01 07 2013
TESTIMONIOS
Día 67. "Una persona no puede ser tirada al fondo del río y no tener un entierro cristiano", dijo el hijo de un desaparecido
Fueron las palabras de Horacio Ernesto Palma, quien declaró por el caso de su padre. Además, dieron testimonio Hebe Serna de Palma, Teresa y Patricio Palma. Por el caso de Beatriz Mancebo declaró su hermana, Martha.
El caso de Horacio Palma (nro. 190)
En la audiencia de hoy declararon más testigos por el caso de Palma. Su hija Olga dio testimonio el jueves pasado, también en el marco del juicio por la megacausa ESMA.
El testimonio de Teresa Palma, hija de Horacio
“Yo tenía 17 años cuando secuestran a mi padre. Fue el 11 de enero de 1977, estábamos con mis hermanos, somos siete. A la medianoche estábamos mirando la televisión cuando suena el teléfono preguntando por mi padre. Consultamos entre mis hermanas si era conveniente o no y cuando voy a contestar ya habían cortado. Con mis hermanas nos quedamos asustadas. A los cinco minutos tocan el timbre y mi padre se levanta. Entran tres o cuatro hombres de civil con armas largas. Uno solo daba órdenes, tenía la misma edad que mi papá, el resto eran muy jóvenes. Mi papá estaba en calzoncillos y le dicen que se cambie y que busque los documentos. Cuando se van dicen: ´se lo devolvemos en cuatro horas´. Mis hermanas y yo llorábamos, queríamos ir a la casa de los vecinos para que nos ayuden. Al rato vinieron dos, pero cuando todo había pasado. Nos quedamos toda la noche esperando”, contó Teresa Palma.
La ESMA
“Recibimos una llamada a los pocos días. Fue mi mamá la que habló. Después recibimos unas cartas que trajo un tal Pepe al estudio contable de mi padre, la misma era un mensaje para cada uno de los hijos, que luego le contestamos con todos mis hermanos”, relató Teresa en la audiencia de hoy.
Asimismo, contó que su familia denunció la desaparición forzada de su padre ante organismos de derechos humanos y la CONADEP, donde le dijeron que Horacio había estado en la ESMA. “Mi madre fue a ver a Videla, quien vivía en el barrio, y le dijo que no sabía nada”.
Horacio
“Era muy solidario e iba a las villas con mi madre. Pido que se haga justicia por la familia que se rompió. Desde que desapareció mi padre nos desunimos, yo quedé muy marcada. Salgo a la calle y todavía tengo miedo”.
El testimonio de Hebe Amanda Serna de Palma, esposa de Horacio
“Mi marido, Horacio Palma, era un profesional competente y un muy buen padre de familia. Se lo llevaron de nuestra casa en Hurlingham en febrero del ´77. Vinieron a decirle que tenían que hacerle dos preguntas y me ofrecí para ir con ellos para acompañarlo (a Horacio), porque decían que en cuatro horas volvían. Los vecinos nos dijeron que en el operativo había muchos coches alrededor de mi casa. Me dijeron que me quedara en mi casa, porque mis hijos estaban llorando y gritando. Me dijeron que volvían a las dos horas. Lo dijeron con tanta convicción que me quedé tranquila, pero nunca más lo vi”., contó Hebe.
“Unos días después recibimos cartas y también me habló por teléfono. Dijo que estaba bien, que todo iba a terminar bien, que iba a volver. Yo mantuve por un tiempo el estudio contable”, agregó la testigo.
Hebe Serna relató que “lo busqué como pude. Presentarse a buscarlo era un peligro. No quería que los chicos fueron a buscarlo, me daba miedo, yo lo busqué”. En el final de su declaración, la testigo pidió mostrar unas fotografías de su marido: “es el casamiento de mi hija, se casó con un marino”, relató.
El testimonio de Horacio Ernesto Palma, hijo de Horacio y Hebe
“Yo tenía 12 años, estaba durmiendo y no presencié el operativo, pero a la mañana me contaron todo. Lo viví como un chico de 12 años. Sabía que la Policía y los militares se llevaban gente de las casas, pero no que nos iba pasar a nosotros. Pensé que lo iban a devolver, pero la espera se hizo de años. Hasta el día de hoy, eso no se cerró, por más que digan que están desaparecidos, que lo han tirado del avión. Me han dicho que lo subieron a un avión de la muerte, pero eso queda, uno no lo enterró”, dijo Horacio sobre la desaparición forzada de su padre. “Mi papá era un empresario que ayudaba mucho a los pobres. Cuando había una inundación y las casas humildes se inundaban, venían a quedarse en casa”, agregó.
Horacio relató que “noticias no hubo… Después del ´83, cuando Juan Carlos Cerutti vino a hacer la denuncia, nos enteramos un poco de todo. Denunció todo, cómo se lo habían llevado a él (Victorio Cerutti) y a un grupo de empresarios. Uno pensaba: ´es política´, ¿pero qué es política? Mi papá ayudaba mucho a los pobres, compartía terreno. En los días de lluvia les daba lugar en casa a quienes tenían la suya inundada. Expresaba ideas y pensamos que era por eso. Después Juan Carlos Cerutti dijo que era por dinero, empresas”.
Videla
“Mi mamá hacía yoga con Videla. Eran vecinos del barrio. Se trató de llegar a él y dijo que no podía hacer nada, que estaba fuera de su alcance”, contó Horacio.
El testimonio de Patricio Horacio Palma, hijo de Horacio y Hebe
“Yo no estaba en ese momento, porque estaba haciendo el servicio militar en la Marina. Regresé a mi casa el 29 de enero de 1977 y me contaron que varias personas con armas largas habían secuestrado a mi padre”, declaró Patricio.
“Mi padre no se lo merecía, no pudo defenderse. Una persona no puede ser tirada al fondo del río y no tener un entierro cristiano”, concluyó el testigo.
El caso de Beatriz Ofelia Mancebo (nro. 185)
El 11 de enero de 1977, alrededor de las 16:00 horas, fue privada ilegalmente de su libertad con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley, en inmediaciones de la Plaza Flores, de la Ciudad de Buenos Aires. Fue llevada a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Era psicóloga y sigue desaparecida.
El testimonio de Martha Elsa Manecbo, hermana de Beatriz
“Con respecto al lugar donde estuvo, hay dos versiones. La ESMA: esta versión la dan testimonios de exiliados en Europa, Andrés Castillo, Graciela Daleo, y Sara Osatinsky. Campo de Mayo: le dijo a mi madre un sacerdote, el padre Antón, de Villa Devoto, Iglesia San Juan Bautista”, contó la testigo.
A Beatriz le decían Nacha, trabajaba en la Caja Nacional de Ahorro de Seguro, militaba ahí y en la JTP, en la casa central. “En la Caja hay 15 desaparecidos, los tengo anotados”, dijo Martha, y agregó que hicieron la denuncia por la desaparición forzada de Beatriz en la APDH, la comisaría del barrio, presentaron hábeas corpus, la madre les escribió cartas a Suárez Mason y Videla, Pío Laghi les respondió que “no tenía información”.
“Mi hermana soñaba con un mundo solidario donde nadie se salva solo. Ésta era la síntesis del compromiso de mi hermana”, concluyó Martha.
Próxima audiencia
El juicio continuará el miércoles 3 de julio desde las 9:30 horas con más declaraciones testimoniales.
Fuente:MegacausaEsma
En la audiencia de hoy declararon más testigos por el caso de Palma. Su hija Olga dio testimonio el jueves pasado, también en el marco del juicio por la megacausa ESMA.
El testimonio de Teresa Palma, hija de Horacio
“Yo tenía 17 años cuando secuestran a mi padre. Fue el 11 de enero de 1977, estábamos con mis hermanos, somos siete. A la medianoche estábamos mirando la televisión cuando suena el teléfono preguntando por mi padre. Consultamos entre mis hermanas si era conveniente o no y cuando voy a contestar ya habían cortado. Con mis hermanas nos quedamos asustadas. A los cinco minutos tocan el timbre y mi padre se levanta. Entran tres o cuatro hombres de civil con armas largas. Uno solo daba órdenes, tenía la misma edad que mi papá, el resto eran muy jóvenes. Mi papá estaba en calzoncillos y le dicen que se cambie y que busque los documentos. Cuando se van dicen: ´se lo devolvemos en cuatro horas´. Mis hermanas y yo llorábamos, queríamos ir a la casa de los vecinos para que nos ayuden. Al rato vinieron dos, pero cuando todo había pasado. Nos quedamos toda la noche esperando”, contó Teresa Palma.
La ESMA
“Recibimos una llamada a los pocos días. Fue mi mamá la que habló. Después recibimos unas cartas que trajo un tal Pepe al estudio contable de mi padre, la misma era un mensaje para cada uno de los hijos, que luego le contestamos con todos mis hermanos”, relató Teresa en la audiencia de hoy.
Asimismo, contó que su familia denunció la desaparición forzada de su padre ante organismos de derechos humanos y la CONADEP, donde le dijeron que Horacio había estado en la ESMA. “Mi madre fue a ver a Videla, quien vivía en el barrio, y le dijo que no sabía nada”.
Horacio
“Era muy solidario e iba a las villas con mi madre. Pido que se haga justicia por la familia que se rompió. Desde que desapareció mi padre nos desunimos, yo quedé muy marcada. Salgo a la calle y todavía tengo miedo”.
El testimonio de Hebe Amanda Serna de Palma, esposa de Horacio
“Mi marido, Horacio Palma, era un profesional competente y un muy buen padre de familia. Se lo llevaron de nuestra casa en Hurlingham en febrero del ´77. Vinieron a decirle que tenían que hacerle dos preguntas y me ofrecí para ir con ellos para acompañarlo (a Horacio), porque decían que en cuatro horas volvían. Los vecinos nos dijeron que en el operativo había muchos coches alrededor de mi casa. Me dijeron que me quedara en mi casa, porque mis hijos estaban llorando y gritando. Me dijeron que volvían a las dos horas. Lo dijeron con tanta convicción que me quedé tranquila, pero nunca más lo vi”., contó Hebe.
“Unos días después recibimos cartas y también me habló por teléfono. Dijo que estaba bien, que todo iba a terminar bien, que iba a volver. Yo mantuve por un tiempo el estudio contable”, agregó la testigo.
Hebe Serna relató que “lo busqué como pude. Presentarse a buscarlo era un peligro. No quería que los chicos fueron a buscarlo, me daba miedo, yo lo busqué”. En el final de su declaración, la testigo pidió mostrar unas fotografías de su marido: “es el casamiento de mi hija, se casó con un marino”, relató.
El testimonio de Horacio Ernesto Palma, hijo de Horacio y Hebe
“Yo tenía 12 años, estaba durmiendo y no presencié el operativo, pero a la mañana me contaron todo. Lo viví como un chico de 12 años. Sabía que la Policía y los militares se llevaban gente de las casas, pero no que nos iba pasar a nosotros. Pensé que lo iban a devolver, pero la espera se hizo de años. Hasta el día de hoy, eso no se cerró, por más que digan que están desaparecidos, que lo han tirado del avión. Me han dicho que lo subieron a un avión de la muerte, pero eso queda, uno no lo enterró”, dijo Horacio sobre la desaparición forzada de su padre. “Mi papá era un empresario que ayudaba mucho a los pobres. Cuando había una inundación y las casas humildes se inundaban, venían a quedarse en casa”, agregó.
Horacio relató que “noticias no hubo… Después del ´83, cuando Juan Carlos Cerutti vino a hacer la denuncia, nos enteramos un poco de todo. Denunció todo, cómo se lo habían llevado a él (Victorio Cerutti) y a un grupo de empresarios. Uno pensaba: ´es política´, ¿pero qué es política? Mi papá ayudaba mucho a los pobres, compartía terreno. En los días de lluvia les daba lugar en casa a quienes tenían la suya inundada. Expresaba ideas y pensamos que era por eso. Después Juan Carlos Cerutti dijo que era por dinero, empresas”.
Videla
“Mi mamá hacía yoga con Videla. Eran vecinos del barrio. Se trató de llegar a él y dijo que no podía hacer nada, que estaba fuera de su alcance”, contó Horacio.
El testimonio de Patricio Horacio Palma, hijo de Horacio y Hebe
“Yo no estaba en ese momento, porque estaba haciendo el servicio militar en la Marina. Regresé a mi casa el 29 de enero de 1977 y me contaron que varias personas con armas largas habían secuestrado a mi padre”, declaró Patricio.
“Mi padre no se lo merecía, no pudo defenderse. Una persona no puede ser tirada al fondo del río y no tener un entierro cristiano”, concluyó el testigo.
El caso de Beatriz Ofelia Mancebo (nro. 185)
El 11 de enero de 1977, alrededor de las 16:00 horas, fue privada ilegalmente de su libertad con violencia, abuso de funciones y sin las formalidades prescriptas por la ley, en inmediaciones de la Plaza Flores, de la Ciudad de Buenos Aires. Fue llevada a la ESMA, donde permaneció en cautiverio bajo condiciones inhumanas de vida. Era psicóloga y sigue desaparecida.
El testimonio de Martha Elsa Manecbo, hermana de Beatriz
“Con respecto al lugar donde estuvo, hay dos versiones. La ESMA: esta versión la dan testimonios de exiliados en Europa, Andrés Castillo, Graciela Daleo, y Sara Osatinsky. Campo de Mayo: le dijo a mi madre un sacerdote, el padre Antón, de Villa Devoto, Iglesia San Juan Bautista”, contó la testigo.
A Beatriz le decían Nacha, trabajaba en la Caja Nacional de Ahorro de Seguro, militaba ahí y en la JTP, en la casa central. “En la Caja hay 15 desaparecidos, los tengo anotados”, dijo Martha, y agregó que hicieron la denuncia por la desaparición forzada de Beatriz en la APDH, la comisaría del barrio, presentaron hábeas corpus, la madre les escribió cartas a Suárez Mason y Videla, Pío Laghi les respondió que “no tenía información”.
“Mi hermana soñaba con un mundo solidario donde nadie se salva solo. Ésta era la síntesis del compromiso de mi hermana”, concluyó Martha.
Próxima audiencia
El juicio continuará el miércoles 3 de julio desde las 9:30 horas con más declaraciones testimoniales.
Fuente:MegacausaEsma
No hay comentarios:
Publicar un comentario