1 de julio de 2013

BRASIL.

01.07.2013 
Una de las marchas fue reprimida por la policía 
Manifestaciones frente al Maracaná por los gastos de los eventos en Brasil 
Unas 5000 personas, que fueron cuadruplicadas por las fuerzas de seguridad, reclamaron por mayores inversiones en educación y salud pública, contra la corrupción y en rechazo a las inversiones ocasionadas por la Copa Confederaciones.
Miles de personas salieron a las calles de Río de Janeiro para continuar reclamando por mayores inversiones en educación y salud públicas, contra la corrupción y en rechazo a los gastos ocasionados por la Copa Confederaciones. Mientras España y Brasil jugaban la final del torneo, una movilización llegó hasta las afuera del mítico estadio Maracaná y se manifestó sin registrar incidentes. Sin embargo, una segunda marcha fue reprimida por la policía, que arrojó gases lacrimógenos contra los manifestantes y dejó seis heridos.

Los ciudadanos se concentraron en la Plaza Saens Peña, en el barrio de Tijuca, a unos dos kilómetros del Maracaná, e iniciaron su marcha hasta el estadio acompañados por un cordón policial. Según cálculos de las fuerzas de seguridad, había unas 5000 personas en el lugar, cubierto por un contingente de 10.600 policías y 7400 militares. Los manifestantes reclamaron por la privatización del Maracaná y criticaron al gobernador del Estado de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, al que acusaron de "dictador".

Cuando llegaron al estadio, la policía reprimió la manifestación con gases lacrimógenos. De acuerdo con la versión policial, el enfrentamiento comenzó cuando los manifestantes lanzaron piedras y botellas contra los agentes en la esquina de las avenidas Sao Francisco Xavier y Maracaná.

Antes de eso, en una manifestación realizada un poco más temprano, unos 5000 cariocas marcharon por las calles de Río para reclamar por una mejor educación y salud públicas. La movilización concluyó sin incidentes, excepto por el intento de agresión a un periodista del canal O Globo por parte de tres personas, de las cuales dos fueron detenidas y luego liberadas.

Mientras se desarrollaba la gran final, a la que asistieron 70 mil personas, uno de los principales reclamos fue contra los gastos ocasionados por los grandes eventos deportivos que tienen –y tendrán en los próximos años– a Brasil como sede. "El gobierno aceptó someterse a las reglas de la FIFA, se sometió a invertir millones en estadios, cuando debería invertir millones en educación, millones en salud", dijo Marcus Lanes, uno de los organizadores de la protesta. El joven señaló que para organizar el Mundial, la presidenta Dilma Rousseff "está quitando" recursos del pueblo, para dárselos "a una élite que va a ver el Mundial" y "a una empresa", la FIFA, "que ya tiene millones y no invierte en el país ni en la población". 

01.07.2013
Dilma afirmó que seguirá "escuchando la voz de las calles” 

La presidenta brasileña se refirió así a las protestas que se desarrollan en ese país desde hace un mes durante la disputa de la Copa Confederaciones.

"Vamos a continuar, sí, oyendo la voz de las calles, y al mismo tiempo vamos a seguir uniendo a todos los sectores de la sociedad para, de forma armónica y ordenada, hacer que Brasil avance", dijo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en su habitual espacio radial de los lunes por la mañana.

"Quiero decir que Brasil precisa de más ciudadanía, de más participación popular, pero todo tiene que ser hecho en un clima de paz y respeto, sin violencia en las calles", sostuvo la presidenta, citada por la agencia de noticias Ansa.

Los actos de protesta fueron menos intensos este fin de semana, pero miles de manifestantes desfilaron y chocaron con la policía cerca del estadio Maracaná, de Río de Janeiro, donde se disputó la final de la Copa de las Confederaciones de fútbol en la que el seleccionado local se consagró campeón, venciendo con contundencia a España por 3 a 0.

Las protestas populares se vienen desarrollando en un centenar de ciudades de todo Brasil, luego de que a principios de junio un grupo autoconvocado comenzara a manifestar en San Pablo en reclamo por el aumento del autotransporte.

Si bien esas tarifas fueron reducidas, las protestas se masificaron y tomaron como eje de reclamo los gastos y probables hechos de corrupción que originaron la organización de la Copa Confederaciones y del Mundial del año próximo, en desmedro de programas sociales. 
Fuente:InfoNews

01.07.2013
protestas
Dilma afirmó que seguirá "escuchando la voz de las calles”
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se refirió así al descontento evidenciado en las protestas que conmueven al país desde hace un mes y que provocaron que su popularidad cayera del 51 al 30 por ciento.

"Vamos a continuar, sí, oyendo la voz de las calles, y al mismo tiempo vamos a seguir uniendo a todos los sectores de la sociedad para, de forma armónica y ordenada, hacer que Brasil avance", dijo Dilma Rousseff  en su habitual espacio radial de los lunes por la mañana.

Una encuesta publicada ayer indica que la popularidad de Dilma  cayó de 51 a 30 por ciento a raíz de las masivas manifestaciones en todo el país en reclamo de más planes sociales y contra  presuntos actos de corrupción.

"Quiero decir que Brasil precisa de más ciudadanía, de más participación popular, pero todo tiene que ser hecho en un clima de paz y respeto, sin violencia en las calles", sostuvo la presidenta, citada por la agencia de noticias Ansa.

Los actos de protesta fueron menos intensos este fin de semana, pero miles de manifestantes desfilaron y chocaron con la policía cerca del estadio Maracaná, de Río de Janeiro, donde se disputó la final de la Copa de las Confederaciones de fútbol en la que el seleccionado local se consagró campeón, venciendo con contundencia a España por 3 a 0.

Las protestas populares se vienen desarrollando en un centenar de ciudades de todo Brasil, luego de que a principios de junio un grupo autoconvocado comenzara a manifestar en San Pablo en reclamo por el aumento del autotransporte.

Si bien esas tarifas fueron reducidas, las protestas se masificaron y tomaron como eje de reclamo los gastos y probables hechos de corrupción que originaron la organización de la Copa Confederaciones y del Mundial del año próximo, en desmedro de programas sociales.

30.06.2013
Río de Janeiro

Manifestantes y la policía chocaron cerca del estadio Maracaná
Un grupo de manifestantes se enfrentó esta tarde en Río de Janeiro con policías que formaban un cerco para proteger al estadio Maracaná, donde los seleccionados brasileño y español jugaban la final de la Copa Confederaciones de fútbol, en el contexto de las protestas callejeras que sacuden a Brasil desde hace tres semanas.

Un choque con la policía por parte de un grupo de manifestantes de la menos numerosa de dos marchas no impidió la normal realización de la final de la Copa Confederaciones de fútbol, en Río de Janeiro, mientras las protestas que sacuden a Brasil desde hace tres semanas alteraron el panorama para las elecciones presidenciales de 2014, según una encuesta privada.

Policías dispararon esta tarde bombas de gas lacrimógeno a un grupo de manifestantes que les habían lanzado objetos en una esquina próxima al estadio Maracaná, en la segunda de dos marchas muy similares realizadas hoy y que, entre otras consignas, expresaron rechazo al gasto estatal en la organización de la Copa.

Las dos manifestaciones partieron desde la plaza Sáenz Peña, en el barrio Tijuca, a unos dos kilómetros del estadio.
En la primera, de la cual participaron unas 5.000 personas a mediodía, no hubo incidentes, excepto por el intento de agresión a un periodista por parte de tres personas, de las cuales dos fueron detenidas y luego liberadas.

En cambio, la segunda, protagonizada por la tarde por poco más de 1.000 personas -algunas de ellas con los rostros cubiertos y mochilas cargadas en sus espaldas-, derivó en el enfrentamiento de varias de ellas con la policía, informaron las agencias de noticias ABR y EFE.

Más temprano, antes de que comenzara la primera marcha, unas 40 personas tomaron durante cerca de una hora el terreno donde se construye la nueva sede de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), también en Río de Janeiro.

Para garantizar la seguridad en la zona del estadio, donde se esperaba que concurrieran 70.000 espectadores, las autoridades movilizaron a 10.600 policías y 7.400 militares, el doble de la cantidad que habitualmente patrulla Río de Janeiro y la vecina Niterói, y los efectivos desplegaron un gran cordón de seguridad a un kilómetro del estadio.

Mientras tanto, el diario Folha de Sao Paulo reportó dos manifestaciones con al menos 250 personas cada una en la zona oeste de San Pablo y otra, que reunió 1.200 personas, en el municipio paulista Taboão da Serra, todas sin incidentes.

Asimismo, unos 1.600 policías se habían movilizado en Salvador a la espera de una marcha convocada por el Movimiento Passe Livre, que, no obstante, juntó sólo 250 personas.

A la vez, unas 120 personas mantenían ocupada esta noche la sede de la legislatura municipal de Belo Horizonte y reclamaban la presencia del alcalde Marcio Lacerda, después de que fracasara una reunión entre representantes de los manifestantes y dos emisarios del funcionario.

Paralelamente, sorprendió la difusión, esta mañana, de una encuesta privada según la cual la caída de la popularidad de la presidenta Dilma Rousseff, a causa de las masivas protestas callejeras de las últimas tres semanas, la relegó como favorita para las elecciones de 2014 en beneficio de su antecesor y correligionario, Luiz Lula da Silva.

Si Rousseff se postulara a la reelección, ganaría en primera vuelta con 30 por ciento de los votos y debería ir a balotaje con la ecologista Marina Silva -quien fue ministra de Lula-, que obtendría 23 por ciento, y quedaría sin chances el socialdemócrata Aécio Neves, con 17 por ciento.

En tanto, si el candidato oficialista fuera Lula, tampoco evitaría el balotaje pero llegaría a él con notoria ventaja, al imponerse en primera vuelta con 46 por ciento, contra 19 por ciento de Silva y 14 por ciento de Neves.

La encuesta, publicada hoy por Folha de Sao Paulo, fue elaborada por su vinculado Instituto Datafolha, el mismo que ayer divulgó otro sondeo según el cual, a causa de las protestas, la popularidad de Rousseff perdió 27 puntos, de 57 a 30 por ciento, en las últimas tres semanas, consignaron las agencias ANSA y DPA.

Lula, quien se encuentra en Adis Abeba, opinó que “es saludable” la ola de protestas pero no se pronunció sobre la cuestión electoral”.

“Existe en Brasil mucho movimiento, marchas y protestas; qué feliz es el país que tiene un pueblo que tiene libertad para manifestarse”, dijo el exmandatario, según un comunicado del Instituto Lula.

En cambio, la ministra de la Casa Civil (jefa del gabinete) y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) gobernante, Gleisi Hoffmann, defendió terminantemente la aspiración de Rousseff a ser reelecta: “Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”, respondió, consultada sobre la encuesta difundida hoy. 



30.06.2013
respuesta a las protestas
El gobierno de Brasil analiza ajustes para compensar un alza del gasto social
El gobierno de Brasil estudia optar entre recortes presupuestarios y aumento de impuestos para compensar cualquier alza del gasto social que disponga en respuesta a las protestas callejeras, reveló el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

El funcionario subrayó el compromiso del gobierno con las metas fiscales, pese a las demandas de los manifestantes por mayor gasto en salud y educación, rebaja de las tarifas del transporte público y mejor calidad de los servicios públicos.

Cualquier medida destinada a satisfacer esos reclamos será compensada “con un corte de gastos u otro impuesto”, advirtió Mantega en una entrevista publicada hoy por el diario O Globo y reseñada por la agencia noticiosa EFE.

Según el periódico, la aprobación de los proyectos presentados en respuesta a las reclamaciones de los manifestantes acarrearían gastos equivalentes a unos 22.800 millones de dólares para el erario. 


30.06.2013
Brasil
Lula es el favorito de cara al 2014, pero el gobierno respalda a Dilma
La caída de la popularidad de la presidenta de Brasil, a causa de las masivas protestas callejeras de las últimas tres semanas, la relegó como favorita para las elecciones en beneficio de su antecesor y correligionario, según una encuesta privada.

 “Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”, afirmó la ministra de la Casa Civil (jefa de gabinete) y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) gobernante, Gleisi Hoffmann, consultada sobre el resultado del sondeo.

Según la encuesta, si Rousseff se postulara a la reelección ganaría en primera vuelta con 30 por ciento de los votos pero debería ir a balotaje con la ecologista Marina Silva -quien fue ministra de Lula-, que obtendría 23 por ciento, y quedaría fuera de la contienda el socialdemócrata Aécio Neves, con 17 por ciento.

En cambio, si el candidato oficialista fuera Lula, tampoco evitaría el balotaje pero llegaría a él con notoria ventaja, al imponese en primera vuelta con 46 por ciento, contra 19 por ciento de Silva y 14 por ciento de Neves.

“Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”
Gleisi Hoffmann, dirigente del PT
Entre los entrevistados que se declararon militantes del PT, 75 por ciento prefirió a Lula sobre Dilma, aseguró el diario Folha de Sao Paulo, que publicó hoy los resultados del trabajo elaborado por su vinculado Instituto Datafolha.

Datafolha divulgó ayer otra encuesta según la cual la popularidad de Rousseff cayó 27 puntos, de 57 a 30 por ciento, en las últimas tres semanas, informaron las agencias de noticias ANSA y DPA.

La investigación reflejó que la cantidad de indecisos se duplicó de 12 por ciento a principios de junio a 24 por ciento después de tres semanas de protestas.

Asimismo, los autores interpretaron que los puntos de popularidad perdidos por Rousseff beneficiaron a Silva y al presidente del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), Joaquim Barbosa -quien aclaró la semana pasada que no desea ser candidato a la Presidencia-, pero no a Neves, del principal partido opositor.

Lula, quien se encuentra en Adis Abeba, opinó que “es saludable” la ola de protestas callejeras pero no se pronunció sobre la cuestión electoral.

 “Las personas quieren más en Brasil, más transporte, más salud, más salario, cuestionar el costo del mundial (de fútbol de 2014); creo que eso es saludable para un país que vive apenas poco más de 20 años de democracia continua”, afirmó el exmandatario, según divulgó el Instituto Lula.

“En los últimos 15 días vieron por televisión que existe en Brasil mucho movimiento, marchas y protestas; quería decirles qué feliz es el país que tiene un pueblo que tiene libertad para manifestarse”, señaló el líder del PT durante un seminario de la Fundación Lula, la Unión Africana y la FAO.

En tanto, Hoffmann defendió terminantemente la aspiración de Rousseff a ser reelecta: “Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”, subrayó la jefa del gabinete.

“El año que viene todos estarán en campaña y lo que necesitamos ahora es trabajar cada vez más, como el pueblo trabaja y sufre el día a día para cumplir sus compromisos; debemos honrar nuestros cargos porque no es digno especular para quien tiene un cargo público”, agregó Hoffmann.
Fuente:Telam

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