26 de julio de 2013

CÓRDOBA: MEGACAUSA LA PERLA: Gustavo Contepomi, a la distancia, reconstruyó la cotidianidad del horror en "La Perla".

25.07.2013
Los abusos sexuales y el trabajo esclavo se agregaban a la lista de tormentos
Gustavo Contepomi, a la distancia, reconstruyó la cotidianidad del horror en "La Perla"

El "salón dormitorio" del mayor centro clandestino de detención que hubo en Córdoba. 
Córdoba.- Gustavo Contepomi, uno de los sobrevivientes del centro clandestino de detención La Perla, afirmó que en ese lugar "había un sentimiento que no era necesario ocultar: el miedo". Contepomi declaró en el juicio oral que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal número 1 (TOF1) de Córdoba en el marco de la megacausa por crímenes de Lesa Humanidad durante la última dictadura cívico-militar. Contepomi, que declaró mediante el sistema de video conferencia desde Barcelona, España, donde se encuentra radicado, sostuvo que en La Perla "había un sentimiento que no era necesario ocultar: el miedo. Y no al pozo (lugar donde se arrojaban los cadáveres de los presos políticos asesinados), que quizas representaba un alivio. El terror a volver a ser torturados".

"En la Perla había silencio y una relativa calma que se rompía cuando alguien anunciaba: `llegan los interrogadores`. Entonces volvían a oirse los gritos, los golpes, las personas destruidas en la cuadra. Yo tenía temor a volver a ser torturado". "Era un miedo vivo, real, ellos necesitaban ver que teníamos miedo. Pero había otro sentimiento, vital, esencial, el que nos permitía constatar que no eramos como ellos. Este sí tenía que permanecer oculto". "Aunque tuviéramos que sonreír en su presencia, lo que sentíamos era un asco y repulsión verdaderas frente a cada uno de ellos. Era doloroso pero satisfactorio a la vez; era sentir que no nos habían vencido", dijo.

Contepomi fue secuestrado en la noche del 1 de julio de 1976 en su domicilio junto a su ex pareja, Patricia Astelarra por un grupo integrado por una decena de personas armadas que irrumpieron al lugar en forma violenta y trasladados al centro clandestino La Perla, donde estuvo cautivo hasta diciembre de 1977. El testigo recordó que muchos de los detenidos fueron utilizados por los torturadores para realizar diversas tareas, "obviamente sin paga alguna, y en condiciones denigrantes: se
hicieron tareas de mecánica, arhivos, mantenimiento, albañilería.

Eso implicaba que los compañeros teníamos mejores condiciones para poder ver lo que allí sucedía, conocer las caras, escuchar los nombres". "Todo esto era obligado y no había manera de resistirse. No hubo colaboraciones sino personas sometidas a la voluntad de los represores. Era un sistema diseñado para destruir la humanidad", dijo. "Nuestra vida en La Perla -dijo-, consistía en una constante simulación. Simular que eramos personas `reeducables´ como ellos decían, y que si nos `reeducaban´ podríamos sobrevivir". Añadió que "esos sentimientos aunque no pudieran conversar sobre eso, eran los mismos en todos los prisioneros. Para simular ser `reeducables´ los gestos de humanidad y solidaridad -que sí existieron- eran ocultos".

Los militares desplegaban estrategias para eliminar toda clase de cohesión entre nosotros, lo cual era fácil por la presencia permanente de la muerte en ese lugar". En otro momento, ante expresiones de Contepomi, el abogado querellante Claudio Orosz, solicitó la incorporación de un acta creada en 1984, en el marco de una causa que se le siguió al testigo, cuya fecha fue fraguada como si hubiese sido del año 1976.

El Acta fue firmada por el imputado Jorge Acosta y fue solicitada al 3er cuerpo de Ejército mediante un coronel que tenía contactos con el juzgado actuante. A partir de la declaración de Contepomi, que se suma a lo expresado en otros testimonios, tanto los querellantes como la fiscalía, solicitaron se investigue al ex juez federal, Gustavo Becerra Ferrer, a su ex secretario y actual camarista federal en Córdoba, Luis Rueda y al ex fiscal Antonio Cornejo, por su presunta complicidad en el ocultamiento de las denuncias de las víctimas sobre las torturas a las que eran sometidos.

La querella también solicitó se determine la validez como prueba de un documental catalán del año 1996, donde, según Contepomi, la voz en off que relata los detalles de las muertes de la familia Pujadas entre otros, pertenece a la de un represor. "En esa voz reconozco la jactancia y la frialdad de ellos cuando nos contaban lo que hacían", señaló.

Contepomi señaló que en La Perla "hubo humillaciones sexuales, lo he oído por parte de las personas que las sufrieron, o de otras que se enteraron". "Los violadores eran (José) Herrera, (Ricardo) Lardone, (Héctor) Romero y (Arnoldo) López. El nombre de las víctimas le agradezco que no me haga decirlo, en tanto no me corresponde a mí hacerlo y menos en un ámbito público como es este. Se aprovechaban de mujeres que estaban desnudas y atadas en sus manos".

Tras la declaración de Contepomi, el TOF1 dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo martes donde se esperan los testimonios de otros sobrevivientes del campo de concentración La Perla.
Fuente:Telam

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