3 de julio de 2013

BRASIL.

LA PROPUESTA LLEGO AL PARLAMENTO DE BRASIL
Dilma presentó su reforma política
El gobierno brasileño entregó ayer al Congreso un pedido de plebiscito para promover una reforma política en respuesta a las protestas callejeras, aunque aumentan los cuestionamientos a la iniciativa presidencial. El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, y el vicepresidente, Michel Temer, entregaron al Parlamento el pedido de la presidenta Dilma Rousseff, que propone consultar a la población sobre cinco temas.

Los dos principales son nuevas reglas de financiación de campañas electorales y un sistema de votación para elegir diputados que los acerque más a los designios del elector. Rousseff también propuso que los brasileños definan si acaban con el voto secreto en el Parlamento (autorizado actualmente para la destitución de legisladores, entre otras decisiones) y con la elección de suplentes de senador (lo que se presta a irregularidades), así como reglas para las coaliciones electorales de partidos.

La propuesta de un plebiscito fue anunciada por Rousseff la semana pasada, tras multitudinarias manifestaciones callejeras en reclamo de mejores servicios públicos y contra la corrupción. Además del plebiscito para una reforma que acabe con los males de la política, y que sólo puede ser convocado por el Congreso, Rousseff propuso un pacto con gobernadores y alcaldes para mejorar la calidad de la salud, la educación y el transporte públicos.

Las protestas han perdido intensidad en la última semana, tras la iniciativa de Rousseff y de varias medidas adoptadas por el Congreso, por gobernadores y alcaldes, aunque pocos se atreven a descartar que puedan recobrar el aliento del 20 de junio, cuando un millón de personas salieron a las calles en plena Copa Confederaciones. Camioneros bloqueaban ayer carreteras en reclamo de la eliminación de peajes y pidiendo subsidios al combustible diésel.

La propuesta de plebiscito es apoyada por el 68 por ciento de los brasileños, según la encuestadora Datafolha. Pero eso no garantiza su aprobación, y menos en el tiempo record que propone la presidenta, que quiere que el plebiscito y la reforma sean concluidos antes de octubre, plazo legal para que pueda ser aplicado en las elecciones generales del 5 de octubre de 2014. El Tribunal Superior Electoral (TSE) precisa un mínimo de 70 días para organizar un plebiscito, informó ayer una vocera del ente judicial.

Si el Congreso lo convocara inmediatamente, el plebiscito podría ser el 8 de septiembre. La coalición de Rousseff es mayoritaria en el Congreso, pero poco fiel a los designios del gobierno. Y puede serlo menos aún tras la caída en 27 puntos de la popularidad de la mandataria. El derrumbe de popularidad, no obstante, ha afectado también a alcaldes y gobernadores, opositores y aliados.

La reforma política es un viejo reclamo del oficialista Partido de los Trabajadores y el Congreso la debate desde hace dos décadas, sin consenso.

La oposición no apoya el plebiscito y afirma que cabe al Congreso definir el contenido de la reforma y descarta su aplicación en 2014.
Fuente:Pagina12

03.07.2013 
necesita que la reforma política salga antes de tres meses para que rija en las elecciones de 2014 
Dilma apura al Congreso para que convoque a un plebiscito 
La presidenta pretende aprovechar que "toda esa energía que viene de las manifestaciones tenga algún efecto". La reforma es una aspiración que duerme en la Legislatura hace 15 años.
La presidenta brasileña Dilma Rousseff pidió ayer al Congreso que convoque a un plebiscito para realizar la reforma política que exigen los indignados que desde hace dos semanas se manifiestan en las calles de las principales ciudades del país. Aunque entre los senadores y los diputados no hay consenso sobre el tema, el proyecto del Planalto debería ser aprobada en un plazo no mayor a los tres meses, para que tenga validez en las elecciones de 2014. "En las últimas semanas, millones de brasileños salieron a las calles para reivindicar mejores servicios en el transporte, la salud y la educación, el combate a la corrupción y cambios en el sistema de representación política", dice el mensaje dirigido al Legislativo.

El pedido fue entregado un día después de que la propia Rousseff expresara el deseo de que "toda esa energía que viene de las manifestaciones tenga algún efecto sobre las elecciones" del año próximo. La Constitución reserva al Congreso la convocatoria a un plebiscito, así como la definición de su forma y contenido. Además, dice que toda alteración de una norma electoral debe ser aprobada por las cámaras un año antes de los comicios, por lo que la reforma sólo regiría en las elecciones de octubre de 2014 si es sancionada dentro de los próximos tres meses.

Para el plebiscito previo a esa reforma, Rousseff  propuso cinco grandes puntos que deberán ser debatidos por el Congreso a fin de redactar las preguntas que se le formularían al electorado. Según la mandataria, se deberían abordar la financiación de campañas, el sistema electoral, las suplencias de parlamentarios, las coaliciones partidarias y el voto secreto en las cámaras.

Sobre el primer punto, sugirió preguntarle a la sociedad si la financiación de los partidos y sus campañas debe ser sólo pública, sólo privada o, como ocurre actualmente, mixta. En relación al sistema electoral, la consulta sería sobre si se debe mantener o no el régimen de representación proporcional. La tercera propuesta apunta a que se pregunte a los electores si se deben mantener los suplentes de diputados y senadores, que sólo asumen cuando el titular renuncia, se toma una licencia, es destituido o muere. Rousseff también pidió que se pregunte sobre la reglamentación de las coaliciones partidarias y si se debe eliminar el voto secreto en las decisiones legislativas.

Los partidos están divididos sobre la necesidad de convocar a un plebiscito para realizar una reforma política, un tema que duerme en la mesa de entradas del Legislativo desde hace unos 15 años. La oposición, minoritaria en ambas cámaras, ya anticipó que rechaza la consulta. El senador Aécio Neves, casi seguro candidato presidencial del derechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en 2014, dijo que el plebiscito no es más que "una maniobra para distraer a la sociedad y ocultar la incapacidad del gobierno" para dar respuesta a las demandas de las protestas de las dos últimas semanas.

Los partidos de la mayoritaria base oficialista, por su parte, se debaten entre acelerar el trámite, como pide Rousseff, o darle largas para que la reforma sólo valga en las elecciones de 2018.  

denuncian el lockout camionero
Los transportistas agremiados en el Movimiento Unión Brasil Camioneros (MUBC) bloquearon ayer 23 rutas en nueve de los 27 estados del país, en el segundo día de paro que realizan en demanda de una reducción del costo de los peajes y un subsidio para los combustibles. Paralelamente, en otras protestas, pequeños grupos de afiliados a la minoritaria Central de Trabajadores de Brasil impidieron el normal funcionamiento de los aeropuertos internacionales de San Pablo y Porto Alegre, capital del estado de Río Grande del Sur.

El MUBC, que representa a pequeñas y medianas empresas del sector, reiteró que mantendrá el paro y los piquetes en las rutas hasta mañana jueves. La Central Única de Trabajadores, que en los días pasados también protestó contra el gobierno, calificó la medida de los camioneros como "un lockout orientado a minar la estabilidad del gobierno democrático" y que, además, busca modificar la legislación que consagra los derechos de los trabajadores, entre ellos el descanso semanal obligatorio para los conductores.
Fuente:TiempoArgentino

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