26 de julio de 2013

JUJUY: Masiva Marcha por la Noche del Apagón con reclamos de condena para el empresario Pedro Blaquier‏.

26.07.2013 
La marcha número 30, de Calilegua a Libertador General San Martín, tuvo como eje el recuerdo de Olga Aredez 
Una multitud reclamó justicia en Jujuy para recordar la Noche del Apagón 
Organismos de Derechos Humanos, pueblos originarios y la organización Tupac Amaru cubrieron con una marea humana los seis kilómetros que conducen al Ingenio Ledesma. Pedido para que Blaquier sea juzgado por complicidad.







Por: Felipe Yapur
La memoria, la verdad pero sobre todo el grito ensordecedor de miles de gargantas enrojecidas de reclamar por justicia inundaron las calles de Calilegua y más tarde Libertador, territorio controlado (por ahora) por la familia Blaquier. Se trató de la marcha número 30 que recuerda aquellas fatídicas noches de julio de 1976 cuando el ejército represor, respaldado con logística de la empresa Ledesma, secuestró a más de 200 personas de las cuales todavía quedan 33 desaparecidas. Fue una movilización especial porque la justicia ya se acerca. No es para menos: Carlos Pedro Blaquier, dueño y señor de Ledesma, está a un paso del juicio oral por su responsabilidad en esta masacre.
A diferencia de aquella primera marcha de 1983, cuando Olga Márquez de Arédez encabezó el reclamo de justicia casi en soledad denunciando "la Noche del Apagón", la movilización de ayer fue multitudinaria. Cerca de 50 mil personas caminaron los seis kilómetros que separan Calilegua de Libertador. Ya sin Olga pero con su espíritu, fuerza y valentía presente, los organismos de Derechos Humanos encabezaron la caminata que rápidamente inundó la ruta. Detrás venían los pueblos originarios, luego la organización barrial que lidera Milagro Sala, la Tupac Amaru, una verdadera marea humana que codo a codo (literalmente) saltaba y gritaba recordando a los desaparecidos y exigiendo el juicio y castigo a Blaquier, la prueba viva de la complicidad civil del genocidio.

"Olga Arédez compañera, hoy tu lucha sigue siendo la bandera", tronaba entre la multitud. Rostros curtidos, sudados por el sol que calentaba alejando las temperaturas bajo de cero del amanecer, saltaban por el pavimento de la ruta por donde hace 37 años las camionetas del ingenio Ledesma trasladaban los detenidos.

EN LA MARCHA. El terror tarda todavía en desaparecer. A pesar del tiempo transcurrido, el miedo permanece a pesar de que hay represores condenados en la provincia. Blaquier lo sabe y amenaza con cerrar la empresa en caso de llegar a juicio oral. "Nosotros reclamamos más trabajo, más educación, más salud y justicia, verdad y memoria. Esto es parte de la táctica de Blaquier que busca victimizarse para no dar cuenta de su responsabilidad ante la justicia", afirma Milagro Sala y recuerda: "Desde el retorno de la democracia cada año marchamos pacíficamente para pedir justicia y que los responsables paguen con cárcel común por los delitos que cometieron. Pedimos que los responsables se sienten al banquillo con todas las garantías de la ley, posibilidad que no tuvo ninguno de nuestros compañeros secuestrados y torturados".

La marcha ingresa a Libertador. La gente sale a la vereda y mira la multitud que en su gran mayoría son jóvenes. "En Ledesma y Calilegua una noche sucedió / se llevaron compañeros la noche del apagón / los Blaquier y los milicos fueron dueños del terror / secuestraron, torturaron, no hay olvido ni perdón", es el grito que hace añicos la siesta jujeña.

La tarde está cayendo y la cabecera de la marcha ya se acerca al escenario montado donde comienza la Avenida Libertad, si se quiere una genial coincidencia con lo que parece estar por vivir Libertador si el viejo patrón de estancia por fin conoce en primera persona el significado de la justicia. Desde el palco, Adriana Arédez (la hija mayor de Olga) asegura que "Blaquier está con miedo." A su turno, Hugo "el Coya" Condorí llama a los jóvenes a continuar la lucha porque "tienen la oportunidad histórica de recuperar el proyecto de país que tenían los 30 mil compañeros desaparecidos". El Coya sabe lo que dice, al fin y al cabo, es uno de los sobrevivientes de aquel apagón que se tragó 33 de sus compañeros trabajadores del ingenio Ledesma.

Ya es de noche, el frío regresa y Teresa Parodi sube al escenario. Su ojos se llenan de lágrimas cuando recuerda a Olga, a la que acompañó varias veces en soledad. Estalla la música y la alegría, que no tiene nada de contradictorio con la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. 

"vamos a lograr el juicio oral"
Ricardo Arédez es el hijo menor de Olga y Luis Arédez. Su padre es uno de los desaparecidos de Libertador. Desde la primera marcha, hace 30 años, participa por el reclamo de justicia que, reconoce, está cada vez más cerca. “También está acá el recuerdo de las madres que ya no están”, dice, mientras camina en la primera línea de la inmensa movilización. “Esperamos que la justicia justa que tanto buscamos llegue por fin llevando a indagatoria a (Carlos Pedro) Blaquier y al directorio de aquella época que cometieron este desastre. Pero no sólo ellos, también a los actuales directores que todavía siguen persiguiendo a la gente que no piensa como ellos”, afirma.

–Blaquier advirtió sobre un posible cierre de la empresa.
–Desde que tengo recuerdo, cada vez que había una movilización o un paro de los trabajadores Ledesma amenazaba con cerrar sus puertas. Que lo hagan, que cierren, acá hay cooperativas y se organizarán otras.

–¿Tiene confianza en que se concrete el juicio oral?
–Sí, lo vamos a conseguir. Hace 30 años que luchamos por ello.

Fuente:TiempoArgentino
Envío:Agnddhh

No hay comentarios: