Lo señaló un periodista que cubrió el hecho. Versiones cruzadas sobre la muerte de un cabo de la policía. "un hervidero".
"un hervidero". así definió a la situación en la provincia, el testigo.
“Los cadáveres estaban desangrados. A ninguno le chorreaba sangre y ni estertores se sentían”. Crudo, así fue el testimonio del periodista Luis Mercado, corresponsal del diario Clarín que realizó la cobertura de la denominada “Masacre de Capilla del Rosario”, en la que supuestamente catorce guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fueron acribillados a manos de soldados del Regimiento de Infantería Aerotransportada 17.
Según el relato de Mercado -quien también es profesor de Historia-, el 12 de agosto de 1974 estuvo en el lugar de los hechos, junto a otros colegas que habían llegado a realizar la cobertura periodística, fueron apartados por Carlos Carrizo Salvadores, uno de los imputados junto a Mario Nakagama y Jorge Acosta.
Según el testigo, observó cuando el capitán en forma permanente le comentaba las novedades de la misión al coronel Eduardo Cubas, Jefe del Regimiento 17. El testigo presenció cuando los cuerpos de los militantes del ERP eran arrojados desde un helicóptero.
"Estaban blancos. Desangrados y a ninguno le chorreaba sangre ya", dijo al ser consultado sobre como estaban los cuerpos. "En la zona pectoral tenían los impactos de bala", concluyó. Antes de Mercado, compareció Eduardo Aroca, reconocido docente y fotógrafo, a quien el reportero gráfico José Nieto le facilitó las imágenes captadas el 12 de agosto de 1974.
Aroca contó que con Nieto -fotógrafo del diario La Unión- tenían una amistad y que en 2004 -cuando se activó la investigación- le entregó un sobre con el rollo de negativos de las fotografías de ese día. "Las había guardado por miedo", dijo Aroca. Muerte y misterio Antes de finalizar su declaración, relató que Nieto le había mencionado sobre la muerte del cabo Acevedo, ocurrida horas antes del hecho que se ventila.
"Él me dijo que un jefe policial le ordenó a Acevedo que subiera a un árbol y luego le disparó. "Son estos hijos de p... los ataquemos", habría dicho el efectivo policial, acusando a los guerrilleros del ataque. No obstante, la lectura de los testimonios de policías -ya fallecidos algunos y otros ausentes por enfermedad- documentaban que el cabo había hecho detonar una granada.
El debate contó con el testimonio de dos testigos más y se pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 24.
Fuente:ElAncasti
Envío:Agnddhh
Histórico juicio
Capilla del Rosario: más testigos comprometen a Carrizo Salvadores
Prestó su testimonio el periodista Luis Mercado, quien escuchó cómo delegaban en el imputado la
responsabilidad del operativo.
En horas de la mañana de ayer, tuvo lugar en la Cámara Federal en lo Penal de Catamarca, una nueva audiencia por la “Masacre de Capilla del Rosario”, como se denominan los hechos que concluyeron con un grupo de 16 personas fusiladas a manos del Ejército Argentino en agosto de 1974. Uno de los testimonios compromete la situación de Carrizo Salvadores, quien fue señalado, otra vez, como quien estaba al frente del operativo y era quien daba las órdenes.
El primero en declararfue Eduardo Aroca, quien al momento de los sangrientos sucesos era un adolescente, pero mantenía una estrecha relación con José Nieto, un fotógrafo que desempeñaba sus funciones en diario La Unión y que viajó hasta el lugar de la matanza, pudiendo registrar algunas de las desgarradoras imágenes que documentan el operativo que se llevó a cabo por parte de las fuerzas del Ejército en esa jornada.
Aroca explicó a lo largo de su relato que Nieto, por temor a represalias o que, simplemente, desapareciera las fotografías que pudo tomar en esa oportunidad, las escondió por muchos años y se las entregó a Aroca, “porque ese día yo había querido ir, y como era peligroso, no me dejó, y porque yo iba a saber qué hacer con ellas”.
En las imágenes se pudo observar cómo eran trasladados los cuerpos de los integrantes del ERP, luego de haber sido abatidos.
Aroca explicó que indagó pormenorizadamente sobre las imágenes desde que las tuvo en su poder y gracias a ello hizo una cronología de los sucesos, detallando que en una de las imágenes (foto) se puede observar un impacto de bala a la altura de la axila, lo que indica que la víctima estaba con los brazos en alto en señal de rendición al recibir el impacto.
Mercado
A su vez, otro testigo que se presentó en la cuarta jornada del juicio fue el periodista Luis Guillermo Mercado, quien escribía para La Unión y era corresponsal de Clarín de Buenos Aires. El cronista habló de la coyuntura social de la época, explicando que sucesos de este calibre eran impensados en la Catamarca de aquellos años.
Asimismo, relató que como parte de su trabajo, fue ese día hasta la vera de la ruta Nº1 para cubrir el desplazamiento de las tropas del Ejército Argentino.
Desde el lugar al que tuvo acceso, pudo observar cómo eran trasladados muchos de los cuerpos de los subversivos, detallando que sostuvo un intercambio de palabras con Carrizo Salvadores, quien le dijo a él y otros miembros de la prensa que no podían permanecer allí y se retiren hacia la ruta.
Asimismo, el periodista pudo escuchar minutos después cómo uno de los jefes del Ejército delegaba el operativo directamente al imputado. “Él daba las órdenes”, afirmó el testigo ante las preguntas de las partes. Mercado contó que fue conmocionante presenciar la escena en la que los cuerpos de los jóvenes eran llevados. “Se veían blancos, y estaban todos desangrados”, describió.
Por lectura
Tratándose en el debate de esclarecer hechos ocurridos hace 38 años y 10 meses atrás, algunos de los testigos que en 2004 comprometieron su presencia en el debate, perdieron la vida. Esto, sumado a que otros dos testigos presentaron certificaciones médicas por problemas de salud, hizo que las partes consideren y luego accedan a introducir por lectura los testimonios mencionados.
Fue así que por Secretaría del Tribunal, se dio lectura a las declaraciones. Entre ellas, un valioso testimonio en el marco de la causa por lesa humanidad, pero que fue introducido por lectura en el debate, fue el de José Martín Barrionuevo, quien formaba parte de las filas del Ejército, y también estuvo presente en el lugar de los hechos, y fue, precisamente, el encargado de revisar cada uno de los cuerpos sin vida de los jóvenes del ERP.
Es así que describió a través de su relato que los jóvenes estaban vestidos de civil y por encima tenían uniformes militares, y fueron muy escasas las armas que encontró en poder de los subversivos. Algunos de ellos llevaban encima apenas un cortaplumas.
Fuente:ElEsquiu
Envío:Agnddhh


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