1 de abril de 2013

VENEZUELA.


DESISTE DE EMPEZAR SU CAMPAñA EN LA TIERRA DE CHAVEZ
Capriles no arranca en Barinas
La oposición venezolana no iniciará su campaña presidencial para los comicios del 14 de abril mañana en Barinas, tierra natal del fallecido presidente Hugo Chávez, para que no coincida con el inicio de la campaña del oficialismo, que había criticado esa convocatoria, anunció ayer el candidato Henrique Capriles. “Lo habíamos anunciado el martes, pero el propio comando Simón Bolívar (comando de campaña opositor) del estado Barinas nos ha pedido que no coincidan las actividades”, explicó el candidato y líder de la oposición al referirse a la modificación del lugar de inicio de la campaña electoral, que se desarrollará del 2 al 11 de abril.

Capriles, que perdió contra Chávez por 11 puntos el 7 de octubre, iniciará sus actos proselitistas en el estado de Monagas, y el miércoles viajará a Barinas (suroeste). “Creo que nuestra Venezuela es lo suficientemente grande, las calles son muy amplias, para que todos podamos hacerlo con espíritu de paz, con espíritu de propuesta”, dijo el candidato de derecha. Nicolás Maduro, presidente encargado y candidato oficialista, fustigó el sábado a Capriles por haber escogido Barinas como el punto de partida de su carrera electoral, tal como había anunciado el oficialismo a inicios de semana, advirtiendo que la oposición buscaba la violencia. “¿Qué tiene que venir a hacer ese señor aquí, acaso él nació en Barinas o el pueblo lo quiere? Todo lo que hace es una provocación”, dijo Maduro ante simpatizantes en un mítin realizado en ese mismo estado.

El mandatario interino de Venezuela conserva una amplia ventaja en la intención de voto para las elecciones que se realizarán en dos semanas, según dos encuestas. Maduro reúne 53,8 por ciento de intención de voto contra 30,8 por ciento de Capriles, según un sondeo de la firma IVAD divulgado ayer en el programa de televisión del ex vicepresidente José Vicente Rangel. De acuerdo con esa investigación, 64,4 por ciento de los venezolanos cree que el candidato oficialista ganará las elecciones y 22,9 por ciento opina que el triunfador será Capriles, reportó el diario gubernamental Correo del Orinoco. En tanto, una encuesta realizada por la firma Hinterlaces atribuyó a Maduro 55 por ciento de intención de voto, contra 35 por ciento a favor de su rival. Según ese estudio, 61 por ciento de la ciudadanía supone que Maduro será electo el 14 de abril y 22 por ciento cree que lo será Capriles.
Fuente:Pagina12


31.03.2013
elecciones en Venezuela
Dos nuevas encuestas ratifican la amplia ventaja de Maduro
Maduro reúne 53,8 por ciento de intención de voto contra 30,8 por ciento del principal candidato opositor, Henrique Capriles Radonski, para las elecciones presidenciales del 14 de abril próximo, según dos encuestas divulgadas hoy.

Maduro reúne 53,8 por ciento de intención de voto contra 30,8 por ciento del principal candidato opositor, Henrique Capriles Radonski, según un sondeo de la firma IVAD divulgado esta mañana en el programa de televisión del exvicepresidente José Vicente Rangel.

De acuerdo con esa investigación, 64,4 por ciento de los venezolanos cree que Maduro ganará las elecciones y 22,9 por ciento opina que el triunfador será Capriles, reportó el diario gubernamental Correo del Orinoco.

En tanto, una encuesta realizada por la firma Hinterlaces atribuyó a Maduro 55 por ciento de intención de voto contra 35 por ciento a favor de Capriles.

Según ese trabajo, 61 por ciento de la ciudadanía supone que Maduro será electo el 14 de abril y 22 por ciento cree que lo será Capriles.

31.03.2013
elecciones presidenciales
Venezuela: dos símbolos para iniciar una campaña que empezó mucho antes
El inicio del período autorizado para la difusión de propaganda proselitista y los actos que los dos candidatos excluyentes harán en Barinas, la provincia natal de Hugo Chávez, aportarán esta semana dos hitos más simbólicos que concretos a la campaña electoral por la sucesión del líder muerto el 5 de marzo, que en realidad comenzó mucho antes.

El tramo formal de la campaña se extenderá entre este martes y el jueves 11 de abril, pero la pugna entre el presidente encargado y candidato oficialista, Nicolás Maduro, y el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, empezó el 10 de marzo, con los restos de Chávez aún en la capilla ardiente y apenas 24 horas después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocara a los comicios.

Esa noche, Capriles anunció que aceptaba ser el postulante de la Mesa de Unidad Democrática (MUD, la coalición de 17 partidos que nuclea a prácticamente toda la oposición) para las elecciones del 14 de abril y desató un contrapunto verbal con Maduro que desde entonces viene in crescendo.

Asimismo, los dos grandes competidores -hay otros cinco inscriptos, pero nadie les asigna probabilidad de éxito- eligieron iniciar esta última etapa proselitista en Barinas, mucho más significativa por ser la capital del estado homónimo en una de cuyas ciudades (Sabaneta) nació Chávez que por el peso electoral que le confiere su relativamente escasa población.

Aunque los dos pensaban hacer su acto allí el martes, será Maduro el que tenga la iniciativa, luego de que Capriles resolviera postergar el suyo por un día, porque “la batalla electoral no puede poner en riesgo al pueblo”.

Es que el comando de la campaña de la MUD había escogido para ello un sitio ubicado apenas a dos cuadras del elegido por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) gobernante para hacer el suyo, anunciado con mayor antelación, lo que causó el enojo de Maduro, quien está en Barinas desde ayer.

“La derecha ha decidido hacer una campaña electoral de violencia; tengo las pruebas de lo que ellos están planeando, y el primer acto de violencia lo han decidido hacer el martes en Barinas, por eso el burguesito decidió venir a provocar al pueblo de Barinas, mandando un mensaje de violencia”, sostuvo el mandatario interino.

“Siendo Barinas la tierra natal de nuestro comandante en jefe, nosotros anunciamos hace cinco días que venimos para acá porque vamos a cumplir la misma ruta de la ofensiva final del comandante cuando arrancó (el año pasado) su campaña desde Sabaneta a Miraflores (sede del gobierno) y cumplió”, agregó Maduro.

Mientras tanto, Venezuela ofrece estos días varios condimentos similares a los de los períodos preelectorales de los últimos siete u ocho años, pero también algunos elementos singulares, entre los que el más destacado es, obviamente, la ausencia física de Chávez.

Entre las similitudes se registran los discursos aparentemente monolíticos de dos sectores antagónicos -aun cuando al interior de cada uno de ellos, sobre todo en el caso de la MUD, haya matices más o menos evidentes- y las folclóricas acusaciones de que el adversario no respetará el resultado electoral, cosa que hasta ahora nunca se verificó.

También el singular panorama de las encuestas, que, con resultados bastante diferentes, coinciden sin embargo en vaticinar un cómodo triunfo de Maduro, incluso más holgado que el que obtuvo Chávez el 7 de octubre pasado frente al mismo Capriles, el opositor que mejor resultado electoral obtuvo frente al líder muerto.

La cuestión de las encuestas -como lo explicó la consultora VenEconomía en un extenso trabajo que difundió en junio pasado- radica en la diversidad de metodologías, especialmente a la hora de seleccionar los universos, ante el problema insoluble de que no sólo el voto no es obligatorio, sino que también es voluntaria la inscripción en el padrón.

Entre las novedades de esta campaña, en cambio, se destacan dos candidatos que adoptaron un perfil mucho más combativo que el que los había distinguido hasta el 10 de marzo.

Maduro, de quien propios y extraños elogian su capacidad de negociación y conciliación, desarrollada especialmente en los más de seis años en que fue canciller, está ahora al frente de un proyecto político que tiene en la movilización popular y en la motivación de sus militantes una de sus herramientas principales.

Y Capriles, que había hecho un culto de su moderación -incluso para irritación de no pocos sectores de la MUD-, puso en escena una impaciencia hacia Maduro que no había tenido hacia Chávez, aunque, paradójicamente, reconoce ahora, mucho más que en la carrera hacia octubre pasado, la validez de muchas de las políticas sociales del chavismo.
Fuente:Telam

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