Denuncian planes de la oposición venezolana para desconocer las elecciones
PL
El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV), Diosdado Cabello, denunció hoy los planes de la oposición para desconocer los resultados de la elección presidencial del 14 de abril.
El también presidente de la Asamblea Nacional indicó que la derecha está desesperada ante la cercana derrota en los comicios y por ello acuden a otra agenda.
En ese sentido, reveló la existencia de una presunta Junta Patriótica que ya emitió documentos donde pretenden desconocer la actividad del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Cabello aseguró que en los cálculos políticos del opositor Henrique Capriles estaba el no presentarse como candidato a las elecciones, tomando en cuenta el costo negativo para sus aspiraciones.
Sin embargo, viajó a Nueva York (Estados Unidos) y regresó siendo aspirante de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), añadió.
En la actual coyuntura, dijo, está la vertiente electoral donde la derecha se encuentra lejos del triunfo y por ello acuden a la opción de la violencia.
Por ello estamos denunciando esta situación, para evitar que ocurran hechos de violencia y ver si entran en razón, pues una elección se gana o se pierde si creen en la democracia.
No está en juego cualquier cosa, estamos por luchar para que este país siga siendo pacífico y trabaje con normalidad, por ello si hay algunos sectores que quieren la violencia como expresión distinta a la democracia, estamos obligados a dar respuesta, afirmó.
Tenemos a todos los implicados ubicados y en el momento de actuar aplicaremos acciones contundentes pues "se acabo el tiempo de pasar la pagina", advirtió.
MIÉRCOLES, 10 DE ABRIL DE 2013
Capriles Radonski por la privatización de PDVSA
Por Antonio Guillermo García Danglades
El candidato Capriles Radonski, desde incluso antes de iniciarse la campaña electoral, ya había asumido un discurso agresivo y sumamente violento, lo cual ha significado un giro total de lo que había sido su campaña hasta hace apenas cinco meses atrás, cuando se presentó ante la sociedad venezolana como un muchacho bueno e inocente que no decía malas palabras, esas que ahora inundan su limitado vocabulario.
Esta estrategia, si bien ha logrado mantener el apoyo de los sectores extremistas de la oposición, también ha servido para alienar a buena parte de la clase media que, según los sondeos de opinión, ha venido trasladando su preferencia política hacia el socialismo bolivariano. Precisamente, el candidato opositor ha debido dirigir su campaña a tratar de cautivar el voto chavista, conciente que éste es necesario para cualquier posibilidad de triunfo, como quedó demostrado en la elección del pasado 7 de octubre. Para ello, Capriles Radonski ha confiscado ideas, símbolos y actitudes de la Revolución Bolivariana: ha bautizado su comando de campaña como “bolivariano”; plagió el símbolo del Bicentenario que caracterizó la campaña del gobierno por los 200 años de independencia; ha incorporado el himno nacional y canciones del cantautor revolucionario Ali Primera; y hasta ha imitado manierismos y expresiones corporales propias del Presidente Chávez. Para el candidato opositor, que participó activamente en el golpe de Estado de abril de 2002, en el sabotaje petrolero de 2002 y 2003, en la sublevación militar de Plaza Altamira, en las guarimbas terroristas y en los procesos antidemocráticos que buscaban el desconocimiento del Gobierno Bolivariano, el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías es ahora una referencia histórica a la que solo él puede darle continuidad.
Bajo esa premisa, Capriles Radonski ha diseñado un muy breve “programa de gobierno”, publicado en los medios opositores y su página web, que promete mantener las Misiones Sociales, asegurar las pensiones para personas de la tercera edad, garantizar que la industria petrolera (PDVSA) siga siendo del Estado y continuar el plan estatal de construcción de viviendas, entre otras iniciativas emprendidas por el Comandante Presidente Chávez y la Revolución Bolivariana, y que el propio candidato opositor había criticado duramente cuando no ocultaba su ideología neoliberal.
Efectivamente, en entrevista para el portal Analitica.com, publicada el sábado, 01 de enero de 2000 (http://www.analitica.com/va/entrevistas/8106846.asp) Capriles Radonski cuestiona el carácter “estatista” de la Constitución de 1999 por reservarle al Estado las actividades económicas estratégicas del país, como el petróleo, y distribuir la riqueza de la nación entre los las necesitados. Para Capriles Radonski el Estado solo debe promover la empresa privada y abocarse a la privatización, incluso de PDVSA, la que ahora promete para los venezolanos.
"[La Constitución] es estatista, leámosla, ¿no se sigue reservando el estado las principales actividades económicas? ¿No se sigue con aquello de empresas estratégicas? Aquí lo que hay es que promover la iniciativa privada, promover el desarrollo de los ciudadanos del sector privado. Allí es donde está el futuro del país,” sentencia Capriles Radonski.
“¿Incluso Pdvsa?”, pregunta el entrevistador, quizás sorprendido por tanta franqueza.
“Pdvsa no debía ir constitucionalmente ahí establecido. Si al cabo de 5 años el presupuesto se lo está comiendo la deuda externa o lo que fuera, y tenemos que vender un pedazo de Pdvsa, oye, no creamos que por eso vamos a ser menos nacionalistas, por Dios, es simplemente una cuestión de madurez del país..."
Más adelante, el candidato opositor insiste,
"Yo no veo al estado distribuyendo la riqueza, ese no es el papel del estado. La riqueza se distribuye de abajo hacia arriba, no del estado que está arriba hacia abajo."
Dentro de la misma lógica neoliberal, Capriles Radonski también rechaza que el Estado determine la jornada laboral de los trabajadores venezolanos, señalando su preferencia a no tener límite de horas, o en su defecto mantener la constitución puntofijista en beneficio del sector capitalista.
"¿Por qué se establece una jornada laboral de 45 horas semanales? ¿Qué pasa si aquí queremos ser como los japoneses y queremos trabajar 7 días a la semana? No podemos ¿Por qué no se deja esta decisión en manos de los trabajadores o por qué no se dejó como la del ´61, 48 horas salvo las excepciones que contemple la ley pero no rigidizarlo?"
Aun con este pensamiento claramente neoliberal, y su historial más bien ultraconservador y reaccionario, el candidato de la derecha y extrema derecha pretende erguirse como “progresista”. Tamaña ofensa a la inteligencia del pueblo venezolano solo puede augurar una gran victoria para el Presidente Nicolás Maduro.
Fuente:Argenpress
EN VENEZUELA, MADURO Y CAPRILES COMPITEN POR OFRECER MAS QUE EL OTRO
Promesas en la recta final
Mientras el oficialismo anunciaba que aumentará los salarios, la oposición garantizó una mejora de las jubilaciones y la construcción de viviendas. El gobierno alertó sobre la posibilidad de que mercenarios desestabilicen la campaña.
El presidente candidato Nicolás Maduro llevó una ilustración de Chávez en un acto de campaña.Imagen: AFP
De cara a la elección del domingo, los candidatos a la presidencia de Venezuela, Nicolás Maduro y Henrique Capriles Radonski, subieron sus apuestas en los últimos días de la campaña que finaliza hoy. Mientras que el mandatario interino prometió un aumento de salarios, el opositor garantizó una mejora de las jubilaciones y la construcción de viviendas. En medio de las propuestas, el titular del Parlamento, el oficialista Diosdado Cabello, apoyó ayer la denuncia del gobierno sobre la posibilidad de que mercenarios salvadoreños pretendan desestabilizar la campaña electoral, hecho que rechazó el comando electoral de la oposición.
Los candidatos aprovechan cada minuto de los últimos días de campaña para dar a conocer sus planes de gobierno, en caso de ganar los comicios. Maduro prometió ordenar aumentos de salarios del 20 por ciento en mayo, 10 por ciento en septiembre y entre cinco y 10 por ciento en noviembre, lo que permitiría para entonces una mejora de 38 a 45 por ciento. “Lo tenía aguantado para anunciarlo el 15 como presidente”, dijo el martes al recibir a un grupo de trabajadores que realizó una demostración frente al Palacio de Miraflores, sede del gobierno. El candidato del oficialismo, que en ese encuentro cantó y tocó algunos instrumentos, firmó más tarde un compromiso para respetar los resultados de los comicios del domingo. “Respetaré los resultados que el pueblo decida, lo juro ante Dios, ante el pueblo y ante la memoria de Hugo Chávez”, prometió al suscribir el documento ante las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE). Por la tarde, en el vecino estado de Vargas, remarcó que el eventual incremento de los sueldos tendrá vigencia para todos los escalafones de la administración pública.
En tanto, Capriles propuso ayer a la mañana aumentar 40 por ciento los haberes jubilatorios, ofreció entregar los títulos de propiedad de viviendas otorgadas por el gobierno actual y sostuvo que, con apoyo del sector privado, pueden construirse 200 mil nuevas viviendas por año. “No se dejen meter cuentos, no se van a eliminar las misiones (planes sociales) ni se sacará a nadie; eso lo dice el gobierno para seguir enchufado”, aseguró Capriles en una conversación con un grupo de ciudadanos de Caracas.
En este contexto, Cabello reveló presuntas pruebas sobre planes violentos y desestabilizadores que estarían perpetrando Capriles y la oposición venezolana para desconocer los resultados de los comicios del domingo. “Se han presentado informes de inteligencia, tenemos las personas identificadas. Vinieron a Venezuela a colocar bombas, atentar, hacer sabotajes eléctricos”, afirmó a través de la televisora estatal. El legislador denunció que el director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, se habría reunido con Capriles y el político Armando Briquet el martes para hablar del desconocimiento de las elecciones. “Si quieren, que me desmientan para mostrar las fotos”, sostuvo.
Por el contrario, el coordinador nacional de la campaña de Capriles, Carlos Ocariz, rechazó las imputaciones y pidió a las autoridades que investiguen todo lo que tengan que investigar. “No escondemos nada”, aseguró. Ocariz calificó la campaña de Capriles como dura, pero histórica, heroica e inolvidable, según citó ayer el sitio Globovisión. Capriles, en tanto, advirtió ayer que aumentarán los rumores y se generarán campañas desde el oficialismo para que los votantes sientan miedo. “Nosotros tenemos que estar firmes, aquí nadie puede sentir miedo, aquí lo que hay es que fortalecer nuestra fe, nuestra esperanza y el domingo demostrar la valentía del pueblo de Mérida y de Venezuela”, apuntó.
Vicente Díaz, el único de los directores no oficialistas del CNE, garantizó la transparencia del voto al afirmar que el sistema electoral venezolano es sumamente confiable y el único sistema electrónico ciento por ciento auditable que hay en el mundo. “Nunca ha habido nadie que haya podido decir que le descubrieron el voto”, subrayó Díaz, entrevistado por Globovisión.
Maradona con Maduro
11.04.2013Los candidatos aprovechan cada minuto de los últimos días de campaña para dar a conocer sus planes de gobierno, en caso de ganar los comicios. Maduro prometió ordenar aumentos de salarios del 20 por ciento en mayo, 10 por ciento en septiembre y entre cinco y 10 por ciento en noviembre, lo que permitiría para entonces una mejora de 38 a 45 por ciento. “Lo tenía aguantado para anunciarlo el 15 como presidente”, dijo el martes al recibir a un grupo de trabajadores que realizó una demostración frente al Palacio de Miraflores, sede del gobierno. El candidato del oficialismo, que en ese encuentro cantó y tocó algunos instrumentos, firmó más tarde un compromiso para respetar los resultados de los comicios del domingo. “Respetaré los resultados que el pueblo decida, lo juro ante Dios, ante el pueblo y ante la memoria de Hugo Chávez”, prometió al suscribir el documento ante las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE). Por la tarde, en el vecino estado de Vargas, remarcó que el eventual incremento de los sueldos tendrá vigencia para todos los escalafones de la administración pública.
En tanto, Capriles propuso ayer a la mañana aumentar 40 por ciento los haberes jubilatorios, ofreció entregar los títulos de propiedad de viviendas otorgadas por el gobierno actual y sostuvo que, con apoyo del sector privado, pueden construirse 200 mil nuevas viviendas por año. “No se dejen meter cuentos, no se van a eliminar las misiones (planes sociales) ni se sacará a nadie; eso lo dice el gobierno para seguir enchufado”, aseguró Capriles en una conversación con un grupo de ciudadanos de Caracas.
En este contexto, Cabello reveló presuntas pruebas sobre planes violentos y desestabilizadores que estarían perpetrando Capriles y la oposición venezolana para desconocer los resultados de los comicios del domingo. “Se han presentado informes de inteligencia, tenemos las personas identificadas. Vinieron a Venezuela a colocar bombas, atentar, hacer sabotajes eléctricos”, afirmó a través de la televisora estatal. El legislador denunció que el director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, se habría reunido con Capriles y el político Armando Briquet el martes para hablar del desconocimiento de las elecciones. “Si quieren, que me desmientan para mostrar las fotos”, sostuvo.
Por el contrario, el coordinador nacional de la campaña de Capriles, Carlos Ocariz, rechazó las imputaciones y pidió a las autoridades que investiguen todo lo que tengan que investigar. “No escondemos nada”, aseguró. Ocariz calificó la campaña de Capriles como dura, pero histórica, heroica e inolvidable, según citó ayer el sitio Globovisión. Capriles, en tanto, advirtió ayer que aumentarán los rumores y se generarán campañas desde el oficialismo para que los votantes sientan miedo. “Nosotros tenemos que estar firmes, aquí nadie puede sentir miedo, aquí lo que hay es que fortalecer nuestra fe, nuestra esperanza y el domingo demostrar la valentía del pueblo de Mérida y de Venezuela”, apuntó.
Vicente Díaz, el único de los directores no oficialistas del CNE, garantizó la transparencia del voto al afirmar que el sistema electoral venezolano es sumamente confiable y el único sistema electrónico ciento por ciento auditable que hay en el mundo. “Nunca ha habido nadie que haya podido decir que le descubrieron el voto”, subrayó Díaz, entrevistado por Globovisión.
Maradona con Maduro
Diego Maradona participará hoy del acto de cierre de campaña del oficialismo en Venezuela, anunció Nicolás Maduro a sus simpatizantes. “En el apoteósico cierre de campaña que vamos hacer en siete avenidas de Caracas, la estrella del fútbol Diego Armando Maradona, gran amigo de Venezuela, ya está en Caracas, quería venir a Coro, pero se hizo muy tarde”, dijo el candidato y presidente encargado del país. “Los amigos de la patria van llegando del mundo para ser protagonistas de la gran victoria de Venezuela, de la gran victoria de las fuerzas de Chávez”, agregó confiado el candidato por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y el Gran Polo Patriótico (GPP) durante el penúltimo acto de su campaña. Maradona se manifestó siempre gran amigo de Hugo Chávez y simpatizante de su gestión de gobierno. “Hasta siempre comandante, lo vamos a extrañar por siempre”, había dicho el astro del fútbol cuando falleció Chávez el 5 de marzo.
Fuente:Pagina12
Diego maradona acompañará a Maduro en el acto principal
El chavismo busca llenar de rojo las calles de Caracas en el cierre de la campaña
Pese a la reconocida transparencia del sistema electoral, el candidato de la oposición Henrique Capriles alienta versiones de posible fraude
Por: Felipe Yapur
Hugo Chávez no está físicamente pero su rostro, sus ojos, su firma y hasta su voz se repiten en cada esquina de la capital venezolana. Bulliciosa como siempre, la ciudad se prepara para el cierre de campaña del candidato del chavismo, el presidente Nicolás Maduro. Como en el ya mítico y último octubre, la consigna es colmar las siete principales avenidas con remeras rojas para demostrar que el pueblo no cambia de idea y quiere continuar con el socialismo bolivariano. En la vereda opositora, Henrique Capriles, con las encuestas que lo dan perdedor, juega con fuego al dejar correr las versiones sobre un posible fraude. Si sólo se tratara de debilitar el gobierno de Maduro hasta se podría llegar a comprender, pero el riesgo está en que tal afirmación provoque una situación de violencia de lamentables consecuencias.
Son apenas diez días de campaña electoral y los candidatos recorren en el país a toda velocidad. Tres actos con sus respectivas caravanas representan la agenda diaria de Maduro. "Voy a gobernar para los pobres y humildes, para los patriotas, para los que creen en Bolívar, para la clase media que quiere patria, para las mayorías que necesitan un gobierno que las proteja. Voy a hacer un gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, profundamente democrático, socialista, cristiano y solidario", afirmó el presidente encargado en un acto realizado en el estado Trujillo. Una marea roja lo acompañaba como una sombra y hoy, desde las 10, planea colmar Caracas.
Por su parte, Capriles también realiza sus actos donde busca desarrollar un perfil "progresista". Reconoce los logros de la revolución bolivariana pero según su óptica liberal. Promete que de ser presidente al día siguiente les otorgará a los venezolanos un incremento salarial. Una especie de versión caribeña de aquel "salariazo" menemista que nunca llegó a ser real. La diferencia, en todo caso, está en que la Constitución bolivariana prevé que para esa época el Estado debe incrementar el salario mínimo y que comprende tanto a los empleados estatales como a los privados.
Sin embargo, las promesas de Capriles son lo menos preocupantes para lo que resta de la campaña electoral. A diferencia de lo que ocurrió en octubre pasado, cuando afirmó que iba a reconocer el resultado de las urnas, haciendo trizas la estrategia del fraude que le proponían sus aliados políticos, ahora el candidato de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) ya no piensa igual. En una carta remitida al Consejo Nacional Electoral (CNE), Capriles se refiere a sí mismo como presidente electo y advierte a los integrantes de este poder del Estado venezolano que no aceptará posibles actos "negligentes" tanto de los miembros del CNE como de la Fuerza Armada Bolivariana, que tiene a su cargo la seguridad del acto electoral. Una jugada más que riesgosa, sobre todo por las posibles consecuencias que puede provocar el echar un manto de sospechas sobre el sistema electoral venezolano, de reconocimiento mundial por su seguridad y fiabilidad.
Fuente:TiempoArgentino
El mentor intelectual
09.04.2013
Dieterich fue asesor de Chávez, pero se alejó en 2007.
El sociólogo Heinz Dieterich habla del legado de Chávez, la sucesión regional, y por qué cree que Maduro tampoco avanzará en el Socialismo del Siglo 21.
Por Cristian H. Savio
Eran las 6 de la mañana en China cuando a Heinz Dieterich lo despertó un llamado de la televisión alemana para darle "la terrible noticia" de la muerte de Hugo Chávez. El director del Center for Transition Sciences de la Universidad Autónoma de México estaba en Beijing a raíz de un Congreso que organizó y se puso "muy triste y reflexivo recordando al amigo". Una amistad que se enfrió en los últimos 6 años, en la medida en que Dieterich fue alejado del seno del Gobierno venezolano, del que era asesor. Considerado el mentor intelectual del líder bolivariano, el destacado sociólogo alemán le reprochó en su momento no haber implementado sus ideas del Socialismo del Siglo 21 con bases científicas de economía alternativas a las del mercado. "Ésta fue la única razón", dice Dieterich a Newsweek. "No había otras discrepancias".
¿Se atenuaron en los últimos tiempos sus críticas hacia el gobierno de Chávez?
Sí, porque el presidente se abrió hacia el centro político, que era la única forma de consolidar el modelo y pacificar el país pese a las fracciones golpistas existentes en la derecha. En cuanto al Socialismo del Siglo 21 pienso que hubiéramos podido avanzar más en lo científico con estudios de campo empíricos en empresas estatales venezolanas. En lo político, creo que Chávez no podía avanzar más porque Washington no lo hubiera tolerado: el golpe militar de 2002, el golpe militar de Honduras, etcétera, llevaron un claro mensaje del imperio.
¿Cuál es el balance que hace de los 14 años de gobierno de Chávez en Venezuela?
Chávez devolvió al país la paz interna. Éste es el mayor logro de su gestión. Hizo grandes avances en educación, salud, combate a la pobreza. Pero hay dos legados inmortales: fue el arquitecto de la paz y convivencia pacífica interna de Venezuela y el segundo constructor, después de Bolívar, de la Patria Grande.
¿Cuál es el panorama más factible para las elecciones del 14 de abril?
Maduro va a ganar, siempre que no se cometa un error garrafal en la campaña, con un porcentaje de 52 a 54%.
¿Cómo será la Venezuela de Maduro? ¿Habrá continuidad del "chavismo"?
Durante cuatro o cinco años el modelo seguirá igual, porque las clases medias y populares así lo quieren. Es decir el chavismo sigue. Donde puede haber cambios es en la reforma de la economía. También es posible un acercamiento a Washington, pero eso depende esencialmente de Obama.
¿Puede ser, la Venezuela de Maduro, una posibilidad de acercarse definitivamente al Socialismo del siglo XXI?
No, Venezuela hoy día es un país socialdemócrata con economía de mercado y democracia parlamentaria. No tiene nada del Socialismo del Siglo 20 de Cuba ni del Socialismo del Siglo 21. Maduro seguirá utilizando el concepto del Socialismo del Siglo 21, pero no avanzará hacia su concreción. Con la muerte de Chávez, ¿qué país queda con mayor potencial de proyectar a su presidente al liderazgo regional? Hay tres fuerzas en América Latina: 1. Brasil, que tiene la última voz; 2. Los aliados de Washington, como Chile y Paraguay, encabezados por el presidente colombiano Juan Manuel Santos; 3. El grupo bolivariano con Rafael Correa, Maduro, Cuba, Daniel Ortega, Evo Morales y, cercano, la Argentina. El principal poder lo tienen los grupos 1 y 3.
¿Y el México de Enrique Peña Nieto, donde usted ahora vive?
No jugará un papel importante, porque los últimos dos gobiernos del PAN han debilitado dramáticamente el papel geopolítico de México. Necesitará años para recuperarlo.
¿Y cómo ve a Cristina Fernández de Kirchner?
En lo subjetivo es capaz, pero es demasiado débil frente a la oligarquía y la reaccionaria Iglesia argentina, fortalecida ahora con el papado. Con eso queda bloqueado su espacio de maniobras.
Fuente:Newsweek
10.04.2013
elecciones
Venezuela: seis meses después, distintas campañas para iguales propuestas
elecciones
Venezuela: seis meses después, distintas campañas para iguales propuestas
Con notorias diferencias de estilo y de tono con respecto a las elecciones presidenciales de hace sólo seis meses, el mismo oficialismo y la misma coalición opositora transitan hoy el penúltimo día de la singular campaña para las elecciones del domingo, en las que los venezolanos escogerán al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez.
Enviado especial
También, por supuesto, hay unas cuantas similitudes entre esta campaña inusualmente breve -pero no por ello menos intensa- y las que Venezuela vivió al menos en los últimos 10 años.
El primer dato nuevo es precisamente la reducción de la campaña, a sólo nueve días en el tramo oficialmente autorizado -especialmente para la difusión de propaganda-, que comenzó el martes pasado y terminará mañana, aunque de hecho se inició el 10 de marzo, 24 horas después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocara a los comicios.
Ello obligó a los candidatos a multiplicar sus apariciones públicas, con giras que los llevan cada día a dos o tres estados -igual que en la Argentina, en Venezuela hay 23 provincias, además del distrito federal-, además de periódicas entrevistas, conferencias de prensa y, en el caso del mandatario interino, Nicolás Maduro, actos de gobierno.
No obstante, las principales diferencias que este proceso electoral ofrece en relación con los anteriores están en las estrategias de los comandos y en el estilo y el tono de los candidatos excluyentes -Maduro y el opositor Henrique Capriles Radonski- y sus principales voceros.
De hecho, no es un dato menor que, por primera vez en 14 años, el candidato presidencial del chavismo no sea el propio Chávez, lo cual representa justamente la primera y principal novedad por el lado del oficialismo.
Maduro articula su discurso alrededor de algunos ejes lógicamente previsibles: es el sucesor ungido explícitamente por Chávez y, por lo tanto, representa la continuidad de las políticas con que el líder muerto dirigió a Venezuela desde el 2 de febrero de 1999, día en que asumió la Presidencia por primera vez.
El mandatario interino dio también un claro mensaje de unidad hacia dentro del chavismo al anunciar el 11 de marzo, inmediatamente después de inscribir su postulación, la inclusión de todas las figuras más relevantes del sector en su comando de campaña.
Sin embargo, no todos alcanzaron hasta ahora el mismo grado de exposición pública en relación con la campaña que tienen, principalmente, Cilia Flores (exprocuradora general de la República y esposa del candidato), Elías Jaua (canciller) y Jorge Arreaza (vicepresidente ejecutivo y yerno de Chávez).
Del lado de la oposición, el candidato es el mismo que hace seis meses -Capriles, el que mejor resultado obtuvo entre todos los derrotados por Chávez-, pero su discurso varió bastante.
Varió en la forma de dirigirse a su competidor -a Maduro lo tutea y lo llama por su nombre de pila, mientras a Chávez lo trataba de usted y de “presidente”- y también en el énfasis que ahora pone para prometer que mantendrá las misiones (planes sociales) y muchas otras políticas del chavismo.
Capriles subraya la responsabilidad de Maduro -habla permanentemente de los “poco más de 100 días” que su competidor lleva al frente del gobierno- sobre ciertas dificultades que el propio gobierno admitió últimamente, como el aumento de la inseguridad ciudadana, la escasez de algunos alimentos y otros artículos básicos.
El líder opositor también imputa al presidente interino las dos devaluaciones que la moneda local sufrió últimamente: la de 46 por ciento en el tipo de cambio fijo oficial dispuesta el 8 de febrero (de 4,30 a 6,30 bolívares por un dólar) y la implícita ocurrida a fines de marzo, cuando el gobierno subastó 200 millones de dólares para importadores a una tasa necesariamente mayor a la oficial pero aún desconocida.
Al margen de las diferencias, este proceso ofrece también datos repetidos, que parecen formar parte del inventario de la cultura electoral venezolana.
Por ejemplo, las denuncias opositoras sobre presunta y eventual manipulación de la información surgida de las urnas, que al menos en los últimos ocho años jamás se verificó que ocurriera.
Vicente Díaz, el único de los directores del CNE no identificado con el oficialismo, despejó terminantemente esas dudas anoche, entrevistado por el canal privado Globovisión: el sistema electoral venezolano es “sumamente confiable” y “nunca ha habido nadie que haya podido decir que le descubrieron el voto”, afirmó.
También se repitieron denuncias de supuestas conspiraciones por parte del gobierno: el 17 de marzo, tal como lo había hecho Chávez un año antes, Maduro aseguró que tenía datos sobre un plan para matar a Capriles y acusar a las autoridades, como forma para desestabilizar a Venezuela.
El domingo pasado, sin embargo, acusó a los mismos protagonistas -entre ellos, los exdiplomáticos estadounidenses Roger Noriega y Otto Reich- de querer matarlo a él.
El tema escaló en las últimas horas, cuando el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, y el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), Diosdado Cabello, dijeron que tenían nuevas pruebas e involucraron al director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero.
Mientras tanto, el jefe de la campaña de Capriles, Carlos Ocariz, rechazó cualquier participación de su sector en la supuesta conspiración y pidió a las autoridades que “investiguen todo lo que tengan que investigar”.
En lo que todos coinciden es en llamar a los ciudadanos a que ejerzan el voto, que aquí no es obligatorio. Todos saben que las encuestas favorecen a Maduro, pero también recuerdan que en octubre pasado, Chávez aventajó a Capriles por 1,6 millón de sufragios mientras hubo cuatro millones de empadronados que no asistieron a las urnas.
También, por supuesto, hay unas cuantas similitudes entre esta campaña inusualmente breve -pero no por ello menos intensa- y las que Venezuela vivió al menos en los últimos 10 años.
El primer dato nuevo es precisamente la reducción de la campaña, a sólo nueve días en el tramo oficialmente autorizado -especialmente para la difusión de propaganda-, que comenzó el martes pasado y terminará mañana, aunque de hecho se inició el 10 de marzo, 24 horas después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocara a los comicios.
Ello obligó a los candidatos a multiplicar sus apariciones públicas, con giras que los llevan cada día a dos o tres estados -igual que en la Argentina, en Venezuela hay 23 provincias, además del distrito federal-, además de periódicas entrevistas, conferencias de prensa y, en el caso del mandatario interino, Nicolás Maduro, actos de gobierno.
No obstante, las principales diferencias que este proceso electoral ofrece en relación con los anteriores están en las estrategias de los comandos y en el estilo y el tono de los candidatos excluyentes -Maduro y el opositor Henrique Capriles Radonski- y sus principales voceros.
De hecho, no es un dato menor que, por primera vez en 14 años, el candidato presidencial del chavismo no sea el propio Chávez, lo cual representa justamente la primera y principal novedad por el lado del oficialismo.
Maduro articula su discurso alrededor de algunos ejes lógicamente previsibles: es el sucesor ungido explícitamente por Chávez y, por lo tanto, representa la continuidad de las políticas con que el líder muerto dirigió a Venezuela desde el 2 de febrero de 1999, día en que asumió la Presidencia por primera vez.
El mandatario interino dio también un claro mensaje de unidad hacia dentro del chavismo al anunciar el 11 de marzo, inmediatamente después de inscribir su postulación, la inclusión de todas las figuras más relevantes del sector en su comando de campaña.
Sin embargo, no todos alcanzaron hasta ahora el mismo grado de exposición pública en relación con la campaña que tienen, principalmente, Cilia Flores (exprocuradora general de la República y esposa del candidato), Elías Jaua (canciller) y Jorge Arreaza (vicepresidente ejecutivo y yerno de Chávez).
Del lado de la oposición, el candidato es el mismo que hace seis meses -Capriles, el que mejor resultado obtuvo entre todos los derrotados por Chávez-, pero su discurso varió bastante.
Varió en la forma de dirigirse a su competidor -a Maduro lo tutea y lo llama por su nombre de pila, mientras a Chávez lo trataba de usted y de “presidente”- y también en el énfasis que ahora pone para prometer que mantendrá las misiones (planes sociales) y muchas otras políticas del chavismo.
Capriles subraya la responsabilidad de Maduro -habla permanentemente de los “poco más de 100 días” que su competidor lleva al frente del gobierno- sobre ciertas dificultades que el propio gobierno admitió últimamente, como el aumento de la inseguridad ciudadana, la escasez de algunos alimentos y otros artículos básicos.
El líder opositor también imputa al presidente interino las dos devaluaciones que la moneda local sufrió últimamente: la de 46 por ciento en el tipo de cambio fijo oficial dispuesta el 8 de febrero (de 4,30 a 6,30 bolívares por un dólar) y la implícita ocurrida a fines de marzo, cuando el gobierno subastó 200 millones de dólares para importadores a una tasa necesariamente mayor a la oficial pero aún desconocida.
Al margen de las diferencias, este proceso ofrece también datos repetidos, que parecen formar parte del inventario de la cultura electoral venezolana.
Por ejemplo, las denuncias opositoras sobre presunta y eventual manipulación de la información surgida de las urnas, que al menos en los últimos ocho años jamás se verificó que ocurriera.
Vicente Díaz, el único de los directores del CNE no identificado con el oficialismo, despejó terminantemente esas dudas anoche, entrevistado por el canal privado Globovisión: el sistema electoral venezolano es “sumamente confiable” y “nunca ha habido nadie que haya podido decir que le descubrieron el voto”, afirmó.
También se repitieron denuncias de supuestas conspiraciones por parte del gobierno: el 17 de marzo, tal como lo había hecho Chávez un año antes, Maduro aseguró que tenía datos sobre un plan para matar a Capriles y acusar a las autoridades, como forma para desestabilizar a Venezuela.
El domingo pasado, sin embargo, acusó a los mismos protagonistas -entre ellos, los exdiplomáticos estadounidenses Roger Noriega y Otto Reich- de querer matarlo a él.
El tema escaló en las últimas horas, cuando el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, y el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), Diosdado Cabello, dijeron que tenían nuevas pruebas e involucraron al director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero.
Mientras tanto, el jefe de la campaña de Capriles, Carlos Ocariz, rechazó cualquier participación de su sector en la supuesta conspiración y pidió a las autoridades que “investiguen todo lo que tengan que investigar”.
En lo que todos coinciden es en llamar a los ciudadanos a que ejerzan el voto, que aquí no es obligatorio. Todos saben que las encuestas favorecen a Maduro, pero también recuerdan que en octubre pasado, Chávez aventajó a Capriles por 1,6 millón de sufragios mientras hubo cuatro millones de empadronados que no asistieron a las urnas.
Fuente:Telam




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