jornada decisiva en el juicio que instruye el tribunal oral en lo criminal 1 de la plata
Testimonio clave en la causa Iaccarino
El testigo Carlos Miralles afirmó que los empresarios fueron secuestrados "económicos" de la dictadura militar. "Los policías nos decían que ellos estaban ahí porque había que sacar un rédito", dijo sobre su cautiverio en El Infierno.
Por: Pablo Roesler
El ex comisario de la Policía Bonaerense Milton Pretti catalogaba a los secuestrados que mantenía cautivos en el centro clandestino de detención COTI Martínez que funcionó durante la dictadura cívico-militar en San Isidro en tres categorías: los perejiles, los ideológicos y los económicos. Los últimos nada tenían que ver con los anteriores, pero eran los que les darían algún rédito económico. Y los hermanos Carlos, Alejandro y Rodolfo Iaccarino eran parte de ese último grupo. El dato fue revelado ayer por el testigo Carlos Miralles durante una nueva audiencia del juicio que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata sigue a los ex policías Bruno Trevisan (de 84) y Rómulo Jorge Ferranti (76) por el secuestro y torturas coactivas del que fueron víctimas los tres hermanos empresarios en otro centro: la Brigada de Investigaciones de Lanús, conocida como El Infierno. Carlos Miralles, hijo del ministro de Economía de la provincia entre 1973 y 1976, Ramón Miralles, contó ayer a los jueces Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus que permaneció detenido en Martínez entre el 31 de mayo y el 1 de julio de 1977 y definió a los represores como "simples mercenarios y ladrones".
El testigo recordó que en ese centro "no hubo límites para la perversidad" y que tras un período de torturas brutales, le permitían salir de sus celdas durante breves períodos. Por ello, explicó, tuvo la oportunidad de dialogar con quien allí mandaba: el ya fallecido Pretti. "Como Pretti quería sacarnos información, nosotros aprovechamos para sacársela a él. Nos decía que todos estábamos caracterizados ahí adentro: nosotros éramos los 'perejiles', porque estábamos como carnada para agarrar a mi padre; también estaban los (detenidos) 'ideológicos', que eran los que pertenecían a las organizaciones políticas. Y estaban los 'económicos', que no tenían nada que ver ni con el gobierno (democrático provincial previo al golpe) ni con nada, pero que estaban ahí porque ellos tenían que sacar algún redito económico. Entre esos estaban los Iaccarino", explicó Miralles. Los imputados en el juicio, Trevisan y Ferranti, se desempeñaban como jefe y subjefe de la Brigada de Investigaciones de Lanús. En ese lugar los Iaccarino fueron desapoderados de dos campos y un avión, pero la voluntad y resistencia de los empresarios había comenzado a ser horadada por la tortura física y psicológica mucho antes. Y el COTI Martínez fue donde esa faena alcanzó su punto más alto.
En la audiencia de ayer también declaró Luis Roberto Ávila, quien supo que el secuestro de los hermanos tenía por fin despojarlos de sus bienes. El testigo habló por videoconferencia desde Santiago del Estero, ciudad en la que los Iaccarino habían montado su empresa láctea Ilsa, que luego perdieron por presión de la dictadura.
Ávila contó que en 1977 estudiaba en la Universidad Católica de esa ciudad y que un compañero se vanagloriaba que su familia, de apellido Figueroa, pretendía "limpiar" a los Iaccarino para quedarse con su empresa. Según recordó, ese hombre había mantenido una reunión con profesores de su universidad, con militares y el empresario Bruno Chezzi, a quien los Iaccarino señalan como quien los obligó a venderles a precio vil sus propiedades en El Infierno.
Fuente:TiempoArgentino
Envío:Agnddhh
Carlos Miralles compartió cautiverio con los tres hermanos
Caso Iaccarino: Un testigo dijo que "los represores eran simples ladrones y mercenarios”
Carlos y Alejandro Iaccarino, víctimas sobrevivientes y querellantes en la causa.
Carlos Miralles, quien compartió cautiverio con los tres hermanos Iaccarino, secuestrados durante la última dictadura militar para apoderarse de sus bienes, aseguró ayer que los represores eran "simples mercenarios y ladrones". Miralles estuvo privado de su libertad junto a su ex mujer, que perdió un embarazo en cautiverio; su hermano Julio César y el padre de ambos Ramón, quien había sido ministro de economía durante la gestión del gobernador Victorio Calabró. Carlos Miralles compartió cautiverio con los Iaccarino en el centro clandestino de detención COTI Martínez y declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzga a dos ex policías por el secuestro de los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino. El testigo, que dijo no conocer a ninguno de los dos imputados en la causa, ya que compartió cautiverio en otro centro clandestino de detención, y no en la brigada de investigaciones Nº1 de Lanús, ubicada en la localidad de Avellaneda.
Caso Iaccarino: Un testigo dijo que "los represores eran simples ladrones y mercenarios”
Carlos y Alejandro Iaccarino, víctimas sobrevivientes y querellantes en la causa.
Carlos Miralles, quien compartió cautiverio con los tres hermanos Iaccarino, secuestrados durante la última dictadura militar para apoderarse de sus bienes, aseguró ayer que los represores eran "simples mercenarios y ladrones". Miralles estuvo privado de su libertad junto a su ex mujer, que perdió un embarazo en cautiverio; su hermano Julio César y el padre de ambos Ramón, quien había sido ministro de economía durante la gestión del gobernador Victorio Calabró. Carlos Miralles compartió cautiverio con los Iaccarino en el centro clandestino de detención COTI Martínez y declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzga a dos ex policías por el secuestro de los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino. El testigo, que dijo no conocer a ninguno de los dos imputados en la causa, ya que compartió cautiverio en otro centro clandestino de detención, y no en la brigada de investigaciones Nº1 de Lanús, ubicada en la localidad de Avellaneda.
Se trata de los ex policías Bruno Trevisan y Jorge Rómulo Ferranti, quienes se desempeñaban como jefe y subjefe, respectivamente, de la Brigada de investigaciones de Lanús, con sede en Avellaneda, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención "El Infierno. Los delitos por los que son juzgados por el Tribunal integrado por Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus son los de extorsión, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos”.
Miralles y su hermano Julio César fueron secuestrados para obligar a su padre, que se había ocultado tras el golpe militar, a entregarse a las autoridades represivas. Detalló que fue secuestrado el 31 de mayo de 1977, junto a su ex mujer, Luisa Villar y su hermano Julio César, en momentos en que ya "no hubo límites para la perversidad", remarcó y aclaró que "no venimos en pos de una venganza, queremos justicia, que esta gente no ande suelta por la calle porque no lo merece". Recordó que "nos torturaban sobre un elástico de cama de dos plazas, que nos hacían limpiar para hacer asado cuando iban de visita militares y en esas oportunidades todos teníamos terror porque sabíamos que aunque sea como espectáculo nos llevaban para hacer una tortura".
Remarcó que los Iaccarino "no estaban detenidos por su pertenencia ideológica, ni por estar vinculados al juego clandestino ni eran perejiles como nosotros, querían sacarle un rédito económico". "Juan Carlos Torbidoni era pasador de juego y Silvio `Churrinche` Has era un capitalista de juego de Avellaneda", recordó Miralles al detallar con otras dos personas con las que estuvo en cautiverio. Y explicó que "estando en cautiverio se exacerbaba la inteligencia y la investigación y fue así como supimos que Etchecolatz creía que su esposa lo engañaba con un capitalista de juego y por eso levantaba a todos los capitalistas y los torturaba con saña".
Miguel Etchecolatz fue condenado a reclusión perpetua por genocidio y delitos de lesa humanidad y cumple la pena en el penal de Marcos Paz. "Eran (los represores) simples mercenarios y ladrones", aseguró con énfasis. Recordó que "a mí me vaciaron la caja fuerte de mi fábrica de camisas y no sólo se llevaron dinero sino que se llevaron los talles intermedios de camisas y todos (los policías del centro clandestino) andaban vestidos con mi ropa. Era su botín de guerra".
Durante esta audiencia también declaró Alberto Salomón Liberman, que compartió cautiverio con los Iaccarino en el COTI Martínez. "Recuerdo a los Iaccarino porque eran sumamente religiosos, todas las noches oraban y eso nos transmitía algún ánimo para sobrellevar las condiciones en que estábamos y lo que nos pasaba", afirmó.
Liberman dijo que en el centro de detención "se comentaba que a los Iaccarino habían sido secuestrados para despojarlos de sus empresas y los bienes que ellos tenían".
Fuente:Telam
22.05.2013
Derechos Humanos
Caso Iaccarino: un exdetenido calificó a los represores como "simples mercenarios y ladrones"
Derechos Humanos
Caso Iaccarino: un exdetenido calificó a los represores como "simples mercenarios y ladrones"
Lo aseguró Carlos Miralles, quien compartió cautiverio con los tres hermanos Iaccarino, secuestrados durante la última dictadura militar para apoderarse de sus bienes, al declarar ante la Justicia.
Miralles estuvo privado de su libertad junto a su ex mujer, que perdió un embarazo en cautiverio; su hermano Julio César y el padre de ambos Ramón, quien había sido ministro de economía durante la gestión del gobernador Victorio Calabró.

Carlos Miralles compartió cautiverio con los Iaccarino en el centro clandestino de detención COTI Martínez y declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzga a dos ex policías por el secuestro de los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino.
Se trata de los ex policías Bruno Trevisan y Jorge Rómulo Ferranti, quienes se desempeñaban como jefe y subjefe, respectivamente, de la Brigada de investigaciones de Lanús, con sede en Avellaneda, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención "El Infierno”.
Los delitos por los que son juzgados por el Tribunal integrado por Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus son los de “extorsión, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos”.
Miralles y su hermano Julio César fueron secuestrados para obligar a su padre, que se había ocultado tras el golpe militar, a entregarse a las autoridades represivas.
Detalló que fue secuestrado el 31 de mayo de 1977, junto a su ex mujer, Luisa Villar y su hermano Julio César, en momentos en que ya habían organizado la salida de su padre del país.
Recordó que "nos torturaban sobre un elástico de cama de dos plazas, que nos hacían limpiar para hacer asado cuando iban de visita militares y en esas oportunidades todos teníamos terror porque sabíamos que aunque sea como espectáculo nos llevaban para hacer una tortura".
Remarcó que los Iaccarino "no estaban detenidos por su pertenencia ideológica, ni por estar vinculados al juego clandestino ni eran perejiles como nosotros, querían sacarle un rédito económico".
"Eran (los represores) simples mercenarios y ladrones", aseguró con énfasis.
Recordó que "a mí me vaciaron la caja fuerte de mi fábrica de camisas y no sólo se llevaron dinero sino que se llevaron los talles intermedios de camisas y todos (los policías del centro clandestino) andaban vestidos con mi ropa. Era su botín de guerra".
Durante esta audiencia declaró Alberto Salomón Liberman, que compartió cautiverio con los Iaccarino en el COTI Martínez.
"Recuerdo a los Iaccarino porque eran sumamente religiosos, todas las noches oraban y eso nos transmitía algún ánimo para sobrellevar las condiciones en que estábamos y lo que nos pasaba", afirmó.
Liberman dijo que en el centro de detención "se comentaba que a los Iaccarino habían sido secuestrados para despojarlos de sus empresas y los bienes que ellos tenían".

Carlos Miralles compartió cautiverio con los Iaccarino en el centro clandestino de detención COTI Martínez y declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzga a dos ex policías por el secuestro de los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino.
Se trata de los ex policías Bruno Trevisan y Jorge Rómulo Ferranti, quienes se desempeñaban como jefe y subjefe, respectivamente, de la Brigada de investigaciones de Lanús, con sede en Avellaneda, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención "El Infierno”.
Los delitos por los que son juzgados por el Tribunal integrado por Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus son los de “extorsión, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos”.
Miralles y su hermano Julio César fueron secuestrados para obligar a su padre, que se había ocultado tras el golpe militar, a entregarse a las autoridades represivas.
Detalló que fue secuestrado el 31 de mayo de 1977, junto a su ex mujer, Luisa Villar y su hermano Julio César, en momentos en que ya habían organizado la salida de su padre del país.
"No venimos en pos de una venganza, queremos justicia, que esta gente no ande suelta por la calle porque no lo merece""No hubo límites para la perversidad", remarcó y aclaró que "no venimos en pos de una venganza, queremos justicia, que esta gente no ande suelta por la calle porque no lo merece".
Recordó que "nos torturaban sobre un elástico de cama de dos plazas, que nos hacían limpiar para hacer asado cuando iban de visita militares y en esas oportunidades todos teníamos terror porque sabíamos que aunque sea como espectáculo nos llevaban para hacer una tortura".
Remarcó que los Iaccarino "no estaban detenidos por su pertenencia ideológica, ni por estar vinculados al juego clandestino ni eran perejiles como nosotros, querían sacarle un rédito económico".
"Eran (los represores) simples mercenarios y ladrones", aseguró con énfasis.
Recordó que "a mí me vaciaron la caja fuerte de mi fábrica de camisas y no sólo se llevaron dinero sino que se llevaron los talles intermedios de camisas y todos (los policías del centro clandestino) andaban vestidos con mi ropa. Era su botín de guerra".
Durante esta audiencia declaró Alberto Salomón Liberman, que compartió cautiverio con los Iaccarino en el COTI Martínez.
"Recuerdo a los Iaccarino porque eran sumamente religiosos, todas las noches oraban y eso nos transmitía algún ánimo para sobrellevar las condiciones en que estábamos y lo que nos pasaba", afirmó.
Liberman dijo que en el centro de detención "se comentaba que a los Iaccarino habían sido secuestrados para despojarlos de sus empresas y los bienes que ellos tenían".
22.05.2013
Caso Iaccarino
Etchecolatz ordenó detener a pasadores de juego clandestino porque sospechaba que su esposa lo engañaba con uno de ellos
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Así lo reveló hoy Carlos Miralles al declarar ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata en la causa que investiga a dos ex policías por el secuestro de los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino.
"Juan Carlos Torbidoni era pasador de juego y Silvio `Churrinche` Has era un capitalista de juego de Avellaneda", recordó Miralles al detallar con quién compartió cautiverio.
Explicó que "estando en cautiverio se exacerbaba la inteligencia y la investigación y fue así como supimos que Etchecolatz creía que su esposa lo engañaba con un capitalista de juego y por eso levantaba a todos los capitalistas y los torturaba con saña".
Miguel Etchecolatz fue condenado a reclusión perpetua por genocidio y delitos de lesa humanidad y cumple la pena en el penal de Marcos Paz.
Explicó que "estando en cautiverio se exacerbaba la inteligencia y la investigación y fue así como supimos que Etchecolatz creía que su esposa lo engañaba con un capitalista de juego y por eso levantaba a todos los capitalistas y los torturaba con saña".
Miguel Etchecolatz fue condenado a reclusión perpetua por genocidio y delitos de lesa humanidad y cumple la pena en el penal de Marcos Paz.
Fuente:Telam


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