14 de mayo de 2013

CUBA.


LUNES, 13 DE MAYO DE 2013Panorama económico de CubaXINHUA
Problemas impiden a Cuba cumplir su plan azucarero / Cuba construye el mayor puerto turístico del Caribe.

Problemas impiden a Cuba cumplir su plan azucarero
La producción de azúcar de Cuba, que en esta cosecha debía aumentar en un 20 por ciento, quedará por debajo de lo previsto aunque es probable que supere los 1,4 millones de toneladas alcanzadas el año anterior, informaron medios de prensa gubernamentales.
Apenas dos de las 13 provincias que producen el dulce han cumplido sus objetivos hasta la fecha y la mayoría de las 50 refinerías en activo continúa trabajando a pesar de que el cierre de la cosecha estaba fijado para antes de mayo.
"Si Matanzas no puede remontar su atraso de algo más de 30.000 toneladas de azúcar, se confirmaría una vez más la creencia ya enraizada de que la suerte de la zafra no debe estar en manos del mes de abril y mucho menos de mayo", informó el diario Granma.
El rotativo alertó a inicios de abril de un atraso del 18 por ciento debido a las averías en los ingenios, la escasez de caña, la falta de repuestos para las maquinarias y problemas con los equipos de transporte.
En esta zafra, que se inició a fines del año pasado, la producción de azúcar también ha tropezado con los efectos del paso del huracán Sandy, que a fines de octubre del año pasado golpeó a la zona oriental de la isla, territorio compuesto por cinco provincias, responsables de más de la tercera parte de la producción de azúcar contemplada en el plan nacional.
El Grupo Empresarial AZCUBA, que se encarga de la producción azucarera, había anunciado en diciembre que la mayoría de las fábricas cerrarían antes de mayo, cuando el calor y la humedad de la temporada de verano hacen que disminuya sensiblemente la calidad de la caña.
La zafra 2011-2012 resultó la mejor cosecha azucarera de los últimos ocho años en Cuba, al crecer la producción de azúcar en un 16 por ciento y disminuir el costo de la tonelada, aunque los resultados quedaron por debajo de lo esperado.
Entre los problemas de esa campaña estuvieron el bajo aprovechamiento de las capacidades fabriles, la arrancada tardía de 21 de las 46 centrales involucradas en la zafra y los altos niveles de fallas, averías e interrupciones en la labor industrial.
El sector azucarero, que fue por décadas la principal industria de la isla, sufre de una severa descapitalización y representa ahora alrededor del 5 por ciento del ingreso de divisas de la nación caribeña.
Ocho de las refinerías azucareras de Cuba fueron construidas en la década de 1970 y 1980, pero el resto se erigió antes de 1959, por lo que la mayoría requiere de una fuerte inversión de capitales para ser rehabilitadas.
El actual plan de reformas económicas en el país señala como objetivos prioritarios de esta industria el incremento sostenido de la producción de caña, el perfeccionamiento de la relación entre la central azucarera y los productores cañeros, y la diversificación.
AZCUBA espera revertir un largo declive en la producción local desde 8 millones de toneladas en 1990 y planea producir 2,4 millones de toneladas en el 2015.
Esa entidad estatal se ha propuesto poner a funcionar otras 10 fábricas, modernizar su tecnología, mejorar los rendimientos y los sistemas de pago de la caña y aplicar mecanismos de gestión eficiente que le permitan autofinanciarse.
Considerada en otros tiempos como la locomotora económica del país, la industria cubana tocó fondo en la cosecha 2009-2010 cuando registró una producción de 1,1 millones de toneladas, la peor en 105 años. La isla consume entre 600.000 y 700.000 toneladas de azúcar anuales y vende unas 400.000 toneladas a China.

Cuba construye el mayor puerto turístico del Caribe
Como parte de una ambiciosa estrategia para aumentar la capacidad de servicio turístico, Cuba construye hoy la Marina Gaviota Varadero, que constituirá el mayor puerto turístico del Caribe con posibilidades de atraque para más de un millar de embarcaciones.
Durante la recién concluida XXXIII Feria Internacional del Turismo (FitCuba-2013), el vicepresidente de mercadotecnia del Grupo Gaviota S.A., Frank País Oltuski, presentó el proyecto que incluye más de 1.000 atraques, un lujoso hotel, varios condominios y centros comerciales, así como servicios técnicos y otras instalaciones para los vacacionistas.
La nueva Marina está situada en el extremo de la Península de Hicacos, que acoge a la afamada playa de Varadero, donde cada año acuden más de un millón de turistas extranjeros a disfrutar del principal balneario de la isla.
La instalación se construye en ese punto al resguardo de los vientos del nordeste que predominan en la zona y cercana a los mejores hoteles con que cuenta el principal destino turístico cubano.
En el sitio se inaugurará este verano el hotel Meliá Marina Varadero con 423 habitaciones, categoría cinco estrellas y modalidad todo incluido, según adelantó el subdirector general del grupo Meliá Cuba, Francisco Camps.
Con prestación Level, que le da categoría de atención personalizada, el hotel está dirigido a un variado segmento, cuenta con salones especializados para eventos, disfrute en familia, servicio de bodas y condominios anexos preparados para recibir a clientes de larga estancia.
El megaproyecto de la Marina Gaviota Varadero ofrecerá servicios de atraque y afines para yatistas y navegantes de paso, además de disponer de una flota propia de embarcaciones con catamaranes, yates de paseo y otros para la pesca.
A esos servicios se suman ofertas de buceo, vida a bordo y el disfrute del mundo marino en la excursión Crucero del Sol, que se realiza en catamaranes franceses modelos Taiti 75 y Taiti 80.
Muy cerca funciona el exclusivo restaurante Kike-Kcho, único de su tipo en la isla con un amplio menú marinero que incluye la exposición de langostas vivas para ser escogidas por los clientes.
La nueva Marina forma parte de los planes de las autoridades de aumentar en un 40 por ciento la capacidad hotelera del país en los próximos siete años para ponerse en alto como destino turístico internacional e incrementar los ingresos.
Para el 2020 Cuba aumentará sustancialmente su capacidad de alojamiento, y dispondrá en esa fecha de más de 85.000 cuartos de hotel, dijo el ministro de Turismo (MINTUR), Manuel Marrero, al inaugurar esta semana FitCuba-2013.
La isla, que cuenta ahora con 60.500 habitaciones de hotel, 65 por ciento de ellas de cuatro y cinco estrellas, espera contar en el año 2020 con 85.000 habitaciones.
Este año, el MINTUR prevé abrir cuatro nuevos hoteles en Cayo Santa María, Cayo Coco, Varadero y la ciudad de Trinidad y ampliar o comenzar la construcción de al menos otros ocho en diversas provincias, así como continuar el desarrollo de la infraestructura turísticas en la cayería norte del país.
También se pretende aumentar la capacidad de alojamiento de ciudades como La Habana, donde se proyectan tres nuevos hoteles en la zona histórica, así como la reapertura este mismo año del emblemático Capri, en el barrio del Vedado.
A la oferta de la red hotelera estatal se suma también el emergente sector privado de la isla con 6.115 habitaciones y 950 viviendas de particulares con licencia para el arrendamiento, así como 2.242 restaurantes no estatales.
De acuerdo con el ministro, las empresas turísticas y agencias de viajes estatales comercializarán y promocionarán esos establecimientos privados, cuyos titulares y trabajadores a su vez podrán formarse y especializarse en las escuelas de turismo del país.
Como parte de un profundo proceso de actualización del modelo económico, la industria turística cubana desempeña un papel relevante en la captación de ingresos pues constituye la segunda actividad económica de la isla, después de la venta de servicios médicos.
En ese sentido, el gobierno cubano se propone crear, diversificar y consolidar de forma acelerada productos y servicios como el turismo de salud, marinas y náuticas, golf e inmobiliaria, turismo de aventura y naturaleza, parques temáticos o los cruceros, entre otros.
El año pasado, Cuba recibió a 2,8 millones de visitantes extranjeros, cifra que representó un incremento de 4,5 por ciento en el arribo de visitantes, y para 2013 se propone acercarse más a los tres millones de turistas.

LUNES, 13 DE MAYO DE 2013Uno de los cinco cubanos presos en Estados Unidos ya está en La HabanaPor Emilio Marín (LA ARENA)
René González, tras 14 años de injusta prisión, de vuelta a Cuba.

El mundo conoce el caso como “los Cinco Cubanos” presos Estados Unidos. Allí monitoreaban a los grupos terroristas de Miami que planeaban atentados contra Cuba. Uno de esos cinco patriotas presos, René González, está de vuelta en su país.

Cuando el FBI detuvo a los cinco cubanos que vivían en Estados Unidos y los acusó de “espías” corría el mes de setiembre de 1998. Y fueron presentados como representantes de un gobierno dictatorial -así tachan al de la isla socialista-, que habían ido a espiar. Se podía deducir que les iban a dar por la cabeza terribles condenas.

¿Quiénes eran esos jóvenes que hoy ya no lo son tanto, porque han transcurrido catorce años? Eran Antonio Guerrero (nacido en Miami, 1958) Ingeniero en Construcción de Aeródromos, poeta, dos hijos; Fernando Gondolero (La Habana, 1963), graduado del Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI) de Cuba; Gerardo Hernández (La Habana, 1965), graduado del ISRI, caricaturista; Ramón Labañino (La Habana, 1963), Licenciado en Economía de la Universidad de La Habana, y René González (Chicago, 1956), piloto e instructor de vuelo.

Vaya si se cumplió el pronóstico de severas condenas: les dieron cuatro condenas perpetuas y 77 años de prisión. A Antonio lo condenaron a perpetua más 10 años de prisión; a Gerardo, a dos cadenas perpetuas más 15 años; a Fernando, 19 años de prisión; a Ramón, cadena perpetua más 18 años de prisión y a René, 15 años.

Semejante fallo fue el resultado lógico de un juicio amañado, donde se violaron garantías del debido proceso, se negaron vistas del expediente a los defensores y -sobre todo- no hubo pruebas para sustentar tan graves condenas.

Por ejemplo, la policía no halló ningún arma en los allanamientos, ni pruebas de tal supuesto espionaje en las computadoras ni archivos de los detenidos. La cuestión era condenarlos a como diera lugar; reputados abogados como Leonard Weinglass -defensor de otro preso político célebre como Mumia Abu Jamal- no pudieron dar una exitosa batalla jurídica. Es que no se trataba del derecho...

Miami, capital anticastrista

Aquellos jóvenes trabajaban en Miami, la capital estadounidense de la mafia cubano-americana, entre otros vicios serios del imperio. Estaban en “La boca del león”, como se llamó la película de Fernando Krichmar, de Cine Insurgente.

Esa ciudad era el peor lugar para sede de un juicio imparcial a los “agentes de Castro”. Allí tenían su asiento los grupos anticubanos como la Fundación Nacional Cubano-Americana, de Mas Canosa, y las organizaciones más abiertamente terroristas como las de Orlando Bosch y Luis Posada Carriles. Ese conglomerado, con financiamiento de la CIA y el Departamento de Estado, atacaba políticamente a Cuba -era lo de menos- pero también entrenaban mercenarios para cometer atentados en la isla, incluso para poner bombas en hoteles para afectar al turismo.

El registro del gobierno cubano es preciso: en los últimos cuarenta años, ese terrorismo inspirado y organizado desde territorio estadounidense causó 3.478 muertos y 2.099 heridos y discapacitados en Cuba.

Uno de los últimos crímenes fue la bomba en el hotel Copacabana que en 1997 mató al turista italiano Fabio Di Celmo. Su confeso autor mediato fue Posada Carriles.

Por eso los Cinco estaban en Miami, con riesgos para sus vidas, procurando husmear y transmitir información que previniera atentos. No espiaban a la Casa Blanca ni a General Motors ni a Boeing ni al Comando Sur. Sólo estudiaban los movimientos de los círculos extremistas de Miami, cubanos.

Juicio y linchamiento

El juicio contra los Cinco finalizó en diciembre de 2001 con tremendas condenas citadas: 4 perpetuas y 77 años de prisión para ellos, en su conjunto. El más perjudicado fue Gerardo Hernández, al que le dieron dos perpetuas más 15 años de prisión.

El “argumento” en su contra fue la acusación de “conspiración para cometer asesinato”, un falsedad que ilustra la nula imparcialidad del tribunal. En febrero de 1996, después de muchas violaciones del espacio aéreo cubano y de numerosas advertencias, la Fuerza Aérea cubana abatió dos avionetas del grupo anticastrista “Hermanos al Rescate”, dirigido por José Basulto, donde murieron cuatro pilotos. Esta entidad, como las de Bosch y Posada Carriles, tiene su asiento en Miami.

La acusación de que Gerardo Hernández había sido, supuestamente, el informante de ese vuelo de “Hermanos al Rescate” que terminó en derribo, fue demostrada como falsa por los abogados defensores, pero igual inflamó de odio los ánimos en esa ciudad. Como se supo años más tarde, también había periodistas -entre otros del Miami Herald- que recibían pagos ilegales del Departamento de Estado para crear opinión pública contra “los espías cubanos”.

La bronca de los terroristas miamenses tuvo que ver también con que las detenciones de los Cinco Cubanos permitió entender a aquellos por qué les venían fracasando tantos operativos contra la isla. Cuando años más tarde el gobierno de Castro condecoró a los presos con el galardón de Héroes de la República, se explicó a la población que ellos habían ayudado a evitar 170 acciones terroristas planeadas en Miami.

Así se entiende mejor por qué allí los condenaron a penas tan duras, sin pruebas.

Cárceles duras y resistencia

Luego de tan horribles condenas, los Cinco fueron a prisiones, siempre separados no sea cosa que juntos pudieran sobrellevar mejor la prisión. Y allí se pisotearon sus derechos humanos, porque, por ejemplo, pasaron 17 meses en el “hueco” o celdas de aislamiento, sin poder hablar con nadie.

Una pena adicional y muy inhumana, cayó sobre Gerardo y René. A sus respectivas esposas, Adriana Pérez y Olga Salanueva, no les permitieron verlos en todos estos años. René, como se verá más adelante, recién en 2012 pudo viajar en régimen de libertad condicional a Cuba y verse con su familia a raíz de la muerte de su hermano Roberto. En cambio Gerardo, desde 1998 a la fecha no ha podido ver a su mujer, a la que Washington no le firma la visa de ingreso. Si eso no es violar groseramente los derechos humanos, ¿qué es?

Hace años diez premios Nobel pidieron a Obama por la libertad de los Cinco presos: Adolfo Pérez Esquivel (Argentina), Wole Soyinka (Nigeria), Zhores Alferov (Bielorrusia), Nadine Gordimer (Sudáfrica), Günter Grass (Alemania), Darío Fo (Italia), Mairead Maguirre (Irlanda), José Samarago (Portugal) , José Ramos Horta (Timor) y Rigoberta Menchú (Guatemala).

Mientras tanto las denuncias internacionales, la labor de solidaridad y la tarea de los abogados defensores logró que al menos la reaccionaria jueza Joan Lenard, de Miami, debiera resentenciar a tres de los detenidos, rebajando un poco las condenas a Antonio, Ramón y Fernando. René en cambio, quedó con sus 15 años a cuestas y Gerardo con sus dos perpetuas más quince años.

René en casa

En octubre de 2011 René González salió en libertad condicional, pero la jueza le impuso una pena extra: debía cumplir tres años más de libertad supervisada en Miami. Esto lo obligaba a vivir en clandestinidad en esa ciudad donde los terroristas podían atentar contra su vida (algunos manifestaron públicamente su intención de asesinarlo). Por tres años más no podía ir a Cuba ni ver a su mujer ni sus dos hijas.

La muerte de Roberto, el hermano, hizo que el preso pidiera un permiso de visita, que le fue concedido después de idas y venidas. René fue a la isla pero debió regresar a su prisión domiciliaria. Su abogado Phillip Horowitz pidió un segundo permiso de viaje a La Habana con motivo de un servicio fúnebre por Cándido, el padre de René, que había fallecido también con su hijo lejos.

Este segundo periplo fue avalado por Lenard. Y Horowitz insistió con una oferta anterior de su cliente: renunciaría a la ciudadanía estadounidense (se recuerda que nació en Chicago) a condición de no volver a territorio norteamericano y quedarse a vivir en la isla.

La magistrada de Miami pidió informes al fiscal, éste al gobierno, y éste al FBI (tal la cadena de mandos en el imperio...) y de vuelta llegó la respuesta de que René González no sería problema de seguridad si renunciaba a su ciudadanía y se quedaba en el Caribe.

El 3 de mayo Lenard accedió al pedido de Horowitz y extendió hasta el 23 de mayo la estadía del preso en su patria de adopción, considerando que hay tiempo para completar los trámites administrativos en la Sección de Intereses de Norteamérica (SINA) en el Malecón.

Por una vía retorcida e insuficiente, uno de los Cinco Cubanos presos en el imperio está ahora en su país. Su felicidad no debe ser completa porque le faltan sus cuatro compañeros. Uno de éstos, Gerardo, escribió estas bellas palabras desde la Prisión Federal de Victorville. California: “alguien me ha preguntado como diremos ahora que no somos cinco, sino cuatro. ¡Error! Somos cinco y seguiremos siendo cinco! Si hoy tenemos que continuar la lucha no es solo por los otros cuatro, es también por René, porque lo conocemos y sabemos que él no será realmente libre hasta que estemos todos de regreso en la patria. La diferencia es que esta batalla, que será hasta el final por los Cinco, cuenta desde hoy con un nuevo abanderado. ¡Felicidades René! ¡Tus cuatro hermanos celebramos contigo, orgullosos!”.

Si varios millones de cubanos desfilaron el 1 de mayo, ¿cuántos millones más marcharán el día que vuelvan, libres, los Cinco?.
Fuente:Argenpress                       

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