JUEVES, 9 DE MAYO DE 2013Más de 180 mil personas exigen cerrar cárcel de Estados Unidos en GuantánamoPL
Unas 187 mil 233 personas firmaron hasta hoy una demanda al presidente estadounidense, Barack Obama, para que cumpla su promesa de cerrar la prisión en la base de Guantánamo, donde numerosos presos están en huelga de hambre.
El coronel Morris Davis -exfiscal de ese centro militar- publicó el texto hace nueve días en Internet ante la radicalización del ayuno que realizan unos 130 reos contra el confinamiento indefinido, los registros a sus pertenencias y la confiscación de copias del Corán, el libro sagrado de los musulmanes.
Pero el gobierno de Estados Unidos trata la protesta con bajo perfil desde su comienzo el pasado 6 de febrero y sigue sin reconocer la cifra real de manifestantes.
Morris prevé que mañana sumen 200 mil firmantes de la petición, la cual urge a Obama a liberar a los 166 extranjeros encerrados en el penal o de lo contrario presentarlos a juicio para poner fin al limbo legal que enfrentan.
Esas mismas exigencias también mantienen movilizados a cientos de activistas sociales y defensores de derechos humanos en Estados Unidos.
Miembros de organizaciones como Witness against Torture y Code Pink mantienen un ayuno rotativo mientras dure la protesta en la prisión -abierta en 2002 en el sureste de Cuba- y cada uno escoge un día para estar sin ingerir alimentos en solidaridad con los huelguistas.
La última agrupación conmemoró los 100 días de la medida de presión con una concentración el fin de semana anterior frente a la Casa Blanca, sede del Ejecutivo nacional.
Durante esa actividad también denunciaron la alimentación forzada a 23 internos del penal, pese al rechazo del Comité Internacional de la Cruz Roja y de una asociación médica norteamericana.
Albert Shimkus, exjefe del hospital de la base de Guantánamo, también criticó esa práctica porque la consideró otra forma de infligir dolor a los seres humanos. Estados Unidos abrió la cárcel en la base naval de Guantánamo contra la voluntad del Gobierno y pueblo cubanos, para confinar allí a toda persona considerada sospechosa de terrorismo.
La prisión es considerada un moderno campo de concentración donde a la población penintenciaria se le aplican brutales modalidades de tortura como el aislamiento en celdas con temperaturas extremas o mantenerlos amarrados en posición fetal por más de 24 horas sin alimentos.
El presidente Obama no cumplió con su promesa electoral en 2007 de cerrar dicha instalación, calificada por muchos de un "agujero negro" en materia de respeto a los derechos civiles.
El coronel Morris Davis -exfiscal de ese centro militar- publicó el texto hace nueve días en Internet ante la radicalización del ayuno que realizan unos 130 reos contra el confinamiento indefinido, los registros a sus pertenencias y la confiscación de copias del Corán, el libro sagrado de los musulmanes.
Pero el gobierno de Estados Unidos trata la protesta con bajo perfil desde su comienzo el pasado 6 de febrero y sigue sin reconocer la cifra real de manifestantes.
Morris prevé que mañana sumen 200 mil firmantes de la petición, la cual urge a Obama a liberar a los 166 extranjeros encerrados en el penal o de lo contrario presentarlos a juicio para poner fin al limbo legal que enfrentan.
Esas mismas exigencias también mantienen movilizados a cientos de activistas sociales y defensores de derechos humanos en Estados Unidos.
Miembros de organizaciones como Witness against Torture y Code Pink mantienen un ayuno rotativo mientras dure la protesta en la prisión -abierta en 2002 en el sureste de Cuba- y cada uno escoge un día para estar sin ingerir alimentos en solidaridad con los huelguistas.
La última agrupación conmemoró los 100 días de la medida de presión con una concentración el fin de semana anterior frente a la Casa Blanca, sede del Ejecutivo nacional.
Durante esa actividad también denunciaron la alimentación forzada a 23 internos del penal, pese al rechazo del Comité Internacional de la Cruz Roja y de una asociación médica norteamericana.
Albert Shimkus, exjefe del hospital de la base de Guantánamo, también criticó esa práctica porque la consideró otra forma de infligir dolor a los seres humanos. Estados Unidos abrió la cárcel en la base naval de Guantánamo contra la voluntad del Gobierno y pueblo cubanos, para confinar allí a toda persona considerada sospechosa de terrorismo.
La prisión es considerada un moderno campo de concentración donde a la población penintenciaria se le aplican brutales modalidades de tortura como el aislamiento en celdas con temperaturas extremas o mantenerlos amarrados en posición fetal por más de 24 horas sin alimentos.
El presidente Obama no cumplió con su promesa electoral en 2007 de cerrar dicha instalación, calificada por muchos de un "agujero negro" en materia de respeto a los derechos civiles.
Fuente:Argenpress
La campaña de presión para cerrar la prisión de la base militar de Guantánamo se instaló hoy en el Congreso estadounidense a través de una sesión especial, en la que un congresista demócrata advirtió que el limbo judicial y la huelga de hambre masiva han provocado "una crisis humanitaria".
Fuente:Telam
10.05.2013
huelga de hambre
Un congresista de EEUU denuncia "crisis humanitaria" en Guantánamo

"La situación en Guantánamo se ha convertido en una crisis humanitaria que necesita ser abordada ya", reclamó el congresista demócrata por el estado de Virginia, Jim Moran, el hombre que impulsó hoy la sesión especial en el Capitolio, informó la agencia de noticias EFE.
Hace más de tres meses un pequeño grupo de los 166 presos que alberga Guantánamo comenzó una huelga de hambre en reclamo por mejores condiciones de detención, que con el pasar de los días y ante la indiferencia de la Casa Blanca y de la sociedad estadounidense se extendió a más de 100 detenidos.
Poco se conoce de lo que sucede dentro de esa prisión militar estadounidense, pero según las denuncias de los abogados de los detenidos, una gran parte de los huelguistas están siendo alimentados por la fuerza por los guardias militares.
Además, la mayoría de los huelguistas pertenecen al grupo de 86 detenidos que ya fueron exonerados de cualquier sospechosa por la justicia y los servicios de inteligencia estadounidenses, pero sin embargo siguen detenidos de forma indefinida.
Esto, sumado al historial de acusaciones de torturas y abusos que acumuló la cárcel desde su inauguración en 2002 para recibir a sospechosos en la "guerra contra el terrorismo" de George W. Bush, provocó la indignación de organizaciones de derechos humanos, legisladores y hasta oficiales militares.
El coronel Morris Davis fue el jefe de los fiscales de las comisiones militares que juzgaron a los pocos detenidos de Guantánamo que tuvieron un proceso legal, aunque careció de la mayoría de las garantías constituciones de un juicio penal.
Hoy el coronel Davis debía hablar en la sesión del Congreso, pero finalmente no participó.
Desde hace diez días Davis reúne firmas en el portal Change.org para presionar al presidente Barack Obama y lograr que finalmente cumpla con su promesa de campaña de 2008 y cierre la cárcel de Guantánamo. Ya juntó más de 190.000 firmas.
"Si cualquier otro país estuviera tratando a sus prisioneros como nosotros estamos tratando a los de Guantánamo, criticaríamos sin miramientos a ese país", sostuvo Davis en su petición, publicada en el portal.
"Obama anunció el 30 de abril pasado que planea hacer su parte para cerrar Guantánamo, pero ya prometió eso una vez. Ahora es el momento de hacer que cumpla su promesa e instarlo a tomar todos los pasos necesarios para desmantelar la Prisión de la Base de Guantánamo", pidió el oficial militar.
Durante la sesión de hoy en el Congreso hablaron miembros de organizaciones de derechos humanos, pero también se escucharon voces que no suelen acompañar este tipo de reclamos.
"Si Obama tuvo potestad para decidir sobre la intervención en Libia, puede cerrar Guantánamo mañana por la mañana si quiere", sostuvo el coronel retirado Lawrence Wilkerson, ex jefe de personal del ex secretario de Estado Colin Powell, uno de los hombres fuertes del gobierno que abrió Guantánamo hace ya 11 años.
huelga de hambre
Un congresista de EEUU denuncia "crisis humanitaria" en Guantánamo

"La situación en Guantánamo se ha convertido en una crisis humanitaria que necesita ser abordada ya", reclamó el congresista demócrata por el estado de Virginia, Jim Moran, el hombre que impulsó hoy la sesión especial en el Capitolio, informó la agencia de noticias EFE.
Hace más de tres meses un pequeño grupo de los 166 presos que alberga Guantánamo comenzó una huelga de hambre en reclamo por mejores condiciones de detención, que con el pasar de los días y ante la indiferencia de la Casa Blanca y de la sociedad estadounidense se extendió a más de 100 detenidos.
Poco se conoce de lo que sucede dentro de esa prisión militar estadounidense, pero según las denuncias de los abogados de los detenidos, una gran parte de los huelguistas están siendo alimentados por la fuerza por los guardias militares.
Además, la mayoría de los huelguistas pertenecen al grupo de 86 detenidos que ya fueron exonerados de cualquier sospechosa por la justicia y los servicios de inteligencia estadounidenses, pero sin embargo siguen detenidos de forma indefinida.
Esto, sumado al historial de acusaciones de torturas y abusos que acumuló la cárcel desde su inauguración en 2002 para recibir a sospechosos en la "guerra contra el terrorismo" de George W. Bush, provocó la indignación de organizaciones de derechos humanos, legisladores y hasta oficiales militares.
El coronel Morris Davis fue el jefe de los fiscales de las comisiones militares que juzgaron a los pocos detenidos de Guantánamo que tuvieron un proceso legal, aunque careció de la mayoría de las garantías constituciones de un juicio penal.
Hoy el coronel Davis debía hablar en la sesión del Congreso, pero finalmente no participó.
Desde hace diez días Davis reúne firmas en el portal Change.org para presionar al presidente Barack Obama y lograr que finalmente cumpla con su promesa de campaña de 2008 y cierre la cárcel de Guantánamo. Ya juntó más de 190.000 firmas.
"Si cualquier otro país estuviera tratando a sus prisioneros como nosotros estamos tratando a los de Guantánamo, criticaríamos sin miramientos a ese país", sostuvo Davis en su petición, publicada en el portal.
"Obama anunció el 30 de abril pasado que planea hacer su parte para cerrar Guantánamo, pero ya prometió eso una vez. Ahora es el momento de hacer que cumpla su promesa e instarlo a tomar todos los pasos necesarios para desmantelar la Prisión de la Base de Guantánamo", pidió el oficial militar.
Durante la sesión de hoy en el Congreso hablaron miembros de organizaciones de derechos humanos, pero también se escucharon voces que no suelen acompañar este tipo de reclamos.
"Si Obama tuvo potestad para decidir sobre la intervención en Libia, puede cerrar Guantánamo mañana por la mañana si quiere", sostuvo el coronel retirado Lawrence Wilkerson, ex jefe de personal del ex secretario de Estado Colin Powell, uno de los hombres fuertes del gobierno que abrió Guantánamo hace ya 11 años.
La campaña de presión para cerrar la prisión de la base militar de Guantánamo se instaló hoy en el Congreso estadounidense a través de una sesión especial, en la que un congresista demócrata advirtió que el limbo judicial y la huelga de hambre masiva han provocado "una crisis humanitaria".
Fuente:Telam
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