor de los pueblos que claman día a día por el triunfo de la segunda y verdadera independencia.

Chávez es pasado, presente y futuro; sus ideas y sus sueños quedarán inmortalizados en las mentes y los corazones de muchas generaciones; porque demostró con su vida, que la lucha por la emancipación no morirá jamás, que el ansia de los hombres y mujeres de Nuestra América, por una vida más digna y plena, ameritan toda la consagración, el amor y el valor de nuestros pueblos. Chávez es, por su vida y su legado, la prédica con el ejemplo, la luz en el horizonte del símbolo de la unidad de Nuestra América.


Sí…, Chávez ha muerto, pero también ha nacido, germina en una tierra divina, donde habitan los próceres de nuestras emancipaciones. Está allí porque tiene el valor único, de haber reavivado en las nuevas generaciones el sueño bolivariano; porque demostró que sólo los que sueñan con lo imposible, logran lo posible. Sus luchas por la verdadera liberación derribaron fronteras, transgredieron tabúes e invadieron espíritus; forjando la unidad, como la plata en las raíces de los andes, para las luchas contra los hegemonismos, las castas y la desesperanza.


Sí…, Chávez ha muerto, pero seguirá vivo, porque se ha convertido en el alma de la segunda independencia, porque desplegó la llama de la revolución, regando la esperanza y el amor por toda la Madre América.


Desde esas últimas comparecencias, cuando enfrentó con valor y nobleza la realidad que le confrontaba, habló con pasión, desde el torrente de su corazón, para que jamás murieran sus ideas, para que su pensamiento y sus esfuerzos por una vida mejor para nuestros pueblos, continuara encarnada en las nueva generaciones.


Adiós Chávez, con amor sincero y respeto pleno, te escribe uno más de este hermano pueblo cubano, que hoy sufre con Nuestra América, la terrible perdida de tu presencia física, pues siempre estarás en nuestros corazones.


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

Hugo Chávez, Hasta la Victoria Siempre 
Por Gustavo Robles
Hugo Chávez ha muerto. Estaba intentando escribir algo al respecto, pero no sabía muy bien por dónde empezar. Lo primero que tengo que decir es que estoy conmovido, más allá del desenlace previsible y temido, y de las críticas que pueda hacerle desde mi postura ideológica. Es que con el Comandante bolivariano no cabían medias tintas: podemos decir sin temor a equivocarnos que la realidad política de América Latina desde 1998 lo tiene como ineludible referencia, y aún la del mundo entero.

El desdén hacia el marxismo y el leninismo, la instalación a nivel mundial de esa rara acepción "del siglo 21" al socialismo, pero sobre todo casos como el del compañero Julián Conrado y la intromisión en la lucha de clases de nuestro país a favor del proyecto kirchnerista que claramente nada tiene que ver con el socialismo sino todo lo contrario, hacía que todo marxista con coherencia ideológica se incomodara ante esas posturas de Chávez.


Pero hay que saber leer los procesos. También hay que tomar en cuenta el tremendo huracán de sentimiento antiimperialista que desató y encausó la irrupción del líder venezolano, aún en los tiempos en que el neoliberalismo se pavoneaba soberbiamente en nuestro continente. Chávez fue el emergente del enorme descontento popular después de décadas de sufrimiento por la aplicación a rajatabla de las políticas del Consenso de Washington en los países de la región. Y lo hizo desde un discurso que asumía nada menos que a la Cuba Revolucionaria como guía continental para esa lucha, tal vez más en el plano de lo simbólico que en el ideológico, pero suponía un tremendo golpe a la comodidad de los “señores” que se creen los dueños de la Tierra. Hay que rescatarle la capacidad para construir poder y ponerse a la vanguardia de los sectores más humildes, para colocarse en el centro de la discusión política mundial desde un país subdesarrollado, para ubicarse a la cabeza de la resistencia latinoamericana al neoliberalismo, y para ganar todas las elecciones en las que se presentó, a pesar de lo cual la burguesía internacional lo tildó temerariamente de “dictador”.


Chávez marcó una huella indeleble en la historia de Nuestramérica. Hay un antes y un después de su figura. Sin él, las corrientes antiimperialistas que hoy se desarrollan en estas tierras sureñas marginadas de los placeres del Norte poderoso, no hubiesen sido posibles. Habrá que cuidar estos procesos de soberanía de los pueblos y radicalizarlos, porque cualquier paso atrás sería catastrófico para los que soñamos con un mundo diferente al desigual que hoy vivimos.


Sin temor a avergonzarme, puedo decir que, después de la desazón por la caída de la Unión Soviética, hubo dos hechos que yo sentí como aire fresco cuando parecía que todo estaba perdido: uno, la irrupción en la Selva Lacandona del Ejército Zapatista. La otra, en 2005 en Mar del Plata, cuando en medio de la lucha contra el ALCA, rodeado de mandatarios que se oponían al acuerdo continental propuesto por Bush desde identidades no definidas y pacatas, hubo alguien que desde las tribunas del estadio mundialista se atrevió a gritar una palabra que el establishment quiso borrar de la consciencia mundial: “Socialismo”, dijo Hugo Chávez.


Nunca me voy a olvidar de aquél momento histórico. Como tampoco de los discursos memorables en las Naciones Unidas, denunciando el “olor a azufre” que había dejado Bush a su paso. Aire fresco. Y eso merece el máximo de los respetos, al menos de mi parte


Hugo Chávez estaba ubicado claramente del lado de la lucha de los pueblos por su liberación. Era un compañero con el cual podía no compartirse sus políticas y hasta discutir su postura ideológica, pero los que hoy festejan su muerte están en las metrópolis imperiales y los que lloran son los más humildes de estas tierras


Compañero Chávez, Hasta la Victoria Siempre.


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

Chávez: Muere el Hombre pero nace la Leyenda
Por Rudis Flores 
Tu muerte es la expresión de la última batalla que no pudiste vencer, tu muerte no tenia hora ni tarjeta de invitación y llegó en el momento en que tú pueblo alcanza un nivel de madurez sobre la construcción de la patria grande. Hoy miles y cientos de revolucionarios en todo el mundo te lloran y lamentan tu partida, están dispuestos a defender tus ideas, proyectos, tus sueños al igual que los de Bolívar, Martí y a escribir aun con su sangre desde distintas trincheras que alumbran la construcción de un nuevo tipo de sociedad.

Nunca un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender como su revolución, su patria, sus derechos, hoy más que nunca tu pueblo necesita tus ideas, tu virtud y todo lo que te hizo hasta hoy luchar contra la injusticia social, contra la oligarquía y la incesante forma de agresión de la política exterior del imperio.


Luchaste por los pobres, por los explotados, los oprimidos, por un mundo mejor, asumiste tu responsabilidad histórica, no miraste de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber y que ese es el único hombre práctico cuyos sueños de hoy serán las leyes del mañana, le enseñaste el camino a tu pueblo y a los latinoamericanos, hoy nuestra responsabilidad es doblemente mayor y tenemos que cumplirla.


Desde joven demostraste impecablemente tu dolor ante la injusticia, soportaste las envestidas más grotescas del imperio, supiste encarnar en el corazón del pueblo que después del golpe de estado supo defender a su presidente y demostró la maduración de tu gente envestida de valor y fuerza contra quienes intentaron derrocarte.


Te convertirás en el guía eterno de tu pueblo y tu semilla germinara en todo el continente, tu legado no caducara jamás, en la medida que tu pueblo avance se agrandara la fuerza inspiradora de tu espíritu revolucionario, de tus sentimientos de unidad y solidaridad con nuestra América, de tus principios morales profundamente humanos, patrióticos y socialistas.


Es imposible no derramar una lágrima, te llora todo un pueblo y el mundo entero, ahora no estás físicamente, pero resucitaras en la sonrisa de los niños, de los campesinos, de la mujeres, de los trabajadores y en la patria grande que tu soñaste.


¡““ VIVA VENEZUELA!”” ¡““ VIVA AMERICA LATINA!”” ¡““VIVA CHAVEZ!””


¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE COMANDANTE!


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013

Hugo Chávez o el testimonio de una batalla inconclusa 
Por Miguel Mazzeo (LA HAINE)
Hugo Chávez está bienaventuradamente muerto para el imperialismo y sus animales dóciles desparramados por todo el orbe.

Esos mismos que ya habían escrito su muerte en 2002, esos que nunca se cansaron de prodigarle insultos y odio de clase en sus versiones más descarnadas.


El comandante Hugo Chávez está desoladoramente muerto para el pueblo pobre, para los oprimidos, los luchadores, los soñadores, de Venezuela y Nuestra América. El desamparo se puede leer en sus rostros, en sus ojos empozados de tristeza.


Sus ampulosidades verbales, sus contradicciones, sus transacciones (algunas inevitables para quien ejercía el gobierno de un Estado periférico en este contexto histórico), las coexistencias pactadas que toleró, los funcionarios y figuras indefendibles que buscaron anular toda praxis antisistémica de los y las de abajo y que él, en ocasiones, arropó equívocamente, no deberían ocultarnos las porciones de Chávez más nuestras: los puntos de fisura en la dominación que él hizo posible, los ejercicios de des-alienación y las experiencias de contra-hegemonía que alentó (directa o indirectamente), las porciones de patria que puso a disposición de hombres y mujeres del pueblo que nunca habían tenido patria, el "nosotros" libertario que ayudó a fundar con cascadas de palabras y de acciones, su histórica contribución a la diversificación y enriquecimiento del campo popular en Venezuela y en Nuestra América.


En síntesis: el campo de posibilidades políticas que desbrozó para los y las de abajo, el proceso popular constituyente que supo inaugurar, las posiciones que ayudó a conquistar para los y las que luchan por la justicia y la dignidad en cualquier rincón del planeta. Algo que jamás le han reconocido los y las que se jactan de su inmunidad a las pasiones plebeyas, los y las que se detienen al borde la vida para conservar la fidelidad a algún pensamiento estático y cosificante o a los modelos pulcros como un teorema.


Por supuesto, estos aspectos son ignorados también por quienes entienden y practican el chavismo -dentro y fuera de Venezuela- como un camino apto para conservar los pilares del antiguo régimen, un camino que tapizan con retóricas inflamadas pero invariablemente negadoras de la lucha de clases. Se trata de aspectos sistemáticamente obviados por quienes ven en el chavismo una trinchera para conservar e incrementar sus privilegios; por quienes quieren hacer pasar lo contradictorio por lo distinto; por quienes quieren ocultar los actos de entrega y dominación con una boina roja, con retórica y épica revolucionaria; por quienes defienden nacionalizaciones a medias y desde arriba y un anticapitalismo en cuenta gotas y en los márgenes del sistema.


Empoderamiento y democratización desde abajo versus cooptación y clientelismo. Revitalización insurgente versus delegación y mediación estatista.


Socialismo de Nuestra América versus "posneoliberalismo" y perpetuación del capital globalizado bajo sistemas más o menos progresistas.


Así de paradójica continua la historia de Venezuela. Así de inconcluso permanece este proceso histórico. Así de indefinido lo deja Chávez. Pero... ¿Por cuánto tiempo? No hace falta ejercer el oficio de los augures para percibir que las tendencias libertarias, revolucionarias, antiimperialistas, anticapitalistas (y defensoras del poder popular como camino y meta), no podrán convivir por mucho tiempo con el proyecto del imperio y las clases dominantes, un proyecto que, en lo sustancial, no es antagónico con el de la "boli-burguesía" o la "burocracia bolivariana", un proyecto extractivista y rentista, (o neo-desarrollista, en el mejor de los casos).


Las alternativas no abundan. Todo indica que si no se dan pasos acelerados y significativos en pos de una transición al socialismo, el destino inmediato será el de una restauración imperialista, que podrá asumir los clásicos perfiles conservadores y reaccionarios o que podrá reivindicar horizontes de "desarrollo" y de "integración social" revestidos de parafernalia pseudo-socialista, incluso sin abjurar de algunas líneas de continuidad respecto del chavismo.


Acaba de morir el hombre que irradiaba fulgores, que encendió chispas de conciencia, que supo alentar el sueño de una vida más abundante en trabajadores, campesinos, estudiantes, vagabundos y poetas.


Acaba de morir el dirigente político herético que desde el lugar menos pensado, en el momento menos esperado, en medio de la inhospitalidad de la posguerra fría, corporizó -desde un gobierno, desde un Estado!- el sueño revolucionario, al tiempo que alentó la integración regional y la multipolaridad.


Acaba de morir el gran comunicador que más allá de las mistificaciones asumió un rol político clave para reinstalar la causa del socialismo en Nuestra América y el mundo, recuperando el valor estratégico del socialismo, reinstalando la idea de su vigencia histórica, retomado el proyecto de traducir Marx a Bolívar, socialismo a Patria, socialismo a Nuestra América. Nada más y nada menos que la cifra de cualquier proceso revolucionario auténtico en este costado del mundo, y no una "contradicción restallante" según la letanía de la izquierda dogmática y eurocéntrica. La izquierda sin sujeto y sin destino, convencida de la incompatibilidad entre el socialismo y la utopía de libertad, soberanía y unidad de los libertadores de Nuestra América.


Raro bonapartismo este que ayudó a convertir a un conjunto de organizaciones y movimientos de la sociedad civil popular en el eslabón más débil de la cadena de colonización y dominación.


Raro bonapartismo este que ayudó a que los oprimidos del país descubran su identidad como clase junto con sus capacidades para transformar la realidad.


Raro bonapartismo este, aún considerando la flexibilidad de tan gastada e inútil categoría teórica. Raro y heréticamente descarriado.


Raro populismo este, si cabe la utilización de otra categoría igual de imprecisa y amplia. Raro, porque cabalgó (y cabalga) sobre una contradicción, y uno de sus polos abriga una potencialidad emancipatoria. 


¿Qué rumbos tomará ahora la Revolución Bolivariana? ¿Será el Chávez símbolo tan importante como el Chávez de carne y hueso? ¿Podrá el joven mito conjurar la dispersión? ¿Se invocará su nombre como bandera del proyecto revolucionario y libertario original o será el signo del simulacro de socialismo que impulsan las corporaciones y la burocracia? ¿Se invocará su nombre sólo como sostén de proyectos liberadores o su nombre podrá ser invocado en vano y servir de soporte para una América Latina ajena, de factoría, estancia, fundo, shopping center, zona franca y cuartel policial? ¿Qué harán ahora el imperio y las clases dominantes para eliminar las ansias del pueblo venezolano de dirigirse a sí mismo?


No debemos olvidar el proceso histórico con el que se entrelaza indisolublemente la figura de Chávez. Un proceso histórico que arranca, cuanto menos, en el Caracazo de 1989 y que tiene un pico muy alto en puente Llaguno, cuando el golpe de 2002. Mencionamos los hitos más imponentes e históricamente determinantes, pero no pasamos por alto la existencia de infinidad de hitos pequeños, cotidianos y a veces imperceptibles. Este proceso histórico, seguramente, encontrará nuevos cauces. Porque aunque resulte una obviedad, no hay que olvidar que Chávez es también el nombre de una experiencia histórica realizada por el pueblo venezolano, una experiencia que está más abierta que nunca. Chávez es el testimonio de una batalla inconclusa. El sentido presente y futuro de su figura se dirimirá en la práctica, en la lucha de clases y en la lucha de calles.


De todas maneras, hoy nos resultan agobiantes los análisis históricos "macro". Hoy no nos sirven de consuelo las visiones totalizadoras. Hoy, nosotros, presuntamente inmunizados frente a las patologías caudillescas y las figuras volcánicas, no podemos evitar sentirnos abrumados por la angustia ocasionada por la perdida de una voluntad individual demasiado radiosa y excepcional. Hoy no podemos esquivar la certeza de sabernos más solos en un mundo que nos parece un poco más desencantado que ayer.


Hoy nuestro corazón endeble añora su presencia.


Mañana mismo, seguramente, habrá que comenzar a llenar este vacío: con pueblo brillando con luz propia, con pueblo organizado, unido y conciente, con discusión en la base, con formas de mando populares y democráticas, proyectando las mejores praxis antisistémicas desarrolladas por el pueblo venezolano en los últimos 25 años.


Hasta la victoria siempre, querido comandante.


Miguel Mazzeo (Escritor. Docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Militante del Frente Popular Darío Santillán de Argentina).


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

España y Chávez: la historia no nos absolverá 
Por Pascual Serrano (EL DIARIO)
Los trece años de presidencia de Hugo Chávez en Venezuela y el desarrollo de la revolución bolivariana pasarán a la historia como el mayor fenómeno político mundial del que más cosas han contado los medios de comunicación para, paradójicamente, desinformar de la realidad. Comencemos por las odiosas comparaciones.

Mientras en España votábamos a gobiernos que han llevado a un 21,1% de la población por debajo del umbral de pobreza (1) y disparaban al 45% la pobreza infantil (2), el Hugo Chávez estigmatizado en nuestros medios reducía la pobreza de Venezuela un 44%, según datos de la CEPAL, lo que suponía que cinco millones de venezolanos dejaron de ser pobres.


Venezuela ocupó, por cuarto año consecutivo, el primer puesto regional en apoyo a la democracia, con un 77% de respaldo popular que se demuestra con una participación electoral de más del 80 %, el 55% de la cuál votó a Chávez en las últimas elecciones presidenciales. En 1998 la participación era tan solo del 54%. En España, en cambio, un 86% asegura que la situación política es mala o muy mala y un 93% de españoles está a favor de modificar la Constitución (3). En las últimas elecciones generales la abstención, junto con el voto nulo y el blanco, sumaron el 30%, y Mariano Rajoy fue presidente del gobierno por el apoyo a su partido de tan solo el 22% de los españoles.


Mientras Hugo Chávez subió el gasto social al 60% de todos los ingresos nacionales percibidos, en España, en 2010, fue del 25,7% del PIB (4). Cuando España se ha convertido en el país con más desigualdad social de la eurozona (5), Venezuela, entre 1998 y 2008, vio una disminución del 17'9% de esta desigualdad social, según la CEPAL.


Mientras 14 millones de venezolanos acceden a alimentos subsidiados por el Estado y el 61% de la población venezolana compró este año alimentos en puntos de venta del Estado (6), en España aumenta el IVA de los alimentos del 8 al 10% y decenas de miles de ciudadanos dependen de la caridad de comedores sociales privados para subsistir.


Durante 2011 el gobierno venezolano ha repartido 146.022 viviendas entre los más empobrecidos. En España, según el Consejo General del Poder Judicial, se producen 526 desahucios diarios ( Público, 2-10-2012). (7)


Gracias a estas políticas, Hugo Chávez ha sido el líder político que más apoyo ha ido logrando en la urnas y en la calle de su país durante más de una década pero, curiosamente, es el que ha sufrido en España más editoriales críticos, más insultos, más acusaciones de dictador, más mentiras y más conspiraciones mediáticas para derrocarle. Al final los medios lograron su objetivo: que Hugo Chávez tuviera una mala imagen en España. Según el Barómetro del Real Instituto Elcano de diciembre de 2010 (8), Chávez era con diferencia el líder peor valorado por los españoles: recibe un 1,7 en una escala de 10. Pero no son los españoles quienes deben elegir al presidente venezolano, son los venezolanos, y éstos no eran rehenes de los medios españoles porque podían apreciar cada día sus políticas. No es la primera vez que la valoración de un líder político es muy diferente fuera que dentro de su país. Mientras los ciudadanos soviéticos maldecían a Mijaíl Gorbachov, al que responsabilizaban del derrumbe de su confederación y el fin de las ayudas estatales, la opinión pública internacional, gracias a la campaña mediática mundial, veía en el último presidente soviético el hombre que llevaba la democracia a la Unión Soviética.


Sin duda la opinión pública que posee más rigor y conocimiento del líder es la que vive bajo sus políticas y no la que las conoce a través de medios de comunicación. Por tanto podemos afirmar que las víctimas del crimen mediático no han sido ni Hugo Chávez ni los venezolanos. Han sido los ciudadanos españoles, a los que se les ha negado la posibilidad de conocer y comprender lo que sucedía en Venezuela.


En la historia de Venezuela, de toda América Latina, y en el recuerdo de todos los hombres y mujeres del mundo que hayan buscado la verdad entre las tinieblas desinformativas de los grandes medios, Hugo Chávez quedará como el líder que mejoró como nadie las condiciones de vida de los venezolanos más desfavorecidos, que impulsó de un modo ya irreversible la unidad latinoamericana y que dio ánimos y esperanzas a la humanidad de que un mundo más justo, fuera del capitalismo, es posible. Por eso los venezolanos le seguían votando y su revolución seguirá adelante. Muchos españoles se habrán quedado sin saber todo eso. Ese es el crimen mediático del que la historia no nos absolverá.


Notas:

1) http://www.eldiario.es/economia/poblacion-espanola-debajo-umbral-pobreza_0_60894005.html
2) http://noticias.terra.es/la-pobreza-infantil-se-dispara-un-45-por-ciento-en-espana-por-la-crisis,26bb98fcd6a1b310VgnCLD2000000dc6eb0aRCRD.html 
3) http://politica.elpais.com/politica/2012/10/06/actualidad/1349540108_595750.html 
4) http://www.lavanguardia.com/economia/20121127/54355885796/el-gasto-social-en-espana-fue-del-25-7-en-2010.html 
5) http://economia.elpais.com/economia/2012/10/10/actualidad/1349901592_959130.html
6) http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/61-poblacion-venezolana-compro-este-ano-alimentos-puntos-venta-estado/ 
7) http://www.publico.es/espana/443284/nuevo-record-de-desahucios-526-diarios-en-el-segundo-trimestre-de-2012 
8) http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/barometro/oleada25.

MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

Chávez le dio su impronta al proceso de integración latinoamericana
Por Claudio Lozano (ACTA)
América Latina llora la muerte de un líder regional que no sólo supo darle una esperanza a su pueblo frente a la corrupción y la decadencia del sistema político de Venezuela, sino que además supo plantarse ante los EEUU. Jugó un rol clave en la estrategia contra el ALCA y levantó las banderas de la integración y de la necesidad de una nueva sociedad.

Cultivó y sostuvo una visión integradora que, lejos de acotarse en el hecho simbólico, intentó plasmar tanto en la creación del Banco del Sur como en aquella visión del área petrolera regional, lanzada ya en el 2002 a sus vecinos latinoamericanos.


En este plano supo ir más allá del mero debate de una unión aduanera, para pensar y promover estrategias de complementación productiva a nivel regional; propuestas de integración energética; de coordinación monetaria y de desarrollo de instituciones financieras regionales.


Una visión que, hacia el interior de su propio territorio nacional, se tradujo en políticas redistributivas y de participación ciudadana, que dieron lugar al modelo de organización social en el que hoy se sostiene y se sostendrá el gobierno venezolano.


Un gobierno que soportó el embate de una de las oposiciones más reaccionarias de nuestra América bolivariana.


El mundo entero la ha visto en funciones cuando, a comienzos de este año participaba con sorna de una de las demostraciones más conmovedoras de ejercicio pleno de la democracia. Aquella en la que la Asamblea Legislativa venezolana debatía la asunción del gobierno elegido en las urnas.


Nadie puede negar que el proceso de integración de Latinoamérica tiene su impronta y mucho menos, que el vacío que deja en la región no tiene más sucesión posible que la de profundizar el entretejido político y social de nuestros pueblos.


Su muerte, deja planteados en el escenario regional varios problemas.


En primer lugar, la situación de Cuba. A nadie se le escapa que Venezuela ocupó y ocupa el lugar de sostén económico que Cuba perdiera luego de la caída de la Unión Soviética.


En segundo lugar, el futuro de paz en Colombia. Nadie ignora el papel que Venezuela ha cumplido como estabilizador regional en este aspecto.


Por último, queda pendiente también el futuro de un Mercosur que, con la reciente incorporación de Venezuela, ha fortalecido su potencialidad como bloque regional.


En este contexto, es innegable la responsabilidad que le cabe a cada uno de los gobernantes latinoamericanos de sostener y continuar el proceso en curso, privilegiando las acciones que consoliden la aún incipiente integración de nuestra región.


América Latina y el compañero comandante Hugo Chávez Frías se lo merecen.

Claudio Lozano es Director del Instituto de Estudios y Formaciòn (IEF-CTA). Diputado Nacional.

MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013

En memoria de Hugo Chávez 
Ha muerto Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Para el movimiento popular de todo el mundo, pero especialmente para los latinoamericanos y caribeños es una noticia muy dolorosa, triste y dura. .

Nos impacta en todos los sentidos. Chávez encabezó uno de los procesos transformadores mas profundos en nuestro continente, enfrentando con decisión y coraje las presiones de los poderosos, ya sean locales como extranjeros, dejando atrás al neoliberalismo conservador.


Fue uno de los adalides en la construcción de una nueva América, unida detrás de los ideales bolivarianos y sanmartinianos de la Patria Grande. Muchas de las realizaciones que hoy conocemos (ALBA, Unasur, Banco del Sur, potenciación del Mercosur) llevan su impronta.


Entregó su vida a la causa revolucionaria.


El ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina) comparte con el pueblo venezolano y los pueblos de toda América este momento difícil, angustiante y desgarrador. Nuestro mayor anhelo es que el pueblo venezolano, aun con la sentida ausencia de su máximo dirigente, prosiga con las tareas de la emancipación y la liberación.


Tenemos plena confianza en que lo alcanzado será la base para nuevas y mayores realizaciones en la construcción de una América tal como la soñaron los hombres y mujeres de nuestra primera independencia, libre de toda sujeción y sometimiento.


Comandante Hugo Chávez: ¡PRESENTE!


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

Réquiem por un grande 
Por Octavio Quintero
Chávez ya era una marca de cambio en Latinoamérica, y particularmente en Centro y Suramérica. Quizás, su muerte conlleve mayores dificultades a la consolidación de unos ‘antejardines’ latinoamericanos, en oposición a la idea de “patio trasero” que se tiene de estos en el ámbito gubernamental y político de Estados Unidos.

Chávez era en el presente, después del Che y de Castro, el revolucionario más reconocido mundialmente; y aunque no tenía ese lenguaje propio de los eruditos de izquierda, con su verbo de pueblo y plaza, movilizó una masa crítica en Venezuela, que lo mantuvo en el poder hasta su muerte, y terminó rodeado de casi todos sus homólogos suramericanos que le blindaron de los constantes intentos del Imperio por sacarlo de juego, incluyendo el fallido golpe de Estado en el 2002.


Porque los hombres pasan y las instituciones quedan, es por lo que “muerto el Rey, viva Chávez”, pudiera parodiarse en este momento de tristeza política que invade la ideología del Socialismo Siglo XXI.


¿Qué queda de Chávez?: ¡Mucho! De entrada, todo un país (Venezuela) y una escuela, su Revolución Bolivariana. Eso no ofrece duda. Pero, la pregunta más crítica es: ¿Podrá su pupilo Maduro sostener la Espada de Bolívar enhiesta que le deja Chávez?


Pudiera aventurarse la idea de que Maduro, intelectual y doctrinariamente, parece superior a Chávez. Pero es que en estos fenómenos revolucionarios, frecuentemente priman más los carismas que las ideas. Es por lo que, lo primero que destaca en un líder de alta jerarquía es su carisma, y si a eso le agrega inteligencia, resulta imparable: Bolívar, en el antes; el che y Castro en el después, sin demeritar tantos y tantos otros políticos que han brillado en el cielo latinoamericano en el último siglo y medio, entre quienes, imperdonable resultaría no mencionar nuestro sacrificado Gaitán colombiano.


La Revolución Bolivariana de Chávez ha quedado en las manos de Maduro y, por encima de todo, en las manos de un pueblo venezolano y de unos dirigentes suramericanos (Correa, en Ecuador, y Mujica en Uruguay, por ejemplo).


Ojalá no pierdan el paso y compás de la marcha triunfal que siempre alegre y altanero llevó hasta la tumba el insigne desaparecido.


MIÉRCOLES, 6 DE MARZO DE 2013 

¡Chávez vive, la lucha sigue !!!!!
La Habana, Cuba, marzo 5 de 2013
Con profundo dolor la Delegación de Paz de las FARC-EP, se une al duelo de los bolivarianos de Venezuela y del mundo ante la noticia descorazonadora, triste, del fallecimiento del Comandante Presidente, Hugo Chávez. Nadie como el Comandante Presidente, combatió tan apasionadamente por materializar el programa social del Libertador Simón Bolívar, la unidad y la dignidad de nuestros pueblos, la convicción de soberanía y libertad en su más amplia latitud.

Rindámosle tributo al extraordinario Libertador de nuestra era, tomando en nuestras manos, en nuestra determinación y movilización, el ideal supremo y humanista de un mundo mejor que arrebató su alma y lo condujo a las más admirables y ensoñadoras batallas contra los imperios que oprimen a la humanidad, siguiendo la senda que su visión estratégica nos trazara. Al hermano pueblo de Venezuela, perpetuamente adherido a nuestro corazón, lo convocamos en esta hora luctuosa, a rodear con el más decisivo respaldo, al equipo de gobierno, al Vicepresidente Nicolás Maduro, quien recibiera de manos del propio Chávez, la fulgurante espada del Padre Libertador. Venezuela ha sido, es y será bolivariana, siempre. A la Fuerza Armada Bolivariana, orgullo y esperanza de los venezolanos y de los pueblos del continente, nuestro llamado a defender la revolución iniciada por el presidente Chávez, con la misma resolución del Libertador, quien un día nos dijo que “aquí no habrá tiranos ni anarquía, mientras yo respire con la espada en la mano”. Hermanos del Ejército Bolivariano y de la Guardia Nacional, ustedes han estampado la firma de nuestra independencia definitiva, prosiguiendo la obra de Bolívar y de Chávez. Como dijera Alí Primera, los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos. Chávez seguirá vivo entre nosotros, a la manera de Bolívar, quien en su delirio sobre el Chimborazo proclamara: “no hay sepulcro para mí, porque soy más poderoso que la muerte”. Chávez vive en el pueblo venezolano y en los pueblos de Nuestra América. La paz, la justicia social, la independencia y el socialismo son un derecho de la humanidad, y debemos pelearlo hasta las últimas consecuencias, para que ninguna potencia extranjera intente siquiera mancillarlo.


Viviremos y venceremos. delegación de paz de las FARC-EP FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA EJÉRCITO DEL PUEBLO FARC – EP

Fuente:Argenpress


MAREA ROJA
Por Mercedes López San Miguel
Una multitud tan doliente como decidida a mantener el rumbo marcado por Hugo Chávez desbordó las calles y avenidas de Caracas para despedirse de su líder. Los presidentes Cristina Kirchner, Evo Morales y José Mujica realizaron la primera guardia de honor junto a Nicolás Maduro.



UNA MULTITUD ACOMPAñO EL CORTEJO FUNEBRE DE CHAVEZ HASTA LA ACADEMIA MILITAR, DONDE ES VELADO
Un río de dolor desbordó el último adiós
Familiares de Chávez, los principales dirigentes del gobierno venezolano y dignatarios extranjeros como Evo Morales, José Mujica y Cristina Kirchner se confundieron entre los miles de venezolanos que salieron a dar la despedida.
Por Mercedes López San Miguel
Desde Caracas
Las calles y avenidas por las que pasó el féretro quedaron inundadas por la multitud.Imagen: EFE
El Paseo de los Próceres de Caracas se colmó de venezolanos y venezolanas de todas las edades que caminaban cantando o en silencio, algunos secándose las lágrimas de sus mejillas, otros gritando “uh, ah, Chávez no se va”, mientras los incesantes bocinazos de fondo de las motos y algunos vehículos pedían el paso hacia la Academia Militar del Fuerte Tiuna, adonde fueron llevados los restos de Hugo Chávez. Puertas adentro de la Academia Militar se celebró una ceremonia religiosa en la que participaron los familiares del presidente venezolano fallecido el martes tras una larga batalla contra el cáncer, acompañados de los principales dirigentes del gobierno, entre ellos, el vicepresidente Nicolás Maduro, el canciller Elías Jaua y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Estaban allí presentes frente al féretro cubierto por la bandera venezolana la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner –junto a su hermana Giselle–; sus pares de Uruguay y Bolivia, José Mujica y Evo Morales, así como la senadora y esposa de Mujica, Lucía Topolansky.

La Academia Militar fue elegida para las exequias porque para Chávez era su segundo hogar. Allí comenzó todo, había dicho el líder venezolano en una entrevista con José Vicente Rangel. El mundo militar, la nostalgia de su pueblo Barinas a sus 17 años, cuando era cadete, sus ascensos, su conciencia del poder. Un lugar que dejó huella en la vida del líder bolivariano. En el salón Simón Bolívar se instaló una capilla ardiente, en donde será velado hasta el funeral de mañana viernes. Durante la ceremonia de ayer en la tarde, Kirchner, Mujica, Morales y Topolansky fueron los primeros en pararse alrededor del féretro como guardia de honor; sus rostros mostraban un absoluto sobrecogimiento. Cuando les tocó el turno a las hijas de Chávez, el aplauso fue prolongado. La Presidenta argentina tenía previsto un encuentro con las hijas de Chávez, María Gabriela, Rosinés y Rosa Virginia, y otros integrantes de la familia del líder venezolano al término de la ceremonia.


Afuera, en las inmediaciones, los seguidores del mandatario que gobernó 14 años lo recordaban con el slogan de campaña de octubre pasado: “Chávez corazón del pueblo”, muchos vestidos con remeras y boinas rojas. “¿Eres argentina, no?”, preguntó un hombre de mediana edad que dijo haber llorado desde que supo que Chávez murió. “Tú tienes una tremenda presidenta. Se compara con Eva Perón, ¡nos sentimos argentinos, tú eres venezolana!”, dijo con el ánimo exaltado Joaquín Pineda, un herrero y soldador de Pdvsa, la petrolera venezolana.


“¡Arriba Nicolás Maduro, carajo!”, gritó un joven mientras caminaba con paso firme para despedir al mandatario. Antes de su última operación Chávez había señalado al vicepresidente Maduro como su delfín político en caso de que él no siguiera en el poder a causa de su enfermedad. Por el Paseo de los Próceres, la despedida se mezclaba con consignas políticas de campaña, como si entre las muestras de cariño y dolor existiera la conciencia de que el legado del presidente fallecido debía continuar. Parado entre la gente, el joven Irving Berlotti dijo que tras la partida de Chávez, cuando se haga un llamado a elecciones anticipadas, él va a votar por el oficialismo. “Uno va a seguir con la línea que dejó Chávez. Es triste haber perdido un líder a nivel internacional, el presidente que más ha influido en la historia de Venezuela que conocí en mi corta edad”, dijo Irving, de 32 años y empleado administrativo. Maduro, de 50 años, será el candidato oficialista para las elecciones presidenciales que deberán “proceder” en un plazo de 30 días, según indica la Constitución, probablemente contra el líder opositor Henrique Capriles, de 40 años, quien perdió ante Chávez en octubre pasado como líder de la Mesa de la Unidad Democrática.


A una mujer que esperaba en la fila para poder pasar y decirle adiós a Chávez se le humedecieron los ojos al recordarlo. “Nos duele en el alma que se haya ido. Estoy muy triste”. dijo Rosa Aldana. Y siguió: “Chávez dejó enseñanzas, nos dejó las misiones sociales para ayudar a los pobres, se ocupó de las viviendas. Algunas personas no lo quieren aceptar”. La acompañaba unos pasos atrás su vecina, Sofía Bordones, conmovida. “Siento que es algo demasiado triste. Y espero que el gobierno siga con sus proyectos, con sus misiones”, agregó la empleada de un laboratorio clínico, de 52 años, vestida con una remera roja y una visera al tono.


Poco tiempo antes había pasado por ahí el auto con el féretro rodeado de una multitud que lo saludaba. La madre de Chávez, Elena Frías, se apoyaba en él, llorando. Maduro, vestido con una campera deportiva con los colores venezolanos, había participado del cortejo junto al presidente boliviano Evo Morales, ministros y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. La marcha había salido del Hospital Militar, donde estuvo internado Chávez las últimas dos semanas desde que regresó de Cuba y poco a poco las calles se fueron llenando de seguidores. Chávez estuvo en La Habana desde el 9 de diciembre hasta el 18 de febrero, cuando regresó a su país.


Un señor de gorra con una V dijo que caminó desde el Hospital Militar porque quería despedir físicamente al comandante. “En mi mente va a estar presente siempre. Tenemos que seguir pá’lante los lineamientos que dejó, sea con Maduro o Diosdado”, dijo Dany Avila, refiriéndose a los dos pesos pesado del chavismo, de quienes se comenta que existe una rivalidad por ganar espacios de poder. De hecho, los medios resaltaron durante el día que no quedaba claro quién asumirá la presidencia hasta que se llame a elecciones. Como no hubo una jura de un nuevo gobierno, los “maduristas” sostienen que este momento forma parte del gobierno anterior y por eso le corresponde al vicepresidente ocupar ese cargo. En cambio, los “cabellistas” afirman que cuando se produce la ausencia absoluta del mandatario en los primeros cuatro años del gobierno, la Carta Magna estipula que es el presidente de la asamblea quien asume.


“Si viene otro presidente va a ser Maduro, seguiremos con él”, dijo Aloisa Aldana, ama de casa que apoya al vicepresidente “porque Chávez lo eligió a él”. A la mujer le quedaba un buen rato para poder despedirse de Chávez. Secándose los ojos con un pañuelo, Aloisa dijo que estaba agradecida por las misiones sociales. “Este gobierno me ayudó con la operación de mi nieta y para que pueda comprarle la medicina.” Otros como ella juntaban recuerdos y añoranzas para estar allí presentes. Como un pedacito del poema que escribió Chávez en sus días en la Academia Militar y que una vez leyó en su programa Aló Presidente: “Adelante centauros / al galope con la lanza en alto / hacia el horizonte del siglo XXI”.




CFK HABLO DEL LEGADO DE CHAVEZ
“Entró en la historia”
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo anoche que la movilización popular de ayer en Caracas “no hizo más que ratificar un liderazgo histórico del presidente Chávez” en su país y en la región. “Como le dije a un colega de ustedes en la capilla ardiente, el comandante Chávez, el compañero y amigo, ha entrado definitivamente en la historia. Creo que hombres como Chávez no mueren, se siembran”, declaró a la prensa en el lobby del hotel. La Presidenta citó palabras de un manifestante, según el cual “Bolívar fue un liberador de pueblos y Chávez un liberador de mentes”, y agregó que “uno de los grandes méritos de Hugo fue romper una estructura cultural y mental de muchísimos compatriotas que creían que no era posible otra Venezuela”.

“Creo que millones que fueron alfabetizados, millones que tuvieron por primera vez salud, educación, vivienda y porvenir ejemplifican la vida y la militancia de Chávez”, señaló. Consultada sobre el mensaje que le enviaría a la oposición venezolana, respondió: “Yo no soy quién para mandar mensajes, porque al querer erigirse una en mensajero se autoasigna una importancia que no tiene. En todo caso, una piensa, una reflexión que una puede dar para todos los ciudadanos de Venezuela, cualquiera sea su ubicación o su militancia, es que la unidad nacional es lo más importante. La historia nos demuestra, no sólo a Venezuela sino a todos los pueblos de la región, a todos los pueblos de la Unasur, del Mercosur, de la Celac, que cuando los pueblos están desunidos terminan triunfando las minorías, y cuando triunfan las minorías, sufren las grandes mayorías”, concluyó la Presidenta.




FIRMO SU PRIMER DECRETO COMO “PRESIDENTE ENCARGADO” DE VENEZUELA
Maduro asumió la presidencia
El canciller venezolano, Elías Jaua, dijo que será Maduro, elegido vicepresidente por Chávez en el mandato anterior y nombrado sucesor por el líder bolivariano antes de partir a Cuba, quien gobernará hasta las próximas elecciones.
Maduro con el puño en alto, junto a Evo Morales (izq.) durante el cortejo fúnebre.Imagen: Télam
La muerte del presidente Hugo Chávez abre el camino a la realización de un nuevo proceso electoral. El tiempo corre para el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y la oposición, encarnada en Henrique Capriles Radonski, que deben jugarse todas las cartas para hacerse un lugar en el Palacio de Miraflores. Nicolás Maduro quedó al frente de un país turbado por la pérdida, comandando a un pueblo que se manifestó masivamente en Caracas, poniendo el cuerpo en la calle, para darle su último adiós al dirigente político más importante de los últimos tiempos de Venezuela.

Según el artículo 233 de la Constitución venezolana, si la ausencia se produce antes de la jura del nuevo mandato, entonces debe asumir el presidente de la Asamblea Nacional, a cargo de Diosdado Cabello. Según el mismo artículo. el presidente de la Asamblea debe “proceder”, en un plazo de 30 días consecutivos, a un comicio donde se elegirá al candidato que completará el mandato de seis años –iniciado el 10 de enero pasado– vacante a partir del fallecimiento del líder bolivariano. Si la ausencia se hubiera producido después de la jura, entonces sería el vicepresidente quien debería asumir por 30 días y llamar a elecciones a realizarse dentro de ese plazo. En esa línea, el canciller venezolano Elías Jaua dijo que será Maduro, elegido vicepresidente por Chávez el mandato anterior y nombrado sucesor político por el líder bolivariano antes de partir a operarse en Cuba tres meses atrás, quien gobernará hasta las próximas elecciones. “Ahora se ha producido una falta absoluta, asume el vicepresidente de la República como presidente y se convoca a elecciones en los próximos 30 días, es el mandato que nos dio el comandante presidente Hugo Chávez el pasado 8 de diciembre”, manifestaba anteanoche el canciller en una entrevista concedida al canal Telesur.


El hasta ahora vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, confirmado por el Tribunal Superior de Justicia como el encargado de gestionar el gobierno durante la convalescencia de Chávez, ayer firmó su primer decreto como “presidente encargado”, tras la muerte de Chávez, al ordenar siete días de duelo en el país caribeño, según la Gaceta Oficial publicada ayer. “Se declaran siete días de Duelo Nacional, entre el 5 y el 11 de marzo de 2013, por el lamentable y penoso fallecimiento e irreparable pérdida del héroe de la patria Hugo Rafael Chávez Frías”, reza el texto estampado con la firma de Maduro. El gobierno no informó directamente del decreto. Maduro, que se desempeñaba como vicepresidente desde la reelección de Chávez en octubre pasado, asumió la presidencia amparado en el artículo 233 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, dijo la procuradora, Cilia Flores.


“En el momento en que él (Chávez) desaparece físicamente, inmediatamente y de forma automática se pone en vigencia el artículo 233, que establece que se encarga el vicepresidente y por un lapso de 30 días se convocará a nuevas elecciones”, manifestó Flores, en la misma línea en que se expresara Jaua en diálogo con Telesur. El canciller aseguró que Maduro asume como presidente siguiendo el mandato de Chávez, que designó al ahora ex vicepresidente como su heredero político y candidato de las filas oficialistas en las elecciones, aunque la enfermedad le impidió firmar un decreto nombrando vicepresidente a Maduro para el mandato en curso. En Venezuela el cargo de vicepresidente no es electivo, sino que lo designa el presidente.

Jaua consideró que Chávez “leyó correctamente la Constitución” en su última aparición pública, del pasado 8 de diciembre, dos días antes de viajar a Cuba a someterse a la cuarta intervención en 18 meses por el cáncer que padecía. El diputado chavista y ex presidente de la Asamblea Fernando Soto Rojas había indicado que sería Cabello quien debería quedar en el poder.

Algunos constitucionalistas se habían pronunciado sobre la posibilidad de que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, sea quien asuma y encamine el país a las próximas elecciones.

El artículo 233 de la Constitución venezolana dispone como falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República su muerte, su renuncia o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional; el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato.

En caso de que se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión –reza la Constitución– se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el vicepresidente ejecutivo o la vicepresidenta ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período. Si se produce antes de la jura, debe asumir el Ejecutivo el Presidente de la Asamblea Nacional y realizar elecciones en 30 días, señala el mismo artículo de la Constitución. Según las declaraciones de Jaua, el gobierno parece interpretar la frase “proceder a elecciones” como sinónimo de “llamar a elecciones”, por lo que el mandato de Maduro podría extenderse más allá de los 30 días, hasta que asuma el ganador de las próximas elecciones, que bien podría ser el propio Maduro, según los deseos de Chávez.


Sin embargo, el artículo 229 de la Constitución impide ser elegido presidente a quien “esté en ejercicio del cargo de vicepresidente ejecutivo, ministro, gobernador o alcalde en el momento de su postulación o en cualquier momento entre esta fecha y la de la elección”. Esa restricción no alcanzaría, sin embargo, a Maduro, quien a efectos de las próximas elecciones presidenciales, estará “en ejercicio” del cargo de presidente, señalan fuentes chavistas.


El Tribunal Supremo de Justicia determinó el 9 de enero pasado que no era necesario que Chávez jurara indefectiblemente al día siguiente, 10 de enero, como manda la Constitución, en virtud de no existir interrupción del ejercicio, ya que Chávez había sido reelegido. Aunque la Constitución no menciona fechas alternativas al 10 de enero, dice que si el presidente no puede jurar ante la Asamblea por cualquier motivo, puede hacerlo ante el TSJ. El tribunal consideró que la fecha del 10 de enero es “una formalidad que no impide la continuidad del gobierno y que se inicie un nuevo período presidencial”.


El 8 de diciembre pasado, al anunciar que debería someterse a una nueva cirugía por el cáncer que padecía, Chávez indicó que si algún acontecimiento lo inhabilitaba, invitaba al pueblo venezolano a que eligieran a Maduro como presidente. “Si se presenta una circunstancia sobrevenida, que me inhabilite para continuar al frente de la Presidencia, bien sea para terminar el mandato que quedan pocos días, y sobre todo para asumir el nuevo período para el cual fui electo por la mayoría de ustedes, si algo ocurriera que me inhabilitara, en ese escenario en que sería obligatorio convocar nuevas elecciones, mi opinión es que ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente”, señaló Chávez aquella noche.




SI GANA LA PRESIDENCIA, SERA EL TERCER SINDICALISTA DE SUDAMERICA
Maduro, el preferido de la Argentina y Brasil
Ex dirigente sindical del sistema de transporte de Caracas y miembro del núcleo del Partido Socialista Unificado de Venezuela, Nicolás Maduro fue el interlocutor más frecuente de líderes extranjeros después de Chávez.
Por Martín Granovsky
Imagen: AFP
Si su candidatura queda firme, como parece, y si resulta electo presidente por el chavismo, Nicolás Maduro se convertirá en el tercer sindicalista que alcanza la presidencia de un país sudamericano en los últimos diez años. El primero fue Luiz Inácio Lula da Silva, en 2003. El segundo, Evo Morales, en 2006. Sin el poder gremial de los dos primeros, Maduro se formó políticamente como dirigente del gremio de colectiveros.

Este año cumplirá 51 años. Nacido el 23 de noviembre de 1962, seguirá dejando al ecuatoriano Rafael Correa, nacido el 6 de abril de 1963 y a punto de cumplir los 50, en el puesto de presidente más joven de la región.


No sólo Chávez lo señaló como su candidato. Aunque no hubo pronunciamientos oficiales, este diario pudo saber por funcionarios que pidieron reserva de su identidad que tanto el gobierno de la Argentina como el de Brasil preferían a Maduro como eventual sucesor.


Maduro asumió como canciller en 2006. Hasta su renuncia llevaba lo mismo en ese puesto que el boliviano David Choquehuanca, pero más que sus colegas de la Argentina (Héctor Timerman, 2010) y de Brasil (Antonio Patriota, 2011). No es una simple cuestión de tiempo. Casi siete años de canciller significan que, después de Chávez, Maduro fue el interlocutor venezolano más asiduo de los presidentes, presidentas y ministros de Sudamérica.


“No tengo dudas de que a Nicolás le irá bien, porque es un cuadro político con experiencia y formación y porque sus años de canciller le permitieron tener una visión del mundo, de sus protagonistas, de los jefes políticos de Sudamérica”, dijo Rafael Follonier, un funcionario con rango de secretario de Estado que fue el principal colaborador de Néstor Kirchner en Unasur y es uno de los argentinos con más horas frente a Chávez y Maduro.


Es posible que muerto Chávez afloren mayores contradicciones dentro del chavismo. Vivir en medio de las contradicciones es parte de la política. O de la vida. Lo que parece extremo, en un escenario como ése, es pensar que Maduro sería una especie de técnico sin inserción en el aparato chavista frente a, por ejemplo, un militar retirado como Diosdado Cabello, el presidente de la Asamblea Nacional. Luego de su período como dirigente sindical, el propio Maduro ocupó ese puesto. Y también lo ocupó su mujer, Cilia Flores.


En cuanto a la política exterior, la Agencia Venezolana de Noticias, estatal, en octubre de 2012 trazó de este modo su perfil: “Durante su cargo como jefe de la diplomacia del país, se logró consolidar la integración en la región con el impulso de bloques como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)”. La nota consignaba que “en su gestión, se logra el ingreso del país al Mercado Común del Sur (Mercosur)”. Y añadía este párrafo: “Maduro Moros logró estrechar las relaciones de Venezuela con naciones hermanas como China, Rusia, Bielorrusia e Irán, además de consolidar vínculos existentes con naciones suramericanas como Argentina, Brasil y Bolivia, así como con la caribeña Cuba”.


Negociador nato, como buen sindicalista, quienes trataron con Maduro lo describen como un hombre capaz de buscar caminos alternativos, de mostrarse duro o blando según la conveniencia, de representar el papel que le tocase según las instrucciones de Chávez y de ponerse en el papel del otro como hipótesis intelectual necesaria para una discusión que busca resultados.


El perfil no coincide con la sorprendente tosquedad de presentar la enfermedad de Chávez como una conspiración cancerígena, tesis que había adelantado el mismo Chávez el año pasado.


Puede tratarse, también, de una estrategia para instalar la épica del Chávez inmortal que sólo sucumbió ante una conspiración de los Estados Unidos. En ese caso, la presentación sería compatible con el párrafo de la agencia de noticias que describe a Bielorrusia e Irán como “hermanas” y no lo hace con la Argentina o Brasil.


¿Convicción, provocación táctica a Washington o las dos cosas a la vez?


Como canciller, Maduro fue capaz de enrolarse en el equilibrio heterogéneo de la diplomacia chavista.


Por un lado, la idea de que el enemigo de mi enemigo, como Irán respecto de los Estados Unidos, es mi amigo. Por otro lado, la diversificación de los suministros militares apelando a Rusia y también a España. Siempre, la búsqueda de un lugar expectante en la OPEP, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, donde el actual secretario de Unasur Alí Rodríguez llegó a ser secretario general. De paso: en diálogo con Página/12, Rodríguez expuso que la OPEP era una muestra de espíritu práctico, porque reunía bajo un interés común a países tan disímiles en la relación con la Casa Blanca como Irán y Arabia Saudita.


El equilibrio heterogéneo de Caracas debería incluir un ingrediente más: el régimen discursivamente más antinorteamericano de Sudamérica mantiene un excelente nivel de relaciones comerciales con los Estados Unidos.


Según datos de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria, ni siquiera la baja en las exportaciones petroleras quitó a los Estados Unidos su lugar de primer socio comercial de Venezuela, que exporta al mercado norteamericano un millón y medio de barriles de petróleo por día. El objetivo de Chávez fue reemplazar parte de la demanda norteamericana por el mercado chino.


El intercambio comercial entre Venezuela y Estados Unidos cayó un 3,14 por ciento en los primeros seis meses de 2012, al pasar de 28.214 millones de dólares en 2011 a 27.332 millones, y el saldo comercial favorable al país sudamericano se redujo en un 33,47 por ciento, de 17.030 millones a 11.330 millones en el mismo lapso.


De acuerdo con un informe difundido hoy por la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venamcham), la acentuada disminución comercial se debe, principalmente, a un descenso del 15,75 por ciento en las exportaciones petroleras de Venezuela a EE.UU., pasando de 22.039 millones de dólares en el primer semestre de 2011 a 18.567 millones del presente año.


EE.UU. es el primer socio comercial de Venezuela y el destino de alrededor de 1,5 millones de los 2,5 millones de barriles de crudo que exporta todos los días, aunque el gobierno de Hugo Chávez estaba tratando de desplazar esa tendencia a favor de China.


Un periodista brasileño de Carta Maior, el doctor en Historia Gilberto Maringoni, escribió antes de la muerte de Chávez un cuadro de situación que tenía, entre otros, estos cuatro elementos:


- En las últimas elecciones, el Partido Socialista Unificado de Venezuela obtuvo una victoria inédita y llegó a gobernar en 20 de los 23 estados nacionales, en especial el estratégico Zulia, donde está concentrada la mayor parte de la producción de petróleo. Esta es una buena base para un chavismo sin Chávez.


- A pesar del dato anterior, el chavismo sin Chávez tiene el desafío de superar un proceso político que se basó en la legitimidad popular de su líder, que en las últimas elecciones alcanzó el 54 por ciento.


- La figura de Chávez mantuvo a través de 15 elecciones una construcción política “en un país que en poco más de dos décadas vivió una sucesión de enfrentamientos internos de altísima intensidad: una tentativa de golpe de Estado, un lockout de más de dos meses, tres referendos, un cerco mediático permanente, oscilaciones económicas, sabotajes, incapacidad administrativa y varios intentos de aislamiento internacional”.


- “Es difícil saber si Nicolás Maduro, que exhibió un desempeño respetable y eficiente como canciller, conseguirá asegurar el bastón de mando que Chávez le confió. No es un problema de capacidad personal, algo que el ex conductor de ómnibus parece tener. La cuestión es saber si el proceso político ya maduró lo suficiente para la existencia de un chavismo sin Chávez”.


Maduró es tercera persona del pretérito indefinido del indicativo. Maduro, primera persona del singular del presente del indicativo o adjetivo que significa “haber llegado a su completo desarrollo o que está en su punto o en su mejor momento”. Quiere decir también “prudente” y “juicioso”. Un simple juego de semántica. Más sencillito que la política pura y dura.




CRISTINA KIRCHNER FIRMO UNA DECLARACION JUNTO A DILMA Y MUJICA
“Fue un gran luchador”
La Presidenta llegó a Caracas ayer temprano y permanecerá hasta mañana, cuando hablará en el acto de despedida a Hugo Chávez. Por la tarde, integró la guardia de honor durante el velatorio. Firmó un documento del Mercosur.
Por Nicolás Lantos
Cristina Kirchner, Pepe Mujica y Evo Morales, anoche, junto al féretro con los restos de Chávez.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llegó ayer por la madrugada a Caracas para participar de las exequias del presidente Hugo Chávez y planea permanecer allí hasta mañana, cuando será una de las principales oradoras en el acto central de la despedida al líder bolivariano. Por la tarde, formó parte de la guardia de honor durante el velatorio en la Capilla Ardiente de la Academia Militar Fuerte Tiuna, donde los restos del venezolano fueron trasladados tras más de siete horas de multitudinaria procesión. Chávez fue “un gran luchador por la autonomía en el escenario internacional” y un “líder que supo interpelar la conciencia de los pueblos del continente”, destacó un comunicado que llevó la firma de la jefa de Estado y de sus pares de Brasil, Dilma Rousseff, y de Uruguay, José Mujica. En la Argentina, en tanto, comenzó el duelo de 72 horas y las banderas en los edificios oficiales se izaron a media asta.

“En los años de su mandato, el presidente Hugo Chávez impulsó el ingreso de la República Bolivariana de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, proceso que culminó exitosamente el pasado año, constituyendo uno de los principales hitos en la historia del bloque y dando muestra de la renovada voluntad política imperante en la región”, manifestó el documento que lleva la rúbrica de los mandatarios de ese bloque regional. En el texto, Fernández de Kirchner, Rousseff y Mujica “reconocen la extraordinaria figura” del venezolano “como firme promotor de la construcción y fortalecimiento de la integración regional, por lo que”, sostienen, “el mejor homenaje que podrá rendírsele es preservar su legado, militancia y compromiso con el avance del proyecto integracionista regional”.


CFK había arribado alrededor de las 4 de la mañana, hora local, al aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Maitequía, acompañada por Mujica y la primera dama uruguaya, la senadora Lucía Topolansky, además de una reducida delegación de funcionarios argentinos, entre los que estaban el canciller Héctor Timerman, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y el de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro.


También viajaron en el Tango 01 el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el jefe de la bancada de senadores oficialistas, Miguel Angel Pichetto, el diputado Andrés Larroque y el legislador porteño Juan Cabandié. Esta madrugada estaba previsto que partiera hacia Caracas otro avión con una numerosa comitiva de legisladores, funcionarios y dirigentes de agrupaciones que forman parte del colectivo Unidos y Organizados, para participar del acto principal de homenaje a Chávez que tendrá lugar mañana por la mañana.


De honor

Por la tarde, alrededor de las tres y media locales, Fernández de Kirchner llegó hasta el Fuerte Tiuna junto a Mujica, Topolansky, el presidente boliviano Evo Morales y el vicepresidente venezolano a cargo del Poder Ejecutivo, Nicolás Maduro, quienes conforman parte de la Guardia de Honor que acompaña durante el velatorio los restos de Chávez y hace compañía a los familiares del líder fallecido. Según le relataron a Página/12 testigos del momento, no se trataba de una compañía protocolar sino que “la emoción podía notarse a flor de piel” entre los presentes. En el mismo sentido se manifestó el embajador argentino en Venezuela, Carlos Cheppi, quien dijo a los medios que CFK “está muy angustiada” por la muerte de quien fuera un par y un amigo para ella.

Hoy, la Presidenta, junto con los otros integrantes de la Guardia de Honor, continuarán las honras fúnebres en la Academia Militar mientras siguen llegando a Caracas mandatarios de la región y del mundo para homenajear a Chávez. Para mañana, cuando se lleve a cabo el acto principal de las exequias (en el que se prevé que Fernández de Kirchner sea una de las principales oradoras), se espera la llegada de Rousseff, del chileno Sebastián Piñera y del ecuatoriano Rafael Correa entre otros. Además, informó la agencia de noticias iraní IRNA, el presidente de ese país, Mahmud Ahmadinejad, podría hacerse presente también en la ceremonia. En ese caso, los medios prestarán atención a un eventual saludo entre CFK y Ahmadinejad a poco de que ambos gobiernos firmaran un memorando de cooperación para investigar la responsabilidad de funcionarios persas en el atentado contra la sede de la AMIA, en Buenos Aires, en 1994. Desde el gobierno argentino, consultados por este tema, le restaron importancia. “La Presidenta vino a despedir a un amigo y un gran dirigente latinoamericano. Cualquier otro tema de la agenda pasa, en este momento, a un segundo plano”, sentenciaron.




OPINION
Chávez, sobre todo, político
Por José Natanson *
Imagen: AFP
Un hombre es siempre muchas cosas. En el caso de Hugo Chávez, beisbolista aficionado, lector voraz aunque de gustos dispersos, militar habituado a ver el mundo en términos de táctica y estrategia, cristiano cada vez más convencido, showman, self-made man, cantor y pintor aficionado...

Podría haber sido, también, un héroe. En la tarde del 11 de abril del 2002 las fuerzas armadas rodeaban el Palacio de Miraflores, luego de que una manifestación antichavista liderada por empleados de Pvdsa se desviara hacia la sede presidencial y se enfrentara a un grupo de partidarios del presidente, con choques entre policías y militares y francotiradores que dejaron dos docenas de muertos de ambos bandos. Con un sector de los militares cercándolo, las comunicaciones con los más leales interrumpidas y un panorama internacional confuso –Estados Unidos y España apoyaban el golpe, la Argentina de Duhalde se oponía, Brasil aguardaba–, Chávez decidió no combatir. Todavía no sabía que sus funcionarios le jurarían lealtad, todavía los canales privados de televisión no transmitían dibujos animados para ocultar a los miles y miles de chavistas que bajaban de las laderas caraqueñas para respaldarlo, y todavía, decisivamente, no era consciente de que una parte importante de las fuerzas armadas, sobre todo de la Marina y el Ejército, se negaban a sumarse a la asonada.


En este contexto confuso, Chávez ordenó a su guardia personal no enfrentar a los militares sublevados y se entregó sin disparar un solo tiro. Al hacerlo, Chávez actuaba racionalmente, midiendo relaciones de fuerza, calculando probabilidades y recurriendo a la enorme astucia de no dejar nada por escrito: se rindió, por supuesto, pero se negó a firmar la renuncia formal que los golpistas nunca pudieron exhibir en público, en uno de esos gestos aparentemente menores pero que revelan la intuitiva sagacidad del verdadero político. Porque renunciando sin combatir, Chávez hacía algo más que evitar el destino trágico de Allende, que se pegó un tiro con la ametralladora obsequiada por los cubanos cuando las tropas de Pinochet entraban a La Moneda. En aquel momento, en una decisión que a la larga se revelaría acertada, Chávez sí renunció a algo: renunció al destino de héroe para ser, desde ahí y hasta el final de sus días, un político.


(Lo interesante es que el consejero definitivo de esa decisión, según el mismo Chávez contaría después, era, él sí, un héroe: Fidel Castro, al teléfono desde La Habana, le sugería que no se inmolara, que se entregara mientras pudiera porque, intuía bien, todavía había chances de un retorno al poder. En una de esas vueltas interesantes que a veces nos trae la historia, el héroe le aconsejaba a Chávez que actuara como un político.)


De entre todos los ángulos posibles para analizar a Chávez, elijo entonces éste: Chávez podrá haber sido un buen o un mal presidente, pero no fue un héroe ni un tirano. Por eso, aunque la tan de moda comparación con Fidel resulte tentadora, también puede ser engañosa: a diferencia del cubano, un exponente de la Guerra Fría que lideró la epopeya de una revolución triunfante a 90 millas de La Florida, Chávez fue un político del siglo XXI que llegó al poder por los votos y se mantuvo ahí 14 años gracias al apoyo popular evidenciado en una seguidilla de trece elecciones impecablemente ganadas.


Y fue también el primer gran líder de la etapa posneoliberal de América latina. Asumió la presidencia en 1999, en plena hegemonía del Consenso de Washington, y comenzó a explorar un camino por el que luego avanzarían otros países. No por una especial clarividencia, o al menos no sólo por eso, sino porque el estallido económico, la crisis social y el derrumbe del sistema de partidos (las marcas de fábrica de la transición pos neoliberal) que en Argentina se produjeron en 2001, en Bolivia en 2003/2004 y en Ecuador en 2004/2005, en Venezuela sucedieron en 1989, cuando el Caracazo cambió para siempre el paisaje de un país que, en la tibieza de una socialdemocracia autocomplaciente, se había creído a salvo de traumas sociales y golpes de Estado.


Desde su llegada al poder y la asombrosa puesta en escena de su primer juramento (“juro por esta moribunda Constitución”, dijo para dejar bien clara su intención de reformarla), Chávez maniobró hábilmente –siempre midiendo, calculando, sopesando– hasta alcanzar, en sus últimos años, un ambicioso proyecto de reforma política, social y en menor medida también económica.


Detengámonos un momento en el balance. Desde el punto de vista social, el saldo es positivo: prácticamente todos los indicadores mejoraron, se los mida como se los mida, en los 14 años de chavismo. Desde el punto de vista económico, en cambio, el balance es más matizado: Chávez no logró romper la monodependencia de un país que sigue exportando básicamente un solo producto –petróleo– a básicamente un solo destino –Estados Unidos–, aunque es lícito preguntarse si alguien podría haberlo hecho con un barril que se obstina en ubicarse por encina de los 100 dólares. Como sea, Venezuela ha registrado un crecimiento desparejo, acumula preocupantes tensiones macroeconómicas (alta inflación, déficit fiscal, un mercado cambiario caótico) y sigue descansando en una estructura productiva más parecida a la de Nigeria o Arabia Saudita que a la de Argentina o Brasil. Desde el punto de vista político, el saldo del chavismo es un formato institucional difícil de definir pero muy novedoso, una especie de hiperdemocracia plebiscitaria en la que la evidente legitimidad del líder convive con no menos evidentes esfuerzos por debilitar el componente republicano –y en menor medida el liberal– propio de cualquier sistema democrático. En concreto: Venezuela es el único país latinoamericano –a excepción de Cuba– que no contempla límites al ejercicio permanente del poder por la misma persona, y al mismo tiempo celebra periódicamente elecciones limpias en las que, cuando el líder pierde, como sucedió en el referéndum del 2007, reconoce su derrota.


Y por último, desde el punto de vista de las relaciones internacionales, Chávez fue el principal impulsor de una integración latinoamericana concebida como una articulación solidaria entre iguales, que no cayó en el típico esquema centro-periferia que caracterizó a las relaciones con Gran Bretaña, Estados Unidos e incluso, por momentos, Brasil, pero que a la vez encontró enormes dificultades para cristalizar en acuerdos concretos y duraderos. Una integración presidencial que aún no ha coagulado en procesos institucionalizados a la altura de sus intenciones (no tenemos ni Banco del Sur ni moneda única ni aduanas armonizadas ni un Parlamento), pero que de todos modos supone un desafío a Estados Unidos. Pero un desafío contenido, administrado. Sucede que, pese a su prédica antiimperialista, Chávez evitó jugar con los dos temas más sensibles en la estrategia exterior de Washington (cooperó siempre en materia de lucha contra el narcotráfico y no mantuvo con las FARC más contactos que los necesarios para resguardar sus fronteras, como por otra parte también hace Brasil), en el contexto de una relación comercial estable y mutuamente beneficiosa (la única vez que Chávez dejó de enviar petróleo al imperio fue –paradojas de la historia– cuando la oposición conservadora paralizó Pdvsa).


Resulta difícil, en medio de la avalancha de análisis y tras 14 años en el poder, ensayar un balance del chavismo. Lo central, creo, es evitar que las necesarias miradas panorámicas oculten los matices y las contracciones de un régimen que podrá ser de trazo grueso, pero al que el trazo grueso no alcanza para describir. Y que además –aunque apenas se reconoce– fue mutando en el tiempo, de la fascinación inicial con la tercera vía al socialismo del siglo XXI, por motivos totalmente comprensibles: a diferencia de Evo Morales y Lula y al igual que Rafael Correa, Chávez llegó al poder sin un partido, un movimiento social o una confederación sindical que lo respaldara, y quiso emprender cambios profundos basándose sobre todo en su voluntad y su carisma. Y ahí se encontró con la paradoja –otra más– de intentar implantar el socialismo, aun el del siglo XXI, en una sociedad amansada en una cultura económica rentista, con una estética que no es la única, por supuesto –porque Venezuela también es cuna de escritores y pintores geniales–, pero sí la dominante, de nuevo rico a lo Catherine Fulop; una revolución en el país que consume más whisky escocés per cápita del mundo (aunque no produce ni una gota y aunque sí fabrica un ron excelente), donde se venden más Hammers (a 80 mil dólares cada una) que en Estados Unidos y cuya capital se ha ido convirtiendo en la ciudad más insegura de Sudamérica (¡más que Río!), a pesar de que los índices de desigualad han mejorado (en una de esas contradicciones que ponen en crisis las verdades de los sociólogos, Caracas es una ciudad más igualitaria pero más peligrosa).


Volvamos al principio. Como el resto de los presidentes del giro a la izquierda latinoamericano, Chávez supo combinar gobernabilidad económica con estabilidad política e inclusión social, trípode en el que descansa la legitimidad de esta nueva camada de líderes. Fue, de todos ellos, el que llevó más lejos su vocación transformadora, aunque las reformas no siempre hayan funcionado y aunque muchas de ellas tengan pies de barro. Manteniéndose dentro de las amplias fronteras de la democracia y el capitalismo, Chávez tuvo la vocación de los grandes políticos que quieren estirar la cuerda al máximo, y en el camino chocó, una y otra vez, con la realidad de un país que lo quiso tanto como lo odió. Sin caer en disquisiciones de hegelianismo para aficionados acerca del Hombre y la Historia, si el sujeto o la estructura, digamos por último que Chávez fue la expresión más potente de un proceso que lo trasciende, histórica y geográficamente. Sus límites fueron los de Venezuela y los de las revoluciones impuestas desde arriba.

* Director de Le Monde diplomatique, Edición Cono Sur. www.eldiplo.org


LA EMBAJADA DE VENEZUELA EN BUENOS AIRES ABRIO SUS PUERTAS PARA LA DESPEDIDA
Carteles, flores y regalos
Desde la noche del martes, el embajador Carlos Martínez Mendoza decidió abrir las puertas de la sede diplomática a las personas que quisieran acercarse para dejar un mensaje por la muerte del presidente Hugo Chávez.
Por Ailín Bullentini
Los “libros de condolencias” de la Embajada de Venezuela estarán disponibles hasta mañana.Imagen: Guadalupe Lombardo
Juanjo y Sandra miraban extrañados la puerta mitad metal mitad vidrio de la que poco más de dos metros y poco más de diez personas los separaban. Pensaron unos segundos. Recién cuando supieron que podían, decidieron volver más tarde para dejar el regalo que sostenían, como escondido, dentro de una bolsa de papel madera, puertas adentro de la Embajada de Venezuela: una botella de vidrio pintada con la cara del presidente Hugo Chávez de la que pendía un papelito con una de las tantas frases que el “comandante” había deslizado al viento “para el recuerdo”. Esa que dice, palabras más o menos, que “hay razones para ser optimistas” porque “está naciendo una nueva era”.

Los chicos se fueron, pero, al caer la tarde de ayer, decenas de personas esperaban, impacientes pero en prolija fila, que las autoridades de la embajada venezolana en Argentina les permitiese pasar para plasmar su saludo al “comandante que ya no está, pero no se ha ido”. Desde la noche del martes, el embajador Carlos Martínez Mendoza decidió abrir las puertas del edificio de la sede diplomática de su país en la ciudad de Buenos Aires a las personas que quisieran acercarse a despedir, a la distancia, la figura del presidente fallecido y que se multiplicaron con el correr de las horas. La posibilidad de hacerlo se extendería hasta mañana, durante las 24 horas.


El impulso de expresar aquello que anudaba la garganta que alcanzó a muchos en la ciudad de Buenos Aires acabó por empapelar la fachada de la embajada, con carteles improvisados con fibrón o lapicera. “Yo te vi enterrar al ALCA”, le aseguraba alguien al presidente de Venezuela, como atajando para siempre una instantánea de aquel noviembre de 2005. “En la historia más dulce de este mundo estás en nosotros”, dedicaba con ternura otro mensaje, fijado al lado de una fotografía del comandante en pleno discurso, más delgado, con más pelo, igual de potente. Sin hacer caso a la orden del vicepresidente Nicolás Maduro, que horas después de la muerte aseguró que estaba “prohibido llorar” a Chávez, algún argentino o alguna argentina se permitieron el desliz: “Fuerza, Venezuela, lloramos con ustedes”.


Por debajo, por encima, en los costados, más cartulinas, más fotos, banderas se sumaban desde la vereda a la cruzada por volver concreto el cariño, desde el martes hecho recuerdo. Mientras, las autoridades consulares convirtieron rápidamente la recepción de la embajada en pasarela. Ubicaron una televisión sobre el mostrador de bienvenida que emitió en continuado y en vivo las imágenes que llegaban desde Caracas. Ubicaron una hilera de sillas para que los visitantes no esperaran incómodos su turno para escribir sus despedidas, sentados al borde de una mesa en la que una foto del mandatario homenajeado los observaba, sonriente.


En un primer momento, tal vez empujados por el apremio del momento, que pedía actuar rápido, los mensajes se fueron sucediendo uno tras otro, tras otro, tras decenas, tras centenas, en un puñado de papeles blancos atados con la bandera venezolana hecha con cinta bebé: con firma, sin firma, plagados de signos de admiración, muchos –muchísimos– reiterativos en la palabra “tristeza”. “¡Gracias por devolverle a Latinoamérica la dignidad!”, saludó la familia Pukakuno. “Te fuiste sin irte”, le espetó otro u otra. “Fuiste, sos y serás una luz para Latinoamérica”, describió un anónimo en letra más grande y despojada, algo similar al “sin duda eras la columna vertebral de América latina unida”, de Zulema, docente de Hurlingham.


“Lloré como una Magdalena cuando me enteré”, aseguró Mabel en la fila de ayer, desde donde aguardaba dejar “todo el corazón” en su despedida por escrito al “ser más grande del mundo”, entre saludo y saludo de desconocidos. Fueron cuatro los puñados de hojas amarradas con cintas que se convirtieron en alientos tristes, deseos de fuerza, agradecimientos y promesas de no olvido. Reservaron uno de ellos específicamente para los mensajes de embajadores, entre los que se amontonaron las caligrafías de diplomáticos de Cuba, Vietnam, Costa Rica, Alemania, Angola, Taiwán e Irán. Recién ayer llegaron los librotes de tapa vinotinto dura. Uno completo de saludos descansaba detrás del mostrador ayer por la tarde; el otro por la mitad y en proceso. Los empleados –que, claro, se reemplazaron unos a otros en pos de nunca dejar huérfana la casa– calculaban, al cierre de esta edición, que cerca de mil personas habían plasmado sus palabras en los “libros de condolencias” que, prometen, enviarán al Palacio de Miraflores, en Caracas.




RESULTADOS ECONOMICOS DE CATORCE AñOS DE REVOLUCION BOLIVARIANA
El balance económico de Chávez
El país que recibió Hugo Chávez al llegar a la presidencia, en 1997, se destacaba por la extrema desigualdad y la destrucción del tejido productivo. Los logros y el nuevo desafío.
Por Raúl Dellatorre
Las transformaciones económicas y sociales, su mayor conquista.
No debe haber resultado sencillo transformar una economía en la que una cuarta parte de la población (26 por ciento) se encontraba en la pobreza extrema, el 15 por ciento de los trabajadores desempleados y, de los que tenían trabajo, más de la mitad (54 por ciento) lo hacían fuera de la legalidad. Esta era la situación de la economía venezolana hacia fines de la década del ’90, cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia para reemplazar a Rafael Caldera, último representante del bipartidismo socialcristiano (Copei) y socialdemócrata (Acción Democrática) que mantuvo durante décadas, alternándose en el poder, la situación de concentración de la renta petrolera y desigualdad, de liquidación del desarrollo industrial y agrícola, y la ausencia de los más elementales servicios sociales responsabilidad del Estado, como salud y educación.

La transformación de esa economía, sin embargo, se logró. En base a un proceso revolucionario cuyo primer objetivo estratégico fue recuperar el control de Pdvsa, la poderosa petrolera estatal cuya línea gerencial se resistió por más de un lustro (hasta después del intento de golpe de 2002) a obedecer las directivas del poder político democrático. Paralelamente, se de-sarrollaba un ambicioso (más aún teniendo en cuenta las limitaciones presupuestarias, sin acceso en los primeros años a la totalidad de la renta petrolera) programa de alfabetización y de instalación de centros de salud en toda la extensión del territorio venezolano.


La reconstrucción del tejido productivo demandó recomponer una matriz desarticulada. Un ejemplo conocido es el de la producción de mineral de hierro, que se vendía a precio subsidiado a la industria siderúrgica, para que ésta produjera bienes intermedios (chapas y perfiles) que se exportaban a Estados Unidos a precio libre. Mientras tanto, la construcción debía proveerse en el exterior de los insumos siderúrgicos necesarios, pagando precios elevadísimos o requiriendo subsidio estatal. El intermediario que se quedaba con los mayores beneficios era una empresa monopólica, Sidor. Obviamente, la solución fue renacionalizarla (había sido privatizada por gobiernos anteriores). Lo curioso es que hubiera críticas a esta respuesta política del Estado.


Pdvsa no había dejado de ser estatal, pero su asociación con capitales privados extranjeros la convirtió en un actor más de la política petrolera depredatoria del medio ambiente. Muchas tierras antiguamente dedicadas a la agricultura fueron abandonadas entre las décadas del ’70 y del ’90 a medida que avanzaban las torres petroleras sobre las costas del lago de Maracaibo, y los territorios de Anzoategui y Monagas. La consecuencia fue el éxodo de la población rural o su condena a la miseria, con la formación de amplios cinturones de pobreza.


Hugo Chávez supo recurrir a la cooperación internacional, con orientación hacia un proyecto regional, para revertir la situación. Los médicos y maestros cubanos fueron una presencia notable que caracterizó los primeros años del proceso, así como los técnicos en materia agrícola de origen argentino lo fueron en la segunda etapa, de “reinstalación” de una economía rural. Cuando la Revolución Bolivariana recuperó el manejo del recurso petrolero, Chávez devolvió esos favores con un suministro permanente de recursos energéticos a Cuba y prestando ayuda financiera a la Argentina.


Si en sus primeros años de gobierno la Revolución Bolivariana había dado gestos de la orientación buscada, el fallido golpe en su contra de abril de 2002 impulsó las decisiones que hacían falta para profundizar el proceso. La derrota de los golpistas dejó al desnudo a los enemigos de la Revolución desde adentro, dando la oportunidad de desplazarlos y despejar el camino. Ese paso se tradujo en los resultados macroeconómicos de los años posteriores: desde fines de 2003 hasta mediados de 2008, Venezuela logró 23 períodos trimestrales de crecimiento consecutivo. El record se rompió por el impacto de la crisis mundial, pero la economía retomó la senda a partir del segundo trimestre de 2010. En 2011 ya obtuvo un crecimiento de 4,2 por ciento y en 2012 de 5,5 por ciento.


Menos dependiente de productos intermedios y finales que una década y media atrás (cuando “casi todo” lo que se consumía era estadounidense o colombiano), pero todavía altamente dependiente de las divisas que genera el petróleo, Venezuela dispuso una fuerte devaluación y un desdoblamiento cambiario el último 8 de febrero, como parte de una serie de medidas que buscan corregir desequilibrios externos y mantener el equilibrio entre las políticas de promoción de la producción y el empleo, y los ambiciosos programas sociales de inclusión con fondos públicos.


El desempleo bajó a menos de la mitad (del 15 al 7 por ciento) en una década y media, y la pobreza extrema a casi una cuarta parte (del 26 al 7 por ciento). La informalidad laboral descendió del 54 al 43 por ciento (con leyes de protección laboral para los trabajadores formales que antes no existían). Indicadores y tendencias que sólo podrán consolidarse si quienes asumen la conducción del proceso logran superar su principal de-safío: derrumbar, ya sin la presencia de su líder, la resistencia de un poder económico local y extranjero que no está dispuesto a resignar el terreno perdido.



Números calientes de Pdvsa

Nueve de cada diez dólares que recibe Venezuela provienen del petróleo. La empresa estatal Petróleos de Venezuela, Pdvsa, encara para este año y los siguientes un ambicioso plan de inversiones para superar el estancamiento de la producción de hidrocarburos, que permanece prácticamente estancada desde 2010.

Sólo en el año 2013 estima realizar una inversión de 25 mil millones de dólares, como parte de un plan con el que espera elevar la producción a cuatro millones de barriles diarios para el año próximo y seis millones para 2019. En siete años, Venezuela movilizaría en el sector petrolero alrededor de 150 mil millones de dólares en total, entre Pdvsa y sus empresas asociadas tanto del sector público como del ámbito privado, para alcanzar la meta planteada. Las reservas de petróleo de Venezuela se estiman en 297 mil millones de barriles, las que resultarían las más abundantes hasta ahora conocidas en el mundo.




OPINION
¡ALCA, ALCA, al carajo!
Por Pacho O’Donnell *
Personalmente me impactó mucho Chávez en ocasión del “entierro” del proyecto del ALCA, en la IV Cumbre Iberoamericana en Mar del Plata, año 2005, en las mismas narices de un George Bush presente.
¿Qué era el ALCA, que no se ha disuelto sino que permanece agazapado, en espera de mejores tiempos, distintos de aquéllos en que Chávez y nuestro Kirchner, con la aquiescencia de Lula, se pusieron al hombro la tarea de petardearlo?

En el documento presentado para la aprobación de las repúblicas continentales había (¿hay?) capítulos referidos a servicios, sin excluir salud y educación; protección de propiedad intelectual o patentes; compras gubernamentales; trato a las inversiones; jurisdicción para resolver controversias; acceso a recursos naturales. En su conjunto, son los rubros más codiciados por los poderosos globalizados, el filón que buscan los grandes capitales, aquellos que más empujaban el ALCA. Era sin duda un intento más de los EE.UU. de controlar la economía de su “patio trasero”. Como lo había sido la Alianza para el Progreso presentada en Punta del Este en 1961, oportunidad en que le tocó a nuestro Che Guevara develar las intenciones ocultas detrás de aparentes buenas intenciones.


Chávez siempre reconoció que quien condujo y empujó ese momento histórico fue Néstor Kirchner y recordó cuando nuestro fallecido presidente se dirigió a George Bush, que estaba sentado en un rincón del salón de aquella cumbre marplatense, y le descerrajó “No nos vengan aquí a patotear”.


“Hemos venido con una pala, porque en Mar del Plata está la tumba del ALCA.” Así comenzó su discurso el venezolano el 4 de noviembre de 2005, ante un estadio mundialista colmado de una muchedumbre fervorosa que había participado de la III Cumbre de los Pueblos, que se desarrolló paralela y antagónicamente a la Cumbre oficial. Mientras Chávez denunciaba las maniobras de los Estados Unidos para colonizar a los países americanos, la concurrencia coreaba “Bush fascista, vos sos el terrorista”. “Así como fracasó Estados Unidos en su intento para detener la Revolución Cubana, fracasaría ahora en su intento de detener la revolución venezolana. Si se les ocurriera invadir a Venezuela, comenzará en estas tierras la guerra de los cien años.” Arengó que “tenemos que ser no sólo los enterradores del ALCA, sino los enterradores del modelo capitalista neoliberal que desde Washington amenaza a nuestro pueblo desde hace tanto tiempo”. Y añadió: “Debemos ser las parteras del nuevo tiempo, de la nueva historia, del ALBA. Vamos a enterrar el capitalismo para crear el socialismo del siglo XXI”. Y aprovechó para recordar la expresión de Rosa Luxemburgo de “Socialismo o barbarie”. “No se trata –afirmó Chávez– de un impulso político, ético, moral o ideológico al mundo, sino de salvar al planeta.” Recordó la relación entre el fenómeno del calentamiento global y la presencia de huracanes que han asolado varias regiones del mundo: “Está en juego la vida futura en el planeta, sólo la conciencia y la acción de los pueblos salvará el medio ambiente”. No faltaron festejados raptos de humor, como cuando señaló que si seguimos destruyendo el planeta no podremos refugiarnos en Marte, porque allí no hay vida, “parece que la hubo alguna vez, pero al parecer se instalaron allá el Fondo Monetario y el Banco Mundial y dejó ya de haberla”.


Tuvo momentos para destacar la importancia de la cultura y recordó las palabras de José Martí, “ser cultos para ser libres”, para relacionarlas con las de Simón Bolívar, “un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”. Llamó a los asistentes a “leer, pensar y escribir”, e incluso se permitió recomendar un libro: Hegemonía o supervivencia, de Noam Chomsky.

Estábamos en presencia de un Comandante Chávez puro, que iba ganándose su lugar en la historia de los pueblos americanos.
* Presidente del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego.


OPINION
El legado
Por Mark Weisbrot *
Una vez Bertrand Russell escribió sobre el revolucionario americano Thomas Paine: “El tuvo fallos, como cualquier otro hombre; pero fue por sus virtudes por las que él fue odiado y exitosamente calumniado”.
Esto ha sido verdaderamente cierto en Hugo Chávez Frías, quien fue probablemente más demonizado que ningún otro presidente electo en la historia de la humanidad. Sin embargo, fue repetidamente reelecto por amplios márgenes, y el luto lo llevarán no sólo los venezolanos, sino muchos latinoamericanos que aprecian lo que él hizo por la región.

Chávez sobrevivió a un golpe militar respaldado por Washington y a huelgas petroleras que paralizaron la economía. Pero una vez que obtuvo el control de la industria petrolera, su gobierno redujo la pobreza a la mitad, y la extrema pobreza en un 70 por ciento. Además, millones de personas accedieron al servicio de salud por primera vez, y el acceso a la educación también se incrementó espectacularmente, doblando la tasa de matriculación universitaria y haciéndola gratuita para muchos. El derecho a las pensiones públicas se ha triplicado. El mantuvo su promesa de campaña al compartir la riqueza del petróleo con la mayoría de Venezuela, y eso será parte de su legado.


También será la segunda independencia de América latina, y especialmente de Sudamérica, la que es ahora más independiente de Estados Unidos de lo que es Europa. Por supuesto esto no podría haber sucedido sin los amigos cercanos y aliados de Chávez: Lula en Brasil, los Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, y otros.


Pero Chávez fue el primero de los presidentes de izquierda democráticamente electos en los pasados 15 años, y jugó un rol muy importante; mire lo que estos colegas dirán de él y encontrará que aquello es mucho más importante que lo escrito en la mayoría de otros obituarios, antiobituarios y comentarios. Estos gobiernos de izquierda han hecho, además, considerables avances reduciendo la pobreza, incrementando el empleo y elevando los niveles de vida en general; y sus partidos también han sido continuamente reelegidos.


Para estos otros líderes democráticos, Chávez es considerado parte de esta revolución de todo el continente que en las urnas transformó a Sudamérica e incrementó las oportunidades y la participación política para las mayorías y minorías anteriormente excluidas.


Es muy probable la continuidad en Venezuela después de la muerte de Chávez, ya que su partido político tiene más de siete millones de miembros y ha demostrado su habilidad para ganar elecciones sin tenerlo a él haciendo campaña durante los comicios locales en diciembre, donde recogieron cinco gobernaciones estatales para ganar 20 de los 23 estados. Es poco probable que las relaciones con Estados Unidos mejoren; el Departamento de Estado y el propio presidente Obama hicieron una serie de declaraciones hostiles durante los últimos meses de enfermedad de Chávez, indicando que no importaba lo que el próximo gobierno hiciese (presumiblemente bajo Nicolás Maduro), pues no había mucho interés por parte de Washington en mejorar las relaciones.

* Codirector del Centro de Investigación en Economía y Política (Center for Economic and Policy Research - CEPR) en Washington, D.C.


DESDE EL OFICIALISMO EVOCARON LA FIGURA DEL VENEZOLANO HUGO CHAVEZ
“Fue un gran amigo de la Argentina”
Juan Manuel Abal Medina, Alicia Kirchner y las Abuelas de Plaza de Mayo fueron algunos de los que recordaron al fallecido presidente de Venezuela. También se pronunciaron otros ministros, gobernadores, legisladores y sindicalistas.
Juan Manuel Abal Medina, Alicia Kirchner, Martín Sabbatella y Hugo Yasky.
Integrantes del gabinete nacional, gobernadores, legisladores y dirigentes políticos y sindicalistas expresaron su pesar por el fallecimiento el martes del presidente venezolano Hugo Chávez.

Juan Manuel Abal Medina, jefe de Gabinete de la Nación: “Chávez fue un gran amigo de la Argentina que ayudó en los momentos más difíciles, cuando nadie le tendía la mano. A diferencia de lo que pasa con los presidentes en el mundo, en América latina la relación es de compañerismo, tarea y construcción común. Chávez fue el primero que se acercó para ayudar a la Argentina y siempre antepuso la construcción de la cuestión común en la región”.


Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo Social: “El dolor del pueblo venezolano es el mismo dolor que sentimos millones de latinoamericanos. Hoy más que nunca mantengamos vivo su ejemplo que junto al de Néstor Kirchner y otros líderes de la región abrieron el camino para avanzar en la integración latinoamericana”.


Nilda Garré, ministra de Seguridad: “Fue una figura difícil de reemplazar, ya que deja un gran vacío en el campo de las luchas latinoamericanas. A la vez, creo que es tan fuerte su presencia, su legado y lo que logró, que no se lo olvidará”.


Florencio Randazzo, ministro de Interior: “Fue uno de los grandes líderes de esta Latinoamérica, junto a Lula da Silva y Néstor Kirchner. Chávez supo ver los cambios que necesitaba un país como Venezuela, en la cual los más débiles eran absolutamente invisibilizados por las políticas de Estado anteriores”.


Abuelas de Plaza de Mayo: “Valiente comprometido con su tiempo y con el mundo que le tocó vivir, recibió el amor incondicional de los humildes y enfrentó a los poderosos. Luchador infatigable, impulsor de la unión de los pueblos, toda Sudamérica hoy llora su ausencia. Los grandes líderes no mueren, sino que siguen vivos en la memoria popular, en la dignidad restituida después de décadas de humillación en el futuro de una nación y de toda la Patria Grande que hoy está de pie y lo despide como nosotras, con un ¡Hasta siempre, comandante!”.


Martín Sabbatella, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca): “Es una gran pérdida para el pueblo venezolano, para todos los pueblos de América del Sur y también para todos los hombres y mujeres de distintos rincones del planeta que luchamos por construir sociedades más justas, más igualitarias”.


Luis D’Elía, dirigente del Partido Miles: “Vivo un momento muy duro, de mucho dolor, pero de serenidad. El proceso desatado por el comandante Hugo Chávez en Venezuela y en América latina toda ya no se detendrá jamás. No va a haber poderoso de la Tierra que lo pueda detener”.


Francisco Pérez, gobernador de Mendoza: “En primer lugar es un hecho lamentable y doloroso para nosotros, no sólo por la relación con Venezuela, sino por la unidad latinoamericana. La verdad es que es una pérdida irreparable y la mejor manera de seguir adelante es trabajar en la misma dirección de su legado, que marcó un icono en la cumbre del Mercosur”.


Jorge Sapag, gobernador de Neuquén: “La desaparición en tan poco tiempo de Néstor Kirchner y de Chávez para Latinoamérica generó un impacto que obliga a tomar las banderas de liberación, de ataque a la pobreza, de unidad latinoamericana, de trabajar juntos para lograr estos anhelos que ya eran de Bolívar y de San Martín”


Hugo Yasky, titular de la CTA: “Fue un patriota que deja un surco enorme en la historia, un ejemplo enorme. Hay que fortalecer la unidad de la región”.


Alicia Castro, embajadora en el Reino Unido: “Seguirá jugando un papel importantísimo en la unidad de América del Sur. Chávez era un líder indignado frente a la injusticia, intolerante frente a la desigualdad y denunciaba las causas de la pobreza. Mientras en América del Sur, sobre todo en la década anterior, la pobreza era vista casi como inevitable, él fue al fondo y denunció que la desigualdad no debía ser tolerada en una tierra enormemente rica como es América del Sur”.


Omar Viviani, secretario gremial de la CGT oficial: “Es un gran dolor, una gran pérdida. Era un gran conductor. La presencia de todos los presidentes de Latinoamérica en la última despedida al compañero Chávez marca que la unidad latinoamericana sigue estando fuerte”.


Carlos Cheppi, embajador en Venezuela: “La Presidenta tiene un afecto mucho más allá del protocolo con el presidente Chávez. Estos procesos de integración que se han dado han sido muy fuertes, han llegado a relaciones humanas muy fuertes. En el caso de la Presidenta, cuando murió el presidente Néstor Kirchner, Chávez la acompañó con mucho afecto a Cristina y su familia. Cristina se siente en la misma obligación. No es una situación de protocolo, es de afecto, de afecto familiar”.


Fernando Espinoza, Intendente de La Matanza: “Se va uno de los mayores luchadores latinoamericanos contemporáneos. Es un inmenso dolor, pero no dudamos de que Venezuela continuará con el legado que Hugo Chávez nos dejó”.


Carlos Raimundi, diputado Nuevo Encuentro: “Fue un precursor de la lucha contra el ALCA, fue primordial su rol para consolidar la Unasur y su capacidad para crear instituciones regionales financieras que sacaran a Latinoamérica del estado de dependencia al que nos había llevado durante décadas el neoliberalismo”.


Jorge Rivas, diputado nacional: “Nadie hizo tanto como él por la unidad y por la independencia de la región. Todos los militantes que en cualquier lugar del mundo trabajan diariamente por la justicia, por la igualdad, por los derechos de los más débiles, de los más pobres, de los más desvalidos saben que han perdido a uno de sus más genuinos compañeros y a un enorme dirigente”.




BINNER DIJO QUE EL HABRIA VOTADO A CAPRILES Y GENERO DIFERENCIAS EN EL FAP
Antichavista hasta las últimas
En medio de la conmoción por la muerte de Chávez, el líder del FAP sorprendió con su confesión. Legisladores de su fuerza como Claudio Lozano hoy viajarán a Caracas para estar en las exequias del ex presidente.
Por Miguel Jorquera
Hermes Binner planteó sus diferencias con el chavismo y recordó la valija de Antonini Wilson.
Imagen: Leandro Teysseire
“Yo hubiera votado por Capriles.” El sinceramiento de Hermes Binner de que habría respaldado al candidato de la alianza antichavista Henrique Capriles en las últimas elecciones presidenciales venezolanas –apenas unas horas después del fallecimiento del presidente Hugo Chávez– no cayó bien entre varios de sus aliados en el Frente Amplio Progresista. Desde la Unidad Popular (UP) y Libres del Sur, en cambio, elogiaron los logros y el aporte del líder bolivariano a la unidad latinoamericana. Aunque luego sus socios políticos esquivaron confrontar públicamente con el principal referente del FAP en un año electoral, el diputado Claudio Lozano decidió integrar la delegación parlamentaria argentina que partirá hoy hacia Caracas para participar del funeral de Chávez. También participará de esa comitiva Fernando “Pino” Solanas, a quien varios en el FAP quieren dentro de ese frente electoral porteño en las legislativas de octubre.

Ayer Binner evitó repetir la frase que provocó disgusto entre algunos de sus aliados en el FAP. Aunque ya sumergido en la campaña electoral y decidido a sumar voluntades de quienes critican la experiencia venezolana y la asocian con el kirchnerismo, el presidente del Partido Socialista volvió a cuestionar a Chávez en otros términos. “Durante sus gobiernos se generó una integración de Venezuela en el Mercosur, que dio lugar a una serie de hechos positivos que ayudaron a la Argentina. Pero también hay situaciones que prendieron luces amarillas, como la relación que tiene Venezuela con Irán y Siria”, sostuvo Binner en una entrevista radial, donde también recordó hechos “vinculados a Venezuela” y “no aclarados, como la valija de Antonini Wilson”.


“El populismo vive a través de una persona que tiene acciones positivas y negativas, pero se diluye en el tiempo. Los populismos siempre tuvieron dificultad para encontrar continuadores de los procesos políticos”, agregó Binner y reconoció que “Chávez surgió en el marco del gran desconcierto generado por los partidos políticos venezolanos de entonces, que no encontraron un modelo de sociedad que mejore la vida de sus habitantes”.


No todos en el FAP coincidieron con Binner. “América latina llora la muerte de un líder regional que no sólo supo darle una esperanza a su pueblo frente a la corrupción y el sistema político de Venezuela, que además supo plantarse ante los Estados Unidos y fue clave en la estrategia contra el ALCA y levantó las banderas de la integración y de la necesidad de una nueva sociedad”, sostuvo Claudio Lozano en un comunicado que refleja la opinión de la Unidad Popular que conforma junto a Víctor De Gennaro.


Aunque nadie en la UP quiso confrontar públicamente con Binner, algunos decidieron diferenciarse con hechos. Lozano fue unos de los diputados que le propusieron al oficialismo conformar una delegación parlamentaria “plural” para viajar a Venezuela para las exequias de Chávez. La comitiva oficial de la Cámara de Diputados (cinco oficialistas y cuatro opositores) partirá hoy hacia Caracas. De ésta formará parte Solanas, el líder de Proyecto Sur a quien la mayoría del FAP quiere incorporar al frente electoral porteño.


El propio delfín de Binner, el gobernador socialista de Santa Fe Antonio Bonfatti, había sido más cauto al opinar sobre la muerte de Chávez. “Condolencias al pueblo venezolano por la muerte de un presidente elegido en forma democrática. No es tiempo de consideraciones políticas”, había dicho Bonfatti al concluir un encuentro con la cúpula nacional de la UCR para “analizar la situación de la provincia” en la que comparten una alianza electoral.




OPINION
Después de Chávez
Por Juan Gabriel Tokatlian *
Ha muerto una de las personalidades políticas del mundo más singulares e influyentes de comienzos del siglo XXI: Hugo Chávez inauguró un régimen político híbrido en su país, Venezuela, y se proyectó –él y su modelo– mundialmente mediante una estrategia de inusitada visibilidad para un país del Sur. Intentó fundar un nuevo orden hegemónico interno recurriendo a una particular mezcla de nacionalismo, populismo y socialismo que aún debe evaluarse con mejores instrumentos de análisis y cierta mayor ponderación, al tiempo que, con un estilo simultáneamente carismático, mesiánico y provocador logró trascender la política venezolana y convertirse en un punto de referencia obligado en el continente y hasta en algunos temas de la política mundial. La aspiración de cambio que enarboló Chávez y su centralidad casi excluyente en el escenario político de Venezuela hacen que, naturalmente, todo sea frágil después de su muerte.

A partir de ahora habrá una transición política en Venezuela. Nada indica que será una transición de sistema (de presidencialismo a parlamentarismo) o de régimen (de autoritarismo a democracia o de democracia a autoritarismo). Tampoco pareciera que se producirá una transición de partido (una coalición hoy oficial sustituida, en lo inmediato, por una futura coalición opositora). Se trata, en esencia, de una transición de mandatarios (Hugo Chávez será sucedido por un nuevo presidente del “chavismo”).


Sin embargo, el impacto de esa transición supera el nivel personal: la estructura institucional, la política pública, la relación gobierno–oposición y hasta la diplomacia venezolana pueden ingresar en un proceso cambiante y contradictorio de impredecibles consecuencias para el país (y para sus vecinos próximos, aliados políticos y oponentes ideológicos). La experiencia de transición previa que tuvo el país –la de 1958, sellada con el pacto de Punto Fijo– poco tiene que ver con la actual: aquélla representaba la salida del mandato autoritario de Marcos Pérez Jiménez, se firmó entre tres partidos (AD, Copei y URD) democráticos pro-sistema, procuró establecer un gobierno de unidad y asegurar un programa mínimo de gestión. La presente transición no apunta a crear un nuevo régimen, no se da entre partidos relativamente próximos en su orientación, no se guía por la búsqueda de unidad en el manejo del Estado, ni parece dirigida a concertar un programa básico y compartido de gestión gubernamental.


No hay en América latina muchas “buenas prácticas” de transición de hombres fuertes que autoproclamaron una revolución para su país; sea ese proyecto revolucionario de corte marxista o nacional popular. En realidad, la disolución (vía golpes de Estado y proscripciones políticas, por ejemplo), la contención (vía estrategias coercitivas especialmente auspiciadas por Washington y acompañadas por algunos países del área, por ejemplo) y la reversión (vía “guerras de baja intensidad” y el despliegue de proxies, por ejemplo) –y no la transición– han sido los esquemas más usuales ante experiencias revolucionarias en la región. Por lo tanto, es importante destacar que Venezuela –los venezolanos– deberá nutrirse de pocas experiencias exitosas fuera del continente y aprender de los fracasos que han afectado por años a algunos países del área.


En esa dirección, hay dos planos claves. En el nivel interno, un proceso electoral solo no dirime, per se, la sucesión de un liderazgo revolucionario y su legado. Es indispensable un doble tipo de acuerdo. Por un lado, uno hacia adentro, en el seno del oficialismo (para controlar el alto nivel de faccionalismo imperante) y otro en el seno de la oposición (para que sus expresiones más moderadas y modernas no queden atrapadas por lo más vetusto del bipartidismo convencional). Por otro lado, un acuerdo de garantías para la oposición (para eludir que se torne antisistémica) y para el propio oficialismo (por ejemplo, respecto de la continuidad de ciertas políticas públicas) y el compromiso en torno de unas pocas reglas de juego fundamentales que profundicen y no socaven la democracia. En esta hora y las próximas los tejedores de potenciales compromisos serán más importantes y valiosos que los protagonistas retóricamente más efusivos, ya sea a favor o en contra de Chávez y sus casi tres lustros de gobierno.


En el nivel internacional, lo importante es no incidir negativamente en aquella transición (por ejemplo, en el caso de Estados Unidos) y estar dispuesto a facilitar lo que eventualmente pueda pactarse domésticamente (por ejemplo, el aporte de los países de Latinoamérica). En esta dirección, hay que recordar que la incorporación de Venezuela como miembro pleno del Mercosur tuvo menos que ver con el comercio o con una presunta compensación por la suspensión de Paraguay y más con la política y la diplomacia. Lo más probable es que en el cálculo de Argentina y Brasil, principalmente, prevaleciera la idea de prepararse para eludir un eventual clima de descontrol en lo que iba a ser –y hoy ya es– la transición venezolana. Si se produjera allí una situación turbulenta e inmanejable o un quiebre del orden democrático o una reversa revanchista del actual proyecto político, el problema para Sudamérica será monumental. Si, por otro lado, se asentara un “chavismo sin Chávez” aun más radicalizado o se manifestara una pugna feroz en el corazón del chavismo haciendo ingobernable el país, entonces el problema para la región sería igualmente grave. Si Buenos Aires y Brasilia quisieron que Caracas estuviera en el Mercosur, éste es el momento para, con discreción y realismo, contribuir a que Venezuela viva una transición efectivamente incruenta y potencialmente positiva.


En realidad, para los venezolanos de uno y otro bando y para los actores externos próximos o distantes, aliados u oponentes de Caracas, ésta debiera ser la coyuntura de la mesura y la sindéresis.

* Director del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Di Tella.


Solidaridad de Moyano
La CGT opositora que conduce el líder del gremio de camioneros, Hugo Moyano, también expresó su “solidaridad con los trabajadores y el pueblo bolivariano” y señaló que ante la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez, “pese al dolor, aquí no se rinde nadie”. “Al bravo pueblo de Venezuela ya no hay obstáculo que pueda desviarlo del camino. Durante estos años de ardua construcción de la revolución social bolivariana, bajo el liderazgo clave del comandante Hugo Chávez Frías se ha consolidado la conciencia y la voluntad popular, para ejemplo y guía de toda nuestra América”, afirma el comunicado oficial de la CGT Azopardo y que lleva las firmas de Moyano y del secretario de Derechos Humanos de la central sindical, Julio Piumato. “Fuerza Venezuela. Fuerza compañero Nicolás Maduro”, agrega el mensaje dirigido al vicepresidente de ese país.

“Dolor” de la CTA opositora
La fracción de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) que lidera el dirigente estatal Pablo Micheli señaló su “profundo dolor” por la muerte de Hugo Chávez y aseguró que fue “un hombre que cambió la historia de América latina, enfrentó al imperio y, con humildad y encanto, convocó a los latinoamericanos a su proyecto de transformación”. “La CTA se compromete a continuar levantando las banderas del comandante, en un apoyo incondicional al proceso que inició siguiendo los pasos emancipadores de Bolívar y el Che”, afirmó a través de un comunicado. Ese sector homenajeó ayer a Chávez en un acto frente al Monumento a Simón Bolívar ubicado en el Parque Rivadavia, donde depositó una ofrenda floral, se solidarizó con el pueblo venezolano y sostuvo que “el gran legado de Chávez está vivo, porque la mejor manera de recordarlo es continuar luchando”.

“Continuará en el corazón”
“Es un momento de tristeza profunda para Venezuela, para los pueblos de toda América latina y, particularmente, para los más desposeídos de esta Patria Grande que vieron en la figura del presidente Chávez la concreción y el compromiso de vida de un hombre que la rindió al servicio de su país y de todo el continente”, expresó el Partido Miles, que preside Luis D’Elía, desde siempre un ferviente seguidor de Chávez. “Hoy, ante su irreparable pérdida física, y desde su lugar en el corazón del pueblo argentino, el Partido Miles hace llegar al pueblo hermano de Venezuela, a los familiares del presidente y a las autoridades su expresión de profundo dolor, pero también nuestra esperanza y convicción de que el presidente Chávez continuará viviendo en el corazón de nuestro pueblo latinoamericano”, concluyó.

Recuerdo del Frente Grande
El partido del Frente Grante, integrante del Frente para la Victoria, recordó a Hugo Chávez y saludó “su vida consagrada a Venezuela y al continente latinoamericano”. “El presidente Chávez ha sido uno de los patriotas revolucionarios responsables del renacimiento de América latina, de la Patria Grande y de su rumbo democrático, popular y revolucionario”, expresaron en un comunicado firmado por su titular, Adriana Puiggrós, y su secretario general, Daniel San Cristóbal. “El comandante revolucionario y caudillo popular está desde hoy en la inspiración latinoamericana junto a Néstor Kirchner y todos los grandes luchadores por una América latina unida, democrática, justa y liberada. ¡Por siempre, viva Chávez!”, cerraron su documento.

“Nació el mito invencible”
“Murió el comandante, pero nació el mito invencible del revolucionario del siglo XXI, que como el viento recorrerá Sudamérica de Norte a Sur y de Este a Oeste inflamando los corazones sediciosos de los que tienen sed de justicia”, despidieron ayer a Hugo Chávez desde la agrupación La Scalabrini, en una declaración que firmaron sus referentes Federico Conditi y Juan Manuel Valdez.

“Dolor y tristeza”
El Partido Memoria y Movilización Social expresó su “profundo dolor y tristeza” por Hugo Chávez, a quien definió como “gran líder de la revolución latinoamericana”. “Estamos consternados por la pérdida de un gran amigo de nuestro pueblo y colaborador fundamental del proyecto nacional y popular que iniciara Néstor y hoy conduce la presidenta Cristina Kirchner”, señalaron en un comunicado con la firma de Marcelo Duhalde, entre otros.
Fuente:Pagina12







07.03.2013
Cristina Fernández dijo que "el comandante, el compañero y amigo ha entrado definitivamente en la historia". 
Emoción en el largo y doloroso adiós a Hugo Chávez en Venezuela 
Ayer comenzaron las exequias del líder de la Revolución Bolivariana en la Academia Militar de Caracas. El féretro que transportaba sus restos fue trasladado durante cinco horas en medio de una multitud que lloraba a su paso. Comenzaron a llegar los mandatarios de la región.
Un día después de la muerte del líder bolivariano Hugo Chávez, Venezuela se vistió de luto para homenajear al personaje más importante de su historia reciente. La presidenta Cristina Fernández fue una de las primeras líderes regionales en llegar a Caracas, donde participó de las exequias del fallecido presidente en el Fuerte Tiuna, la Academia Militar donde Chávez comenzó su carrera castrense.
De pie, frente al féretro y acompañada por los mandatarios Evo Morales, de Bolivia, y José "Pepe" Mujica, de Uruguay, Cristina rindió homenaje a su amigo Chávez apenas se abrió la capilla ardiente. Desde su llegada, la presidenta argentina había estado junto a los familiares y funcionarios de gobierno. Hoy irá a la Casa de los Sueños Azules de la Academia Militar, donde continuarán los homenajes.
La movilización popular en Caracas "no hizo más que ratificar un liderazgo histórico del presidente Chávez, en su país, en la región", afirmó anoche Cristina Fernández al regresar al hotel Tamanaco en el primero de los días de duelo. "El comandante Chávez, el compañero y amigo, ha entrado definitivamente en la historia. Creo que hombres como Chávez no mueren, se siembran", sentenció.
La Presidenta citó palabras de un manifestante, según el cual "Bolívar fue un liberador de pueblos y Chávez un liberador de mentes", y agregó que "uno de los grandes méritos de Hugo fue romper una estructura cultural y mental de muchísimos compatriotas que creían que no era posible otra Venezuela".
"Creo que millones que fueron alfabetizados, millones que tuvieron por primera vez salud, educación, vivienda, porvenir, ejemplifican la vida y la militancia de Chávez", señaló la mandataria argentina y convocó a la unidad de los pueblos de la región.
Antes de abandonar sus respectivos países, Cristina, Mujica y Evo decretaron tres días de duelo nacional y expresaron –junto con la presidenta brasileña Dilma Rousseff, que llegará hoy a Caracas–, su "profundo pesar por el fallecimiento de Chávez".
"La figura del presidente Hugo Chávez quedará fijada en la memoria colectiva de América Latina como un gran luchador por la autonomía en el escenario internacional y como líder que supo interpelar la conciencia de los pueblos del continente", señalaron los líderes regionales en un comunicado conjunto. El texto destacó como un "hito histórico" el reciente ingreso de Venezuela al Mercosur y remarcó que el mejor homenaje que se le podrá rendir "es preservar su legado, militancia y compromiso con el avance del proyecto integracionista regional".
En la capilla ardiente, se ubicaron detrás de Cristina su hermana Giselle y los ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman; y de Planificación Federal, Julio De Vido, junto con los secretarios de Legal y Técnica, Carlos Zannini; y de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro. A unos pocos metros estaba el vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, rodeado por autoridades de gobierno y familiares. Una orquesta ejecutó el Himno Nacional, en lo que fue el inicio oficial del velatorio de Chávez, escoltado por una inmensa cruz y la bandera de Venezuela.
Concluido el ritual, los presidentes latinoamericanos se apartaron a otra zona de la capilla para dejar lugar a una guardia de honor rotativa, que primeramente contó con la presencia de Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, ambos apostados junto al féretro durante varios minutos. Luego fue el turno de los hijos, hermanos y nietos de Chávez, que recibieron un cálido y extenso aplauso por parte de todos los presentes. Minutos después fue el momento del pueblo. Los miles de venezolanos que aguardaban fuera de la capilla comenzaron a ingresar lentamente para despedir a su líder. Los ciudadanos habían formado desde la mañana de ayer una caravana que salió del Hospital Militar –donde falleció Chávez– para acompañar, entre lágrimas y banderas del país, los restos del presidente hasta la Academia Militar. En ese lugar, mañana se realizará el homenaje oficial para despedir al mandatario. Más de 12 presidentes participarán de la ceremonia.
El largo adiós a Chávez había comenzado en el amanecer venezolano con los 21 cañonazos de las Fuerzas Armadas. Luego partió la procesión militar, acompañada por una marea de ciudadanos y encabezada por el vicepresidente Maduro. La caravana se prolongó durante cinco horas.
"Te amaré por siempre, mi padre", se leía en uno de los improvisados carteles que lucían los simpatizantes de Chávez. Chicos, adultos y ancianos acompañaron la comitiva fúnebre con fotografías, cuadros y camisetas, dando mensajes de apoyo a Maduro y el resto de los funcionarios. El vicepresidente venezolano marchó junto con Evo Morales a la par del pueblo, que reafirmó su convicción con el proyecto político bolivariano.
Se esperaba por la presencia del presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien no precisó en qué momento viajará, pero aseguró que "en las próximas horas" estará en Caracas para despedir a su colega y amigo. El chileno Sebastián Piñera, confirmó que llegará mañana. También el ex presidente paraguayo Fernando Lugo, quien el 10 de enero estuvo en Caracas para la asunción virtual de Chávez, se unirá mañana al grupo de mandatarios latinoamericanos.
El féretro con los restos de Chávez permanecerá tres días en la Academia Militar, tal como informó el canciller Elías Jaua, y mañana se le dará sagrada sepultura. Sin embargo, hasta el momento es incierto dónde será enterrado. Una de las opciones es el Panteón Nacional, junto con los restos del libertador Simón Bolívar. 

dudas sobre dónde será enterrado
Aún no se sabe con exactitud en qué lugar de Venezuela serán depositados los restos de Hugo Chávez. Anoche, algunas versiones indicaban que el cuerpo del mandatario podría ser depositado en el Panteón Nacional junto al de Simón Bolívar, a partir de pedidos a la Asamblea Nacional en ese sentido. Pero los reclamos se chocan con lo que establece la Constitución, que señala que le corresponde al Parlamento "acordar los honores del Panteón Nacional a venezolanos y venezolanas ilustres, que hayan prestado servicios eminentes a la República, después de transcurridos 25 años de su fallecimiento". Para que la Asamblea analice un pedido de inhumar a Chávez junto a Bolívar debe haber una "recomendación" del presidente de la República, de las dos terceras partes de los gobernadores o de los rectores de las universidades, según el texto.
Otras versiones señalan que Chávez podría ser enterrado en su tierra natal, en la población de Sabaneta, del estado Barinas, y aún otras indicaron que "podría ser cremado y sus cenizas esparcidas por todo el país". No obstante, el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, aseguró que el gobierno "respetará" la decisión que tome la familia.
Fuente:TiempoArgentino


   Rosario 5 de marzo de 2013
     Esta organización se concibe como una organización de juventud porque siempre apostamos al futuro y a lo mejor de nuestro Pueblo, los jóvenes. Por esto mismo, por una cuestión generacional, es que solo algunos de nosotros apenas tenemos un recuerdo borroso del fallecimiento de Juan Domingo Perón.
      Nuestra primera gran pérdida, como generación, es la del compañero Néstor Kirchner, nos golpeó como nunca. Y ahora, volvemos a ser golpeados con esta muerte, la de Hugo Chávez. Porque fue y es protagonista de un cambio de época, de un cambio, no sólo venezolano, sino continental.
     Desde estas latitudes, desde el Peronismo de la Argentina, sentimos esta pérdida porque es parte de nuestra historia la entrega de la vida por una causa, la causa de la Patria, el compromiso con un Pueblo para cambiar una historia de injusticias. Un Pueblo entero lo llora hoy día porque sembró amor, justicia y dignidad. Un continente está triste porque reconoce en la figura de Chávez a un luchador de la integración regional, un pueblo de piel oscura, de trabajadores aprieta los dientes impotentes ante el fatalismo que se lleva a un defensor de los derechos de los más humildes.
     Ya era en vida un hito inevitable en la historia del continente, ahora comienza el mito. Se transforma en bandera para aquellos que nos consideramos militantes nacionales y populares. Sufrió “golpes” y “fue muerto” varias veces en vida, ahora seguirá siendo insultado, denostado y tergiversado, e incluso no faltará el intento de atraparlo en el mármol, siempre desde las usinas de la antipatria y aquellos medios desinformativos al servicio de las oligarquías.
     Nos toca a nosotros rescatar su militancia y llevarlo a través del tiempo para que las nuevas generaciones lo conozcan. Veremos si el bolivariano es continuado por “otro hombre o por una organización de hombres” para que la revolución continúe, para que el sueño latinoamericano siga materializándose, confiamos plenamente en Venezuela.
     Hugo Chávez dio la vida. Intercambiando palabras tiempo atrás con Fidel, Chávez le decía que debía descansar un poco más, y el conductor cubano le replicaba que “sólo descansaremos en la tumba”. Llegó el momento de descansar para este compañero, nos toca a nosotros continuarlo.

Peronismo Militante, pcia. de Santa Fe 

Hasta siempre comandante! Latinoamérica unida, organizada y solidaria.‏




Ciudad de Buenos Aires, 5 de marzo de 2013
Desde el Instituto Espacio para la Memoria , expresamos nuestro más profundo pesar por la muerte del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez Frías. 
Nos sentimos absolutamente consternados ante la pérdida de un hombre que fue capaz de encarnar, en pensamiento y acción, los más entrañables sentimientos de unidad latinoamericana. Un hombre que supo ser interprete de su Pueblo. Un revolucionario, un humanista, un caminante que sumó a otros tantos peregrinos a la gesta enorme que finalmente habrá de hacernos libres. 
En la infinita tristeza que su ausencia nos deja, esa con que toda la América profunda lo llora, germina su sueño de la Patria Grande que en el horizonte espera.
Nuestro abrazo fraterno al Pueblo Venezolano, a sus seres queridos y a sus compañeros de lucha y militancia.
Comandante Hugo Chavez Frías Presente!
Eduardo Tavani
Director Ejecutivo
Instituto Espacio para la Memoria
Avda Roque Saenz Peña 547 - 6 piso - C.A.B.A
(0054 - 11) – 43427797 / 43426103

Chávez, Fusil de poemas

Esta nota no hubiesemos querido redactarla nunca. Es la nota que coloca puntos suspensivos, cuando anhelábamos una coma, una continuidad. Es la nota de la incertidumbre, pero es la nota de la constatación fehaciente de haber coexistido, en nuestra misma época, con un hombre que fue capaz de trascender los límites de lo imposible. Es la nota que marca el hasta siempre de un soldado que logró renombrarnos, resignificarnos, liberarnos de las ataduras de nuestras colonias subjetivas. Esta nota se escribe, un día después del sollozo, un día después de enterarnos que hay hombres que no son inmortales, aunque nos sigan pareciendo, testarudamente. Esta nota intenta trocar el concepto de inmortalidad por el de trascendencia histórica.
Escribimos sobre el Comandante Chávez, Libertador de América.
Este texto no es epitafio. Simula ser reflexión, pero es descarga. Lo hacemos a su manera, con la palabra. Intenta pensar en voz alta y plural, aunque apenas logre un susurro. No es texto llorón. Es de mero reconocimiento por parte de un militante, al tipo que nos devolvió el diccionario de la Liberación y su sentido vivo, real y posible. Y utópico.
Hoy se nos abre el pecho con falta de respuestas seguras. No somos magos. Si alguna certeza tenemos es que ”Chávez” es una grieta, cada vez más profunda, cavada sobre la soberbia de los ganadores de siempre, los que nos hicieron creer sus cuentos y sus fábulas. Fuimos hablados y escritos, sin consultarnos y bajo nuestro aparente consentimiento.
Sin embargo, desde que empiezó a subrayarse, por su luz propia, ”Chávez” implicó un cambio de gráfica, de texto y de tipografía. Más, fue un cambio de las reglas de la gramática y la semántica.
Hoy, lo reafirmamos, ”Chávez” es adjetivo y verbo.
El verbo “Chávez” retumba en la mejor memoria de Sudamérica, significando lucha y conquista de derechos. Al amparo de la Historia de letras de molde, por ser creador heroico, por entregar un libro y una flor, y una sonrisa. Por haber armado a su pueblo, con fusiles de poemas -al decir de Alí Primera-, pero antes haberlo amado desde sus entrañas, desde las venas de la América mestiza, india, pobre, rota, deshilachada, no obstante irredenta, esperanzada.
El adjetivo “Chávez” califica la entrega sin pausa ni obstáculos, incluyendo -en éstos- hasta la Vida misma. “Chávez” caracteriza el canto de honor y gloria a un dogma no dogmático que no perteneció a una persona, ni a un momento. Es abrazo leal a un ideario que ha viajado a través de las sierras, las sabanas y los vientos invisibles de la América Libre e Igualitaria.
Hoy confiamos en su pueblo, en nuestro pueblo, en nosotros. Confiamos en los militantes bolivarianos. Confiamos en que la audacia de un hombre, al haberle quitado de encima el polvo de la intriga y la infamia a unos de los términos más bellos del lenguaje universal, “socialismo”, le otorgue sentido definitivo al legado de la hora infausta. Confiamos en el Socialismo que se construye y ya mejora la vida de millones de personas. Más que confiar, permanecemos pala en mano para llevarlo a cabo. Somos muchos.
Empezamos a caminar sin el paragua de la palabra justa y la acción precisa. Nos toca a nosotros “ser como Chávez”. Tenemos que continuar escribiendo nuestrás cuartillas de la Historia de los pueblos que luchan por su Liberación. Es un cuaderno de tapa dura y muchas hojas en blanco. Claro que varias páginas de caligrafía preciosa hacen las veces de prólogo. Esta es la guía que en nuestra brújula seguirá marcando el Sur, inevitablemente.

DOLOR

Comparto con ustedes, compañeros, el tremendo dolor que me provoca la muerte del Comandante Chávez.
Esta hora acaba de señalar el pase a la galería de Libertadores de América de un contemporáneo nuestro.
Gloria al bravo pueblo venezolano y al comandante Chávez!
Chávez y el pueblo
Chávez y el pueblo
Viviremos y venceremos!
Fuente:Tupacamaria
Venezuela
06/03/2013 
Chávez presente

Por Pablo Bilsky

Foto: Pedro Rondón Abn/Télam
Redujo la pobreza a un tercio. Eliminó el analfabetismo. Redujo a la mitad la mortalidad infantil. Quintuplicó la cantidad de docentes. Universalizó salud y educación gratuitas. Otorgó jubilación a todos los trabajadores, incluso los informales. Venezuela pasó a ser el país menos desigual de América latina y el segundo en la región con mayor número de estudiantes en el nivel superior. La ONU saludó estos logros sin precedentes. El legado de la Revolución Bolivariana sobrevive a la muerte de Chávez, y se encamina a enfrentar un nuevo desafío de los poderes fácticos.

“Ceñido por la última prueba, piedra pelada de los comienzos para oír las inauguraciones del verbo, la muerte lo fue a buscar. Saltaba de chamusquina para árbol, de aquileida caballo hablador para hamaca donde la india, con su cántaro que coagula los sueños, lo trae y lo lleva. Hombre de todos los comienzos de la última prueba, del quedarse con una sola muerte, de particularizarse con la muerte, piedra sobre piedra, piedra creciendo el fuego. Las citas con Tupac Amaru, las charreteras bolivarianas sobre la plata del Potosí, le despertaron los comienzos, la fiebre, los secretos de ir quedándose para siempre (…) Nuevo Viracocha, de él se esperaban todas las saetas de la posibilidad y ahora se esperan todos los prodigios de la ensoñación”, escribió José Lezama Lima en 1968. Se refería a Ernesto Che Guevara, y hoy sus palabras, con nueva lozanía, entregan renovados significados.

Luego de ganar su primera elección presidencial, en diciembre de 1998, Hugo Chávez aseguró que el Estado venezolano arrastraba “una deuda histórica con los excluidos”. Prometió saldarla. Y cumplió. Este hecho, tan simple en apariencia, es un parte aguas histórico, y marca un antes y un después en la historia de Venezuela y de América latina. Nadie había hecho nada parecido antes. Nunca. Por eso, el legado de la Revolución Bolivariana supera la muerte de Hugo Chávez.

Es muy pronto para imaginar la dimensión que el legado de Chávez adquirirá en la historia. Falta perspectiva. Falta tiempo. Pero resulta imaginable, a partir de las imágenes que muestran a un pueblo acongojado, azorado por la pérdida irreparable de quien les devolvió la dignidad. No es sólo carisma, ni simpatía, ni retórica. No sólo es el empuje, ni la impronta de un dirigente excepcional. Hay más. Hay cifras duras, logros concretos reconocidos por los organismos internacionales. Las políticas de Chávez le cambiaron la vida a millones de personas y eso no se olvida, nunca. Los pueblos no olvidan a quien, por primera vez, como nunca antes, los respetó, los escuchó e interpretó.

Chávez ganó 14 de las 15 elecciones en las que participó. Más allá de las mentiras absurdas de los medios hegemónicos, Chávez fue uno de los presidentes más democráticos, más legítimos, más votados y confirmados por la ciudadanía. En violento contraste con la crisis terminal de representación que aqueja a las vacuas democracias de Europa y los Estados Unidos, la Revolución Bolivariana devolvió contenido y sentido a la democracia y elevó la calidad institucional a niveles inéditos en la historia.

Chávez produjo profundos cambios de paradigma, cumplió con sus promesas y devolvió al pueblo el poder escamoteado por los mercados. Recompuso la soberanía popular y revalorizó la política, con todo su contenido ideológico y su poder de cambio social. Y contribuyó a la integración regional, también de manera inédita.

La Revolución Bolivariana destinó el 42,50 por ciento del presupuesto nacional en inversión social. La cantidad de docentes públicos pasó de 65 mil en 2009 a 350 mil hoy. El salario mínimo de los trabajadores venezolanos pasó a estar entre los más altos de América latina. En 1996 la pobreza alcanzaba en Venezuela el 70,8 por ciento. En 1999 llegaba casi al 50 por ciento. Hoy es del 26,4 por ciento.

Revisando estas cifras no resulta difícil entender el odio cerril de los poderes fácticos, sus turiferarios, sus claques. Chávez afectó los intereses del poder económico más concentrado. Desafió la soberbia imperial de los Estados Unidos y Europa. Y azuzó el racismo, el resentimiento y la envidia de aquellos sectores medios que, para ser felices, para sentirse realizados, necesitan que haya sectores postergados, humillados, ninguneados y excluidos.

Venezuela, junto con Ecuador, recibió elogios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) porque lograron avances inéditos en reducción de la pobreza durante el período 1996-2010. Venezuela pasó a ser el segundo país de la región, detrás de Cuba, en cantidad de estudiantes matriculados en el nivel superior de educación. Y ocupa el quinto lugar a nivel mundial, superando en este punto a Estados Unidos, Japón, China, Reino Unido, Francia y España.

La muerte de Chávez deja claro quiénes están del lado del amor, la justicia social, la democracia, la construcción colectiva de un proyecto de reparación histórica, por un lado, y quiénes están del lado del odio, los poderes fácticos más concentrados y el injusto statu quo que viene imperando en América latina desde hace cinco siglos.

Los mercados festejan la muerte “del gran expropiador” y los bonos de Venezuela trepan en las Bolsas. Los poderes fácticos enquistados en Miami festejan. Los medios de comunicación hegemónicos al servicio de los poderes fácticos se sienten vencedores, y continúan implementando sus sistemáticos sabotajes contra la Revolución Bolivariana, tal como describen, por ejemplo, los cables revelados por Wikileaks. Es un buen momento para revisar el contenido de estas campañas implementadas por medios hegemónicos de todo el mundo.

La Revolución Bolivariana, esa construcción colectiva que algunos insisten en reducir a una figura individual, deberá enfrentar un nuevo desafío. Ya ha enfrentado muchos, y salió victoriosa. El propio Chávez insistía en que son más importantes los procesos históricos que los hombres providenciales. La relación dialéctica entre una individualidad extraordinaria, inspiradora, por un lado, y una construcción social, colectiva, está en el centro de la cuestión por estas horas.

Con cada avance en favor de la justicia social, la liberación, y la dignidad de América latina, la Revolución Bolivariana hizo realidad los sueños de muchos. Cuando Chávez, junto a Néstor Kirchner y Lula, venció al Imperio y enterró el ALCA, los sueños de miles de militantes que entregaron sus vidas por la liberación se hicieron, al fin, realidad.

Los que aman lloran por estas horas. Los que odian se sienten victoriosos. Pero, como planteó Aristóteles, el odio es incurable.

Quienes vivan el cáncer, quienes lo desean, se condenan a sí mismos al incurable cáncer del odio.
Fuente:RedaccionRosario                                     

                           



DE EX PRESOS POLITICOS DE LA REPUBLICA ARGENTINA
 Asociación civil  (IGJ - 1828074)


                                                                              Marzo 5 del 2013-03-06

Ha muerto un Presidente Revolucionario en nuestra Patria Grande, Latinoamericana y Socialista y estamos doloridos por su prematura partida, pero orgullosos de su ejemplo iluminador, como representante genuino de la Nación Bolivariana Venezolana.-Creemos firmemente que, los liderazgos políticos, son un reflejo de la evolución y el nivel de conciencia de los Pueblos que lo sustentan, expresados en los nuevos aires democráticos, antioligárquicos, antiimperialistas, que recorren en nuestra región, como consecuencia directa de todos los Movimientos de Liberación Nacional y Social que precedieron en las décadas anteriores, que tuvieron  sangrientos desenlaces  para nuestros Pueblos, pero que dejaron un camino por donde profundizar la estrategia de lucha, que hoy se continúan de manera democrática, a partir del fracaso de las Dictaduras Latinoamericanas que instaurara el Imperio Norteamericano en la Región.-Nuestra tristeza y solidaridad con la hermana Republica Bolivariana de Venezuela y nuestra admiración por su hoy extinto Presidente, compañero Hugo Rafael Chávez Frías, que, al igual que nuestro querido Néstor Kirchner, nos llaman a ser consecuentes con los ideales de una Patria, Grande, Justa, Libre, Pacifica, Latinoamericana, Socialista e Integrada a los Pueblos del Mundo que luchan por los mismos ideales de Paz, Justicia, Solidaridad y Cooperación .-Hasta la Victoria!!!     






Asociación Nacional
                        DE EX PRESOS POLITICOS DE LA REPUBLICA ARGENTINA                                                                                                                                          
                                              Asociación civil  (IGJ - 1828074)




SE FUE HUGO CHAVEZ FRÍAS.

UNA DE AQUELLAS PERSONAS QUE SERÁ MUY DIFÍCIL IGUALAR Y  

SUSTITUIR EN SU ACCIONAR POLÍTICO Y SOCIAL EN  LATINOAMÉRICA.

POR LO QUE SIGNIFICÓ COMO LIDER DE LA LIBERACIÓN  AMERICANA, 

FUE UN NACIONALISTA COMO PERÓN.

SU ÚNICO SENTIMIENTO FUE EL AMOR POR LA VIDA Y POR LA PATRIA.

SEGUIRÁ SIENDO LA INSPIRACIÓN PARA LOS PUEBLOS QUE LUCHARON

POR SU LIBERACIÓN, COMO NOSOTROS LUCHAMOS POR NUESTRA

DEMOCRACIA, PARA EL BIENESTAR DE TODOS LOS  ARGENTINOS.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE  COMPAÑERO  CHAVEZ¡¡¡¡


                                                          



                                                              Yolanda Vergara
                                                          Representante de Ex Presos
                                                                  Políticos
                                                            Ushuaia-Tierra del Fuego                                                                   



En Rosario, homenajearon a Chávez con un mural
La obra fue realizada por la agrupación “El Movimiento” en una pared lindera al Concejo Municipal. Representa al cuadro que el ex presidente venezolano le regaló a Cristina Fernández, en el que se encuentra junto a Néstor Kirchner. La pintura ya está finalizada y se puede ver en Córdoba y 1º de Mayo.

6 mar, 2013

mural
La muerte del ex presidente de Venezuela Hugo Chávez conmocionó a todo el mundo y en Rosario, su recuerdo fue plasmado en un mural realizado por la agrupación “El Movimiento”, en la plazoleta de Córdoba al 500, en una pared lindera al Concejo Municipal.

La pintura refleja el cuadro que el comandante Chávez le regaló a la presidenta Cristina Fernández, en la que se encuentra junto al ex presidente Néstor Kirchner.

La agrupación “El Movimiento” ya había realizado oros trabajos en la ciudad. Como por ejemplo una pintura de Kirchner, cuando el ex presidente falleció en octubre de 2010.

También una de Diego Armando Maradona, ubicada en La Toma.

La pintura fue realizada durante la noche y hoy a la mañana fue terminada. Afortunadamente, se mantiene intacta y no fue víctima de ningún hecho vandálico.
mural-2


Concejales del PJ expresaron su pesar por la muerte de Chávez
Norma López y Roberto Sukerman señalaron en un comunicado que “no es habitual el surgimiento de líderes que defiendan de manera tan firme los derechos de las grandes mayorías” como el presidente de Venezuela.

6 mar, 2013

pj
Los concejales rosarinos del Frente para la Victoria-PJ Norma López y Roberto Sukerman expresaron su profundo pesar por el fallecimiento del presidente venezolano, Hugo Chávez.
“No es habitual el surgimiento de líderes que defiendan de manera tan firme los derechos de las grandes mayorías”, manifestaron los ediles en un comunicado.

“En este sentido, el proyecto de una Patria Grande Latinoamericana como lo predicaron Bolívar, San Martín y Perón, encontraron en Hugo Chávez, Lula Da Silva, Rafael Correa, Evo Morales, Néstor y Cristina Kirchner sus más fieles herederos y continuadores de esa política”, continuaron.

Para finalizar, expresaron: “Desde nuestro país y desde el proyecto nacional y popular, anhelamos la continuidad del proceso venezolano iniciado por el compañero Chávez y su pueblo”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente

¡HASTA SIEMPRE, COMANDANTE!

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