29 de junio de 2013

VATICANO.

SACUDON UN DIA DESPUES DE QUE EL PAPA FORMARA UN COMITE PARA LIMPIAR EL BANCO DE LA SANTA SEDE
Cae un alto prelado por fraude en el Vaticano
Por Elena Llorente

Desde Roma
Imagen policial del alto prelado detenido por defraudación en el Vaticano a pedido de la fiscalía de Roma.
Al hacer investigaciones sobre el IOR (el Instituto para las Obras de Religión) o banco vaticano, que está en el centro de la atención de las autoridades financieras de Italia desde hace algunos años por sus negocios poco transparentes, la fiscalía de Roma descubrió que hubo un intento de hacer retornar al país unos 20 millones de euros de dudoso origen que estaban en un banco suizo. Y los implicados en este oscuro negociado eran nada menos que un prelado que trabaja para el Vaticano, un carabinero de los servicios secretos y un mediador financiero. Los tres fueron arrestados ayer por la policía, dos días después de que el papa Francisco –que como el papa Benedicto XVI ha venido hablando de la necesidad de transparencia en el IOR– creara una comisión para investigar sobre el banco vaticano, que deberá entregarle las conclusiones a él exclusivamente, además de todo el archivo de esa institución bancaria.

Las acusaciones de la fiscalía romana contra los tres detenidos fueron: fraude al Estado, corrupción y calumnia, según dijo un comunicado oficial. Según el portavoz vaticano, padre Federico Lombardi, la noticia sobre la investigación judicial les había llegado hace casi un mes y el monseñor –no es obispo sino que se trata de un título que a veces reciben los que trabajan mucho tiempo en el Vaticano– en cuestión, Nunzio Scarano, de 61 años, fue suspendido en sus funciones inmediatamente.

Scarano, nacido en Salerno –cerca de Nápoles–, había sido un empleado de banco antes de recibir la ordenación sacerdotal en 1987. Poco después empezó a trabajar en el Vaticano, como una suerte de contador de APSA, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, un poderosísimo ente económico del Vaticano que controla el inmenso patrimonio inmobiliario de la Santa Sede pero también sus inversiones en acciones y títulos.

Interrogado por los periodistas ayer por la mañana, Lombardi dijo que la Santa Sede no había recibido por ahora ningún pedido de parte de la Fiscalía italiana, pero que estaba dispuesta a colaborar plenamente sobre este asunto. En realidad, queda mucho por profundizar todavía porque no se ve con claridad cuál ha sido el rol del IOR o del APSA, si es que tuvieron alguno. De hecho, se sabe que monseñor Scarano tenía relaciones financieras con el IOR además de un considerable patrimonio inmobiliario cuyo origen la Justicia quiere aclarar.

Las investigaciones de la Fiscalía y de sus colaboradores de la Policía Financiera italiana permitieron saber que Scarano y sus cómplices, el suboficial de los carabineros perteneciente a los servicios secretos del Ministerio del Exterior, Giovanni Zito, y el broker Giovanni Carenzio, intentaban repatriar a Italia unos 20 millones de euros de un banco suizo. Aparentemente se trataba de dinero que en algún momento había evadido el fisco italiano y, según el procurador Nello Rossi, ese dinero pertenecía a tres hermanos de una familia propietaria de astilleros, de apellido D’Amico. Pero el comunicado difundido por la fiscalía de Roma nada dijo de estos particulares. En cambio, habló de que la operación fracasó a último momento, por malentendidos entre los tres protagonistas y después de que Zito hubiera alquilado un avión que estuvo estacionado dos o tres días en Locarno, Suiza, a la espera de la carga. Se suponía que el avión pasaría los controles aduaneros italianos gracias a las influencias de Zito en el Ministerio del Exterior y al cargo que ocupaba.

Las investigaciones continúan, dijo claramente el comunicado de la Fiscalía. Aunque está claro para muchos que esta investigación es sólo un aspecto de otra mucho más amplia que se está haciendo desde 2010 sobre las actividades del IOR. El banco vaticano actualmente tiene más de cien empleados y dispone de fondos por valor de 5000 millones de euros, repartidos en más de 25.000 cuentas pertenecientes a entidades católicas y clérigos. El actual presidente del IOR es el alemán Ernst von Freyberg, nombrado pocos días antes de que renunciara el papa Benedicto XVI el pasado 11 de febrero, y luego de que otro escándalo de operaciones poco transparentes arrasara con su precedente presidente, el italiano Ettore Gotti Tedeschi.

El banco vaticano ha estado en el ojo del ciclón desde hace años. Tal vez uno de los más importantes escándalos en que estuvo implicado fue el del Banco Ambrosiano, en 1982, cuando se descubrió que en complicidad con algunos dirigentes de ese banco, el IOR había lavado dinero de la mafia siciliana. Estaba entonces dirigido por monseñor Paul Marcinkus, de Chicago, que luego salió de la institución, pero quedó al servicio de Juan Pablo II.
Fuente:Pagina12

29.06.2013
Además de monseñor Nunzio Scarano fueron apresados en Roma un ex espía italiano y un broker financiero 
Caen un prelado y dos cómplices por corrupción en el "Banco de Dios" 
El trío está implicado en el retorno de 20 millones de euros a las arcas de la Santa Sede desde Suiza. Están acusados por la fiscalía de Roma. Hace dos días, el Papa anunció la creación de una comisión para investigar al IOR. 






Por: Dolores Álvarez
Dos días después de que el Papa Francisco decidiera crear una comisión compuesta por cinco cardenales para vigilar el accionar del Instituto de Obras de la Religión (IOR), la entidad financiera del Vaticano, la fiscalía de Roma ordenó el arresto de un exponente de punta de la Curia romana, de un ex funcionario de los servicios secretos italianos y de un broker financiero, en el marco de una investigación sobre las actividades non sanctas del "Banco de Dios". Los detenidos están acusados de corrupción, calumnia y estafa: todos delitos relacionados con el retorno a las arcas de la Santa Sede de 20 millones de euros en contado provenientes de Suiza.

Las autoridades vaticanas estás "dispuestas a una plena colaboración", aunque, por el momento, no habrían tenido ninguna "demanda sobre la cuestión de las autoridades competentes italianas", aseguró, luego de hacerse pública la noticia, el portavoz del Vaticano Federico Lombardi.

Los protagonistas de esta historia son monseñor Nunzio Scarano, hasta hace un mes jefe contable de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica –menos conocida del IOR pero no menos potente– y hace dos en la mira de la fiscalía de la ciudad del sur por lavado de dinero; el ex espía Giovanni Maria Zito, un suboficial de los carabineros expulsado de la Agencia de Información y Seguridad Interna hace tres meses; y el agente financiero Giovanni Carenzio, un italiano que trabaja sobre todo en el extranjero.

Según los investigadores, el prelado de 61 años le habría pagado 400 mil euros al ex miembro de los servicios secretos para facilitar el ingreso, desde territorio helvético, de 20 millones de euros al contado de una familia "amiga" –los armadores napolitanos Paolo, Maurizio y Cesare D’Amico– a bordo de un jet privado. Si bien la pesquisa gira en torno a este episodio, las actividades del IOR están en la mira de las autoridades desde septiembre de 2010, cuando un tribunal romano congeló 23 millones de euros de sus depósitos en el marco de una investigación por blanqueo ilegal de dinero.

Para la prensa local, los arrestos de ayer confirman el cambio radical en los equilibrios diplomáticos entre el Vaticano y el Estado italiano sobre la delicada cuestión del "Banco de Dios", en los últimos 30 años al centro de polémicas, hechos de crónica y turbias operaciones financieras.

Los principales analistas coinciden en que el pontificado de Papa Francisco es una oportunidad única para abrir un nuevo capítulo con la impronta de la transparencia en la historia de las finanzas vaticanas.
Este miércoles, en otro gesto considerado "revolucionario", Jorge Mario Bergoglio creó la Comisión Pontificia sobre el IOR: un organismo dirigido por Raffaele Farina destinado a recopilar información, incluso reservada, sobre los movimientos del Instituto, que presentará las conclusiones de sus análisis al Papa en persona. Nadie, según palabras explícitas de Francisco, podrá sustraerse y no responder a los cinco cardenales, que tendrán carta blanca para escarbar donde nadie jamás lo llegó a hacer hasta ahora.  
 


el empleado bancario que se hizo cura
Para los amigos, Nunzio Scarano es "monseñor 500". Un sacerdote que siempre pasea con billetes de 500 euros en su portafolio y que antes de convertirse en prelado, en 1987, fue un empleado del ex Banco de América y de Italia y de la Deutsche Bank de Alemania.

Oriundo de Salerno (sur) y de 61 años, el cura está radicado en la Arquidiócesis de Salerno-Campagna-Acerno pero hace tiempo vive en Roma, en la Domus Internationalis Paulus VI, residencia que hospedó a Papa Francisco durante el Cónclave.

Hace un mes, Scarano fue suspendido de todas sus funciones por las autoridades vaticanas después de que se conociese que la fiscalía de Salerno lo investigaba por blanqueo de dinero en un caso relacionado con cheques que pasaban como donaciones, por un total de 560 mil euros. El arzobispo, sin embargo, se defiende: "Jamás lavé dinero, confié en mi contadora", dijo.

La fiscalía de Roma está indagando cómo un prelado de origen humilde llegó a tener una "disponibilidad financiera e inmobiliaria enorme" y mueve con desenvoltura "ingentes sumas de dinero". De la investigación surgió que el sacerdote es titular de dos cuentas en el IOR: una personal y otra denominada "fondo ancianos", que recoge donaciones. 
Fuente:TiempoArgentino

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