La propuesta de plebiscito se deshace
Por Leovani Garcia Olivarez (PL)
La propuesta de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, de convocar a un plebiscito para consultar a la ciudadanía sobre una reforma política tiene su lápida alistada en el Congreso debido al rechazo de los partidos políticos.
La mayoría de las agrupaciones representadas en el Legislativo calificaron de inviable la realización este año del plebiscito sugerido por Rousseff, como respuesta a los reclamos de la población que en junio pasado participó en multitudinarias protestas en más de 100 ciudades de Brasil.
El líder de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves, pospuso asimismo la instalación de una Comisión para discutir el proyecto de la mandataria debido a divergencias entre legisladores del Partido de los Trabajadores (PT), en el Gobierno, y de otras agrupaciones aliadas de la administración federal.
"Hubo un mal entendido y se suspendió la instalación de la Comisión", resaltó Eduardo Alves, quien ratificó la potestad de ese órgano legislativo de hacer modificaciones, alteraciones y hasta decidir si habrá o no plebiscito.
Según voceros parlamentarios, solo tres formaciones políticas con representación en la Cámara -el PT, los Demócratas Laboristas y los comunistas del PCdoB- respaldan la consulta popular.
El resto de las organizaciones, encabezada por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal socio de la coalición del Ejecutivo, rechazó la medida de Rousseff al alegar falta de tiempo.
La jefa de Estado sugirió celebrar el plebiscito sobre de cinco grandes puntos: financiación de campañas (pública o privada), el sistema electoral (voto proporcional, distrital o mixto), la suplencias parlamentarias, la manutención de las coaliciones y el fin del voto secreto.
Eduardo Alves dijo que los bloques partidistas abogan por impulsar transformaciones políticas con calma y después en 2014 realizar un referéndum, cuyos resultados serán tenidos en cuenta en las elecciones de 2016.
No hay forma de lograr los 171 votos necesarios para proponer un proyecto de decreto legislativo que garantice este año la consulta popular, aseveró.
El líder del PT en la Cámara de Diputados, José Guimaraes, reconoció la falta de respaldo a esa iniciativa de parte de aliados del Gobierno en ese órgano.
Estudiosos del tema alertaron asimismo sobre las maniobras de la oposición de desestimar la propuesta del Gobierno, con miras a impedir cualquier cambio en el escenario político, previo a los comicios de 2014.
El presidente de la Cámara admitió en días pasados que un grupo de legisladores trabaja en otra iniciativa de manera paralela a la de Rousseff, opción que sería considerada como un plan B.
La idea opositora es convocar a un referéndum el año próximo junto con las elecciones presidenciales de 2014 para que los electores ratifiquen o rechacen normas ya redactadas.
La Constitución brasileña otorga al Congreso la prerrogativa de convocar a un plebiscito o referéndum sobre reformas constitucionales, lo cual mantiene atado al Gobierno, que parece perder influencia en el Legislativo, entre sus tradicionales aliados.
Paralelamente, el Ejecutivo se propuso trabajar asimismo en otras áreas prioritarias como la responsabilidad fiscal y el control de la inflación, la salud pública, el transporte y la educación, pero también deberá buscar consenso entre un amplio segmento de diversidad política que controla estados y municipios.
VIERNES, 12 DE JULIO DE 2013
Panorama económico de Brasil
XINHUA
Aumento de tasa de interés convierte a Brasil en país con mayor restricción monetaria del mundo / Ventas del comercio minoristas brasileño se mantienen en mayo.
Aumento de tasa de interés convierte a Brasil en país con mayor restricción monetaria del mundo El aumento de la tasa básica de interés en Brasil anunciada ayer por el Banco Central supone que el país sudamericano continuará siendo el que aplique una política de mayor restricción monetaria del mundo. Actualmente, Brasil es una de las tres economías entre las 50 mayores del mundo en estar en proceso de elevación de la tasa de interés, según divulgó el jueves la agencia de economía Bloomberg. El mercado financiero brasileño espera que el Banco Central continúe aumentando la tasa de interés hasta finales de año, con el objetivo de controlar la inflación. Así, según Bloomberg, hay sectores como el comercio minoristas, que impulsó el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en los últimos semestres, y la industria, deben caer en los próximos meses. El informe utiliza como muestra de la fragilidad de la economía brasileña la Bolsa de Valores de Sao Paulo, que sufre la segunda mayor desvalorizacion en dólares (33 por ciento) dentro de 94 índices analizados.
Ventas del comercio minoristas brasileño se mantienen en mayo El volumen de ventas del comercio minorista brasileño en el mes de mayo se mantuvo estable con respecto a abril, mientras que respecto a mayo de 2012, hubo un aumento del 4,5 por ciento. Según los datos divulgados hoy por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), las ventas del comercio brasileño en los primeros cinco meses del año registraron un aumento del 3,3 por ciento ante el mismo período del año pasado, mientras que en los últimos doce meses hasta mayo, el crecimiento del sector fue del 11,6 por ciento.
De las diez actividades analizadas por el IBGE en mayo, cuatro mostraron un avance con respecto a abril, como es el caso de los hipermercados, supermercados, productos alimentarios, bebidas y cigarros, que subieron un 1,9 por ciento. Los combustibles y lubrificantes aumentaron un 0,6 por ciento, muebles y electrodomésticos (0,4 por ciento) y vehículos y moros, piezas y partes (0,4 por ciento) en el mismo periodo frente a los de abril.
Las ventas en el comercio brasileño viven un inicio de año convulso, ante la incertidumbre de la economía del país. El gasto de las familias, uno de los principales motores económicos de Brasil, se redujo y ello se transformó en un descenso de las ventas minoristas, que llegaron a caer un 0,4 por ciento en febrero y se quedaron estables en marzo y mayo respecto a los mismos meses de 2012.
Fuente:Argenpress
AL MENOS 56 DETENIDOS POR PIQUETES EN RIO
Protesta con pimienta
En Río de Janeiro la policía reprimió manifestantes con gas pimienta y detenciones, mientras que en San Pablo una protesta interrumpió un noticiero de la cadena Globo. Dilma avaló el paro.
Al menos 56 personas fueron detenidas entre anteayer y la madrugada de ayer en Río de Janeiro luego de enfrentamientos entre manifestantes y la policía, al final de una jornada de protesta en la que hubo bloqueos de ruta que fueron criticados por la presidenta Dilma Rousseff. Además, en San Pablo hubo manifestaciones frente a TV Globo para reclamar por una nueva ley de radiodifusión que había sido impulsada por el gobierno de Lula, antecesor de Dilma, pero que la actual mandataria, al parecer, prefirió congelar. Los choques frente a la casa de gobierno de Río de Janeiro coronaron una jornada de paros y manifestaciones en todo Brasil, en un nuevo capítulo de la ola de reclamos que vive el país iniciada a principios de junio por el aumento en la tarifa de los colectivos.
Rousseff afirmó ayer que su gobierno debe impulsar la expansión de los derechos sociales, pero condenó el corte de carreteras registrados durante la protesta. “Las manifestaciones tienen que ser respetadas porque reivindicar derechos es querer más, y es algo muy positivo para la democracia”, afirmó la mandataria a la prensa brasileña al desembarcar ayer por la mañana en Montevideo para participar de la cumbre del Mercosur. La presidenta admitió que el país necesita ofrecer mejores servicios, pero reivindicó la década de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT): “El país avanzó en forma clara, con conquistas que llegaron para quedarse, y ahora nos cabe aumentar los derechos sociales”, dijo la mandataria.
En tanto, la policía, que anoche lanzó gases lacrimógenos y gas pimienta, informó que 56 personas fueron detenidas acusadas de agredir a los agentes en inmediaciones del Palacio de Guanabara, sede del gobierno del estado de Río de Janeiro. Un grupo que acompañó la manifestación de unas cinco mil personas reaccionó contra los agentes por la detención de un joven al que se acusó de romper un vidrio de la Iglesia de la Candelaria, en el centro carioca.
A su vez, la cadena televisiva Globo debió interrumpir brevemente un noticiero en San Pablo para informar que la ola de manifestaciones de Brasil también había sumado a la emisora más grande del país en su hoja de reclamos. La manifestación interrumpió el noticiero conducido por Carlos Tramontina, quien a través de una ventana panorámica que sirve de escenografía fue alcanzado por una señal lumínica láser verde. “En estos momentos hay una manifestación contra la cadena Globo, los manifestantes reclaman democratización de los medios y la revisión de las concesiones públicas de redes de televisión”, dijo el presentador.
Entre sus reclamos, las centrales sindicales pidieron al gobierno impulsar una nueva ley de radiodifusión que había sido elaborada por el gobierno de Lula da Silva pero “congelada” por Rousseff. Grupos de manifestantes crearon un canal de video en Twitter llamado Midia Ninja, que transmite en vivo y online y supera en velocidad a las TV tradicionales en llegar al corazón de las manifestaciones. Periodistas de Globo habían sido expulsados de las concentraciones de junio pasado, cuando fueron quemados móviles de estaciones de televisión, no tan sólo de Globo, sino de sus competidoras Record y SBT.
OPINION
La indecisión brasileñaPor Atilio A. Boron *
Henry Kissinger, que a su condición de criminal de guerra une la de ser un fino analista de la escena internacional, dijo a finales de los sesenta que “hacia donde se incline Brasil se inclinará América latina”. Esto no es así de cierto hoy porque la marejada bolivariana cambió para bien el mapa sociopolítico regional; pero aun así la gravitación de Brasil en el plano hemisférico sigue siendo muy importante. Si su gobierno impulsara con fuerza al Mercosur y la Unasur o la Celac, otra habría sido la historia de estas iniciativas. Pero Wa-shington ha venido trabajando desde hace tiempo para desalentar ese protagonismo. Se aprovechó de la ingenua credulidad, o el acendrado colonialismo mental, de Itamaraty prometiéndole demagógicamente que garantizaría para Brasil un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras la India y Pakistán (dos potencias atómicas) o Indonesia (la mayor nación musulmana del mundo) y Egipto, Nigeria, Japón y Alemania, entre otros, se quedan afuera.
Pero no se trata sólo de ingenuidad, pues la opción de asociarse íntimamente a Washington seduce a muchos en Brasilia. Pocos días después de asumir su cargo como canciller, Antonio Patriota otorgó un extenso reportaje a la revista Veja. La primera pregunta fue ésta: “En todos sus años como diplomático profesional, ¿qué imagen se formó de Estados Unidos?”. La respuesta fue asombrosa: “Es difícil hablar de manera objetiva porque tengo un involucramiento emocional (¡sic!) con Estados Unidos a través de mi familia, de mi mujer y de su familia. Existen aspectos de la sociedad americana que admiro mucho”.
Lo razonable hubiera sido que se le pidiera de inmediato la renuncia por “incompatibilidad emocional” con la defensa del interés nacional brasileño, cosa que no ocurrió. ¿Por qué? Porque es obvio que coexisten en Brasilia dos tendencias: una, moderadamente latinoamericanista, que prosperó bajo el gobierno de Lula; y otra que cree que el esplendor futuro del Brasil pasa por una íntima asociación con Estados Unidos, olvidándose de sus revoltosos vecinos. Esta corriente todavía no llega a ser hegemónica al interior del Planalto, pero sin duda que hoy día encuentra oídos mucho más receptivos que antes. Y este cambio en la relación de fuerzas de ambas tendencias salió a la luz con la muy demorada reacción de la presidenta Dilma Rousseff ante el secuestro del que fuera víctima Evo Morales: si los presidentes de Cuba, Ecuador, Venezuela y Argentina (amén del secretario general de la Unasur, Alí Rodríguez) tardaron apenas unos pocos minutos luego de conocida la noticia para expresar su repudio a lo ocurrido y su solidaridad con el presidente boliviano, la brasileña necesitó casi quince horas para hacerlo. Después, inclusive, de las duras declaraciones del mismísimo secretario general de la OEA, cuya condena se conoció casi en coincidencia con la de los primeros. Conflictos y tironeos al interior del gobierno que hicieron que Dilma Rousseff no participara en el encuentro que tuvo lugar en Cochabamba, localizada a escasas dos horas y media de vuelo desde Brasilia, debilitando el impacto global de esa reunión presidencial.
Para una América latina emancipada de los grilletes neocoloniales es decisivo contar con Brasil. Pero ello no será posible, sino a cuentagotas mientras no se resuelva a favor de América latina la pugna entre aquellos dos proyectos. Esto no sólo convierte a Brasil en un actor vacilante en iniciativas como el Mercosur o la Unasur, sino que lo conduce a una peligrosa parálisis en estratégicas cuestiones de orden doméstico.
Por ejemplo, a no poder resolver desde el 2009 dónde adquirir los 36 aviones caza que necesita para controlar su inmenso territorio, y muy especialmente la gran cuenca amazónica y subamazónica. Una parte del alto mando se inclina por un reequipamiento con aviones estadounidenses, mientras que otra propone adquirirlos en Suecia, Francia o Rusia. Ni siquiera Lula pudo zanjar la discusión. Esta absurda parálisis se destrabaría fácilmente si la elite política se hiciera una simple pregunta: ¿cuántas bases militares tienen en la región cada uno de los países que nos ofertan sus aviones? Si lo hicieran, la respuesta sería la siguiente: Rusia y Suecia no tienen ni una sola; Francia tiene una base aeroespacial en la Guyana francesa con presencia de personal militar estadounidense; y Estados Unidos tiene, en cambio, 76 bases militares en la región, un puñado de ellas alquiladas a –o coadministradas con– terceros países como el Reino Unido, Francia y Holanda.
Algún burócrata de Itamaraty o algún militar entrenado en West Point podría aducir que están allí para vigilar a Venezuela. Pero la dura realidad es que mientras Venezuela es amenazada por 13 bases militares norteamericanas instaladas en sus países limítrofes, Brasil se encuentra literalmente cercado por 23, que se convierten en 25 si se añaden las dos bases británicas de ultramar con que cuenta Estados Unidos en el Atlántico ecuatorial y meridional, en las islas Ascensión y Malvinas respectivamente. De pura casualidad, los grandes yacimientos submarinos de petróleo de Brasil se encuentran aproximadamente a mitad de camino entre ambas instalaciones militares.
Ante esta grosera evidencia, ¿cómo es posible que aún se esté dudando a quién no comprarles los aviones que Brasil necesita? La única hipótesis realista de conflicto que tiene ese país es con Estados Unidos. En la Argentina hay algunos que pronostican que el enfrentamiento será con China. Claro que hay diferencias: mientras ese país invade la región con un sinnúmero de supermercados, Washington lo hace con toda la fuerza de su músculo militar, rodeando principalmente a Brasil. Y, por si hace falta, reactiva también la Cuarta Flota (¡en otras de esas grandes “casualidades” de la historia!) justo pocas semanas después de que el presidente Lula anunciara el descubrimiento del gran yacimiento de petróleo en el litoral paulista. ¿O es que los funcionarios a cargo de estos temas en Brasil pueden no saber que no bien el presidente Hugo Chávez comenzó a tener las primeras controversias con Washington, éste le puso un cerrojo al envío de partes, repuestos y renovados sistemas de aeronavegación y combate para la flota de los F-16 que tenía Venezuela, misma que quedó i-nutilizada? No hace falta demasiada inteligencia para imaginar lo que podría ocurrir en caso de que surgiera un serio diferendo entre Brasil y Estados Unidos por la disputa del acceso a, por ejemplo, algunos minerales estratégicos que se encuentran en la Amazonia; o al petróleo del “pre-sal”; o el escenario del “caso peor”, si Brasilia no acompañara a Washington en una aventura militar encaminada a derribar a algún presidente molesto de la región replicando el modelo utilizado en Libia. En ese caso, la represalia ante el aliado que deserta sería la misma que se le aplicara a Chávez. Ojalá que estas duras realidades se discutan públicamente en Brasil y que se ponga término a sus crónicas vacilaciones. La reunión del Mercosur en Montevideo podría ser un buen comienzo.
* Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.
Fuente:Pagina12
12.07.2013
protestas en Brasil
Dilma aseguró que "reivindicar derechos es querer más" mientras manifestantes suman reclamos
protestas en Brasil
Dilma aseguró que "reivindicar derechos es querer más" mientras manifestantes suman reclamos
La mandataria aseguró que su gobierno debe impulsar la expansión de los derechos sociales pero condenó el corte de carreteras. Manifestantes piden una nueva ley de medios.
Al menos 56 personas fueron detenidas anoche en Río de Janeiro luego de enfrentamientos entre manifestantes y la policía, al final de una jornada de protesta en la que hubo bloqueos de ruta que fueron criticados por la presidenta Dilma Rousseff.

Además, en San Pablo hubo manifestaciones frente a TV Globo para reclamar por una nueva ley de Radiodifusión que había sido impulsada por el gobierno de Lula, antecesor de Dilma, pero que la actual mandataria prefirió "congelar".
Rousseff afirmó hoy que su gobierno debe impulsar la expansión de los derechos sociales pero condenó el corte de carreteras registrados durante la protesta.
"Las manifestaciones tienen que ser respetadas porque reivindicar derechos es querer más, y es algo muy positivo para la democracia", afirmó la mandataria a la prensa brasileña al desembarcar esta mañana en Montevideo para participar de la cumbre del Mercosur.
Admitió que el país necesita ofrecer mejores servicios pero reivindicó la década de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT): "El país avanzó en forma clara, con conquistas que llegaron para quedarse y ahora nos cabe aumentar los derechos sociales", dijo, citada por Agencia Brasil y TV Globo.
En tanto, la policía, que anoche lanzó gases lacrimógenos y gas pimienta, informó que 56 personas fueron detenidas acusadas de agredir a los agentes en inmediaciones del Palacio de Guanabara, sede del gobierno del estado de Río de Janeiro, consignó Ansa.
Un grupo que acompañó la manifestación de unas cinco mil personas reaccionó contra los agentes por la detención de un joven al que se acusó de romper un vidrio de la Iglesia de la Candelaria, en el centro carioca.

La manifestación interrumpió el noticiero conducido por Carlos Tramontina, quien mediante una ventana panorámica que sirve de escenografía, fue alcanzado por una señal lumínica laser verde.
"En estos momentos hay una manifestación contra la cadena Globo, los manifestantes reclaman democratización de los medios y la revisión de las concesiones públicas de redes de televisión", dijo el prsentador.
Entre sus reclamos, las centrales sindicales pidieron al gobierno impulsar una nueva ley de radiodifusión que había sido elaborada por el gobierno de Lula da Silva pero "congelada" por Rousseff.
Grupos de manifestantes crearon un canal de video en Twitter llamado Midia Ninja que transmite en vivo y online y supera en velocidad a las tv tradicionales en llegar al corazón de las manifestaciones.
Periodistas de Globo habían sido expulsados de las concentraciones de junio pasado, cuando fueron quemados en Belo Horizonte, San Pablo, Río de Janeiro y Salvador móviles de estaciones de televisión, no tan sólo de Globo, sino de sus competidoras Record y SBT.

Además, en San Pablo hubo manifestaciones frente a TV Globo para reclamar por una nueva ley de Radiodifusión que había sido impulsada por el gobierno de Lula, antecesor de Dilma, pero que la actual mandataria prefirió "congelar".
"El país avanzó en forma clara, con conquistas que llegaron para quedarse"Los choques frente a la Casa de Gobierno de Río de Janeiro coronaron una jornada de paros y manifestaciones en todo Brasil, en un nuevo capítulo de la ola de reclamos que vive el país iniciada a principios de junio para protestas por el aumento en la tarifa de los colectivos.
Dilma Rousseff
Rousseff afirmó hoy que su gobierno debe impulsar la expansión de los derechos sociales pero condenó el corte de carreteras registrados durante la protesta.
"Las manifestaciones tienen que ser respetadas porque reivindicar derechos es querer más, y es algo muy positivo para la democracia", afirmó la mandataria a la prensa brasileña al desembarcar esta mañana en Montevideo para participar de la cumbre del Mercosur.
Admitió que el país necesita ofrecer mejores servicios pero reivindicó la década de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT): "El país avanzó en forma clara, con conquistas que llegaron para quedarse y ahora nos cabe aumentar los derechos sociales", dijo, citada por Agencia Brasil y TV Globo.
En tanto, la policía, que anoche lanzó gases lacrimógenos y gas pimienta, informó que 56 personas fueron detenidas acusadas de agredir a los agentes en inmediaciones del Palacio de Guanabara, sede del gobierno del estado de Río de Janeiro, consignó Ansa.
Un grupo que acompañó la manifestación de unas cinco mil personas reaccionó contra los agentes por la detención de un joven al que se acusó de romper un vidrio de la Iglesia de la Candelaria, en el centro carioca.
Protesta en la cadena Globo
La cadena televisiva Globo debió interrumpir brevemente un noticiero en San Pablo para informar que la ola de manifestaciones de Brasil también había sumado a la emisora más grande del país en su hoja de reclamos, reprodujo Ansa.
La manifestación interrumpió el noticiero conducido por Carlos Tramontina, quien mediante una ventana panorámica que sirve de escenografía, fue alcanzado por una señal lumínica laser verde.
"En estos momentos hay una manifestación contra la cadena Globo, los manifestantes reclaman democratización de los medios y la revisión de las concesiones públicas de redes de televisión", dijo el prsentador.
Entre sus reclamos, las centrales sindicales pidieron al gobierno impulsar una nueva ley de radiodifusión que había sido elaborada por el gobierno de Lula da Silva pero "congelada" por Rousseff.
Grupos de manifestantes crearon un canal de video en Twitter llamado Midia Ninja que transmite en vivo y online y supera en velocidad a las tv tradicionales en llegar al corazón de las manifestaciones.
Periodistas de Globo habían sido expulsados de las concentraciones de junio pasado, cuando fueron quemados en Belo Horizonte, San Pablo, Río de Janeiro y Salvador móviles de estaciones de televisión, no tan sólo de Globo, sino de sus competidoras Record y SBT.
paro general
El ministro de Trabajo de Brasil reivindicó la jornada de movilización gremial
El ministro de Trabajo de Brasil, Manoel Dias, reivindicó hoy la jornada nacional de paro y movilización convocada por las dos mayores centrales obreras, al considerar que la presencia del pueblo en las calles es "beneficiosa" para la democracia.
"La presión es válida, es legítima, la participación del pueblo en la calle es beneficiosa, porque el país, en la medida que ejerce la ciudadanía y muestra que nuestra democracia se está fortaleciendo, establece muchos avances", sostuvo Dias, al culminar esta tarde una jornada de paro general, manifestaciones y bloqueos de autopistas, convocada por la Central Unica de Trabajadores y Força Sindical.
El ministro sostuvo que las negociaciones para atender los reclamos de las centrales obreras "están avanzando", en referencia a las conversaciones en la mesa cuatripartita, integrada por representantes del gobierno, trabajadores, empresarios y legisladores, según reportó la agencia de noticias Brasil.
Uno de los principales reclamos de los sindicatos es la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, discusión que "exige un debate amplio y un gran acuerdo", evaluó el ministro.
"La negociación es fundamental. El país está viviendo un momento sin igual. Es un país que genera empleo pero eso no es todo. Aún precisamos avanzar mucho", concluyó Dias.
El ministro sostuvo que las negociaciones para atender los reclamos de las centrales obreras "están avanzando", en referencia a las conversaciones en la mesa cuatripartita, integrada por representantes del gobierno, trabajadores, empresarios y legisladores, según reportó la agencia de noticias Brasil.
Uno de los principales reclamos de los sindicatos es la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, discusión que "exige un debate amplio y un gran acuerdo", evaluó el ministro.
"La negociación es fundamental. El país está viviendo un momento sin igual. Es un país que genera empleo pero eso no es todo. Aún precisamos avanzar mucho", concluyó Dias.
Día Nacional de Luchas
Huelga general en Brasil contra la precarización laboral y por la mejora de los servicios públicos
Los trabajadores reclaman la reducción de la jornada de trabajo, el archivo del proyecto de ley que amplia el número de tercerizados y contra la reducción de pensiones.

La jornada, convocada por la oficialista Central Única de Trabajadores (CUT) y por la opositora Força Sindical, reunió en protestas en todo el país a trabajadores de variados gremios, como bancarios, metalúrgicos, docentes, químicos, mercantiles, guardas municipales, motoqueros y médicos.
El presidente paulista de la CUT, Adi dos Santos, evaluó como positiva la convocatoria, ya que adhirieron trabajadores de las principales capitales del país, aunque no precisó porcentajes sobre el paro, que será analizado en una reunión que mantendrán las dos centrales, según reportó la agencia de noticias Brasil.
"No llamamos a un paro general sino a un día de movilizaciones y paralizaciones, que pueden manifestarse de distintas formas. Esta es una expresión de la fuerza del movimiento", declaró Dos Santos tras el acto central en San Pablo.
En tanto, la vicepresidente de Força Sindical, Eunice Cabral, estimó que 3 millones de trabajadores ligados a esa central paralizaron hoy las actividades en todo el país y consideró que existe un escenario favorable para los reclamos del movimiento.
"Son cuestiones que ya estaban hace un tiempo y que nunca fueron atendidas, pero ahora, con esta ola de movilizaciones, la población expresó su descontento con varios temas y los trabajadores también tienen que ser oídos", precisó.
Reclaman la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales; el fin de las tercerizaciones; transporte público y de calidad; entre otras demandasEl paro general con movilizaciones ocurre cuando el gobierno analiza aún la crisis política generada por la ola de protestas generalizadas que comenzaron en San Pablo el mes pasado y se extendieron durante tres semanas a varias ciudades.
Las dos centrales sindicales reclaman la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales sin reducción de salarios; el fin de las tercerizaciones; la asignación de 10 por ciento del PBI para educación y del 10 por ciento del presupuesto nacional para salud; transporte público y de calidad; revalorización de los retiros, y reforma agraria y petrolera.
Al promediar la tarde, unas siete mil personas, según cifras de la Policía Militar, marcharon unos cinco kilómetros por la Avenida Paulista hasta la altura del Museo de Arte de San Pablo, donde la concentración llegó a unos diez mil manifestantes, acompañados por los principales líderes de los sindicatos que nuclean las dos centrales obreras.
El secretario general del Sindicato de Profesores de Enseñanza Oficial del Estado de San Pablo, Douglas Mastins Izzo, señaló que, además de apoyar los reclamos únicos de las centrales, los docentes esperan que el gobierno estadual cumpla con la Ley que establece que el 33 por ciento de la jornada de un profesor debe ser fuera del aula, "garantizando que sea remunerado cuando trabaja preparando la clase, corrigiendo pruebas o formándose".
Oldimar Alves dos Santos, secretario de Relaciones Institucionales de Sindiguarda, que agrupa a los trabajadores de la Guardia Civil Municipal, indicó que el gremio reclama la aprobación de un proyecto de ley que regula la actuación del cuerpo en todo el país, lo que "va a terminar con el conflicto" de jurisdicciones con la Policía Militar.
La actividad sobresaliente desde temprano fue el bloqueo de autopistas federales, concretadas por militantes de las centrales obreras pero también del Movimiento de los Sin Tierra, y que, según la Policía Caminera Federal, llegó a 25 piquetes.
Rio Grande do Sul fue el estado más afectado, con 11 puntos bloqueados, uno de ellos en la autopista BR-116, en la región metropolitana de Porto Alegre, donde un manifestante fue atropellado a la mañana y está internado en grave estado.
Los cortes de autopistas federales se repitieron en los estados de Paraná, Rio de Janeiro, Minas Gerais, Paraíba, Pernambuco y Bahia.
Las acciones de bloqueo alcanzaron también al puerto paulista de Santos, el principal del país y de América latina, donde cerca de 250 estivadores ingresaron a una terminal de la empresa estatal Embraport y tomaron un buque.
En el distrito federal, unas 6 mil personas se concentraron, principalmente, en la Esplanada de los Ministerios y en el Congreso, en tanto, manifestantes de los Sin Tierra ocuparon la sede del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria.
Frente a la céntrica Iglesia de la Candelaria, en Río de Janeiro, se registraron enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, que reprimió con gases lacrimógenos a un grupo de encapuchados que tiraba piedras a los uniformados.
No obstante, los bloqueos y movilizaciones se desarrollaron de manera pacífica, más allá del caos vehicular que provocaron los piquetes, y que motivó un pedido de la Procuración General a la Justicia Federal de San Pablo para prohibir a los cortes, solicitud concedida por una vigencia de 15 días.
La decisión judicial autoriza a la Policía Caminera Federal y a la Policía Federal a garantizar el cumplimiento de la prohibición en los estados de San Pablo y Río de Janerio, y cuyo incumplimiento será multado con hasta 100 mil reales por hora, equivalentes a unos 44 mil dólares.
Fuente:Telam
Paros y protestas marcan Día Nacional de Luchas en todo Brasil
Tatiana Félix
Adital
El Día Nacional de Luchas comenzó este jueves (11) con manifestaciones de trabajadores/as en varias ciudades brasileras. Caminatas, marchas, protestas, paralización de servicios y bloqueo de avenidas y de muchos trechos de las carreteras federales son las principales actividades que se registran en estados de las cinco regiones del país. Las vías que dan acceso a los puertos de Santos (SP), Itaguaí (RJ) y Suape (PE) también fueron cerradas.
El día nacional de huelgas y protestas fue convocado por las principales centrales sindicales del país: Fuerza Sindical, Central Única de Trabajadores (CUT), Central de trabajadores y trabajadoras de Brasil (CTB), Unión General de Trabajadores (UGT), Nueva Central Sindical de Trabajadores (NCST), Central General de Trabajadores de Brasil (CGTB), Central Sindical y Popular Conlutas (CSP Conlutas) y Central de Sindicatos Brasileros (CSB), además del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
Entre las principales reivindicaciones se encuentra la reducción de la jornada de trabajo a 40 horas semanales sin reducción de salario, reajuste para jubilados, transporte público de calidad, fin del factor jubilatorio, fin del Proyecto de Ley 4330 que amplía la tercerización, reforma agraria, más inversiones en salud, educación y seguridad, además del fin de licitaciones de petróleo.
Reforma agraria
En parte de las movilizaciones de hoy, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) decidió ocupar la sede nacional del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra), en Brasilia (DF), para reforzar su demanda por reforma agraria "que está completamente paralizada", de acuerdo con la dirección del MST del Distrito Federal. Según el MST, 150 mil familias que están acampadas necesitan ser asentadas y para facilitar ese proceso es necesario "desburocratizar" al gobierno y "sacar las políticas del papel". Apoyando la causa de los/las trabajadores/as, el MST afirmó que participará en la Marcha Unificada de la Clase Trabajadora que está prevista para temer lugar a las 15h en la Explanada de los Ministerios.
Paralización de servicios de transporte y salud
En Belo Horizonte (MG) (Sudeste de Brasil) todas las estaciones del metro fueron cerradas, ya que el Sindicato de los Metroviarios local decidió incumplir la decisión del Tribunal Regional del Trabajo (TRT 3ª región) que determinaba el funcionamiento mínimo en los horarios pico.
En Porto Alegre (RS), en el Sur, y ciudades del entorno también están sin ómnibus, que llegó a paralizar el 100% de la flota. En la región Norte del país, la ciudad de Manaus (AM) también enfrentó reducción del servicio de ómnibus este jueves (11).
En Curitiba (PR), en el Sur, médicos y demás funcionarios del Hospital de Clínicas de la Universidad Federal de Paraná decidieron paralizar sus actividades, atendiendo sólo casos de urgencia. Funcionarios/as del Instituto Dr. José Flota (IJF), el principal hospital público de la capital de Ceará (Fortaleza), en el Nordeste, adhirieron igualmente a las movilizaciones del Día Nacional de Luchas.
Movilizaciones y bloqueo de vías
En varias ciudades del estado de San Pablo (SP), en el Sudeste, trabajadores/as de diferentes sectores cerraban varias avenidas y carreteras. En la avenida más famosa de la capital, la Avenida Paulista, los manifestantes se concentran para dar comienzo a la marcha. En Río de Janeiro (RJ) (Sudeste), trabajadores/as y médicos realizaron actos en diferentes puntos de la ciudad. En Paraná (Sur) las principales carreteras están bloqueadas.
En Recife (PE) (Nordeste) todos los accesos al Puerto de Suape fueron bloqueados, impidiendo la actividad de las cerca de 100 de empresas del lugar, por donde se realizan algunas de las principales actividades económicas del estado. En nota, la Compañía Brasilera de Trenes Urbanos (CBTU) informó ayer (10) que en la capital pernambucana todas las estaciones y trenes de la Línea Centro y de la Línea Sur funcionarían normalmente hoy. Varios trechos de carreteras pernambucanas están bloqueados.
La carretera BR 222 a la altura de la ciudad de Sobral, en Ceará, (Nordeste) está totalmente cerrada. En la capital cearense, Fortaleza, la manifestación del Día Nacional de Luchas involucra a conductores y cobradores de ómnibus y trabajadores de la construcción civil. La caminata va a salir de la Plaza Portugal, en la Aldeota, rumbo a la Plaza de Ferreira, en el Centro de la ciudad.
En Salvador (BA) (Nordeste) manifestantes se concentraron en la Plaza de Campo Grande para caminar hasta la Plaza de la Sé. Gran parte de escuelas, universidades y comercios no abrieron hoy. En Manaus (AM) (Norte), los estudiantes permanecen acampados frente al Palacio Río Branco, en la plaza Pedro II, en defensa del Pase Libre.
Contrapuntos
A pesar de la pauta común de reivindicaciones de las centrales sindicales el día Nacional de Luchas, la Fuerza Sindical no concuerda con la participación de militantes del Partido de los Trabajadores (PT) en las manifestaciones. Por otro lado, la Central Única de Trabajadores (CUT) apoya la participación del partido. El acuerdo general, mientras tanto, es que a la presidenta de la República, Dilma Rousseff, no reciba críticas en las protestas de hoy. El objetivo de las manifestaciones es hacer que el gobierno atienda el pedido de las clases trabajadoras y movimientos sociales. La ausencia de adhesión de algunos sectores afectó la movilización nacional, según Fuerza Sindical.
Con informaciones de agencias.
Traducción: Daniel Barrantes - barrantes.daniel@gmail.com
Brasil: Paralisações fecham rodovias, bloqueiam acessos a portos e tiram ônibus das ruas
Em foco: Confusão em manifestação no Centro do Rio
Brasil: Rutas bloqueadas y transporte público cortado en varias ciudades
En Rio de Janeiro, la policía disparó varias rondas de gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a unos 50 manifestantes violentos en medio de una marcha de unas 5.000 personas convocada por las principales centrales del país, constató la AFP.
Un pequeño grupo de manifestantes, muchos encapuchados, se mezclaron con dirigentes sindicales, profesores y bancarios que protestaban pacíficamente y lanzaron cócteles molotov y bengalas contra la policía, que respondió con gases y balas de goma mientras los trabajadores cantaban el himno nacional. El acto fue suspendido y 12 personas fueron detenidas, según la policía.
Las cinco principales centrales sindicales de Brasil, que manifestaron juntas por primera vez, reclamaron la reducción de la jornada laboral y retomaron varias de las reivindicaciones de las masivas manifestaciones apartidarias y sin filiación sindical del mes pasado, como un transporte público de calidad y más inversiones en salud y educación.
Pero a diferencia de junio, cuando más de un millón de personas se volcaron a las calles para reclamar mejores servicios públicos, denunciar la corrupción de la clase política y los millonarios gastos del Mundial-2014, sólo unos pocos miles se manifestaron en las principales ciudades del país detrás de sus banderas sindicales y políticas.
Unas 40 carreteras de 14 estados del país fueron bloqueadas en este "Día nacional de lucha".
Policías y unos 1.500 manifestantes se enfrentaron en una importante autopista que conecta Sao Paulo con Curitiba, al sur del país, donde barricadas con neumáticos en llamas cortaban el tránsito. La policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos y bombas de ruido.
En la ciudad de Sao Paulo, la mayor del país con 20 millones de habitantes en su área metropolitana, el tráfico fue cortado en toda la avenida Paulista, una de las principales de la ciudad, donde protestaron más de 4.000 personas, según la policía. Buses, trenes y el metro operaron con normalidad.
"Queremos que haya una mejoría en el país. En este momento hay crisis en la salud y la educación", dijo a la AFP Rosely Paschetti, funcionaria municipal de 49 años, agitando un cartel que pide "Más impuestos para los ricos, menos para los pobres".
Los estibadores del puerto de Santos (estado de Sao Paulo), el mayor de Latinoamérica, paralizaron por segundo día sus actividades. Rutas de acceso al puerto y al parque industrial de Cubatao también fueron bloqueadas.
En otras ciudades como Salvador de Bahia, Porto Alegre, Curitiba, Florianópolis, Belo Horizonte y Manaos el transporte público fue paralizado. Varias escuelas cerraron sus puertas y algunos hospitales del país sólo atendieron las urgencias.
Los accesos al complejo industrial y portuario de Suape, en Pernambuco (noreste), donde trabajan 75.000 personas, también fueron bloqueados.
En Rio, donde metro, buses y barcas funcionaron normalmente, los manifestantes encapuchados fueron denunciados por varios sindicalistas. "No forman parte de ningún movimiento social en Brasil, están contra todo", dijo al sitio G1 Jesus Cardoso, presidente del sindicato de metalúrgicos.
La Central Unica de Trabajadores, la mayor del país y fundada en los años 1980 por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), reclama mejoras laborales pero defiende la reforma política que la presidenta Dilma Rousseff quiere impulsar a través de un plebiscito en respuesta a las protestas de junio.
"¡Despierta Dilma!", leían carteles en la avenida Paulista. "Es importante que la presidenta responda a nuestras demandas", dijo a la AFP Paulo Pereira da Silva, presidente de Fuerza Sindical, que denuncia el magro crecimiento económico y el alza de la inflación a 6,7% a 12 meses, por encima del máximo de tolerancia oficial (6,5%).
Juan Arias El País es Río de Janeiro
11 JUL 2013
Un grupo de manifestantes, este jueves en Brasilia. / FERNANDO BIZERRA JR. (EFE)
ATILIO BORON / Brasil, un nuevo ciclo de luchas populares
Publicado el 6/23/13 • en Contrainjerencia
ATILIO A. BORON – Las grandes manifestaciones populares de protesta en Brasil demolieron en la práctica una premisa cultivada por la derecha, y asumida también por diversas formaciones de izquierda -comenzando por el PT y siguiendo por sus aliados: si se garantizaba “pan y circo” el pueblo –desorganizado, despolitizado, decepcionado por diez años de gobierno petista- aceptaría mansamente que la alianza entre las viejas y las nuevas oligarquías prosiguieran gobernando sin mayores sobresaltos.
La continuidad y eficacia del programa “Bolsa Familia” aseguraba el pan, y la Copa del Mundo y su preludio, la Copa Confederación, y luego los Juegos Olímpicos, aportarían el circo necesario para consolidar la pasividad política de los brasileños. Esta visión, no sólo equivocada sino profundamente reaccionaria (y casi siempre racista) quedó hecha añicos en estos días, lo que revela la corta memoria histórica y el peligroso autismo de la clase dominante y sus representantes políticos a quienes se les olvidó que el pueblo brasileño supo ser protagonista de grandes jornadas de lucha y que sus períodos de quietismo y pasividad alternaron con episodios de súbita movilización que rebasaron los estrechos marcos oligárquicos de un estado apenas superficialmente democrático. Basta recordar las multitudinarias movilizaciones populares que impusieron la elección directa del presidente a comienzos de los años ochentas; las que precipitaron la renuncia de Fernando Collor de Melo en 1992 y la ola ascendente de luchas populares que hicieron posible el triunfo de Lula en el 2002.
El quietismo posterior, fomentado por un gobierno que optó por gobernar con y para los ricos y poderosos, creo la errónea impresión de que la expansión del consumo de un amplio estrato del universo popular era suficiente para garantizar indefinidamente el consenso social. Una pésima sociología se combinó con la traidora arrogancia de una tecnocracia estatal que al embotar la memoria hizo que los acontecimientos de esta semana fueran tan sorpresivos como un rayo en un día de cielos despejados.La sorpresa enmudeció a una dirigencia política de discurso fácil y efectista, que no podía comprender -y mucho menos contener- el tsunami político que irrumpía nada menos que en medio de los fastos futboleros de la Copa Confederación. Fue notable la lentitud de la respuesta gubernamental, desde las intendencias municipales hasta los gobiernos estaduales y el propio gobierno federal.
Publicado el 6/23/13 • en Contrainjerencia
ATILIO A. BORON – Las grandes manifestaciones populares de protesta en Brasil demolieron en la práctica una premisa cultivada por la derecha, y asumida también por diversas formaciones de izquierda -comenzando por el PT y siguiendo por sus aliados: si se garantizaba “pan y circo” el pueblo –desorganizado, despolitizado, decepcionado por diez años de gobierno petista- aceptaría mansamente que la alianza entre las viejas y las nuevas oligarquías prosiguieran gobernando sin mayores sobresaltos.
La continuidad y eficacia del programa “Bolsa Familia” aseguraba el pan, y la Copa del Mundo y su preludio, la Copa Confederación, y luego los Juegos Olímpicos, aportarían el circo necesario para consolidar la pasividad política de los brasileños. Esta visión, no sólo equivocada sino profundamente reaccionaria (y casi siempre racista) quedó hecha añicos en estos días, lo que revela la corta memoria histórica y el peligroso autismo de la clase dominante y sus representantes políticos a quienes se les olvidó que el pueblo brasileño supo ser protagonista de grandes jornadas de lucha y que sus períodos de quietismo y pasividad alternaron con episodios de súbita movilización que rebasaron los estrechos marcos oligárquicos de un estado apenas superficialmente democrático. Basta recordar las multitudinarias movilizaciones populares que impusieron la elección directa del presidente a comienzos de los años ochentas; las que precipitaron la renuncia de Fernando Collor de Melo en 1992 y la ola ascendente de luchas populares que hicieron posible el triunfo de Lula en el 2002.
El quietismo posterior, fomentado por un gobierno que optó por gobernar con y para los ricos y poderosos, creo la errónea impresión de que la expansión del consumo de un amplio estrato del universo popular era suficiente para garantizar indefinidamente el consenso social. Una pésima sociología se combinó con la traidora arrogancia de una tecnocracia estatal que al embotar la memoria hizo que los acontecimientos de esta semana fueran tan sorpresivos como un rayo en un día de cielos despejados.La sorpresa enmudeció a una dirigencia política de discurso fácil y efectista, que no podía comprender -y mucho menos contener- el tsunami político que irrumpía nada menos que en medio de los fastos futboleros de la Copa Confederación. Fue notable la lentitud de la respuesta gubernamental, desde las intendencias municipales hasta los gobiernos estaduales y el propio gobierno federal.
Opinólogos y analistas adscriptos al gobierno insisten ahora en colocar bajo la lupa estas manifestaciones, señalando su carácter caótico, su falta de liderazgo, la ausencia de un proyecto político de recambio. Sería mejor que en lugar de exaltar las virtudes de un fantasioso “posneoliberalismo” de Brasilia y de pensar que lo ocurrido tiene que ver con la falta de políticas gubernamentales hacia un nuevo actor social, la juventud, dirigieran su mirada hacia los déficits de la gestión gubernativa del PT y sus aliados en un amplio abanico de temas cruciales para el bienestar de la ciudadanía. Plantear que las protestas fueron causadas por el aumento de 20 centavos de real en el transporte público de Sao Paulo es lo mismo que, salvando las distancias, afirmar que la Revolución Francesa se produjo porque, como es sabido, algunas panaderías de la zona de la Bastilla habían aumentado en unos pocos centavos el precio del pan. Confunden estos propagandistas el detonante de la rebelión popular con las causas profundas que la provocan, que dicen relación con la enorme deuda social de la democracia brasileña, apenas atenuada en los últimos años del gobierno Lula. El disparador, el aumento en el precio del boleto del transporte urbano, tuvo eficacia porque según algunos cálculos para un trabajador que gana apenas el salario mínimo en Sao Paulo el costo diario de la transportación para concurrir a su trabajo equivale a poco más de la cuarta parte de sus ingresos. Pero esto sólo pudo desencadenar la oleada de protestas porque se combinaba con la pésima situación de los servicios de salud pública; el sesgo clasista y racista del acceso a la educación; la corrupción gubernamental (un indicador: la presidenta Dilma Rousseff ha echado a varios ministros por esta causa), la ferocidad represiva impropia de un estado que se reclama como democrático y la arrogancia tecnocrática de los gobernantes, en todos sus niveles, ante las demandas populares que son desoídas sistemáticamente: caso de la reforma de la previsión social, o de la paralizada Reforma Agraria o los reclamos de los pueblos originarios ante la construcciones de grandes represas en la Amazonía. Con estas asignaturas pendientes, hablar de “posneoliberalismo” revela, en el mejor de los casos, indolencia del espíritu crítico; en el peor, una deplorable sumisión incondicional al discurso oficial.
A la explosiva combinación señalada más arriba hay que sumar el creciente abismo que separa al común de la ciudadanía de la partidocracia gobernante, incesante tejedora de toda suerte de inescrupulosas alianzas y transformismos, que burlan la voluntad del electorado sacrificando identidades partidarias y adscripciones ideológicas. No por casualidad todas las manifestaciones expresaban su repudio a los partidos políticos. Un indicador del costo fenomenal de esa partidocracia –que resta recursos al erario público que podrían destinarse a la inversión social- está dado por lo que en Brasil se denomina el Fondo Partidario, que financia el mantenimiento de una maquinaria meramente electoralista y que nada tiene que ver con ese “príncipe colectivo”, sintetizador de la voluntad nacional-popular del que hablara Antonio Gramsci. Un solo dato será suficiente: a pesar de que la población exige infructuosamente mayores presupuestos para mejorar los servicios básicos que hacen a la calidad de la democracia, el mencionado fondo pasó de distribuir 729.000 reales en 1994 a la friolera de 350.000.000 de reales en el 2012, y está por acrecentarse aún más en el curso de este año. Esa enorme cifra habla con elocuencia del hiato que separa representantes de representados: ni los salarios reales ni la inversión social en salud, educación, vivienda y transporte tuvieron la prodigiosa progresión experimentada por una casta política completamente apartada de su pueblo y que no vive para la política sino que vive, y muy bien, de la política, a costa de su propio pueblo.
¿Eso es todo? No, hay algo más que provocó la furia ciudadana. El exorbitante costo en que incurrió Brasilia a cuenta de una absurda “política de prestigio” encaminada a convertir al Brasil en un “jugador global” en la política internacional. La Copa del Mundo de la FIFA y los Juegos Olímpicos exigirán enormes desembolsos que podrían haber sido utilizados más provechosamente en solucionar añejos problemas que afectan a las clases populares. Hubiera sido bueno que se recordara que México no sólo organizó una sino dos Copas del Mundo en 1970 y 1986, y los Juegos Olímpicos de 1968. Ninguno de estos grandes fastos convirtió a México en un jugador global de la política mundial: pero aún, sirvieron para ocultar los problemas reales que irrumpirían con fuerza en la década de los noventas y que perduran hasta el día de hoy. Según la ley aprobada por el congreso brasileño la Copa del Mundo dispone de un presupuesto inicial de 13.600 millones de dólares, que seguramente aumentará a medida que se acerque la inauguración del evento, y se estima que los Juegos Olímpicos demandarán una cifra aún mayor. Conviene aquí recordar una sentencia de Adam Smith, cuando decía que “lo que es imprudencia y locura en el manejo de las finanzas familiares no puede ser responsabilidad y sensatez en el manejo de las finanzas del reino.” Quien en su hogar no dispone de ingresos suficientes que garanticen la salud, la educación y una adecuada vivienda para su familia no puede ser elogiado cuando gasta lo que no tiene en una costosísima fiesta.
La dimensión de este despropósito queda graficado, como observa con perspicacia el sociólogo y economista brasileño Carlos Eduardo Martins, cuando compara el costo del programa “Bolsa Familia”, 20.000 millones de reales, con el que devoran los intereses de la deuda pública: 240.000 millones de reales. Es decir, que en un año los tiburones financieros de Brasil y del exterior, niños mimados del gobierno, reciben como compensación a sus tramposos préstamos el equivalente doce planes “Bolsa Familia” por año. Según un estudio de la Auditoría Ciudadana de la Deuda, en el año 2012 el desembolso por concepto de intereses y amortizaciones de la deuda pública insumió el 47.19 por ciento del presupuesto nacional; por contraposición, se le dedicó a la salud pública el 3.98 por ciento, a la educación el 3.18 por ciento y a l transporte el 1.21 por ciento. Con esto no se quiere disminuir la importancia del programa “Bolsa Familia” sino de resaltar la escandalosa gravitación de la sangría originada por una deuda pública-ilegítima hasta la médula- que ha hecho de los banqueros y especuladores financieros los principales beneficiarios de la democracia brasileña o, más precisamente, de la plutocracia reinante en el Brasil.
Por eso tiene razón Martins cuando observa que la dimensión de la crisis exige algo más que reuniones de gabinete y conversaciones con algunos líderes de los movimientos sociales organizados. Propone, en cambio, la realización de un plebiscito para una reforma constitucional que recorte los poderes de la partidocracia y empodere de verdad a la ciudadanía; o para derogar la ley de auto-amnistía de la dictadura; o para realizar una auditoría integral sobre la turbia génesis de la escandalosa deuda pública (como hizo Rafael Correa en el Ecuador). Agrega también que no basta con decir que el 100 por ciento de los royalties que origine la explotación del enorme yacimiento petrolero del Pre-Sal serán dedicados, como lo declaró Rousseff, a la educación, en la medida en que no se diga cuál será la proporción que el estado captará de las empresas petroleras. En Venezuela y Ecuador el estado retiene por concepto de royalties entre el 80 y el 85 por ciento de lo producido en boca de pozo. ¿Y en Brasil quién fijará ese porcentaje? ¿El mercado? ¿Por qué no establecerlo mediante una democrática consulta popular?
Por eso tiene razón Martins cuando observa que la dimensión de la crisis exige algo más que reuniones de gabinete y conversaciones con algunos líderes de los movimientos sociales organizados. Propone, en cambio, la realización de un plebiscito para una reforma constitucional que recorte los poderes de la partidocracia y empodere de verdad a la ciudadanía; o para derogar la ley de auto-amnistía de la dictadura; o para realizar una auditoría integral sobre la turbia génesis de la escandalosa deuda pública (como hizo Rafael Correa en el Ecuador). Agrega también que no basta con decir que el 100 por ciento de los royalties que origine la explotación del enorme yacimiento petrolero del Pre-Sal serán dedicados, como lo declaró Rousseff, a la educación, en la medida en que no se diga cuál será la proporción que el estado captará de las empresas petroleras. En Venezuela y Ecuador el estado retiene por concepto de royalties entre el 80 y el 85 por ciento de lo producido en boca de pozo. ¿Y en Brasil quién fijará ese porcentaje? ¿El mercado? ¿Por qué no establecerlo mediante una democrática consulta popular?
Como puede colegirse de todo lo anterior, es imposible reducir la causa de la protesta popular en Brasil a una eclosión juvenil. Es prematuro prever cual será el futuro de estas manifestaciones, pero de algo estamos seguros. El “¡Que se vayan todos!” de la Argentina del 2001-2002 no pudo constituirse como una alternativa de poder, pero por lo menos señaló los límites que ningún gobierno podría volver a traspasar so pena de ser derrocado por una nueva insurgencia popular. Más aún, las grandes movilizaciones populares en Bolivia y Ecuador demostraron que sus flaquezas y su inorganicidad -como las que hoy hay en Brasil- no le impidieron tumbar a gobernantes que sólo solo lo hacían a favor de los ricos. Las masas que salieron a la calle en más de cien ciudades brasileñas pueden tal vez no saber adónde van, pero en su marcha pueden acabar con un gobierno que claramente eligió ponerse al servicio del capital. Brasilia haría muy bien en mirar lo ocurrido en los países vecinos y tomar nota de esta lección que presagia crecientes niveles de ingobernabilidad si persiste en su alianza con la derecha, con los monopolios, con el agronegocios, con el capital financiero, con los especuladores que desangran al presupuesto público de Brasil. La única salida a todo esto es por la izquierda, potenciando no en el discurso sino con hechos concretos, el protagonismo popular y adoptando políticas coherentes con el nuevo sistema de alianzas. No sería exagerado pronosticar que un nuevo ciclo de ascenso de las luchas populares estaría dando comienzo en el gigante sudamericano. Si así fuera lo más probable sería una reorientación de la política brasileña, lo cual sería una muy buena noticia para la causa de la emancipación de Brasil y de toda Nuestra América.
Tatiana Félix
Adital
El Día Nacional de Luchas comenzó este jueves (11) con manifestaciones de trabajadores/as en varias ciudades brasileras. Caminatas, marchas, protestas, paralización de servicios y bloqueo de avenidas y de muchos trechos de las carreteras federales son las principales actividades que se registran en estados de las cinco regiones del país. Las vías que dan acceso a los puertos de Santos (SP), Itaguaí (RJ) y Suape (PE) también fueron cerradas.
El día nacional de huelgas y protestas fue convocado por las principales centrales sindicales del país: Fuerza Sindical, Central Única de Trabajadores (CUT), Central de trabajadores y trabajadoras de Brasil (CTB), Unión General de Trabajadores (UGT), Nueva Central Sindical de Trabajadores (NCST), Central General de Trabajadores de Brasil (CGTB), Central Sindical y Popular Conlutas (CSP Conlutas) y Central de Sindicatos Brasileros (CSB), además del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
Entre las principales reivindicaciones se encuentra la reducción de la jornada de trabajo a 40 horas semanales sin reducción de salario, reajuste para jubilados, transporte público de calidad, fin del factor jubilatorio, fin del Proyecto de Ley 4330 que amplía la tercerización, reforma agraria, más inversiones en salud, educación y seguridad, además del fin de licitaciones de petróleo.
Reforma agraria
En parte de las movilizaciones de hoy, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) decidió ocupar la sede nacional del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra), en Brasilia (DF), para reforzar su demanda por reforma agraria "que está completamente paralizada", de acuerdo con la dirección del MST del Distrito Federal. Según el MST, 150 mil familias que están acampadas necesitan ser asentadas y para facilitar ese proceso es necesario "desburocratizar" al gobierno y "sacar las políticas del papel". Apoyando la causa de los/las trabajadores/as, el MST afirmó que participará en la Marcha Unificada de la Clase Trabajadora que está prevista para temer lugar a las 15h en la Explanada de los Ministerios.
Paralización de servicios de transporte y salud
En Belo Horizonte (MG) (Sudeste de Brasil) todas las estaciones del metro fueron cerradas, ya que el Sindicato de los Metroviarios local decidió incumplir la decisión del Tribunal Regional del Trabajo (TRT 3ª región) que determinaba el funcionamiento mínimo en los horarios pico.
En Porto Alegre (RS), en el Sur, y ciudades del entorno también están sin ómnibus, que llegó a paralizar el 100% de la flota. En la región Norte del país, la ciudad de Manaus (AM) también enfrentó reducción del servicio de ómnibus este jueves (11).
En Curitiba (PR), en el Sur, médicos y demás funcionarios del Hospital de Clínicas de la Universidad Federal de Paraná decidieron paralizar sus actividades, atendiendo sólo casos de urgencia. Funcionarios/as del Instituto Dr. José Flota (IJF), el principal hospital público de la capital de Ceará (Fortaleza), en el Nordeste, adhirieron igualmente a las movilizaciones del Día Nacional de Luchas.
Movilizaciones y bloqueo de vías
En varias ciudades del estado de San Pablo (SP), en el Sudeste, trabajadores/as de diferentes sectores cerraban varias avenidas y carreteras. En la avenida más famosa de la capital, la Avenida Paulista, los manifestantes se concentran para dar comienzo a la marcha. En Río de Janeiro (RJ) (Sudeste), trabajadores/as y médicos realizaron actos en diferentes puntos de la ciudad. En Paraná (Sur) las principales carreteras están bloqueadas.
En Recife (PE) (Nordeste) todos los accesos al Puerto de Suape fueron bloqueados, impidiendo la actividad de las cerca de 100 de empresas del lugar, por donde se realizan algunas de las principales actividades económicas del estado. En nota, la Compañía Brasilera de Trenes Urbanos (CBTU) informó ayer (10) que en la capital pernambucana todas las estaciones y trenes de la Línea Centro y de la Línea Sur funcionarían normalmente hoy. Varios trechos de carreteras pernambucanas están bloqueados.
La carretera BR 222 a la altura de la ciudad de Sobral, en Ceará, (Nordeste) está totalmente cerrada. En la capital cearense, Fortaleza, la manifestación del Día Nacional de Luchas involucra a conductores y cobradores de ómnibus y trabajadores de la construcción civil. La caminata va a salir de la Plaza Portugal, en la Aldeota, rumbo a la Plaza de Ferreira, en el Centro de la ciudad.
En Salvador (BA) (Nordeste) manifestantes se concentraron en la Plaza de Campo Grande para caminar hasta la Plaza de la Sé. Gran parte de escuelas, universidades y comercios no abrieron hoy. En Manaus (AM) (Norte), los estudiantes permanecen acampados frente al Palacio Río Branco, en la plaza Pedro II, en defensa del Pase Libre.
Contrapuntos
A pesar de la pauta común de reivindicaciones de las centrales sindicales el día Nacional de Luchas, la Fuerza Sindical no concuerda con la participación de militantes del Partido de los Trabajadores (PT) en las manifestaciones. Por otro lado, la Central Única de Trabajadores (CUT) apoya la participación del partido. El acuerdo general, mientras tanto, es que a la presidenta de la República, Dilma Rousseff, no reciba críticas en las protestas de hoy. El objetivo de las manifestaciones es hacer que el gobierno atienda el pedido de las clases trabajadoras y movimientos sociales. La ausencia de adhesión de algunos sectores afectó la movilización nacional, según Fuerza Sindical.
Con informaciones de agencias.
Traducción: Daniel Barrantes - barrantes.daniel@gmail.com
Brasil: Paralisações fecham rodovias, bloqueiam acessos a portos e tiram ônibus das ruas
- Acessos aos portos de Santos, Itaguaí e Suape foram bloqueados
- Segundo a Polícia Rodoviária, oito rodovias federais em quatro estados têm o tráfego interrompido
- Adesão aos atos promovidos por centrais sindicais em todo o país deve ser parcial
Leonardo Guandeline, Jaqueline Falcão, Claudio Nogueira, Cássio Bruno, Ezequiel Fagundes, Odilon Rios, Paulo Francisco, Efrém Ribeiro, Flávia Pierry, Flávio Ilha e Leticia Lins (Email · Facebook · Twitter)
Publicado: 11/07/13
Globo
Atualizado: 11/07/13
Em Guarulhos, metálurgicos marcham em direção à Rodovia Presidente Dutra Marcos Alves / Agência O Globo
Em Guarulhos, metálurgicos marcham em direção à Rodovia Presidente Dutra Marcos Alves / Agência O Globo
RIO, SÃO PAULO, BRASÍLIA, BELO HORIZONTE, PORTO ALEGRE, RECIFE, NATAL e MACEIÓ — No Dia Nacional de Lutas, promovido nesta quinta-feira pelas principais centrais sindicais do país, manifestantes interditaram diversas rodovias e bloquearam acessos aos portos de Santos, em São Paulo, Itaguaí, no Rio, e Suape, em Pernambuco. Em São Paulo, diversas avenidas foram fechadas pelos protestos, e a Via Dutra foi interditada nos dois sentidos. Em outras cidades, como Belo Horizonte, Salvador, Vitória, Manaus e Porto Alegre, os trabalhadores enfrentaram a falta de ônibus nas ruas. Na capital gaúcha, a Justiça obrigou a circulação de ao menos 50% da frota. Ao longo do dia, a Polícia Rodoviária Federal (PRF) registrou 66 interdições em trechos de rodovias federais, em 18 estados (RJ, SP, MG, RS, PR, SC, MT, ES, BA, PE, PI, CE, GO, RN, SE e MA). Segundo a PRF, o estado com mais pontos de bloqueio em rodovias foi o Rio Grande do Sul, com 19. Levantamento feito pelo GLOBO contabilizou 81 manifestações em 18 estados do país. (Confira o mapa das manifestações).
As liberações das vias interditadas foram alcançadas com negociação, sem uso da força, e a corporação afirma que apenas em uma interrupção, no Paraná, houve registro de prisões, de quatro manifestantes, na BR 277, em São Luiz do Puruna.
Até as 19h30, horário do fechamento do balanço da PRF, três trechos continuavam interditados: um em São Paulo (Embu), um na Paraíba e outro no Piauí.
As interdições de hoje representam cerca de 10% do total das interdições contabilizadas pela PRF em todo o Brasil em 2013 (680), que consideram interrupções do trânsito por todos os motivos, não apenas por manifestações.
No Rio, manifestantes bloquearam a saída de caminhões do centro de operações postais, principal unidade de distribuição da ECT na cidade. Os serviços de transporte público. No Centro da cidade, manifestantes filiados à Central Única dos Trabalhadores (CUT) fizeram piquete em frente às agências bancárias na Avenida Rio Branco.
Em Itaguaí, um protesto convocado pelo Sindicato dos Metalúrgicos bloqueou o acesso ao Porto de Itaguaí. O grupo impediu a passagem de ônibus que leva funcionários para a Nuclebrás Equipamentos Pesados (Nuclep). Pelo menos 50 ônibus teriam sido impedidos de seguir até a empresa.
Brasília
Em Brasília, manifestantes ocuparam as seis faixas da Esplanada dos Ministérios na tarde desta quinta-feira e seguiram da Biblioteca Nacional em direção ao Congresso. O trânsito foi interrompido. Segundo a Polícia Militar, cerca de 600 pessoas participaram da Marcha Unificada da Classe Trabalhadora organizada pela Central Única dos Trabalhadores (CUT).
Um caminhão de som do Sindicato dos Professores do Distrito Federal pediu a regulamentação da mídia. Muitos manifestantes portaram bandeiras da CUT, da União Nacional dos Estudantes (UNE), da Confederação Nacional dos Trabalhadores (CNT) e também de outras entidades.
São Paulo
Em São Paulo, manifestantes bloquearam os dois sentidos da Via Dutra, que liga São Paulo ao Rio de Janeiro, na altura do Km 143, por funcionários da General Motors. Eles atearam fogo em pneus para interditar o acesso. Outro ponto de interdição foi no Km 146, na altura do acesso a Embraer, em São José dos Campos.
Em Guarulhos, Grande São Paulo, metalúrgicos, químicos e frentistas seguiram para o Km 210 da Via Dutra, onde bloquearam a rodovia no sentido Rio-São Paulo. Na Zona Leste, outros manifestantes ocuparam a Radial Leste, via que liga a Zona Leste ao centro da capital.
Porto Alegre
Na capital gaúcha, um ato público que marcava o fim do Dia Nacional de Luta reuniu cerca de duas mil pessoas, no Centro da cidade — menos que as manifestações estudantis das últimas senanas. O ato foi convocado pelas centrais sindicais, com apoio do Cpers-Sindicato (professores estaduais), MST e entidades de funcionários públicos. Durante o dia, a greve paralisou o transporte público e fechou o comércio. Segundo o Sindilojas de Porto Alegre, 90% dos estabelecimentos não abriram por falta de pessoal.
Belém
Em Belém (PA), o Dia Nacional de Luta reuniu vários segmentos. Concursados esperando nomeação, coletivos estudantis, sindicatos de servidores públicos de vários setores, professores, a Liga Operária Anarquista, o Movimento Belém Livre e diversos outros trabalhadores foram às ruas, com apoio da União Geral dos Trabalhadores (UGT). Por volta de 12h, cerca de duas mil pessoas, segundo cálculo da PM, se encontraram na frente do Centro Integrado de Governo, onde uma comissão foi recebida pelo secretário de estado de proteção e desenvolvimento social, Sérgio Leão, que ficou de avaliar as reivindicações. Outro grupo teve audiência com o prefeito de Belém, Zenaldo Coutinho, que também prometeu avaliar as solicitações em até 15 dias. Durante o dia, vários dos principais corredores de ônibus da cidade tiveram pontos de interdição.
Nordeste
No Nordeste, a mobilização começou cedo. Em Pernambuco, todos os acessos ao complexo industrial portuário de Suape foram bloqueadas por manifestantes de três centrais sindicais. Eles impediram o acesso de 75 mil operários ao local. Principal polo de desenvolvimento do Estado, Suape tem 105 empresas em operação e 25 em construção, como a polêmica refinaria Abreu e Lima. Os manifestantes utilizaram pneus queimados, ônibus atravessados e pedaços de pau para fechar um trecho da PE 60, que liga a BR 101 ao complexo.
Já Salvador amanheceu sem ônibus nesta quinta-feira, por causa da paralisação dos rodoviários. O movimento aconteceu em todas as garagens dos coletivos, de acordo com o presidente do Sindicato dos Rodoviários, Hélio Ferreira.
Em Maceió, o secretário de Educação e Esportes de Alagoas, Adriano Soares, sugeriu que os manifestantes que participassem dos atos e bloqueios na capital alagoana, durante o dia de hoje, cantassem a música “Vá tomar no c...”. A mensagem foi postada na página pessoal do secretário, no Facebook:
“Uma música em homenagem aos manifestantes de hoje, a thurma bancada pelo Governo Federal: UNE, CUT e MST. Música cantada por Eliana, que poderia ser cantada nesse exato momento por todos os motoristas que estão presos no trânsito, que nem chegam no trabalho voltam para casa. Para todos os que estão participando dessas manifestações, recebendo lanche, transporte e uns cinquenta paus para levantarem bandeiras vermelhas dessa turma”, publicou o secretário.
A mensagem foi apagada cinco minutos depois, substituída por outra, com um pedido de desculpas:
“Não é uma postura que se espera de um homem público, ainda mais ocupando o cargo de Secretário de Estado da Educação, mesmo sendo em minha página pessoal no Facebook. Por essa razão, peço desculpas a todos que me dão a honra de me seguir aqui”.
Ele acusou a Gazeta de Alagoas — que pertence ao senador Fernando Collor (PTB) — de espalhar a mensagem pelas redes sociais. Chamou a estratégia de Collor de “tática de guerrilha”. A resposta do senador virá na edição desta sexta-feira, da Gazeta.
Soares foi indicado ao cargo pelo senador Benedito de Lira (PP), aliado do governador Teotonio Vilela Filho (PSDB). Vilela é conhecido como o mais petista dos tucanos, com elogios públicos à presidente Dilma Rousseff e ao ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva
Na capital, a manifestação marcada por centrais sindicais no Centro da cidade reuniu menos de mil pessoas. Em junho, no auge das manifestações, 15 mil foram às ruas. Os sindicalistas dizem que a forte chuva que caiu sobre a cidade atrapalhou a mobilização. Eles esperavam a participação 30 mil pessoas.
Segundo a PM, não foi registrada nenhuma confusão ou foco de tensão. Algumas vias de acesso à capital foram fechadas por pequenos grupos. Nenhuma categoria aderiu à greve. Mais cedo, manifestantes tentaram incentivar pessoas a pular as catracas de ônibus, mas a empreitada não foi bem sucedida.
Em Natal (RN), o protesto das centrais sindicais começou por volta das 10h, em frente ao Midway Mall, o maior shopping da cidade, e terminou às 15h, sem registro de prisões ou atos de vandalismo. O momento de maior tensão aconteceu em frente à sede do governo do Estado, onde os manifestantes pararam com carro de som e começaram a discursar, com ataques à governadora Rosalba Ciarline (DEM). A tropa de choque da PM e a Cavalaria se posicionaram na entrada do local, e não deixaram os manifestantes passarem.
No roteiro dos protestos, lojas e supermercados permaneceram fechados entre 10h e 16 h. Já as empresas de ônibus urbanos recolheram os veículos dos itinerários que passavam pela Avenida Salgado Filho e pela BR-101, na área urbana, além da Avenida Engenheiro Roberto Freire em direção à praia de Ponta Negra.
O protesto, no início, reuniu cerca de oito mil pessoas, segundo a PM, e foi organizado pelas centrais sindicais e pelos movimentos #RevoltadoBusão e Passelivre. Durante a caminhada, ficou evidente que os dois grupos estavam separados. Os estudantes puxaram a caminhada, longe dos integrantes das centrais sindicais, de partidos políticos (PT e PSTU) e de outros segmentos, como o Movimento dos Sem Terra (MST).
Unidade costurada
Depois de duas semanas de negociações, as paralisações atingiram diferentes serviços em todo o país. Mesmo com o empenho dos dirigentes de entidades como a Central Única dos Trabalhadores (CUT) e a Força Sindical, os trabalhadores pararam parcialmente, uma vez que não houve, ao longo dos últimos dias, consenso sobre uma adesão geral.
Em São Paulo, por exemplo, os bancários fecharam somente as agências da Avenida Paulista.
Em Belo Horizonte, o metrô continuou parado nesta sexta-feira. Apesar da decisão do TRT de Minas Gerais, que determinou uma escala mínima de circulação sob pena de multa, todas as estações não funcionaram. São 14 estações e uma frota de 25 trens. Cerca de 200 mil pessoas ficaram sem transporte. Enquanto isso, aeroviários fizeram protesto no saguão do aeroporto de Confins.
Médicos e funcionários de um dos principais hospitais de Curitiba, no Paraná, o Hospital de Clínicas da Universidade Federal do Paraná, aderiram à paralisação geral desta quinta-feira e, por isso, cerca de 1.200 consultas e 700 exames tiveram de ser agendados. A unidade médica está atendendo apenas casos de emergência.
Ainda na capital paranaense, a concentração teve início nesta tarde na Praça Rui Barbosa, no Centro. Entre as reivindicações das categorias mobilizadas no estado estão política permanente de reajuste do salário mínimo regional e regulamentação da profissão de motorista de ônibus.
Força Sindical é contra PT nos atos
Duas centrais participaram divididas nos atos. De um lado, a Força Sindical rechaçou a participação do PT, que convocou sua militância para ir às ruas em apoio ao plebiscito para a reforma política e ao marco regulatório da mídia. Petistas participaram timidamente de protesto em São Paulo, na Avenida Paulista. Do outro, a CUT considera legítima a posição do partido.
Em comum, as duas centrais têm a pauta trabalhista: o fim do fator previdenciário, redução da jornada de trabalho para 40 horas semanais, reajuste para os aposentados, contra o projeto de lei das terceirizações e o fim dos leilões de petróleo, entre outros pontos.
As liberações das vias interditadas foram alcançadas com negociação, sem uso da força, e a corporação afirma que apenas em uma interrupção, no Paraná, houve registro de prisões, de quatro manifestantes, na BR 277, em São Luiz do Puruna.
Até as 19h30, horário do fechamento do balanço da PRF, três trechos continuavam interditados: um em São Paulo (Embu), um na Paraíba e outro no Piauí.
As interdições de hoje representam cerca de 10% do total das interdições contabilizadas pela PRF em todo o Brasil em 2013 (680), que consideram interrupções do trânsito por todos os motivos, não apenas por manifestações.
No Rio, manifestantes bloquearam a saída de caminhões do centro de operações postais, principal unidade de distribuição da ECT na cidade. Os serviços de transporte público. No Centro da cidade, manifestantes filiados à Central Única dos Trabalhadores (CUT) fizeram piquete em frente às agências bancárias na Avenida Rio Branco.
Em Itaguaí, um protesto convocado pelo Sindicato dos Metalúrgicos bloqueou o acesso ao Porto de Itaguaí. O grupo impediu a passagem de ônibus que leva funcionários para a Nuclebrás Equipamentos Pesados (Nuclep). Pelo menos 50 ônibus teriam sido impedidos de seguir até a empresa.
Brasília
Em Brasília, manifestantes ocuparam as seis faixas da Esplanada dos Ministérios na tarde desta quinta-feira e seguiram da Biblioteca Nacional em direção ao Congresso. O trânsito foi interrompido. Segundo a Polícia Militar, cerca de 600 pessoas participaram da Marcha Unificada da Classe Trabalhadora organizada pela Central Única dos Trabalhadores (CUT).
Um caminhão de som do Sindicato dos Professores do Distrito Federal pediu a regulamentação da mídia. Muitos manifestantes portaram bandeiras da CUT, da União Nacional dos Estudantes (UNE), da Confederação Nacional dos Trabalhadores (CNT) e também de outras entidades.
São Paulo
Em São Paulo, manifestantes bloquearam os dois sentidos da Via Dutra, que liga São Paulo ao Rio de Janeiro, na altura do Km 143, por funcionários da General Motors. Eles atearam fogo em pneus para interditar o acesso. Outro ponto de interdição foi no Km 146, na altura do acesso a Embraer, em São José dos Campos.
Em Guarulhos, Grande São Paulo, metalúrgicos, químicos e frentistas seguiram para o Km 210 da Via Dutra, onde bloquearam a rodovia no sentido Rio-São Paulo. Na Zona Leste, outros manifestantes ocuparam a Radial Leste, via que liga a Zona Leste ao centro da capital.
Porto Alegre
Na capital gaúcha, um ato público que marcava o fim do Dia Nacional de Luta reuniu cerca de duas mil pessoas, no Centro da cidade — menos que as manifestações estudantis das últimas senanas. O ato foi convocado pelas centrais sindicais, com apoio do Cpers-Sindicato (professores estaduais), MST e entidades de funcionários públicos. Durante o dia, a greve paralisou o transporte público e fechou o comércio. Segundo o Sindilojas de Porto Alegre, 90% dos estabelecimentos não abriram por falta de pessoal.
Belém
Em Belém (PA), o Dia Nacional de Luta reuniu vários segmentos. Concursados esperando nomeação, coletivos estudantis, sindicatos de servidores públicos de vários setores, professores, a Liga Operária Anarquista, o Movimento Belém Livre e diversos outros trabalhadores foram às ruas, com apoio da União Geral dos Trabalhadores (UGT). Por volta de 12h, cerca de duas mil pessoas, segundo cálculo da PM, se encontraram na frente do Centro Integrado de Governo, onde uma comissão foi recebida pelo secretário de estado de proteção e desenvolvimento social, Sérgio Leão, que ficou de avaliar as reivindicações. Outro grupo teve audiência com o prefeito de Belém, Zenaldo Coutinho, que também prometeu avaliar as solicitações em até 15 dias. Durante o dia, vários dos principais corredores de ônibus da cidade tiveram pontos de interdição.
Nordeste
No Nordeste, a mobilização começou cedo. Em Pernambuco, todos os acessos ao complexo industrial portuário de Suape foram bloqueadas por manifestantes de três centrais sindicais. Eles impediram o acesso de 75 mil operários ao local. Principal polo de desenvolvimento do Estado, Suape tem 105 empresas em operação e 25 em construção, como a polêmica refinaria Abreu e Lima. Os manifestantes utilizaram pneus queimados, ônibus atravessados e pedaços de pau para fechar um trecho da PE 60, que liga a BR 101 ao complexo.
Já Salvador amanheceu sem ônibus nesta quinta-feira, por causa da paralisação dos rodoviários. O movimento aconteceu em todas as garagens dos coletivos, de acordo com o presidente do Sindicato dos Rodoviários, Hélio Ferreira.
Em Maceió, o secretário de Educação e Esportes de Alagoas, Adriano Soares, sugeriu que os manifestantes que participassem dos atos e bloqueios na capital alagoana, durante o dia de hoje, cantassem a música “Vá tomar no c...”. A mensagem foi postada na página pessoal do secretário, no Facebook:
“Uma música em homenagem aos manifestantes de hoje, a thurma bancada pelo Governo Federal: UNE, CUT e MST. Música cantada por Eliana, que poderia ser cantada nesse exato momento por todos os motoristas que estão presos no trânsito, que nem chegam no trabalho voltam para casa. Para todos os que estão participando dessas manifestações, recebendo lanche, transporte e uns cinquenta paus para levantarem bandeiras vermelhas dessa turma”, publicou o secretário.
A mensagem foi apagada cinco minutos depois, substituída por outra, com um pedido de desculpas:
“Não é uma postura que se espera de um homem público, ainda mais ocupando o cargo de Secretário de Estado da Educação, mesmo sendo em minha página pessoal no Facebook. Por essa razão, peço desculpas a todos que me dão a honra de me seguir aqui”.
Ele acusou a Gazeta de Alagoas — que pertence ao senador Fernando Collor (PTB) — de espalhar a mensagem pelas redes sociais. Chamou a estratégia de Collor de “tática de guerrilha”. A resposta do senador virá na edição desta sexta-feira, da Gazeta.
Soares foi indicado ao cargo pelo senador Benedito de Lira (PP), aliado do governador Teotonio Vilela Filho (PSDB). Vilela é conhecido como o mais petista dos tucanos, com elogios públicos à presidente Dilma Rousseff e ao ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva
Na capital, a manifestação marcada por centrais sindicais no Centro da cidade reuniu menos de mil pessoas. Em junho, no auge das manifestações, 15 mil foram às ruas. Os sindicalistas dizem que a forte chuva que caiu sobre a cidade atrapalhou a mobilização. Eles esperavam a participação 30 mil pessoas.
Segundo a PM, não foi registrada nenhuma confusão ou foco de tensão. Algumas vias de acesso à capital foram fechadas por pequenos grupos. Nenhuma categoria aderiu à greve. Mais cedo, manifestantes tentaram incentivar pessoas a pular as catracas de ônibus, mas a empreitada não foi bem sucedida.
Em Natal (RN), o protesto das centrais sindicais começou por volta das 10h, em frente ao Midway Mall, o maior shopping da cidade, e terminou às 15h, sem registro de prisões ou atos de vandalismo. O momento de maior tensão aconteceu em frente à sede do governo do Estado, onde os manifestantes pararam com carro de som e começaram a discursar, com ataques à governadora Rosalba Ciarline (DEM). A tropa de choque da PM e a Cavalaria se posicionaram na entrada do local, e não deixaram os manifestantes passarem.
No roteiro dos protestos, lojas e supermercados permaneceram fechados entre 10h e 16 h. Já as empresas de ônibus urbanos recolheram os veículos dos itinerários que passavam pela Avenida Salgado Filho e pela BR-101, na área urbana, além da Avenida Engenheiro Roberto Freire em direção à praia de Ponta Negra.
O protesto, no início, reuniu cerca de oito mil pessoas, segundo a PM, e foi organizado pelas centrais sindicais e pelos movimentos #RevoltadoBusão e Passelivre. Durante a caminhada, ficou evidente que os dois grupos estavam separados. Os estudantes puxaram a caminhada, longe dos integrantes das centrais sindicais, de partidos políticos (PT e PSTU) e de outros segmentos, como o Movimento dos Sem Terra (MST).
Unidade costurada
Depois de duas semanas de negociações, as paralisações atingiram diferentes serviços em todo o país. Mesmo com o empenho dos dirigentes de entidades como a Central Única dos Trabalhadores (CUT) e a Força Sindical, os trabalhadores pararam parcialmente, uma vez que não houve, ao longo dos últimos dias, consenso sobre uma adesão geral.
Em São Paulo, por exemplo, os bancários fecharam somente as agências da Avenida Paulista.
Em Belo Horizonte, o metrô continuou parado nesta sexta-feira. Apesar da decisão do TRT de Minas Gerais, que determinou uma escala mínima de circulação sob pena de multa, todas as estações não funcionaram. São 14 estações e uma frota de 25 trens. Cerca de 200 mil pessoas ficaram sem transporte. Enquanto isso, aeroviários fizeram protesto no saguão do aeroporto de Confins.
Médicos e funcionários de um dos principais hospitais de Curitiba, no Paraná, o Hospital de Clínicas da Universidade Federal do Paraná, aderiram à paralisação geral desta quinta-feira e, por isso, cerca de 1.200 consultas e 700 exames tiveram de ser agendados. A unidade médica está atendendo apenas casos de emergência.
Ainda na capital paranaense, a concentração teve início nesta tarde na Praça Rui Barbosa, no Centro. Entre as reivindicações das categorias mobilizadas no estado estão política permanente de reajuste do salário mínimo regional e regulamentação da profissão de motorista de ônibus.
Força Sindical é contra PT nos atos
Duas centrais participaram divididas nos atos. De um lado, a Força Sindical rechaçou a participação do PT, que convocou sua militância para ir às ruas em apoio ao plebiscito para a reforma política e ao marco regulatório da mídia. Petistas participaram timidamente de protesto em São Paulo, na Avenida Paulista. Do outro, a CUT considera legítima a posição do partido.
Em comum, as duas centrais têm a pauta trabalhista: o fim do fator previdenciário, redução da jornada de trabalho para 40 horas semanais, reajuste para os aposentados, contra o projeto de lei das terceirizações e o fim dos leilões de petróleo, entre outros pontos.
Em foco: Confusão em manifestação no Centro do Rio
Manifestação convocada pelas Centrais Sindicais na Avenida Rio Branco Guito Moreto / Agência O Globo
Brasil: Rutas bloqueadas y transporte público cortado en varias ciudades
El "día nacional de lucha" llevó a los manifestantes nuevamente a las calles, aunque la concurrencia fue menor que en junio
Natalia Ramos, AFP
11.07.2013, 20:11 hs
Texto: -El Observador
© AFP
Decenas de carreteras de Brasil fueron bloqueadas el jueves y el transporte público fue paralizado en varias ciudades al llamado de sindicatos, en las primeras protestas desde las históricas manifestaciones de junio que solo lograron convocar a pocos miles de personas.
En Rio de Janeiro, la policía disparó varias rondas de gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a unos 50 manifestantes violentos en medio de una marcha de unas 5.000 personas convocada por las principales centrales del país, constató la AFP.
Un pequeño grupo de manifestantes, muchos encapuchados, se mezclaron con dirigentes sindicales, profesores y bancarios que protestaban pacíficamente y lanzaron cócteles molotov y bengalas contra la policía, que respondió con gases y balas de goma mientras los trabajadores cantaban el himno nacional. El acto fue suspendido y 12 personas fueron detenidas, según la policía.
Las cinco principales centrales sindicales de Brasil, que manifestaron juntas por primera vez, reclamaron la reducción de la jornada laboral y retomaron varias de las reivindicaciones de las masivas manifestaciones apartidarias y sin filiación sindical del mes pasado, como un transporte público de calidad y más inversiones en salud y educación.
Pero a diferencia de junio, cuando más de un millón de personas se volcaron a las calles para reclamar mejores servicios públicos, denunciar la corrupción de la clase política y los millonarios gastos del Mundial-2014, sólo unos pocos miles se manifestaron en las principales ciudades del país detrás de sus banderas sindicales y políticas.
Unas 40 carreteras de 14 estados del país fueron bloqueadas en este "Día nacional de lucha".
Policías y unos 1.500 manifestantes se enfrentaron en una importante autopista que conecta Sao Paulo con Curitiba, al sur del país, donde barricadas con neumáticos en llamas cortaban el tránsito. La policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos y bombas de ruido.
En la ciudad de Sao Paulo, la mayor del país con 20 millones de habitantes en su área metropolitana, el tráfico fue cortado en toda la avenida Paulista, una de las principales de la ciudad, donde protestaron más de 4.000 personas, según la policía. Buses, trenes y el metro operaron con normalidad.
"Queremos que haya una mejoría en el país. En este momento hay crisis en la salud y la educación", dijo a la AFP Rosely Paschetti, funcionaria municipal de 49 años, agitando un cartel que pide "Más impuestos para los ricos, menos para los pobres".
Los estibadores del puerto de Santos (estado de Sao Paulo), el mayor de Latinoamérica, paralizaron por segundo día sus actividades. Rutas de acceso al puerto y al parque industrial de Cubatao también fueron bloqueadas.
En otras ciudades como Salvador de Bahia, Porto Alegre, Curitiba, Florianópolis, Belo Horizonte y Manaos el transporte público fue paralizado. Varias escuelas cerraron sus puertas y algunos hospitales del país sólo atendieron las urgencias.
Los accesos al complejo industrial y portuario de Suape, en Pernambuco (noreste), donde trabajan 75.000 personas, también fueron bloqueados.
En Rio, donde metro, buses y barcas funcionaron normalmente, los manifestantes encapuchados fueron denunciados por varios sindicalistas. "No forman parte de ningún movimiento social en Brasil, están contra todo", dijo al sitio G1 Jesus Cardoso, presidente del sindicato de metalúrgicos.
La Central Unica de Trabajadores, la mayor del país y fundada en los años 1980 por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), reclama mejoras laborales pero defiende la reforma política que la presidenta Dilma Rousseff quiere impulsar a través de un plebiscito en respuesta a las protestas de junio.
"¡Despierta Dilma!", leían carteles en la avenida Paulista. "Es importante que la presidenta responda a nuestras demandas", dijo a la AFP Paulo Pereira da Silva, presidente de Fuerza Sindical, que denuncia el magro crecimiento económico y el alza de la inflación a 6,7% a 12 meses, por encima del máximo de tolerancia oficial (6,5%).
La sindicatos alzan la voz con una huelga general en Brasil
El gigante sudamericano vive su primera huelga general en 22 años
Los cortes de carreteras y las protestas afectan a grandes ciudades de una decena de Estados
11 JUL 2013
Un grupo de manifestantes, este jueves en Brasilia. / FERNANDO BIZERRA JR. (EFE)
La primera huelga general en Brasil en 22 años, la segunda desde la recuperación de la democracia, en 1985, supone un claro llamamiento de los trabajadores. Exigen recibir una mayor tajada de la bonanza económica del gigante sudamericano. El paro, convocado por el grueso de las grandes centrales sindicales brasileñas, se sintió con fuerza en más de 20 grandes ciudades en más de una decena de Estados. Las organizaciones convocantes, que incluían desde la poderosa Central Única de Trabajadores (CUT) —afín al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta Dilma Rousseff—, hasta el Movimiento de los Sin Tierra (MST), no solo reivindican mejoras laborales, sino también más inversión en educación, sanidad, y una reforma agraria en un país de grandes latifundistas.
La huelga sin duda sigue la estela de las manifestaciones que mantuvieron en vilo al país y en especial a su corazón económico, São Paulo, a mediados de junio. Aunque la movilización no ha logrado reunir a tanta gente en la calle como aquellas manifestaciones de los sin partido, ha impedido sobre todo el funcionamiento del transporte público en muchas urbes. Los huelguistas llegaron a cortar 38 carreteras nacionales. Y, en algunas ciudades donde los trenes y autobuses pretendieron funcionar, los vehículos fueron obligados a parar a pedradas. También tres de los principales puertos, entre ellos el mayor, el de Santos (São Paulo), fueron paralizados por los huelguistas.
Los sindicatos decidieron no incluir entre sus lemas el de “Fuera Dilma”, pero las manifestaciones en bastiones del PT, como las de São Bernardo do Campo, en la periferia de São Paulo —capital de la industria automotriz brasileña y el lugar donde el expresidente Lula saltó a la fama como líder sindical—, se interpretan como un mensaje de descontento desde las filas de un sector del partido y sus aliados. En el paro están participando ocho de las mayores centrales sindicales, que reúnen a más de 7.000 gremios, y que están vinculadas a nueve partidos políticos, tanto del Gobierno como de la oposición.
El líder de la segunda mayor central sindical, Paulo Pereira (alias Paulinho da Força), de Fuerza Sindical, llegó a calificar la huelga de este jueves como un “calentar motores” para una “verdadera huelga general” que debería producirse en agosto, si el Gobierno de Dilma Rousseff no aceptara sus reivindicaciones. Ante un millar de metalúrgicos, Pereira les preguntó si estarían dispuestos a ir a una “huelga general”, como si la de este jueves no hubiese sido convocada como tal.
En la mayor ciudad del país, São Paulo, un juez ordenó servicios mínimos de metro a las horas punta, pero después los empleados votaron no sumarse al paro. Los manifestantes bloquearon varias vías de acceso a la capital económica del país y dentro de ella. Una marcha recorrió la calle 25 de Marzo, una de las principales arterias comerciales del casco viejo, y los piquetes ordenaron a los comerciantes que cerraran. Otra manifestación, de mensajeros en moto, cortó la avenida Bandeirantes, cercana al área de negocios de la zona sur.
A pesar de que los transportes públicos no se sumaron a la huelga, en Río de Janeiro cerraron las puertas muchas escuelas públicas y privadas, bancos y oficinas de correos. El comercio, sin embargo, funcionó normalmente. Los dirigentes sindicales esperaban mayor afluencia de trabajadores a las manifestaciones durante la mañana. La actuación de los piquetes para impedir trabajar a todo tipo de empleados fue más
eficaz en crear entusiasmo en la población por la huelga.
En Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, la huelga afectó al transporte público: el metro no tenía previsto reestablecer el servicio hasta este viernes. La huelga también paralizó de forma parcial las escuelas (cerró en torno a un 20%) y los centros sanitarios, aunque en este último caso la atención de urgencias discurrió con normalidad, según fuentes médicas.
En ciudades como Salvador de Bahía y Porto Alegre, los autobuses y el metro dejaron de funcionar desde la mañana. En esta última ciudad, capital de Río Grande do Sul, los trenes urbanos tuvieron que parar porque los que habían salido de cocheras fueron apedreados por los manifestantes.
Algunos analistas destacaron la diferencia entre las manifestaciones de la huelga general de este jueves y las protestas callejeras del pasado mes de junio que, convocadas mediante las redes sociales, llevaron a las calles a más de un millón de personas y que se caracterizaron estar protagonizadas por gentes “sin partido, sin líderes y sin banderas”.
Mientras los de las protestas callejeras, fundamentalmente jóvenes de clase media, centraron sus quejas en la condena de la corrupción política y en la reivindicación de mejores servicios públicos como escuelas, hospitales y transportes, en la huelga de este jueves no hubo una sola pancarta contra la corrupción ni contra los políticos.
En los comentarios de los lectores en las ediciones digitales de los grandes diarios y en las redes sociales se ironizó con preguntas sobre dónde estaban este jueves los antidisturbios cuando los huelguistas apedreaban autobuses o encendían hogueras para cortar carreteras, en contraste con la dureza exhibida contra los manifestantes las semanas pasadas. La huelga se ve como un intento de quitarle la calle al movimiento espontáneo de protesta, dirigido fundamentalmente contra los partidos políticos.
Envío:Amarelle
La huelga sin duda sigue la estela de las manifestaciones que mantuvieron en vilo al país y en especial a su corazón económico, São Paulo, a mediados de junio. Aunque la movilización no ha logrado reunir a tanta gente en la calle como aquellas manifestaciones de los sin partido, ha impedido sobre todo el funcionamiento del transporte público en muchas urbes. Los huelguistas llegaron a cortar 38 carreteras nacionales. Y, en algunas ciudades donde los trenes y autobuses pretendieron funcionar, los vehículos fueron obligados a parar a pedradas. También tres de los principales puertos, entre ellos el mayor, el de Santos (São Paulo), fueron paralizados por los huelguistas.
Los sindicatos decidieron no incluir entre sus lemas el de “Fuera Dilma”, pero las manifestaciones en bastiones del PT, como las de São Bernardo do Campo, en la periferia de São Paulo —capital de la industria automotriz brasileña y el lugar donde el expresidente Lula saltó a la fama como líder sindical—, se interpretan como un mensaje de descontento desde las filas de un sector del partido y sus aliados. En el paro están participando ocho de las mayores centrales sindicales, que reúnen a más de 7.000 gremios, y que están vinculadas a nueve partidos políticos, tanto del Gobierno como de la oposición.
El líder de la segunda mayor central sindical, Paulo Pereira (alias Paulinho da Força), de Fuerza Sindical, llegó a calificar la huelga de este jueves como un “calentar motores” para una “verdadera huelga general” que debería producirse en agosto, si el Gobierno de Dilma Rousseff no aceptara sus reivindicaciones. Ante un millar de metalúrgicos, Pereira les preguntó si estarían dispuestos a ir a una “huelga general”, como si la de este jueves no hubiese sido convocada como tal.
En la mayor ciudad del país, São Paulo, un juez ordenó servicios mínimos de metro a las horas punta, pero después los empleados votaron no sumarse al paro. Los manifestantes bloquearon varias vías de acceso a la capital económica del país y dentro de ella. Una marcha recorrió la calle 25 de Marzo, una de las principales arterias comerciales del casco viejo, y los piquetes ordenaron a los comerciantes que cerraran. Otra manifestación, de mensajeros en moto, cortó la avenida Bandeirantes, cercana al área de negocios de la zona sur.
A pesar de que los transportes públicos no se sumaron a la huelga, en Río de Janeiro cerraron las puertas muchas escuelas públicas y privadas, bancos y oficinas de correos. El comercio, sin embargo, funcionó normalmente. Los dirigentes sindicales esperaban mayor afluencia de trabajadores a las manifestaciones durante la mañana. La actuación de los piquetes para impedir trabajar a todo tipo de empleados fue más
eficaz en crear entusiasmo en la población por la huelga.
En Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, la huelga afectó al transporte público: el metro no tenía previsto reestablecer el servicio hasta este viernes. La huelga también paralizó de forma parcial las escuelas (cerró en torno a un 20%) y los centros sanitarios, aunque en este último caso la atención de urgencias discurrió con normalidad, según fuentes médicas.
En ciudades como Salvador de Bahía y Porto Alegre, los autobuses y el metro dejaron de funcionar desde la mañana. En esta última ciudad, capital de Río Grande do Sul, los trenes urbanos tuvieron que parar porque los que habían salido de cocheras fueron apedreados por los manifestantes.
Algunos analistas destacaron la diferencia entre las manifestaciones de la huelga general de este jueves y las protestas callejeras del pasado mes de junio que, convocadas mediante las redes sociales, llevaron a las calles a más de un millón de personas y que se caracterizaron estar protagonizadas por gentes “sin partido, sin líderes y sin banderas”.
Mientras los de las protestas callejeras, fundamentalmente jóvenes de clase media, centraron sus quejas en la condena de la corrupción política y en la reivindicación de mejores servicios públicos como escuelas, hospitales y transportes, en la huelga de este jueves no hubo una sola pancarta contra la corrupción ni contra los políticos.
En los comentarios de los lectores en las ediciones digitales de los grandes diarios y en las redes sociales se ironizó con preguntas sobre dónde estaban este jueves los antidisturbios cuando los huelguistas apedreaban autobuses o encendían hogueras para cortar carreteras, en contraste con la dureza exhibida contra los manifestantes las semanas pasadas. La huelga se ve como un intento de quitarle la calle al movimiento espontáneo de protesta, dirigido fundamentalmente contra los partidos políticos.
Envío:Amarelle


















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