Año 6. Edición número 267. Domingo 30 de junio de 2013
Por Miradas al Sur internacional@miradasalsur.com
A seis años de la firma del acta fundacional del Banco del Sur suscripta por Néstor Kirchner y Hugo Chávez, se puso en funcionamiento el proyecto de convergencia financiera regional más importante del proceso de integración. Opina Carlos Heller.
En segundo lugar, la concreción del Banco del Sur tiene un alto valor político porque tuvieron que pasar casi seis años para que la firma del Acta Fundacional, suscripta por Néstor Kirchner y Hugo Chávez una noche calurosa de diciembre en la Casa Rosada, convenza definitivamente a cuadros técnicos, funcionarios de primera línea y jefes de Estado de que la unidad financiera de la región tenía mayores beneficios que costos. Por ese motivo, el jefe de la diplomacia ecuatoriana Ricardo Patiño –Quito y Caracas fueron las capitales políticas que más insistieron los últimos años en acelerar el estreno de la entidad– aclaró en la I Reunión de Ministros del Banco del Sur que “el nuevo fondo del Sur puede costear proyectos estratégicos como una red de silos, la interconexión eléctrica o una red vial para toda Sudamérica”. Algo parecido advirtió un año atrás a Miradas al Sur el economista y asesor presidencial ecuatoriano Pedro Paéz Pérez –designado especialmente por Rafael Correa para diseñar la nueva arquitectura financiera regional que implica el Banco del Sur (BdS)– cuando se le interrogó sobre en qué medida el BdS puede romper con la lógica de las tradicionales bancas de desarrollo: “Tanto los bancos multilaterales como los subnacionales nacieron con un propósito desarrollista. Al propio Banco Mundial hay que entenderlo en esa perspectiva. Pero, finalmente, estos bancos han cedido a otros intereses y terminaron vulnerando su carta orgánica. Como el Banco Interamericano de Desarrollo, que perdió más de un quinto de su capital social por haber invertido en activos tóxicos de los Estados Unidos. Por eso, con el Banco del Sur debe venir la unidad monetaria. Porque si el más intencionado de los proyectos y con las miras más progresistas se hace en dólares, terminamos vulnerando la capacidad productiva de todos los países sudamericanos; incluso, de los que poseen una densidad industrial más importante”.
En definitiva, el Banco del Sur abre muchas expectativas y desafíos. Para comprender la profundidad de la unidad económica alcanzada entre los países vecinos, Miradas al Sur entrevistó al diputado kirchnerista Carlos Heller, quién, en principio, desde la presidencia del Banco Credicoop celebra la creación del BdS porque “permite que Sudamérica siga distanciándose de la ideología del Consenso de Washington”.
–¿Qué opina del largamente esperado estreno del Banco del Sur? ¿En qué aspectos su existencia puede fortalecer el proceso de integración regional?
–Es un hecho importantísimo para consolidar la unidad política regional porque Sudamérica necesita, en términos generales, de instituciones, mecanismos y obras de infraestructura que profundicen la autonomía de la región. Lamentablemente, existe aún la dificultad de que dos países como Brasil y Paraguay aún no concretaron el apoyo parlamentario marcado por el Estatuto para sumarse como socios. Y, claro, un proyecto de esta envergadura sin la participación de Brasil arranca con un déficit importante.
–¿Por qué Brasil retacea su apoyo? ¿Influye el peso político que tiene el Bndes en el Palacio Planalto para que Brasilia no se sume a una propuesta liderada por Argentina más los países que conforman el eje bolivariano?
–Yo creo que el Parlamento brasileño, y en particular el Senado que está presidido por el ex presidente José Sarney, no está en sintonía con el rumbo político que imprime Dilma Rousseff. Por otro lado, hay que aclarar que el Ejecutivo brasileño es cofundador del Banco del Sur pero, claro, la dificultad del oficialismo está en que no logra una aprobación parlamentaria de la iniciativa avalada, en su momento, por Lula. Pero, además, este cortocircuito entre el gobierno y el Congreso marca las tensiones que tienen estos procesos populares y también las limitaciones que se plantean en el marco de las alianzas tácticas que se conforman para ganar elecciones. Es decir, Rousseff puede sumar a Sarney en un frente electoral, ganar en las urnas pero, luego, al no conformar un frente ideológico homogéneo, la gestión política presenta sus desaveniencias como la registrada con el Banco del Sur.
–Más allá del momentáneo “no” de Brasil, ¿qué tipo de proyectos puede financiar el Banco del Sur?
–La idea de la creación de un banco de esta naturaleza está claro que apunta esencialmente a financiamiento de proyectos plurinacionales. Es decir, la función principal del Banco del Sur debería pasar por dar crédito a obras de infraestructura convergentes para varios de los países miembros.
–¿Considera que Banco del Sur puede dar el empujón para que la región se aparte de otros organismos conjuntos ligados a la inversión económica como el Ciadi?
–El Ciadi no es un organismo de financiación sino que es una institución del Banco Mundial que tiene como objetivo dirimir las diferencias que existen entre las multinacionales y los Estados. Al Ciadi, por otra parte, hay que ubicarlo en el marco de la ideología del Consenso de Washington y del impulso del proceso privatizador de los ’90 en la región sudamericana porque, en esa época, las empresas exigían que la solución de los diferendos se dieran en el ámbito del Ciadi y eludir las instancias jurídicas nacionales a cambio de concretar las inversiones extranjeras directas. Y este organismo falló casi siempre a favor de las multinacionales. Entonces, en ese sentido, tengo entendido que en la I Reunión de Ministros del Banco del Sur se debatió sobre la necesidad de generar en el marco de la Unasur una instancia autónoma del Ciadi para que arbitre entre los gobiernos y las corporaciones privadas. Este paso me parece fundamental: irse del Ciadi no implica espantar a las inversiones extranjeras. Brasil nunca fue parte de este organismo, tiene acceso a los mercados de deuda y, por si fuera poco, es la sexta potencia económica mundial.
Fuente:MiradasalSur
No hay comentarios:
Publicar un comentario