05.08.2013
Declararon Videla, Giardino, Durdos y Paz, ex integrantes del ERP
Capilla del Rosario: Cuatro sobrevivientes de la masacre comprometieron a los principales acusados
Familiares de los masacrados en la quebrada Los Walther, en una recordación del hecho.
Catamarca.- Los cuatro sobrevivientes de la denominada Masacre "Capilla del Rosario", integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Pablo Ramón Videla, Rodolfo Giardino, Juan Carlos Durdos y Miguel Angel Paz, comprometieron a los ex militares Carlos Eduardo Carrizo Salvadores, Mario Nagakama, y Jorge Acosta, acusados de crímenes de lesa humanidad. En el marco de la décima audiencia en la Cámara Oral Federal, continuo esta mañana el juicio oral y público contra los ex militares quienes pertenecieron al ex Regimiento de Infanteria Aerotransportado 17, al momento de ocurrido los hechos, entre el 11 y 12 de agosto de 1974. En la quebrada de Los Walther, en el distrito Piedra Blanca, a unos 20 kilómetros al norte de la capital, fueron fusilados 16 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Declararon Videla, Giardino, Durdos y Paz, ex integrantes del ERP
Capilla del Rosario: Cuatro sobrevivientes de la masacre comprometieron a los principales acusados
Familiares de los masacrados en la quebrada Los Walther, en una recordación del hecho.
Catamarca.- Los cuatro sobrevivientes de la denominada Masacre "Capilla del Rosario", integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Pablo Ramón Videla, Rodolfo Giardino, Juan Carlos Durdos y Miguel Angel Paz, comprometieron a los ex militares Carlos Eduardo Carrizo Salvadores, Mario Nagakama, y Jorge Acosta, acusados de crímenes de lesa humanidad. En el marco de la décima audiencia en la Cámara Oral Federal, continuo esta mañana el juicio oral y público contra los ex militares quienes pertenecieron al ex Regimiento de Infanteria Aerotransportado 17, al momento de ocurrido los hechos, entre el 11 y 12 de agosto de 1974. En la quebrada de Los Walther, en el distrito Piedra Blanca, a unos 20 kilómetros al norte de la capital, fueron fusilados 16 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Las partes escucharon hoy los testimonios de los cuatro sobrevivientes, todos ellos integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y de la Compañía de Monte Ramón Rosa Olmos. "Los testigos aportaron información de gran valor para la Fiscalía y la querella ya que realizaron una descripción detallada del momento en el que fueron detenidos", según lo expresó el repesentante de la Dirección de Derechos Humanos y querellante particular, Guillermo Díaz Martinez.
Pablo Videla y Mario Miguel Paz expresaron que fueron reducidos en la localidad de Piedra Blanca, cuando acudieron a buscar víveres en una panadería. "Habíamos caminado unas 24 horas entre matorrales tras lograr zafar del ataque al colectivo que nos había llevado a Catamarca, en el que viajabamos junto a otros compañeros", dijeron.
Por su parte Giardino y Durdos, fueron aprehendidos en la terminal de ómnibus, y otros seis compañeros, huyeron de la provincia en un patrullero disfrazados de policías por lo que lograron burlar el puesto de Huacra, en el límite con Tucumán.
Los sobrevivientes aclararon al Tribunal de la Cámara Federal que "no veníamos a la provincia a provocar muertes, sino que la intención era ganar armas del interior del Regimiento 17 para luego distribuirlas a la población, ya que era inminente un enfrentamiento armado tras un golpe militar".
Asimismo, dejaron en claro que en el momento de su detención estaban sin ningún tipo de armamento y señalaron que sufrieron durísimas torturas y vejaciones por parte de la policía provincial de la Federal y de los propios militares.
Por su parte, otro de los sobreviviente, Mario Paz, fue contundente al manifestar al Tribunal, que al momento de su detención escuchó que los militares decían: "Los tomamos a todos". Sostuvo que los principales "fusiladores", eran Mario Nakagama, Carlos Eduardo Carrizo Salvadores y Jorge Acosta.
Los cuatro sobrevivientes pasaron 10 años en la cárcel de máxima seguridad de Rawson, en la provincia de Chubut , con gravísimas irregularidades en sus procesos. Todos coincidieron en pedir "justicia" y que sean condenados los represores ya que entendieron que ellos cumplieron con la ley a pesar de las irregularidades y las falta de garantía. "Hoy todos los ex represores cuentan con toda las garantías de un proceso democrático, donde serán juzgados y si corresponde, condenados, como establece la ley", dijeron.
Fuente:Telam
Masacre de Capilla del Rosario
El testimonio del comisario Méndez complicó a los militares
Nicolás Méndez atestiguó que vio cuando uno de los guerrilleros del ERP trataba de huir y era ultimado con disparos y granadas.
martes, 06 de agosto de 2013
Los imputados Carrizo Salvadores y Nakagama escuchan los testimonios.
Si bien los testimonios más esperados de la jornada eran los de los ex integrantes del ERP, Juan Carlos Durdos, Rodolfo Giardino, Pablo Ramón Videla y Mario Miguel Paz, una vez que reanudó la audiencia, a las 15.30, prestó su testimonio el comisario Nicolás Méndez, quien aseguró que el día de los hechos se hizo presente en el lugar, escuchó al menos dos ráfagas de ametralladoras y fue testigo visual del homicidio de dos de los integrantes del ejército subversivo.
Según relató Méndez, llegó al lugar de los hechos y logró escuchar las ráfagas de las ametralladoras, estando encargado él posteriormente de trasladar los cadáveres “aún calientes y blandos” de los abatidos. De acuerdo con sus declaraciones, pudo ver en determinado momento que uno de los guerrilleros intentaba escapar. “Hasta la cima estaba lleno de uniformados y alguien vio por el lecho del río pedregoso que alguien se fugaba hacia la dirección de la Capilla y comenzaron a dispararle y le tiraron varias granadas. Una de ellas le cayó justo al lado, haciendo que el cuerpo se eleve y vuelva a caer “, aseguró Méndez. “No trataron de capturarlo ni hacerlo que se rinda, sólo dispararon”, aseveró.
Asimismo, en una de las partes más emotivas de su relato, el comisario dijo que en el momento en que transportaba los cuerpos, notó que uno de ellos estaba aún con vida.
El ex director del Servicio Penitenciario indicó así que un joven del ERP lo empujó, logrando con este movimiento que cayera sobre los cadáveres que estaban siendo movidos, e intentó quitarle su Ithaca a un sargento, pero este accionar fue rápidamente advertido por los militares que tomaban parte del operativo, y uno de éstos “le sacó la pistola y le pegó un tiro en la cabeza con una .45. Yo estaba a un metro y aún tengo pesadillas sobre lo que pasó ese día. Vi cómo le salía la masa encefálica”, aseguró.
Jovencitos
Méndez, asimismo, destacó que siendo él una persona joven e inexperta en muchos aspectos, hubo algunas circunstancias que tocaron su sensibilidad, como la juventud de los muchachos que formaban parte del ERP.
“Muchos eran chicos jovencitos, de apenas 18 años, con la barbita recién naciendo. Eso me causó impresión”, recordó en referencia a los cuerpos sin vida de los guerrilleros abatidos.
También el policía expresó que no pudo discernir el origen de las órdenes por las cuales se regían los militares. “Yo no escuché ninguna orden”, dijo.
No estuvieron ahí
Hay que remarcar que antes del testimonio de Nicolás Méndez, hicieron lo propio los ex integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y de la Compañía de Monte Ramón Rosa Giménez: Rodolfo Giardino, Juan Carlos Durdos y Pablo Ramón Videla y Mario Miguel Paz, quienes no estuvieron en Capilla del Rosario el día de la masacre.
Es que los dos primeros, según relataron en su pormenorizado testimonio, tomaron parte del enfrentamiento ocurrido la noche anterior a los fusilamientos y habiendo varios heridos entre las filas del ERP, la orden de
“Hernández”, quien era el líder al que respondían, fue de llevar a uno de los heridos más graves para que reciba asistencia médica.
Una vez que el herido fue dejado en una vivienda, Durdos y Giardino se dirigieron a la terminal de ómnibus de la Capital, tratando de escapar hacia Córdoba o Buenos Aires, pero fueron detenidos por efectivos policiales antes de poder concretar el escape. Durdos detalló que en un principio estuvo detenido en las instalaciones de lo que denominó “la central” de la policía, ubicada en Tucumán y Chacabuco, circunstancia que no le fue comunicada a sus familiares, sino hasta varios días después. Los integrantes del ERP estuvieron en la cárcel de Rawson hasta 1984, cuando recién recuperaron la libertad.
Por su parte, una suerte similar es la que corrieron Paz y Videla, quienes llegaron con sus compañeros a Capilla del Rosario, pero fueron enviados por Hernández en búsqueda de provisiones y medicamentos a Piedra Blanca. Éstos terminaron detenidos en una panadería de esa localidad, luego de pedir grandes cantidades de fiambre y pan, cuando la almacenera observó que uno de ellos llevaba consigo una bala, lo que la hizo llamar a la policía. El próximo 19 de agosto se concretará una segunda inspección ocular y la próxima audiencia se llevará a cabo el 26 del corriente mes.
Eran 17
Méndez aseguró también que estuvo encargado del conteo de los cadáveres, llegando a contar 17 cadáveres el día de los hechos. De todas formas, aseguró que “al otro día faltaba uno, por lo que estimo que hay uno más que debe haber estado con vida y pudo haberse escapado”.
Cocaína, armas y mucho dinero
En una parte de su testimonio, Méndez aseguró que tuvo conocimiento de que los jóvenes del ERP que fueron apresados y encerrados posteriormente en la división de Investigaciones de la Policía tuvieron que ser “atados” durante el encierro, para que no se autolesionen, “porque sufrían de síndrome de abstinencia y se mostraban nerviosos y agresivos” en todo momento.
Al ser consultado en detalle sobre estas circunstancias, el testigo dijo que los jóvenes habrían sido adictos a la cocaína, porque cuando llegó al lugar donde fueron ultimados pudo observar con sus propios ojos la existencia de “grandes cantidades de cocaína... cerca de medio kilo”, precisó. “También me llamó la atención que había mucho dinero y una gran cantidad de municiones y armamento”, llamándole poderosamente la atención ver allí una ametralladora Halcón, lo que nunca había tenido oportunidad de hacer. “Nosotros teníamos por ese entonces las PAN 1, no ese tipo de tecnología”, puntualizó.
A su vez, el comisario Méndez aseguró que pudo ver grandes cantidades de dinero, que iba siendo tomado por los soldados comunes que llegaban hasta el lugar. Cuando se le consultó el destino de estos elementos, contestó, simplemente, desconocerlo, ya que los efectivos policiales no tomaron parte del operativo posterior a los hechos relatados.
Fuente:ElEsquiu
Declaran cuatro sobrevivientes de la Masacre de Capilla del Rosario
El imputado Mario Nakagama durante la inspección con su abogado.
El juicio por la Masacre de Capilla del Rosario -iniciado el pasado 6 de mayo- verá su continuidad durante la jornada de hoy, ya que cuatro testigos claves para el devenir del juicio ofrecerán su declaración testimonial ante el Tribunal Oral Federal. Los cuatro testigos son sobrevivientes de los violentos sucesos acaecidos entre el 10 y 12 de agosto de 1974 en inmediaciones de la Quebrada de los Walther y la Capilla del Rosario.
Todos llegarán de distintos puntos del país con el objetivo de explicar ante los magistrados su grado de participación en el intento de copamiento del 17º Regimiento de Infantería Aerotransportada y la forma en que lograron huir tras el fracaso rotundo que sufrieran como consecuencia de la intervención de las policías Federal y Provincial, y de las Fuerzas Armadas.
En este sentido, es importante destacar que si bien dos de los cuatro testigos en reiteradas oportunidades han asegurado haber sido parte del grupo supuestamente dirigido por el Hugo Irurzún -alias Capitán Santiago-, nunca rubricaron estas afirmaciones por medio de una declaración testimonial formal ante los investigadores y la Justicia Federal.
Por esta razón, ésta será la primera vez que hablen en el marco del proceso de la causa de manera formal dando a conocer la información sobre los hechos de agosto del ‘74. Su testimonio es clave para el juicio ya que podría apuntalar las versiones brindadas por el exconscripto José Gambarella, quien explicó que presenció en forma directa cuatro fusilamientos, además de haber guiado personalmente al tribunal y las partes del proceso en la inspección ocular por medio de la cual se determinó el espacio físico donde los violentos hechos tuvieron lugar.
Puntualmente, estos testimonios podrían abonar la hipótesis principal de debate del juicio -la existencia de los fusilamientos y por ende crímenes de lesa humanidad- explicando los detalles posteriores a los primeros enfrentamientos hasta el momento fehacientemente comprobados.
Uno de los puntos a determinar con mayores precisiones -más allá del testimonio de Gambarella- es si los guerrilleros de la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez” estaban armados al momento de su muerte o no. Por otro lado, cabe destacar que los cuatro testigos -entre ellos Mario Paz y Jorge Ramírez- efectivamente fueron víctimas de violentos episodios de torturas en aquel entonces y además debieron purgar en forma posterior a los hechos de Capilla del Rosario una condena de 10 años de prisión por asociación ilícita.
La audiencia arrancará en las primeras horas de la mañana y, dada la importancia de los testigos, se espera que se extienda durante toda la jornada. Los sobrevivientes darán una conferencia de prensa posteriormente. Inspección ocular En una de las últimas jornadas de acción del juicio, el tribunal y las partes intervinientes acudieron al lugar donde habrían acaecido los hechos con José Gambarella -exconscripto- como guía para reconocer el espacio físico de los hechos.
El abogado Montero -defensor de los imputados- criticó con dureza ese procedimiento acusando al testigo de “sacar a pasear” al tribunal sin conocer el lugar.
Fuente:ElEsquiu
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